Verte por primera vez
Legend of Korra no me pertenece, sólo tomé prestado.
Caminé con cuidado por los pasillos grises tratando de no hacer ruido con los zapatos; no era tan tarde pero estando en un hospital cualquier hora era mala hora para hacer ruido.
Mientras más avanzaba podía ver cómo las habitaciones parecían tener mayor tamaño; entre ellas había cuartos con insignias totalmente desconocidas para mi, en mis manos había un ramo de flores, no había mucho de donde elegir, al menos pude aún encontrar sus favoritas, tulipanes.
Opal nos sorprendió a todos con el nacimiento abrupto del bebé; se supone sería en 1 mes; por lo que Mako dijo hubo una complicación con la matriz y tuvieron que realizar una cesárea de emergencia; la bebé permanecerá en incubadora por 1 mes. A todos nos tomó por sorpresa, en especial a Bolin quien se encontraba en Ba Sing Se en lo que sería su último viaje con el ejército antes de permanecer en ciudad república por al menos 1 año gracias al permiso que consiguió.
Es todo lo que sé de la situación, intenté salir lo antes posible del trabajo, dejé todo resuelto para ausentarme al menos 1 día si fuera necesario. Son probablemente las 9 de la noche. Llegué a la puerta de la habitación suprimiendo unas lágrimas, era muy consciente desde que llegué a la recepción que en cualquier momento comenzaría a llorar, exhalé estrujando las flores en mis manos; giré la perilla y entré sin tocar.
La habitación estaba casi a obscuras, justo en frente estaba la cama con Opal, a donde me fui directamente, aún en estas condiciones se veía preciosa.
"Por favor tenga cuidado, acaba de dormir" - Una voz dijo detrás de mi; no me había fijado que había alguien, la voz sabía perfectamente a quién le pertenecía. Como llegué sin ver al rededor no noté que a la izquierda la habitación había una sala, en la cual estaba Korra.
"¿Cómo está?"
"Estable, sangró bastante pero pudieron controlarlo, la niña está descansando" - Ella encendió una lámpara alta que se encontraba a lado del sillón más grande. La luz era muy tenue, perfecta para la ocasión -
"Hace menos de 15 minutos se quedó dormida, el doctor dijo que con los medicamentos que le administraron seguramente despertará hasta mañana"
"Entiendo" - Era muy tarde para salir huyendo del lugar, ya era una adulta, no había cabida para otra de las groserías injustificadas que durante años le hice a Korra -
Ella continuó leyendo unas hojas de un folder, de re-ojo lo pude ver. Dejé las flores lo más alejadas de Opal, al extremo izquierdo cerca de la ventana había un pequeño buró; también dejé ahí mi bolso y el delgado abrigo que traía conmigo, afortunadamente ya no hace tanto frío. Ya no sabía qué más hacer y al parecer eso inquietó a Korra.
"Por favor;" - Korra acomodó un montón de hojas regadas por ambos sillones de la sala, eso y un par de libros los puso a lado de ella, dejando en libertad la mesa y al pequeño sillón. "Tome asiento".
"¿Mucho trabajo?" - Korra se dedica como su padre al ambiente político, funge como representante de ambas tribus del agua, cómo llegó a unirlas nadie sabe con certeza, lo importante es que lo logró.
"Un poco" - Comentó sin dejar de leer, ajustándose los lentes -
"Podríamos encender la luz, no tienes por qué leer en un lugar tan obscuro" -
"No es necesario" - Se levantó rápidamente - "necesito un café" - Y salió de la habitación. Es normal que se sienta incómoda a mi lado, y más cuando intento hablar con ella después de tantos años.
Nunca lo supe de su voz, pero los rumores eran que ella estaba enamorada de mi, si es que se le puede llamar amor, a lo que sea que un adolescente siente.
Íbamos en primer año de preparatoria, cuando lo escuché por primera vez, al principio sólo me causó gracia, sin embargo las burlas de Mako dejaron de ser agradables. Nunca tuvimos una clase juntas, ella compartía salón con Opal, yo con Mako; Bolin iba 3 años atrás de nosotros.
Bolin tomaba algunos cursos con ella a pesar de ser menor, Korra destacó en ciertas clases por lo que le permitían tomar cursos avanzados, había quienes decían que sus padres eran muy demandantes con ella. Cierto era que cuando nos mirábamos sus mejillas enrojecían y que su torpe andar le causó varios tropiezos frente a mi, no, nunca me atreví a ayudarle, lo menos que quería era alentar los rumores sobre mi. Incluso una vez tuvimos un accidentado encuentro, mientras ella salía de la sala del director de la escuela yo iba entrando, ella no me vio detrás de todo el montón de libros que tenía, me arrolló y fue la burla de todos quienes pasaban, ese día le grité que era una tonta la dejé en el suelo y me fui rápido; ganándome después un regaño único del director y de Opal, quien me aseguró que Korra no sentía nada por mi. Por supuesto que Korra no era una tonta y mi frustraciones sacaron lo peor de mi, pero era muy tarde. Cuando ya cursábamos el último año de preparatoria, Korra había logrado entrar a Ba Sing Se a estudiar leyes, sus padres habían intercedido para que liberaran sus estudios cuanto antes y comenzar en aquella ciudad en las vacaciones.
¿Cómo sé todo esto? Bueno, al parecer la vida tiene sus caminos muy torcidos. Con su pronta partido vino el remordimiento, muchas historias del por qué de su ausencia llenaban los pasillos, hasta que Opal nos cayó la boca, aún recuerdo ese día, estábamos todos en mi casa, seguramente era un fin de semana porque era medio día y estábamos nadando en la piscina.
"¿Qué? ¿qué Korra está enamorada de Asami? ¿De donde oyeron semejante mentira?" - Preguntó antes de llevarse una rebanada de pizza a la boca -
"En qué mundo vives Opal, todos en la escuela lo dicen, todo el mundo sabe eso" - Mako dijo a carcajadas mientras se secaba el cabello -
"Pues vivo en el mismo mundo que ustedes y como posible única persona cercana a Korra les aseguro que no es así"
"Claro, y entonces cómo explicas que siempre se sonroja cuando la miro, todas las veces que se tambalea cuando estamos cerca"
"Bueno señorita pedante, parecer ser que ahora siendo novia de Mako eres igual de engreída que él"
"Oye" - Intentó defenderse Mako, aunque no pudo hacer nada porque incluso él sabía que era un patán -
"A ver" - Opal lo interrumpió - "Sabía que había rumores pero nunca pensé que ustedes estuvieran en ello, Korra es la persona menos interesada en otras personas, esa nerd sólo tiene tiempo para sus libros y quizá para dormir, mucho menos se interesaría en algo como tú Asami, es decir eres hermosa y todo pero por lo que sé de Korra eso no es suficiente para ella"
Obviamente todos quedamos perplejos a sus palabras, misma reacción que la alentó a seguir.
"Sí es medio torpe y tímida pero lo es con todo el mundo, viene de una familia importante, con padres muy estrictos, ha pasado su vida de ciudad en ciudad sin amigos, rodeada de libros y reglas obviamente es nerviosa con quien sea"
"Nunca se puso nerviosa conmigo" - Comentó Bolin, quien hasta ahora había estado muy callado -
"Eso es porque siempre fuiste amable con ella, y Asami, si te hace sentir mejor, si en algo puede aliviarte la única vez que la escuché hablar de ti fue para decir que le asombraba tu capacidad para crear, le parecías algo así como un genio de robots según sus palabras, pero créeme, nunca estuvo enamorada de ti"
Todos quedamos en silencio, una cosa llevo a otra y cambiamos de tema. Nadie habló de ella por mucho tiempo. Un par de años después, la volví a ver aquí mismo en ciudad república, en una de esas molestas galas a las que mi padre siempre era invitado; no pasó desapercibido que ella no estaba sola. Toda la noche estuvo acompañando a la familia real de la nación del fuego; mi padre estuvo extasiado esa noche porque pensó que finalmente aceptaría las insinuaciones que tanto me hacía sobre salir con Iroh hijo de Izumi la aún gobernante de la nación de fuego, para lo único que me acerqué a él fue para saber algo sobre Korra, lo que sea.
Iroh dijo que su hermana y Korra era amigas, mucho más que amigas a mi parecer; cuando mi padre y yo tuvimos que saludar a la familia real ellas dos desaparecieron de nuestra vista, incluso la señora Izumi se disculpó cuando introdujo a su hija pero no la encontró detrás de si para que nos presentaran formalmente, su nombre era Azula, siguiendo la tradición de la familia real la nombraron como a la imponente conquistadora de las las naciones; el parecido era impresionante, sin embargo la joven Azula no poseía esa mirada siniestra como la de su abuela descrita en los libros y por lo que pude apreciar el carácter tampoco, pues ésta no dejaba de reír a lo que sea que Korra le contaba.
Una ocasión nuestras miradas se cruzaron, para recibir solamente una reverencia de parte de ella, quedé inmóvil; mis intenciones de saludarla desaparecieron cuando ellas pasaron a mi lado, supe en ese momento que todo ese desprecio, todo el coraje hacia ella eran mis sentimientos no reconocidos, estaba enamorada de Korra, tarde fui a darme cuenta.
De eso ya pasaron muchos años, yo he salido con muchas personas, ella con seguridad también, nunca albergué en mi corazón una oportunidad de algo con ella, era simplemente imposible, sin embargo ahora volvemos a encontrarnos.
Iba a tomar asiento cuando Korra apareció en la habitación.
"Salí tan abruptamente que debí haberle parecido grosera" - De pie a lado de la sala se disculpaba - "Ni siquiera le pregunté si quería algo de beber, he traído de sobra y algo de comer" - En sus manos había una bandeja con 4 bebidas y una bolsa con sándwiches -
"No hay muchas opciones en la cafetería, mucho menos a esta hora" - Acercó las cosas a mi, las depositó sobre la mesa. Para ser honesta no sabía que Korra fuera tan educada, no quiere decir que pensara que fuera una salvaje ni mucho menos, sólo que su manera de hablar no era lo que pensaba, gracias al cielo no dije nada en voz alta -
"Gracias, cualquier bebida estará bien"
"Bueno hay 1 americano, 1 late, 1 capuccino y 1 té de menta, puede tomar el que sea" - De su abrigo sacó azúcar y crema, después se acomodó en el sillón con todas las hojas, las apiló sobre sus piernas y continuó la lectura. Toda su atención era para esas benditas hojas, el sonido al cambiar de página junto con el del aire acondicionado era ensordecedor, no pudiendo aguantar más y decidí interrumpir.
"Hace mucho tiempo que nos vimos" - Me arrepentí de las estúpidas palabras en cuanto salieron de mi boca -
"Sí, desde la escuela" - Sonrió y apartó la vista de los papeles, entendiendo afortunadamente que intentaba entablar una conversación con ella -
"De hecho nos vimos después" - Tomé el capuccino y di un sorbo -
"¿En serio?, ¿cuándo?" - Al parecer interesada en el tema dejó las hojas de lado y tomó el americano, vertió 2 bolsitas de azúcar en él.
"Hace un tiempo, en una gala, yo iba con mi padre y tú estabas con la familia real de la nación del fuego" - Lo pensó un poco mientras mezclaba el azúcar con la bebida -
"Es verdad, usted estaba con Iroh"
"Y tú con su hermana, pero por favor, basta de llamarme por usted, somos viejas conocidas, por favor llámame Asami"
Sonrió, al parecer había acertado en mi comentario. Korra tenía una hermosa sonrisa y unos ojos preciosos ocultos tras unos lentes de armazón cuadrado. Su postura se relajó una vez que hablamos un poco más, pasamos de esa noche en la gala a los años de escuela, esperaba que no llegáramos a ello, puesto que no fueron los mejores años.
"Gracias a Opal es que aún somos amigas, ella es tan dulce y yo soy terrible para mantener contacto"
"Y la distancia no ayuda en mucho" - Comenté mientras intentaba que la plática siguiera -
"De hecho eso no importa mucho ahora, desde hace algún tiempo he estado viajando hacia ciudad república, paso mucho tiempo aquí pero sólo en reuniones y trabajo, en cuanto termino regreso a casa"
"¿Al sur?" - Sabía que ella había nacido allá y sus padre también, además esos ojos y piel morena son característica propia de ellos -
"Vivo en la capital de la nación del fuego"
"Oh, ya veo" - Comenté con alegría falsa, es posible que aún estuviera con ella -
Un silencio nos invadió y al no saber qué hacer le pedí disculpas para acercarme a ver cómo estaba Opal, de pie a lado de la cama vi como regresaba Korra a su trabajo, creí que era prudente regresar sin embargo al acercarme ella dejó nuevamente todo en la mesa y me prestó atención.
"Es algo tarde, quizá deberías ir a casa a descansar"
"Estoy bien" - Mentí, estaba tan cansada que podría quedarme dormida de pie -
"Si te preocupa que se quede sola, yo me quedaré con ella esta noche, ya se lo prometí a Bolin, además seguramente te esperan en casa"
Lo único que me esperaba en casa era mi cama y mi bata para dormir, probablemente ella no sabe que mi padre falleció hace años y que no salgo con nadie. Opal nunca me dijo que seguían frecuentándose, obviamente no le ha hablado de nosotros. Quería decirle que prefería quedarme aquí, que no había nadie que me esperara en casa pero tocaron la puerta.
"Asami, vine por ti" - Mako se sorprendió al ver a Korra y de inmediato se acercó a ella -
"Korra, buenas noches" - Le extendió la mano y ella se puso de pie para saludarlo, ambas manos de Mako estrecharon la de Korra, por mucho tiempo, tanto que Korra sonrió de más e hizo ademán para moverse - "Korra, estoy muy agradecido por haberte ofrecido a cuidar de Opal, Bolin estará mañana por la tarde aquí" - Al principio pensé que estaba alucinando pero estoy segura que Mako se sonrojó mientras hablaba con ella -
"Lo sé, no ha parado de comunicarse conmigo"
"A mi me pidió comprar algunas cosas para llevar a su casa" - Mako se movió y me miró - "Toma tus cosas, te llevo a casa"
Korra se alejó de nosotros y fue directo a Opal; otra vez disimuladamente la miré sin que me viera; vi cómo la cubría con otra sábana, tomé del brazo a Mako y lo llevé a la puerta, en donde con seguridad Korra no podría oír siempre y cuando habláramos con voz muy baja.
"Vete, yo me quiero quedar" - Intenté hablar con Mako, pero el estaba más preocupado revistando todos sus bolsillos buscando quién sabe qué -
"No, sólo una persona puede quedarse y tú estás muy cansada, sé que no has dormido bien" - Si claro, ahora se preocupa por mi -
"De todas formas no voy a dormir tampoco 'bien' en mi casa" - Regresé la vista hacia Korra quien ahora estaba acomodando la almohada de Opal -
"Deja de ser tan persistente, además Korra seguramente querrá descansar un poco, mañana puedes regresar"
Su argumento acertado no dio espacio a mis excusas y molesta tomé mi bolso. Hoy no traía mi auto. Podría seguir alegando pero no podría someter a Korra a una interminable plática sobre su vida, no era justo, aunque dios sabe que me encantaría pasar toda la noche con ella -
"Korra, nos vamos ya, buenas noches" - Mako se despidió en la puerta dejándola abierta para que yo saliera, todo fue tan rápido, tan prematuro que no me dio tiempo de despedirme correctamente; frustrada salí de la habitación con un simple buenas noches, él cerró la puerta -
"Que descanses" - Me respondió -
Ambos caminamos rápidamente hacia su auto, el trayecto no era tan largo y sin tráfico llegaríamos probablemente a mi casa en 15 minutos.
"¿Puedes creer lo hermosa que se ve ahora?" - Obviamente estaba hablando de Korra; pensé que estaba muy cansado para hablar mientras conducía -
"Siempre lo fue, sólo que no nos dimos cuenta" -
N/A:
Hola a todos!
Aquí les dejo un nuevo One shot de LOK. Les recuerdo que recibo sus propuestas para desarrollas más OS o Drabbles.
Muchas gracias a quienes siguen mis historias y a quienes dejan sus comentarios.
PS: Les ofrezco una disculpa por cualquier error de ortografía y sintaxis, subí el fic desde la oficina jijijijij ;)
Saludos!
