Declaración: los personajes de rurouni kenshin no me pertenecen son exclusivos del gran Nobuhiro Watsuki . Esto es sin fines de lucro con el único objetivo de entretenerlas (los) y echar a volar mi imaginación un rato.
luchando x el mismo amor
por: kaoru-sakura
capitulo 2. amargo despertar
-¿Entonces el plan resultó?- pregunto retirando la tetera del fuego
-Claro, después de tanto esperar- esbozó una pequeña sonrisa de satisfación -Era cuestión de tiempo para que la idea de Tsukioka funcionara. La cena que ofreció solo era la tapadera para atraer al que se rumora es la mano derecha de Makoto Shishio, Sadojima Hoji- aseguro Aoshi tomando la taza que Kenshin le ofreció
-Aun que es un poco arriesgado ese plan ¿no crees?-
Tsunan Tsukioka era un político y gran allegado al presidente, que antiguamente trabajaba para la organización. Pero desde ese puesto podía vigilar a los demás, cuidar que no se desviaran de su único interés: velar por la seguridad y bien estar de las personas. Pues corromperse con tanto poder era común. Y precisamente esa era la impreción que quería darle a Shishio, que se estaba corrompiendo y ansiaba mucho más poder. Buscando aliados fuertes para hacer un cambio en la presidencia. Una oferta tentadora para quien buscaba vengarse del gobierno. Si realmente era su objetivo. No tardaría en acercarse.
-No te preocupes, Tsukioka no esta solo, siempre lleva a su escolta personal- le dió un sorbito a su té, como disfrutaba del té que preparaba Ken -Además sabe defenderse- y así zanjó el tema
Kenshin supo que era su turno, Aoshi esperaba paciente su historia.
-En realidad no ay mucho que contar. Iba de camino a comprar la cena cuando encontré a una joven en la salida del bosque, por el parque, estaba inconsciente... y aún lo está...- explicó sencillamente
-¿Te encontraste con su agresor?- pregunto observando el rostro de su pelirojo amigo
-No- sonrió. Cualquier otro no se hubiera percatado sin antes ver que la joven estaba herida. Esa agudeza no se desarrollaba tan fácil -Pero no fue violación. Por las heridas puedo decir que escapó de un combate difícil- al pensar que alguien quisiera dañar a la joven sintió coraje y unos visos ámbar cruzaron por un segundo sus ojos violeta
-Interesante...- lo dijo mas para si que para su amigo
-¿oro?-
-Digo que no dudo de tus instintos Ken, pero si aun no despierta en la mañana, iré por Megumi para que la revise, tenemos que estar seguros. Sin embargo- se puso serio -Ella tiene que irse, no podemos arriesgarnos a que se trate de una espía-
Kenshin lo escuchó sin asombro, aun que su líder y amigo de infancia tratara de dar la imagen de una persona dura y fría, quienes tenían la fortuna de conocerlo bien (que eran pocos) sabían de la bondad y amabilidad que poseía. Entendía perfectamente que no podían arriesgarse dejando entrar a un desconocido a su casa sin un buen motivo. Así se tratara de la hermosa joven que se encontraba inconsciente en su cama. A pesar de sus razones, Aoshi quería cerciorarse de la seguridad y bien estar de la chica. Un gran tipo.
-No te preocupes, yo me encargaré de todo- le ofreció una sonrisa sincera
-Sé que lo harás- le devolvió la sonrisa y se levantó -Gracias por el té, ahora ve a descansar...- meditó un segundo la situación -...bueno...- haciendo reír a Kenshin. Se dirigía a las escaleras cuando se detuvo y mirando al pelirrojo agregó -Por cierto Ken, ¿desde cuándo compras la cena en el bosque?- era una pregunta que no necesitaba respuesta
-¿oro?- Kenshin se quedo con los ojos en blanco, mientras escuchaba la risa de su amigo alejarse por el pasillo
Era curioso que no se le escapara ese pequeño detalle...
OoOoOoOoOoOoO
oOoOoOoOoOoOo
En un lugar escondido en la inmensidad del bosque, un joven moreno de atractivas facciones recorría un largo pasillo mientras meditaba lo que estaba por hacer. Nunca había estado de acuerdo en la forma de actuar de su oji. Odiaba tener que lastimar a las personas, hacer el "trabajo sucio". Si solo sus padres siguieran con vida, las cosas serian muy diferentes. Tomo aire deteniéndose frente a una puerta doble de gruesa madera, toco dos veces.
-Adelante- respondieron sin amabilidad del otro lado
-Oji-sama- saludo haciendo una reverencia
-¿Y la chica?- el hombre sentado en un cómodo sofá le pregunto con voz fría
-La perdí en el bosque- respondió sin rodeos -lo siento- se inclino otra vez
-¿Como es eso posible?- se escucho una voz mas suave, pero con cierto enojo. En el fondo del estudio un joven de aparente eterna sonrisa lo miraba impaciente -Te dí tiempo suficiente encargándome de ese tipo tan fastidioso para que la siguieras-
-Pues no lo hiciste tan bien, sigue con vida- afirmo el joven moreno sin vacilar
-Suficiente- los detuvo el hombre sentado en el sofá, siempre era lo mismo con esos dos, si los dejaba terminarían matándose -Estoy seguro que Yahiko la encontrará. Además no ay prisa. Querrá respuestas y yo se las puedo dar...- una sonrisa maliciosa se formó en su boca
Yahiko apretó los puños fuerte a sus costados. No podía creer que su oji Shishio fuera tan despiadado como para ensañarse con esa pobre chica. Aun no sabia por que motivo era víctima de su odio, pero si estaba en su poder evitarlo o retrasarlo, lo haría. Por eso le ocultaba que cierto pelirrojo con una cicatriz en forma de X en su mejilla izquierda se la había llevado. Estaba seguro de que no lo vio por que disminuyo su presencia y se quedo a una distancia que él consideró prudente. Si le decía eso a su oji se enojaría ya que el pelirrojo y su grupo estaban tras su rastro.
Definitivo.
No se lo diría.
-Espero que no me estés ocultando algo Yahiko- Shishio lo vio directo a los ojos como si pudiera ver en ellos lo que pensaba
-Claro que no oji-sama- paso saliva con dificultad, una gota de sudor frió recorrió su mejilla. Sintió su cuerpo temblar, pero se mantuvo erguido regresándole la mirada a su oji
-Aun que no tengas nada que perder, sabes que tu lealtad debe estar con la familia- le recordó la regla principal con ojos fríos
-Lo sé- contestó en voz baja recordando a su querido otou-san
Su otou-san siempre le decía eso: "Yahiko tu lealtad debe estar siempre con tu familia". Entonces esas palabras eran dichas con amor, para apoyar y proteger. Al contrario que su oji. Él las usaba para controlar, manipular y usar a su antojo a las personas para lograr sus propósitos. Los cuales distaban mucho de los principios inculcados por sus padres... El día de los funerales de sus padres apareció Makoto Shishio (un oji lejano que solo conocía por una vieja fotografía que guardaba su otou-san) diciendo que se haría cargo de él.
Sin mas familia que conociera a su tierna edad de siete años no le quedó otra opción que seguirlo.
-Puedes retirarte- le indicó con desdén
-Oji-sama- hizo una reverencia y se marchó
Sus padres fueron asesinados de una forma cruel por unos asaltantes. Él se salvó gracias a que la policía pasaba por el lugar y arrestó a los sujetos que fueron condenados a varios años de prisión... Tal vez por esa razón se rehúsaba a matar o dañar a las personas. Sirviendo solo de espía.
Y no creía que esa chica tuviera maldad en su alma. Si no todo lo contrario.
Vió como su oji mataba a los padres de esa chica y sintió una furia intensa al ver el llanto desconsolado de ella... por eso la alejaría de Makoto Shishio, no permitiría que le hiciera más daño.
Aunque ella solo era parte de lo que tramaba...
Estaba seguro de eso...
OoOoOoOoOoOoO
oOoOoOoOoOoOo
-¿Como se encuentra?- Seijuro Hiko pregunto sirviéndose otra copa de sake
-Takani dice que se encuentra estable, no sabe cuanto tiempo le tomará despertar. Pero...- prendió un cigarrillo -Los tendones de sus brazos y ante brazos fueron severamente dañados y no cree que pueda volver a usar una katana en su vida- su voz no demostraba sentimiento alguno
Hiko soltó un suspiro -Esto no es nada bueno- se masajeó las sienes, si bien el sake no le quitaría el dolor de cabeza, al menos lo olvidaría
-Shishio no la tiene. Cuando llegué al lugar del combate no había rastro de ella- fumó de su cigarrillo y se recargó en la pared mirando tranquilamente por el ventanal las obscuras calles de Tokyo ¬ ¬ -Él me aseguró, antes de quedar inconsciente, que se dirigía a la ciudad en busca de un hospital. Pero aun no damos con ella-
Hiko apuro su trago, la tensión acumulada en sus músculos anchos era notable al igual que en sus facciones tan atractivas aun a sus cuarenta y cinco años. Su cabello completamente negro y largo lo llevaba en una coleta baja. Tenia un aura de misterio que atraía a las mujeres. Y él siendo un hombre que amará seducir a las mujeres...
Claro que una vez amó a una sola mujer con todo su ser. Prueba de ello era el hijo que le había dejado.
Se dejó caer en su silla de cuero girando al ventanal, a veinte pisos del suelo, la ciudad era preciosa de noche -Ay que encontrarla-
-¿Por qué te ves tan tenso Hiko?- miró a su jefe entrecerrando sus ojos ambarinos, era raro ver a Seujiro preocupado por algo
-De ser quien creo que es... Esa niña corre serio peligro...- sus ojos negros se opacáron con recuerdos del pasado
-Ay algo que no me has dicho- no era una pregunta, pero si exigía respuesta
-Cuando Okina líder de los oniwabanshu los mejores ninja espía que podemos tener en Kyoto...-
-¡Sé quien es Okina podrías dejarte de rodeos!- levanto su tono de voz exasperado, aveces su jefe podía ser "algo" irritante ¬ ¬*
-Ay cosas que no te eh contado sobre Shishio y el jefe máximo de esta organización. Y también involucran a esa niña... Kaoru Kamiya...-
-Interesante- enarco una ceja sorprendido -Soy todo oídos...-
OoOoOoOoOoOoO
oOoOoOoOoOoOo
Un terrible dolor de cabeza la aturdía. El cuerpo apenas lo sentía. Parecía estar atrapada en una pesadilla. Una sensación terrible se apoderó de su corazón queriendo tragárselo. Sintió sus mejillas mojadas y después una inmensa tranquilidad cuando por primera vez se encontraron el zafiro y el violeta...
///////
///////
Kenshin se despertó cuando sintió el primer rayo de sol filtrarse por las cortinas, estaba en un pequeño sofá que tenia en su cuarto junto a la cama. Miró hacia la joven de negros cabellos frente a él. Ya no tenía fiebre. Pero su rostro parecía intranquilo.
Se acercó más a ella.
Vió unas pequeñas gotitas deslizarce por sus mejillas. Sin duda estaba sufriendo y eso no lo podía permitir. Secó el rastro húmedo con su dedo, convirtiéndose esta acción en una tierna caricia.
-Todo estará bien- le susurró con cariño admirando los ojos mas preciosos que había visto en su vida. Unos ojos que lo miraban confundidos.
La joven de ojos azul zafiro miró sin comprender quien era ese pelirrojo que le hablaba tan dulcemente, pero nada más ver sus hermosos ojos violeta le creyó. No importaba contra quien se tuviera que enfrentar. Ella le ayudaría.
Ella...
Entonces lo supo...
Supo que en realidad no sabía nada...
El pánico de antes volvió. Tomó su cabeza entre sus manos. El dolor se intensificó cuando trató de forzar su cerebro a recordar algo. Lo que fuera. Gritos de desesperación escaparon de su garganta.
-Tranquila- la abrazó con fuerza acariciando sus largos cabellos permitiendo que se aferrara a su pecho y mojara su playera -No debe alterarse- le dijo con gentileza
Cuando los sollozos cesaron, Kenshin regresó a su sofá dejándola sentada en la cama. Tenia la vista perdida en algún punto del edredón azul. No quería hacerla sufrir recordando cosas que sin duda la lastimaban. Pero si quería saber algo sobre ella para ayudarla era necesario.
-¿Qué fue lo que ocurrió?- preguntó suavemente
-...No sé...- su voz salió tan frágil que no sabía si le contestó o lo imaginó
Intento con otra mas fácil
-¿Cuál es su nombre?-
Los segundos se convirtieron en unos angustiosos minutos. Estaba seguro de haber formulado la pregunta. Ella no reaccionaba. Asi que intentó una vez más acercándose a su oído hasta casi rozarlo.
-Su nombre...-
Solo cuando las lágrimas rodaron por sus mejillas y su blanca mano apretó el edredón con fuerza.
Solo entonces lo comprendió.
No es que no quisiera decírcelo.
Es que no podía. Por que no lo recordaba.
...Gran problema...
OoOoOoOoOoOoO
oOoOoOoOoOoOo
Aoshi estaba en la cocina preparándole un cargado café a Sano cuando escucharon los gritos de la joven.
-¿No deberíamos subir y ayudar?- pregunto el castaño prácticamente acostado en la mesa
Era sorprendente la capacidad de recuperación que tenia su cuerpo, apesar de ingerir tanto alcohol parecía que éste no tenía efectos al día siguiente. Lo mas sorprendente era que se acordaba de haber sentido la presencia de la jovencita cuando pasaban por el cuarto de Kenshin. Dejándolo impactado. Ninguno de los tres llevaban chicas a la casa. Ese era un acuerdo mutuo debido al tipo de trabajo que tenían. Aun que Aoshi le contó el relato de Ken, aun no lo creía.
-Tu lo único que quieres es conocer a la chica- conocía lo suficiente a su amigo para saber que era un mujeriego de primera -Además si Ken necesitara ayuda nos lo pediría- aseguro buscando un poco de crema
-Claro, tu siempre privándome de la diversión- suspiró resignado UoU
-Ay que ir de compras- ignoró por completo los quejidos de su amigo -Ya no ay nada para cocinar-
-Con esta hambre que tengo- lloriqueo poniendo las manos en su estómago que hacia ruidos de protesta
-Pues conformate con esto- le puso la taza humeante en frente de la cara con indiferencia sentándose con su taza en mano
Sano le iba a decir algo cuando vió al pelirrojo bajar lentamente las escaleras con un semblante serio u_ux
-Ehy Ken ¿como esta la chica?- pregunto con entusiasmo poniéndose derecho tomando un largo trago de café
-Pues ella...- sabia que eso no le agradaría al oji azul
-¿Qué sucede?- lo alento a que se dejara sin rodeos
-Creo que sufre de amnesia- dijo suspirándo
Sano escupió involuntariamente el café que aun no pasaba siendo blanco de esto Aoshi que estaba enfrente. Quien fulminó al castaño con la mirada ¬ ¬*
-Evita darme esas noticias cuando Sano este bebiendo algo enfrente de mi- dijo con voz amenazadoramente fría
-¿Al menos recuerda su nombre?- pregunto para distraer a su amigo n_nU
Negó con la cabeza -Ahora esta durmiendo-
-Llamaremos a Megumi para que nos dé un diagnóstico mas completo- se levanto a buscar una toalla para secarse -Y en base a eso decidiremos si llamamos a Saito o no- sentenció como buen líder
-Yo puedo ir por la doctora zorro- se levanto de la silla y tomó las llaves de su convertible rojo sin darle tiempo al oji azul para detenerlo
Aoshi suspiró. Sano era demasiado impulsivo y a veces no podía frenarlo. Era el único que se divertía sin control a diferencia de él y Ken que podían prescindir de las mujeres, el alcohol y las fiestas. Ya que tenían muchas seguidoras y no debían llamar la atención. Pero parecía que rechazarlas era mucho mas atractivo para ellas y lo tomaban a reto. Lidiar con eso era una verdadera pesadilla. Al menos para él.
-Sé que preferirias té...- dijo poniendo una taza frente a ken que se habia sentado en el lugar que dejó Sano
-No te preocupes Aoshi, arigato- Observo el café un momento dando se cuenta de algo curioso. Su amigo que a esa hora de la mañana normalmente estaría meditando en el cuarto de entrenamiento había hecho café y se ¿¡disculpaba!? por no haber hecho té. Eso solo podía significar una cosa: Algo lo inquietaba...
-¿Qué te preocupa?- observo que el pelirrojo estaba demasiado serio
-Que raro yo iba a hacer esa misma pregunta- levanto la vista de la taza fijándola en los ojos azules de Aoshi, repentinamente se pusieron tan fríos y distantes como antaño
-Yo la hice primero, espera tu turno- contesto despreocupado arrancando una pequeña sonrisa al de mirada violeta
-Aun que no recuerde nada, salta a la vista que fue lastimada, física y mentalmente- respondío con seriedad
-¿Cómo estás tan seguro? ¿Cómo sabes que no está actuando?-
-Por que el dolor que refleja su mirada no se puede fingir-
-Hablaré con ella y te daré mi opinión- solo iba a confirmar las palabras de Ken, lo sabía, pero no era un buen momento para hacerse cargo de algo que les distrajera de Makoto Shishio. Estaban muy cerca de atraparlo. Ese era un asunto muy personal para él. No permitiría que una niña desconocida interfiriera con eso.
-Llamaré a Saito- le informo diriguiendose al teléfono
-Creí que sería después de que Megumi-chan la viera- un cambio se produjo en el carácter del oji azul que no era común en él. Al menos ya no con ellos.
Eso lo alertó
-Después de lo que me acabas de contar creo que no podemos esperar- se alejo por el pasillo en busca de su móvil
Era un argumento muy válido. Lo cierto es que tenían que investigar quién era y entregarla a sus familiares. Debían de estar preocupados por ella. Él lo estaría si se le hubiera perdido a él. La diferencia es que él no dejaría que le pasara nada mucho menos que se le perdiera.
"¿Oro?" pensó con desconcierto. Ni siquiera sabia su nombre y ya empezaba a tomarle cariño. Tenían que darse prisa en ponerla a salvo y alejarse de ella. La vida que llevaba no le permitía relación alguna con mujeres. Al menos no una duradera... Alejo esos pensamientos de su mente. Ya había aprendido de cerca esa lección y él no caería en el mismo error que su baka otou-san.
///////
//////
Aoshi encontró su móvil y marcó el numero tan conocido
-Hajime- contestaron fríamente del otro lado
-Shinomori- se identificó
-¿Cómo les fue ayer?- pregunto sorprendido por la llamada, vio su reloj eran las 7:00a.m. Estaba algo cansado por andar buscando a la chiquilla que no aparecía por ningún lado.
-Bastante bien, pero no te llamo por eso- mas tarde le rendiría cuentas de eso, ahora le urgían otras cosas
-¡Oh!- se detuvo frente a una cafetería, no le caería nada mal desayunar, ya que no cenó -¿Qué puedo hacer por ti?-
-Necesito información de una persona pero no tengo su nombre-
-Uhm... Eso lo hace muy difícil- empujó la puerta y la campanilla sonó -tendrás algo con lo que empezar ¿no?-
-Si no fuera así no te lo pediría- afirmó sintiendo un repentino cansancio -Pero necesito que vengas a la casa-
-Oh, ya veo... Veras la cosa es que no te aseguro poder ir hoy- explico escuetamente eligiendo un aperitivo y un café a la joven que se acercó a tomar la orden
-No te apures igual y no se va a ir a ningún lado- resignado le dio las gracias y colgó
Ahora quedaba solo esperar...
Notas de autora:
¿hola que tal? Espero que perdonen mi tardanza, pero no cuento con mucho tiempo disponible salvo ahora en estas vacaciones que me di la escapadita para escribir y gracias a kami que estaba inspirada y salió este capitulo modesto n_nU en fin quiero aclarar que me gusta usar palabras en japones, aunque no muchas y Yahiko se refiere a Shishio como "oji-san" que es tio respetuosamente. Y "outo-san" es padre. Aun que muchas palabras creeo que ya las sabemos n_nU eso de ver anime subtitulado trae sus grandes beneficios n_n
Doy las gracias infinitamente a Oo. ZiiN .oO (sé que es pegado, pero no pude me dejo la página de edición gomen u_u) por tomarte el tiempo de leer y dejar review. Y sip que se van a pelear por ella, pero ay muchas sorpresas!! no solo KK también MA y algo de SM. Solo ten me paciencia onegai
Eso es todo por ahora, gracias por leer este AU y recuerden que los reviews son la inspiración y el motor de un escritor para seguir escribiendo.
dewa mata! n_n.
(hasta luego/hasta pronto)
