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La Desicion

Sugerencia:
Si quieres que este capitulo sea aun mas lindo, consigue la cancion; Amar completamente de Laura Pausini

El viento soplaba un poco fuerte revolviéndome el cabello. Era una noche singular sin luna y con una tranquilidad infinita. El reloj marcaba las doce de la noche y la pequeña Carlie estaba ya en su cama. En el enorme salón, estaba Aro con Sulpicia. Ambos estaban sentados esperando mi historia humana… Marco, Cayo y la guardia estaban "comiendo" como lo llamaba Gianna. Ellos prefirieron quedarse

-No hay mucho que decir al respecto—comencé mirándolos fijamente. Aro levanto una ceja no comprendiendo del todo, y Sulpicia me miro tristemente—Para lo mucho que ustedes han vivido, creo que esta historia seria algo aburrida.

-Nada de eso querida Bella—me contradijo Aro dulcemente—Solamente queremos escuchar tu historia, nada mas eso.

Suspire internamente.

-Nos conocimos en Forks. Él ya llevaba estudiando allí, mientras que yo llegaba a incomodarle—sonreí recordando—Yo era la hija del jefe de policía Swan, y él, era el hijo del Doctor Carlisle Cullen.

-Interesante—susurro Aro—Estaban establecidos en el pueblo. No podían quedarse por mucho tiempo.

Las palabras vinieron de nuevo a mi mente

"Tú... no me... quieres"

"No"

Cerré los ojos con dolor.

Era como escuchar su voz de nuevo, sentir su presencia y aun así, sabia que no estaba aquí…

Había pasado ya algo de tiempo en que la oscuridad se hizo vigente en mi vida. La vida termino para empezar otra nueva, la cual, no era posible. Vivía en el pasado y a sus espaldas de él.

-¿Bella?—pregunto Sulpicia

-Fue una ruptura limpia—dije después de unos segundos—Una ruptura limpia en la que según él, yo superaría con el paso del tiempo.

Sonreí ante esa absurda mentira.

-Increíble—susurro Aro parpadeando ligeramente-¿Pero el se enamoro de ti…?

-Claro que no—exprese en voz alta—No creo que al ser amado se le pueda romper el corazón de esa manera. Sobre todo seguir como si nada.

Mi vida cambio cuando se fue. Mi aspecto, mi forma de ser… Todo. El mundo me era tan insignificante sin él. Era un dolor insoportable.

"No me convienes Bella"

Lluvia de septiembre, tú y yo
Cambia la ciudad de dimensión
Nuevas sensaciones,
Nuevas reflexiones en la mente.

-Yo era humana y el vampiro—explique caminando de un lado a otro—Era una relación rara, no lo dudo. Pero ambos nos sentíamos bien estando juntos. Fuimos muy felices al partir en que nos correspondimos mutuamente

-¿Y dices que el te ansiaba matar al mismo tiempo?—pregunto Aro sorprendido.

-Si, yo le era muy apetecible a él.

-¿Y tu seguiste a su lado a pesar de eso?—la pregunta de Sulpicia tenia un tono morboso. Le sonreí afirmándole la pregunta.

-No me importaba nada de eso—dije ausente—Yo le quería especialmente a él. Era como si no pudiera alejarme de él.

La historia se repite, sí, lo sé
Mi mano con la tuya se rozó
Parece como ayer y como siempre,
Pero no.

-La vida nos ofrecía todo en ese momento—susurre queriendo llorar.

Mi corta historia humana era aburrida. Solamente tuvo algo de emoción a la llegada de él.

«Cambio mi vida. Su llegada a mi fue un hermoso resplandecer. Marco cada parte de mi ser prometiéndonos todo para nosotros. Todo era maravilloso, incluso, era mucho mas que una simple vida»

Una simple humana.

-¿Nunca te lastimo?—pregunto Aro mirándome fijamente. Negué lentamente

-Nunca lo hizo.

Sigues en mi vida mucho más
Cada día un nuevo color me das,
En cada gesto en cada fantasía
En tu sonrisa de melancolía.

Mi mente se lleno de recuerdos juntos. Momentos en los que ambos fuimos tan felices como cuando íbamos a aquel hermoso prado. Cuantas veces me decía que me amaba… Mis memorias eran llenas de sus deseos y sus lamentos. Todo para él.

-Velaba mis sueños—conté intentando esconder mi dolor—Me cuidaba mucho sabiendo que era torpe y tenia muchos accidentes. Siempre cuidaba de mí y dio esperanzas a una chica torpe.

Sonreí cuando dije eso. Siempre pensé que a Edward le gustaba que yo fuera torpe, aunque para mi, era lo mas vergonzoso del mundo. Claro, ahora lo notaba. Porque ya era un vampiro, no necesitaba otra vez que cuidaran de mi. Mis cambios fueron notables.

Como un tren en marcha hacia mí
Con mis emociones y los mil "si"
Tu mirada es una caricia más
Sabes en mis sueños como entrar.

-Sabíamos que algunas veces tendríamos todo en nuestra contra. Que serian momentos duros y difíciles como en el caso de que el… No me podía besar bien—La mirada de Aro y Sulpicia eran de tal interés que no me quitaban los ojos de encima—Solamente queríamos estar uno con el otro

Sonreí cuando vino a mi mente la imagen de Edward caminando conmigo. Su sonrisa irreparable, sus besos. Algunas veces lo utilizaba para aturdirme a propósito. Eran recuerdos realmente hermosos.

-¿Cuánto tiempo salieron?—pregunto Aro atrayendo mi atención.

-Medio año.

Todo va deprisa entre los dos
No me perteneces, ni a ti yo
Cómo no nos damos tiempo
Para amar completamente.

-No creo que se haya ido así como así—concluyo Sulpicia mirándome—Es decir, nosotros no olvidamos tan fácilmente sentimientos así.

La mire perpleja durante unos segundos. Si, era verdad, a pesar de que yo este convertida y que el tiempo paso, yo le seguía amando como ese ayer nublado y lluvioso que era presente en todos nuestros momentos. Yo si le seguía amando

-No, él dijo que no me quería...

-Son fáciles las palabras—me contesto Aro—Pero siempre las acciones hablan.

-Pues sus acciones de Edward hablan claramente—le dije en un tono mordaz, al recordar una de sus oraciones en ese horrible bosque.

"Te garantizo que no volverás a verme. No regresaré ni volveré a hacerte pasar por todo esto. Podrás retomar tu vida sin que yo interfiera para nada. Será como si nunca hubiese existido."

El lo prometió; Nunca volvería.

Si te prestara menos atención
tal vez lo que no quieres tú
Trato de observarte pero no consigo verte.

Después de recordar esos dulces momentos, vino el mas hermoso, pero también el mas doloroso

-Ese día en mi cumpleaños ante aquel accidente que prefiero no recordar. Nunca creí que esa seria la ultima vez que yo... estaría con el. Que seria la única vez que nos demostraríamos él amor más grande… De la única manera

Sus manos me acariciaban con mucho cuidado, pero sus labios se movían insistentes en los míos. La desesperación nos volvía locos y no éramos concientes, solamente correspondíamos, entregándonos a lo único que sabíamos; nos amábamos, nada más.

-Fue el ultimo beso—susurre con dolor

Sigues en mi vida mucho más
Entre mis silencios, más allá
Con un soplo de serenidad
Alba de una nueva libertad.

Los días que pasaron después de eso, fueron los más horribles. Estaba hostil conmigo y apenas me hablaba. Me ignoraba y a veces trataba de hacerme caso pero… Su mirada, me asustaba mucho. Sentía que algo malo iba a pasar

-Me dijo Adiós en aquel bosque—no perdía rumbo de la conversación—Termino lo que habíamos construido en tan solo un segundo. El aseguro que estaría bien con sus "Distracciones".

Vi que la mirada de Sulpicia era de lastima y miraba a Aro. Este tenía un poco la mirada desolada.

Después intercambiaron miradas con algo de miedo. Ocultaban algo

-¿No haz vuelto a tener contacto con él?—pregunto un poco abstraído—Ya sabes, por lo de la niña

Eso que antes nunca comprendí
Claro ante mis ojos por fin lo vi
Mírame de nuevo como ayer
Haz volar mis sueños otra vez.

Carlie…

Mi mente viajo cuando estaba enferma a la semana en que se fueron. El dolor del pecho, la impresión de que su ausencia lastimaba pero no lo olvidaba, y enferma del estomago.

-Esta embarazada Charlie—le habían dicho los doctores a mi padre cuando me llevo al hospital.

-Charlie acepto de que estuviera embarazada—les comente un segundo después—Pero como sabrán el bebe crecía muy rápido. Asusto a Charlie pero le pedí que no dijera nada

«Me dolía tanto que no lo soportaba. Era una mezcla de dolor físico y emocional. No sabía cual de los dos dolía más, pero no los soportaba. Era mucho más fuerte que yo y necesitaba que tener suficientes fuerzas para reestablecerme»

Si se te ponen los ojos grandes como a un niño
No es imposible, sabrás
Amar completamente
Plenamente.

-Fue cuando te encontraste con Jaydeen—comento Aro—Si, de hecho lo habíamos mandado para un mensaje para los Cullen

-Me lo comento—agregue cuando llegue a esa parte.

No soporte una noche los dolores y salí corriendo al bosque. Corría totalmente destrozada sin poder contenerme. Tal vez le hiciera daño al bebe, pero no podía con nada. Casi nada tenia sentido.

Caí en el pasto húmedo. Las contracciones vinieron tan fuertes que pude sentir como se rompían los huesos de mi espalda. Lo único que escuchaba eran mis gritos. Gritaba desesperada para que me ayudaran. Solamente vislumbre a un hombre increíblemente hermoso. Me miraba aturdido y sorprendido. Yo también le miraba y le gritaba para que me ayudara. Mi bebe necesitaba ser ayudado.

-Solamente puedo hacer algo por ti…—susurro con una hermosa voz.

-Me convirtió cuando di a luz a Reneesme—termine—¿Ven? No es nada del otro mundo.
Simplemente…

-Estas en un error—me interrumpió Aro—Es una historia muy emocionante, poco común entre nosotros. Es mucho mas de lo que yo he visto en toda mi vida.

Sulpicia se dirigió a mí.

-¿Qué pasara con la niña?

Eso que antes nunca comprendí
Claro ante mis ojos por fin lo vi
Tu mirada es una caricia más
Llega donde nunca ningún otro pudo estar...
Estar

-Eso aun no lo decido. El es el padre...—aclare con indiferencia.

Aro me miro fijamente.

-¿Y a pesar de todo se lo diras?—pregunto confundido

-Si. Merece saber la verdad. Pero preferiria que pasara el tiempo, para estar preparada.

Mire hacia el ventanal para ver que estaba por amanecer. Suspire profundamente cuando me di cuenta que un día mas acababa y me sentía tan vacía.

-Como sea Bella—Aro se dirigió a mi y me tomo de las manos—Sabes que esta será tu casa siempre. Si te quieres quedar aquí por tiempo indefinido hazlo. Nosotros te recibiremos con los brazos abiertos

-También tu hija—agrego Sulpicia

-Sin duda—determino Aro—Es la nena mas preciosa y extraordinaria que he visto en toda mi vida. Lastima que algunos se la pierdan.

Lo mire fijamente.

-El así lo quiso.

Me salí del salón para ver a mi hija. Reneesme, estaría en su cama dormida y en una hora despertaría. Cada día crecía unos centímetros más por lo que ahora parecía una nena de tres años. Era también muy inteligente, ya sabia hablar y también leer y escribir. Cuando Jaydeen nos encontró, me convirtió y espero tres días para que me terminara en transformar, mientras cuido a mi bebe y la alimento. Jaydeen vive con los Vulturi y me sugirió que me uniera a ellos. No sabia que hacer. Solamente él me aseguro que seriamos muy apreciadas.

Es así como yo estoy aquí. Mi pequeña de inmediato se adopto a esta forma de vida. Aro la trataba como si fuera su nieta, junto con Sulpicia. Cayo y Marco la trataban de la misma manera al verla tan tierna, incluso la guardia entera de los Vulturi jugaban con ella. Félix se la pasaba haciendo bromas con ella y se divertían haciéndole jugarretas a Heidi. Jane y Alec también jugaban con mi pequeña, salvo que ellos tenían otras obligaciones y se iban rápidamente.

Todos nos recibieron con los brazos abiertos.

En Forks, Bella Swan había muerto… O eso al menos tuve que dar a entender. Nadie debería saber que había tenido una niña mitad vampiro y humano. La razón también de que ya no me podía acercar a mi padre y deje mi vida humana.

-¿Qué pasaría si él volviera Bella?—pregunto aquella vez Heidi arrullando a mi hija en sus brazos.

-¿Por qué dices eso?—le pregunte.

-Por nada—pero después de unos minutos me miro—Hay algo que no te han dicho sobre él,Bella

La mire extrañada

-¿Qué me tienen que decir de él ,Heidi?-Se mordió el labio, y dejo a Reneesme en la cama-Antes que nada, te voy a pedir que te calmes. Respires hondo y no hagas nada

-¿Qué haría al oír tus palabras?

Sus ojos me tenían pavor

-Edward esta casado.

Y por fin, sentí como algo nuevo en mi interior cambiaba. Un sentimiendo de furia se extendia por mi pecho, llegando a mi cabeza y todo perdio sentido. Perdi mi conciencia y mi estado de tranquilidad. Supe que tambien, no volveria a estar serena.

-¿Que?—pregunte con las pocas fuerzas que tuve, ni siquiera podia hablar. Heidi se entristecio

-Bella—grito cuando me vio correr.

Me aleje de todo en un acto de desesperación para desahogarme, a una velocidad impresionante. No podía pensar, todo se volvia negro y el dolor se apoderaba de mi cuerpo acabando con los unicos recovecos sanos que aun quedaban. La tristeza me invadio durante un momento y me deje caer de rodillas en el pasto.

¿Que era lo peor?

Si, lo peor era saber que él nunca fue mio. Que iba encontrar algo mejor y que seguramente llenaria las expectativas que él pedia. El momento conmigo paso y eso era doloroso pero cierto. Sabía que yo queria su felicidad pero... No me dejaba vivir, algo no me dejaba vivir. Fue muy cruel irse asi sin dar oportunidad de nada.

Entonces, el odio comenzo a crecer.

Solo sentía una furia exterior que quería explotar y querer romperlo todo. Estaba hecha pedazos pero no podia concebir lo que estaba no le serviría...

Volví a correr con mis fuerzas para completar el desahogo.

Entre los destellos de los árboles que vi, había imágenes de varios de la guardia siguiéndome. Los mire con el rabillo del ojo y grite.

-¡NO SE ATREVAN!

-¡Solo queremos hablar!—la voz de Demetri intento tranquilizarme-¡Detente por favor!

Me detuvo uno de ellos lanzándose y derribándome. Uno de ellos también le ayudo a sostenerme, pero no me detendría. Era una neófita y aun tenía mis fuerzas marcadas. Me deshice de ellos con un solo movimiento de brazos haciendo que chocaran ellos mismos.

-Bella, tranquila—suplico Demetri

-¡¿COMO RAYOS QUIERES QUE ME CALME?—le grite reclamándole-¡CUANDO ME ENTERO DE QUE SE ACUESTA CON OTRA Y A MI, ME TIRA A LA BASURA!

-No tienes que verlo así…

-Bella—llamo Aro a un lado de otro vampiro. Lo mire lastimada—Ven, no tengas miedo.

Me acerque lentamente y me abrase a él. Solloce a pesar de que eso era imposible. Me derrumbe sintiéndome mas desgraciada que nunca. Me quería morir, pero no podía; mi bebe me necesitaba.

-Lo siento tanto—me susurro en la oreja—No queríamos decírtelo. Te haría daño.

-Usted no tiene la culpa—susurre negando—Solo es que tengo un odio irreversible a el—me abrace mas fuerte—No se que hacer. Tengo una hija, de él ¡UNA HIJA! Después de tanto tiempo es lo único que se… Que se encuentra a otra

Pude sentir la mirada de todos.

-Puedes romper los árboles que quieras. Tienes que desahogarte para ver a tu hija. Después cuando te sientas mejor vuelves al castillo—me indico—Se que quieres estar sola… Solamente no demores mucho. Recuerda que tu hija te necesita.

-Si, señor.

Rompía todo lo que tenia a mi alcance. Los árboles, piedras e incluso destruí un carro. Me imaginaba que era él, que lo tenia enfrente y que lo destruía para sentirme bien. Porque él me destruyo; destruyo todas mis ilusiones, rompió con mi vida. Me hizo desgraciada y solo lo satisface con una sola noche para quererme botar al día siguiente.

En cada golpe estaba toda mi frustración, todo mi dolor. Los sollozos son fuertes y era mas intento conforme los movimientos pasaban. Corría buscando nuevas cosas o un nuevo reto. Lo que sea. Pero no estaba sola.

-Basta Bella—me susurro Sulpicia—Va a amanecer pronto. Fue una suerte que no despertaras a Reneesme.

-Lo siento—dije tocándome la cabeza—Es que no podía con mi furia.

-Ya lo creo—me dijo sonriéndome—Pero debes volver al castillo. Tu hija te necesita.

-Lo se.

-Espero que te controles un poco mejor ¿Que pasaría si él vuelve?.

-La niña es mia y de nadie más—jure con mis puños llenos de fuerza.

Cancion: Amar Completamente de Laura Pausini