CAPÍTULO 2 - EL CAMBIO
Al fin llegan los tan esperados personajes ¿Qué cosas habrá el tiempo logrado en ellos? ¿Acaso serán los mismos? Eso se lo dejamos a la historia ... editado y completo .. cada vez mejor chicos .....
Pronto estaban en el enorme lago, que tenía en sus aguas tres embarcaciones listas, con velas verdes y un enorme escudo de Konoha, una para Sakura y su padre, otra para los consejeros y la última para los visitantes, de esta manera partieron hacia la misteriosa cueva. Subió con cuidado, en toda su vida jamás había asistido a una ceremonia en ese lugar, la cueva prohibida, era el regreso de un familiar muy querido, y pensaba que no le hubiesen permitido venir los consejeros de su padre a no ser por la insistencia del mismo.
- Te preguntarás por qué te traje – dijo el padre de Sakura. A lo que respondió con una afirmación, pues ella siempre había sido casi como ocultada al resto del mundo.
- La última vez que vi a ese muchacho fue el día en que murió su madre, el estaba contigo en el balcón y te protegía de las piedras que caían por la gran explosión – dijo él.
- Pero padre, Sai nunca perdió a su madre ese fue Naruto – dijo sorprendida la muchacha.
Ahora ella era la que recordaba ese día con nostalgia, como si fuese ayer. La esposa de su tío, había llegado corriendo hasta su habitación con Sai en brazos, lloraba desconsolado, pero que se calmó al verla. Se acercó y la tomo de la mano con mucha ternura, a lo que ella respondió con un abrazo. Después llegó una mujer hermosa de cabellos rubios, con un niño más pequeño, Naruto, rubio también y con otro mayor de cabellos plateados. Samia, como se llamaba, los miró con miedo y secándose las lágrimas que le escurrían y fingiendo una sonrisa, los llevó hasta el balcón. Los escondió bajo una manta, los besó en la frente, no sin antes decirle a Sai que cuidase de su pequeña prima Sakura y a Kakashi que los cuidara a todos, para luego cerrar la puerta. Así los niños pequeños se quedaron allí abrazados, mientras el mayor los cubría con mucho cuidado. Luego miles de pequeñas piedritas caían del cielo y los niños se atravesaron haciendo que se golpearan mucho, pero una de las rocas la golpeó a ella en la frente dejándole una gran cicatriz en forma de luna al lado derecho de su frente que ocultaba muy bien con su cabello rosa, pero sólo recordaba eso, así que con tristeza confirmo que la madre de Sai, era posible que hubiese muerto ese día.
Lo demás es confuso, se escuchaban ruidos extraños, gritos y llanto, sólo al día siguiente su padre la había despertado cuando ella ya se encontraba en la cama. Años más tarde, Sai, se iba de la mano de su padre hacia esa cueva, unos días más tarde Naruto partió con el mismo rumbo. Al contrario, el hermano mayor de éste, Kakashi, se quedó al lado de Neji, el heredero al trono. Si el heredero al trono y su hermano mayor, ese hermano que solo le hablaba lo absolutamente necesario y con el cual temía compartir un espacio de menos de diez metros cuadrados.
Desde ese día observaba la cueva esperando el regreso de su primo que en muchas ocasiones la había defendido del malvado de Naruto, el recordarlo le hacía erizar la piel, desde pequeña le tomaba el cabello a cualquier descuido hasta que ella estallaba en llanto y que la molestaba hasta que aparecía Sai y le propinaba un buen golpe, pero al cual siempre terminaba curando porque eran buenos amigos, este recuerdo la hizo llorar.
De pronto las palabras de su padre interrumpieron sus pensamientos.
- Ansío que Naruto y tu primo Sai recuerden la bondad de su corazón, porque donde estaban, la vida es todo lo contrario a lo que vives día a día Sakura, así que espero que seas buena con ellos – mientras tocaba su cabello y veía la cicatriz, mientras ella se sonrojaba, la cubría nuevamente, y asentía sin reparo, comprendiendo que ahora regresarían los dos hombres que más quería en su vida aparte de su padre.
Entonces cuando no podía soportar más los pensamientos que la agobiaban.
- ¡Padre, por qué no me dices que hay afuera, necesito saberlo, ya tengo 15 años y no entiendo nada¡ – dijo ella con los ojos agitados y aferrándose al pecho en forma de súplica, logrando la mirada de reprobación e interés de uno de los consejeros de su padre.
Pasaron 20 minutos, en los que Sakura fue ignorada, hasta que llegaron al otro lado del lago, bajaron su padre y 5 consejeros, el primero en bajar fue el mismo que hace unos momentos la miraba con reproche, era un hombre joven para ser consejero, de unos 25 años, el hermano mayor de Naruto, con cabellos plateados, la verdad su hermano menor era una réplica en cuestiones de personalidad, sólo que Naruto tenía el cabello más largo. Ahora que se fijaba en el desprecio con que la miraba, había llegado a la conclusión que era un hombre tenebroso que siempre la había asustado por tener una mirada muerta, ya que nunca se podría adivinar que pensaba, aunque al contrario de su extraña personalidad era un hombre muy apuesto, que hacía sonrojar a las muchachas de Konoha, en especial a las amigas mayores de Sakura, y ella siempre se preguntaba que le vería a ese muchacho tan malgeniado y serio, recordando como no la perdía de vista nunca y como la protegió cuando era niña. La verdad había cambiado mucho, desde que Naruto partió se había vuelta muy serio, aunque en ocasiones lograba descubrir en su mirada un toque de cariño hacia a ella, que se esfumaba con las palabras ofensivas y groseras, que su padre toleraba casi con distracción. El segundo era un hombre muy anciano, como de 100 años según Sakura, abuelo de su mejor amiga y muy gentil, así como sabio. Los otros no le importaron porque cuando seguía mirándolos de la cueva salió la figura de un hombre alto, los ojos de Sakura se abrieron desmesuradamente pensando que era Sai, pero unos ojos color azul y cabello rubio le hicieron saber que este no era a quien esperaba. Pero igual quién podría ser, traía una gran espada, y apenas bajó de la cueva miró con detenimiento a su padre y luego a ella que se ocultó en la espalda del mismo, a lo que el joven respondió con una sonrisa burlona.
- Bienvenido Naruto – dijo Kakashi desde abajo con tono serio - saluda a tu señor – con el rostro tan alegre como podía, al fin su querido hermano regresaba.
Ella se sorprendió " Naruto, ese hombre tan guapo y fuerte ¿puede ser Naruto?, pero si Naruto era tonto y molesto, y este hombre se veía tan serio y arrogante, como Kakashi …..mmmm…..la verdad si que podría ser Naruto", pensaba mientras miraba de reojo al Kakashi comparándolos sin disimulo, quien se percató de las miradas de la muchacha y casi adivinando lo que ella pensaba, le dedicó una de sus tantas miraditas de terror y enojo, haciendo que Sakura se avergonzara y dejara de hacerlo, "pero como no, si eran dos gotas de agua, claro uno mayor que el otro, pero igual de pesados", mientras se le subían los colores al rostro.
Espero que la vida le haya sonreído mi señor Jiraya, y a ti también Sakura – mientras se arrodillaba ante ellos.
La cara de sorpresa de Sakura pasó a una de reproche, primero no lo estaba esperando a él, o eso creía ella y segundo el pequeño Naruto se había convertido en un hombre muy extraño, no había en él siquiera una chispa del niño que conoció, además el Naruto que ella conocía seguro la había abrazado, le había tirado le cabello y luego le habría sonreído con mucho cariño, la verdad era igual a Kakashi, mientras cruzaba los brazos y se hacía a la idea de que todo ya era diferente que antes, por lo menos en lo obvio, ya no eran niños, habían crecido y él mucho más que ella, y eso la hacía enojar porque antes por lo menos no se notaba tanto la diferencia de edades, pues Naruto sólo era dos años mayor que ella.
De pronto una figura un poco más alta que Naruto la entretuvo, primero vio una botas negras, pasó por unos pantalones negros y una camisa gris llena de cortes y rota, demás una espada igual a la de Naruto, cuando salió de las sombras un hombre de cabello negro hasta los hombros y ojos negros que seguramente era…… si era él, su primo……el niño que recordaba pero ahora más grande y fuerte. La invadió una inmensa alegría que se perdió cuando aquel hombre los miró con mucha arrogancia y al arrodillarse ignoró por completo su existencia, tal ves la espalda de su padre no era tan buena idea. Así que valientemente y para demostrar que ella también había cambiado, salió y firme con su vestido azul que ondeaba por la brisa del lugar dijo: - Me alegra que estén sanos y salvos, espero que su estancia sea agradable y estaremos para servirles en lo que necesiten- arrancando una sonrisa por parte de todos, su padre de orgullo, Kakashi de ironía y sorpresa, Naruto de burla y Sai de disgusto.
- "Vaya, si no es fácil mantener contento a nadie aquí" mientras bajaba su mirada y se abochornaba con desilusión, haciendo que Naruto dibujara una sonrisa muy disimulada para no molestar al rey, pero suficiente para que Kakashi la notara y empezara a colocar esa cara de pensativo que tanto molestaba a Sakura y que precedía a un ligero insulto hacia su persona, y no se equivocó porque a los cinco minutos esbozando una sonrisa el joven consejero dirigiéndose a ella.
- Veo que al menos sirves para hacer las cortesías, no chiquilla – dijo en tono burlón, logrando que hasta su padre sonriera, ya que en verdad aunque Sakura era muy inteligente, todo lo que se le permitía era tan limitado que nunca conseguía méritos por algo – así que te deberías ocupar de guiar a nuestro invitados hasta que se acostumbren otra vez a su vida en estos lugares.
- Trato de ser un poco menos asocial que tú, ¿consejero? – logrando que Kakashi se enojara, y pensara "por qué sólo esa niña le decía eso, las otras se derretían tan solo con mirarlo, pero bueno Sakura era muy joven aún y quizás no entendiera lo guapo que el era".
Y así antes de que se formara una discusión como las acostumbradas entre estos dos, Sakura subió a la barca ignorando a todos, hasta al motivo de su emoción, su primo, pero no había razón para conservarla porque nada era como esperaba.
Partieron al castillo, mientras Sakura observaba las hermosas aguas del lago en donde muchas veces había jugado con sus amigos, mientras tanto también miraba su reflejo en el agua, era diferente, ahora ella se veía más grande y su rostro la hacía avergonzarse cuando los muchachos la veían y susurraban, cuando ella sólo quería pasar desapercibida ante los demás y ser alguien normal ente sus ojos, así que con una fuerte manotada borró por segundos su reflejo que aparecía incansablemente, resignada su cabello suelto caía hasta el agua del lago y se mojaba en las puntas haciendo el juego perfecto para Sakura quien con pequeñas gotas empezó a perder la concentración.
Mientras tanto el serio Naruto la miraba de reojo, observando como había cambiado en estos años, siempre sabía que ella se convertiría en una mujer muy hermosa, sus cabellos rosa, sus blancas manos y su figura joven y delicada que lo hacían perder un poco la seriedad que tanto quería tener, de repente una mano en su hombro lo distrajo, era el joven Kakhasi quien le dijo suavemente – en verdad ha cambiado, pero sigue igual de indefensa, y ahora se acentúan los motivos de su peligro – intuyendo los pensamientos de Naruto.
