Wolass

Gracias a los que han leído esta pequeña historia espero sus comentarios son un gran tesoro para un pequeño escritor. Decidí modificar la historia para que sea más clara desde el comienzo por sugerencias de varias personas, como regalo los capítulos son más largos y mucho más detallados.

No cambie nada de la historia solo describí más detalladamente las escenas y otras escenas que no puse en el anterior.

Agradecimientos especiales: a yomii20, Lee sang Gun, Guest y katty53 muchas gracias por sus reviews me animan a continuar y gracias por sus consejos Espero que este capítulo sea de su agrado.

Agradecimientos a aquellas personitas que anexaron esta historia a sus favoritos

ENTRE MÁS REVIEWS MÁS RÁPIDO ACTUALIZO JEJEJEEJ TODOS LOS COMENTARIOS SON VALIDOS Y NECESARIOS ASÍ QUE A COMENTAR!

ACLARACIONES: Los personajes de naruto no me pertenecen si no al genio de kishimoto yo solo los utilizo para crear una historia.

UN CEREZO PARA MÍ

BY SANDY HYUGA

CAPITULO 1: MISTERIOS editado


Sin embargo, el sueño se adaptaba a la vida y en el momento mismo de estar soñando si hubiera podido hacer una elección racional. Si el instinto hacia la vida no hubiera sido tan fuerte y arraigado, hubiera elegido la muerte.

Harlan Ellison


Era de noche caminaba con su vestido blanco de seda fina y su largo cabello rosado, una marca en forma de cerezo brillaba en su muñeca, no sabía dónde se encontraba, ni lo que estaba buscando. Se sentó en una roca envuelta en una sensación de paz, el pequeño cerezo en su muñeca comenzaba a crecer, tatuajes de pétalos subían por todo su brazo, sentía poder recorrer su cuerpo, se concentro en respirar profundamente mientras observaba detenidamente el reflejo de la luna llena en aquel lugar, un poco más repuesta volvió a caminar, estaba en un bosque, ella conocía este lugar, ese era su hogar, el lugar donde paso las mejores épocas de su vida y donde conoció el amor por primera y única vez.

Tuvo que inclinarse de nuevo y apoyarse en un árbol para mantener el equilibrio con cada respiración, la oscuridad envolvía su corazón, ¿es aquí donde debo estar? procuro incorporarse pero sus manos resbalaron con el tronco húmedo; tanteando entre la bruma sintió como pequeñas arañitas subían por sus manos, ahogo un gritó, un dolor atroz le taladraba la cabeza, no pensaba con claridad. Se arrastró lejos de aquel árbol sobre una vieja capa de hojas en descomposición, los pasos resonaban en la hierba a sus espaldas, pero no identificaba si estaba próximos o lejanos y avancé más rápido; sabia que debía ocultarme pero estaba desorientada; la oscuridad le impedía ver con claridad, a lo lejos entre dos arboles observo una sombra negra y con aquella sensación familiar de saberse observada, notaba la parte derecha del cuerpo más pesada que la izquierda y se tambaleaba, intento dar un paso y la pierna derecha se le dobló como si fuera de papel. Se agacho, y metiendo la cabeza entre los codos para que la sangre le llegara al cerebro. Un cálido adormecimiento le recorrió las venas.

Enderezo las piernas y se puso de pie temblorosa, se deslizo entre dos rocas, y al otro lado él la estaba esperando: una enorme silueta, con el brazo levantado. Tropecé hacia atrás, comprendiendo el error que había cometido pero el bosque no estaba como siempre. Se había vuelto a normalmente deforme y estrecho, parpadeo con fuerza varias veces, intentando enfocar la vista, sentía los huesos de hierro que se negaban a moverse y los parpados se le cerraban contra la dura luz.

Al cabo de un momento, se dio cuenta de que ya no podía mover los brazos y las piernas, la sensación de estar arrastrándose no era más que una ilusión. Luché una vez más para ponerse de pie, luego cerré los ojos y todo fue oscuridad.

Incluso antes de abrir los ojos supo que estaba en peligro. Oí el ligero crujido de pasos que se acercaban. Aún estaba medio dormida y no lograba concentrarse, estaba tendida de espaldas y el frió penetraba a través del vestido. Se despertó en una espacie de cueva, tenía el cuello dolorosamente torcido, rodeada con antorchas alumbrando y calentando el lugar, unas piedras delgadas surgían entre la bruma azul negruzca, se mordió el labio para no gritar , sin conciencia del tiempo que transcurrió, con esfuerzo se sentó, entonces identifico la sombra familiar que acechaba a sus espaldas hacia unos minutos o tal vez horas, un hombre mirándola detenidamente, tomo aire y lo retuvo, aunque sus piernas querían correr tan rápido como pudiera, él solamente se ríe discretamente, sonaba suave y divertida como si escondiera algo más.

Es una pesadilla - se dijo - Aún no he despertado del todo. Todo esto sólo es una terrible pesadilla. Temblaba de miedo pero se mantuvo firme. Se prometió entonces que sería tan solo un momento, que iba a mirarlo, tal vez acercarse, aunque en aquel momento el instinto le estaba diciendo que se largara, así que curiosa y con toda la intención de averiguar a quien le pertenecían aquellos ojos camino, los ojos negros se enfocaron en los suyos, tratando de descifrarla, con sus gestos pretende que vaya hacia él, le insta a escuchar.

Miro hacia el lado mientras me acercaba aquel hombre, un aura poderosa lo rodeaba, se puso de frente y allí estaba él, apoyado en aquella cueva con una túnica negra, con su mirada fija en ella, su expresión era indiferente, pero su sonrisa era más irónica que benevolente ¿quién era? ¿La estaría buscando? ¿Por qué? ansiaba saberlo, pero no podía preguntárselo... lanzo una sonrisa, pero los labios le temblaban y hago un gesto con la cabeza,en forma de saludo, se seco las lagrimas con la falda de su vestido, aunque no recordaba haber empezado a derramarlas, una voz en mi mente no deja de repetirme ¡Dile! ¡Dile ahora! pero no lo hago, no digo ni una sola palabra, es un ser que le intriga, pero lo único que se con certeza es que su lugar es junto a él, su poder la llama y la asusta al mismo tiempo y su marca reacciona más fuertemente a medida que la distancia que los separa es cada vez menor.

La marca se ha activado, tu misión comienza ahora, no puedes estar aquí, este no es tu lugar- afirma aquel hombre

¿Esta marca? ¿Qué significa? ¿Quién es usted?¿Qué estaba haciendo yo aquí?- lanzo todas las preguntas sin respirar una sola vez. Trago saliva. Algo tan irreal que solo podía pasarle a ella, porque las cosas más extrañas parecían que solo le sucedían a ella, ¿dónde estaba? no sabía qué hacer ni cómo reaccionar, vio a aquella figura inclinarse sobre ella, sin llegar a tocarla escuchó despierta- pero cuando volvió a mirar solo me dio tiempo para verlo despedirse, cuando él me dio la espalda entonces corro, mientras la tierra tiembla, agarro su hombro esperando que se detuviera para traerme de vuelta hacia él, pero se fue sin mirar atrás.

En ese momento tuve la entereza suficiente para no caer de rodillas mientras veía como impotente la figura alta y misteriosa se alejaba de ella perdiéndose en la oscuridad, su cuerpo temblaba y de sus ojos salían lagrimas silenciosas, con un mar de sentimientos a flor de piel, que no lograba comprender pero que se sentía morir por dentro...mientras como si la tierra supiera mi dolor, se abre una grieta y sin poder evitarlo caigo en un abismo oscuro...

Se desperté en un hospital desorientada, todo a su alrededor daba vueltas y se aferro a lo primero que encontró que resulto ser algo de tela con la que se cubrió, el techo era blanco, las paredes de un tono hueso horrible. La habitación olía a azucenas frescas, a desinfectante y amoniaco. Sobre una mesa se encontraba un ramo de flores y un regalo envuelto en papel verde. Abrió sus ojos de nuevo pero los parpados le pesaban demasiado, recordé esos ojos negros que inundaban sus sueños, las marcas en su cuerpo antes de desmayarse otra vez.

La siguiente vez que se despertó notó un movimiento en el rincón,— ohhh, jovencita- susurró una joven enfermera.— por fin despertaste, no te muevas iré a llamar a la doctora encargada de tu caso.

Sin responder ni reaccionar ante esas palabras, escuchaba un sonido como un pitido rítmico en medio de la oscuridad. Dirigí la cabeza hacia un lado, el cuello se sentía rígido pero el movimiento solo consiguió que se marease fuertemente, entonces cerró los ojos mientras esperaba que el mundo dejara de girar. Se dio cuenta que las luces estaban apagadas, permaneció inmóvil acostumbrando sus ojos a la actividad, la maquina a su lado, el oxigeno y la aguja en su brazo fueron todo lo que necesito para tomar conciencia que se encontraba en el cuarto de un hospital, observo detenidamente aquel cerezo en su muñeca, las imágenes de aquel que creyó un sueño se hizo presente, dejando muchas dudas y ninguna respuesta.

Intento levantarse, tenía la garganta seca, el dolor en todo el cuerpo y los músculos dormidos - yo no haría eso si fuera usted señorita, es mejor que no se levante, tuviste un accidente y has sufrido un fuerte golpe en la cabeza.- afirmo la doctora.

— ¿Qué?- respondió no se dio cuenta el momento en que esa mujer había entrado en el cuarto.

—El avión donde usted viajaba tuvo un accidente, desde hace seis meses usted se encuentra en el hospital en coma- repitió de manera calmada, mientras la observaba con ojo clínico buscando cualquier indicio de anormalidad. —¿Qué recuerdas?- preguntó la doctora.— Dado el tiempo que has estado en coma es normal que tu mente se encuentre confusa o tengas amnesia, no te asustes es temporal.

Se quedo mirándola pero su mente estaba intentando pensar en su ultimo recuerdo, después de varios minutos, se acordó del viaje y la señal de alarma, como el avión descendió sin control, los gritos, fue tan rápido, después solo recordaba oscuridad... imágenes confusas. Algo en su expresión debió decirle a la doctora el rumbo de sus pensamientos, solo asintió con la cabeza.—¿coma? – Fue lo único que pudo decir su voz se escuchaba ronca —si ha estado en coma seis meses- afirmo la doctora. Pero si no estaba muerta entonces ¿el sueño no fue un sueño? ¿donde estuvo? ¿Cómo se hizo esa marca? ¿acaso estuvo en una realidad paralela?.


Mansión uchiha -2006

La vida en la mansión continuo como si las tragedias fuesen solo un mal día, Akame caminaba hacia la entrada de la mansión siendo dueña y señora del imperio Uchiha, después de dos años cuando Jiang regreso de Suna, alegando su edad avanzada, convenció a Fugaku de jubilarlo, logrando con ello, aislarlo completamente de la mansión, todo marchaba maravillosamente pero ver al sirviente en la puerta logro arruinarle el día, se acerco furiosa hacia él.

—¿Qué hace acá? No hay nada que tenga que hablar con Fugaku- hablando bajo de tal manera que ningún escándalo atrajera a nadie.

—Estoy muy enfermo y no tengo fuerzas para nada, usted misma sabe que la maldición esta por concluirse – afirmo Jiang su rostro cansado y viejo junto con su palidez demostraba la gran carga que el tiempo, la maldición y el silencio había hecho mella en el.

—Eso yo lo sé, yo me encargue de eso, sabe a qué atenerse si me desobedece, aunque usted se este muriendo, su hija aun vive y si no quiere que le pase nada va a seguir como hasta ahora – dijo con una sonrisa de satisfacción.

—Yo nunca le dije a Sakura nada, ella no tiene la culpa del secreto que yo he guardado, así que le suplico no la meta a ella en eso- exclamo con voz condescendiente, pero internamente la ira se acumulaba liberando sin la menor consideración una gran cantidad de poder involuntario que hizo reventar las bombillas del techo, varias cosas comenzaron a levitar por si mismas, provocando que Akame retrocediera unos cuantos pasos temerosa de su poder, sin embargo un fuerte impacto provocada por la maldición lo hizo caer de rodillas al piso.—Sakura lo único que tiene en el mundo soy yo, así que si yo muero yo quisiera…

—Acaso no ha tenido suficiente con toda la comida y el estudio que se le dio a esa mocosa que más quiere – exclamo ya más histérica, lo mataría ahora mismo pero aun en las condiciones tan deplorables en las que esta su poder la mataría a ella primero. —Ja mire Jiang usted ha sido inteligente todos estos años al quedarse callado y va a seguir manteniendo bien lejos a su hija, ¡Quiere un consejo! déjelo así a Sakura no le conviene estar cerca a los Uchiha porque en muy poquito tiempo es posible que Fugaku ni ninguno de los miembros de esa familia puedan hacer algo- afirmo segura y con voz amenazante.—¡Ya lárguese!

Sin más remedio Jiang acongojado se marchó, dio una última mirada hacia las escaleras con la impotencia de quien esta derrotado en esta guerra.


Clínica psiquiátrica a las afueras de Konoha 2006

Dos personas caminaban por los pasillos de una clínica psiquiátrica, se observaba el jardín y varios pacientes afuera tomando el sol, muchos de ellos hablando solos o simplemente sentados. Esta pintada de blanco, tiene persianas verdes en las ventanas, donde se escucha un crujido cada vez que se abren.

—Después de seis semanas donde no sabíamos donde contactarlo, alguien ocupó su lugar - afirmo una enfermera con su traje blanco, cabello corto, bajita y figura redondeada.

—¿Y entonces?- pregunto un hombre, su voz sonaba angustiada y lastimera.

—Lo que pasa es que como usted no había vuelto el doctor mando a alguien a arreglar la capilla, entienda que esto no es cosa mía, yo entiendo que durante estos años, usted lo hizo gratis pero vino otra persona.- decía con pena puesto que este hombre como voluntario había ayudado tanto a estas personas.

—¿Y mi secretario?- volvió a preguntar el hombre con su rostro preocupado y los ojos verdes cansados.

—Pues esta igual, él no habla y todo el tiempo lo está esperando pero ahora está muy mal.- respondió la enfermera triste por aquel paciente.

—Me puedo despedir de él – le dijo con suplica

—Por supuesto acompáñeme, el joven se encuentra en su habitación- dijo con una sonrisa.

Juntos llegaron a una habitación, la enfermera abrió la puerta y el hombre entró, como había hecho tantas veces quedaron solos, vio como un joven con cabello negro recogido en una coleta mal hecha, tenía la mirada pérdida sentado en una mecedora, entonces cogiendo de la mesa un cepillo, se acerco hacia él y comenzó a arreglarlo, con tanto amor y dedicación que la enfermera sintiéndose fuera de lugar los dejo solos como tantas otras veces.

—yo vengo a despedirme joven Itachi, uno realmente sabe cuando se le está acabando el tiempo, que es la hora, la maldición que usted sabe esta robándome por completo mi don, así ya no sirvo como guardián y es momento de decir adiós, es mejor así joven que no se dé cuenta de nada – comenzó a decirle mientras cariñosamente continuaba cepillando su cabello.

—Despedirse de la vida es fácil, sabe que fue lo duro, despedirme de mi hija Sakura, pensar que no la iba a volver a ver- su voz se quebró y los ojos se le aguaron, recogió el cabello en una cola baja y se puso en una silla frente a él, aquel joven rebelde que correteaba en la mansión Uchiha ya solo quedaba un ser sin alma ni voluntad propia. Fracaso terriblemente en su misión para con la familia.

—Sería terrible irme y dejarla sola en este nido de serpientes, la mujer que lo tiene acá encerrado acabo con su vida y con la mía, se adueño de su padre, de la casa, de la empresa pero lo peor está por venir, lo he visto joven, cada visión consume mi vida y se que no podre avisarle nada a su padre, rogare a Dios porque se de cuenta a tiempo, antes que tantas desgracias ocurran – finalizó angustiado, lagrimas caían ya en desde hacia varios minutos, lo abrazo por un instante. Se acerco a su bolsa sacando un pequeño cofre y volviendo a su lugar frente a él.

—Acá esta el secreto que acabo con todas nuestras vidas, se lo voy a dejar acá joven porque no quiero que cuando muera lo encuentren en mi casa, yo se lo daría a Sakura pero allá donde esta, está bien, no quiero que vuelva por eso si usted algún día se cura y logra salir de este cuarto lo va a encontrar y Dios quiera que logre salvar a su familia de esa venganza – le dijo mostrándoselo, levantándose de nuevo se acerco a una mesa y lo introdujo en un pequeño cajón oculto.

—Se lo dejo acá joven, en el escondite de los chocolates, si en todos estos años no lo han descubierto yo ya no creo que lo vayan a encontrar- dijo arreglando rápidamente todo, no quería que nadie notara nada extraño que lo llevara a descubrir aquel cofre. —Joven si usted nunca logra salir de aquí es porque la familia Uchiha merecía ese destino.- cogiendo sus dos manos y rogando porque él tuviera la fuerza para enfrentar lo que estaba por venir. —¡Perdóneme joven! ¡perdóneme! por no haber podido ayudarlo, por no haberlo podido proteger de esa gente, que mi Dios me lo bendiga- le dio un beso en la frente y comenzó a caminar hacia la salida. —Cuídese mucho joven, cuídese mucho.

—Adiós Jian, adiós Jiang.- fue todo lo que el joven pudo decir mientras lagrimas corrían sin control por su rostro.


En una pequeña casa se encontraban dos jóvenes quienes cuidaban a un viejo enfermo, Jiang quien su salud ha ido deteriorándose con el tiempo tosía fuertemente en la cama, le costaba respirar, la fiebre alta lo hacía delirar. —No se naruto Jiang está cada vez peor, hay que llevarlo al hospital- afirmo una bella chica de cabello negro azulado y ojos color perla observaba fijamente a su esposo, Lo conocía lo bastante bien para saber que solo intentaba simular calma por su bien, y de inmediato se preparó para oír las malas noticias.

—Hinata sabes tan bien como yo que Jiang no aguantara mucho tiempo y si no tenemos dinero nada podemos hacer – afirmo naruto mientras daba vueltas en la habitación. Sus ojos expresaban el miedo y el dolor de la certeza que su única familia se muere, su padre, su guía.

—¿y don Fugaku? – pregunto la chica con esperanza. Ella intentaría todo por salvarle la vida.

Naruto se quedo viéndola hasta que le respondió —Ahí hinata, para llegar a él hay que pasar por la bruja, no más mire lo mal que trato a Jiang el día que fue, si ella se da cuenta que le estamos pidiendo ayuda para él nos acaba- dijo frustrado naruto sentándose pesadamente en la silla.

—Entonces ¿Qué hacemos? sencillamente dejamos que se muera ¿¡Qué es lo que te pasa!?- sentándose junto a él. En un susurro le escuchó decir —Mañana avisare a Sakura, esperaremos entonces- finalizo la conversación.


Hospital - 2006

— ¡No, suéltame!- exigió una joven mientras con esfuerzo se intentaba soltar del agarre de su hermano, apenas lo logro salió corriendo, lagrimas corrían por sus ojos como grandes cascadas.

— ¡Esto es ridículo! deja de hacer show- corriendo tras ella, frustrado por no lograr que ella se calmara.

llegaron a la terraza del hospital, apretaba con fuerza las manos mientras sus nudillos se ponían blancos, dirigiendo una mirada furiosa a su hermana.- si te acercas mas...¡Me lanzare lo juro!-escucho gritarle su hermana. Se quedo sin respiración y el tiempo se detuvo para él, un escalofrió le recorrió la espalda, ¿Que iba a hacer?

Después de una larga caminata por los pasillos del hospital, la pelirrosa encontró la entrada hacia la terraza, busco un lugar para sentarse y admirar el atardecer, la cuidad se veía increíble desde ahí, mientras escuchaba música para distanciarse del horrible mundo al que había vuelto, para alejarse del ruido...de todas las personas. Cerró los ojos un momento sintiendo la brisa en su cara pero un golpe la sobresalto, vio a una chica de cabello rubio en cuatro coletas corriendo hacia el barandal, en un momento traspaso los barrotes colocando los pies en el borde con la espalda recargada y sosteniéndose con los brazos. La vio gritar, cerrar los ojos mientras daba un paso al frente y soltaba uno de sus brazos.

— ¡NO LO HAGAS!- gruño Sakura acercándose hacia ella sujetándola del brazo. Había aprendido que en estos casos una respuesta rápida era crucial cuando se trataba de salvar una vida. Sin pensarlo la atrajo lejos del barandal, con demasiada fuerza que termino en el piso, pero realmente no le importo.

— ¡no te acerques! ¡¿Quién eres?! ¡VETE DE AQUÍ! -grito furiosa mientras dirigía su mirada rojiza por las lagrimas hacia ella- es una IDIOTA yo solo quiero la muerte... ¿porque nadie lo entiende? - pensó con frustración entretanto se ponía de pie para enfrentarla, la miro de arriba a abajo notando la bata del hospital.

— ¡oye! no me llames idiota que falta de respeto, ahora bien ¿por qué quieres matarte?- ante la declaración de Sakura la mujer se quedo sin habla- ¿y bien?- volvió a preguntar impaciente pues su brazo ya se sentía dormido. Espere a que me dijera algo más pues tenía desconfianza en que si la soltaba se lanzara al vació sin remedio, seguro otra chiquilla haciendo un berrinche.

— ¡¿Qué?! ¡Yo nunca te dije idiota!, lo pensé, ¡¿qué cosa eres?! -finalizo con un hilo de voz la joven aun confundida- sencillamente da miedo... ¿y si es un fantasma? ya me volví loca...- Es extraño...y un escalofrió recorrió mi cuerpo dando por hecho esa realidad.

—ohhh por favor miedo ¿yo? es enserio, quien es la loca que está a punto de lanzarse de un décimo piso, eso si da miedo ¿y un fantasma? crees que un fantasma te puede sostener el brazo - exclamo Sakura rodando los ojos, ella aun no se daba cuenta que era verdad que le leía la mente.

—LO HICISTE DE NUEVO, ¡¿cómo lo haces?! - exclamo con sorpresa, la miro furiosamente, Sabia que me estaba tratando como una loca, pero no era cierto, ¡ella era la loca que leía mentes!, olvidando por completo a su primo quien aunque atento a la conversación y estando de acuerdo con su hermana que la pequeña pelirosa era extraña, se acerco lo suficiente para colocar su mano en su cintura de tal manera que no pudiera escapar de nuevo, se acerco para preguntarle y saber de donde apareció o como, pero estándole eternamente agradecido, tomo de nuevo aire, de toda su familia era su hermana la que más apreciaba.

—Le agradezco haber detenido a mi hermana, estaría lamentando una tragedia de no ser por usted, permite presentarme mi nombre es Sabaku no Gaara y el de mi hermana es Sabaku no Temari ¿y usted? -Cuando me acerque lo suficiente, Me tome un momento para pensar y reflexionar, sabía que era una paciente pues estaba con la bata del mismo, no se veía del todo recuperada pues se veía pálida y tenia aunque imperceptible un temblor en sus piernas. Me preguntaba si era cierto lo que su hermana decía que ella podía algo así como leer mentes, ja absurdo, mi hermana esta en un ataque de nervios, concluyo de forma racional.

La pelirosa dirigió su mirada hacia él, estuvo ahí cuando ellos entraron, vio tanto miedo en su mirada cuando esa joven estuvo a punto de lanzarse que algo se removió dentro de ella, le recordó a su padre , su postura posiblemente especulando su personalidad debía ser parecida, le resultaba estúpido que la gente pensara en matarse ¿cuántos desearían estar vivos ahora?, su reciente perdida le hacía cuestionarse en temas como la vida y la muerte, pero no era nadie para juzgar pues ella misma había ya cometido muchos errores, observo fijamente su rostro, sus labios no se movieron en ningún momento pero ella escuchaba claramente lo que él decía o ¿pensaba?, considere contarle a Tsunade-sama pero lo descarte inmediatamente, la tratarían como una loca y definitivamente no podía seguir en ese lugar más tiempo, Sin embargo decidió que analizaría todo eso con más detalle apenas estuviera sola, después de aquella reflexión decidió contestar— mi nombre es Sakura haruno.

-Permítame acompañarla a su habitación, si llegas a necesitar algo no dudes en buscarme...- dirigiendo a ambas a las escaleras, su hermana se había quedado en una especie de shock, asumió que era producto de su intento suicida y la pelirosa bueno no la conocía así que su silencio no le parecía extraño.

Los rumores en el hospital no se hicieron esperar, después de ese incidente, Gaara quien fue el encargado de dar los detalles describió el suceso como una crisis nerviosa donde su hermana perdió el control, nadie cuestiono nada, ni la pelirosa dijo lo contrario ¿para qué?

Tsunade-sama sin embargo intrigada por lo sucedido, le hizo una pequeña entrevista a todos los involucrados pero ellos respondieron lo mismo omitiendo claramente la supuesta lectura de mentes, sin pruebas de nada extraordinario, dejaron el suceso como un evento adverso.

CONTINUARA….

¿Qué opinan? ¿Qué pasara?

nos leeremos pronto...