Advertencia las escenas descritas a continuación podrían llegar a ser algo perturbadoras…


Capítulo II

Había aceptado.

Aunque bien, no sabía si realmente tenía la opción de no hacerlo. Luego de que Sesshoumaru le hubiese dicho que quería que se fuese con él, ella le había pedido que la dejase pensar en todo aquello. Él había accedido, pero para su sorpresa permaneció siempre a los alrededores de la cabaña. Ella había pensado que él se iría, un par de semanas, quizás, pero no, se quedo allí, esperando una respuesta, que él suponía debía ser afirmativa.

Había hablado con Kagome, y esta solo le había hecho una pregunta:

¿Qué es lo quieres tú?

¿Qué quería ella? Ella quería volver a estar con Sesshoumaru, acompañarlo. Y aunque tenía en cuenta que él jamás podría albergar algún tipo de sentimiento hacia ella, aquello de cierta manera no le importaba. No. Si le importaba, pero no podía evitar quererlo, no podía evitar haberse enamorado de aquel youkai.

Así que finalmente, una semana después había aceptado. Lo quería, y estaba dispuesta a hacer cualquier cosa por estar a su lado.

/*****/

Habían pasado dos semanas desde que dejaron la cabaña de su medio hermano. Y faltaban al menos un par de semanas para que llegara la época de apareamiento. Había pensado que aquella seria en la única fecha en que tendría que estar con Rin, pero su sangre, su sentido youkai le gritaba que la tomara ahora, que la marcara como suya.

Estaba comenzando a odiar aquello que sentía, y no conocía. Y odiaba no poder controlarlo.

Ya había anochecido, y había escogido una pequeña cueva para que Rin pudiese pasar la noche, mientras que él, Jaken y Ah-Un permanecían fuera, custodiando los alrededores. No pudiendo soportar más aquella situación se dirige a su sirviente con tono déspota:

- Jaken aléjate de aquí, y lleva a Ah-Un contigo.

- Amo…

- Hazlo –ordeno con voz queda, entornando la mirada-

Cuando vio a Jaken lo suficientemente lejos, se dirige a la cueva.

/*****/

Lo vio entrar a la cueva justo después de terminar de preparar el futon para dormir, le agradecía enormemente a Kagome que hubiese preparado las cosas que posiblemente necesitaría para hacer de su viaje algo más cómodo.

- ¿Sesshoumaru-sama?

- Te quiero poseer ahora –le escucha decir con voz seca-

Ella da un paso atrás, tambaleándose. Sabía lo que aquello significaba, y estaba aterrada, pero también sabía que no podía hacer nada para detenerlo. Lo vio durante un par de segundos, posteriormente asintió levemente.

Él se acerco un poco más y gruño ante la necesidad que tenía.

- Desvístete –le ordeno, y la vio estremecerse ante la apatía de sus palabras-

Rin bajo la mirada y comenzó a quitarse el kimono. Al terminar se quedo allí, sin moverse, con la vista clavada en el suelo.

Gruño más fuertemente al verla desnuda frente a él, sus pupilas se dilataron y tomaron un color más obscuro. Sintió como cierta parte de su anatomía comenzaba a endurecerse, aun debajo de sus ropas.

- Date vuelta –exigió en esta ocasión, dejando notar su voz más ronca. Ella obedeció sin levantar la mirada-

Precipitadamente se quito la armadura y posteriormente su vestimenta. Se acerco más a Rin y acaricio unos de sus brazos, la noto temblar ligeramente. Comenzó a guiarla hacia aquel futon improvisado en medio de la cueva.

La hizo arrodillarse. Con una de sus manos recorrió su espalda desnuda y fue descendiendo lentamente, acaricio el contorno de su trasero, y luego dirigió su mano hasta la entrepierna de ella e hizo que separase las piernas. Comenzó a tocarla en aquella zona prohibida y la vio desplomarse hacia adelante, quedando apoyada sobre sus manos. Comenzaría a prepararla.

Libero un quejido al sentir como merodeaba en su entrepierna, se arqueo un poco al sentirlo deslizar uno de sus dedos en su interior, para posteriormente ser dos, y moverlos sin llegar a lastimarla, deslizándolos fuera y dentro en un par de ocasiones.

Él dejo de mover sus dedos y finalmente los retiro. Ella respiro temblorosa. Se estremeció al sentir como se colocaba detrás de ella y la sujetaba por las caderas. Lo escucho gruñir, como si estuviese furioso, y su temor incremento.

Quiso pedirle y gritarle que se detuviera, pero las palabras no llegaron a su garganta. Libero un incontenible y fuerte grito, que hizo eco en la cueva, cuando él la penetro sin ningún recato, un dolor creciente recorrió desde su bajo vientre a todo su cuerpo, las lágrimas comenzaron a recorrer sus mejillas, se aferro fuerte al futon, intentando mantener las fuerzas para no desvanecerse. Mordió sus labios intentando acallar los sollozos que amenazaban por salir.

Él la sujetó con firmeza y empezó a moverse en su interior, completamente ajeno a todo lo que sucedía a su alrededor, no podía apreciar nada mas allá de lo que él mismo sentía.

Sus embestidas eras fuertes y consecuentes, su sangre ardía bajo su piel. Gruño al percibir lo que se acercaba. Con unas de sus manos movió el cabello de la que había tomado como su mujer, dejando a plena vista el lado derecho de su cuello. Esa misma mano la coloca en el abdomen de ella y la hace elevarse solo un poco, para tener un mejor acceso para realizar la marca. Gruñe con exacerbación por la sensación que recorrió su cuerpo al hacerla moverse de aquella forma, su unión era imperturbable.

El final de aquello estaba cerca, lame el cuello de ella, y siente como el interior de ella se contraía, y su miembro era oprimido cada vez más. Luego de un par de arremetidas más, completa el pacto de apareamiento dejando la marca de sus colmillos en el cuello de ella.

Solo segundos después suelta un gemido liberador. Su apetito animal, y su necesidad habían sido apaciguados. Retira la mano con la que la sujetaba por el abdomen, y libero su cadera, finalmente salió de ella.

La vio caer lentamente sobre el futon, temblando inconteniblemente. Abrió sus ojos desorbitados al captar la sangre de ella, un fuerte olor a sangre, no podía ser por la mordida hecha al realizar la marca. Con su vista recorre el cuerpo aun tembloroso, y puedo ver la sangre en la entrepierna de ella y sobre él mismo.

/*****/

Cuando regreso a la mañana siguiente, aun sentía impregnado el olor de la sangre de ella, mientras que el aroma de las lágrimas ya había comenzado a desvanecerse.

Vio a Rin recoger el futon manchado por su sangre y los restos de su unión. Noto como ella contraía el rostro con una mueca de dolor al ponerse de pie. ¡Maldita sea! La había lastimado.

- Rin… -la llama, ella da un paso atrás, sin atreverse a levantar la vista-

- Iré al rio. Regresare pronto –la escucha decir casi en un susurro-

- Quizás debería llevarte con Kagome, para que…

- Estoy bien. Solo necesito asearme –le dice sin emoción-

Luego la vio salir de la cueva sin decir nada más, y sin atreverse a verlo a los ojos.

La noche anterior luego de darse cuenta de lo que había sucedido, haber ignorado por completo el daño que le había hecho a Rin mientras la poseía, no supo cómo reaccionar, y finalmente decidió irse de allí. No podía seguir soportando el aroma de la sangre de ella, sabiendo que él era el responsable de lo sucedido.

Salió de la cueva y le dijo que a Jaken que vigilara a Rin, y luego decidió ir a dar otra vuelta por el bosque. Se encontró con un par de demonios y los eliminaba sin esfuerzo, según iban apareciendo en su camino.

Siempre le había parecido que los humanos eran débiles. Pero al ver a Rin comenzaba a pensar de forma diferente. Ella soporto lo que él le hizo, e intentaba mostrarse lo más apacible posible.

Bien sabía que ella no tenía su resistencia, y aun así la había poseído de tal manera que no tuvo clemencia. Hizo lo que hizo simplemente por saciar su deseo, no sintió emoción alguna, solo la inclemente satisfacción que le causo haberla reclamado. Sabiendo que será solo suya.

Ya era medio día cuando regreso a la cueva. No logro ver a Rin por ninguna parte y se dirigió a Jaken quien estaba a unos metros lejos de la cueva.

- ¿Dónde está Rin?

- Se fue con Ah-Un, en aquella dirección –le señala el camino que tomo la castaña, y en seguida se dirige hacia allí- No ha querido comer en toda la mañana –escucha como le sigue diciendo el pequeño demonio-

Luego de caminar un par de minutos llega a divisar la figura de Ah-Un, y nota como Rin estaba durmiendo recostada medianamente sobre aquella bestia, mientras esta se encontraba vigilante a su alrededor.

- Esta niña –escucha como Jaken comienza a quejarse- la despertare de inmediato, Amo.

- Déjala en paz –ordena cuando el pequeño demonio ya se encaminaba hacia Rin, haciéndolo detenerse- Nos quedaremos aquí, y no atrevas a molestar a Rin –es lo último que dice para luego dar media vuelta y alejarse-

/*****/

Estaba unida a Sesshoumaru. Era su mujer y no sabía cómo sentirse. Suponía que debía mantenerse fría y mantener de cierta forma clausurados sus sentimientos y emociones.

Pero para ella no era sencillo, ella quería a aquel youkai, lo había hecho desde hace mucho tiempo, no podía simplemente echar sus sentimientos a un lado y despacharlos.

No sabía porque se había enamorado de él, pero lo había hecho.

Y sabía que él quizás nunca podría ofrecerle aquello que ella tanto deseaba, obtener su corazón, pero una parte de ella se mantenía con la esperanza de que pudiese suceder.

Continuara…


Aquí la continuación de esta pequeña historia… Mmm… no tengo mucho que decir… Este capítulo me había dejado realmente mal, me costó muchísimo poder hacerlo…

Les agradezco su apoyo enormemente!

RinSess13: Que bueno que te haya gustado. Temía que la personalidad de Sessh no resultara tan propia de él, aunque claro, aun queda fic para averiguar cómo seguirá comportándose. Y pues a mí también me encanta que sea un posesivo!

Faby Sama: Si tienes razón, esta para pensar en mil problemas que puedan suceder. Y que te puedo decir la categoría "M" también es mi preferida, es que no se, de alguna forma son las mejores historias jajajaja. Espero no defraudarte (ni a nadie más).

Maritza: Obvio que sabe "pedir" las cosas! Jajaja Siempre se hara lo que Sessh quiera! Gracias por apoyarme!

Miara Makisan: Hahaha si Sessh tuviese un poco mas de tacto al pedir eso de seguro que deja de ser el mismo, o no?… Debería aprender un poco de Inu, ya veremos como le va..

Hecate6277: Creo que a todas nos encanta un Sessh celoso. Y bueno ya se creo que se ve lo sumisa que puede llegar a ser Rin u.u

Queen Scarlett: Se cree Sesshoumaru, él que siempre tiene lo que quiere hahaha

Emiruse: He aquí la continuación, ya pronto volveré con más! Aunque lástima que ya no se verán esos celos u.u

Freya-x: Aquí tienes, a partir de este capítulo (aun mas en el próximo) comienza mi toque especial hehehe

Serena tsukino chiba: Como ya has visto, las cosas no mejoraron, y bueno puedo decir que no lo harán hasta dentro de un buen rato, lamentablemente. Y si, los cachorros de Inu y Kag son adorables, es una familia hermosa (puedo decirlo, después de haberla creado xD)

Muchas gracias a todas (si hay algún chico que lea también le agradezco xD) por el apoyo! Nos leemos pronto!