Hola a todos!

Yo soy Sari y bueno este es mi primera historia y estoy muy emocionada con ella, como primeriza también estoy nerviosa, pero realmente le estoy poniendo mucho empeño y esfuerzo para que ustedes lo disfruten y esto sea una gran historia n.n.

Ok, ya no los entretengo mas, aquí les dejo el segundo capítulo de la historia y al final respondo a sus reviwes.


Los personajes lamentablemente no me pertenecen si no a la asombrosa imaginación de J.K Rowling

Los rayos del sol molestaban mis parpados lo que logro despertarme después de un rato. Fue raro no sentir el suelo frio y duro de bajo de mí, me encontraba en una superficie acolchonada, suave y cálida, tan confortante…. Espera…. ¿¡Suave y cálida!?

Me levante de un salto observando más claramente la habitación en la que me encontraba mientras observaba todo pasmada.

Altos ventanales adornaban las paredes y de ellas colgaban unas hermosas cortinas color crema, de brocados y ribetes en color azul celeste, el piso estaba finamente alfombrado. Había un hermoso tocador de madera pintado de blanco con labrados exquisitos que me acerque a tocar con mis manos, sobre este se encontraban cepillos, espejos y alhajeros de plata y porcelana, en una esquina, a un lado de un enorme ropero había un espejo de cuerpo completo ovalado con molduras de plata.

Al lado de la cama había dos mesas de noche, sobre ellas unas lámparas pintadas a mano y la cama era embellecida con doseles de terciopelo del mismo color que las cortinas de los ventanales, había pinturas de paisajes en las paredes de color azul.

Estaba tan ensimismada admirando aquel lugar que no escuche las puertas abrirse y cerrarse detrás de mí así que salte asustada cuando escuche una voz saludándome

- Tranquila pequeña, soy el ama de llaves de la mansión… puedes llamarme Andrómeda- no era muy mayor, pero tampoco era de mi edad, mas perecía ser una mujer que podría pasar por mi madre, su sonrisa era cálida y reconfortaba, pero mi experiencia me decía que no debía confiar en nadie y al parecer ella lo noto - no tienes nada que temer, prometo que no voy a morderte - me relaje un poco, ella me sonrió complacida y después dio una vuelta alrededor de mí, me miraba como si buscara algo pero no entendía que era - ¿te duele la cabeza o alguna parte pequeña?- parecía preocupada pero yo no entendía porque hasta que recordé la noche anterior: un tipo borracho acorralándome, golpes, me recuerdo gritando, mi ropa desgarrada, un golpe en la cabeza que me dejo casi inconsciente y luego, esos ojos grises seguidos de la oscuridad.

Me toque la cabeza en el lugar golpeado logrando sentir un abultamiento que dolió y logro sacar un grito de mi garganta, la ama de llaves se acerco para examinarme...- tienes un golpe, quizás no sea nada grave, pero será mejor llamar al médico- no me miro mientras hablo examino mi cabello y la bata que alguien me había puesto la noche anterior - necesitas por lo menos un buen baño, espera aquí…- Salió de la habitación llamando a alguien que prepara agua y una tina, yo no podía moverme de la impresión, no sabía que hacía en un lugar como ese y realmente quería regresar, Ginny debía estar muy preocupada ya.

Busque mis cosas por la habitación, no me había movido ni diez pasos cuando la señora Andrómeda había regresado cargando un vestido ligero de color gris, unas medias y zapatos, los dejo sobre la cama y me miro inquisitiva - Aun no me has dicho tu nombre, te comió la lengua el ratón- dijo con gracia, como si le hablara a un niño pequeño, a lo que no pude evitar reírme…- ¿Cómo te llamas?-.

Recordé la primera vez que me hicieron esa pregunta cuando llegue a Londres pero tarde una semana en recordarlo, era muy frustrante y desalentador no recordar quien eras, no saber de dónde venias o si tenias un lugar al cual regresar, aunque mantenía las esperanzas de ser encontrada, con forme pasaba el tiempo estas iban muriendo.

Las lagrimas quisieron hacer aparición en mis ojos, sacudí un poco mi cabeza alejándolas y mire de nuevo a la señora - Hermione señora - pareció mas un susurro, pero había estado callada ya mucho tiempo y estar en un lugar así lograba ponerme nerviosa.

- Es un lindo nombre - me dijo mientras iba a atender la puerta la cual acababan de tocar… entraron tres muchachas con una cubeta cada una y se dirigieron a una puerta contigua, enseguida salieron del cuarto. La señora Andrómeda me llamo - Ven aquí pequeña- me acerque a ella con cautela, en el cuarto había una tina con agua caliente, lo sabía por el vapor que emanaba de ella - desvístete y entra al agua antes de que se enfríe - como si no pudiera hacerlo yo misma, y ni bien terminadas sus palabras tomo el camisón que vestía sacándolo de un tirón, provocando un grito de sorpresa de mi parte y unas cuantas risas de ella, tenía las mejillas rojas de vergüenza, mis manos tratando de cubrir mi cuerpo - ¿Qué haces allí parada?... ¡anda! Metete al agua- antes de que eso también lo quisiera hacer ella me apresure a hacerle caso.

Resulto reconfortante para mi cuerpo sentir la calidez del agua en mi piel, pero no duro mucho, sentí de nuevo las manos de la ama de llaves restregarme el cuerpo y el cabello, teniendo cuidado en el lugar herido, cuando lavaba mi rostro me aleje de un salto, entonces recordé mi labio herido, lo toque con cuidado, se sentía algo hinchado, podía acariciar la herida que aun no cicatrizaba por completo…- ¿Pero qué barbaján te hizo esto?...- exclamo con enfado Andrómeda.

- Cuando el conde llego con las ropas rasgadas me preocupe pero cuál fue mi sorpresa al verte a ti en sus brazos, cubierta en arrapos y herida, ¡casi me da un infarto al verte manchada de sangre! - dijo mientras me seguía lavando, la espuma cubría un poco el agua y yo jugaba un poco con ella, era triste, pero no recordaba la última vez que había recibido un baño tan bueno, eso si es que lo había tenido... me sonreí ante la irrealidad de que yo pudiera siquiera tener la mitad de las cosas que allí había.

Terminado el baño y después de una extensa platica sobre la nobleza del conde (platica de la cual solo había sido participe la "señora ama de llaves adoradora de condes"), me vestí y me cepille el cabello, Andrómeda me paso un listo negro que ate a mi cabeza.

- Bien, estas lista - dijo casi enorgullecida mientras yo comía un emparedado que me habían subido mientras tomaba el baño - ahora bajemos, el conde quiere verte - casi me ahogaba con el bocado que tenía en la garganta, no planeaba ver al tal conde, yo me quería ir ya de aquel lugar, ya había estado tonteando demasiado.

Los nervios me invadieron mientras baja las escaleras, iba tan lento que Andrómeda se desespero, me tomo de la mano jalándome escaleras abajo, no tuve tiempo ni de admirar el lugar, ni quería hacerlo, solo quería salir de allí. Nos paramos ante unas puertas dobles altas y finamente talladas, ella me miro y me sonrió antes de tocar, se escucho a una voz darle el paso - Espera aquí y cuando te llame pasas - me dijo desapareciendo por la puerta, no tarde mucho en escuchar mi nombre, con las manos hechas nudo en la falda de aquel vestido gris y la mirada en el piso entre.

- Me han dicho que tu nombre es Hermione, ¿Es verdad? - asentí lentamente, su voz se escuchaba seria pero sin ninguna otra expresión en ella, sentí la mirada de Andrómeda sobre mí, con temor levante poco a poco mi rostro y me quede sin aliento al ver al conde.

Su cabello era de un rubio casi platino, su piel era blanca, como porcelana fina y sus ojos eran grises, me recordaban al cielo justo antes de nevar, pero aunque hermoso su color, también, expresaban ese mismo frio.

Se levanto de su asiento caminando hacia mí, giro entorno mío mirándome de arriba abajo.- Andrómeda, puedes retirarte- esta sin más hizo una reverencia y llamándolo "excelencia" salió del lugar, dejándome parada donde estaba, el se sentó frente a su escritorio, saco un puro y lo encendió, comenzando a fumar ignorando mi presencia, supuse que podría irme, así que comencé a caminar hacia la salida - ¿Quien te dijo que podías retirarte? - esta vez su voz era altiva y firme, me gire mirando al piso - pensé… es que pensé que como no hablaba yo podía…-

- Pues pensaste mal, ayer por la noche tuve que tirar uno de mis mejores trajes por salvarte… ¿Sabías eso?... no verdad, bueno, pues, como yo te salve, ¿no te parece justo que tú me pagues el traje que pereció en tu favor?...- yo estaba sorprendida por su cambio de actitud, había olvidado el temor o los nervios que tenia y lo miraba con la boca ligeramente abierta por la impresión ¿Dónde había quedado aquel noble conde del que tanto hablaba la señora Andrómeda?, parecía que su lealtad le provocada alucinaciones.

El no se inmuto ante mi expresión, tan solo se sonrió con diversión - Y por el estado en el que te encontré debo suponer que no tienes como… siendo así, trabajaras para mi, te encargaras de las compras y encargos de este lugar, así como de toda orden que yo te dé o en su defecto, que Andrómeda te diga… ¿has entendido bien?- ¿que podía decirle?, si no aceptaba, podía acusarme de ladrona o mil cosas, en mi posición, cualquiera fuera el caso seria creíble y podría recibir cualquier castigo pensable, se hablaba tanto de ello en las calles, un escalofrió me invadió el cuerpo de solo pensarlo… asentí lentamente ante su pregunta.

Toco una campanilla y una muchacha vestida con un uniforme elegante en color gris y blanco entro - Lavender, llévala a la cocina, que Andrómeda le designe sus tareas - le dijo sin mirarme, ella solo asintió, hizo una reverencia y me pidió que la siguiera, camine detrás de ella rápidamente, lo único que deseaba era que el tal conde desapareciera de mi vista y mejor aun… de mi vida… no debería extrañarme su forma de ser, después de todo la nobleza, era la nobleza.


Bueno contestare a sus hermosos reviews n.n : Muchas gracias, como ves no pasó mucho tiempo antes de que actualizara para que me siguieras leyendo n.n…MarczeLupin: El hecho de que leas mi historia sin ser muy fanática de la pareja me anima mucho, espero que este capítulo le hiciera justicia n.n… También gracias a todos los lectores silenciosos, a todos los favoritos y followers que me dan, todo me anima a continuar n.n

Muchas gracias por leerme, y sigan dejando sus reviews aquí abajito n.n, le dan una gran sonrisa a la autora y mas ánimos para seguir XP