¸.• •.¸¸.• • "Sólo sé que ahoraestoy aquí. Y nohago otra cosa que pensar en ti" • •.¸¸.• •.¸
F. DE VITA
-¿Cómo estas? – le pregunte sonriendo, no se porque me sentía tan feliz de verlo.
-¡amnésico por el momento!- los dos comenzamos a reír a carcajadas.- debiste dejarle indicaciones a las enfermeras de que no me inyectaran, el medicucho ese que vino les ordeno que lo hicieran y me costó mucho trabajo convencerlas de que no necesitaba eso.- eso me dio mas risa que su anterior comentario.
- ¡no me imagino como sobornaste a las enfermeras para que no lograran su acometido! – seguí riendo… no podía parar
- ¡continua riéndote! ¡No hay problema! Haz de cuentas que no estoy aquí- podría haber sonado rudo, pero seguía riéndose conmigo.
-lo siento, ¡me es inevitable!- puse mi carita de perro mojado, pero todo acabo cuando acabe sonrojándome por lo que el me contesto.
-¡descuida!, si pones esa carita a menudo podré disculparte lo que sea.- me quede en silencio ¿dónde quedo tu profesionalismo Bela?
-¡bien! Cambiemos de tema, ¿ha hablado el doctor Black contigo, te ha dado alguna información nueva?
- el medicucho paso a presentarse, y a decirme que en una semana más, intentaran quitar los fármacos para que mi cuerpo comience a reaccionar, cosa a la que no le di importancia, porque tu has permitido que no tenga esa porquería en mi cuerpo desde ayer, y supongo que ya esta surtiendo efecto, siento que el tórax me duele, pero puedo resistirlo, el problema es que sigo sintiendo hormigueo en mis brazos… y no siento mis piernas…- ¡ahí estaba! Esa era la preocupación que note al entrar aquí.
-el doctor Jack es mi superior, si él se entera que he permitido que saltearas tus fármacos voy a tener problema, deberías al menos dejar que te inyecte el calmante.
-no vas a tener problemas porque no va a enterarse, y no quiero que me inyectes.
-no puedes dar ordenes aquí soldado. Soy tu doctora yo mando, y voy a ponerte un calmante así tenga que atarte a la cama, no tienes necesidad de soportar ningún dolor.
- ¿es calmante? ¿Verdad? No quiero dormir.- era testarudo.
-confía en mí-
-de acuerdo, confío en ti.- agregue calmante a su suero y le avise que tardaría unos minutos para que el dolor disipara.
Hice la revisión que me correspondía, tome su pulso, sentí su corazón, examine sus costillas, debo admitir que mi cara estaba prendida fuego, no entiendo porque me ponía tan nerviosa, esto no me pasaba con ningún paciente. ¡Maldita sea! Tal vez hice muy mal en involucrarme en este caso.
-¿sufres algún síntoma en particular del que quieras avisarme?-
-solo los que te mencione anteriormente.
-de acuerdo, entonces ya me retiro una enfermera volverá a revisarte, cualquier molestia o inquietud le avisas o me mandas a llamar.
-¿cuando volverás a pasar?- si fuera por mi me quedaría a vivir aquí por siempre… me golpee mentalmente…maldición… mil veces maldición… no estaba preparada para esa pregunta
-tal vez antes que termine mi jornada… tengo mucho trabajo.
Edward pov.
Ella volvió a aparecer delante de mis ojos, con una sonrisa mágica que me contagió, así como ella llego, yo la recibí.
Estuvo haciéndome preguntas, riendo a costillas mías, me encantaba hacerla sonreír, era música para mis oídos, le conté sobre el medicucho y le advertí que no tendría ningún problema de mi parte con el imbécil ese, ¡si que me caía mal el pobre doc!
Lo bueno de todo comenzó en la hora de mi revisación, sus manos temblorosas examinaban el vendaje de mis costillas, el de mi cabeza, sentí sus manos rozar mi pecho con su estetoscopio cuando escucho mi corazón, la miraba como un sinvergüenza, no me importaba que se diera cuenta que admirara su belleza, era hermosa, sus mejillas color carmesí, me quitaban una mueca de vez en cuando por aguantar la risa de verla tan nerviosa por su tacto. Esto de estar en una camilla se hacia menos denso cuando la tenia cerca, y eso me gustaba, ella robaba mi atención como nadie. Leah era amable y coqueta pero nadie se comparaba a mi doctora.
-¿sufres algún síntoma en particular del que quieras avisarme?- me pregunto nerviosa
-solo los que te mencione anteriormente.- calro que me encantaría decirle… ¡si! Tengo un síntoma en particular, me llamas demasiado la atención, me molesta que te tengas que ir a atender a otro asiente, mataría por ver tu sonrisa todos los días, tienes unos ojos angelicales… y miles de vaguedades más, pero eso seria arriesgarme demasiado… acaso ¿sería un mujeriego en mi vida anterior?
-de acuerdo, entonces ya me retiro una enfermera volverá a revisarte, cualquier molestia o inquietud le avisas o me mandas a llamar.
-¿cuando volverás a pasar?- esa pregunta escapo de mi sin que antes pudiera frenarla.
-tal vez antes que termine mi jornada… tengo mucho trabajo.-
-Hasta luego entonces- le dije algo pensativo…- antes de irse ¿podría decirme su nombre? - ¡eso es! Otra vez sonriendo para mí…
-Isabella…. Pero dime Bela… Solo bela…y bueno tu….
-aun no lo recuerdo… pero lo haré… te lo prometo…
-¡que bien! Recuerda que eres un soldado, no puedes romper tu promesa.
-¡y no lo hare! Pero que tal si me pones un nombre hasta que recuerde… no es agradable que me llamen soldado… o paciente de la habitación 17- ¡ wow! Si que me encantaba hacerla reír…
-que tal… ¿Leo?
-Si lo elegiste tu perfecto!- sentía la necesidad de robarme todo de ella… su sonrisa… sus nervios…todo… absolutamente todo
-de acuerdo Leo… será mejor que me retire llevo prisa. Me has quitado media hora… y ya tendría que haber empezado mi ronda.-
Bueno… si fuera por mi te quitaría eso también… cada segundo de tu vida…¡por dios que mujer tan agradable! Tendría ¿novio? ¿Marido, hijos?... será mejor que no pienses en eso…
-¡Adiós! ¡Mejórate pronto!- eso hare… le prometí en silencio.
Bela volvió a pasar cerca de las 6 de la tarde para despedirse y checar los informes de las enfermeras. Cuando se despidió sentí que algo mio se iba… pero estaba seguro que volvería mañana… ella era mi ángel aquí, ese que me ayudaría a salir de este infierno.
Bella pov
Llegue al hospital como cotidianamente lo venia haciendo, feliz de tener que trabajar, y aunque no me gustaba reconocerlo, tenia que admitirlo, feliz de ver mi paciente favorito.
Jack me mando a llamar apenas llegue a mi cubículo tenia mil recados con las enfermeras, así que antes que nada me dirigí a su oficina. Algo me latía mal, pero no imagine que tanto.
-Jack me mandaste a llamar!- no entendía para que quería verme.
- si Bela, pasa y toma asiento, tenemos que hablar
-¿sucede algo Jack?- estaba comenzando a tensarme y ponerme nerviosa.
-si, lamentablemente sucede algo grabe, el paciente de la habitación 17 de cuidados intermedios- cuando nombró esa habitación me sentí muy incomoda- ha tenido una complicación, asique decidimos sedarlo. Al parecer consiguió de alguna manera sobornar a las enfermeras para que no lo sedaran, mientras lo trasladábamos a la sala de rayos para una resonancia magnética , vi en su rostro algo de dolor, en el momento en el que el camillero lo levanto, me pareció anormal, luego de ver la placa quise punzarlo pero apenas sintió la aguja ha dado un grito de aquellos, me di cuenta que no se cumplieron mis ordenes, es imposible que los fármacos no le hallan echo efecto, así que la enfermera Leah a sido relevada de su cargo, Rosalie hará su trabajo.
-¡No! Leah no tiene la culpa, yo le ordene que no lo hiciera Jack, lo siento debí consultarte.
- ¿por qué lo hiciste Bela, es la primera vez que haces algo así?
-lo siento, no volverá a suceder.- el solo asintió, y yo sentía una angustia tremenda, me consideraba no profesional, me avergonzaba de mi.
-tranquila todo se solucionara, ahora que empieces tu guardia, ordena que se le aplique doble dosis de sedante, es muy impulsivo y rebelde, no quiero que lidies con un tipo así, mantenlo dormido, mañana elaborare un nuevo plan medico para el.
-no, escucha Jack, yo… quiero ocuparme de este caso, sé que el titular eres tu, yo no quiero pasar sobre ti, pero me gustaría encargarme, no quiero sedarlo, he visto su historial clínico desde que llego, y sabía que existía la posibilidad de invalidez por el golpe en sus vertebras lumbares, pero aún tenemos esperanzas, la disfunción puede que no sea permanente, sus nervios espinales no están destruidos.
-Bela ¿Por qué te has involucrado tanto con este caso? Recuerda que es un casco azul, debemos mantenerlo estable, hasta que aparezca su familia, en el hospital hay mas de 70 cascos azules en su misma situación, el estado se encarga de sus gastos y decide a donde irán para su rehabilitación hasta que reconozcan sus identidades. Haremos los primeros tratamientos pero pronto se lo llevará su familia y lo tratará un especialista.
- Se que no termine mi especialización en kinesiología, pero tengo conocimientos, y soy medica general, puedo con el, solo necesitare de una psicóloga y un neurólogo.
-Bela, vas a descuidar tus pacientes y tu cuadrilla de trabajo, eso no esta bien, no entiendo porque quieres lidiar con el, ya te lo dije es impulsivo y violento, hubieras visto como se puso cuando le informe su estado.
-he hablado con el bastante, es un soldado es fuerte para recuperarse de esto, pero no para soportar estar en una cama hasta que su familia aparezca a buscarle un especialista. Voy a trabajar extra si es necesario. Solo dame la autorización para estar a su cargo, o la titularidad de su caso… por favor…- puse mi mejor cara rogándole.
-mañana hablamos Bela, y te daré una respuesta, ahora necesito pensarlo.
-gracias… ¡confío en ti Jack!- me di la vuelta satisfecha para retirarme, pero cuando tome la perilla de la puerta su pregunta me detuvo.
-¿te interesa su caso por algo más que no sea una relación paciente-doctor?
- solo como relación paciente-doctor Jack- furiosa por su pregunta salí de ahí sin que pudiera preguntarme más nada. Lo cierto es que también iba furiosa por mi… no le había mentido a Jack… me había mentido a mi misma.
Ahora me tocaba lo complicado… presentarme ante … "Leo" para ver como estaba y como ha reaccionado ante la noticia de su invalidez.
Un cap. Bastante largo! Espero les valla gustando la historia! besos
