Notas Autora: ¡Hola! Soy Mirana y este es mi primer fic sobre la gran serie Hetalia Axis Powers, por lo que los personajes no me pertenecen, pero sí la historia. Este Fanfic es Slash. Es decir, hay algunas referencias al amor BoyXBoy, en este caso Lovino/Romano(Italia del Sur) X Antonio (España) si no te gusta esta temática hay muchos mas fics interesantes que podrás leer.

Ojalá os guste y gracias por leerme.

Saludos.

Cualquier sugerencia o opinión será bien recibida, dejadme review :3


Algunas personas afirman que el amor no existe, al menos no un amor ideal, romántico, desinteresado que quizá hayas deseado en algún momento de tu vida.

Esa manera de llenar el vacío que lo material no llena: un apoyo, un compartir, un completar... la tranquilidad de saber que por mucho que nos separe, mañana elegiremos seguir juntos otro día mas.

… esas personas, no están preparadas para querer a nadie.


Capítulo II – Horizonte.

No dudé en cuanto le vi, supe que yo debía ser el que cambiase el serio semblante de esa preciosa persona. Supe que algo se había movido dentro de mí y quería pensar que tal vez, no volviese a su posición original, ese fuese el verdadero lugar en el que mi corazón debía estar.

Tal vez esa verdad nos había llevado a encontrarnos de esta manera, pero ¿Era lo que tenía que suceder?.

Mi atrevimiento esta vez me había traído esta situación, estaba en su habitación, tratando de ayudarle a mantener el equilibrio, tropecé y caí sobre el, gracias a dios pude evitar hacerle daño y justo después, nuestros labios se tocaron. Quizá me sorprendió, quizá me deje llevar, quizá fue un error... no quería que ese momento terminara y no pude evitar corresponderlo, lo deseaba.

Esa persona me separó con todas sus fuerzas empujándome hacia atrás, parecía asustado, tratando de refugiarse en la pared, separándose de mi y poniendo un muro infranqueable entre los dos. Con la cabeza gacha, rehuía mi mirada...

- … Bastardo – Dijo simplemente, su voz sonaba bastante enfadada.

- Yo... lo siento – Traté de excusarme mientras me levantaba rapidamente y me separaba de el. Le ofrecí una mano para ayudarle a levantarse y el la rechazó sin decir nada. Ni siquiera se dignó a mirarme a la cara. Me fijé en como se llevó una mano a sus labios mientras se levantaba por su cuenta.

- ¡Bajad voy a preparar la cena! - Gritó la madre desde el piso inferior.

Cuando el chico se puso de pie traté de mirarle a los ojos, definitivamente el estaba rehuyendo mi mirada. La situación era un pelín incómoda...

- Será mejor que bajemos...

- Umf...

Salí de la habitación y bajé las escaleras. Lovino me seguía uno o dos metros por detrás. Me dirigí a la cocina en la que estaba reunida la familia.

- Umm, tal vez sea mejor pedir algo por teléfono – Dijo la madre.

- ¡Ah, puedo cocinar yo algo señora Vargas! - Sugerí – Iba a preparar tortilla de patatas de todas formas.

- ¡No, no, te hemos invitado a cenar no puedo ponerte a cocinar! - Replicó.

- No es ninguna molestia, me gusta cocinar y estoy acostumbrado a hacerlo. Además deben estar cansados del viaje, descansen mientras la preparo. Será un momento.

- ¡Ah eres un angel! - Dijo la madre con una gran sonrisa. ¡Ojalá mis hijos fuesen como tu! - Añadió mirando exclusivamente a Lovino. - No se dan cuenta de lo duro que trabaja su madre para tenerlos a cuerpo de rey.

- … Pues no haberme parido. Si tanto te gusta ya sabes, adóptalo. – Replicó Lovino con cara de pocos amigos. La madre respondió poniéndole mala cara pero fue su padre el que le dio un toque de atención.

- ...malditos – se quejó.

No podía evitar sonreír mientras veía a esa familia charlando en la cocina. Eran un poco excéntricos y su relación no era del todo normal. Pero quizá ya me había olvidado de lo que era eso. Sin evitarlo se me escapó.

- Debe ser genial ser parte de la familia – Toda la familia se me quedó mirando. Incluso Lovino me miraba con los ojos muy abiertos, de todas maneras estaba contento.

- Puedes venir a cenar con nosotros cuando quieras, debe ser triste cenar solo cada día – Dijo la con un semblante serio. - Además así no me sentiré mala anfitriona por hacerte cocinar. La miré sonriendo, eran personas encantadoras.

Me remangué y cogí un delantal amarillo y rojo que aun estaba en una de las cajas sobre la mesa de la cocina.

- Déjelo en mis manos, yo me ocuparé de esto, vayan al salón a descansar...

Tras una breve charla hicieron caso y fueron a descansar al salón. Excepto el.

Lovino se había quedado en la cocina y su mirada asesina se clavaba en mi nuca como dardos envenenados. No necesitaba mirarle, de vez en cuando un escalofrío recorría mi espalda.

Ya había puesto el aceite a calentar y había batido el huevo. Mientras me miraba colocaba las patatas ya peladas en una tabla para empezar a cortarlas.

- Ya que estás ahí, podías ayudar … ¿Te gusta la ensalada?... Podías preparar una poca para acompañar – Sugerí. Dudaba de si ese simple comentario le enfadaría aun mas. Me sorprendió gratamente que en completo silencio se acercase y comenzase a lavar algo de lechuga y tomates justo a mi lado. Alargué mi brazo para coger otra patata del fregadero rozando sin querer ligeramente su espalda. El me miró de soslayo con cara de pocos amigos y automaticamente después escondió su mirada en su flequillo cabizbajo centrándose en lo que estaba haciendo.

El chico lavó la lechuga y la puso en un bol de plástico que estaba sobre la encimera de la cocina. Justo después se puso a cortar algunos tomates sobre la tabla. Le temblaba algo el pulso, probablemente no tenía demasiada práctica...

- ¡Ah! - Se quejó. Rapidamente miré para el, se había hecho un pequeño corte en el dedo índice del que comenzaba a brotar algo de sangre.

Sin dudarlo un instante dejé las patatas al fuego y me acerqué a el, al ver que no había nada cerca para cubrir la herida agarré su mano y la acerqué a mis labios. El rapidamente me la arrebató y me miró completamente rojo.

- ¡Ya lo hago yo! - Me recriminó de malos modos. Sin decir nada mas salió rapidamente de la cocina a pasos agigantados montando un gran estruendo.

Yo acabé de hacer la ensalada y la tortilla y lo lleve todo al salón comedor. La familia charlaba amena en la gran mesa del comedor que Feliciano había limpiado y puesto un par de minutos antes.

Todos nos sentamos alrededor y poco después llegó Lovino con el dedo vendado con una gasa de tela y esparadrapo. Se sentó en la única silla que quedaba libre, a mi lado sin mediar palabra.

Nos servimos y comenzamos a comer mientras charlabamos.

- ¡Esta muy rico! - Alabó la señora Vargas llevándose un trozo a la boca. Su marido y Feliciano le dieron toda la razón mientras comían.

- Muchas gracias. Lovino me ayudó. - Respondí quitándole peso al asunto.

- ¡Bah! No está tan mal... - Dijo el a desgana comiendo sin mucho interés.

La cena transcurrió sin mas incidentes. Hablando sobre el trabajo de investigación que les había traído al pueblo. También me preguntaron sobre como llevaba la carrera en la universidad y si podía estudiar también mientras trabajaba.

Fue una velada muy agradable. Hasta que llegó la hora de volver a casa. Me despedí de la familia y volví a mi casa a descansar. Mañana, lunes, tenía que ir al trabajo e ir preparando la vuelta a los estudios, que ya estaban a la vuelta de la esquina.

Entré por la puerta al recibidor de mi casa, me quité los zapatos y subí las escaleras a mi habitación. Ya estaba de vuelta otra vez en esta casa, siempre fría, siempre vacía... Era demasiado fácil acostumbrarse al ruido de una familia. Suspiré y me tiré sobre la cama con las luces apagadas... no era suficiente, la luz aun se colaba y me molestaba en los ojos, me levanté y miré por la ventana.

Su habitación aun estaba iluminada, se había dejado la persiana subida y las cortinas abiertas de par en par con la ventana abierta. Se estaba desvistiendo para irse a dormir, se paseaba por la habitación sin camiseta arrastrando los pies por el suelo como si de una apisonadora se tratase. Y de espaldas, justo delante de la ventana se quitó los pantalones.

No pude evitar soltar una sonora carcajada al ver los calzoncillos de "King of tomatoes" que llevaba debajo... y me delaté... Lo único que pude hacer fue tratar de esconderme bajo el alfeizar de la ventana lo mas rápido posible. Obviamente no lo conseguí.

Lo siguiente que vi fue un zapato volando sobre mi cabeza y estampándose contra la pared de mi habitación y el repertorio de insultos mas extenso que jamás haya escuchado.

- Oh Shit...


… Continuará.


Paso a contestar reviews:

Dark-patita: Gracias por escribir, me alegra mucho que te guste. Yo empecé roleando en unos Gakuen sobre Hetalia y la verdad acabé adorando a Lovi y a Toño, son mi pareja favorita también. Aunque ultimamente Dinamarca y Noruega están escalando puestos.

Hacía ya mucho que no escribía. Me alegro de haber vuelto con otra historia Slash.

A veces es sorprendente lo que se puede llegar a escribir echándole un poco de imaginación. Te animo sinceramente a intentarlo. Por lo pronto ya tienes una lectora :3.

Muchas gracias por tu review ^^.

Mizaki Braginski: Muchas gracias por tu review. Aun me quedan algunas ideas para continuar este fic. Ojalá te guste. Saludos y besos ^^

octavaluna-801: Gracias por escribir. Me alegra mucho que te guste :3.

Realmente me gustaría que quedase graciosillo el fic. Adoro el tsunderismo de Lovi-love :3

Hakkusyo-San: ¡Me alegra que te haya gustado!. Seguiré escribiendo mientras me queden ideas jeje. Agradezco mucho tu opinión.

Y... por ahora eso es todo, ¡hasta el próximo capitulo! ¡Kiss!.