-Gumball …-fue lo último que dijo el Rey de los vampiros antes de caer de rodillas al suelo del cansancio, la pequeña Marceline se liberó de los brazos de Gumball y voló hasta su padre preocupada y con lagrimas en los ojos.
-¡Papi! ¿Qué tienes papá?.-la niña abrazó a Marshall y este le correspondió el abrazo ante la confusión de todos los presentes aún más de Gumball. Dejando de lado todas las dudas que tenía en ese momento miró las ropas del joven y algunas marcas que tenía en las manos.
-Fionna, Cake necesito que consigan mi botiquín, la ama de llaves sabe donde está ocupamos curar sus heridas y desinfectarle –dijo mirando con nerviosismo a Marshall. Estaba feliz de verlo pero no en esas condiciones ni con esa grata sorpresa de su aparente paternidad. Había mucho que explicar ¿Por qué se había ido? ¿Cómo es que tenía una hija?
-Yo estoy bien, no es necesario que lo hagan- con fuerza cargó a Marceline –volvamos a casa- le dijo a la pequeña.
-¡No! ¡No me quiero ir! –lloriqueo-¡Me quiero quedar con mamá! –señalando a Gumball, mientras que el joven vampiro la miro con sorpresa por las palabras que ella dijo y el pelirosado solo se sonrojaba ligeramente mientras las otras dos mujeres de la habitación se reían en voz baja ante la escena.
-No se…de donde sacó que soy su madre –se rascó la cabeza- pero como sea deja que curen y limpien tus heridas y después de eso si lo deseas te puedes marchar –sin mirarlo lo dijo con aire de tristeza. En realidad no quería que se marchara ni volverlo a perder pero la madre de esa niña seguro los esperaba…seguro un cálido hogar los esperaba. Antes de que contestara Fionna y Cake salieron de la habitación por el botiquín cerrando la puerta detrás de ellas.
-En serio no es necesario… - repitió el vampiro mientras Gumball se acercaba a él, era un impulso natural obvio, no quería dejarlo ir. Ya estando a unos metros de él Marshall se sintió débil una vez más y sus piernas se doblegaron obligando al Príncipe a correr para que no cayera al suelo con todo y niña, abrazándoles a ambos cargando todo el peso de ellos.
-¿Qué te sucedió Marshall?- preguntó con preocupación –desapareciste de repente y ahora vuelves así …-decía con dificultad por el gran peso de cargarlos pero Marshall poco a poco se separó sentándose en el suelo con la pequeña en brazos –te ayudo –toma a Marceline quien mira preocupada a su padre.
-Como notaste Marceline es mi hija … y por un leve descuido mio llegó hasta aquí –suspiro acomodándose el cabello- El como pasó todo es una larga historia que no creo que te interese, solo quiero irme a la Nocheosfera con mi hija y olvidar esto...-las palabras del vampiro le dolían, quería alejarse una vez más sin dar explicación…era tan egoísta.
-No me quiero ir, quiero quedarme con mamá. La abuela no nos quiere, por favor papá –dijo aferrándose a Gumball quien miraba con preocupación a Marshall aún.
-Marshall … necesito saber que pasó por que…me interesa –miro al suelo con ligeras lagrimas en sus ojos pero lo soportó no quería preocupar más a la niña.
-¿Cómo te va a interesar? Si tú fuiste quien me pidió que me fuera a la Nocheosfera y que saliera de tu vida –dijo el pelinegro sin dirigirle la mirada partiéndole aún más el corazón al dulce Príncipe.
-Te equivocas…yo…no lo decía en serio… no quería que te fueras. No lo entiendo te he dicho cosas peores y ¿Te fuiste por eso?. Te conozco Marshall y esos no son tus motivos verdaderos.-fijó su mirada en él con bastante seriedad pero son interrumpidos por la llegada de Fionna y Cake con el enorme botiquín de Gumball.
-Ahora entiendo porque nos mandó a las dos…esto es muy pesado –dijo una quejumbrosa Cake. Gumball cambió su expresión y le entrego Marceline a Fionna quien la cargo con una sonrisa. El Príncipe abrió su maletín de primeros auxilios y saco algo de alcohol, algodón y vendajes para curar las heridas del vampiro. Miró a Fionna y Cake.
-¿Podrían esperar afuera con la niña? –la pequeña Marceline veía preocupada a su papá y Gumball se acercó- No te preocupes pequeña, curaré a tu papá y se va a poner bien ¿Si? –le sonrió con dulzura dándole confianza y la pequeña vampiresa se animó. Fionna y Cake salieron de la habitación con la pequeña en brazos mientras el rostro de Gumball cambió de expresión arrodillándose para iniciar su labor.
-Días antes de irme… conocí a Marceline –contó Marshall mientras el pelirosa sacaba unos algodones y los remojaba con alcohol.-No sabía que tenía una hija hasta ese día, ese día tenía grandes planes pero llegó ella…
-¿Marceline?...-tomó el brazo de Marshall y limpió las heridas ante la queja de él.
-Y su madre –suspiró – tenía 3 años sin saber de ella, era una exnovia llamada Ashley*. Un día solo llegó y me dijo "Es tu hija" –Gumball sintió algo de celos y apretó la herida de Marshall- ¡Auch! ¡Con cuidado!
-Lo siento … -puso una curita en la herida y prosiguió.
-Ellas vivieron conmigo y no sabía como explicarles eso… justo el día que me decidí Ashley se fue dejándome a la niña. No podría yo solo con ella y necesitaba ayuda. Ese día fui contigo y…paso lo que paso –el corazón de Gumball se hizo pequeño al oír eso. Por eso Marshall estaba raro ese día y lo terminó ahuyentando. Se sentía tan mal. –Fui a la Nocheosfera con mi madre pero ella no nos acepta del todo. Creo que por eso Marceline huyó.
-Lo siento Marshall. Yo pude ayudarte pero me porté así –terminando de limpiar sus heridas lo miró fijamente y se sonrojó un poco. Su rostro se sintió rojo y cálido, no había visto tan de cerca al joven vampiro la paternidad le había sentado bien ya que se había puesto aún más guapo.
-¿Tengo algo? –mirándolo fijamente de igual forma
-No…nada-agacho la mirada mientras el vampiro sonreía con complicidad. El Gumball que conocía no había cambiado en nada durante esos 3 meses. –Dijiste que ese día tenías grandes planes, ¿A que te referías?
-Luego lo sabrás –ya terminando de curarlo, Marshall y Gumball se levantaron del suelo- Entonces me iré.
-No puedes volar así y menos con la niña, ocupas descansar- fijó sus ojeras tocándolas y pasando a su mejilla sin notar la intimidad de la acción y sin escuchar que la puerta se había abierto culpa de 3 chicas que espiaban detrás de ella.
-Uh…-dijo Cake al ver la escena romántica provocando que ambos tuvieran un leve sonrojo. ¿Qué diablos pasaba con él? Se recriminaba Gumball a si mismo. Tanto tiempo ocultando lo que sentía y su regreso había sido una explosión de emociones que ansiaban salir. ¡SI! Deseaba abrazarlo y pedirle que nunca más se fuera pero debía ser prudente, tenía una hija y ahora sería más difícil que algo pasara entre los dos, si antes era complicado ahora aún más. Se sintió triste y recordó que el último día que lo vio confesaría sus sentimientos pero fue un estúpido y termino por echar a perder las cosas ahuyentándolo. Todo pudo ser diferente si no fuera por su miedo a ser rechazado.
¡Wa! ¡Escribí esto algo rápido! Gracias por sus reviews el próximo cap tratará de aquel día en que discutieron! Calculo que serán 5 o 6 capitulos más! ¡El próximo lo tendré para antes de que acabe la semana así que manténganse atentos! Ja ne~
