El dia fue tan largo... estoy cansada, tengo sueño, quiero comer, el entrenamiento con Hanabi-nechan fue largo y para seguir Otou-san decidio enfrentarme tambien y el desquita su frustracion e ira en mi, mis musculos estan agotados y mis manos me duelen y unas partes de mi anatomia como mi brazo izquierdo, creo que mi hermanita se enfoco mas en eso.

-Hinata-sama.- un siervo del Bouke me saludo e hizo una reverencia frente mio.- Disculpe pero Hiashi-sama dijo que se preparara para reunirse a una reunion.

-Gracias, Haru-san.- lo salude formalmente y segui camino a mi cuarto para bañarme y arreglarme. Pienso en el pasado y me alegro que todos mis esfuerzos no fueron en vano, despues de la despedida de Naruto-kun empece con mi entrenamiento, eso ya fue hace cuatro años ya tengo 17 años casi 18, y ya tenia mas reconocimiento de mi clan, aun que con otou-san... nunca he mejorado, he dado lo mejor de mi. Me empece a bañar y fui meticulosa con todo tenia que lucir bien ya que en mi cama vi un kimono, significaba que era realmente importante, trate de arreglarme lo mejor y me recogi mi pelo ya largo.

-Hinata.

-Ya... Otou-san.

Sali despavorida y me miro examinandome totalmente, como si buscara un gran defecto para regañarme. -Tienes que tardar menos en arreglarte, es molesto tener que hacer esperar a la gente.

-Si... -baje la mirada, ni con todo este tiempo le daba gusto.

Caminamos por los pasillos mientras veia a donde no dirigiamos, estaba algo incomoda no tenia buena de nada de esto pero tenia que continuar con la cabeza en alto y sin mostrar nerviosismo, mi tartamudeo era casi nulo pero habia ocasiones en las que regresaba y me delataba. Entramos al salon del consejo, yo ya habia entrado pero hace ya un tiempo, y fue para una reprimenda de mi vida, solo por equivocarme al hacer la ceremonia del te.

-No hablaras, tendras que ser sumisa Hinata.- Hablo mi padre ¿No era ya sumisa?

No conteste ya que no hacia falta, nos adentramos y tomamos hacientos en la mesa, mi papa en uno de los extremos y yo a su lado izquierdo, en el otro extremo estaba uno de los ansianos del consejo del clan. Todos estaban ahi observandome, me puse nerviosa mas no lo demostre, subi mi cabeza y mire a mi padre que estaba serio como siempre.

-Bien Hiashi-sama, como sabe ya es hora de que escoja a su sucesor como lider de nuestro clan.- hablo el anciano del consejo.

-Si, lo se Yokushi-sama.

-Entonces diga quien sera su sucesor.

-Sera mi hija... Hinata Hyuga.- en ese instante mi mundo se paralizo, pense que era sumamente feliz, no importaba lo que murmuraran los demas en esa sala, mi padre me demostraba que me valoraba, sonrei levemente por pura felicidad.

-Su hija Hiashi-sama no es suficiente para ser nuestra lider, le falta mucho, todos hemos visto como ha mejorado pero eso NO ES SUFICIENTE.- reclamo otra persona.

-Lo se, pero... Pasa Neji. - vi a un lado y entro oniisan muy serio, me miro y me dio a entender que algo no estaba bien. -Neji Hyuga hijo de Hizashi mi hermano, sera el prometido y futuro esposo de mi hija, ellos dos seran los lideres de nuestro clan, como saben...- todo lo demas lo omiti estaba viendo con orror a mi padre y luego me volvi Oniisan que solo desvio su mirada mientras miraba enojado hacia algun lugar. YO NO ME QUERIA CASAR CON ONIISAN. No, no, no, no, no. Mi alegria fue solo un momento efimero y ahora era agonia. -Hinata y Neji se casaran despues de la mayoria de edad de ella.- sentencio.

Me pare lentamente, me miraron y yo les sonrei. - Permiso, si me permiten necesito descansar.- trate de ser educada aun que sabia que no lo estaba siendo y sali lentamente, camine por la mansion y sali de ahi, apenas tocando las calles corri, corri como nunca queria salir de la aldea, mis lagrimas no me dejaban ver mi camino pero poco me importo, al casi llegar de la salida de la aldea choque contra alguien e iba a caer pero supuse que era un ninja por lo habil y poder detener mi caida.

-¿Estas bien?.- tenia los ojos cerrados por el susto y por las lagrimas, no reconocia la voz. -Perdon, no llores.

Abri los ojos y mi sorpresa fue algo grande y es poco, la persona con la que habia chocado era Naruto-kun, sus ojos azules como el cielo me miraban con asombro y un poco de preocupacion por el golpe su pelo rubio seguia igual de rebelde pero se le veia tan bien. Ahora estaba mas grande y mucho mas guapo de lo que recordaba. -Na...Naruto...kun

-Hinata-chan... - nos miramos, yo estaba maravillada con verlo de nuevo despues de tanto tiempo.

Me quite de sus brazos con mucho pesar y baje la mirada para jugar con mis dedos... despues de años de no hacer eso. Me seque las lagrimas y lo mire a la cara sonrojada pero feliz por verlo le dedique una sonrisa verdadera. -Bienvenido Naruto-kun.

-Ah.. GRACIAS eres la primera con la que me choco, digo que veo, la verdad vengo llegando. Te ves bien con el kimono.- me halago mientras se rascaba la cabeza y yo me sonroje mas y baje la mirada.

-Gracias... has cambiado mucho...

-Tu tambien, no has vist...

-Hinata-sama.- la voz de Neji-oniisan me hace girar y verlo correr hacia mi, pero se detuvo en seco al ver a Naruto-kun. -Naruto... Hola.

-Neji! Hola, mucho sin vernos, veo que sigues con la misma cara de amargado. -rei ante esto ya que no era verdad, Oniisan siempre era serio pero nunca tuvo cara de amargado.

-Igual de estupido. -bufo mientras cruzaba los brazos.

-Bueno, por pura curiosidad ¿No han visto a Sakura-chan? -estaba lista para esto pero como quiera me dolio, siempre Sakura-san fue primero que yo ante todo. Queria ilusamente pensar que tal vez sentia algo por mi pero ya note que no, eso no ayudaba mucho con mi status actual asi que volveria a llorar lo sentia.

-No... seguro estan en el hospital ya que es enfermera de ahi.

-Gracias, bueno los dejo quiero saludarla y sorprenderla, espero verlos de nuevo pronto. -decia mientras corria en direccion al hospital.

-Hinata-sama...

-Estoy bien Neji-oniisan. -mentia.