Capitulo I: El principio del fin.
Mystic Falls 1020
Elizabeth sabía que algo muy malo estaba por ocurrir, Charlotte, su hermana mayor había desaparecido en la mañana y no había ninguna señal de en donde pudiese estar. Aunque se llevase mal con ella por culpa de un par de chicos, ella amaba a su hermana y le preocupaba que algo malo le hubiese pasado, se había levantado con una extraña sensación justo en medio del pecho, era uno de esos días en los que sabes que es mejor no moverte de la cama.
Para ser hermanas Elizabeth y Charlotte eran completamente distintas, no solo físicamente, también en personalidades, y sé muy bien que tal vez pensaran todos tienen personalidades distintas, pero ellas dos eran como el polo norte y el caribe, mucha no podía creer que ambas hayan recibido la misma crianza, Charlotte era mal humorada, arribista, arrogante, antipática, mala persona y era de esas que cuando algo se le metía en la cabeza, tenía que ser de ella. De ahí que Elizabeth había tenido su primera desilusión amorosa.
Elizabeth salió a dar un paseo por el bosque, tal vez, con un poco de suerte lograría distraerse, y con más suerte aun, lograría encontrar a su hermana, pero aquel día no era para ellas, Charlotte jamás volvió y Elizabeth había cambiado para siempre.
Mystic Falls 2012
No le hacía gracia volver a Mystic Falls, pero tenía que hacerlo, no se le había pasado por la cabeza que algún día tendría que volver, pero aquí estaba estrangulando el volante de su auto, no sabía si bajarse o no, aunque sabía perfectamente que no serviría de nada quedarse ahí sentada sin hacer nada, por lo que respiró profundamente y bajó del auto.
El pueblo no era el mismo, obviamente que no ¿Qué esperaba? ¿Qué la gente todavía viviera en chozas de paja? Seguramente no.
Comenzó a caminar distraídamente por las calles, tratando de reconocer el lugar que la había visto nacer, dio una vuelta por la gran plaza central, ser acercó al City Hall, pasó por fuera del cementerio, pero nada, aquel lugar parecía haber perdido su encanto, ya no se sentía en casa.
Nada, absolutamente nada de lo que había vivido la había preparado para lo que estaba a punto de ocurrir; Elizabeth se distrajo mirando una lápida que daba a la calle cuando sonó su celular ¡Malditos aparatos! Pensó, odiaba la tecnología, bajó la mirada para hurguetear en su bolso buscándolo, dando pasos sin mirar hacia adelante, fue entonces cuando chocó con alguien, al levantar su vista para disculparse se quedó de piedra ¿Qué hacía él aquí?
-Oh Lo siento mucho –Dijo el chico sonando realmente apenado- No te vi.
Ella negó con la cabeza tratando de decirle sin palabras que no había problema, no podía hablar sin que su voz delatara lo consternada que estaba.
El por su parte se quedó mirándola fijamente, nunca había visto a nadie como ella, nunca nadie lo había hecho sentirse así, era raro, la chica que estaba enfrente de el era hermosa, no, hermosa era poco, pero no encontraba otra palabra para describirla, tenía el cabello ondulado de un intenso color rojo, unos bellísimos ojos azules, la piel blanca y tersa y unos labios tan rojos que le pareció casi increíble que no usara más que un brillo para resaltarlos, sintió ganas de estirar su mano para presentarse, pero algo dentro de el no lo dejó.
-Descuida –Dijo Elizabeth caminando en la misma dirección en la que iba antes de chocar con él.
-Soy Stefan –Dijo simplemente y Elizabeth podía jurar que había un atisbo de reconocimiento en su mirada.
-Elizabeth –Dijo ella asintiendo y un recuerdo se disparó en su mente, pero lo desechó tan rápido como llegó.
-Por casualidad ¿Nos conocemos de algún lugar? –Preguntó Stefan frunciendo las cejas.
-No lo creo.
-Me parece que te he visto antes.
-Lo dudo –Dijo ella sonriendo por primera vez desde que había llegado a aquel lugar- Si me disculpas.
Antes de Stefan pudiese decir algo más ella se alejó lo más rápido que pudo, tenía ganas de llorar y su corazón latía con tanta fuerza que pensó por un minuto que se le saldría del pecho ¿Qué demonios estaba haciendo él en Mystic Falls? ¿Por qué ahora?
Cruzó un par de calles y ya estaba en el centro del pueblo nuevamente, en las afueras de una pequeña tienda de recuerdos, había tres personas conversando y fue entonces cuando calló en cuenta de que Stefan sería el último de sus problemas en este sitio.
Caminó con paso decidido hacia las personas que acababa de ver, eran dos hombres y una mujer, la chicha la vio cuando estaba a un par de pasos de ellos y abrió tantos los ojos que cualquiera hubiese dicho que acababa de ver un fantasma, aquella reacción hizo que los dos hombres se voltearan.
-Elizabeth –Dijo uno de ellos, ella sonrió con suficiencia, no esperaba otra reacción de él.
-Hola Nik –Dijo mirándolo fijamente.
-Por dios –Dijo Rebekca- Yo pensé que estabas…
-¿Muerta? –Preguntó Elizabeth- No, pero Niklaus sabía que no era así ¿No se lo dijiste?
Klaus la miró fijamente, si había alguien en la tierra a quien él le tenía terror además de su padre, esa era Elizabeth.
-¿Ustedes se conocen? –Dijo el tercer vampiro que se encontraba ahí, Elizabeth casi había olvidado que se encontraba allí.
-Hola Damon –Dijo despegando su vista de Niklaus- Si, nos conocemos, somos algo así como viejos amigos.
-¿Qué estás haciendo aquí Beth? –Preguntó Klaus con la mandíbula tensa.
-No nos hemos visto en ¿Qué? ¿1000 años, y esta es tu forma de recibirme? –Dijo de forma teatral- Yo pensé que al menos tus modales seguían ahí, pero veo que no.
-Responde la pregunta –Dijo Rebekca, entonces Elizabeth se puso seria.
-Ninguno de los dos me da ordenes –Dijo acercándose a Klaus de forma segura y casi amenazante- ¿Me oyeron bien?
-Yo también quiero saber… -Empezó a decir Damon pero Elizabeth levanto uno de sus dedos indicándole que se callara.
-Tu sabes muy bien que es lo que hago aquí Nik –Dijo sin pestañar siquiera- ¿Necesitas que lo diga en voz alta?
Elizabeth vio que Klaus tragó saliva pesadamente, ella sabía el efecto que causaba en él, Klaus negó con la cabeza y Elizabeth asintió sonriendo básicamente por dos cosas, la primera era que Klaus aun le tenía miedo y la segunda era porque no tenía que decir delante de Damon que estaba haciendo en Mystic Falls.
-Me dio gusto verlos –Dijo a modo de despedida- Ya que saben que estoy aquí no tengo para que seguir dando vueltas por la cuidad.
Se alejó de la misma forma en la que había llegado, sin decir nada más dejando a los tres completamente desconcertados, punto para Elizabeth, se dijo mentalmente mientras caminaba hacia un bar.
Sacó su agenda una vez que estuvo instalada en una meza con un jugo de naranja, comenzó a pasar hojas buscando algún dato que haya pasado por alto, parecía ser que Mystic Falls estaba atestado de vampiros, en sus primeras horas en el lugar se había topado con 4, no era menor considerando que la población de aquel pueblo no superaba los 20.000 habitantes, en ese momento un dato antiquísimo llamó su atención, y era probablemente la respuesta a una de sus preguntas ¿Cómo había olvidado que Stefan había nacido aquí?
El sonido de una silla siendo arrastrada por el suelo delante de ella la hizo levantar la vista, era Damon.
-¿Puedo ayudarte en algo? –Preguntó volviendo la vista a su agenda.
-¿Qué estás haciendo aquí? –Preguntó serio.
-Eso no es de tu incumbencia.
-¿Cuánto tiempo llevas aquí?
-El suficiente para saber que sigues deseando todo lo que tiene tu hermano –Dijo sin mirarlo, Damon crispo el rostro en una mueca difícil de descifrar, había sido un golpe bajo.
-No nací ayer Eli –Dijo tratando de sonar tranquilo- No estarías aquí si no fuese por algo importante, y quiero creer que no tiene nada que ver con Stefan.
Elizabeth suspiró y dejó de leer sus apuntes, sabía mejor que nadie que Damon era tenaz, u obstinado, por así decirlo, no la dejaría tranquila hasta que le diera algo.
-Bien ¿Qué quieres saber? –Preguntó bebiendo un sorbo de su jugo.
-¿De donde conoces a los originales?
-Larga, aburrida y vieja historia que no tengo ganas de contarte hoy –Dijo ella seria.
-Nunca vi a nadie dejar a Klaus cagado del miedo –Dijo con esa sonrisa suya que derretía a cualquier chica, menos a ella, claro está- Si que sabes lo que haces chica.
-¿Estás coqueteando conmigo Damon? –Dijo Elizabeth al borde la carcajada, Damon era inteligente por lo que le resultaba gracioso que tratara de sacarle información de esa forma.
-No lo necesito –Dijo recostándose sobre el respaldo de su silla- Sabes que basta que le diga a Stefan que estás aquí...
-Va a creer que estás loco –Dijo ella sin ningún ánimo de bromear- ¿De verdad crees que soy tan idiota como para dejar algo así al azar? ¿De verdad crees que Stefan no habla de mí por que le rompí el corazón?
-Nunca lo he oído mencionar tu nombre siquiera –Dijo Damon encogiéndose de hombros.
-Bueno, quieres saber como es que conozco a Niklaus y Rebekca –Dijo dejando escapar el aire- Yo obligué a Stefan a olvidarme Damon, yo también soy una original.
Damon pensó por un momento que Elizabeth le estaba jugando una broma, pero la severidad de su mirada y la firmeza de sus palabras le indicaban lo contrario, asumiendo que ella estaba diciendo la verdad ¿Qué era lo que ella estaba haciendo para dejar a Klaus así de asustado?
-¿Cómo? –Fue todo lo que pudo decir.
-Ya te dije que no tengo ganas de contarte esa historia –Respondió ella- Así que si quieres ir hacer el loco, una vez más, en frente de Stefan, hazlo, todo lo que sabe de mi es que me llamo Elizabeth y que acaba de conocerme en la calle.
-No voy a descansar hasta saber que es lo que estás haciendo aquí Eizabeth.
-Y estoy muy segura de que lo sabrás, a su debido tiempo ¿Cómo es que te demoraste tanto tiempo en acostarte con Elena si eres así de impaciente?
Damon iba a responder con una pesadez cuando vio a la susodicha caminando hacia ellos.
-Tenemos problemas –Dijo Ella sin prestar atención a Elizabeth- Klaus dijo que llegó alguien que quiere matarme para evitar que tome la cura.
Elizabeth sonrió, eso era muy propio de Niklaus, y descubrió con dolor que la chica enfrente de ella era el vivo retrato de su hermana muerta, por fin tenía frente a ella a la última Doppelgänger.
-¿Tu eres Elena verdad? –Preguntó Elizabeth poniéndose de pie, entonces algo hizo clic en la cabeza de Damon, ella era quien quería matar a Elena.
-Si –Dijo la joven Gilbert mirando a la Elizabeth por primera vez.
-Muchos gusto –Dijo Eli tendiéndole la mano- Yo soy Elizabeth Petrovic.
Damon estaba a punto de saltar encima de Elizabeth pero ella le dio una mirada asesina que lo congeló en su lugar.
-¿Petrovic? –Preguntó Elena- ¿Tienes algo que ver con…?
-Si –Dijo Elizabeth sonriendo- Soy la Tatara-tatara-tatara-tatara-tatara Tía de Katerina Petrova.
Elena entrecerró los ojos, nuevamente Damon descubrió algo, Elizabeth familiar directa de la doble original.
-Eso quiere decir que…
-Exacto, también soy tu tía –Dijo Elizabeth con una sonrisa.
-Guau –Fue todo lo que Elena dijo.
-Me das un segundo con Damon por favor –dijo Elizabeth mirando fijamente a los ojos de Elena- Asegúrate de no oír nada de lo que le voy a decir.
Elena asintió como un zombie, Damon se quedó con la boca abierta, ella no había mentido cuando dijo que era una original. Elizabeth observó como Elena entraba al bar y en cuanto lo hizo tomó a Damon por el cuello.
-No quería que lo supieras de esta forma, pero ya que Niklaus abrió la boca no me queda alternativa –Dijo tan seria que Damon sintió miedo, si, miedo- Estoy aquí para encargarme de que no pueda volver a crear a ningún híbrido nunca más, así que voy a eliminar a cualquiera que intente convertir a Elena en humana de nuevo y voy a empezar contigo ¿Me entendiste?
Hola Holaaa!
Primero que todo quiero darles las gracias por sus palabras de entendimiento :)
Se que en mi perfil dice que Delena me fastidia, pero eso era cuando aun quedaba la esperanza de que Stefan y Elena pudiesen estar juntos, ahora que Elena ya se decidió por Damon no creo que tengan la posibilidad de un futuro juntos, más que como cuñados.
En un principio Elizabeth estará un poco a la defensiva, pero con el paso de los capítulos se irá relajando y verán que es un dulce.
Hice una portada para la historia, sirve para que le pongan cara a Elizabeth ¿No creen? Les dejo el Link en mi perfil porque en la imagen de la historia cortan a Stefan.
Bueno, me cuentan que les parece el cap.
Besos, Inny :)
