Chapter 2
EXILIO
Volvía correr toda la noche hasta llegar a Alaska. Pensé en ir donde Tanya pero tendría que contarle lo que pasó y no quería hacerlo. Me fui hacia las montañas. Recordé unas grutas que Jasper y yo encontramos cuando vivimos ahí e hice de ellas mi refugio. Con la sangre de la chica en mí, lo menos que tenía era hambre, así que me dediqué a acondicionar mi nuevo "hogar". Alguien como yo después de todo no necesitaba mucho para vivir, sólo los animales que me servirían de alimento, aunque extrañaría la música. Con mis manos moldee un par de rocas y formé una mesa y una cama. Acondicioné otra que me serviría de puerta… no quería que los osos me vieran… o los lobos ¡Buaj!
Durante los días que permanecí ahí recordé mi pasado desde que Carlisle me convirtió. Sus consejos, su afán por impulsarme a ser mejor, a aprender para ser un "vampiro sabio" y no uno "sádico".
Después de varias semanas de cazar cerca, y de nadar en el agua helada, escuché el motor de un auto que se acercaba "¿mi volvo?"… ¡no! O ¡si! Corrí de regreso a la gruta como si fuera fácil esconderme de quien quiera que fuera a buscarme. Mientras colocaba la gran roca que me servía de puerta me dije: "Estupido como si no pudiesen seguir tu olor".
Volvía a quitar la roca y me encontré con el rostro sereno de Jasper, al instante una ola de paz recorrió mi cuerpo.
-No hay necesidad que hagas eso… estoy tranquilo no voy a atacarte…
-Lo sé – me dijo mientras sonreía y me seguía al interior de la gruta.
-¡Rayos Edward!... ¡Donde te has metido!… ¿Acaso estuviste nadando en las cloacas?... ¡APESTAS!
-Por si no lo recuerdas no me llevé nada conmigo cuando huí. He nadado… con todo y ropa…no creerás que soy un demente exhibicionista que anda desnudo por ahí para que los osos lo vean… y como no hay sol… la ropa no se seca.
-Mmmmm….
-¿Qué haces aquí? – le cuestioné sin más rodeos. Hacia semanas que me había ido y no tenía noticias de ellos. Me hice a la idea que no querían verme.
-Carlisle me envió a buscarte y abría venido yo solo si no lo hubiera hecho. Quiere que vuelvas…
-No puedo Jasper… ¡Le he fallado!
-¡No!... después de que te fuiste Alice corrió tras de ti para detenerte pero no pudo alcanzarte. Regresó y nos dijo que había perdido tu rastro. Carlisle dijo que no te siguiéramos, confió en que regresarías cuando estuvieras calmado.
Volvimos a casa arrastrando a Emmett. No se tranquilizaba. Esme y Alice cavaron un foso y Carlisle y yo lo encadenamos…!puedes creerlo! Él hizo entender a Rosalie que era la única forma de detenerlo; como ya comprenderás no estaba de acuerdo. Lo encerramos por 3 días…. ¡3 días!
Yo me quedé petrificado. En los más de cien años que llevábamos juntos no recuerdo que alguno de nosotros reaccionara de esa manera.
-Cuando por fin se tranquilizó, comenzó a hablarnos. Lo sacamos del foso y el se quito las cadenas… ya sabes como es. Pidió hablar con todos y nos explicó lo que había sucedido. Que si había un niño, que tu lo detuviste para que no lo atacara y como lo llevaste al bosque. También que no sabía como o porqué había reaccionado así contigo después de que lo ayudaste a no cometer un crimen.
-Carlisle dijo que talvez su ira combinada con la sed y la euforia lo habían hecho perder la razón. Además de que la sangre humana es… ya sabes… también cuestionó a Alice sobre el porqué no vio al niño o a Emmett atacándolo, solo a ti. Ella no falló, estudiamos todas las posibilidades y llegamos a la conclusión de que solo te vio a ti porque fuiste el único en tomar una decisión. El niño nunca se percató de su presencia por eso no se registró nada en su mente. Emmett cayó en ese trance que le impidió pensar. Pero tú estabas lucido y "decidiste" detenerlo, además tu mente y la de Alice son más afines por eso es más sensible a tus movimientos.
En cuanto las cosas se aclararon el mismo Emmett le pidió a Alice que te localizara. Pero ella batallo mucho, tu cambiabas de parecer demasiado rápido que no pudo ubicarte hasta que decidiste venir aquí.
-Comprendo todo Jasper… pero aún así no puedo volver…
-¡No seas testarudo Edward!... las cosas se aclararon. Carlisle dice que fue muy injusto contigo y te "necesita" de vuelta… en casa nada es lo mismo sin ti…"todos" te necesitamos.
-¡No entiendes Jasper!.. ¡Le fallé!...!a mi padre!... no puedo volver a verlo…no podría darle la cara.
El suspiro profundamente. – Esme dijo que te llevara a rastras si fuera necesario. Pero Alice me dijo que no volverías… que no lograría convencerte y que no insistiera.
-Dime… ¿Alice vio algo más…?
-No… ¿por qué?
-Por nada.
-Ven… vamos al auto.
-Me envió algo… ¿No es así?
-Ya la conoces… dijo que te haría falta ropa limpia. Además de sábanas y almohadas para "tu cama" – Hizo un mohín señalando las rocas moldeadas. -Tus libros favoritos y el MP3 con más de 1000 canciones para que no te aburras.
-¿Y cómo rayos cree que voy a recargarlo?
-Ese es tu problema…
El porta equipaje del volvo iba repleto de cosas. ¿Cuántos días creía Alice que iba a estar ahí? Bueno… talvez lo sabía mejor que yo…
-Carlisle… me dio esto para ti. – y extendió un pedazo de papel – Me ha dicho que no tienes porque vivir como ermitaño. Tus cuentas están abiertas, puedes alquilar un departamento y también quedarte con el volvo… yo volveré en avión… de noche por supuesto.
-No… llévatelo…últimamente he disfrutado mucho correr…
-Está bien… entonces me marcho. Cuídate por favor y eres bienvenido cuando estés listo para regresar. Es tu casa y somos tu familia… no lo olvides.
Bajamos las cosas del volvo y en una carrera las llevamos a la gruta. Me dio un fuerte abrazo de despedida, no sin recordarme sutilmente que me diera un baño.- ¡De verdad Edward!... ¡APESTAS!
Me quedé jugando el papel entre las manos, mientras veía como Jasper se alejaba. Volví a la gruta y deposité la carta en "la mesa". ¿Podría leerla… que querría decirme Carlisle?.- Decidí hacer caso del consejo de Jasper y me fui al río a darme un baño con toda la calma posible; cambie mis jeans mojados por la ropa limpia que Alice me había enviado. Sin duda fue un gran pretexto para ir de compras, conocía mi guardarropa y esas prendas eran nuevas.
Al terminar de vestirme ordené todas las cosas y decidí salir a caminar. Tomé la carta y subí a lo alto de las montañas. Me senté sobre una pila de rocas secas y desdoble el papel. La primera palabra hizo que me sintiera… "nostálgico".
Hijo:
Comprendo que estés molesto después de la forma en que te traté, es muy razonable. Sin embargo no tienes porque vivir de esa manera. ¡Por favor sal de esa gruta, ese no es tu lugar!
Esta bien si no quieres volver aún… pero… renta un departamento o ve con Tanya si lo prefieres. ¡Pero sal de ahí… hasta para un vampiro es peligroso!
No quiero presionarte pero vuelve pronto… todos te extrañamos.
Te quiero Edward. Más que mi compañero eres mi hijo y me duele que estés distante. Y tú sabes que siempre te he considerado el mejor.
ATTE: Tu Padre.
Las palabras de Carlisle me calaron hasta los huesos. Me consideraba el mejor… como decirle ahora que le había fallado… y no solo a él… sino ami mismo.
