Hey Hey Hey! que onda? Parece que a algunas personas les gusto mi fic :D (Un saludo en especial a mi amiga Me-Me Rotamundo, fue la que mas fuerza me mando para animarme a subirlo XD Abrazo Virtual! :D) Pues bien, aquí viene otro cap :D

En este verán que aparece el Crossover, que menciono en el Summary, y bueno, Sorpresa XD

También hay unos personajes nuevos, y bue, eso es todo XD Simplemente espero les guste :)

Nota:

HTTYD y las respectivas marcas que aparezcan nombradas les pertenecen a sus respectivos dueños, solo soy una mera fan que escribe por diversión sin fines lucrativos :)


Capitulo 2:

Hipo decidió caminar tranquilo, sin apuros, con la capucha puesta y la cabeza agachada, no era momento de mostrar alegría alguna. La Suite Presidencial se encontraba a unas pocas cuadras de donde él se encontraba en curso, pero a su alrededor parecía haber un abismo. Lo único que el pobre castaño deseaba era poder estar tranquilo en algún lado, sin problemas y sin personas que le hablaran de cosas sin sentido. Quería ser normal, tener amigos normales, sentirse alguien a quien no buscan por el dinero o maltratan por envidia, pero no se puede elegir como nacer, y lastimosamente ni siquiera la persona que lo trajo al mundo estaba para contenerlo, solo le quedaba su padre, quien teniendo que arreglárselas solo a veces pasaba por alto muchos detalles, como las heridas de Hipo, que no carecían de importancia.

Con el pasar del tiempo en esos pensamientos que azotaban su mente, ya se encontraba dentro del edificio, sacando una lata de Red - Bull.

-¡Oh, Hijo, Has vuelto! ¿Por qué tan temprano?- Decía su padre mientras entraba a la cocina

Hipo no respondió, solo se dignó a tomar un trago del energizante y apoyar sus manos sobre la mesada. De esa forma se parecía mucho a su padre cuando estaba preocupado por algo, y este no tardó en darse cuenta de ello

-Oye, hijo, hoy te vi con algunos moretones, pero no te dije nada porque estaban curándose-Sin embargo, el mismo sabía que era para que no se sintiera peor por el cambio, en todos los lugares a donde iban pasaba lo mismo- Me llamaron del colegio diciéndome que te habían lastimado, pero que ya estabas atendido y que no me preocupara por tu salud, porque tenían una gran enfermera reconocida en la historia. No quería preguntarte nada para que no tuvieras que recordar ese mal momento, pero veo que no me queda de otra que explicártelo. Lo siento hijo, y pensaras que soy un mal padre por no darte la atención que necesitabas en el tiempo justo

El adolescente solo levanto su cabeza, sacándose la capucha y dándose vuelta para que su papa lo pudiera ver. Este se percató de inmediato de la situación, y no pudo hacer más que deprimirse. Las heridas no estaban del todo curadas

-Traeré el botiquín con el ungüento y una bolsa de hielo para bajar la hinchazón. Veras que no tardara mucho tiempo en sanar

Hipo solo sonrió, su padre realmente se preocupaba por él, y no lo que pensaba. Era increíble saberlo, y era bueno tenerlo en cuenta, siempre que haya una persona apoyando en las buenas y en las malas, todo saldrá bien.

Cuando Estoico trajo todo lo que necesitaba, el castaño se sentó en la mesa y comenzaron a charlar mientras el pelirrojo lo atendía. Pasaron un buen rato de ese modo, charlando y comentando situaciones que les habían sucedido, cosas increíbles y algunas vergonzosas, pero llegando a crear un ambiente muy allegado al familiar. Estaba uno en frente del otro, pasando un buen rato, hasta que el celular del Presidente suena chirriantemente, arruinando el momento

-AAAHHHH- Suspiro enojado-Es Banderfrut, perdóname un momento Hipo

El joven hizo una seña de que no había problema, y como inercia miro hacia el reloj, ¡Eran las 6:30 pm! Dentro de 30 minutos tendrían que estar en la conferencia Presidencial, lo cual implicaba atuendos de gala, mucha gente y mucha elegancia, cosas que no caracterizaban a Hipo

-¡Lo sé, lo sé! ¡Solo cálmate! Nos cambiamos y vamos para allá- Decía Estoico haciendo unas señas a su hijo para que se cambiase

Este solo se dirigió a su habitación, para encontrarse con una caja bastante fina sobre su cama, y al decidir aproximarse, se vio frente a una tarjeta

-''Hola Hipo!

Te mando esto para que lo estrenes hoy a la noche, quiero verte bien vestido, acuérdate de cepillarte bien los dientes y peinarte como se debe, aunque lo último es broma, suena imposible poder dominar tu cabello, créeme, lo se

Te veo hoy en la noche

Un Gran abrazo de tu Prima Preferida, Cleo''

El adolescente no pudo más que sonreír, la chica era su niñera desde los 7 años, época en donde perdió a su madre, y desde entonces ella ha cuidado lo más que pudo de Hipo, siendo todavía una adolescente. Sin embargo, para el castaño verla se le hacía habitual, pese a que estaba contratada por el gobierno para trabajos menores, ya que por el estudio que estaba cursando no podía hacer nada mayor. La joven tenía 26 años y cada vez que había una reunión, conferencia, fiesta privada o asamblea se reunía con Hipo para que este no quedara solo. Eran muy buenos amigos, a pesar de ser primos.

Sin más preámbulo, abrió la fina caja con la mayor rapidez, y dentro encontró un traje, el cual al desplegarlo demostró los colores y las combinación. En general era marrón, camisa verde y corbata del mismo color que el traje. Eran los colores que identificaron al muchacho en su vida, menos en los asuntos presidenciales, ya que siempre llevaba un traje negro con moño del mismo color. En la caja también se encontraba un par de zapatos clásicos marrones, los cuales obviamente, hacían juego con el traje.

Hipo, con la felicidad de poseer nueva ropa, se cambió muy rápidamente, se arregló y se dirigió a la sala en donde lo esperaba su padre. Este solo empezó a reír estrepitosamente, como solía hacer

-Vamos, no es tan malo- Dijo el adolescente, quien acompaño las risas de su padre

-¡No dije eso! Es genial, estuve buscando algo así para ti por años, ¿Dónde lo habrá conseguido?

-Ella ha de tener sus contactos- Comento Hipo mientras sonreía

-Bueno, vámonos porque llegaremos tarde, y soy la presencia más importante de esa conferencia-Aclaro sonriendo

El castaño solo copio la actitud de su padre, y con la misma sonrisa de su casa se encontró en la fiesta. Todos se acercaban a él y lo saludaban, alagaban e hasta idolatraban, pero sabía que solo era por su padre. Sin embargo al poco tiempo se le acercó una joven mesera con una bandeja

-Señor Haddock Junior, ¿Se le antoja una copa de gaseosa? Es agitada, no revuelta

-Disculpe, pero en estos días estoy de dieta

Los dos se echaron a reír en medio de la gente, mientras estos los miraban un poco extrañados

-Oye Hipo, vayámonos un poco más lejos de toda esta multitud-Sugirió la Joven guiando al muchacho por entre medio de la gente

Llegaron al frente del escenario, un lugar pequeño en una sala enorme. Estaba todo de blanco, con grandes ventanales que dejaban ver la ciudad desde un sexto piso, mientras unas pocas mesas regadas daban hogar a los más exquisitos comensales momentáneos, aun así casi no tocaban la comida

-Vaya Cleo, hace tanto que no te veía, has cambiado mucho- Le dijo el adolescente a la joven camarera

-Por favor Hipo, no exageres, fueron dos míseros días-Acotaba mientras inspeccionaba todo el lugar

-Lo sé, pero me cuesta adaptarme, y gracias por el traje-Agrego con una sonrisa que fue correspondida- ¿Qué tenemos hoy?

-Pues, por allá esta Banderfrut y algunos trabajadores suyos, con el estrés escapando por sus poros

-Ni me lo menciones, arruino mi momento Padre e Hijo

-Me parece muy posible, es de lo más inoportuno, tiene esa tonta costumbre implantada en su ser

-¿Alguno más de relevancia?

-Pues, algunos concejales, ministros, nada poco común. Ahh, y Frost

-¡¿FROST?!-Dijo el joven totalmente exaltado

-El mismo, y su padre, más al fondo, un gigante traje rojo y una barba blanca

-Ya me dieron ganas de irme-Decía el joven mientras comenzaba a caminar, hasta que Cleo lo agarró del cuello de la camisa, cuidando de no desarreglarla

-No te vas a mover de acá, según se aún tengo la autoridad de ser tu niñera, y aun mas, tu prima, y eso es totalmente legal

El joven solo se cruzó de brazos y comenzó a resoplar hasta que se cansó y volvió a la normalidad

-Y…Sé que soy un poco inoportuna, pero…-Acoto la pelirroja mientras se frotaba el brazo-¿Qué tal te ha ido en Berk?

Hipo simplemente suspiro, no le hacía falta hablar para explicar todo lo que había sucedido

-Lo de siempre, bravucones, luchas, flacucho herido, chica imposible- Al pronunciar esto último se sonrojo, no podía creer que lo había dicho

-¿Perdona? ¿Chica Imposible?-Pregunto Cleo entre risas-Hipo, un completo enamorado, nunca lo creí verdad, siempre burlándote de las ''Tonterías de Adolescentes que te rehusarías a pasar'', ¿Qué sucedió? ¿Decaímos en la tontería?-Volvía a decir sin parar de reírse

-Cállate-Dijo el castaño cruzado de brazos

Como si fuera poco, en ese mismo momento se habría paso alguien que empeoraría totalmente a situación

-¡Hipopótamo! ¡Hay estas! Pensé que el zoológico ya te había raptado- Burlaba un joven de cabello blanco entre risas

-¿Es necesario que aclare que esta pelea ya la tienes perdida? ¿O necesitas que te recuerde el ''Fenómeno Jack''?

El adolescente comenzó a sudar precipitadamente, mientras buscaba una forma de desviar la conversación

-Como sea amigo, sabes que estoy bromeando. En fin, ya habrás conocido a mi novia ¿No?

Hipo quedo congelado -¿Frost, CON NOVIA? ¿En qué clase de mundo vivimos? Se decía para sus adentros mientras miraba como aparecía la chica entre la multitud. Era una joven de pelo rojizo y enrulado, lo que más se notaba

-Hipo, ella es Mérida, descendiente de uno de los reyes de Europa-Acotaba con una gran sonrisa

-Un placer conocerte-Decía el hijo del presidente aun impresionado-''Creo''-Pensaba mientras escuchaba la respuesta de la joven

-El placer es mío, Hipo-Dijo la joven demostrando una sonrisa

-Bueno, ya que se conocieron, ¿Por qué no presentas a tu novia? AHHHH, CIERTO, NO TIENES- Agrego de una forma macabra el de pelo blanco

Hipo simplemente fregó sus dientes mientras apretaba los puños con fuerza. Cleo se dio cuenta de que la conversación no estaba tomando un buen camino para su primo, así que decidió intervenir. Sin que los presentes se dieran cuenta saco el celular de Haddock de su saco y lo puso en su bandeja de comidas

-Señor, tiene una llamada urgente-Insistió la camarera

El castaño seguía un poco molesto, aunque sabía que era lo mejor seguir la historia que Cleo planteaba, ya que si no la velada tomaría una inclinación equivocada

-Lo lamento, Frozen, tendremos que dejar nuestra conversación para otro momento- Concluyo el chico con la mejor sonrisa que podía mostrar

-Como sea, tengo mejores cosas que hacer. ¿Me acompañas a buscar unos bocadillos, cariño?-Pregunto el joven como todo un buen mozo

-Por supuesto, Jack-Respondió la chica mientras pasaba su brazo por el brazo de su novio-Nos vemos luego, Haddock

Hipo le sonrió con debilidad, mientras los veía irse

-No tengo ni una llamada, ¿Cierto?

-Ni una sola-Contesto la pelirroja con una sonrisa

-Sabias que eres genial, ¿No?

-Para eso soy tu prima, tonto-Decía mientras le despeinaba todo el cabello

-¡No, Cleo, Basta!-Trataba de defenderse el castaño-Mira lo que hiciste

Pero para ese entonces su padre ya estaba subiendo al escenario. Comenzó a dar una conferencia, lo cual, como se estipulaba duro bastante, haciendo que el tiempo no pasara nunca. Sin embargo, la noche ya había hecho contacto con la tierra y de un momento a otro la gran charla había terminado y todos estaban disfrutando de los deliciosos bocadillos.

-Oye, Hipo, aun te sigue gustando el Heavy, ¿Verdad?

-Por favor, Cleo, no exageres, fueron dos míseros días-Respondía copiando la misma pose que había tenido con el su niñera

La chica había llevado su cara de felicidad a una cara de monotonía, mientras el adolescente no paraba de reír

-Como sea-Agrego la pelirroja mientras se arreglaba el cabello para que no se notara su enfado-Mi novio dará un concierto mañana por la noche, y me dijo que te invitara porque sabía que te iba a gustar

Hipo simplemente sonrió de felicidad, mientras asentía emocionado

-Cuenta con mi presencia, Bruja nivel 28

-No me rebajes por mi nivel, que tú seas Domador de Dragones nivel 80 no te hace mejor que yo

-Claro que si

-Tú no tienes un auto en la vida real-Dijo la chica maléficamente mientras sonreía

El castaño solo se cruzó de brazos mientras dirigía su mirada hacia el suelo, para luego levantarla y poder aclarar un poco más lo de la presentación

-¿A qué hora va a ser?

-Tipo a las 8:00 pm comienza. Erik pensaba en pasarme a buscar y luego pasar por ti, si querías, cosa de que tu papa no te retenga con eso de las prevenciones-Decía la chica mientras se reía

-Da el mismo discurso todas las veces que me lleva a esos conciertos, que solo tienen remeras para vender, por suerte

-y no te olvides de la Coca-Cola

El adolescente la miro con indiferencia, mientras la joven ponía un rostro infantil

-Prefiero toda la vida Red-Bull

-Como quieras, refinado-Agregaba entre risas

-¡No soy refinado!

-Claro que lo eres

-¡No lo soy!

-Sí que si

-Cleo, Hipo-Saludaba Estoico por detrás de los dos jóvenes

Estos quedaron helados del susto, hasta que se dieron cuenta de que era el presidente. Sin pensarlo dos veces se dieron rápidamente vuelta para saludarlo

-Hola papa-Dijo un poco nervioso el castaño

-Buenas Noches, tío-Saludaba la pelirroja

-Me alegro de que se estén divirtiendo, pero es hora de irnos. Si quieres, Cleo, te dejo en tu casa, me queda de ida-Ofreció con una sonrisa el gran hombre

-Muchas gracias, señor. Pero… ¿Está seguro de que no es mucha molestia?

-¡Oh, por favor Cleo!-Contesto estrepitosamente el robusto hombre, hasta el punto de llegar a asustar-Vamos, te llevo, de paso saludare a tu padre

Rápidamente aceleraron el paso hacia el auto de uno de los hombres más famosos de ese país, para que luego este llevase a la chica a su casa y luego se dirigiera a la suya respectivamente.

Mientras, en ese mismo momento, una rubia desesperada llamaba por teléfono a su mejor amiga

-Hola Brutilda, por favor, dime sin rodeos, ¿Me puedo quedar en tu casa a dormir?-Pregunto una Astrid desesperada al teléfono

-¿Te das cuenta que estas llamando a media noche?-Contesto dormida la adolescente

Astrid quedo descolocada por la respuesta, tenía una vista diferente de su rebelde compañera, y era extraño que sonara como si estuviera dormida a esa hora

-¿Qué no te quedas hasta más tarde?

-Ehh…..ejem….gggjjhh…..pues…..anda medio mal la línea…como sea, ¿Por qué quieres quedarte a dormir en mi casa? Quedamos en vernos mañana para ir al concierto

-Es importante, en serio. Ya le pregunte a mis papas, y no tienen problema, pero créeme que cuando es muy serio es porque realmente es serio

-Mira, mis padres ahora están durmiendo, Astrid. Si prometes entrar por la puerta de la cocina puedes venir

La rubia no grito en el teléfono porque no le quedo aliento de la emoción. Simplemente abrazo el tubo de plástico muy fuertemente antes de seguir hablando

-Gracias, gracias, gracias…..Te abrazaría en este mismo momento

-Si, como sea…..Te estaré esperando adentro, solo golpea suave y te abriré-Murmuro la joven

Al decir esto, ya tenían acordado todo el plan, por lo cual solo les quedaba llevarlo a cabo.

Cuando el auto de Astrid quedo justo en frente de la casa Thorson, la rubia bajo del coche y despidió a sus padres, para luego dirigirse a hurtadillas hacia la parte trasera de la vivienda.

Dio suaves golpes en la puerta de la cocina, por lo cual Brutilda la abrió rápidamente evitando que sus padres se despertaran y que el frio del invierno no las congelara.

-Gracias Tilda, en serio, te debo una-Decía la chica aferrada a su almohada y su mochila

-Lo anotare en tu cuenta-Agrego con una sonrisa su amiga

Las dos tomaron rumbo hacia la habitación de la joven Thorson de la forma más sigilosa posible.

Cuando llegaron, la dueña de la casa cerró la puerta y se desplomo en la cama, mientras la otra rubia tomaba asiento en el puff violeta oscuro de su compañera

-Escúpelo, Astrid-Musito la chica planchada en el colchón

-Es… mmm… Bueno… ¿Mis padres?-Comento un poco nerviosa

-Y que con tus padres

-Ellos…Yo… eeemmm…-Suspiro lentamente-No es eso

-Para que lo dijiste entonces

-Es que no es algo muy común en mí, ya sabes, no soy de esa clase de chica que se preocupa por ''Esas Cosas'', pero ahora no lo sé-Dijo agachando un poco la cabeza

-No te entiendo-Aclaro ya sentándose su amiga

-Bueno, tu sabes… ¡Porque me es tan difícil hablar de eso!

La chica se paró de donde se encontraba y comenzó a caminar de un lado al otro, mientras Brutilda trataba de entender a qué se refería

-Como sea Astrid, si no lo quieres decir, da igual-Susurraba mientras se dirigía a la computadora de su habitación

-¡No!...Es…Es que…¡Estoy enamorada de Haddock!

Tilda paro en seco, mientras su mano temblaba ligeramente. Astrid, por otro lado, se empezó a dar cuenta de lo que dijo, por lo cual preparo su celular con marcado rápido a paramédicos

-Bueno, no es eso así de ''querer querer'', sino que es como, algo chiquito, diría que una atracción, o parecido a eso-Aclaro la rubia

Pero su amiga seguía un poco shockeada, tratando de entender lo que pasaba

-Bueno, no es feo, hasta que si es lindo, con un poco de adorable, yo creo que también…

Pero Astrid la miro de una forma horrible

-¡IIIUUU, SI ESTAS ENAMORADA!

Fueron momentos de sentimientos encontrados. Astrid sentía cosas que jamás había experimentado en su vida, y Brutilda se reía de esas cosas

Después de un tiempo, las dos ya estaban más relajadas, cada una sentada en el colchón del piso donde la visitante iba a dormir. Las dos leían revistas de música, mientras conversaban entre ellas

-¿Y sientes mariposas en la panza?-Pregunto la dueña de la casa

-Más bien es como ganas de vomitar, pero diferente

-¡Cool!

Ellas siguieron leyendo, hasta que la visitante se dio cuenta de algo

-Hey, Tilda, ¿Tienes un pijama rosado con conejitos?-Decía mientras la observaba de arriba abajo

La joven quedo helada, sin saber que contestar ante tal pregunta

-¿Y el tuyo de que es, señora perfección?

Astrid sonrió mientras se paraba y le mostraba lo que tenía puesto. Era un perfecto conjunto de rayas blancas y negras. Sin embargo, Brutilda comenzó a reír

-¿Lo robaste de la prisión o qué?-Agregaba entre carcajadas

La ofendida se sentó nuevamente retando entre dientes, mientras volvía a taparse la cara con la revista

-Envidiosa-Susurro Astrid

Las dos se quedaron así por un buen tiempo, esperando a que el día siguiente fuera, quizás, más Haddock


Bueno, jaja, como verán, Jack esta un poco... Malote XD Pero no es por nada, simplemente se me cayo la idea así (Me encanta Frost, en serio, me mire la peli como ochenta veces XD) y bueno, mas que eso no se que agregar, simplemente que espero les haya gustado :)