Capítulo 2
-Debo irme – dijo la joven hecha un manojo de nervios, corriendo hacia la puerta y chocando con la cubeta que había dejado en la entrada.
-Que chico tan raro - pensaba el Capitán – muy raro en verdad.
Al día siguiente Candy platicaba con Cucki.
-¡¡Pero estaba completamente desnudo!! ¡Y no le importó!
-Mira niña, estas en un barco repleto de hombres. El pudor no existe ¡que no se te olvide!
-Pero yo…
-¡Pero nada!… tú te empeñaste en esta loca idea y ahora tienes que afrontar lo que sea. No te va a pasar nada por que veas a alguien sin ropa. Más bien preocúpate de que no te vean así a tí.
-Ya no me estoy divirtiendo … y ha pasado un día – dijo con su carita cabizbaja.
-Flick, relájate, disfruta y aprende lo más que puedas, porque te juro que esto jamás lo volverás a repetir.
Pasaron varios días, Candy seguía con su cubeta y su trapeador a todos lados, no había vuelto a ver al Capitán Will como el día que llegó aunque ni falta hacía, no podía sacarlo de su mente.
-Es tan guapo – pensaba – y tierno … a veces me gustaría ser Puppé para que me acariciara de ese modo – dejó escapar un suspiro que atrajo la atención de quien pasaba en ese momento por su espalda.
-¿Un suspiro de amor marinero?
-¿Eh?? … No Capitán – contestó parándose erguida delante de él.
-Me lo pareció …
-No, no Capitán … yo no estoy enamorado de nadie – "¿segura?" Le decía una vocecita interior.
-Eres muy joven aun, ya conocerás algún día a la mujer que robe tu corazón …
-¿Usted cree? – preguntó mirándolo – "eres muy apuesto"
-Sí lo creo. El amor es el sentimiento más noble que existe, quien no ama, está desperdiciando lo mejor de su vida. Recuérdalo - concluyó alejándose con paso lento de ahí
-"No sé si es amor … pero la verdad es que no dejo de pensar en ti" – se dijo Candy para sus adentros deseando podérselo haber dicho.
-¡¡FLICK!!! – gritó una voz en su oído.
-¡¡AAAAYY!! – gritó a su vez y se volvió para mirar a Cucki de frente y cogerlo bruscamente de la camisa – ¡¡¡¿Pero te has vuelto loco?!!! ¡Casi me matas del susto!
-Vaya jovencita, veo que convivir con rufianes le ha refinado los modales – le comentó safándose - Andas muy distraído últimamente y me pregunto por qué será – caminaba lentamente alrededor de ella como meditando.
-Lo que pasa es que esto se está tornando aburrido – improvisó ella – ¿no deberían asaltar un barco ya? digo .. yo quiero ver acción y no pasármela todo el tiempo trapeando cada rincón del barco
-Candy, la vida de los piratas es estar en el mar. No siempre se encuentran Galeones enemigos. No todo son batallas y en caso de que te tocara estar en una no te gustaría… créeme.
-Mmmmm
-Mañana llegaremos a Royal Port y tendremos que recoger víveres. Estate siempre junto a mí para evitar que te metas en problemas …. ¡revoltosa!
-¡¡¡Oye!!! – contestó la aludida en señal de protesta.
-Lo eres ... qué te puedo decir – y se alejó riéndose.
Puerto a la vista. Todos lo marineros bajarían a recoger sus provisiones y otros encargos.
Candy y Cucki se encontraban juntos, y cuando éste ultimo hubo de subir unos cuantos costales al barco, una jóven morena de ojos azules y elegantemente vestida se acercó a la rubia.
-Buenos días marinero.
-Buenos días señorita – contestó ella después de levantar la vista para verla y volver de inmediato a cargar un costal.
-Eres muy fuerte.
-Gracias.
-Y muy guapo – completó seductoramente.
-Señorita, me parece que este no es lugar para usted. Por favor váyase y déjeme seguir.
-¿Pero cómo te atreves? – contestó enfurecida - ¿Quién te crees que eres para hablarme de ese modo? – tras estas palabras la muchacha rasgó la tela de su vestido por parte del escote y falda y comenzó a gritar pidiendo auxilio.
-¿Qué haces? – preguntó Candy horrorizada ante sejemante acción.
La muchacha se dejó caer al suelo y la gente había comenzado a llegar.
-¡¡Auxilio!! ¡Trató de abusar de mi!
-¿Qué? ¡no! ¡no! ... ¡esto es un error! – decía Candy cuando veía la cara enfurecida de los lugareños.
-¡Esto no se quedará así! – se escuchó la voz de un muchacho muy parecido a la chica que se encontraba en el suelo gritando y llorando.
-¡Espera! ¡espera! Déjame explicarte – Candy trataba de contenerlo cuando sintió un empujón que la hizo caer precipitadamente a unos metros del lugar.
-¡¡¡BASTA!!! – habló una potente voz.
Los presentes voltearon para mirar al Capitán Will que llegaba en ese momento a intervenir en la pelea.
-¡No voy a permitir esto! – se escuchó muy molesto el rubio – No sé cual sea el problema, pero no es de hombres pelear con un adolescente.
-Si fué tan hombre como para intentar abusar de mi hermana, entonces debe serlo también para defenderse.
-¡Capitán! – replicó Candy – ¡no hice nada … esa mujer está loca!
-¡Muy bien! … tú crees en la palabra de tu hermana … yo lo hago en la de mi bucanero … así que si hay que arreglar algo … lo haremos tú y yo. ¡Defiéndete!
Comenzó una salvaje pelea que tenía azorados a los que observaban. Tremendos golpes se asestaban ambos contrincantes haciéndose profundo daño, hasta que el muchacho sacó una navaja y junto con la ayuda de otros tres compañeros se lanzó a seguir atacando al Capitán, quien recibió varias heridas, pero era tal la fuerza y agudeza de sentidos que logró desarmarlos a los cuatro. La cara del Capitán Will y varias partes de su cuerpo estaban sangrando profusamente y Candy lo miraba estupefacta.
-"¡Dios mio!" – pensaba la chica – "¡dime que esto es sólo un sueño!"
Finalmente la fuerza y la experiencia del Capitán Will se sobrepuso a los enfurecidos jóvenes y terminó venciéndolos. Reconocía que no había sido nada fácil, los muchachos eran realmente buenos peleando.
-Bien … - dijo el Capitán – es hora de regresar al barco y avanzó empujando a Candy que ya se había puesto en pie.
Caminaron unos cuantos pasos cuando se desplomó en el suelo.
-¡Capitán! – exclamó asustadísima.
Cucki llegaba en esos momentos y corrió a donde se encontraban.
-Candy, por Dios ¿que pasó?
-Está desmayado.
-Eso ya lo sé … pero ¿qué sucedió?
La rubia lo puso al tanto y Cucki no podía creerlo.
-Candy, digo Flick, no podemos zarpar con él así. Necesita atención médica.
-Tienes razón, llevémoslo a la casa. Ayúdame a levantarlo.
Con esfuerzos lograron ponerlo de pie y lo llevaron a casa de Candy. Lo recostaron sobre su cama y Cucki de inmediato fué a avisarle a la tripulación que tendrían que esperar unos días en el Puerto y corrió a buscar al médico.
Tras una revisión, y unas cuantas curaciones el doctor le dió las indicaciones necesarias a Candy para que cuidara al herido.
-¿Dónde estoy? – preguntó el Capitán en cuanto recobró el conocimiento.
-No se mueva, debe descansar.
-¡Flick!
-Tranquilo, estamos en casa de … una amiga.
-El barco …
-Ya avisamos que nos quedaremos unos días. No le hace bien el movimiento de alta mar ni estar a cargo de tantos marinos. Necesita reposo.
-Esto es inadmisible, el Capitán debe estar con su barco y su tripulación.
-Yo soy parte de la tripulación y Cucki también lo es – replicó la muchacha mientras se ponía de pie para ir por unas frazadas y un sedante para el dolor.
Permanecieron juntos en la casa varios días y la amistad entre el Capitán Will y Candy se estrechaba notablemente. La chica lo ayudaba en todo … hasta para bañarse en una ocasión en que Cucki no llegó, lo que la hizo sonrojar hasta la raiz del cabello, tratando de disimular la alteración de nervios que eso le produjo … ¡era tan bello!.
Por su parte el Capitán no podía reprimir los escalofríos que le provocaba el contacto de las manos de Flick. Sentía una enorme atracción por esos ojos verdes y lo estaba sacando de quicio lo que pensaba le estaba ocurriendo.
-Flick ... – lo llamó un día.
-Sí Capitán.
-No había tenido oportunidad de agradecerte las atenciones que has tenido conmigo.
-No es nada comparado con lo que yo tengo que agradecerle. ¡Ese gorila me habría despedazado al primer golpe! – dijo sonriendo y saliendo de la habitación para traer la comida.
-"¿Qué me pasa cuando estás cerca de mi?" – pensaba el rubio – "¿por qué siento ese nerviosismo? Creo que el exceso de descanso está alterando mis nervios."
Ese día por la noche el Capitán se encontraba profundamente dormido. Candy entró sigilosamente para revisarle el pulso y ver cómo iban cicatrizando las heridas. Se sintió estremecer cuando tocó su mano. No podía ocultarlo, le gustaba demasiado y sin poder vencer la tentación, acercó su rostro y depositó un suave beso en sus labios.
La sensación de una descarga eléctrica recorrió todo su cuerpo y el cálido contacto hizo que el Capitán Will abriera los ojos.
Continuará ...
Hola!!!! pues he tomado la decision de subir todo el fic ya que lo hice antes pero tuve que eliminarlos porque no aparecia y deje a varios a media lectura ... asi que lamento haber tenido que borrarlo pero de verdad no tengo ni idea de por que no aparecia en la lista .... en fin aqui dejo el cap. 2 y en un ratito subo el final!!!
Ojala tambien les guste mi dibujin de Albert ....
Ya saben ... comentarios, tomatazos, opiniones etc son bien recibidas y tomadas en consideracion eh!!!
Abi y Elena ... sorry ... sus comentarios se borraron del fic, pero los conservo en mi email =) Gracias a las dos por escribirme ... muchas gracias amigas preciosas!!!
Besos y abrazos alberfans!!!!
Scarleth Andrey =P
