¿CELOS DE GRANGER?

Hermione intenta olvidar a Ron y conoce a Alph, que resulta ser primo de Draco Malfoy. ¿Qué siente Malfoy cuando se entera? ¿Y cuando los ve juntos besándose? No, no debería sentir esas ganas de golpearlo...

¡Hola a todos! ¿Cómo pasaron la navidad? Yo muy bien :) Abrí regalos, ví películas con familia, cené pavo… y me alegró ver la cantidad de personas que leyeron el capítulo pasado :D Espero que continue así ;)

Todo esto le pertenece a J.K. Rowling.

Saludos!

P.D.: Gracias a yue yuna, TMpasion, Mama Shmi, Addy Malfoy y china lop32 por sus reviews! :) los contesto abajo!

Ahora a leer mis lectoras! ^-^

Rose Malfoy-Black


CAPITULO 2: REGRESO A HOGWARTS

El resto de las vacaciones pasaron lentas para Hermione. La mayor parte del tiempo la pasó en su habitación con Ginny, la pelirroja le enseñó a maquillarse, practicaron los tacones altos (en lo cual Hermione fracasó totalmente) y le mostró un hechizo muy útil para alisarse su rizada cabellera. Lo más doloroso de su cambio, fue cuando Ginny le depiló la ceja con cera. Por otro lado, seguía viendo a Ron, quien parecía seguir teniéndole lástima. Ella odiaba sus miradas lastimeras, por lo que levantaba orgullosa su mentón y charlaba con George o Harry. En una de esas calurosas tardes de verano, toda la familia Weasley se reunió, y al atardecer decidieron salir al jardín a jugar quidditch, con Harry y Charlie como capitanes. Hermione prefirió sacar su libro Historia tendenciosa y selectiva de Hogwarts y, sentarse en una silla cercana.

-¡Voy primero!- grito eufórico Harry, tras lanzar una moneda al aire y resultar victorioso. Charlie sonrió amable.

-Escoge razonablemente, Harry- le dijo el pelirrojo. Charlie era muy apuesto; uno ochenta y tantos de estatura, fuerte, lindos ojos azules, con cicatricez y quemaduras en todas partes por su peligroso trabajo con los dragones en Rumania.

-Muy bien- miró a todos los presentes - Eligo a Ginny- pronuncio señalándola con una enorme sonrisa y un leve sonrojo. Ron se enfado por no ser seleccionado primero, como él esperaba.

-George- nombró Charlie sin titubear.

-Fred- el gemelo lanzó un grito de júbilo.

-Bill-escogió al pelirrojo de cabellera larga. Se había casado con Fleur Delacour hacía un año y Hermione seguía pensando en que el mayor de los Weasley era un gran partido. En su época de colegial, fue prefecto y Premio Anual de Gryffindor.

- Ron- escogió Harry. El pelirrojo borró el puchero de su rostro y caminó feliz hacia su nuevo equipo.

-Estaba a punto de golpearte sino me elegías- expresó Ron.

-Parece que nadie te quiere, Ron-Ron- se burlo Fred con voz melosa. Ron hizo un puchero y le sacó el dedo medio. Ginny le dió los cinco a Fred. [N/A: Dar los cinco es chocar las manos en señal de compañerismo... para las personas que no entendieron :) ]

-¿Y Percy?- preguntó Charlie. Todos buscaron con la mirada.

-Debe estar hablando de política con papá- respondió George. Percy era el más inteligente de la familia. El más aburrido, decían los gemelos.

-Somos 4 a 3, falta un jugador- expusó Harry.

-Hermione puede jugar- sugirió Ginny. Hermione levantó la vista de su lectura al escuchar su nombre.

-¿Qué?- ella no jugaba quidditch, no podía estar en una escoba en el aire sin caerse.

-Vamos, Hermione, juega con nosotros- animó George.

-Deja esos libros que te convertirás en Percy si continuas así, Hermione- dijo con sorna su gemelo, Fred.

-No, gracias- se disculpó Hermione. -Lo único que haría sería perjudicarlos. Soy pésima volando- aclaró. Charlie miró a Harry.

-Entonces jugaremos 3 a 4, Harry- Hermione suspiro aliviada- Los aplastaremos de igual forma- pronunció con cierto tono orgulloso. Charlie Weasley había sido el buscador de quidditch antes que Harry en el equipo de Gryffindor de Hogwarts. Incluso, el mayor de los Weasley había considerado unirse a la selección inglesa de quidditch cuando terminó sus estudios, pero finalmente se decidió por su afición a los dragones. Harry conocía esto y sabía que era un digno oponente.

-Si a ti no te molesta, Charlie, empecemos- manifestó Harry. Empezó el juego y Hermione se sumergió, al mismo tiempo, en su interesante lectura. De ves en cuando escuchó gritos de júbilo o maldiciones de parte de Ron. La señora Weasley salió a regañarlos, objetando que si no dejaban de decir palabrotas, les lavaría la boca con jabón a todos, literalmente. Cuando se marchó, todos miraron mal a Ron, quien se sonrojó notablemente y no volvió a hablar. Jugaron cerca de dos horas, resultando ganador el equipo de Harry por solo 10 puntos. Hermione no se enteró de nada, hasta que alguien le tocó el hombro.

-Hermione, ya terminó el juego- Ron Weasley estaba junto a ella, con una cálida sonrisa en su rostro, sus ojos azules la miraban fijamente. Hermione no supo reaccionar, no se habían dirigido la palabra en semanas y, ahora, la trataba como en los viejos tiempos. ¿Qué mosco le picó? -¿Viste cómo paré el último golpe de Bill?- pregunto con emoción. La castaña se alzó y colocó el separador en su libro. -¡Fué tremendo! ¡Ganamos por poquito y fue gracias a mí!- se sentía orgulloso de sí mismo. Hermione conocía los temores de Ron, y una de ellas era el fracasar.

-Muy bien por ti, Ronald- contesto con frialdad sin mirarlo. No quiso hacerlo, más fue su corazón roto quien habló por ella. Se puso en pie y se dirigió adentro.

-Hermione- habló Ron, tomándola del brazo- ¿estás enojada conmigo?- interrogó. Hermione estaba incrédula. ¿Qué si estaba enojada? No, para nada. ¡Qué va, estaba feliz de la vida! Solo me rompiste el corazón, Ron... pensó furiosa. Unas ganas de abofetearle se apoderaron de ella. Sin embargo, su reacción fue soltarse bruscamente del agarre de su amigo. Lo miró de tal forma, que Ron pensó que si su mirada matara, estaría ardiendo en llamas.

-No estoy enojada contigo- dijo con los puños cerrados.

-Yo quiero que seamos de nuevo amigos, Hermione- Ron la miraba con ansias en sus enormes ojos color cielo. Hermione desvió la vista, tragando saliva.

-No obstante - continuó Hermione, como si no hubiera escuchado a su amigo. Hizo una pequeña pausa - espero que me des espacio, Ronald- pidió Hermione, con la voz más baja y suave. Le dolía que su amigo esperara que todo fuera como antes. Eso era imposible. Ella aún tenía muchos sentimientos encontrados hacia él. Nada sería como antes -Te pido que me des tiempo para olvidarte, Ron- suplicó la castaña apretando fuertemente su libro contra su pecho. Gruesas lágrimas nublaron su vista. Tragó de nuevo. -¿Puedes respetar eso? Quiero tiempo para mí, para sacarte de mi corazón...- interpelo con pesar. No pudo continuar, las lágrimas mojaban ya sus mejillas y se le dificultaba respirar. Dió media vuelta antes de que Ron respondiera. Alcanzó a oír su nombre y pasos detrás de ella antes de cerrar la puerta de su habitación y llorar por largo rato sobre su almohada. Ginny no la molestó con preguntas cuando entró a la habitación a la hora de dormir. Se durmió con el rostro entre lágrimas a medianoche, con un único pensamiento... Que se olvidaría de Ron. No importa que tuviera que hacer, lo haría. Ella no viviría a la sombra de un amor que nunca florecería.


Esa fué su última conversación en las vacaciones con Ron. Luego de esa dolorosa noche, Hermione procuró sonreír mas, ser positiva y evitar a Ron. Nadie le hizo preguntas al respecto de su nuevo comportamiento, ya que antes había estado callada y hasta triste. Excepto, Harry Potter. Le preguntó que le pasaba y ella mintió diciéndole que solo había tenido un mal día. Harry no se tragó nada, la conocía demasiado bien. Finalmente, le contó solo parte de la verdad, que había tenido una pelea con Ron. Y que ya todo estaba bien, agregó con una sonrisa que confió lo convenciera. Su mejor amigo le creyó y no reanudó la conversación más.

En ese momento, se encontraba con Ginny bajando su baúl por las escaleras. Harry y Ron todavía empacaban sus cosas en su habitación. La Señora Weasley los apresuraba. El Sr. Weasley llegó con un auto que el Ministerio de Magia le había prestado para transportar a los héroes del mundo mágico. Hermione pensaba que eso era absurdo. Muchas otras personas habían ayudado en la Batalla Final contra Voldemort y otras más habían dado su vida para que justo ahora ellos estuvieran en dos pies.

-Este auto si que es lujoso- manifestó Ron detrás de ella al ver el enorme carro negro frente a la Madriguera.

-El ministro se lució esta vez, Arthur- apoyó la Señora Weasley.

-Sin duda, querida. ¿Quieres venir con nosotros?- preguntó.

-No, Arthur. Apenas cabrán con las maletas- le dió un rápido beso a su marido. El sonido de Harry bajando con torpeza las escaleras, hizo girar las cabezas de todos. -¡Harry! Apúrate que se hace tarde- le reprendió. Le dió un largo abrazo. -Cuidate, Harry- le dió un cariñoso beso en la mejilla.

-Gracias, Sra. Weasley- le sonrió cortés. Igualmente, se despidió de sus hijos y de Hermione. El señor Weasley les ayudó a subir sus pesado baúles a la cajuela y se marcharon, despidiéndose con la mano de la Señora Weasley por la ventana. El trío dorado se sentó atrás, con Harry en medio y Ginny adelante con el Señor Weasley. Hermione se pasó todo el camino mirando por la ventana, ajena a la conversación de Harry sobre las nuevas materias.

-¡Vamos, chicos! Faltan diez minutos- apresuró el Señor Weasley a todos a cruzar el andén 9 3/4 con sus carritos. Hermione fue la segunda que lo cruzó, después de Ginny, y se vió inmersa en la masa de estudiantes que se despedían de familiares y saludaban a viejos amigos. El Expreso de Hogwarts lucía imponente frente a ella. -Bien, chicas- ya todos habían cruzado. -Les ayudaré a subir sus cosas- se ofreció. Después de despedirse y agradecerle al señor Weasley, Hermione buscó lugar en el Expreso con Ginny. Harry y Ron tomaron otro rumbo y se sentaron con Dean y Seamus.

-¡Hermione! ¡Ginny!-saludó Neville a mitad del pasillo a las chicas. -¡Me alegra verlas!- les dió un fuerte abrazo a cada una. Les ofreció sentarse con Luna y él en su compartimento. Aceptaron gustosas y hablaron animadamente de sus respectivas vacaciones. Neville les habló del nuevo trato que le daba su abuela por valentía en la Batalla Final, se sentía contenta de tenerlo como nieto. Y que le contaba a sus padres sobre ello cuando los visitaban en San Mungo y que, aunque ninguno de ellos comprendieran muy bien de lo que hablaban, ambos lo abrazaron afectuosos. Luna platicó sobre su padre, Xenophilius Lovegood, que continuaba escribiendo la revista El Quisquilloso y relataba cómo Harry Potter había salvado a su hija del mismo Voldemort.

Hermione se la paso charlando divertida con sus viejos amigos del E.D. sobre el uso que podrían darle a sus monedas encantadas ese curso. A mitad del trayecto, fue convocada a la junta de prefectos a final del pasillo. Toma su uniforme antes de salir para ponerselo en los baños. Una vez puesto, camina por el estrecho pasillo de estudiantes que platican entusiasmados sobre las buenas nuevas. Quitó 20 puntos a un alumno de cuarto de Slytherin, que le convirtió la cabeza en la de una rata a un alumno de primero. También disminuyó 10 puntos a un chico de Gryffindor que lanzó una bomba fétida, mercancía de Sortilegios Weasley, en el pasillo.

-¡Vaya Granger!- le dijo Draco Malfoy, sentado con impaciencia en el centro del compartimento, cuando entró. -¡Hasta que te dignas a aparecer!- expresó cínico. Por muy desagradable que le resultara a Hermione, el slytherin también era prefecto. Le miró con odio.

-Cállate, Malfoy- le defendió Ron. Hermione le identificó junto a Ernie MacMillan, de Hufflepuff. Hermione ignoró a ambos y se sentó con Hannah Abbott.

-Ahora que estamos todos aquí- comenzó Anthony Goldstein, alumno de Ravenclaw de su generación, que estaba de pie frente a todos- Quiero presentarles a los nuevos prefectos- dijo el rubio.

-Genial, nuevos- recitó Malfoy sarcástico con los brazos cruzados.

-Daphne Greengrass reemplazará a Pansy Parkinson de Slytherin- presentó Anthony, haciendo caso omiso al comentario de Malfoy, a una chica alta de cabello rubio y ojos verdes. Con un gesto altivo, Daphne saludo a los presentes. -También nos acompañará Cassandra Higgs- señaló a la chica frente a Hermione, con cabello negro y ojos oscuros- sustituirá a Padma Patil de Ravenclaw- aclaró Anthony.

-Gracias, Anthony- respondió la chica sonriendo afable a los demás prefectos.

-¿Nos citaste sólo para presentarnos, Goldstein? Eso pudiste hacerlo en Hogwarts- expuso con aburrimiento Malfoy. Daphne lanzó una risita tonta.

-No, Malfoy- contestó con paciencia Anthony. -Les daré sus itinerarios que tendrán en el colegio- el rubio repartió unos papeles- Cualquier duda, háganmelo saber ahora- Hermione buscó su nombre en la lista. Lunes y martes le tocaba rondar el tercer piso, cerca del pasadizo de la bruja tuerta, con Anthony Goldstein; miércoles y jueves, patrullaba las mazmorras con Draco Malfoy y viernes, vigilaba la Torre de Gryffindor con Ernie MacMillan.

-¿Qué chiste es éste, Goldstein?- la grave voz de Malfoy se escuchó luego de unos minutos de silencio, donde todos checaban sus horarios.

-¿Qué ocurre, Malfoy?- Anthony comenzaba a perder la paciencia con el Slytherin.

-Lee el horario, Goldstein- exigió, poniéndoselo en la cara cuando el Ravenclaw se acercó.

-Yo también quiero aclararte algo, Anthony- Hermione leyó varias veces su horario, pero el nombre del slytherin no cambiaba los miércoles y jueves. Debe ser un error, no puedo patrullar los pasillos con Malfoy.

-Ahora voy, Hermione- replicó el chico. -Malfoy- volvió a su anterior conversación- yo no veo ningún error aquí- alegó Anthony.

-¿Es que no lo ves, Goldstein?- le habló Malfoy como si fuera un niño pequeño que no entendiera la gravedad de la situación.

-No, Malfoy- contestó enojándose. -Todo está bien- Malfoy le arrebató la hoja.

-¿Anthony?- llamó Hermione al prefecto rubio.

-Dame un momento, Hermione- pidió el chico.

-¿Qué dice aquí?- cuestionó Malfoy, señalándole un punto en su hoja a Anthony.

-Miércoles, Malfoy- contestó cruzándose de brazos. -¿Cuál es tu punto?- preguntó.

-No ahí, Goldstein- regañó Malfoy malhumurado. -Aquí- le acercó la hoja al muchacho.

-Hermione Granger- pronunció Anthony lentamente. Malfoy lo miró significativamente. -¿Cuál es el problema?

-¿Qué cuál es el problema, Goldstein?- repitió burlón. Anthony aguardó sereno por una respuesta concisa. -El problema es ella, Goldy- le dijo molesto. -Quiero tocar con alguien más- miró a la rubia a su lado que lo miraba coqueta -con ella, por ejemplo- Malfoy prefería mil veces a la rubia tonta de al lado que a Granger.

-¿Tienes problemas con Hermione?-quiso saber Anthony.

-Si- afirmó Malfoy. -Es una insufrible sabelotodo- aclaró el chico. Hermione, al ser ignorada por el prefecto de Ravenclaw, se había puesto en pie; escuchó claramente la respuesta del hurón.

-Y tú no eres precisamente la persona más agradable, Malfoy- respondió mordaz la castaña. Anthony la miró de inmediato.

-¡Hermione!- el rubio lamentaba que la gryffindor hubiera escuchado la respuesta de Malfoy. -Te dije que en un momento iría contigo- dijo apenado.

-No lo soy con los que me desagradan, Granger- contestó Malfoy mirándola con repulsión.

-Eso me importa un pepino, Malfoy- argumentó con soberbia. Miró al Ravenclaw. -¿Existe alguna forma de que me cambies de compañero?- le preguntó seria.

-Veo que no se llevan nada bien...- pronunció para sí en voz alta, rascándose la cabeza. -Hablaré con la directora McGonagall al respecto, Hermione- aseguró el chico. -Les comunicaré mañana- prometió, marchándose con Hannah Abbott, quien le llamaba. -¿Sí, Hannah?

-Si esto no se resuelve, Granger- el rostro del slytherin era duro -Ni creas que tu y yo seremos amigos- Hermione rodó los ojos. -No quiero que me cuentes de tu vida privada, ni de tus problemas amorosos con la comadreja- terminó Malfoy con asco.

-Por supesto que no, hurón- refutó Hermione mirándolo con hastío. -Ni con un Imperius sería amable contigo- agregó con impertinencia. Malfoy entornó los ojos molesto.

-No sé ni porque me preocupo...- declaró con desgana finjida- Esto se solucionará y no tendré que aguantarte en las rondas, Granger- Hermione echaba humo por las orejas. Respiro hondo y cerró los ojos. No vale la pena lanzarlo fuera del tren y reírte desquiciadamente mientras lo escuchas gritar como niña, Hermione, se dijo. Lo taladró con la mirada y se encaminó a su asiento.

-¿Hermione?- le llamó Ron al pasar frente a él. -¿Todo está bien?- la castaña lo miró unos segundos sin detenerse.

-No te interesa- contestó. Sintió su mirada fija en su espalda hasta que se sentó.

-Ok, escuchen todos- aclamó Anthony. - Escuchen, los que falten de cambiarse, háganlo ahora- ordenó. -Faltan cinco minutos para llegar y deben dirigir a los de primero con Hagrid- recordó el chico. -Los pequeños problemas que hubo- miró a Hermione y a Draco- los resolveré mañana, ¿de acuerdo?- todos los estudiantes salieron del bagón discutiendo sobre sus horarios de prefectos. Mientras la gryffindor salía al pasillo platicando con Hannah, alguien la empujo con el hombro.

-¡Hazte a un lado, Granger!- le gritó Malfoy. La nueva prefecta, Daphne, pasó cerca y se burló de ella.

-¡Estúpido Malfoy!- le maldijo.

-Tranquila, Hermione- le calmó la hufflepuff. -Malfoy es así con todos- ¿Y eso cómo rayos me tranquiliza? pensó Hermione. Los hufflepuffs son todos tan pasivos...

-Nos vemos luego, Hannah- concluyó Hermione.

-¡Adiós, Hermione!- la castaña se dirigió a los pasillos de la izquierda y restó 5 puntos a unos slytherin de quinto año que despojaban de sus dulces a dos de primero. Cuando por fin llegó a su compartimento, les platicó a todos de su desgracia. Neville propuso charlar con Anthony, el chico había pertenecido al E.D. y seguramente, le ayudaría con eso. Hermione no se imaginaba lo terrible que podrían ser las inspecciones en las mazmorras con Malfoy.


Luego de llegar a Hogsmeade y guiar a los estudiantes de primer año a los botes con Hagrid, Hermione tomó un carruaje junto a sus amigos. En pocos minutos, llegaron ante el impresionante castillo de Hogwarts. Conforme llegaban los estudiantes de todas las casas, se dirigían directamente al Gran Comedor, donde la directora McGonagall y los demás profesores esperaban a que llegaran sentados en la amplia mesa del fondo. Mientras buscaban lugares, divisaron a Harry y Ron. Ginny se sentó junto a Harry y Hermione,a su vez, frente al mismo. Neville a su lado y Luna también se sentó en la mesa de leones, junto a Ginny. La profesora McGonagall, con su usual sombrero en pico se pone en pie para dar un ameno discurso de bienvenida. Dice unas palabras de lamento por los fallecidos en la Batalla Final. Asimismo, aparece el profesor Flitwick con los nuevos estudiantes de primer año. Miraban el Gran Comedor con asombro.

-Los de primero siempre tienen cara de miedo- le susurró Ron a Harry.

-Tú también la tenías Ron- acusó su hermana menor. El sombrero seleccionador cantó sobre las cualidades de las diferentes casas, explicándoles a los de primero lo vital de cada una, igualmente, cantó algo sobre la victoria del bien contra el mal, mencionando el nombre del difunto director y del trío dorado. Hermione se sonrojó cuando la mirada del alumnado se posó en ella.

-Ahora- la voz de la directora resonó en todo el lugar- daremos lugar a la ceremonia de selección- el profesor Flitwick acomodó a los alumnos cerca del sombrero seleccionador. -¡Aeyn, Valerie!- nombró a una chica menuda de cabello castaño. Terminó en Ravenclaw. -¡Akerman, Andrew!- un chico rubio pasó al frente y se sentó en el taburete. El sombrero gritó de inmediato: ¡Slytherin! La mesa de las serpientes estalló en aplausos. -¡Atkins, Cyril!- Hermione miró desfilar a otros pequeños más, cuando un rostro en particular llamó su atención. -¡Bentley, Ethan!- otro chico camino hacia Ravenclaw.

-¡Black, Alphard!- el chico de la librería pasó con elegancia al taburete, donde se sentó con una sonrisa. Las chicas de todas las casas comenzaron a murmurar y deseaban en secreto que lo mandarán a sus casas. El sombrero pronunció unas palabras al moreno que la castaña no alcanzaba a escuchar, su corazón se aceleró.

-¿Black?- preguntó con desdén Ron. -Debe ser pariente de Sirius- el pelirrojo sentía celos de que todas las chicas miraran ilusionadas al nuevo estudiante, incluso Hermione.

-Si, posiblemente- aseguró Harry. Miraba receloso a Ginny. La pequeña Weasley miraba atenta al nuevo chico. -Seguro va a Slytherin- dijo, esperando que Ginny hiciera una mueca porque fuera una serpiente. Más la pelirroja pareció no escucharlo.

-No- habló Luna con su usual aire soñador- Yo creo que irá a Gryffindor- predijo la rubia. -Tiene esa aura de valentía- dijo.

-¡Gryffindor!- gritó el sombrero. Hubo muchos lamentos de chicas de Slytherin que deseaban fuera a su casa. Harry, Ron, Neville y Dean miraron a Luna con los ojos abiertos. Debían ponerle más atención a la chica...

-¡Démosle una bienvenida a Alphard Black, alumno de intercambio del Instituto de Durmstrang!- declaró la profesora McGonagall. El estudiantado obedeció. Alphard camino con garbo a la mesa de los leones entre aplausos, todas las gryffindor le hicieron lugar para que se sentara; sin embargo, su mirada gris topó con la chocolate de Hermione. Le sonrió y le guiñó un ojo.

-Hermione- tomó su mano. El completo alumnado miraba la escena. Hermione se sonrojó notablemente- Un placer encontrarnos de nuevo- Alphard besó el dorso de su mano, con su grisácea mirada fija en ella. La castaña miró a su alrededor. Ginny sonreía y le levantó un pulgar en señal de aprobación; mientras que Harry y Ron tenían la boca abierta.

-Ejem- carraspeó la directora, buscando la atención de los estudiantes. -Esperamos que tenga una agradable estancia en el Colegio de Hogwarts, Señor Black- Alphard tomó lugar entre Hermione y Neville. Hermione miró a su amiga pelirroja.

-¿Es el griego de la librería?- interrogó sin mover los labios, para que nadie más escuchara. Hermione asintió.

-Gracias, directora McGonagall- agradeció con voz fuerte y grave. Ron lo miraba inquisitivo.

-De acuerdo- prosiguió la directora. -¡Blythe, Emilie!- llamó a la siguiente niña.

-No sabía que estabas en Gryffindor- le susurró Alphard. Hermione sentía la fuerte mirada de Ron en ambos. Sonrió para sus adentros.

-Y yo no conocía tu apellido- refutó la castaña. El proceso de selección duró poco más de quince minutos. Finalmente, el banquete apareció en las mesas y el bullicio se hizo presente.

-¿Eres de Durmstrang?- preguntó Ginny a Alphard. Harry lo miró reticente. Muchos de los magos oscuros habían acudido a Durmstrang.

-Si- respondió sonriéndole. Ginny le regresó la sonrisa. Harry entrecerró los ojos y cerró los puños sobre la mesa.

-¿Y por qué cambiaste de escuela?- inquirió Luna, mirándolo de lado.

-Porque a mi padre le ofrecieron trabajo en Inglaterra- explicó. Las chicas se acercaban lo más posible para escucharlo, incluida Paravati- Por otra parte, tengo familia aquí y mi madre quería visitarlos- terminó.

-¡Qué dulce!- expresó Parvati. Alphard sonrió ligeramente y miró a Hermione a su lado. Ron carraspeó.

-¿Y de dónde se conocen ustedes?- Hermione lo miró enfadada. Harry le dió un codazo a Ron en las costillas.

-Nos conocimos en el callejón Diagon, Ronald- contestó. -Pero eso no te incumbe- aclaró. Ron sostuvo su mirada un momento, antes de desviarla y servirse pollo frito en su plato. Hermione también se sirvió de comer.

-¿Y en invierno hace mucho frío en Durmstrang?- cuestionó Ginny, rompiendo el hielo. Alphard se servía verduras de un tazón blanco.

-Demasiado- confirmó. -Los días son cortos en invierno y usamos pieles para protejernos del clima- platicó el chico tomando un pedazo de pescado. Ron comió en silencio, con la mirada gacha. Hermione sonreía con las historias que contaba Alphard de su antiguo colegio, habló sobre la vez que hechizó el techo del director Karkarov y cuando se sentó en su silla, cientos de globos con agua cayeron en su despacho. Nunca supieron quien fue el culpable de aquel incidente. Llegado el momento, Hermione se disculpó, debía conducir a los alumnos de primero a la torre de Gryffindor.

-¿Y a mí no me la mostrarás?- inquirió Alphard cuando Hermione se levantaba. Le sonrió tiernamente.

-Exclusivo para primer año- contesto divertida. Los ojos grises la miraron pícaro. -Ginny te puede mostrar la sala común- ofreció la castaña.

-¿Qué?- saltó Harry. Ginny rió.

-Harry y yo podemos enseñarle la sala común- corrigió la pelirroja para alivio de Harry.

-Me parece bien- aceptó Alphard.

-Nos vemos en un rato- la castaña corrió a la fila de alumnos que esperaban a la prefecta. Alphard la siguió con la mirada.


Ginny se sentía feliz mientras caminaba por los pasillos del castillos de Hogwarts para llegar a su sala común. Ron no había querido ir con ellos por Alphard y se fue con Dean y Seamus; Harry estaba más que celoso, cada gesto suyo indicaba que si Alphard se acercaba un centímetro más a ella, lo golpearía sin remordimientos. Sonreía de oreja a oreja.

-Entonces...- prosiguió Alphard, sopesando las palabras de la pelirroja- ¿sólo te castigan si haces algo indebido?- Ginny estaba en medio de los dos chicos, y aunque, Alphard estaba interesado en Hermione y sería incapaz de ponerse en medio de ellos... disfrutaba dándole celos a Harry con él. Tocó su brazo y Harry gruñó.

-Si, aquí en Hogwarts, los profesores tienen prohibido lastimar a los estudiantes- le contó, acercándose unos centímetros más a Alphard, a modo de secreto. El susodicho ni lo notó, no obstante, Harry gruñó otra vez.

-¿Ginny, porqué no te pasas a este lado?- Harry le tomó de la cintura y la movió a la izquierda, colocándose él en medio. Ginny, eres malvada, pensó. Jugando con los pobres nervios de Harry...

-Es un alivio- reanudó Alph, tras unos segundos- En Durmstrang te castigan con Cruciatus- Harry caminaba más tranquilo.

-El año pasado, cuando Voldemort tomó Hogwarts, los Carrow castigaban a los alumnos rebeldes con Cruciatus- cotorreó Ginny.

-¿En serio? Leí en los periódicos sobre el tema- se tocó la barba negra con sus dedos- Que era una estrategia del Señor Tenebroso para tener vigilado el lugar a donde Harry Potter iría a buscar ayuda- Harry le miró estupefacto.

-¿Eso decían?- preguntó con asombro. -Los del Profeta mienten mucho- agregó.

-¿Acaso no leíste los diarios?- Harry se detuvo a mirarlo fijamente.

-¿No sabes quien soy?- Alphard dudó. Le miro de arriba abajo.

-No- negó. -Apenas nos conocemos- complementó.

-Soy Harry Potter- se levantó los largos cabellos oscuros de la frente, revelando su característica cicatriz en forma de rayo. Ginny lo miraba extrañada. Por lo general, Harry odiaba la fama de su nombre...

-¡Harry Potter!- repitió Alphard, mirando fijamente su cicatriz. -¡No puedo creerlo! Mucho gusto en conocerte- estrechó su mano con firmeza. -¡Merlín! Lamento no haberte reconocido- se disculpó. Prosiguieron su marcha a la sala común. Harry sonreía satisfecho.

-No hay problema- concedió Harry. Para cuando llegaron a la sala común y Ginny pronunció la contraseña ante la Señora Gorda, Harry aún le contaba anécdotas sobre la batalla final. Se regordeaba con su apellido. A Ginny no le agradaba nada ese nuevo Harry, se comportaba como un estúpido presumido. Se marchó sin despedirse de ninguno.

-¿Ginny?- le llamaron ambos. Ginny no se giró. Yo misma me lo busqué por jugar con fuego...


Hermione llegó apresurada a la sala común, esperando encontrar a Alphard en la sala común con sus amigos.

-¡Hermione!- le saludó Neville, sentado en una butaca con la corbata aflojada. Seamus Finnigan y Dean Thomas se encontraban con él.

-Neville- se acercó a ellos. -¿Has visto a Ginny?- preguntó buscándola con la mirada en los sillones.

-Subió a su dormitorio- respondió Dean por Neville. A Hermione le daba lástima su compañero... él seguía queriendo a su amiga pelirroja, pero Ginny quería a Harry... ¡Qué horribles son los triángulos amorosos!

-Gracias, Dean- se despidió con un gesto de los chicos. Subió la escalera. Buscó el número de su habitación...-¡Eureka!- giró el picaporte del cuarto.

-¡Hermione!- una voz diferente a la de Ginny le recibió. Era Parvati Patil, su compañera de habitación. -Tienes que hablarme del bombón de Black- Hermione le miró avergonzada. Ginny parecía haber salido de la habitación.

-No hay mucho que contar, Parvati- respondió. Atraveso la habitación con fatiga, abrió su baúl y sacó ropa para dormir. -Solo es un conocido- Paravati le siguió y se sentó en la cama de la castaña.

-¡Vamos, Hermione!- la gryffindor cerró su baúl y le miró. -¡Esa nadie te la cree! Todo Hogwarts vió la manera en que te besó la mano- cotilleó Parvati. Hermione se dió media vuelta, encaminándose al baño. -¡Hermione, no me dejes con la duda! ¡Quiero saber todos los detalles- le pidió la morena.

-¡Sólo somos amigos, Parvati!- respondió, enfrentándole. -¡Nos conocimos hace poco y somos amigos!- recalcó. Parvati le miro interrogante. -Y te voy a pedir que no me molestes más con eso- demandó. Parvati no preguntó más y volvió a su cama. Hermione caminó al baño y cerró la puerta. Se fijó en la chica pecosa de ojos castaños que le devolvía la mirada. Y apenas comienza el año... pensó con cansancio mientras se cepillaba el cabello rizado.


Quiero aclarar ciertas cosas:

-Fred Weasley no murió en mi historia. En parte porque me pone triste que el gemelo haya muerto y otra, que es uno de mis personajes favoritos.

-Puse que los prefectos lo son hasta séptimo año, no sé si sea cierto, pero queda bien con la historia, así que lo dejaré así.

-Los prefectos no pueden quitar puntos, solo los profesores. Pero estoy acostumbrada a leer en los fics que sí, por lo tanto, seguiré la pauta.

Ahora, la respuesta los reviews:

*Mama Shmi: Primero que nada, gracias por tu review! Y si, todo por olvidar a Ron, pero Alphard no está nada mal ;) jaja es una mezcla de Sirius Black y Draco Malfoy... PERFECTO! Y que interesante tu historia con tu esposo! Conocerse en una revistería... ahi se encuentra a los mejores :D jaja tu secreto está a salvo! :) Sigue leyendo! ^-^

*TMpasion: Todas amamos a Draco Malfoy... jiji sigue leyendo, se pondrá buena la historia! ;D saludos!

*yue yuna: Gracias! Actualizaré seguido en estas vacaciones! :D

*Addy Malfoy: Gracias por tus felicitaciones! Y si, Alphard está para babear! *-* Tenía que hacerlo así para que compitiera con el sexy de Malfoy jaja ^-^ Gracias por los cumplidos! Me agrada que alguien lea lo que escribo a medianoche mientras escucho en mis audífonos música que me mantenga despierta. Intentaré subir pronto los capítulos! :) sigue leyendo, addy!

*china lop32: Lo actualizaré seguido! :) Gracias por tu review! :D

¿Qué les pareció el capítulo? Harry comienza a sentir celos de Ginny y si, presumió con Alph de la batalla contra Voldemort jaja... Alphard aparece nuevamente para quedarse, y va a Gryffindor, dándole en la coronilla a Ron ;)... Draco y Hermione patrullarán a la misma hora las mazmorras, ¿que dirá la directora McGonagall de cambiar de compañeros?... Pronto Hermione conocerá el parentesco de estos dos :B Ron se mostró celoso... ¿que sentirá ahora por su amiga a la que rechazó anteriormente? ¿Serán solo celos de amigos? ¿Acaso existe eso?, se pregunta Rose Malfoy-Black para sus adentros. jajaj

Comenten, diganme si les gustó, todo es bien recibido. Y a quién les gustaría ver juntos? (Hermione- Alphard; Hermione-Draco) A ver cuál gana!

Rose Malfoy-Black