.
.
Manos al aire
.
.
Capitulo 2: La testigo.
.
.
Las mejillas de la pelirosa se tiñeron de color escarlata, en el momento que su mirada choco con la oscura de él. Nunca había visto a un chico tan hermoso, su aspecto parecía el de un ángel. Su cabello azabache con un extraño peinado rebele que le quedaba sumamente hermoso, su piel de color leche tan blanca como la de ella, sus rasgos tan perfectos que la hacían sentir insignificante y sus ojos… tan oscuros como la noche misma, que reflejaban soledad y tristeza.
.
.
El chico levanto una ceja incrédulo, al ver como la pelirosa le quitaba la cinta de la cara. Pero lo que lo dejo más sorprendido fue el extraño color de cabello, rosa ¿Qué clase de pelo era ese? Se pregunto extrañado, de igual modo la niña era linda. Con sus hermosos y grades ojos color jade, los labios pequeños y algo pálidos por el frió, sus rasgos estaban marcados por una inocencia infinita. Noto el sonrojo de las mejillas de ella y eso no hizo más que incrementar esa inocencia.
.
.
—L-lamento lo de la cinta, es que se me escapo—se excuso sonrojada, mientras bajaba levemente la cabeza en modo de respeto. Sin embargo él no dijo nada, por lo que sus nervios incrementaron— Soy Sakura Haruno.
.
.
El pelinegro continúo examinando a la niña que al perecer tenia su misma edad (nueve años). Le pareció un gesto adorable el que se sonrojara de aquella manera y más encima, tartamudear nerviosa. Lastima que el no era más que un chico serio, uno que no tenia amigos y que solo estaba para obedecer a su padre.
.
.
—Etto… yo… nos vemos —dijo nerviosa haciendo un gesto de saludo con la mano. Su cara estaba que ardía, nunca había pasado tanta vergüenza en su corta vida y el hecho de haber echo el papelón frente a alguien como él la logro deprimir. Pero antes de girarse por completo para así dirigirse a su casa, el chico hablo:
—Soy Sasuke Uchiha.
.
.
.
—Sasuke pov—
A pasos acelerados pero seguros, camine hasta la oficina de mi padre; Fugaku. La verdad es que no se me apetecía ir, y de no ser que me dijeron que era algo sumamente importante, en este momento me encontraría con algunas de las mujeres que paso el tiempo. Una vez cerca de la oficina, hice un gesto con la cabeza para que corrieran todos lo de seguridad.
Entre a la oficina, pude ver que mi padre estaba sentado en la silla de su escritorio, ubicado en el centro de la sala. A un lado estaba Itachi Uchiha; mi hermano mayor. Pude ver que todos los de mi agrupación el Taka se encontraba allí, por lo que eso debía ser sumamente importante.
—¿Qué sucede? —exigí saber, con voz fría y cortante. No estaba para momentos de tensión y drama.
—Tenemos un pequeño problema —largo mi padre, con la vista clavada en mi. Algo no pintaba bien… ¿Desde cuando yo era el centro de atención en una de estas mugrosas juntas?
—Hn —musite, mientras me sentaba en una silla que estaba enfrente a su escritorio. Vi a mi quipo imitarme, solo que se sentaron un poco más lejos de nosotros.
—Anoche los de Akatsuki mataron a un hombre —dijo con el cejo fruncido, mientras colocaba sus manos en la mesa y buscaba algo entre los papeles. Yo ni me inmute, los de Akatsuki siempre matan personas, sean inocentes o no.
—¿Y que importa eso? Los de Akatsuki siempre anda matando gente —musito Itachi, quitándome las palabras de la boca. Pude ver como mi padre se removía incomodo en su asiento. No pude evitar levantar una ceja incrédulo, ¿Qué rayos le pasaba a este hombre? ¿Por qué tanto nervios?
—Lo malo es que alguien los vio, hubo una testigo que los puede mandar al frente —Dijo el, con las palabras tan frías que parecían congelar el ambiente. Era intimidante, más que yo y eso es decir mucho. —Y lo peor es que yo estaba metido en ese lió, así que si el testigo habla caeremos junto con Akatsuki.
—¡Maldita sea, Fugaku! Cuantas veces te dije que no te metas con los de la mafia, mucho menos con Akatsuki —Brame con los ojos echando chispa, mientras que me levantaba de mi asiento. Pude ver de reojo como el Taka se removía inquieto, ¿Qué rayos pasaba allí?
—No tengo que recordarte que nosotros igual pertenecemos a la mafia, ¿Verdad, Sasuke? —Escupió mi padre, logrando que la sangre me hirviera de pura bronca. Yo no pertenecía a esa maldita organización, solo quería una vida normal.
—¿A que quieres llegar padre? —Pregunto Itachi, con tono molesto. El detestaba que mi padre me refregara en la cara cosas sobre ese tema y más que lo usara como chantaje. Regrese a mi asiento fulminando a mi padre con la mirada, mientras mis nudillos se apretaban.
—Akatsuki mando a uno de sus hombres para buscar dinero en Konoha —el solo escuchar el nombre del pueblo, logro que mi corazón se acelerara a un ritmo más rápido de lo normal. —Kisame Hoshigaki fue mandado para realizar tal cometido, pero el hombre de aquel pueblucho miserable —de mis labios escapo un gruñido al escuchar como llamaba al pueblo, mi padre me ignoro olímpicamente— No había juntado la plata. Así que Kisame lo mato, pero el invesil no se dio cuenta de que alguien lo estaba mirando mientras 'cumplía esa misión'. —Finalizo con voz cabreada.
—Porque no la matan y listo —Dije yo, aunque detestaba que mataran gente inocente, en este caso era importante para nosotros y esa vida ni se notaria. Al ver la mirada de mi padre note que la decisión no tomaba ese rumbo, y me sorprendí cuando el negó con la cabeza.
—No —dijo el con voz seria y cortante. Yo rodé los ojos exasperado, mi paciencia se acababa. El nunca perdonaba la vida de alguien, ya que tenía un afán por matar persona y ahora que puede no lo hace, trate de contenerme para gritarle unas cuantas verdades.
—¿Y por que no? —Exigió saber itachi, igual de exasperado que yo. Mire a mi progenitor y cuando lo vi acomodarse en su silla y sonreír de forma socarrona, sentí que mi puño se movía para estamparse contra su cara.
—Porque es una mujer —largo serio. Casi se me escapa una risa irónica que frene, pero la rodada de ojos no tubo la misma suerte ya que solo falto sonreír arrogante. Me levante de mi lugar molesto, esto no me podía pasar a mi, estaba molesto y con los nervios contraídos, necesitaba un baño caliente. —Espera Sasuke, esto te importa más a ti que a alguien más.
—No me interesa. —Gruñí mientras mis pies se dirigían a la salida de aquella estupida oficina. Note como el Taka se levantaba y caminaba un poco más a tras que yo.
—Conoces a esa mujer Sasuke —me dijo Fugaku, más yo lo ignore, no conocía a nadie de Kono-… ¿No podía ser…? —Es aprendiz de medicina, tiene 20 años, vive en Konoha y su estado civil: soltera. Su nombre es Sakura Haruno.
Mis pies se detuvieron por si solos, mientras que mis pensamientos ordenaba la información recibida. El nudo en la panza no tardo en aparecer al igual que los nudillos fuertemente apretados, Akatsuki tenía a Sakura.
—La encontrare —Asegure.
Y eso era una promesa.
Yo la traería conmigo cueste lo que cueste.
.
.
.
—Sakura pov—
Mi boca sabía a sangre.
Me moví para cambiar la incomoda posición en la que me encontraba, más eso no sirvió de nada, mis manos fuertemente apretadas con un par de sogas me dolían mucho. No podía ver nada porque en los ojos tenia una venda, pero estaba segura de que no me encontrada en un lugar muy lindo. El piso estaba frío al igual que toda la habitación en la que me encontraba, a través de la venda que tenia en los ojos no se podía ver nada de luz, por lo que lo más probable era que las ventanas estuvieran cubiertas o peor aun, que no hubieran.
Cuando el hombre ese Kisame me vio, sentí como si cada una de mis esperanzas de vidas muriera una por una. Y fue empeorando cuando comenzó a patearme y golpearme con un palo, no podía defenderme ya que mis fuerzas se perdían con cada uno de sus golpes. Agradecí internamente el momento en que dejo de golpearme, para arrástrame y llevarme dentro de un auto, donde me coloco la venda en los ojos y mi sentido de la vista quedo temporalmente bloqueado.
Nunca sentí tanto miedo en mi vida como ahora.
Todo estaba tan mal.
Escuche como alguien ingresaba a la habitación y yo, casi por instinto me cubrí la cara con mis brazos que estaban mojados con mi propia sangre. Escuche pasos acercándose, trate de permanecer con la cara cubierta por mis brazos, sin embargo alguien me los saco con facilidad. Me encontraba demasiado débil.
—Levántate —Ordeno una voz grave, trate de hacerlo y mis piernas temblaron y se balancearon hacia los lados. Un pequeño gemido escapo de mis labios cuando por fin recargue el peso de mi cuerpo en ambas piernas, creí que me estaba rompiendo —Rápido.
Me empujo para que saliera de la habitación y varias veces perdí el equilibrio por lo que termine tirada en el piso. Maldecía varias veces a quien me empujaba, pero este me ignoro ya que no contesto ninguna de mis palabrotas. Por fin me ordeno que me detuviera, la venda se veía un poco más clara por lo que seguramente el lugar temería ventanas.
—Así que tu eres la que nos arruino el negocio —Esta vez la voz que escuche era completamente fría y cortante, tan intimidante que mi cuerpo dio un paso hacia atrás por reflejo.
—¿Quién eres tu? —Exigí saber, y aunque trate de que mi voz saliera fuerte y segura, se me quebró bochornosamente entre medio de la oración.
—Mm, veo que no estas en muy buen estado… —murmuro para si, me sorprendí al escucharlo tan increíblemente cerca. Mi cuerpo se contrajo, mientras que mi boca se apretó con nervio. —Seguro que él se enojara si te ve así. —Volvió a reflexionar, no entendía a quien se refería con él… ¿no me venderían ni nada por el estilo…? ¿Verdad? Un escalofrió recorrió mi columna.
—¿En donde estoy? —le pregunte al que recién estaba habando, aunque no estaba segura de donde se encontraba. Sentí como si alguien se riera de mi, a pesar de las circunstancias en las que me encontraba no pude frenar mi sonrojo. Aunque la verdad, es que nunca había sido buena en eso.
—Demasiadas preguntas. —Contradijo aquella voz fría, retrocedí al escucharlo tan cerca de mí. Sentí una mano fría rozarme mi mejilla izquierda, me aleje como si aquel contacto quemara, un gruñido fue lo que escuche en respuesta— No entiendo que es lo que tienes de especial, eres tan común como cualquier otra —Dijo e instintivamente fruncí el seño.
—¡Déjame ir, bastardo! —Grite, mientras que en mi boca juntaba baba y se la escupía en el rostro. Mi cuerpo tembló ante el movimiento brusco que hice al moverme para pegarle —cosa que logre—.
—¡Maldita, a Madara-san nadie lo escupe! —escuche que decía con voz fría y cabreada. No era la misma que antes. Sentí una patada en la pierna que logro hacerme caer el piso, trate de levantarme, pero no me fue posible.
—Así que eres atrevida, eh —dijo el tal Madara, tan pronto como termino de hablar recibí una fuerte patada en el estomago, haciendo que escupiera sangre, sentí el gusto a oxido en mi boca.
—No son más que unos maricones, mira que pegarle a una mujer— Seguro cualquiera en mi lugar, me pegaría por decir tales cosas en el estado en que me encontraba. Pero alguien muy importante para mí me había enseñado a no dejarme pisar por nadie.
—Hmp —musito Madara, solo ese extraño sonido hizo que mi mente viajara a imágenes del pasado, las cuales tenia bien guardadas como mi gran tesoro.
Sentí mi cabeza darme vuelta, conociendo mi situación seguramente me desmayaría dentro de nada. No quería que sucediera justo cuando estaba en las manos de tales dementes, pero mi cuerpo no aguantaba más.
Sentí como repentinamente me quitaban la venda de los ojos, no logre acostumbrarme para ver en la oscuridad, por lo que parpadee varias veces.
—Bien Sakura, parece que ya te darás por vencida —dijo Madara, y yo me gire para ver de donde venia su voz… quería ver el rostro del maldito que me hacia esto.
Mis ojos se abrieron de sorpresa. Y no fue justamente por el hecho de que vistiera ropa negra con extrañas nubes rojas o su largo cabello atado en una coleta, o su cara demarcada por ojeras y arrugas. Lo que más me sorprendió fueron sus ojos… esos ojos, tan negros como la oscuridad misma, tan profundos como dos pozos sin fondo y tan misteriosos y atrayentes que te quedarías prendida de su mirada toda la vida.
Esos ojos que tenía…
Sasuke…
Mi cuerpo no resistió más y se dejo caer al piso por completo, mi vista se volvió borrosa sin embargo de ellas caían gotas saladas y cristalinas que no quería que aparecieran justo en este momento. Lo había vuelto a recordar. No luche por que la oscuridad me llevara, no quería tener que recordar todo aquello… eso era peor que todos los golpes recibidos.
Entonces, contemplando la mirada profunda, tan parecida a la de él… me deje llevar por la oscuridad.
.
.
.
Continuara.
.
.
.
Hola!!
Gracias por sus reviews!!
No se si se dieron cuenta, pero cambie mi historia a género M. Decidi que tendra Lemon, si tienen algun incombeniente con eso, no duden en decirmelo por favor. Lo leeran bajo su responsabilidad.
Aclaro: Sasuke y Sakura se conocian de cuando eran más pequeños, yo lo esoy escribiendo antes de que pase el capi normal, los acontecimientos que le ocurrieron a ellos cuando eran chicos... asi es mucho mas facil de entender.
Sin nada mas que decir... me despido, pero antes:
Me dejan un review?
.
.
