¿NO HOMO, BRO?
De confesiones y corazones rotos.
«Vale, ya está decidido» se dijo a sí mismo en cuanto se despertó por la mañana, más animado que de costumbre. Lo haría; se acercaría a él y le confesaría que su jodido sueño húmedo era que le empotrara contra la pared y le hiciera gritar hasta quedarse sin voz. Bueno, quizá no se lo diría con esas palabras exactas, pero la idea era básicamente la misma: confesarse de una jodida vez. El salir del clóset le había costado en demasía, y el aceptar que estaba completamente colado por uno de sus compañeros del instituto −muy estúpido, cabe destacar− había resultado ser un golpe muy bajo para su ego. Sin embargo, tres años de espera eran más que suficientes para reafirmar lo que realmente quería para él −y para su culo−. Estaba seguro que le quería en su vida −y muy profundo en su interior, pero ya hablarían luego de eso−. Tenía diecisiete años recién cumplidos, ¡estaba totalmente preparado para experimentar, en carne propia, lo que era estar en una relación amorosa!
Ya podía imaginárselo. Ambos, cogidos de la mano, comiendo helado, saliendo a cenar, follando en la casa de sus padres. Sería como un sueño hecho realidad. Sí, lo único que tenía que hacer era demostrar que tenía un par de cojones bien puestos y dar el primer paso. «A la mierda los estereotipos, los pasivos sumisos y los pepinillos−consoladores»
—Naruto —le llamó, con voz firme. Él era un macho, ¿por qué debería de intimidarse ante ese dios griego de cabellos dorados e increíbles ojazos azules y...? Basta, joder—. «Los genes de pasiva sí que son fuertes en mí» —pensó, no sabiendo exactamente cómo sentirse al respecto.
—¿Sasuke? —Naruto volteó a verle, luciendo algo incómodo y confundido. Un «Oh, Jesucristo, sabe mi nombre» fue lo único que cruzó por la mente del moreno. Y, por un momento, olvidó lo que tenía que hacer, a lo que había venido. Pronto sintió como si alguien en su cabeza le estuviera gritando: «¡Abortar misión, abortar misión!» o algo parecido, puesto que se había quedado más que en blanco. No literalmente, claro; su rostro ahora era como un jodido semáforo peatonal.
—¿Podríamos hablar en momento? Quisiera hablarte sobre algo importante —dijo. Su voz salió limpia y sin la más mínima muestra de titubeo. Se sentía como el jodido Leonardo DiCaprio −sólo que versión morena y homosexual y con Óscares−.
Naruto rascó la parte posterior de su nuca, dubitativo.
—De acuerdo —aceptó—. Esperadme a la salida, ¿vale? —esta vez de dirigió a su grupo de amigos, que le sonreían con extrañas muecas en sus rostros. Sasuke que sintió extrañamente contrariado ante tales expresiones, no obstantes, permaneció callado −más de lo costumbre−.
Su determinación y valentía se consumían más rápido de lo que un helado se derrite en medio del desierto. Deseó huir, pero en cuanto quiso hacerlo, notó que ambos ya estaban camino a la cafetería que, afortunadamente, estaba completamente vacía. Supo que las cartas estaban ya echadas sobre la mesa; no había vuelta atrás.
—«¡Es ahora o nunca, gilipollas!» —se dijo a sí mismo, cabreado por su repentino mutismo.
—¿Y bien? —preguntó Naruto—. ¿Qué es lo que querías decirme?
—Me gustas.
«Listo, joder, ¡listo!»
Lo dijo, así, sin más. Fue inesperado y espontáneo; un poco más y le había escupido el «me gustas» en la cara.
—Ya me lo venía venir, joder —Naruto sonó bastante exasperado y cansado. Y él no pudo evitar acojonarse—. Nunca presté demasiada atención a los rumores, pero al parecer eran ciertos...
—¿Rumores?
—Ya sabes, de que estás colado por mí —suspiró—. Lo lamento, pero no soy homosexual, tío. Jamás podré corresponder a tus sentimientos.
Sasuke se autodefinía como una persona bastante dura respecto a los sentimientos humanas, quizá porque le habían criado de esa manera. A jamás derrumbarse o rebajarse ante alguien; a ser de piedra. Creyó que realmente había logrado ser de piedra, porque sintió cómo algo se rompía en pequeños trozos dentro de su pecho...
Notas de la autora: Vale, lo sé. Me he demorado un siglo entero en subir la continuación, pero es que no me terminaba de agradar la manera en la que estaba haciendo el capítulo. Sólo después de muchos intentos, logré hacer que quedara de una manera medio decente LOL. En fin, estoy muy agradecida de toda la aceptación que ha recibido mi fanfic, en verdad estoy muy feliz ^^. Sois unos cinnamon rolls -inserte corazón here-. (También agradezco los favoritos y los follows) Y, pues eso. ¡Dejadme vuestras opiniones, críticas, sugerencias, etc!
