Chapter two: I Have a Friend.
Akise Aru era una persona observadora. Siempre estaba analizando el comportamiento de los demás. Pero, ninguno era muy interesante. La mayoría tenía una mente simple. No eran observadores ni reflexivos. Eso se volvía aburrido. Akise solo quería alguien que estuviera al nivel de su mente. No le importaba si sonaba egoísta, porque el necesitaba una mente fascinante antes de que la suya propia callera en la locura.
Hasta que un día conoció a Amano Yukiteru. Un estudiante callado y que no llamaba para nada la atención. Los demás siempre se alejaban de el por ser tímido. Y a su vez, Yukiteru siempre tenía esa mirada vacía y aburrida en sus ojos. Si, Yukiteru Amano era probablemente la persona más solitaria de la escuela.
Eso causaba la curiosidad de Akise.
Yukiteru no era como los demás. Ni siquiera parecía triste de estar solo. Parecía que él quería estar solo. Como si fuese su propia decisión. Casi como si estuviera desconectado del mundo y estuviera esperando el momento para escapar al sonar la campana.
¿Por qué? Akise disfrutaba de la compañía de los demás. Aunque las personas no fueran muy interesantes, el se esforzaba por encontrar cosas nuevas en su vida. Yukiteru en cambio no parecía emocionarse por nada en particular. Hasta ese día.
Cuando tenían que escoger su meta de vida, los demás compañeros comenzaron a salir uno por uno. Pasaban los minutos y todos felizmente ya tenían decidido qué hacer con su vida. Sin embargo, Akise tenía dos cosas que le impedían continuar:
La primera, es que no sabía que escribir. Y no quería inventar nada como muchos otros. El quería escribir la verdad.
La segunda razón, es que Yukiteru Amano tampoco sabía que escribir.
Yukiteru y él eran completamente diferentes. Sin embargo, los dos tenían el mismo problema. Akise realmente quería escribir algo asombroso y que mantuviera a los demás interesados. Pero, no tenía ninguna meta en ese momento. Su vida se había vuelto completamente vacía sin darse cuenta. Había entrado a un montón de actividades pensando que distraerían su mente de la soledad. Pero no funcionó. El mundo se estaba volviendo demasiado sencillo.
Yukiteru Amano y Akise Aru tenían que aceptarlo.
– No tengo ninguna meta – Akise suspiró con una sonrisa de decepción. – Posiblemente Amano-kun tampoco. Entregaré la hoja así.
Pero entonces, Yukiteru si supo que escribir. Akise vio con asombro las palabras del muchacho. Cuando se acercó y vio el mensaje, quedó impactado. No por el deseo sencillo del chico, sino porque cuando lo dijo, mostraba una gran sonrisa. El realmente había encontrado lo que quería. Y lo hacía felíz.
Yukiteru realmente tenía un sueño. Incluso alguien como él…
Y fue cuando Akise le ofreció su amistad. Pero no era todo tan sencillo. El con todo su corazón quería comprender a ese otro muchacho, porque él era la primera mente interesante en mucho tiempo.
No. Había más que eso...
Fue porque él era la primera persona que podía identificarlo. Y esa persona lo aceptó. Yukiteru Amano aceptó a su primer amigo. Akise estaba felíz. Por primera vez en mucho tiempo, estaba genuinamente felíz.
Al día siguiente, ni siquiera intercambiaron palabras. Pero, todo el tiempo se miraban el uno al otro, a distancia. Ellos sabían que habían sellado un pacto, pero solo el tiempo decidiría si llegarían a cumplirlo. Por su parte, Akise pasaría con Yukiteru el resto de sus días en el instituto.
Entonces Akise tenía que dar el primer paso.
– Hola, Yukiteru-kun –Dijo mientras acomodaba su mochila en el banco de atrás del chico.
– H-hola. Akise-kun – Yukiteru contestó nervioso – Uhm… ¿Te cambias de lugar?
– Bueno, no creo que la otra persona se moleste ¿O sí? – Respondió mirando hacia todos lados, en busca del anterior dueño.
– No, no te preocupes. Ni siquiera creo que le interese, ya que nunca hablábamos. – Yukiteru dijo encorvándose, triste.
– Que mal – Akise dijo sonriendo – Se pierde de alguien tan interesante como tú. Y ya he tomado su lugar. Estaré aquí de ahora en adelante.
– ¿Crees que soy interesante, Akise-kun? – Yukiteru dice con los ojos abiertos.
– ¡Mucho! – Akise dice sonriendo en voz alta. Los demás voltean, sorprendidos.
– Aah…G-Gracias – Yukiteru dice encogiéndose sin saber cómo lidiar con la atención de los demás en el.
– Lo siento, lo siento – Akise dice sonriendo aun mas, de lado a lado. - ¿Quieres unirte al club de investigación?
– ¡¿E-Eh?! – Yukiteru gritó. Y los demás lo miraron de nuevo. Entonces bajó la voz – ¿En el que tú eres presidente? Yo no podría…
– Eres bienvenido. Serás mi vicepresidente ¿Sí? – Akise dice guiñando un ojo.
– No entiendo – Dice una chica susurrando. – Nadie habla con Amano Yukiteru, y aún así tiene la atención de ese chico. No se supone que nadie sonría tanto con alguien como Amano-kun.
Yukiteru al escuchar ese comentario se encogió. Es verdad. Nadie nunca se había acercado a mí. Y ahora esto es tan raro que los demás tratarán de hablarme. Y si ellos me hablan definitivamente no podré decir nada. Hace mucho tiempo no trato con las personas. Soy solo un observador, yo no podría-
– Eso es porque Yukiteru-kun es mi amigo. Y él es una persona muy interesante. Por eso voy a protegerlo. – Akise dijo con los brazos cruzados, mirando a los ojos a la chica de ojos rosas.
– ¿Akise-kun? – Yukiteru tenía un brillo en sus ojos. El otra vez había dado la cara por él.
Otra vez…
Yukiteru no pudo resistir el impulso de tener lágrimas en los ojos. Sin embargo esta vez era muy diferente a las otras. Esta vez no era tristeza. No era coraje y ni siquiera soledad. Esta era una de las únicas veces, que sus lágrimas eran de felicidad.
– Tú nunca estarás solo Yukiteru-kun – Dijo seriamente, acariciando su mejilla. Los demás dejaron de mirar hace mucho. No los ignoraban. Pero, de alguna forma habían encontrado un nuevo respeto hacia su compañero. – Lo prometo.
Yukiteru secó sus lágrimas.
Cuando las clases terminaron, ellos dos eran inseparables. Fueron juntos a la cafetería, todas las clases e incluso a educación física. Donde había que salvar a Yukiteru del juego de los quemados. Algo casi cómico. Akise quería reír cuando alguien se resbalo tratando de darle con el balón.
Incluso al final, caminaron juntos a sus casas.
– Mañana tienes que acompañarme al club de investigación, te presentaré nuevos amigos. También tienes que...– Akise se detuvo cuando Yukiteru lo miró asustado. – ¿Qué pasa?
- ¿Qué tal si ellos no me aceptan? – Yukiteru dijo – Akise, siendo sincero…tu eres la primera persona que ha tratado de entenderme y hablar conmigo. Y aun así los demás dicen que eres alguien serio. ¿Cómo algo de esta situación tiene sentido?
- Eso es lo hermoso, Yukiteru-kun – Akise respondió – Nadie tiene que tener sentido. - Y estoy agradecido de que sea así.
- Bien – Yukiteru sonrío satisfecho – Entonces nos vemos mañana, en clases y en el club de investigación.
- Claro, alguien tan observador como tú resolverá fácilmente los casos – Akise acarició su cabello, y se marchó.
Yukiteru sonrío una vez más. No es como si tú no fueras ya bueno en eso, Akise-kun. Nos vemos mañana.
Mañana.
Por primera vez, Yukiteru pensó con esperanza en esa palabra.
Cuando entrara a casa, y se ocultara como siempre bajo sus sabanas, Deus se sorprendería. Porque Yukiteru definitivamente no podía borrar de su rostro esa gran sonrisa.
Por poco y no subo este capítulo. Cuando leí que fuí nominada como peor escritora en una página, mi corazón casi se partió en dos. Pero mis lectores no tienen la culpa, así que aquí esta. Porfavor dejen Review :)
