Titulo: Amor de Jinchurikis

Autor: Master Dark

Emparejamiento: Naruto/Fuu

Notas del autor: Esta vez sí que me demore en actualizar. Debo decirles que he trabajado en esta continuación desde el día en el que subí el primer capítulo, pero me atasque en muchas partes. Creo que ha sido lo más complicado que he tenido que escribir, tal vez porque no estoy acostumbrado a escribir más de un solo capitulo.

Pero después de ver la cuarta película y una ova que prácticamente es como un adelanto de una de las batallas finales me emocione y lo termine. Eso es lo que cuenta ¿no? ya encontré la inspiración para seguir mi fic de NarutoxIsaribi y lo hare en un oneshot para no complicarme, creo poder subirlo dentro de poco.

Saben, tenía planeado subir este capítulo antes de que acabara el mes pasado, y lo tuve listo el 30, pero como no lo había releído, decidí no subirlo. Luego, iba a subirlo ayer, pero me encontré con la noticia de Osama y se me fue el tiempo en ella, una razón más para odiarlo. Para terminar les diré que no tengo una, sino dos ideas para un NarutoxSaara, ya estoy trabajando en ellos y espero poder subir al menos uno de ellos pronto.

Disclaimer: Para alivio de los fanboys de Sasuke y Sakura, Naruto no me pertenece, si fuera así todo sería muy diferente, sasuke estaría muerto o agonizando y Sakura no sería tan perra.

NarutoxFuu

Un par de ojos azules se movían inquietamente, tarde en la noche, mirando fijamente a nada en particular. Desde que había entrado en la cama, aquel hombre de cabello rubio daba signos de que pronto se adentraría en el mundo de morfeo. Sin embargo, a pesar de la comodidad que sentía, no lograba conciliar el sueño. Un poco de ira rápidamente se filtro en él, debido a su falta de sueño. Por lo general, dormía placenteramente, después de lo que acababa de hacer con la otra persona que se encontraba junto a él en la cama. Ella, en cambio, estaba durmiendo como si no hubiera un mañana.

La mirada del ojiazul se poso sobre el rostro de la chica. Inmediatamente, su leve semblante de ira fue reemplazado por un gesto de felicidad.

A su mente, llegaron uno por uno, los momentos que había compartido con ella. Entre tantos recuerdos, no pudo llegar a un solo pensamiento negativo acerca de su vida desde que la había conocido. Desde el día en que se conocieron, ella había estado junto a él en cada aventura que ha tenido, o dicho de otra manera, en cada problema en el que se ha metido.

Cada recuerdo con la joven a su lado, era un preciado tesoro para él y, como si de una película se tratase, cada instante junto a la chica paso frente a sus ojos.

Flashback

El sol brillaba tranquilamente justo en el borde del horizonte, a pocos minutos de desaparecer por completo. A pesar de que los rayos del sol ya se encontraban tenues y opacos, aun eran suficientes para iluminar a dos personas, que estaban sentadas en la parte superior de los rostros de piedra de los Hokages. La niña estaba sobre el regazo del joven. Ella lo abrazaba del cuello, y él la sujetaba de la cintura. Intentando así, que sus cuerpos estuvieran lo más cerca posible.

Naruto miró directamente a los ojos naranjas de Fuu. Con un movimiento de una de sus manos, inclino la barbilla de la chica para poder depositar un suave beso en los labios de esta. El rubio se había encariñado con ella, a tal punto en el que ella era su motivación para esforzarse y seguir adelante.

El ya estaba enterado de los planes de Jiraiya de llevárselo a entrenar durante tres largos años, y a pesar de sus intentos de convencer a su maestro de que ella los acompañaras, no había logrado detener los planes del pervertido de cabello blanco. En esos momentos, él ya se había rendido ante el hecho de que tendría que estar alejado de la joven que amaba y apreciaba tanto durante los próximos tres años. Por eso el ojiazul quería asegurarse de pasar el mayor tiempo posible junto a Fuu antes de irse.

Dicha persona de cabellos verdes salió de sus propios pensamientos. "¿Para qué me has traído hasta aquí?, Sabes que no tienes que llevarme a un lugar romántico si quieres decirme algo importante."

Naruto sonrió, ella estaba en lo cierto. Sin embargo, tenía que decirle sobre el viaje. Después de un profundo suspiró, el rubio comenzó. "Ero-sennin quiere que lo acompañe en un viaje de entrenamiento. Él decidió que me llevara con él, no importa si estoy o no de acuerdo... En otras palabras, voy a estar fuera de la aldea durante los próximos tres años." El shinobi hizo una pausa momentánea, antes de continuar. "Traté de convencerlo para que pudieras venir, pero ese maldito pervertido... no me escucha." Terminó con un ligero arrebato de ira.

Los ojos de Fuu se entrecerraron inquisitivamente. Ella bajó la vista durante un minuto o dos, antes de buscar nuevamente con su mirada los ojos de Naruto. El rubio tuvo que luchar contra el impulso de tomar una gran bocanada de aire. Estaba sorprendido, nunca antes había visto un espectáculo en el que se mezclaran tantas emociones. Aunque solo fuera a través de sus ojos.

Con una voz inusualmente tranquila, la peliverde lo saco de sus pensamientos. "Prométeme algo" Al verlo asentir, ella continuó. "Vuelve a mí en una sola pieza. Odio lo mucho que me importas, pero al mismo tiempo siento que sin ti estaría incompleta. Es como una bendición y una maldición a la vez. Nunca me había sentido de esta manera antes, y yo no sé lo que haría si no regresaras."

El shinobi rubio había permanecido en silencio a lo largo de todas las palabras de chica de ojos naranjas. El había escuchado detenidamente cada frase. Naruto nunca había visto ese lado de ella antes, pero tan pronto como apareció, desapareció.

Luego de una pequeña pausa Fuu continuo, esta vez con su habitual actitud fuerte y decidida. "Tienes que volver¡, si incluso llegas a pensar en morirte y dejarme sola, traeré tu tonto culo devuelta a la vida, sólo para volver a matarte!"

Naruto observo un poco de timidez y duda en su mirada, justo antes de que ella lo atrapara en un apasionado beso. Sus labios se mantuvieron unidos por una considerable cantidad de tiempo, antes de tener que separarse por la falta de aire. Luego, simplemente se quedaron abrazados disfrutando del cómodo silencio que profesaba la noche.

La voz de la peliverde nuevamente rompió el silencio. "Así que, cuando tienes que irte?" Naruto sonrió, antes de responder en voz baja. "Mañana, al amanecer." Fuu hizo una pequeña mueca imperceptible, antes de adentrarse en sus pensamientos, durante unos cuantos minutos.

Con un leve suspiro, Fuu salió de sus pensamientos. Lentamente ella se levanto del regazo del rubio. La joven de cabellos verdosos se sentó justo en frente del ninja de la hoja. Ella empezó a hablar, usando el mismo tono de voz de hace unos momentos, aquel que ni siquiera Naruto había escuchado antes. "Sólo quiero que sepas, antes de irte, que te amo. Pasé mucho tiempo tratando de negarlo... pero, al final, yo sabía que era verdad. No estoy seguro de cómo paso, lo único que sé, es que te amo."

La cara de Naruto reflejo sorpresa durante una fracción de segundo, antes de que una de sus verdaderas sonrisas, se mostrara en su rostro. Él solo respondió con un sincero "Yo también te amo", esas palabras pudieron sonar tranquilas y simples, pero eso era lo único que necesitaba para expresarse con ella.

Fuu subió de nuevo a su regazo, apoyando su cabeza en el hombro del rubio. Ambos jinchurikis permitieron que un cómodo silencio se apoderara del ambiente, dejándose llevar por los nuevos sentimientos de amor y separación que surgían entre ellos.

Poco a poco Fuu, iba cediendo ante el cansancio que le provocaban todas esas nuevas emociones. Sin embargo, antes de perderse completamente en la tierra de los sueños, ella murmuro unas palabras, que extrañamente sonaban como, "Si le dices a alguien de esto... te matare"

Naruto formo en su rostro una sonrisa tonta. Ella nunca cambiaria, pero la amaba así como era. Con un último vistazo al rostro de Fuu, el rubio entendió que jamás podría separarse de ella. Con una mirada de determinación grabada en su rostro, decidió que si la ojinaranja no lo acompañaba, no iría al viaje de entrenamiento.

Fin Flashback

Con una risa silenciosa, Naruto recordó como había logrado que Jiraiya permitiera a Fuu que los acompañara durante el viaje. El ninja rubio lo amenazo con decirle a Tsunade sobre su plan de espiarla mientras visitaba las aguas termales. Con el fin de proteger su vida, el sabio pervertido acepto su idea de que la peliverde fuera con ellos en su viaje de entrenamiento.

Naruto levantó su cabeza, dando una mirada rápida a su esposa, para luego dirigirla a la ventana. Desde su cama, podía ver como los rayos de la luna se filtraban e iluminaban todo en su rango de visión. El rubio suspiró. Esa luna era muy parecida a la que brillaba aquella noche de hace varios años, el recuerdo invadió su mente y él, simplemente se dejo llevar por sus pensamientos.

Flashback

Un par de siluetas caminaban por un sendero en el parque de Konoha. Los árboles se encontraban a cada lado del sendero, formando un camino que llevaba hacia un estanque cercano, que era iluminado por los tonos suaves de la luna llena. Todos esos detalles, hacían del ambiente el perfecto lugar romántico. La pareja se detuvo justo en la orilla de la laguna, admirando la escena por un breve momento, antes de que el rubio se sentara.

La otra figura, de cabellos verdosos, observo a su novio de hace poco más de tres años. Ellos habían comenzado su relación desde muy jóvenes, cuando solo tenían trece años. Pero, ellos se sentían bien el uno al lado del otro, y eso era lo que importaba.

La peliverde sacudió su cabeza, para alejarse de sus pensamientos. La chica se sentó de lado sobre el regazo del ninja rubio. Los brazos de Naruto automáticamente se envolvieron alrededor de su cintura, mientras que los de ella estaban firme pero delicadamente aferrados alrededor de su cuello. La ojinaranja suspiró, cerró los ojos, y apoyó la cabeza sobre el hombro del rubio, antes de que ella murmurara la pregunta que rondaba por su cabeza desde que habían salido a caminar.

"Entonces, ¿quieres decirme por qué has decidido traerme aquí, en medio de la noche? Quiero decir, sé que es romántico y todo, pero debe haber algo…" Su actitud agresiva y desafiante había desaparecido casi por completo con el paso del tiempo... A excepción de cuando ella estaba enfadada, pero si actuaba de manera inteligente, no conseguiría despertar su enojo.

Naruto sonrió, antes de colocar suavemente su cabeza sobre la de ella. A pesar de todo el tiempo que habían estado juntos, el nunca había logrado reunir el valor suficiente para contarle sobre su secreto, y sabía que ella había merecido el derecho de conocerlo desde hace un buen tiempo. El rubio sabía que probablemente no le afectaría, el ya conocía de la condición de jinchuriki de la chica, pero él jamás le había comentado que el también contenía un bijuu en su interior. Además, la edad los había hecho madurar no solo físicamente. Pero aún así no podía dejar de estar preocupado.

La peliverde interpreto su silencio como una señal de que estaba pensando sobre lo que quería decirle. Ella susurró una frase, antes de acomodarse más en torno al rubio. "… Después de todo, la última vez que hiciste algo así, fue cuando me hablaste del viaje de entrenamiento." Naruto le dio una pequeña sonrisa. Ella podía leerlo como a un libro, cosa que a veces incluso le provocaba miedo.

El rubio suspiró antes de empezar a hablar. "Creo que ya has notado que mi poder puede cambiar de un momento a otro, y que en ese estado mi chakra es diferente ¿no?"

Ella asintió con la cabeza. Ya podía ver a donde se dirigía todo esto. Era algo obvio, la forma como algunos aldeanos lo trataban, la manera en que su estilo de lucha y poder cambiaban drásticamente en situaciones difíciles. Y aun así, ella aun no podía creer, que él ignorara el hecho de que ella ya conocía la causa.

Aunque conocía la razón del nerviosismo de Naruto, ella le permitió continuar. "Bueno… ¿cuánto sabes sobre el kyuubi?" Fuu cerró los ojos y dejó escapar una pequeña risa, llena de diversión mezclada con un poco de incredulidad. "Así que eso era... probablemente pensaste que yo pensaría en ti como un demonio o algo así, ¿no?" Al ver su mirada de sorpresa, ella continuó. "Sabes, todavía me sorprende el hecho de que, aunque sabes que soy una jinchuriki y que hemos compartido tantas aventuras juntos, aun puedas siquiera pensar que yo podría odiarte. Por otra parte, tu idiotez no tiene comparación, no puedo creer que no supieras, o al menos imaginaras que ya conocía eso sobre ti. Aun así, tu estupidez te hace ver lindo." Ella no pudo evitar soltar una risita, debido a lo tonto que sonaron sus últimas palabras.

Naruto sacudió la cabeza para disipar su mirada atónita. El sonrió mientras apretaba el agarre. Quería sentirla más cerca, quería sentir su calor, quería estar junto a ella, simplemente quería amarla. "No sabes cuánto significas para mí, si te perdiera..." El rubio se detuvo cuando escucho una risita de la peliverde. Una mirada de confusión se formo en su rostro, que rápidamente fue remplazado por un gruñido. "No soy tan estúpido, la mayoría de la gente me ve como un demonio!"

La ojinaranja sonrió. "No estoy entre la mayoría de la gente. Además no creas que te desharás tan fácil de mi, después de todo, por ti es que me quede en Konoha, tonto" Al terminar su frase, ella le dio un beso al rubio, que le fue devuelto con gusto. Después del beso, ellos simplemente se quedaron abrazados, admirando la luna y las estrellas que brillaban en el firmamento.

Fin Flashback

Naruto sonrió mientras, inconscientemente, abrazaba a la peliverde atrayéndola más cerca de él. Su mente, en cambio, estaba perdida entre sus recuerdos. Ella realmente era capaz de leerlo como un libro. Tendría que tratar de no ser tan predecible la próxima vez. El rubio se permitió una pequeña sonrisa cuando a su mente llego, un recuero de uno de los momentos más especial que ha compartido con su amada, que si bien el inicio no fue el mejor, el resultado final había sido más que satisfactorio para ambos.

Flashback

El sonido del choque del metal y de lo que parecían fuertes ráfagas de viento producto de un huracán, hacían eco a través de todo el bosque que rodeaba a la aldea de la hoja.

Los jinchurikis del nueve y siete colas, se encontraban entrenando en el bosque. La temporada primaveral estaba en su apogeo, una fresca brisa soplaba entre los árboles, mientras el sol brillaba intensamente. Hubiera sido una escena hermosa, si no fuera por los muchos cráteres visibles en la zona y la cantidad desmesurada de árboles que habían sido derribados por cortes muy finos.

Las ráfagas de viento, estaban borrando del mapa a un pequeño ejército de clones de sombra hechos por Naruto, el creador de dichos clones se encontraba escondido en alguna parte del bosque, aunque con su traje naranja no pasaría precisamente desapercibido. A pesar de su poca actividad cerebral, el rubio se había convertido en un buen estratega luego de su viaje de entrenamiento con Fuu y Jiraiya.

El ojiazul se había escondido en un árbol cercano, él había observado como cada uno de sus clones eran reducidos a humo gracias al objeto cilíndrico de color rojo que colgaba en la espalda de Fuu. En momentos como esos, Naruto se preguntaba si haber recuperado el arma de la peliverde había sido una buena decisión, ese objeto actuaba igual que la calabaza de arena de Gaara, cada vez que había una amenaza, una fuerte ráfaga de viento protegía a la chica. Además de que usando su chakra la joven podía hacer que dicho viento tomara una forma solida o incluso llegar a convertirlo en agua, gracias a su naturaleza de viento y agua.

El sabía que no podría sorprender fácilmente a la ojinaranja usando solo a sus clones. Con conocimiento de la situación, se abrió camino hacia una rama justo encima de Fuu. El último de sus clones iba a ser destruido en el momento en el ninja se posiciono sobre la rama del árbol.

Mientras su clon era hecho humo, Naruto uso ese tiempo para observar detenidamente cada detalle de la peliverde. Su traje consistía en una camisa blanca, unas mangas del mismo color que cubrían la mitad inferior de sus brazos y un cinturón de red debajo de su camisa, llevaba una falda también de color blanco, su protector estaba atado a su brazo derecho, al igual como lo lleva Shikamaru. Y en su espalda, colgaba su arma, aquel objeto cilíndrico de color rojo. Ella estaba usando el poder de su bijuu, por lo que el cuerpo de la ojinaranja era cubierto por un manto de chakra azul-verdoso que formaba lo que parecían ser dos colas.

El rubio comprendió la acción de la chica, ella no estaba jugando y era hora de que él también se pusiera serio, sino terminaría en el hospital con graves heridas. Un escalofrió recorrió su cuerpo al imaginarse lo que le pasaría si Fuu lo llegase a atrapar con la guardia baja. El negó con la cabeza esos pensamientos.

El rubio también comenzó a liberar el poder de dos colas del kyubi. Sus ojos azules lentamente cambiaban a un tono rojo sangre, las marcas en sus mejillas se hacían más visibles y sus colmillos se alargaban. Su cuerpo rápidamente fue cubierto por el chakra rojo que fluía a través de él.

Su último clon acababa de ser destruido, lo que significaba que era hora de poner su plan en marcha. Aunque por otra parte, ni siquiera él sabía cuál sería su próximo movimiento.

Con una posición de manos, el rubio creo varios clones de sombra, rápidamente todos ellos se dirigieron a atacar a Fuu. Pero como era de esperarse, el arma que colgaba en la espalda de la chica de ojos naranja, comenzó a destruir fácilmente a cada uno de los clones.

Naruto se dio cuenta de que esa podría ser su oportunidad. El rubio creo dos clones mas, juntos empezaron a formar un rasengan, pero a diferencia de su característico color azul y su forma espiral, este era de tonos morados y formaba algo parecido a una shuriken.

Aun después de haberlo usado contra Kakuzu, Naruto solo había logrado dominar la mitad de la técnica. Quizás esa era la razón más probable por la cual se encontraba tirado boca abajo enfrente de Fuu. En el rostro de la chica, se podía ver una expresión sorprendida entrelaza con una mirada llena de diversión.

Con un gemido de dolor, el rubio rodó sobre su espalda. El poder del Kyubi desapareció de su cuerpo. Se maldijo por usarlo antes de tiempo. Si bien había logrado mantener la forma del jutsu, usarlo con el chakra del zorro requería de mayor concentración y esfuerzo. Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando escucho una leve risa. El rubio levantó la vista para observar a Fuu sonriendo ampliamente en dirección a él, obviamente tratando de contener un ataque de risa.

Naruto se puso de pie con una mirada de indignación en su rostro. "No es divertido! Es un jutsu muy duro!" El rubio prácticamente grito esas palabras, en un intento de justificar su error.

Sin embargo, eso sólo pareció empeorar los intentos de calmarse por parte de la peliverde. Ella dejó escapar una pequeña risita, después se quedó en silencio, luego se rió un poco más fuerte, y se tranquilizó a sí misma, una vez más, antes de ceder por completo a su deseo de estallar en carcajadas. Al perder la concentración el poder del Nanabi abandono su cuerpo, al igual que el manto de chakra que la rodeaba.

A través de la risa, Naruto solo pudo escuchar parte de algunas palabras. "Sólo tú... no podrías... algo como esto", junto con un "la mirada en su cara..."

Mientras que la chica estaba arrodillada muriéndose de risa a su costa, el rubio frunció el ceño, aunque pronto, dicho gesto fue remplazado por una pequeña sonrisa. El dejó escapar un bufido de incredulidad. Debido a la risa, Fuu no prestaba mucha atención a su entorno. Consciente de esto, el ojiazul decidió sacar el mejor partido de la situación.

Así, mientras la peliverde se encontraba casi incapacitada, el rubio le ató los brazos y las piernas, utilizando el cable de metal que usaba todo ninja, él la amarro al árbol en el que se había posicionado anteriormente.

Obviamente, tal acción no le agrado a la ex-ninja de Takigakure. "Maldita sea, déjame ir idiota!" Rápidamente la sonrisa de la peliverde se convirtió en una mueca de ira, mientras que la sonrisa de Naruto era ahora aún más grande. Eso, sin embargo, sólo sirvió para enfurecer mucho más a la joven de ojos naranja. "Imbécil, voy a matarte si no me dejas ir... AHORA!"

Naruto solo sonrió, él decidió "divertirse" un poco con la peliverde, al mismo tiempo que reflexionaba sobre lo que iba a hacer y que no debería juntarse más con su pervertido maestro. El shinobi de la hoja uso una de sus piernas para separar levemente las de la chica, su mano bajó en dirección a la zona intima de la peliverde, cuando encontró el lugar que buscaba, uno de sus dedos presiono suavemente contra el área privada de la kunoichi. A continuación, Naruto acerco su cuerpo al de la ojinaranja. Sus labios quedaron posicionados a pocos centímetros de los oídos de la joven.

Los ojos de Fuu se abrieron de golpe ante la sensación de tacto en su entrepierna. Pero, cuando ella le oyó susurrar algo respecto a recuperar el tiempo perdido, ella hizo algo que rara vez hacía, ella se sonrojó. Maldiciendo en silencio al rubio en su mente, ella trató de forcejear para liberarse de los cables. Luego de unos cuantos movimientos más, entendió que era inútil intentar zafarse, si bien podía usar el chakra de su bijuu para liberarse, la ira junto con otros sentimientos nublaron su razón. La peliverde soltó un gemido de frustración.

Naruto sonrió, el observo su lucha, la escucho gemir, y aun así él decidió divertirse un poco más con ella. Después de unos minutos, el rubio pensó que ya era hora de dejarla libre. Lo más probable es que a esas alturas su paciencia ya se encontrara en sus límites, y no quería llevarla más allá de ese punto. Aunque por otro lado, tal vez él se equivocaba, y si la liberaba, ella podría ser capaz de matarlo en ese mismo instante.

Naruto se coloco en una posición pensativa, él rubio se debatía sobre que debía hacer, lo más sensato era soltarla, pero con eso su vida podría correr riesgo. Quizás no fue buena idea hacer lo que hizo en primer lugar, después de todo no era muy inteligente hacer enojar a Fuu y arriesgar de manera tonta su vida.

Una sonrisa apareció en el rostro del ojiazul cuando un dudoso plan cruzo por su mente. Su idea consistía en distraerla mientras la liberaba de los cables lentamente. Sin embargo, existía el riesgo de que a ella no le gustara la "distracción" que se le había ocurrido y seguramente, ella intentaría matarlo, o si tenía suerte, solo terminaría en el hospital en cuidados intensivos, sea cual fuera el resultado sería una experiencia dolorosa, al menos para él.

Con una mirada decidida, Naruto lentamente poso sus labios sobre cada uno de los párpados de la chica. Tal acción obligó a la peliverde a cerrar sus ojos durante unos instantes. Ella inmediatamente abrió la boca para protestar, pero antes de que de sus labios saliera palabra alguna, Naruto apretó la entrepierna de la chica, un poco más fuerte que la vez anterior. El insulto que iba a ser gritado por la kunoichi rápidamente se convirtió en un gemido.

El rubio se encontraba aun algo temeroso, si bien el placer podría hacer que la ira de Fuu retrocediera un poco, cualquier error podría llevarlo a una segura muerte. Naruto acerco su mano temblorosa al pecho de la peliverde, con un movimiento cauteloso, él deslizó su mano hasta la armadura metálica de la chica. Lentamente el rubio empezó a frotar los senos de la ojinaranja, asegurándose de prestar especial atención a las aureolas color rosa que sobresalían ante su tacto. Los suaves gemidos que escapaban de los labios de la kunoichi, alentaron al rubio a continuar. Su otra mano, también comenzó a deslizarse hacia el pecho de la peliverde.

Sin embargo, antes de llegar a su objetivo la mano del rubio cambio de destino hacia su porta-kunai. Con el arma en su mano, el shinobi de konoha cortó la parte superior de las cuerdas metálicas que aprisionaban los brazos de la peliverde. Con sus brazos liberados, Fuu inmediatamente comenzó a deshacerse de la chaqueta color naranja del rubio y de su camisa negra. El ojiazul se encontraba desconcertado ante las acciones de la joven, eso no era lo que él esperaba. A pesar de que quizás el placer la calmaría levemente, él creía que, en el momento en el que sus brazos estuvieran libres, rápidamente ellos se dirigirían a su cuello en un intento por estrangularlo, aquel pensamiento le hizo recordar cuando la conoció, ese día ella intento ahorcarlo varias veces. Una pequeña sonrisa se formo en sus labios ante el recuerdo. Sin darse cuenta, pronto ambos estaban sin sus vestimentas superiores. Ambos compartieron un pensamiento fugaz de nerviosismo, a sabiendas de lo que pasaría si no se detenían en ese instante, cada uno espero a que el otro dijera que debían detenerse, pero aquellas palabras nunca llegaron.

Naruto no sabía el porqué, pero algo en su cabeza le decía que debía continuar y terminar lo que había empezado. Aunque su buen juicio quisiera negar tal hecho, interiormente él sabía que quería llevar la situación hasta el final, aunque eso significara una muerte casi segura. Con un poco de vacilación y sin nada más que perder, después de todo ya estaba en juego su vida. Naruto coloco su boca sobre el lugar en el que su mano había estado momentos antes.

La piel de la peliverde se erizo al contacto de los labios húmedos del ninja de la hoja. Al igual que el rubio, ella no tenía la más mínima intención de detener los sucesos que acontecían en el momento. Aun así, ella se vengaría del ojiazul por atarla a un árbol y por creer que podría burlarse de ella y salir ileso.

Todos los pensamientos de la ojinaranja se interrumpieron al momento en el que, una de las manos del rubio se deslizo hasta su zona íntima. Lentamente la mano del shinobi comenzó a frotar el área entre sus piernas, ahora húmeda debido al placer. Fuu arqueo la espalda, mientras soltaba tímidos gemidos al aire. Nunca antes se había sentido de esa manera, jamás había intentado auto-complacerse de tal forma. Después de todo, ¿quién podría detenerse a darse placer sabiendo que hay todo un pueblo de ninjas detrás de ti que solo quieren verte muerto?

La peliverde se sentía abrumada ante las nuevas sensaciones y sentimientos que recorrían todo su cuerpo. Ella cerró los ojos para concentrarse en el placer que invadía todo su ser.

Al observar las reacciones de Fuu, el rubio comprendió que ella también quería esto. Con un poco mas de confianza, Naruto agarro nuevamente su kunai y, de un solo corte, libero completamente a la kunoichi de ojos naranja. Sin perder tiempo, el rubio dirigió sus manos a la cintura de la chica, con un notado nerviosismo, él comenzó a deslizar la falda de la peliverde, por leves momentos sus dedos tocaban las sedosas piernas de la joven. Cada toque, provocaba en la chica leves suspiros de placer. Él rubio se sentía complacido al escuchar los jadeos de la ojinaranja, más aun cuando él sabía que era el causante de dichos gemidos.

Luego de deshacerse de la falda, hizo lo mismo con sus bragas de color blanco, casi inmediatamente el se agacho y acerco su boca al centro de placer de la peliverde, el rubio empezó a dar suaves y rápidos besos a los muslos de la chica. Los gemidos de la contenedora del Nanabi poco a poco se fueron haciendo más fuertes, sus jadeos terminaron en un grito de placer debido a que el ojiazul introdujo su lengua en lo profundo de su ser.

Fuu abrió ampliamente sus ojos antes de cerrarlos nuevamente para dejarse llevar por el placer. La peliverde sentía como una placentera tensión se acumulaba dentro de ella, al mismo tiempo que sentía como si dicha tensión estuviera casi a punto de explotar. De pronto, el rubio retiro la boca de su zona húmeda. Ella lo miró a través de sus ojos naranjas nublados por la lujuria, su respiración era pesada y se encontraba en espera de las palabras del rubio.

"¿Quieres continuar con esto?". Fue lo único que escapo de los labios de Naruto, sus palabras eran apenas un susurro. La peliverde sintió como una pequeña sonrisa se formaba en sus labios, ella simplemente asintió y rápidamente empezó a deshacerse de la ropa que aun cubría al rubio.

Pronto, sus ropas se encontraban dispersas por todo el lugar. Fuu se encontraba sobre él. Su miembro presionaba contra la vagina de la peliverde, eso solo les hacía sentirse aun más ansiosos y excitados. La chica volvió a asentir, con la esperanza de transmitir sus sentimientos hacia él joven. Naruto pareció haber entendido. Con un sutil movimiento, los papeles se invirtieron, ya en el suelo la ojinaranja apoyo su peso sobre sus manos y rodillas, él rubio se posiciono detrás de ella. Sin embargo, Naruto permaneció quieto, como esperando a que ella estuviera lista.

Fuu sonrió levemente, ella lo miro por encima del hombro, a los ojos. Eso pareció darle todas las respuestas que necesitaba, poco a poco el empujo hacia adelante, introduciendo su miembro en ella. La peliverde apretó los dientes debido al dolor que empezaba en su entrepierna y se dispersaba por todo su cuerpo, se quedaron inmóviles unos momentos, para acostumbrarse a la nueva sensación. El dolor fue reemplazado rápidamente por el placer. Tras el primer suave gemido de placer, Naruto lentamente empezó a deslizarse fuera de ella, para luego empujar de nuevo, manteniendo un ritmo lento, pero constante.

Fuu no podía articular un pensamiento coherente en ese punto, a pesar de eso y por instinto, su cuerpo empezó a moverse al mismo ritmo que el ojiazul, sus movimientos poco a poco comenzaban a aumentar.

Sus mentes estaban en blanco, ambos se concentraban en el placer que invadía sus cuerpos. Tanto Naruto como Fuu dejaban escapar gemidos de satisfacción y placer. Ambos sentían la presión que se acumulaba en ellos, a la espera de ser liberada.

Con un último empuje, Naruto trato de acercar el cuerpo de Fuu al suyo lo más que pudo. La pareja se estremeció al mismo tiempo, y momentos más tarde, ambos llegaron a su clímax con un gemido de placer que resonó por todo el bosque.

Fin Flashback

Naruto cerró los ojos y suspiró con satisfacción. A pesar de que cuando despertó la mañana siguiente de ese día encontró a un sonriente Jiraiya, que le decía que era digno de ser su estudiante, al mismo tiempo que le agradecía por darle un buen material para su libro. Y aunque fue algo muy vergonzoso, a él simplemente no le importaba, aquel suceso era uno de sus mejores recuerdos, y nada podría hacer que pensara de otra manera. Sin embargo, su felicidad duro poco, ya que horas más tarde se encontraba en cuidados intensivos debido a ciertos ataques inofensivos por parte de una peliverde. El rubio dejó escapar una risa suave, si bien su estadía en el hospital no fue muy agradable, él sabía que aquel sufrimiento había valido la pena.

La joven de cabellos verdosos que se encontraba acostada sobre él empezaba a moverse, al parecer, debido al constante movimiento de su cuerpo. Ella le dirigió una mirada cansada, que exigía una respuesta. Naruto solo sonrió suavemente. "Lo siento... sólo pensaba en algunos de nuestros momentos juntos." Fuu le devolvió la sonrisa. "Más te vale que tus recuerdos sean lo suficientemente buenos para despertarme en medio de la noche... tonto"

Naruto simplemente sonrió antes de responder. "Nuestra primera vez." Los labios de la ojinaranja formaron una leve sonrisa, antes de apoyar su cabeza sobre el hombro del rubio. Poco a poco la peliverde volvía a dormirse, antes de sumergirse en la tierra de los sueños, ella murmuró algo. "Ese recuerdo, definitivamente vale la pena para despertarme..."

Naruto nuevamente sonrió, ese era uno de los muchos momentos que compartían juntos, uno de los muchos que valía la pena recordar.

Termine. Aunque casi que no lo logro, pero lo hice y eso es bueno. Bueno espero sus comentarios tanto constructivos como destructivos. Ahora, como les dije al principio tengo planes para dos historias NarutoxSara, la primera se retrasara porque he decidido agregar a un nuevo personaje que, seguramente tampoco conocen, con solo decirles que no sé ni su nombre, por eso es que no puedo subirlo. Sin embargo puedo darles una pista de quien será, es una chica y se puede ver en 3D, no creo que necesiten más. De la otra historia intentare subir el primer capítulo lo más pronto posible. Por último, ya saben que habrá una nueva película de Naruto, se llama Naruto y la prisión de sangre, lástima que aun ay que esperar algunos meses. Bueno espero y hayan disfrutado leer el fic, porque esta vez yo no disfrute al escribirlo. Hasta el próximo oneshot.