Bueno chicos y chicas, aquí el segundo capítulo editado, no sé cuando suba el tercero, pero espero no sea dentro de mucho!
Disfruten de su lectura.
Disclaimer: Los personajes pertenecen al gran Masashi Kishimoto, yo solo los utilizo para entretenerlos.
.
Cap. 2
.
Jaja, buen chiste. ¿Donde están las cámaras ocultas?
Eso de seguro era una broma, una muy pesada broma, ¿No?
A él no le podía gustar Sakura. Tenía las razones numeradas y todo. Pero su cuerpo no estaba tan seguro de lo que decía su cerebro. Una prueba contundente fue como pudo adivinar que ella estaba en la habitación antes de entrar -si, puede ser porque quizás era uno de los jounins más entrenados y todo eso, pero ese no era su principal problema ahora.- y se tensó para evitar su estremecimiento.
-Sensei ya traje las vendas- dijo la pelirosa mientras cerraba la puerta de la sala.
-Umm- fue lo que le respondió.
Sakura le hizo el vendaje necesario a Kakashi, sanó con su chakra algunas cortadas superficiales y para las más profundas le puso una pomada.
-Espero que se le recuerde usar la pomada sensei, de lo contrario, tardará más en sanar- le decía la chica muy seria.
-Umm, esta bien. Gracias por todo Sakura-
-No tiene que agradecerme Sensei. Este es mi deber como médico.- respondía la pelirosa con una cálida sonrisa que derretía a Kakashi por dentro.
-Sakura, no tienes por que seguirme llamando sensei. Somos iguales ahora, ¿Recuerdas? El sensei me hace sentir más viejo.-
-Si, lo sé-dijo algo apenada- Supongo que es la costumbre sen... Kakashi-
-Así esta mejor.- le respondió el peligris mientras arqueaba su ojito.
-`Jodidamente perfecto´-musitaba su Innerembobada.
¿Por qué simplemente su mente no se callaba y listo?
- Bien, Kakashi, ya puedes retirarte, solo evita hacer mucho esfuerzo durante unos días para que sanen todas las cortadas y listo- decía la pelirosa al ninja copia.
-Umm, bien- respondió fingiendo desinterés.
-¿Necesitas que te ayude? Voy de salida, si quieres te acompaño hasta tu casa- arrojó Sakura sin más, sorprendiendo al peligris y hasta a ella misma por la naturalidad en que salieron sus palabras.
-Umm, si no tienes problemas luego. Supongo que si.- dijo Kakashi
-Pues, no, no tendré problemas en hacerlo. ¿Vamos?- comentó Sakura
-Si, claro-
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
Iban camino a la casa del ninja copia, en silencio, más del habitual incluso.
-Y… ¿Tiene algo para cenar en su casa?- susurró Sakura, haciendo que el peligris saliera de su sueño. Y abriéndose paso en la espesa capa de tensión que los acompañaba.
-Umm, no que yo recuerde. Vamos a pasarnos por el mercado si es que no te importa.- respondió el peligris. ¿Venía soñando despierto?
Oh Kami, Sakura interrumpió en la mejor parte. Suspiró cansinamente y se dispuso a revivir su imaginación:
Sakura se acercaba con voz seductora y mirada penetrante.
-Eh esperado esto por mucho tiempo… Sensei- le susurró al oído, haciéndolo estremecerse completamente.- Ahora, relájese y disfrútelo…-
Lo besaba con ternura y pasión, mientras que con sus manos, desabrochaba el chaleco y quitaba su -estorbosa- camisa negra.
¿Quién hizo los uniformes con tantas prendas?
Pronto, su pantalón también fue a dar al piso. A Kakashi no le importaba que solo el estuviera desvestido casi por completo -aunque no estaba seguro si un corsé negro con encajes rosa pálido y la braguita a juego contaba como una prenda de ropa completa, pero ella estaba más "cubierta" que él.-… No señor, se dedicó a sentir el placer que le daba la pelirosa con solo un beso y una caricia.
Sakura jugueteaba con la elástica de sus bóxers y cuando por fin se los quitó, se arrodilló frente a él para….
-Kakashi, ya llegamos al mercado, ¿Qué vas a comprar?- le decía la pelirosa confusa por la mirada perdida del ninja.
¡Oh mierda! Dos de dos fantasías arruinadas. Sería mejor que dejara de leer Icha-Icha, estaba afectando seriamente su capacidad de concentración.
–Umm, no lo sé, ¿Qué te apetece cenar hoy?-
-¿C-Cenar?- dijo algo nerviosa la kunoichi
-Pues si. Luego de curarme y acompañarme a mi casa, lo menos que te puedo agradecer es con una cena ¿Cierto?- contestó alegre y despreocupado Kakashi.
-Ah, etto…. S-Si, claro. Pues, ¿Qué tal si compramos pasta?- respondió Sakura algo sonrojada por la propuesta de su exsensei-
-Umm, claro, pasta será.-
-O-
Una hora más tarde estaban saliendo del mercado para ir directamente a casa de Kakashi a cenar.
-Dejamos las bolsas en la cocina y empiezo con la cena- dijo el Hatake mientras abría la puerta de su departamento.
Al entrar, Sakura se sorprendió... Todo estaba... ¿en orden?
Su hogar estaba pintado con todos grises, negros y blancos. Había salida a un pequeño balcón y un sofá negro justo en frente de un TV enorme. Una mesita auxiliar frente al cómodo -por lo que podía observar- asiento y una biblioteca blanca justamente pegada a la pared con todos y cada uno de los libros que han sacado de Icha-Icha Paradise. Su comedor era pequeño con cuatro asientos y una barra de desayunar que lo separaba de la cocina.
Pero todo seguía estando en orden, es más, olía a limpio.
-¿Sorprendida?- dijo un divertido ninja copia.
-Si, un poco. Me impresionas Hatake.- le respondió culminando con una gran sonrisa.
-Umm- Kakashi estaba todo embobado por ese gesto que lo desarmaba.
-Bien, empecemos a cocinar- agregó Sakura.
-No- dijo serio el peligris -Yo cocinare para ti. Tú solo relájate-
Sakura estaba confusa -¿Y que se supone que haga mientras tanto?-
-Ponte a leer.- resolvió Hatake con un deje de burla en su voz.
-No creo que tengas libros normales, muchas gracias.- Y rodó los ojos ante su exasperante personalidad.
-¡Te gusta, te gusta!- gritaba su Inner divertida.
-Siempre apareces cuando no lo necesito...-contestaba Sakura mientras se dejaba caer en un de las sillas del comedor.
-¡Auch! Sakura, no seas tan mala conmigo.- le comentó su Inner con cara de perrito. -Yo solo quiero que lo aceptes-
-¡No aceptare nada!-
-¿Por qué? ¡Él es tan lindo!-
-Y sexy...-
-Como el infierno- estuvo de acuerdo Inner Sakura - ¡¿Lo ves, lo ves?! ¡Te gustaa!-
-No me gusta. ¡Y vete de una vez!-
-Está bien... Te molestaré luego- respondía con fastidio - ¡Ah! ¡Una última cosa!-
Sakura rodó los ojos frustrada, le estaba dando dolor de cabeza esa conversación -¿Qué pasa ahora?- Le preguntó cortante la pelirosa.
-Si lo llegas a aceptar algún día (¡Ojalá sea pronto!) considera que la opción de ser Sakura Hatake no es tan mala… Es más, hasta bonito se oye el nombre-Decía su Inner con evidente burla –Además, no me molestaría que Kakashi se nos tirará encima aquí mismo y ahorita. ¡Solo mira ese trasero por Kami!-
Sakura con evidente sonrojo ante las palabras de su pervertida interior solo atinó a decir - ¿Acabaste ya de mirar así a Kakashi?-
-¿Qué acabamos que? Sakura, te recuerdo que yo soy tú. Y la única que se le sale la baba por él es a ti. Bueno tú y miles de chicas más en la aldea. Pero no les des importancia, total, ¿Él no te gusta cierto?-
-No, no me gusta-se repitió Sakura. Tal vez si lo decía lo suficiente se lo llegara a creer ella misma.
-¡Bien!, tal vez algún día lo aceptes…-Dijo su Inner antes de callarse por completo.
-Al fin-suspiró Sakura aliviada.
Un increíble aroma llego hasta la nariz de la pelirosa, sacándola de sus pensamientos de una vez por todas. El peligris se acercó hasta ella con dos platos de pasta en las manos.
-¡Kakashi!- reclamó - ¿Por qué no me avisaste para ayudarte por lo menos a servir la comida?-
-Porque esta cena, es mi agradecimiento por tu trabajo de hace rato Sakura.- Respondió serio Kakashi
Sakura suspiró- ¿Nunca dejarás de verme como la pequeña que siempre protegías?-
-Si por mí fuera, vivirías en una burbuja donde nadie te hiciera daño. Pero me dijeron que era poco práctico, sobretodo en las misiones.- dijo arqueando su ojito
"¿De aquí a cuando Kakashi se preocupa tanto por mi?... ¿Será que…? ¡No! ¡Es imposible!... Se preocupa por que es mi amigo… ¿Cierto?"Pensaba Sakura sorprendida ante las palabras de su maestro
Luego de terminar la cena, se quedaron charlando en la mesa de cosas triviales, como el clima, amigos, misiones, etc.…
-Sakura, es un poco tarde ¿no crees?- Dijo Kakashi, mirando su reloj.
Sakura volteó hacia el reloj – Uhm, 23:00 hs… ¡¿23:00?!- gritó sorprendida.
Kakashi solo sonrió -¿Te acompaño hasta tu casa?-
Sakura, asintió levemente.
-Si quieres…-
-O-
Al salir del apartamento del Hatake, iban caminando en silencio, dedicándose miradas fugaces, como dos adolecentes a punto de hacer una gran locura.
Unos minutos más de caminata en silencio y llegaron al hogar de la pelirosa.
-Bien, gracias por todo Kakashi.- le dijo algo sonrojada
-No es nada.- respondió el peligris "tranquilo"
-Buenas noches.- dijo Sakura en tono suave y armonioso.
-Muy buenas…- musitó Kakashi embobado al ver a la pelirosa
Apenas Sakura se dio la vuelta y dio unos cuantos pasos, tropezó con una roca que había en el camino. Cerró los ojos esperando el impacto contra el suelo, pero curiosamente no llegó. En cambio, sentía un embriagante aroma varonil y una calidez inmediata sobre su cuerpo. Abrió sus ojos color jade poco a poco, como si no quisiera que ese momento acabara nunca, y lo vio, vio esa paz en su ojo oscuro, ese aroma que la tenía embobada, esos brazos que la tenían sujeta con fuerza pegándola hacia su pecho.
Kakashi sintió el corazón acelerado, amenazando con salirse de su pecho. Casi podía jurar que escuchaba los latidos del corazón de Sakura, agitado igual que el suyo.
Tal vez, y solo tal vez… Sí le puede gustar Sakura.
Estaba embobado por su aroma a cereza y la cercanía de sus rostros.
"Es tan… Perfecto"se dijo para sí misma Sakura… "Ojalá este momento nunca acabara."
Y ahí estaban, Kakashi sosteniendo a Sakura de su pequeña cintura, ella sonrojada y con sus manos en el pecho de él. Ambos mirándose a los ojos, tratando de descifrar que quería decir el otro con su mirada.
Kakashi fue acercando su rostro al de Sakura, estaban a pocos centímetros de distancia, Sakura al ver este movimiento se sonrojó aún más que antes, solo podía mirar los labios cubiertos del peligris acercándose lentamente. Parecía una tortura esperar, pero no se quería precipitar y hacer algo loco…
Pero Kami sabía cuanto deseaba un beso del ninja copia…
