Disclaimer: Los personajes de la serie "Fullmetal Alchemist" no me pertenecen. Éste es un fic sin fines de lucro.
Buscando trabajo, por fin encuentra una plaza como asistente. Pero, ¿qué clase de jefe le ha tocado? ¿Podrá Ed ayudarle a superar a su rival?
¡Importante!: Este fic podría tener algo de Yaoi en capítulos subsecuentes… Aún no estoy segura… Lo sabré más tarde :3
¡Por fin, el capítulo dos! Qué feliz soy…. espero que les guste.
Sombras
Capítulo II. El primer caso de Edward Elric.
Al llegar a la escena del crimen, Edward se vio embargado con un extraño olor, mezcla de penicilina con otra sustancia parecida a la que los cuerpos desprenden cuando se descomponen, éste último tan tenue que nadie más que él lo notó.
La escena de la muerte era la habitación del difunto (para éste entonces ya sabrán que Edward fue tan inteligente como para irse a meter en una agencia policiaca :3), el cual se hallaba aún en la cama. Era un hombre de mediana edad, cabello castaño, piel clara y constitución fornida pero esbelta. No parecía el tipo de hombre que muriera nada más porque se le antojara.
La habitación tenía una cama, un escritorio, una silla, un librero con libros de derecho y leyes (era abogado), y una mesita de noche, en donde se hallaba, volcado, un frasquito de tabletas de penicilina. El cuerpo parecía que estaba dispuesto de tal forma que sugería una muerte premeditada.
-¿Cuál es la causa de la muerte?-habló Riza, sacando (por enésima vez) a Ed de sus pensamientos.
Los demás se volvieron y Edward pudo ver sus rostros. Uno era alto y de cabello castaño, con la piel morena y algo flacucho, que respondía al apellido de Havoc, otro tenía anteojos y tanto ojos como cabellos oscuros, a quien llamaban Fuery. Breda era el mayor de todos, y su expresión de pocos amigos en su rostro moreno asustó un poco a Ed. Había otro, uno de cabellos negros, que registraba el cuerpo.
-No cabe duda-dijo el que se hallaba registrando el cuerpo-. Suicidio.
Todos asintieron en conformidad, pero a Ed todo ello se le antojaba bastante extraño.
-Bien, está decidido-dijo Havoc, estirándose como si hubiera tenido un muy dura jornada-. Ahora, vamos a comer.
Todos se hallaban saliendo, pero Ed ni se dio cuenta. Se encontraba absorto en sus pensamientos.
-Asesinato-dijo al fin, cosa que hizo que todos lo miraran como bicho raro.
-Las pruebas dicen que fue suicidio-arguyó Fuery.
-Las pruebas dicen que fue asesinato-dijo Ed, tozudo-. Y si no lo ven, están ciegos.
Ante ésa revelación, el que había estado registrando el cuerpo se volvió bruscamente y se encaró con el chico. No permitiría que nadie se atreviese a poner sus habilidades en tela de juicio.
-¿Qué has dicho?-se paró en seco al volverse Ed.
-(¿Quién es este niño tan…? ¡No te atrevas a decir que es hermoso!) O///O
-He dicho que fue asesinato-Ed se encaró con el hombre de oscuros ojos. Si algo le dolía, además de que se metieran con su altura o con su hermano, era que dudaran de su juicio.
-Basta, Roy, Ed-dijo Riza, mediando la situación-. No tienen que pelearse.
-¿Quién se supone que eres, chibi?
-¡¡¡¿A QUIÉN LLAMAS TAN ENANO QUE DUERME EN UNA CAJA PARA ANILLO?!!!-estalló Ed.
-Pues a ti, ¿ves a alguien más?-agregó burlón Roy.
-Tú…-murmuró Ed con los dientes apretados tratando de controlar su ira.
-Roy, él es el nuevo asistente, así que escúchalo-dijo Riza con una mirada que hizo a los dos desistir de su pleito.
-Bien-concedió Roy-¿En qué te basas para decir que es asesinato?
-¿Acaso no es obvio?-Edward le sonrió, triunfal.
-¿Acaso no ves la posición del cadáver? No tiene señal de lucha, y pareciera que estaba esperando la muerte. Era alérgico a la penicilina y pasaba por un mal momento. Además, hemos revisado la habitación y las ropas del hombre en busca de huellas u otros signos y no hay nada. ¡Nada!
Roy lo miró, ahora él tenía la mueca triunfal. No iba a permitir que ningún novato le dijese a él, que ya tenía siete años de experiencia, qué hacer. Ed no se dejó intimidar.
-¿Dónde está el agua?
La pregunta sacó a todos de foco. Roy dejó de sonreír.
-¿Tienes sed?-casi se burló el azabache.
-No. Sólo que me parece ilógico que tenga restos de penicilina en la boca, porque los tiene, ¿cierto?-Roy asintió-. En ese caso, suena ilógico que el hombre haya ido a la cocina para beberse las pastillas, dejado el vaso bien lavado y en el estante, vuelto a su cama, despilfarrar las pastillas y morir.
Todos lo miraron boquiabiertos, sin saber qué decir. Ciertamente no había ningún vaso por lavar o que diera señales de haber sido utilizado recientemente en la cocina, y, claro está, tampoco había un vaso sobre la mesa de noche o en algún lugar de la habitación. El chico continuó:
-Además, si no encontraron huella alguna, alguien las debió de haber limpiado, porque también es ilógico que una persona no toque su propia ropa…
En eso, Ed se calló y se apresuró a inspeccionar el cadáver.
-Él…-dijo algo alterado-, si fue asesinato, es probable que no haya muerto con los ojos cerrados… Y si el asesino tuvo la necesidad de limpiar toda huella o rastro, quiere decir que no utilizó guantes, además de que no veo restos de ese talco que traen. ¡La pupila!-dijo de repente, sobresaltando a los demás-. Pudo haber tocado la pupila al cerrárselos y…
-¡Claro!-Fuery se adelantó-. Las pupilas no las revisamos.
Todos se miraron y asintieron. Sacaron de nuevo sus instrumentos y pusieron manos a la obra sin decir una palabra, todos salvo el alto moreno, quien miraba al chico con un tic en el ojo. Todos lo habían ignorado, algo que jamás había sucedido siendo él el jefe, y todo por aquel simple novato. ¿Quién se creía que era? Además, no había dormido bien la noche anterior y tampoco había cenado… Se moría de hambre…
-¡Bingo!-Fuery levantó triunfal una fotografía ultravioleta que mostraba el vestigio de una huella-. Sin embargo- dijo a la par de que su entusiasmo decrecía-, es tan difusa que no sé si nos sirva de algo.
-Nos servirá al menos para saber si hubo otra persona, comparando los puntos con los de la huella de la víctima-Havoc le colocó a su compañero una mano amistosa en el hombro, tratando de darle ánimos-. Si comprobamos que son iguales, entonces no hay pruebas contundentes como para iniciar una investigación formal.
-¿No las hay? ¿Y qué hay de lo que dije?-Edward infló los mofletes como haciendo un berrinche xτ.
-No es suficiente-inquirió Breda en tono seco.
-Es raro que una persona se toque los ojos nada más porque se le pega la regalada gana-siguió arguyendo Ed-. ¿Y si resultan ser distintas?
-Entonces podemos confiar en tu teoría y comenzaremos la investigación, ¡contigo al frente!-dijo Havoc en tono ameno, pero la broma no le sentó del todo bien al jefe del grupo. Ed sonrió satisfecho, pero su sonrisa no duró mucho.
-(¿Quiere decir que no me creía?)-pensó- (¡Pero si era más que obvio! Eso es triste… ¡Sniff! °^°)
Por otro lado, un cierto moreno estaba estallando de ira por dentro.
-(¡Y en cima de que me ignoran ponen a éste crío como principal! Mi autoridad está siendo minada, ¡Y eso no lo voy a permitir! Pero, es tan mono… ¡No, Mustang! ¡Tú no dijiste eso! ¡Sniff!)
-¿Qué sucede?-Riza hizo que Mustang regresara a la Tierra (Al parecer el trabajo de Riza en éste fic es sacar a todos de sus cavilaciones =þ).
Roy carraspeó para llamar la atención de todos.
-Ahora que sabemos que es asesinato, ¡a trabajar!-dijo como si él hubiese sido quien lo descubriera. Ed lo miró feo ¬¬-. ¡Fuery! Encárgate de analizar ésa huella en el laboratorio. ¡Havoc! Toma de nuevo una muestra de DNA del hombre y mándala al laboratorio para análisis, así como quiero que hagas un raspado de la boca y la garganta de la víctima. Quizá no ingirió penicilina. ¡Breda! Llama a los forenses para que recojan el cuerpo. Hay que hacer una autopsia completa, incluyendo sustancias tóxicas. ¡Riza! Llama a los cuarteles. Dale al comandante el reporte de lo que hemos encontrado hasta ahora.
-¡Si, señor!-dijeron todos al unísono y se pusieron a trabajar sin dilación alguna.
-En cuanto a ti…-dijo dirigiéndose a Ed, quien lo miró desconcertado O_O-, quiero que me acompañes a registrar la casa entera. Tal vez encontremos nuevas pistas.
Edward sólo asintió y siguió a su superior que ya había dado media vuelta y salido de la habitación. Ed dejó a todos hacer lo que parecía ser que era lo que mejor hacían y salió al corredor. El hombre no vivía nada mal, tenía una bonita casa de soltero con tres habitaciones en la planta alta, a los que se accedía por medio de ése mismo corredor en el que se encontraba parado. Apoyó sus manos en la balaustrada y miró hacia abajo, en la planta baja. Pudo observar un bonito recibidor y la puerta de entrada, que tenía dos ventanitas por las que se entreveía el jardín y el caminito de cemento por el que se llegaba a la casa desde el exterior. Ed pudo notar que no había alfombra, y que el suelo de toda la casa estaba hecho de duela. Todo estaba reluciente, pero pudo notar que las botas negras de Roy dejaban marcas casi imperceptibles pero definitivamente reconocibles. Las huellas de la víctima también debían estar marcadas. Pero no había nada, salvo las de ellos mismos.
-¡Hey!-lo llamó Roy-. Dije que vamos a registrar la casa.
-¿Sabe si hay alguien más en ésta casa?
-Sólo el ama de llaves-respondió Roy acercándose a Ed, quien movía frenéticamente sus dorados ojos queriendo abarcar toda la estancia.
-¿Limpió?
-No, dejó la escena tal y como estaba.
-¿De dónde los llamó?
-Del teléfono en el recibidor.
-No están sus huellas-se limitó a murmurar Ed, casi para sí-, sólo están las de nosotros. A menos que ella use botas también…
-¿Crees que tenga algo que ver, Señor Genio?-Roy esbozó una sonrisa burlona, pero Ed ni caso le hizo.
-Mi nombre es Edward Elric. ¿Ella estaba afuera cuando los recibió? ¿Se negó a entrar?
-Sí, y sí.
-¿Las manos las tenía arrugadas?
-Es joven así que…
-No, hablo de que si estaban arrugadas por que había tocado agua y jabón.
-No lo sé-Roy comenzaba a perder la paciencia. No soportaba que el chico estuviera haciendo un mejor trabajo en su primer día que él. Había requerido alguien con capacidad de observación, pero ¡eso era demasiado!
-(¿Cómo es posible que no se haya fijado?)-pensaba Ed ¬¬ -(Él mejor que nadie debió haber pensado en todo ello. ¿Y se supone que de ahora en adelante va a ser mi jefe? Esto no pinta nada bien =τ).
-Vamos-llamó Mustang antes de recorrer el pasillo y bajar las escaleras. Ed lo siguió.
No tardaron mucho tiempo en registrar la casa entera, y ya hacía rato que los demás habían salido para cumplir con sus tareas asignadas. La casa estaba en perfecto orden… Demasiado perfecto, pensó Ed. Sólo había algo más sospechoso para Ed que la presencia de pistas: la falta de ellas.
Ambos se encontraban solos en el estudio, un lugar acogible e iluminado. Constaba de un escritorio lleno de papeles, un librero lleno de libros y un archivero. Una de las paredes era un gran ventanal que daba al jardín de la parte derecha, un ventanal que se corría una vez abierto el pestillo que se encontraba cerrado. Ed observó con atención los rosales que se alzaban al otro lado de la valla.
Ed se dedicó, entonces, a registrar el librero y algunas carpetas, pero Mustang tenía algo más en mente.
-Éste hombre debe tener muchos enemigos-dijo el menor-. Ha salvado tanto a criminales como a inocentes. Además, ha sido jurado en tres ocasiones, las tres de personas que están cumpliendo su condena.
Una sombra cayó sobre él y Ed se volvió. Mustang estaba allí.
-¡No me espantes de ésa manera!-replicó Ed, pero no hubo reacción alguna de su superior, lo que alarmó al joven-. (Ti-tiene la mirada de… de un asesino).
Mustang golpeó la pared con la palma de su mano y la dejó allí, acorralando a Ed contra el ventanal y su brazo. Ed lo miraba estupefacto. Roy esbozó una sonrisa maligna.
-(¡Me va a morder!)-pensó Ed con desesperación al ver que el mayor se estaba aproximando más y más a él con una lentitud desesperante. Un ligero rubor apareció en las mejillas de Ed, quien no podía articular palabra.
Pero lo que sucedió fue algo completamente diferente. Mustang no lo estaba mordiendo… Lo estaba… besando…
O///O
Ed abrió los dorados ojos como platos sintiendo el cálido contacto con el que ahora era su jefe, y se puso rojo a más no poder. Sólo se escuchó el sonido sordo de la carpeta al caer de las manos de Ed.
Con la fuerza que da la adrenalina, Ed logró empujar a Roy para que se rompiera el contacto y aprovecho el desconcierto del moreno para salir del estudio, sin parar hasta lograr salir de la casa. Con el corazón latiéndole a una velocidad fisiológicamente imposible, y ruborizado a más no poder, Ed, jadeando, trató de alejar el recuerdo de su mente, sin lograrlo.
-¡¡¡ME ACABA DE BESAR!!!-gritó a todo pulmón-¡¡¡ESE BASTARDO!!!!-se tiró de los cabellos, desesperado-(Mi primer beso fue…¡¡¡NOOOO!!!)°^° ¡Buuuuu!
En medio de sus cavilaciones, Ed no pudo darse cuenta de que, desde la espesura del tupido arbusto de rosal, dos ojos brillantes y malignos le observaban.
¡¡¡¡¡Nuevo capítulo!!!!! Espero que les haya gustado, porque en realidad lo escribí en uno de mis momentos de inspiración, ¡en una sola tarde!
Ojalá pronto me llegue otro chispazo para continuar con la historia…
=3 Miau!
