CAPITULO II
TU PAIS Y EL MIO… NO TIENEN POR QUE SER ENEMIGOS.
Los hechos violentos duraron tres días, desde el 7 de enero hasta el diez de enero… A medida que noticias del rompimiento de la bandera se dispersaban en la población, multitudes enojadas se acercaron a la frontera entre la Ciudad de Panamá y la Zona del Canal. En varias instancias, los protestantes entraron a la Zona, sembrando banderas panameñas. La policía de la Zona les lanzó gas lacrimógeno. La multitud lanzó piedras, causando heridas leves a varios de los oficiales de policía. La policía respondió disparando.
Las autoridades de la Zona del Canal pidieron a la Guardia Nacional (Fuerzas Armadas de Panamá) que suprimieran los disturbios. La Guardia se mantuvo alejada de éstos.
Mientras, los protestantes empezaron a romper la cerca que separaba la Zona del Canal de la República de Panamá. Se lanzaron gases lacrimógenos y luego balas a los que empujaban o rompían la cerca. Sin duda, la imagen más famosa que existe de los eventos de este día es la de dos estudiantes panameños en uniforme, trepando sobre la cerca, cargando una bandera panameña en Ancón. La opinión de muchos panameños y latinoamericanos fue expresada unos días después por el embajador de Colombia ante la Organización de Estados Americanos: " en Panamá existe hoy otro muro de Berlín"
Las multitudes panameñas crecían a medida que se acercaba la noche, y para las 8 p.m., unos 80 a 85 policías de la Zona del Canal enfrentaban al menos 5 000 protestantes, algunos estiman hasta 30 000 o más. Cuando el vice gobernador de la Zona se acercó a ver lo que pasaba, los protestantes tiraron piedras a su automóvil. Unos y otros parecían haber perdido la razón… un fuerte sentimiento xenófobo se iba incubando en muchos corazones… que duraría mucho tiempo y que muchos se aprovecharían de él para dañar muchos corazones y torcer muchos destinos, para saciar sus frustraciones y odios. Condenando a la soledad eterna a seres que no pidieron nacer.
A pedido del vice gobernador, el General Andrew P. O'Meara, comandante del Comando Sur de Estados Unidos, asumió la autoridad sobre la Zona del Canal. La Brigada de Infantería 193 fue desplegada alrededor de las 8:35 p.m.
Los negocios propiedad de estadounidenses en la ciudad de Panamá fueron incendiados. El recién inaugurado edificio de Pan American Airlines (que, a pesar de hospedar a una corporación estadounidense era propiedad de panameños) fue completamente destruido. La siguiente mañana, cuerpos sin vida de 6 panameños, probablemente atrapados en el edificio mientras saqueaban, fueron encontrados en los escombros. Incluido el de una compañera de trabajo de Adela María.
Algunos reporteros alegaron un gigantesco plan comunista, involucrando Demócratas Cristianos, Socialistas, líderes estudiantiles y otros bajo el control de Fidel Castro. Sin embargo, parece que los comunistas panameños fueron tomados por sorpresa por el brote de violencia y fueron la minoría de aquellos que pelearon contra los estadounidenses en el día de los Mártires. Una buena indicación de la relativa fuerza comunista vino dos semanas después cuando la iglesia Católica comandó una marcha por los caídos, que fue atendida por aproximadamente 40 mil personas. Una conmemoración rival de los comunistas el mismo día atrajo sólo como 300 participantes. Lo que confirma, ellos solo son valientes violentando mujeres y maltratando niños, pero al momento de demostrar valor, se esconden como los topos en la madriguera. Solo imponiendo en sus casas un régimen de terror donde golpean, maltratan, y hasta estupran cuando la compañera no quiere ceder a los requerimientos de piel, cama y pasión por estar enferma o lastimada por las ofensas, sus manos sucias se dirigen a la jovencita adolescente sin importar el lazo de sangre que tienen entre sí.
Ya sea o no por miedo de una toma inminente por los comunistas, a la embajada de Estados Unidos se le ordenó quemar todos los documentos sensitivos. Un número de estadounidenses residentes en la ciudad de Panamá, particularmente personal militar y sus familias que no consiguieron alojamiento en las bases militares, fueron forzados a dejar sus hogares. Hubo muchos casos en que panameños dieron refugio a estadounidenses que estaban en peligro en la Ciudad de Panamá y otras ciudades.
La confrontación no se limitó al área de la ciudad de Panamá. Noticias de los enfrentamientos se regaron con rapidez por radio, televisión y llamadas telefónicas privadas. La censura incompleta tuvo el efecto secundario de varios rumores en ambos bandos. Un rumor zonian popular, pero falso, dado en parte por los medios de Estados Unidos, decía que la Zona del Canal había sido re-nombrada como "Zona del Canal de Estados Unidos" y que ante ello, pasaría a ser una posesión definitiva de Estados Unidos.
Noticias y rumores viajaron instantáneamente 50 millas de la costa Pacífica de Panamá hasta la costa Atlántica. La segunda ciudad del país, Colón, que colindaba con la ciudad Zonian de Cristóbal, vio surgir disturbios unas pocas horas luego del inicio de las hostilidades en el lado Pacífico. Luchas intensas continuaron por los próximos 2 días. A diferencia de la ciudad de Panamá, las autoridades panameñas en Colón hicieron intentos al inicio de separar a los combatientes. Algunos incidentes sucedieron en otras ciudades de Panamá.
A medida que los disparos se hicieron comunes de ambos bandos, un número de personas sufrió heridas por proyectil de arma de fuego y murieron bajo circunstancias controversiales. Ascanio Arosemena, un estudiante de 20 años, fue herido en un ángulo por la espalda, a través del hombro y el tórax. Fue el primero de los Mártires, como se les llamó a los muertos de esos días. Testigos dicen que Arosemena murió mientras ayudaba a evacuar protestantes heridos de la zona de peligro. Los testigos parecen estar apoyados por una fotografía de Arosemena ayudando a un compañero herido, que se dice fue tomada instantes previos a que fuera herido. El edificio donde todo empezó, la Secundaria de Balboa, hoy lleva su nombre y es un Centro de Capacitación de la Autoridad del Canal de Panamá. Igualmente una importante Avenida de la antigua Zona del Canal lleva su nombre.
Una niña de 6 meses, Maritza Ávila Alabarca, murió con problemas respiratorios mientras su vecindario era bombardeado con gas lacrimógeno. Los Estados Unidos negaron que la muerte del infante estuviera ligada con el uso de gas lacrimógeno, manteniendo la política de que no es un agente letal. El 28 de septiembre de 2000, el profesor Uwe Heinrich publicó un estudio para investigar el uso de gas lacrimógeno por el FBI en el complejo de los Davidianos, en el que refiere que, si no se usan máscaras de gas y los ocupantes están en un lugar confinado "... hay una posibilidad de que la exposición a gas lacrimógeno CS pueda significativamente contribuir, o incluso causar efectos letales"
Varios recuentos estadounidenses afirman que todas los panameños que murieron eran ya sea saqueadores o matados por otros panameños. Varios recuentos panameños, también no acertados, culpan de todas las muertes a los estadounidenses. Esos que murieron en el fuego del edificio de Pan American Airlines no pueden culparse a los estadounidenses. Los panameños dispararon y puede que hayan herido a algunos compatriotas con balas que buscaban herir a estadounidenses. Un recuento definitivo de todas las muertes de esos días no ha sido publicado y tal vez nunca lo sea.
La versión oficial de la policía de la Zona del Canal fue que la policía no disparó directamente a los manifestantes, sino sobre sus cabezas o a sus pies. Esta versión fue desacreditada por investigadores independientes, que encontraron que la policía disparó directamente a las multitudes y mató a Arosemena y un número de otros panameños. Los expertos de balística del DENI (Departamento Nacional de Investigaciones) argumentaron que seis panameños fueron asesinados con balas de calibre 0.38 calibre Smith and Wesson, los utilizados por la policía de la Zona del Canal.
A pesar que algunas fuentes panameñas dan nombres y números diferentes, la lista de los mártires panameños puede encontrarse en el monumento a los mártires en Colón (donde se encuentran los restos de los mártires colonenses). Los 22 listados aquí incluyen a: Maritza Ávila Alabarca, Ascanio Arosemena, Luis Bonilla, José Del Cid Cobos, Teófilo Belisario De La Torre, Gonzalo A. France, Víctor M. Garibaldo, José Enrique Gil, Ezequiel Meneses González, Víctor M. Iglesias, Rosa Elena Landecho, Carlos Renato Lara, Evilio Lara, Gustavo Lara, Ricardo Murgas Villamonte, Alberto Nichols Constance, Estanislao Orobio W., Jacinto Palacios Cobos, Ovidio L. Saldaña, Rodolfo Sánchez Benítez, Alberto Oriol Tejada y Celestino Villareta. La mayoría de los recuentos estadounidenses listan las bajas de su lado en cuatro, a pesar que algunos varían entre 3 o 5. Los que murieron peleando en el lado estadounidense incluyen a: Luis Jiménez Cruz, David Haupt, Gerald St. Aubin y Michael W. Rowland. La mayoría de las heridas sufridas por ciudadanos estadounidenses fueron causadas por rocas o botellas que les fueron lanzadas. Del lado panameño el rencor por esas muertes hizo sufrir a mucha gente, generaciones después de lo ocurrido… y condeno a la soledad a mucha gente inocente.
Cuando terminó la pelea, los investigadores del DENI encontraron más de 600 balas incrustadas en el edificio de la Asamblea Legislativa (localizado cerca de la frontera de ese entonces). El Hospital Santo Tomás reportó que atendió 324 heridos y 18 muertes producto de los disturbios. El hospital de la Caja de Seguro Social trató a 16 heridos. La mayoría de los muertos y heridos sufrieron heridas por proyectiles de armas de fuego. Algunos de los más severamente heridos quedaron con secuelas neurológicas o parálisis causadas por sus heridas de bala.
Los investigadores estadounidenses encontraron luego de la pelea más de 400 balas incrustadas en el Hotel Tivoli. Años luego de los eventos de enero de 1964, documentos históricos fueron desclasificados, incluyendo los números de municiones utilizadas por el Comando Sur.
EN LA CASA DE LAS CASTILLO… UNA NUEVA TORTURA SE APARECIA NUEVAMENTE…
-¿Tú aquí?
-Si, mi amor… vine a tomar el lugar que me corresponde…
-¿Qué derecho tienes a venir a reclamar… me abandonaste cuando esperaba a Maritere…? No necesite nunca de tu presencia… para qué vienes, a tu hija no le haces falta…
-Aquí se hace lo que yo, digo, entiendes… - dijo el hombre- agarrando a la mujer por el rostro a la aterrorizada mujer- sírveme la comida, que tengo hambre…y luego vamos al cuarto…
Maritere lo vio…una rabia sorda invadió su ser, había pasado trabajo, por su culpa, aunque no era mala estudiante, reconocia los sacrificios que su madre hacia, pegada a una máquina de coser hasta altas horas de la noche para que ella estudiara… No podía llamar padre a un hombre que incluso, cuando ella aun no nacía dudo que fuese su hija… No lo iba a dejar entrar a su casa para que le desgraciase la vida a su madre… los vecinos le contaron que gracias a Dios y a su divina misericordia estaba viva… por que una vez que ella le fue a reclamar que cumpliera con su responsabilidad, le dio una golpiza que casi la hace abortar… eso no iba a quedarse así… El no volvería a tocar a su madre de nuevo… y menos para hacerle otro bebé, para que lo dejara abandonado después de renegar y maldecirlo… no….
-¿Qué hace este hombre aquí, mamá?- dijo la chica con el rostro congestionado de la rabia.
-Mari, es tu…
-Si, ya sé quién es, y se va ahora mismo... – dijo tomando la bolsa del hombre que la miró con rabia… era su hija… esta la arrojo por la escalera. Lo siento, este hombre se va por donde vino… O la que se va, soy yo, mamá. No pienso tolerarle que te haga otro hijo para que lo tire al tinaco como me tiró a mí.
-Con que esas tenemos, los pájaros disparando con escopeta…
-Cuando necesite leche, medicinas, un libro para estudiar, no estuviste, tuviste la desfachatez de decir que mi madre se acostaba con todos y que yo podía ser hija de cualquiera de ellos pero no tuya… a que vienes a reclamar lo que nunca te ganaste… Yo no te quiero.
El hombre alzó la mano, pero la chica, rauda y veloz tomó un cuchillo… el trató de quitárselo, para apuñalarla, pero con mala fortuna que…la chica fue más rápida, hundiéndole el cuchillo hasta la empuñadura.
-¡Aaagh!- dijo sintiendo la mordedura del cuchillo una y otra vez… cinco veces… hasta que se desplomó en el suelo, inerte… Maritere tenía la mano tinta en sangre… su madre temblaba con los ojos llenos de lágrimas
-Mari, mi amor… ¿qué hiciste?
-Hacer justicia… se que te pegaba cuando me esperabas, y que en una de esas golpizas casi me pierdes… pues, ya cobré lo mucho que sufriste… Qué Dios me perdone… fue en tu defensa.
-Has cometido un crimen… hija, te van a poner presa…
-No importa, mamá, por ti, lo haría mil veces, aunque no me lo pidieras… -dijo ella…- te quiero…
La señora tomo el cuchillo y lo lavó… y le lavo bien las manos a la chica…incluso se las cepilló para que no le quedara huellas de sangre y luego lavo la ropa que se había salpicado, poniéndola a secar inmediatamente. Por fortuna, nadie había visto lo ocurrido.
-Llama a Francisco… el te dirá que hacer… no irás a la cárcel… él conoce la historia...
El cabo Saavedra, se acercó a la casa de las Castillo… y la madre de Maritere le refirió lo ocurrido…
-Esto se puede arreglar… yo me voy a echar la culpa, a mi por ser guardia no me dirán nada… todo menos que usted vaya a la cárcel, doña Tere, María la necesita todavía… y si usted cae presa, se aprovecharán de su indefensión para sacar lo que quieran y robarle la inocencia, para enseñarle lo que no necesita saber aún, y convertirla en una mujer de la calle. Y yo quiero demasiado a Mari para quedarme de brazos cruzados…
-Gracias, chico… eres un buen amigo… -dijo Mari con tristeza.- Me temo que después de hoy, no volveré a sonreír.
-No digas eso, hija.
-Mamá, me acabo de hacer mujer de un golpe, con lo que acabo de hacer… nunca pensé que yo fuese capaz de algo así… me horroriza…
-Fue en defensa propia, además, fui yo quien lo hice…eso es lo que le vas a decir a quien te pregunte. Deme el cuchillo… doña Tere.
La mujer se lo dio… y el guardia lo tomó con sus manos, borrando las huellas de ambas mujeres… y se acercó al cadáver… tocó una de las heridas, a fin de mancharse con sangre y se salpico un poco en el uniforme… luego llamó a su superior…para reportar el crimen.
Los detectives de la Policía Secreta llegaron y él dio la versión de los hechos, que habían convenido… Mari estaba en el cuarto contiguo cuando ocurrió el hecho.
-Por fortuna, estabas aquí para defenderlas… solo Dios sabe a qué vino este…
-¿Por qué lo dice, inspector?
-Este hombre mató hacia tiempo a una joven de nombre Leonor Palma, era secretaria en una oficina gubernamental, parece ser que la requería de amores, y esta se resistió…y la mató… escapo a la policía zoneíta hacia unos meses, durante el traslado a la cárcel de Cocolí. Estuvo prófugo por mucho tiempo… hasta ahora… buen trabajo, cabo Saavedra.
Luego que la lechuza se hubiese llevado el cadáver del hombre que hasta ese día había sido su padre, Francisco aprovecho para hablarle a ella de sus sentimientos…
-Siento que tuvieras que hacer esto…
-Era lo menos que podía hacer… estaba en juego el porvenir de la mujer que amo… y eso valía cualquier sacrificio…
Maritere lo miró… de modo que él estaba enamorado de ella desde antes de lo de Boliqueso…
-Entonces, era cierto lo que decían las vecinas…
-No puedo ocultarlo más…-dijo el muchacho, tomando ambas manos de la chica- Se que no soy en modo alguno el hombre soñado para ti por tu madre, pero sé que de aceptarme me desviviré para que no pases trabajos… te quiero Maritere… y te quiero bien…-dijo el hombre conteniéndose para no tomarla en sus brazos y besarla. En esos tiempos no se besaba a una chica, si no se estaba comprometido.
-No te merezco.
-Eso deja que yo lo decida… te esperaré.
La bandera panameña, destrozada, fue llevada a la Presidencia, días después de lo ocurrido… El presidente de Panamá en esa época, Roberto Chiari, rompió relaciones diplomáticas con los Estados Unidos, un hecho sin precedentes. El 15 de enero de 1964, el presidente Chiari declaró que Panamá no reiniciaría relaciones diplomáticas hasta que se acordara abrir negociaciones para un nuevo tratado. Los primeros pasos en esta dirección fueron tomados poco después en Abril, cuando ambas naciones acordaron reasumir relaciones diplomáticas y los Estados Unidos accedieron a adoptar procedimientos para "la eliminación de las causas de conflicto entre las dos naciones". Unas semanas después, Robert Anderson, el enviado especial del presidente Lyndon Johnson, voló a Panamá para empezar las negociaciones. Por sus acciones el Presidente Chiari es conocido como el presidente de la dignidad.
Y la reacción internacional, no se hizo esperar… los Estados Unidos estaban en la mira de todo el panorama político internacional. Los británicos y franceses, que habían sido criticados por Estados Unidos por sus políticas coloniales, dijeron que había hipocresía en un poder cuyos ciudadanos zonian eran tan desagradables como cualquier otro grupo de colonos. El presidente de Egipto, Gamal Abdul Nasser sugirió que Panamá nacionalizara su Canal, como ellos habían nacionalizado el Canal de Suez. Algo que no debe sorprender, China, la Unión Soviética y Cuba, denunciaron a los Estados Unidos con fuertes términos. El dictador Español, Francisco Franco acusó a Estados Unidos de agresión contra Panamá. A pesar de que este había masacrado a un sinnúmero de españoles por el solo hecho de oponerse a su régimen… El clásico caso, de candil de la calle, oscuridad de la casa.
Significativamente, otros gobiernos del Hemisferio Occidental, que habían apoyado las políticas de Estados Unidos, se negaron a apoyar la posición norteamericana. Venezuela lideró un coro de críticas latinoamericanas contra los Estados Unidos. La Organización de Estados Americanos, bajo el auspicio de Brasil, tomó la jurisdicción de la disputa de las manos de la ONU. La OEA a su vez puso el asunto sobre su Comité de Paz InterAmericano. El comité investigó por una semana en Panamá, la cual fue recibida con un paro de labores nacional por 15 minutos para demostrar la unidad del pueblo panameño. No se tomó ninguna acción sobre la moción panameña para culpar a los Estados Unidos de agresión, pero el comité acusó a los estadounidenses de utilizar fuerza innecesaria.
EN LA BASE AEREA DE HOWARD…
George no estaba tranquilo, la mirada aterciopelada de Maritere le perseguía hasta en sueños… estaba enamorado, y lo sabía… pero habían demasiadas cosas que les separaban… lo primero era el incidente entre sus respectivos países, un fuerte sentimiento xenófobo había en todas las calles… ella era panameña, y lo ocurrido, no se olvidaría tan fácilmente…y más si en el preciso momento en que él le salvaba de una violación, moría el hombre en que había cifrado buena parte de sus ilusiones…
Igual predicamento tenía Anthony Brower, su compañero de base… desde que conoció a Adela María, había perdido la tranquilidad, aunque se las arreglaría para acercarse, la política exterior para él no sería obstáculo si deseaba conseguir a una chica… lo apostaba todo a su galanura…
Quince de enero de 1964.
El luto todavía estaba presente en las aulas Institutoras… un fuerte sentimiento de impotencia, rabia y dolor por los caídos en esos días… inundaba los corazones… Maritere había vuelto a las aulas, aunque de buena gana… no hubiese vuelto a la escuela. Le parecía que todos leían en su rostro, la falta que había cometido.
-¿Es cierto lo que se dice en la calle…?
-¿De qué?
-Que tu padre regreso y que trató de pegarle a tu mamá… y esta…
-Eso no es cierto… el que lo hizo fue el cabo Saavedra… el vive en la misma casa que yo… mi padre estaba buscando refugio, por que mató a una mujer… una tal Leonor Palma…creyó que volviendo, nosotras le daríamos cobijo…pero mi mamá se negó y cuando iba a matarla, se encontró con Francisco, pelearon y el al intentar quitarle el arma… se la encajo en el pecho cinco veces…
-Cielos, qué horror.
-Así fue… como él es policía, no le van a hacer nada, cumplió con su deber, eliminar a un criminal, en defensa propia y de mi mamá.
Cada vez se sentía más mal, diciendo esa mentira, pero no podía decirle a nadie que ella le había matado… Aunque dentro de su alma siempre llevaría la herida de una falta que no la lavaría ni siquiera el renunciar a la vida… ni al mundo.
Salió de la escuela, desde ese día había perdido las ganas de sonreír, incluso había perdido las ganas de vivir… pero… esa tarde…
-¡Hey, babe!
Ella se volvió… y desde un vehículo convertible, allí estaba George Johnson…
-¡Comandante!
El acerco el auto al borde de la acera… ella miró a su alrededor… temía que la insultaran por verla hablando con uno de los yankees usurpadores, como los llamaban.
-Sube, vamos a pasear un rato, hace tiempo que tenía la esperanza de volver a verte…
-No creo que sea prudente…
-No te preocupes por lo que diga la gente… Maritere… tu país y el mío no tienen por qué ser enemigos… y menos por causa de unos cuantos cabezas calientes que se les inculco que se van a quedar con esto eternamente, no sabiendo que algún día tendremos que regresar a nuestra tierra y devolver lo que es de ustedes por derecho… este es su suelo… lo quieran o no aceptar…
Las palabras apasionadas del hombre hicieron florecer rosas en las mejillas de la chica… que se subió en el convertible…
Una escena parecida se daba en las casas cercanas al barrio de La Exposición… un convertible rojo pasaba por allí, en esa calle vivía Adela María… la secretaria del doctor Arias Madrid.
-Hey, babe…
Adela se volvió, un hombre rubio, de ojos muy azules, la miraba coquetamente… era Anthony J. Brower…
-Comandante… qué hace por aquí…
-Estoy de permiso, y quise dar una vuelta, a pesar de lo revuelto que está el ambiente… sube… vamos al Club House a tomar algo, yo invito.
EN EL CLUB HOUSE…
Era un lugar concurrido por todos los soldados, aviadores y demás efectivos que estaban en las bases acantonadas en las riberas… allí se almorzaba bien, la comida era excelente y la atención, inmejorable… Maritere, se sentó frente a George… quien pidió un emparedado club, y una soda de las de moda en aquellos tiempos…
-¿Cómo está tu madre?
-Bien, gracias a Dios, en estos días se estaba acordando de usted…
-Y tú…
-Yo… también…- No iba a decirle que lo había soñado desde el día que le conoció… declararse a un hombre era mal visto.
Hablaron de cosas intrascendentes, hasta que George le hizo una pregunta que la estremeció…
-María, ¿tienes novio o estás comprometida?
La pregunta hizo que el rostro de la chica se pusiera pálido y repentinamente rojo… pensó en Francisco… el también le había dicho que la amaba… no le había aceptado como novio… y se sentía tan sola… lloraba todas las noches… desde que pasó aquello.
-No, comandante… no tengo novio… apenas tengo diecisiete años… y mis energías son para terminar la secundaria… quiero ir a la Universidad… estudiar y sacar a mi mamá de ese barrio infecto en donde vive.
-Eso suponía… -sonrió el hombre.
-Es la única riqueza que ella me deja… papá nos abandonó cuando aun no nacía…
-El típico irresponsable, que cuando tiene que enfrentarse al daño que hizo, sale huyendo por la puerta trasera. Me imagino lo que sufrió tu madre… verse sola con una nena…
-Ella ha desgastado su vista pegada a una máquina de coser, para que nada me falte… por eso quiero ir a la Universidad, tener una carrera y sacar a mamá de pasar pegada a una máquina de coser… El amor, este algo lejano en mi vida.
Una sonrisa triste apareció en el rostro de la chica… George la miraba y su corazón se apegaba más a ella… fue en ese momento que él le dijo…
-María, me gustaría ser tu amigo… no te ofendo con eso, ¿verdad?
-No le he negado mi amistad… De hecho, la tiene desde que me salvo de aquel…
A esa cita, siguieron muchas más… fueron pasando los meses, tanto Anthony como George avanzaban en sus conquistas… aunque para George, María Teresa no era una simple conquista… estaba total y profundamente enamorado… Una tarde que fueron a pasear al malecón…
-Ya casi termino sexto año… estoy haciendo los exámenes para ingresar a la Universidad…
-¿Qué carrera pretendes seguir?
-Derecho. Quiero ser abogada, como Clara González de Behringer, la fundadora del Tribunal Tutelar de Menores.
-La admiras mucho…
-S, fue la primera mujer en graduarse de Leyes, una profesión dominada por hombres… No es que sea feminista, ni mucho menos… la prueba está en que me visto como cualquier otra chica… pronto usaré maquillaje y perfume como cualquier otra mujer joven. MI afán es defender al humilde, a ese que no tiene plata para defenderse de la injusticia… al que cae en la cárcel porque robo una gallina para saciar su hambre… y poner en la cárcel al que roba, al que abusa del indefenso… al que comete un asesinato, y por ser rabiblanco no va a la cárcel… sino que maquillan las cosas para que no se sepa la verdad… a esos me voy a dedicar a perseguir…
George la miraba con admiración… esos días habían sido inolvidables… estaba reuniendo valor para decirle que estaba enamorado de ella e intentar darle un beso…
-Necesitarás estudiar mucho para eso…
-Así es, siempre me ha gustado estudiar… el tiempo que se va no vuelve y si vuelve no es el mismo, mamá se ha gastado la vida pegada a una máquina de coser, ahora me toca retribuir.
George le puso un brazo alrededor de los hombros, el aroma de su colonia, llenó la nariz de la chica… aquel gesto tan sencillo, pero a la vez tan intimo, encendió las alarmas en la chica… sería capaz de besarla… Venia soñando con ese momento… pero no se atrevía a insinuarlo siquiera… incluso despertaba pensando que sus labios habían besado los suyos en sueños.
-Eres buena hija, algún día Dios te dará una bella recompensa por eso.
-Solo sigo el cuarto mandamiento… Honrar padre… -sus ojos negros se llenaron de lágrimas… George que no es tonto, se dio cuenta de que algo andaba mal…
-¿Qué pasa, cariño?
-Nada… no me hagas caso… me he puesto sentimental de repente…
-Esas lágrimas no son de emoción… son de tristeza… algo te pasa, cuéntame, somos amigos…
-Se trata de la muerte de mí… padre… No fue Francisco el que le mató…- y al ver la expresión interrogante del hombre- Fui yo… iba a matarme y yo me defendí. Y defendí a mi madre… - el hombre se levanto de la banca donde estaba sentado… y la tomó de los hombros- Francisco se echo la culpa, porque mamá iba a entregarse para que yo no fuera a la cárcel… -lloró desconsolada- para que tampoco fuera yo…
-Cariño…
-No lo culpo si después de esto… no quiere verme más, bien sé que soy una criminal… una asesina, una parricida…
George la abrazó… sintió aquel cuerpo de niña ajustarse al suyo… sintiéndola llorar desconsolada… solo Dios sabia cuanto tiempo tuvo guardado semejante secreto… acaricio el negro cabello… con aroma a camomila y flores silvestres…
-Ya, cariño… tu no tuviste la culpa, se sabe que él había matado a una mujer hacia un par de meses, una mujer con la que trabajaba… llevo el cuerpo a la zona, pero nuestros MP no andan dormidos… intuyeron que algo pasaba y lo atraparon… pero con tan mala suerte, que escapo de los policías que lo llevaban a la Isla Penal de Coiba… imagino que pensó que ustedes podían esconderlo, sin imaginar que … tu ibas a cobrar justicia… te atacó, te defendiste… y buen amigo de la familia resulto ese cabo, cuando evito que fueras a la cárcel y que tu madre se echase una culpa encima…
-No puedo olvidar lo que hice…tengo pesadillas sobre eso… Nunca volveré a estar en paz conmigo misma…
George miró aquellos ojos negros llenos de tristeza, la brisa despeinó los cabellos de la chica… una hermosa puesta de sol… típica de los veranos de Panamá.
-Tengo algo que decirte… solo que… si te lo digo, huirás de mí…
-Dígamelo… -dijo ella aun con un sollozo ahogado en la voz.
George suspiró… decirle que la amaba, que no había noche que no pensara en ella… que se moría por besarla… era lo más difícil que le había tocado hacer. Y tendría que hacerlo.
-María Teresa, yo te amo.
La chica lo miro… lo que tanto había soñado en aquellos días se hizo una hermosa realidad…
-Y…no me dices nada.
-No se… no sé qué decir… ¿estás seguro de que… eso es lo que quieres?
-Nunca he sido caprichoso en los amores… de hecho las conquistas que he tenido han durado lo que tenían que durar en mi vida… no soy de los que cambian de pareja a cada momento… y como te lo dije cuando iniciamos esta amistad… Tu país y el mío, no tienen por qué ser enemigos… cuando no somos todos los que pensamos como esta gente que cree que este territorio va a ser nuestro por toda la vida…
-Si tus superiores te escuchasen… serias acusado de alta traición.
-No soy el único que piensa así… hay compañeros que comparten mi opinión… Hay hasta compañeros que son casados con panameñas… y no tienen la menor queja, aunque las hayan sacado de donde las hayan sacado. Marí me gustaría que fueras mi novia.
-¿Y tu familia?
-Soy huérfano… a mi padre lo perdi en la Segunda Guerra y a mamá hace cinco años… de hecho, cuando regrese a la vida civil, regresaré a mi profesión… soy actor de cine.
-No puedo creerlo… en que película…
-De hecho, fui Marco Antonio en la película que se hizo sobre Julio Cesar hace unos tres años… antes de que el tío Sam me llamara a prestar servicio… creo que la debiste ver en el cine o en la tv.
Y sí… lo recordó… hacia unos cinco años que se había inaugurado la primera televisora en el país… RPC televisión, cuya ubicación era en el edificio Chesterfield… en la Avenida Nacional… y la Televisora Nacional Canal 2, que le siguió después… en esas dos cadenas pasaban todas las novedades de Hollywood…
-Entonces, tienes fama… que puedo hacer yo… soy una panameñita vida mía… a tu lado…
-No te menosprecies… eres buena hija, a pesar de lo que pasó… y serás buena esposa y buena madre… si te decides a dejarme entrar en tu corazón.
George rodeo la cintura de la chica con los brazos… tiernamente… ella sintió la fuerza de aquel cuerpo varonil… y sintió que unos labios cálidos besaban tierna y expertamente los suyos… ella le rodeo el cuello con los brazos…
La tarde empezaba a caer… y la noche… empezaba a extender su negro manto en el cielo… mudo testigo de una noche donde habría amor, ternura… y se sellaría un pacto para la eternidad…
HOLA: Este es el segundo capítulo de LA FUERZA DE LA SANGRE…para reviews, tomatazos, felicitaciones y demás, escribir a Carla_regina33 . Gracias por leer… IURISANGEL.
