Por su parte Sam y Deán continuaban hablando del caso, Deán se había quedado con ganas de continuar su asunto con Max y no le prestaba atención mucha atención a Sam
… Deán, ¿podrías concentrarte? Esto es serio - pidió Sam, Deán hizo una mueca y lo miro fijamente.
- De acuerdo, ¿Qué tenemos?
- El FBI no ha quitado nuestras fotos de los mas buscados, bueno corrijo han quitado mi foto… pero la tuya no.
- El asunto de los leviatanes esta fresco, supongo que pronto me quitaran de su base, digo encontraron nuestros cuerpos ¿no?
- Espero que si … bueno voy al baño - Sam iba levantándose para ir al servicio cuando choco con Caroline y le tiro toda la comida que ella llevaba al suelo.
- O dios, lo siento… no me fije, pagare por todo yo solo… lo siento - dijo Sam rápidamente, tratando de recoger las cosas del suelo pero todo era un verdadero desastre, así que lo dejo y se fue al baño.
Deán había estado riéndose todo el tiempo y Caroline bueno ella seguía inclinada en el suelo, había quedado pasmada con los labios de Sam
Pasaron unos 20 minutos para que un policía gordo comiendo una rosquilla apareciera en el mostrador.
- ¿Dónde están esos villanos niña? - le pregunto a Max, ella lo miro con gracia de arriba abajo ese tipo no podría ni atrapar a un perro.
- Escucha amigo tardaste demasiado comprando esa dona, los malos ya se han ido - dijo Max
- Diablos otros más que se me escapan - exclamo el indignado policía y salió caminando muy chistoso, Max reía a carcajadas hasta que Caroline apareció
- He ¿por qué se ha ido el policía sin los asesinos? - le pregunto
- Decidí que no hay necesidad, no son asesinos
- ¿cómo puedes saberlo Max?
- Porque el que te tiro la comida tiene trasero de campeonato y el que me beso me ha dejado su número en el bra - exclamo Max al sacar el papelito que Deán cuidadosamente le había dejado
- Dios mío Max te ha escogido como presa - le grito en pánico
- Caroline si fueran criminales estoy segura de que conocerían a la famosa hija del estafador más grande del mundo - decía Max acerca del padre de Caroline, ella frunció el ceño pero acepto que su amiga tenia razón
- Bueno, supongo que no tendremos que preocuparnos más… esos tipos ya se están yendo –dijo Caroline, resignada Max corrió veloz hacia los muchachos y tropezó con el suelo recién encerado.
- ¿Oye estas bien? - le pregunto Sam mientras la ayudaba a levantarse, Max se quedo pasmada con esos hermosos ojos y se imagino a ella misma, en una cama con los 2 chicos como sus sirvientes, desnudos.
- ¿He estas bien? - le volvió a preguntar cuando se dio cuenta de cómo lo miraba.
- Si, gracias… señor gran trasero… digo señor - murmuro Max, ahí llego Caroline y la empujo hacia atrás, haciéndola caer sobre una mesa.
- Si está bien, gracias por su ayuda - les dijo nerviosa, Sam miro con una cara incrédula como Max había caído por culpa de Caroline y como ninguna de las 2 había hecho nada al respectó.
- Wow, eso ha sido… como ver a las kardashian en versión animada - dijo Deán cuando ya estaba en la calle con su hermano.
- ¿tú ves ese programa, Deán?
- Claro, son ardientes… vamos Sam, encontremos un motel porque esta noche, tendré cita con alguien. - decía Deán muy seguro de si
- ¿cita? Deán no tenemos más de un día aquí ¿con quién podrías salir? - le pregunto Sam, Deán sonrió y miro hacia el restaurant.
- ¿la rubia? - le pregunto Sam
- ¿Acaso me tomas como un racista, Sam?
- Entonces la morena
- Si, dios santo ¿viste esos pechos? Si fuera a tener un hijo, estoy seguro de que ella lo alimentaria por toda la vida.
- ¡Deán! - exclamo Sam ofendido de que su hermano hablara de esa manera por una mujer.
La noche llego y apenas salir del restaurant, Max salió para hablar por teléfono a Deán quien al ver el número desconocido en su identificador, sonrió complacido.
- Hola - dijo el con un tono alegre y jovial.
- Hem hola, soy… soy la chica a la que diste tu numero en el restaurant.
- ¿La rubia? - Deán estaba jugando con ella. - Ha no claro que no, eres la hermosa camarera que se resbala con el jabón.
- Esa soy yo, ¿estás libre, chico rudo?
- Claro que sí, nos vemos en tu casa…. Dame la dirección. - le pidió Deán, Max se quedo pálida, ¿Cómo iba a llevar a un chico a casa? A ese cuchitril donde además de todo el relajo, estaba Caroline.
