Albus recorría con la mirada toda su habitación en busca de objetos que pudieran habérsele olvidado, en tres días partirían a Hogwarts… deseaba llegar de una vez, ese verano no sería uno de los que recordaría con cariño, durante todo ese tiempo tenia pesadillas recurrentes donde Eleine moría…

-¡Sev!-grito su hermana desde la puerta.

-Pasa Lily-le invito y ella entro-¿que quieres?-le pregunto con amabilidad, Albus miro a su hermana, para ella ese verano no fue bueno, después de la muerte de su profesor favorito, pasaba largas horas en silencio y pensativa, algo que tenia completamente consternados a todos, ya que su hermana pequeña jamás fue una persona silenciosa.

-¿Podrías dejarme a Fher?-le pidió Lily con cuidado-me gustaría enviarle una carta a mis amigos…

-Claro-le contesto Albus acercándose a su lechuza, esta obedientemente se poso en su brazo y la acerco a Lily-Lily…-llamo Albus a su hermana antes de que se marchara-¿te encuentras bien?-le pregunto directamente, notaba extraña a su hermana como miedosa.

-La verdad… no-le contesto Lily nerviosa y abochornada-Albus, ¿puedo preguntarte… algo?-Albus la miro interrogante y afirmo con la cabeza invitándola a sentarse con él.

-Pues veras… es sobre…-pero antes que su hermana dijera nada, James irrumpió en la habitación de Albus sin llamar como estaba acostumbrado.

-Lily, mama te está llamando-les dijo James mientras los miraba desconcertado-¿que pasa aquí?-pregunto.

-Nada importante-atajo rápidamente Lily y se levanto y se fue sin Fher, algo que le pareció raro a Albus, su hermana no tenía una carta y además iba a ver a sus amigos en tres días… ¿sería una excusa para hablar con él?

-¿Que quería Lily?-le pregunto James preocupado-¿a ti también te hace preguntas raras?-quiso saber James.

-¿Cómo?-le pregunto Albus confundido.

-Si, primero me pregunta que si me puede preguntar algo, como si Lily fuera cuidadosa-dijo James, Albus empezó a mirar más desconcertado a su hermano-yo le digo que claro y luego se va enfadada diciendo que no le entendería y no le apoyaría, sin preguntarme lo que tiene en mente… está más rara de lo normal, que ya es decir…-le contesto James, por su cara Albus adivino que el también estaba preocupado por ella.

-No lo sé James, tu eres el que mejor sabe llevar a Lily, si ella piensa que tú no la puedes entender… yo menos-le contesto simplemente Albus.

-No seas melodramático y anímate-le dijo James con un guiño-el domingo a estas horas estarás con tu chica-y se fue riendo.

-De los dos el que tiene eso eres tu-le contesto Albus mientras James cerraba la puerta, lo cierto es que si le animaba mucho la perspectiva de ver a Eleine otra vez.

Albus recogió lo que quedaba y bajo las escaleras, no pasaría mucho más tiempo con sus padres y quería aprovecharlo lo máximo posible.

-Hola-dijo al entrar Albus, su madre estaba ocupada con Lily y la ropa que ella llevaría a Hogwarts, en cambio James jugaba un rato con el perro y el Kneazle de su hermana, Hocicos y Lunita.

-Albus, ¿estas seguro que tienes todo?-le pregunto preocupada su madre-¿no te dejas nada?-le pregunto ansiosa mientras miraba como Hocicos casi atropella a un cargado Kreacher, con toallas.

-No estoy seguro que tengo…

-¡James!-le regaño su madre sin prestar atención a Albus-No eres un niño para jugar, pero si lo haces, al menos que sea fuera…

James se rió y se fue con las mascotas al patio trasero, mientras Kreacher vagaba de un lado a otro maldiciendo por lo bajo.

-Albus, lo siento… ¿decías?-le pregunto su madre intentando seguir el hilo de la anterior conversación.

-No te preocupes-le dijo con una sonrisa Albus-lo tengo todo… ¿donde está papa?-le pregunto al no verle por ninguna parte.

-En el despacho-le informo su madre-y mejor ve, lleva no sé cuantas horas encerrado allí, le vendrá bien compañía…

Albus asintió y salió de la cocina, dejando a su madre y a su hermana ocupadas con la ropa de Lily, que no era poca…

Subió los escalones hasta el que era el despacho de su padre, llamo con cuidado, pero nadie contesto, Albus volvió a llamar con más fuerza y más insistencia…

-Pasa-escucho a su padre.

Albus entro y vio a su padre sentado con aire distraído y preocupado, cogió unos papeles y los guardo apresurado en el cajón del escritorio, para Albus no era raro su comportamiento, era lo que siempre hacia…

-¿Ha pasado algo?-pregunto su padre con escrutinio

-No nada, solo que mama me dijo que viniera a hacerte compañía, si no estas ocupado claro…-quiso aclarar Albus.

-No siéntate-le invito su padre, este se levanto y se acerco a una estantería donde tenía algo de beber, ya que tanto el cómo su tío Ron pasaba muchas horas allí.

Albus vio como su padre, a la hora de coger dos cervezas de mantequilla empezó a temblarle el pulso, Albus comenzó a preocuparse muchísimo.

-Papa… ¿estas bien?-le pregunto Albus dejando entre ver su preocupación.

-Si, Albus, no te preocupes, en lo últimos días he estado muy tenso… y no te quiero contar Ron…-añadió pensativamente su padre, mientras le acercaba la bebida.

-Y… no puedo saber porque, ¿no?-pregunto Albus, sabía que no le contestaría la verdad.

-Pues si…-le contesto directamente su padre, Albus le miro sorprendido-de todas maneras te vas a enterar, además tu y Rose… digamos que no se os da bien acatar órdenes-Albus empezó a sonrojarse, no, ni a su prima, ni a él, pero tampoco a Scorpius y a Eleine- sería estúpido por mi parte…

-Papa, me estas preocupando aun mas-le contesto Albus mas nervioso todavía.

-Albus recuerdas que hace una semana, el periódico El Profeta no salió a la venta en al menos dos días-Albus asintió, recordó que su madre estaba molesta, por lo visto había habido un problema con las rotativas, algo no muy importante-era mentira…

-¿Que?-pregunto Albus desconcertado.

-Albus, prométeme que pase lo que pase no le dirás nada a tu madre-Albus empezaba a ponerse más tenso-ella no lo sabe y quiero que siga así, lo mismo que a tus hermanos… mientras pueda…

-Te lo prometo, pero ¿porque me lo vas a decir a mi?-pregunto Albus nervioso.

-Porque de tus hermanos eres el más maduro, además… eres el único en que puedo confiar para que cuides de tu madre, James no piensa las cosas y Lily es muy inmadura y sensible, ninguno es tan fuerte como tu-le dijo su padre, Albus no podía dar crédito a su padre, además se le estaba encogiendo el corazón con sus palabras.

-Papa, ¿qué… intentas… decirme?-le pregunto Albus entrecortadamente.

-Albus, en ese periódico Rita Skeeter destapo la lista de los candidatos a suplir a Kingsley Shacklebolt, pudimos parar las rotativas a tiempo, pero desgraciadamente, unos de los periódicos había desaparecido-Albus empezaba a entender todo- sospechamos que los enemigos tenían infiltrados en El Profeta y se llevo el periódico y desgraciadamente hoy informan de esto…- y su padre le pasa el periódico de hoy a Albus-lee solo las líneas que he marcado…

Albus lo cogió, ahora si con las manos temblorosas y leyó…

Robert Hellert, Jefe del Departamento de Cooperación Mágica Internacional, ha sido hallado muerto en un hotel parisino, donde en unas horas se reuniría con el máximo representante Francés…

La causa de la muerte, esta sin revelar, algunos apuntan a un suicidio, porque encontraron grandes dosis de Filtro de la Paz…

Otras especulaciones no apuntan en esa dirección, ya que es un alto cargo y un miembro muy querido y respetado en todo el ministerio, con una labor intachable en su trabajo…

Deja a sus hijos huérfanos, dos niños gemelos de apenas cuatro años de edad, ya que la madre de estos murió de una larga enfermedad congénita hace dos años…

Albus solo leyó lo que tenía su padre subrayado, era una noticia escalofriante y si conocía a ese hombre, lo había visto en algunas ocasiones reunido con su padre cuando lo llegaba de pequeño a conocer el ministerio, lo recordaba con una sonrisa amable y tranquilizadora, era de procedencia hindú, muy amigable y respetado entre su familia.

-No lo sabía…-dijo Albus impresionado-pero no entiendo que tiene esto que ver contigo…

-Albus la lista de candidatos solo constaba de dos personas, una era Robert, lamentablemente y la otra… es Hermione…-le dijo su padre tristemente, Albus se le puso los pelos de punta, ahora lo entendía todo…

-Pero… insinúan que este hombre pudo…-intento decir Albus, pero su padre negó fervientemente.

-Conozco a Robert, lo paso muy mal cuando su mujer murió, pero adoraba a sus hijos, estoy seguro que no se suicido, estoy convencido que ha sido envenenado… y me siento responsable… soy el responsable de la seguridad de los miembros del estado y he fallado…-dijo su padre andando de una lugar a otro dolido.

-Pero… ¿y la tía?-pregunto Albus-está bien…

-Albus lo que te voy a decir no se lo puedes decir a nadie…-Albus volvió a asentir, en los últimos días guardaba muchos secretos importantes-Hermione lleva recibiendo cartas anónimas, como Ron y como… yo-le confesó su padre a Albus, este le miro aun más preocupado-son amenazas, muchas no pasan los controles de seguridad, contienen potentes maldiciones…

-Si me querías asustar lo has conseguido…-le dijo Albus nervioso- desgraciadamente entiendo que se las manden a la tía Hermione, pero, a ti ¿Por qué?-le pregunto Albus preocupado.

-Esa respuesta me la has dado tu el año pasado, recuerda, Albus…-le contesto simplemente su padre.

Albus también se levanto y empezó a caminar de un lado a otro, no entendía nada, no entendía a donde su padre pretendía llegar, pero entonces la imagen de Thor pasó otra vez a su mente como en muchas otras ocasiones… y recordó lo que le escuchó decirle al Señor Homelore…

"…pues porque el estúpido de Wezly o Wasley o como sea-Albus noto como el miedo le aprisionaba el pecho y Rose pego un gritito, que Scorpius logro callar a tiempo, estaba seguro de que era su tío Ron del que hablaba- parecía rastrearnos, siempre se acercaba demasiado… en las de más de una ocasión me vi tentado a acabar con el…-Rose ahora lloraba con más fuerza, Albus empezaba a ponerse nervioso si no se tranquilizaba podrían descubrirlos

-Pero no lo has hecho…-dijo Homelore, Albus pensó que el si había escuchado el grito de Rose.

-No, mis jefes querían que el ridículo e insignificante trío de oro siguiera con vida, matar a uno de los integrantes seria desencadenar la guerra antes de lo previsto…"

Albus se quedo meditando las últimas palabras una y otra vez, la verdad y el miedo de su significado empezaba a revelarse ante el…

-Lo has entendido, ¿verdad?-le pregunto su padre.

-La nueva Guerra dará comienzo en cuanto maten al trío de oro…-dijo Albus con resentimiento, odiaba ese sobrenombre, para él no era un trío de oro sino su familia…

-Eso me temo, creo que somos sus objetivos, intentaron acabar con los Prince, sin éxito, así que creo que la forma que tienen de desatar el pánico en el país es… con nosotros, no me gusta, pero soy consciente que mi imagen y la de Ron y Hermione, para bien o para mal transmite esperanza, es lógico que los enemigos quieran destruirla…-añadió simplemente su padre.

-¿Que debo hacer para ayudarte?-pregunto Albus sin vacilar, su padre le miro sorprendido y un tanto preocupado.

-Albus… necesitaba contárselo a alguien, pero si con lo que te he dicho, pongo en peligro tu integridad, haré que lo olvides-añadió severamente su padre mostrándole su varita, Albus simplemente asintió.

-No podré en peligro mi integridad, como tú dices, pero, papa, me estas diciendo que estas siendo amenazado… ¿Cómo quieres que reaccione?-le pregunto molesto Albus.

-Albus, también contaba contigo, eres más sereno que cualquier de tus hermanos o tu madre…-dijo pensativamente su padre-Albus, Kingsley no se siente con fuerzas de afrontar lo que viene, también intentaron envenenarle a él-Albus le miro aun mas asustado-con suerte, lo descubrimos a tiempo, pero me temo que arrastrara consecuencias, desgraciadamente no es tan joven y la edad no juega a su favor…-le explico con cuidado.

-¡Tenéis traidores en el ministerio!-grito Albus alarmado, su padre le hizo señas para que moderase su tono-¿en quién podéis confiar?-le pregunto con miedo…

-No sabemos de quien se trata, suponemos que son las mismas personas que les informaron de la residencia de McGonagall el año pasado, para que la secuestraran-le comunico su padre-sea quien sea el traidor, tiene un alto cargo en el ministerio, y tenemos que andar con cuidado, no podemos desestabilizar todo por lo que hemos luchado durante tanto tiempo, además… lo peor… sacrificaría mi vida por el bien de todos-Albus simplemente miro peor a su padre- pero es Hermione la que debe tomar las riendas del país en una de las peores épocas de las que nos encontramos, no podemos dejar que ella le pase algo… me temo que la única forma de protegerla… es que se exilie… hasta que Kingsley no pueda mas…

Albus volvió a levantarse, le dolía la cabeza, no sabía cómo debía encajar todo eso, ahora no se trataba de Eleine, lo que estaba ahora en peligro era su familia, no sabía lo que debía hacer, de toda las cosas la primera que vino a su mente ha sido Rose y Hugo…

-Rose y Hugo, ¿qué saben de esto?-pregunto directamente Albus.

-Conoces al cabezota de Ron, y Hermione es aún peor, no quieren preocupar a sus hijos-le contesto su padre resignadamente.

-¿Entonces debo sentirme alagado?-pregunto sarcásticamente Albus.

-No-contesto simplemente su padre-tener a tu cargo grandes secretos conlleva mucha responsabilidad Albus…

Pero antes de que Albus pueda decir nada en mitad del despacho de su padre se materializa lo que parece una bonita nutria muy débil por unas milésimas de segundo y desaparece sin emitir ningún sonido, Albus sabia de quién era ese Patronum y en un abrir y cerrar de ojos su padre sale corriendo del despacho a toda velocidad, tan rápido, que ha Albus no le dio tiempo a reaccionar…


Rose estaba tranquila en el salón de su casa, jugando (o siendo machacada) por su hermano Hugo en el ajedrez, bajo la mirada de su padre, Rose notaba a su padre más serio que de costumbre, pero no era nada comparado con el aspecto que tenía su madre, Rose estaba preocupada por ella, después de la boda de Victorie y Teddy, no parecía la misma.

-Te gane-dijo Hugo felizmente, nada conseguía mediar el humor de Hugo.

-No sé porque te alegras, siempre ganas, es una tortura jugar contigo-le reprocho Rose.

-Soy el mejor en todo, nadie me puede ganar-contesto Hugo feliz consigo mismo.

-Eso lo dudo…-le contesto Rose-nadie es invencible en todo…

-Pues soy yo-dijo Hugo con una enorme sonrisa de suficiencia muy odiosa en el.

-Olvídame-le espeto Rose sentándose cerca de su padre, que tenía los ojos perdidos en el periódico del día-¿algo interesante?-le pregunto mientras miraba por encima del hombro a su padre.

-ROSE-le grito de sopetón su padre, tanto que hasta Hugo salto de su asiento-¡no vuelvas a fisgonear en mis cosas!-le contesto en tensión su padre.

-Lo siento… solo era… solo preguntaba…-le dijo Rose una tanto acongojada por la reacción de su padre y intercambio una mirada con su hermano que también miraba a su padre incrédulo…

-Lo siento Princesita… no he dormido bien… no te preocupes…-le dijo su padre en voz pausada, su madre había aparecido en el salón y miraba con reproche a su marido, ambos se fueron del salón dejando a Rose y su hermano solos…

-¿Rose estas bien?-le pregunto preocupado su hermano, Rose simplemente asintió, no era la primera vez y seguro que no era la última en la que su padre le gritaba, pero siempre fue una causa más que justificada, no como en ese momento- espero que papa se prepare una tila sino…

Pero una fuerte alarma empezó a perforarle los tímpanos a Rose y a Hugo, sus padres irrumpieron en el salón, su padre les agarro a ambos sin ninguna delicadeza y los acerco a su madre, parecía fuera de si y su madre al borde de una crisis nerviosa, aunque con el ruido Rose no era capaz de ubicarse.

-¡Hermione!-le grito su padre obligándoles ir a la parte trasera, con el estruendo hasta Winky y Croohanks aparecieron-¡Debes ir al punto de reunión y avisar a Harry!

-Ronald… tenemos que irnos juntos-dijo su madre, Rose los miraba, aun se escuchaba esa alarma, no entendía nada, pero estaban muy nerviosos su padres.

-¡No hay tiempo!-dijo su padre nervioso-¡debes marcharte ahora con Rose y Hugo!

-¿Que le pasara a nuestras mascotas?-pregunto Hugo por encima de todo el tumulto, Rose recordó que Sius estaba en la guardilla con Pigwidgeon y Ámbar, la lechuza de su hermano.

-¡Winky ya sabes lo que debes hacer!-le dijo su padre a la elfa y en un chasquido esta desapareció y también Croohanks.

-¡Ron!-dijo su madre aun nerviosa, su padre les empujaba a los tres al patio trasero-¡podemos afrontarlos juntos!-Rose no entendía ¿a quién tenían que hacer frente?

-¡No!-le recrimino su padre-¡los niños estarían en peligro! ¡Hermione, Robert ha muerto y sabes lo que eso significa!

-Ronald… si te quedas… tú solo…-decía su madre presa del pánico.

-¡Te daré tiempo para borrar tu rastro hasta el punto de encuentro! ¡Recuérdale a Harry que continué con el plan original y no vuelva! ¡Pase lo que pase!-le grito su padre a su madre.

-Pero…-intento decir su madre, pero un ruido tremendo la interrumpió, Rose se estaba asustando, solo alcanzo a coger a Hugo con fuerza.

-¡QUE TE VALLAS YA!-le bramo su padre mientras él se internaba una vez más en la casa, a Rose se le hizo una nudo en el estomago…

-Ron… adiós…-dijo lastimosamente su madre, les cogió a ambos y la sensación de vació al desaparecer les hizo presa, aun mas que las últimas palabras de su padre.

Rose solo acertó a ver unos árboles, antes de que la misma sensación los envolviese, volvían a desaparecerse, para aparecer en una playa, luego otra vez, ahora parecía un callejón sucio, otra vez, casi no tenía tiempo de exhalar el aliento, Rose lo único que hacía era agarrar con más fuerza a Hugo por miedo a perderlos, lo mismo que su madre con los dos, aparecieron en tres lugares más, una carretera a las afueras de ninguna parte, una pradera al lado de un río y un islote en medio del mar, hasta que al fin se materializaron sobre una acera.

-Vamos-les dijo su madre sin perder tiempo, pero no se esforzaba en disimular las lágrimas.

-¡¿Que pasa?!-pregunto Rose nerviosa y mareada como Hugo, pero su madre no les daba tiempo de recobrarse, andaba de un lado a otro a toda prisa, a Rose el lugar no le era familiar.

Su madre negó con la cabeza cogiéndoles con más fuerza y apurándoles entre las pequeñas casas que había en el lugar, sin dudas no se encontraban en Londres, su hogar.

-¡¿Que pasa con papa?!-pregunto Rose nerviosa-¡me niego a seguir andando si no me contestas!

-¡Calla Rose!-le grito su madre dejando que las lagrimas salieran a borbotones de sus ojos, con esa contestación Rose paro de preguntar.

Siguieron andando hasta que llegaron a lo que parecía una casa medio en ruinas, esa casa a Rose le resultaba vagamente familiar y un presentimiento fatídico le recorrió todo el cuerpo, miro a Hugo que también miraba la casa nervioso seguro que él también se preguntaba que sitio era aquel.

-¡No perdáis tiempo!-le grito su madre mirando en todas direcciones, no parecía que nadie les estuviese observando-¡Entrad!-les ordeno y los dos obedecieron.

-¿Donde estamos?-quiso saber Hugo, el al igual que Rose miraba en todas direcciones intentando reconocer algo, había mucho polvo, parecía un sitio viejo, pero estaba decorado, le parecía extraño a Rose que nadie entrase allí y no se llevase nada, algunos objetos parecían valiosos.

-Rose…-murmuro simplemente Hugo, ella se acerco a su hermano y vio que él había limpiado un marco de fotos entre el polvo, en la foto había un hombre adulto de gafas y pelo negro descuidado, igual al de su tío Harry y que sostenía a un bebe en los brazos, un bebe de ojos verdes…

Rose intercambio una mirada sorprendida con Hugo, Rose no podía creer el lugar donde estaba… estaba mirando el retrato de James Charlus Potter, el padre de su tío Harry, estaba en el mismo lugar donde él había perdido la vida a manos del Innombrable, protegiendo a su familia…

Este último pensamiento en Rose provoco un gran desasosiego, ya no era capaz de reprimir las lagrimas y intentaba esconderlas ante Hugo, su padre se había quedado atrás y su madre parecía desesperada, no entendía que es lo que estaba pasando, pero no quería hacer caso a ese presentimiento que le desgarraba las entrañas.

-Expecto Patronum…-intentaba conjurar su madre, pero solo aparecía una tenue niebla-Expecto… Patronum…-dijo y lo intento una vez más, con el mismo resultado, no era capaz de reprimirse.

-Mama, tranquila, papa vendrá en seguida-le dijo Hugo y se acerco a ella para reconfortarla, pero Rose no fue capaz, estaba haciendo grandes esfuerzos para contener el aire y intentar controlar el dolor…

-Expecto Patronum-y de esa si, su madre logro conjurar a su nutria, pero más difusa que nunca y se fue, su madre ni siquiera se preocupo una vez que se marcho.

Su madre se alejo un momento de Hugo como Rose, ahora Rose miro con detenimiento a su madre, quería ver la verdad en su mirada.

-Niños… pase lo que pase…-les dijo su madre sin casi aliento-saldremos adelante…

-Hermione…-dijo de pronto una voz de golpe, Rose la reconoció, era su tío Harry, Rose estuvo tentada a acercarse a él, quería preguntarle sobre su padre, pero su madre no les dejo, interponiéndose entre ellos y su tío, además apuntaba a su tío con su varita firmemente, por primera vez.

-¿Cómo puedo saber que eres Harry Potter?-pregunto directamente su madre.

-Hermione, la primera vez que vine al Valle de Godric, fue contigo, con nadie mas-le contesto su tío y su madre bajo la varita y se lanzo a sus brazos.

-Harry, Ron no está… se quedo para que… pudiera huir con los niños-decía su madre atropelladamente- Ron debe de haber…

-Hermione, no lo digas-le contesto su tío con seguridad, aunque Rose veía que sus ojos delataba la impaciencia y el nerviosismo-Iré a Londres-dijo su tío con seguridad-tu ve con Hugo y Rose a La Madriguera…

Pero dejaron de hablar en cuanto notaron que unos pasos se acercaban a la casa… su madre les miro y les apuro para que se colocaran a su espalda, para protegerse, Rose lamentaba no haber cogido la varita, la había dejado en su casa, al igual que Hugo, tanto su madre como su tío Harry se pusieron a la defensiva ante la persona que se acercaba…