DISCLAIMER: Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer
AMOR DE VERANO
CAPITULO I
Seis años después...
- Mami... – gritó Nessie corriendo hacia ella cuando bajó del coche
- Hola, cielo – la saludó levantándola en sus brazos y dándole una vuelta en el aire – ¿Cómo estás, cariño?
- Bien. La abuela me está enseñando a pintar una "naturaleza muerta".
- ¿Ah, sí? – sonrió
- Sí, ella lo está pintando también.
Bella caminó por el jardín rumbo al estudio de pintura que su madre tenía instalado en la que había sido la casita de invitados.
Renée Swan era una afamada pintora y poco a poco iba introduciendo a su única nieta en el mundo del arte.
- Hola, mamá – saludó a la mujer que daba pinceladas amarillas a las manzanas que había plasmado en el lienzo
- Hola, cariño – saludó estirando el cuello para que Bella dejara un beso en su mejilla – ¿Cómo ha ido el día en el hospital?
- Agotador. Me tocó trabajar con Mike Newton y ese hombre en el quirófano es agotador.
- Pero se supone que es un cardiólogo excelente.
- Como médico lo es, pero como persona...
Bella había soñado toda su vida con llegar a ser cardióloga, pero sus planes habían cambiado drásticamente en cuanto su bronceado ibicenco había marchado.
Un mes después de volver de Ibiza, había ido al hospital por un virus estomacal que resultó ser un embarazo, y allí su vida cambió.
Dejó la universidad y volvió a Seattle a casa de sus padres.
Ocho meses después nació la pequeña Vanessa. Una niña exquisita que le recordaba más a su padre cada día que pasaba. Tenía los mismos ojos verdes y el mismo cabello cobrizo que aquel inglés seductor que había conocido en una fiesta en un yate en el Mediterráneo.
Sus padres se habían apenado al ver su sueño frustrado pero la habían recibido con los brazos abiertos, y prácticamente la habían obligado a vivir con ellos durante los primeros tres años, para que pudiera entrar en la escuela de enfermería, mientras le ayudaban con el cuidado de la niña.
Al graduarse había entrado a trabajar en el hospital de Seattle, gracias a la influencia de su gran amigo Jasper Hale, cirujano neurólogo del hospital. Unos meses después había alquilado un pequeño departamento para vivir con su hija, aunque sus padres le regalaron una propiedad seis meses después aduciendo que vivir de alquiler era tirar el dinero.
Vivía entonces a sólo tres kilómetros de la casa de sus padres, con su hija y Sam, el enorme pastor alemán que su mejor amiga, Rosalie y su marido Emmett, le habían regalado a la niña cuando cumplió cuatro años.
- ¿Os quedáis a cenar? – preguntó su madre con la vista aún fija en las manzanas
- No, gracias, mamá. Nessie mañana tiene un día largo, me gustaría que se fuera a la cama temprano. Rosalie vendrá a recogerla para ir a la modista.
- Imagino que ya tienen todos los preparativos a punto
- Según Jazz, sí – sonrió – pero su novia es bastante más detallista, así que...
- Todavía tiene cosas que ultimar – aventuró su madre risueña
- Exacto
- Pobre Jasper... no sé cómo pudo enamorarse de alguien tan hiperactivo
- Ya sabes, el amor...
Jasper Hale, el hermano de su mejor amiga, Rosalie, se casaba dos semanas después con su novia desde hacía cuatro años, Alice Cullen.
Los Cullen era una de las familias más antiguas de Seattle. Tenían muchísimo dinero y muchísimos contactos y amistades, por lo que la boda de su hija menor sería por todo lo alto.
Siendo los copropietarios del famosísimo estudio internacional de arquitectura, Cullen, Vulturis e hijos, no era raro pensar que habría allí suficientes invitados importantes para hacer de la boda el evento del año.
Y la pequeña Vanessa, gracias a ser la ahijada de Jasper, había sido elegida la damita de honor, junto con Henry, el niño de dos años de Rose y Emmett, que era el encargado de llevar los anillos.
Vanessa ya estaba en la cama cuando Rose llamó.
- Hola, Rose
- Buenas noches, cariño – saludó con voz cansada – ¿Cómo estás?
- Parece que no tan agotada como tú
- Supongo que no – sonrió su amiga – Hoy ha sido un día largo
- ¿Quieres contarme?
- Oh, nada importante, sólo mucho trabajo. – Rosalie era abogada y además de trabajar en un despacho junto a su marido, hacía voluntariados en diferentes asociaciones, por lo que no era extraño que acabara agotada bastante a menudo – Llamaba para cancelar la cita de mañana con la modista.
- ¿Sí? ¿Y eso por qué? ¿Sucedió algo?
- Oh, no. Alice me llamó hace un rato para decirme que lo dejaríamos para el día siguiente.
- Oh, ¿y eso?
- Parece ser que Alice había organizado para que todos fuéramos juntos, pero el vuelo de su hermano que es el padrino, debía llegar hoy pero fue cancelado y no llegará sino hasta mañana.
- ¿El hermano de Alice? ¿El que vive en Barcelona?
- El mismo.
- Entiendo. ¿Quieres que lleve a Nessie a tu casa? Puedo pedirle a Renée que lo haga.
- Oh, no, no te preocupes, ya la recogeré yo.
- Gracias, Rose. Estos días tengo complicado salir del hospital.
- Sí, lo sé. Jazz me ha dicho que tenéis mucho trabajo.
- Sí, con eso de la fusión estamos saturados.
Bella trabajaba en el hospital universitario de Washington, que hacía un par de meses había consolidado la fusión con un centro hospitalario bastante menor.
Así había sido que habían recibido tantos pacientes y personal sanitario extra, que aún estaban intentando amoldarse al nuevo hospital.
- Espero que no te toque ningún turno el día de la boda.
- No, ya tengo reservado el día libre. E imagino que siendo la boda del doctor Hale, a nadie se le ocurrirá negármelo.
- Parece que Jasper ha invitado a algunos médicos interesantes – comentó su amiga con una sonrisa socarrona que Bella pudo intuir a través de la línea telefónica
- No conozco muchos médicos interesantes en el hospital, pero si tú lo dices...
- No sé, creo haber escuchado que Tyler Crowley está invitado
- Es posible – aceptó divertida, porque desde que Bella había aceptado salir a tomar una copa con Tyler, tres veces el mes anterior, Rosalie no cejaba en su empeño de querer emparejarles.
- ¿Iréis juntos?
- No, yo iré con mis padres y mi hija, las tres generaciones Swan juntas.
- ¿Tyler no te lo pidió?
- Déjalo, Rose – pidió con voz cansada
- ¿Por qué? ¿No te gusta Tyler?
- No estoy buscando una relación en este momento.
- Dios, Bella, ¿y cuándo buscarás una relación? ¿cuánto tiempo ha pasado desde que echaste un polvo? ¿desde el padre de Nessie?
- No he conocido a nadie que valiese la pena...
- Tampoco es que te esforzaras por buscarlo – replicó su amiga
- He tenido citas – corrigió – He salido con más hombres desde que nació Nessie que con los que salí antes...
- Tampoco es que necesitaras mucho, antes de que Nessie naciera sólo saliste con Jake y con el padre de Ness.
- Bueno, ya ves, dos hombres en veintidós años y luego cuatro en seis años.
- ¿A ir tres veces al bar junto al hospital, llamas tú una cita?
- Rose, tengo que colgar – se disculpó – Nessie me está llamando – mintió
- Sí, claro, pues yo no la escucho.
- Me ha llamado. Hablamos mañana.
- De acuerdo. Nos hablamos – se resignó Rosalie y colgó.
Bella odiaba esas conversaciones. Es verdad que había salido con hombres después de tener a Nessie, Tyler, Sam, Eric y Paul, con Tyler tres citas, Sam cinco, Eric cinco también y Paul sólo dos.
Lo había intentado, pero en cuanto la habían besado y sus manos se habían acercado a sus pechos o al menos a estrecharla íntimamente, les había cortado y había comenzado a rechazar sus invitaciones.
Lo sabía, tenía alguna especie de trauma. Había sido toda la vida la correctísima hija del jefe de policía Swan.
En su juventud había tenido un novio formal, Jacob Black, el hijo de Billy Black, un buen amigo de su padre.
Habían estado juntos cuatro años, y sólo se había acostado con él después de salir durante cuatro castos meses.
Pero luego se había tomado unas vacaciones en Ibiza, y el ambiente, el calor, la libertad y despreocupación la habían llevado a soltarse y se había ido a la cama con un chico que acababa de conocer.
Había tenido las mejores experiencias sexuales de su vida, teniendo sexo en todos los escenarios imaginables en una isla, y había resultado embarazada de un hombre de quien ni tan sólo sabía el apellido.
Sólo sabía su nombre, y que era un arquitecto de Londres.
Pero no por ello había olvidado lo cariñoso y tierno que era al hacerle el amor como si fuera la mujer de su vida. No por ello había olvidado su olor, su sabor, el sonido de su risa divertida, y cómo dormía la noche entera abrazado a ella, para hacerle el amor nada más despertar.
En esa semana habían hablado muchísimo, sobre libros, cine y música. Sobre viajes e intereses. Sobre costumbres y gustos, pero nada que le permitiera ponerse en contacto con él cuando descubrió su estado.
Y después de eso, no había podido evitar sentir que había defraudado a sus padres, aunque ellos nunca, ni una sola vez, le hubieran recriminado su error, o le hubieran hecho sentir mal de ninguna manera.
Todo lo contrario, la habían apoyado cuando les había dicho que pensaba continuar con el embarazo, aún sabiendo que dejaría la universidad.
Su madre la había acompañado durante el embarazo y el parto, y habían hecho sentir bienvenida a su hija y la habían amado todo el tiempo.
No obstante su magnífica relación con sus padres, muchas veces sentía que les había decepcionado.
Y eso se traducía en un miedo constante a soltarse con los hombres, por mucho que Rosalie e incluso Renée insistieran en que aceptara todas las invitaciones que recibía.
Por eso había aceptado salir con Tyler, el más reciente cirujano plástico del University Hospital of Washington, pero no había hecho más que tener tres citas con él.
Y tampoco tenía intención de cambiar su postura, sin importar cuánto insistiera Rose.
Primer capi. Espero que les guste.
Gracias por la acogida que le habéis dado a mi nuevo fic, espero no decepcionar.
Gracias por los reviews, alertas y favoritos y gracias sobre todo por leer.
Besitos y nos seguimos leyendo!
Barbara Varga: Bienvenida y gracias por seguirme una vez más. Espero que te guste el fic. Ya habrás podido ver el fruto de tanta pasión, je je.
donitha: Bienvenida al fic y gracias por tu review, y sobre todo gracias por la oportunidad. Supongo que éste era el cambio que te esperabas, no? De momento no tengo días fijos para actualizar porque no quiero descuidar los otros fics que tengo en curso, pero intentaré ir publicando martes y jueves, si me es posible. Espero que te siga gustando la historia.
ninacara: Bienvenida también al fic, y gracias por tu review y por seguirme. Me alegro que te gustara el prólogo, espero que también te haya gustado el primer capi.
Besitos!
