Capítulo Uno
"Ya sabes, si esto no fuera por una buena causa, no habría forma de que estuviera haciéndolo," le dijo Nessie Cullen a su hermosa perra labrador de color chocolate, Sasha.
Ella medio esperaba que la perra la convenciera para librarse de esto, independientemente de la causa, pero su mascota sólo la miró como si dijera, "No me mires a mí, esta fue tu idea." De hecho, por la sonrisa canina en el rostro de Sasha, casi pensó que al animal le hacía gracia todo el asunto.
"Por supuesto que encuentras esto gracioso," murmuró Nessie. "Nadie te está pidiendo que te quites la ropa."
Sasha le dio una mirada intencionada que decía, "Eso es correcto. ¡Y ni pienses en tocar mi collar!"
Bueno, tal vez decir que se quitaría la ropa era una exageración. Ella podría hacer un poquitín de exposición artística de los hombros, quizás incluso mostrar un poco de pierna. Nada más que eso.
"¿Cierto, Sasha? Trazaremos el límite en los hombros y piernas."
Realmente era para una buena causa. El refugio animal en donde obtuvo a Sasha dos años atrás, estaba organizando una especie de sexy calendario "desnúdate-para-la-causa", con el fin de reunir fondos. Nessie y las otras mujeres voluntarias, habían accedido a hacer las fotografías.
Hubo una organización de rescate animal en Portland que había hecho lo mismo el año pasado y tuvo un gran éxito, obteniendo miles de dólares para ayudar a apoyar su refugio. Cuando la dueña, en donde Nessie era voluntaria, le preguntó si lo haría, no fue capaz de decir que no.
Ahora que se encontraba parada frente a la puerta del estudio de fotografía en el centro de Seattle, comenzaba a pensar que en su lugar debió donar algo de dinero. No es que fuera una mojigata o demasiado tímida ni nada de eso. Era sólo que nunca había hecho algo tan atrevido y audaz como posar medio desnuda para un calendario pin-up.
Pero ella había dicho que lo haría, así que no se iba retractar ahora. Nunca podría enfrentar a las otras chicas del refugio si no lo hacía. Todas ya hicieron sus sesiones de fotos y no habían dejado de hablar sobre lo divertido que había sido.
Así que, tirando más de cerca la correa de Sasha, Nessie abrió la puerta y entró. Una pequeña campana adherida a la parte superior de la puerta tintineó, anunciando su llegada. Miró alrededor del estudio, creyendo encontrar a la fotógrafa esperándola, pero la mujer no se veía por ningún lado. Las otras chicas que hicieron la sesión de fotografía ya la habían descrito como alguien muy fácil con quien trabajar. Eso hizo sentir mejor a Nessie. Posar para una agradable mujer mayor no la haría sentir tan avergonzada.
Después de que unos minutos pasaron y nadie salió desde la trastienda del estudio, Nessie pensó que la mujer no debió de escuchar la campana. Tal vez se hallaba ocupada preparando las cosas para la sesión fotográfica.
Ordenándole a Sasha quedarse quieta, Nessie se acercó para tocar la campanilla del mostrador. Era más ruidosa de lo que pensó que sería e hizo una mueca mientras hacía eco entorno a la sala. Le dio una mirada de disculpa a Sasha.
"Lamento eso. Estoy un poco nerviosa."
Sasha le lanzó una mirada que Nessie tradujo como, "Lo que sea," antes que se echara para lamerse las patas. Probablemente quería que sus uñas lucieran bien para la sesión, pensó Nessie, deseando estar tan relajada como su perra.
Sabiendo que sólo iba a ponerse más nerviosa si continuaba pensando sobre las fotografías, Nessie dejó que sus ojos vagaran por la habitación. Además del sofá de cuero y dos sillas a juego, había una mesita de café y varias plantas en macetas que le entregaban a la habitación un ambiente cálido y acogedor.
Pero fueron las fotos montadas en la pared lo que llamaron su atención. De todo, desde niños y animales, hasta bodas y retratos familiares, vida silvestre y paisajes, era una mezcla de color y blanco y negro, hermosas y artísticas. Ella pudo ver porqué los dueños de del refugio habían escogido a este estudio de fotografía para tomar las fotos de este calendario. Si salían la mitad de elegantes como las que se encontraban en la pared, el resultado sería una obra de arte.
"¿Puedo ayudarte en algo?"
Nessie estaba tan hipnotizada por las fotografías que no escuchó a nadie entrar a la habitación y saltó al sonido de la voz de un hombre. Con una mano en su garganta, se giró para ver al tipo más magnífico en el que alguna vez posó los ojos, parado justo frente a ella. Alto y musculoso con cabello oscuro y una mandíbula cincelada, él tenía el tipo de ojos conmovedores con los que una chica se perdería si no era cuidadosa. La sonrisa que le destelló era suficiente para hacerla derretirse justo ahí, en ese instante.
"Lo Lamento," dijo. "No quería asustarte."
"No lo hiciste." Ella sintió que su cara se sonrojaba al darse cuenta cuan lamentable sonaba, especialmente cuando era obvio que sí la había sorprendido. "Bueno, tal vez sí me asustaste un poquitito. Me encontraba observando las fotografías y no te escuché venir."
Duh. Alzó la mano para meter su pelo color cobre detrás de la oreja mientras intentaba ocultar su vergüenza. Sin embargo, antes de que pudiera decir otra cosa mucho más inteligente, Sasha se paró y caminó hacia el hombre para saludarlo, con su cola moviéndose violentamente.
Nessie instintivamente abrió su boca para regañarla suavemente, pero el tipo ya se había inclinado sobre su rodilla para darle a la perra una caricia afectuosa.
"Sasha," le advirtió Nessie, luego le dio al hombre una tímida mirada.
"Lamento eso. Es su primera vez en un estudio de fotografía, así que está un poco emocionada".
El tipo se echó a reír. "Está bien. Sólo está siendo amistosa. ¿No es así, muchacha?"
Nessie no pudo evitar sonreír mientras él le frotaba detrás de las orejas. No sólo este hombre era totalmente ardiente, sino que también le gustaban los animales. Se preguntaba si tenía novia. Si no, quizás se encontraba buscando una.
Le dio a Sasha otra caricia, y luego se levantó. "Tú debes ser Renesmee Cullen, ¿ciento?"
Ella asintió, preguntándose cómo supo su nombre. Su confusión debió de ser obvia porque él le explicó. "Soy Jacob Black, uno de los fotógrafos de aquí. Esme mencionó que vendrías para una sesión fotográfica con tu perro, así que simplemente sumé dos más dos."
"Oh". Nessie miró por sobre él hacia la puerta que daba a la parte posterior del estudio. "¿Esme está aquí?"
"En realidad, tuvo que irse más temprano. Su hija entró en labor de parto hace un par de horas, así que ella y su esposo se dirigieron a Olympia."
"Oh."
Nessie no sabía si sentirse aliviada sobre posponer la sesión o no. Había pasado la mayor parte del día preparándose psicológicamente y ahora tendría que hacerlo todo de nuevo.
"Esme me pidió que yo tomara las fotografías en su lugar, si eso está bien para ti," dijo.
Nessie parpadeó sorprendida. Ella no lo vio venir. "¿Te lo pidió?"
Él metió sus manos en los bolsillos traseros de sus vaqueros. "Sí. A menos que prefieras regresar otro día. Entenderé si te sientes más cómoda con que ella te tome las fotos."
Nessie se mordió el labio inferior. Mientras que una parte de ella quería volver cuando Esme estuviera allí, otra parte deseaba terminar con todo el asunto de una vez. ¿Pero podría posar frente a un hombre? No estaba tan segura de eso.
Por otra parte, la corta vestimenta que había traído no era tan reveladora. No es como si tuviera que desnudarse por completo frente a él.
Tampoco podía negar el pequeño cosquilleo excitante que comenzaba a expandirse por su cuerpo ante el pensamiento de que un bombón como él le tomara las fotografías en paños menores. Ella se detuvo para pensar. ¿De dónde diablos había salido eso? Hace un minuto atrás estaba aterrorizada ante el pensamiento de que Esme incluso viera sus hombros. ¿Y ahora se estaba poniendo toda caliente y mojada por la idea de que Jake viera lo mismo? Está bien, el tipo estaba buenísimo.
"No," le respondió. "Ya estamos los dos aquí, así que bien podríamos seguir adelante y hacerlo." Caramba, ¿había dicho eso en voz alta? El color subió por su rostro cuando se dio cuenta que debió sonar como si ella quisiera saltar sobre sus huesos ahí mismo. "Me refiero a la sesión fotográfica."
Él sonrió. "Me di cuenta."
Se sonrojó aún más y alzó la mano para meter su cabello detrás de la oreja otra vez. Incluso Sasha la miraba como si fuera una idiota.
"Así que, ¿para qué refugio animal estás haciendo este calendario?" preguntó Jake.
Nessie sonrió, aliviada de que él cambiara el tema. "Personas para Mascotas. Está en la Avenida 12."
"¿En serio? Adopté a mi perro allí."
"¿Tienes un perro? ¿De qué raza?"
"Es mitad collie." Jake gesticuló hacia la fotografía en la pared detrás del mostrador. "Esa es su foto."
La sonrisa de ella se amplió cuando vio la foto. El perro de tonos blanco y negro parecía juguetón, aunque alerta y vigilante al mismo tiempo.
"¿Cómo se llama?" preguntó, desviando su atención de vuelta a Jake.
"Bob."
Frunció el ceño. "¿Bob? Ese no es nombre para un perro."
Jake miró la fotografía por un momento, considerándolo, luego se encogió de hombros. "No sé. Luce como un Bob para mí."
Nessie se giró para estudiar al adorable perro nuevamente. No, a ella no le parecía.
"El baño está al final si quieres cambiarte," sugirió Jake. "En la segunda puerta a la derecha."
Nessie se volvió hacia él. Había estado tan interesada en hablar sobre su perro, que casi se olvidó del motivo real de su visita. "Bien, gracias." Le dio a la correa que tenía en su mano un suave tirón. "Vamos, Sasha."
"Ella se puede quedar aquí conmigo mientras te cambias, si quieres." Se ofreció Jake.
Miró a Sasha, luego a él. "Seguro. Si no te importa."
Entregándole la correa de la perra, Nessie le dijo a Sasha que sólo se tardaría unos minutos, entonces se dirigió hacia la parte de atrás del estudio. A medida que pasaba por entre las luces, sombrillas y diversos equipos fotográficos, se sorprendió por el grado de profesionalismo de todo. La hizo sentirse como una modelo de verdad. Cierto. Como si las modelos reales estuvieran tan nerviosas antes de su sesión fotográfica.
Sacudiendo su cabeza, Nessie entró en el baño y cerró la puerta. Se quitó los vaqueros y la camiseta. Debido a que las fotos del calendario eran de contenido sensual, ella y las otras mujeres que posaron, se les ocurrió la idea de usar lencería para la sesión. La camisola y las bragas de bikini que algunas de sus amigas utilizaron parecían ser demasiado reveladoras para ella, así que, en cambio, optó por su corta bata favorita de seda.
Observando su reflejo en el espejo de cuerpo entero cuando se ataba el cinturón alrededor de su delgada cintura, se alegró de elegir ese atuendo.
No sólo la linda bata azul claro acentuaba sus esbeltas curvas, sino que también mostraba sus piernas largas. Se había puesto maquillaje justo antes de ir al estudio, así que todo lo que tuvo que hacer fue retocar su brillo de labios, pasó los dedos por su largo cabello cobrizo, y ya estuvo lista.
Tomó un profundo aliento, le dio a su reflejo una última mirada, y luego abrió la puerta.
Cuando Nessie caminó hacia el estudio, encontró a Sasha acostada a los pies de Jake con su cabeza entre las patas mientras él estudiaba la cámara entre sus manos. Cuando se acercó, ambos levantaron sus cabezas para mirarla.
Sasha inmediatamente se levantó y caminó para saludar a Nessie. Jake, en cambio, se quedó parado ahí, con la cámara en sus manos aparentemente olvidada, mientras él admiraba su esbelta figura envuelta en una bata y sus largas y desnudas piernas. Nessie sintió que sus mejillas se coloreaban ante obvia apreciación de sus ojos oscuros y tímidamente de inclinó para darle a Sasha una suave palmada en la cabeza.
Jake se aclaró la garganta. "Podemos comenzar en cuanto estés lista."
Nessie se enderezó para darle una mirada avergonzada. "Nunca antes he hecho modelaje, así que no estoy muy segura ahora de cómo debo posar."
Él sonrió. "No hay problema. ¿Por qué no se ponen tú y Sasha de pie en el estrado delante del telón de fondo y comenzamos con unas tomas para calentar? Tengo la cámara conectada a un monitor, así que puedes verte a ti misma mientras saco las fotos."
Ella asintió. Ese era un montaje elegante. "Está bien. Vamos, Sasha."
Moviendo la cola, Sasha siguió ansiosamente a Nessie hasta la plataforma elevada y se sentó de forma obediente.
"Eso está bien," dijo Jake. "Sonríe para mí."
Nessie siguió sus instrucciones, inclinando ligeramente la cabeza y dándole lo que esperaba que fuera una sonrisa natural.
"Genial." Jake levantó su cámara y sacó algunas fotos. "Está bien, la misma sonrisa, pero esta vez, pon tus manos en las caderas."
Ella así lo hizo, dejando descansar sus manos libremente en la curva de las caderas e inclinando un poco una pierna. Recordando lo que él dijo sobre mirarse en el monitor, lanzó una rápida ojeada en esa dirección y vio que ella y Sasha lucían bastante bien. Todo ese asunto del monitor era genial.
"Muy bonito." Tomó algunas fotografías más, y luego la miró por sobre la cámara. "Está bien, intentémoslo contigo arrodillada al lado de Sasha."
Se dejó caer en una rodilla junto a la perra y puso un brazo rodeando amorosamente a Sasha. "¿Así?"
"Perfecto." Sacó más fotos, girando la cámara primero a un lado, y luego al otro mientras él se movía un poco de derecha a izquierda.
Él bajó la cámara para destellarle una sonrisa sexy. "Si todas las mujeres son tan hermosas como tú, estoy seguro que terminaré comprando un calendario."
Ella se sonrojó ante el cumplido y alzó una mano libre para meterse el pelo detrás de la oreja de manera avergonzada.
"Mantén esa pose," ordenó Jake.
Nessie se sorprendió, pero obedeció. No habría pensado que la casi cándida pose fuera particularmente digna de estar en el calendario, pero decidió dejárselo a Jake. Después de todo, él era el fotógrafo. Pero cuando ella miró hacia el monitor, se percató que la imagen sí lucía un tanto sexy.
Sacó lo que deberían haber sido unas veinte o treinta fotos desde varios ángulos con ella en esa pose, antes de bajar la cámara para darle otra sonrisa. "Sabía que ibas a ser natural en esto."
Nessie rió. "Yo no sé nada de eso."
"Cambiarás de opinión cuando veas estas fotos impresas," le aseguró. "¿Qué tal si te sientas sobre una cadera con tus piernas un poco escondidas debajo de ti?"
Hizo lo que le pidió, descansado su cadera en contra de Sasha mientras acomodó sus piernas a un lado. El movimiento causó que la bata se abriera un poco más arriba en los muslos, pero ella no se movió para ajustarla. Se suponía que las fotografías debían ser sexys y si la forma en que la mirada de Jake se mantuvo allí era una indicación, entonces mostrar un poco de pierna era definitivamente sexy. ¿Quién lo diría? Incluso podría vender más calendarios.
"Está bien," dijo. "Ahora pon tus brazos alrededor de Sasha. Perfecto." Mientras Jake continuaba tomando fotos, Nessie miró a Sasha por la esquina de su ojo para ver a la perra lanzarle a la cámara una enorme sonrisa canina y tuvo que contener la risa. Qué lindura.
"Inclínate un poco y déjame ver algo más de ese hermoso escote," le indicó Jake.
¿Escote? Nessie parpadeó sorprendida. No se había dado cuenta de que estuviera mostrando escote alguno, pero una rápida mirada le demostró que su bata se había abierto un poco, no sólo revelando el encaje de su sujetador de satín negro, sino que la parte superior de sus pechos también.
Sonrojada, ella se inclinó hacia delante para mostrarle a la cámara –y a Jake- un poco más. Ya comenzaba a acostumbrarse a esto.
"Oh sí, justo así," susurró. "Mantén esa pose para mí."
Nessie no estaba segura si fue la manera ronca en que dijo las palabras o la provocativa y sexy pose, pero mientras Jake se movía más cerca para sacar las fotos, ella sintió una repentina oleada de calor que se concentraba entre sus muslos. Joder, en realidad se estaba excitando.
Cayendo sobre una rodilla frente a ella, Jake bajó la cámara y se acercó con la mano libre para cepillar gentilmente el pelo con sus dedos.
El contacto envió un hormigueo de electricidad, que nunca antes había sentido, cruzando su cuerpo y quedó sin aliento. ¿También lo había sentido él? Se preguntó. Por la mirada en sus ojos le hizo pensar que sí, pero antes de que pudiera estar segura, Sasha interrumpió el momento al levantarse, salir de la tarima, y caminar fuera del estudio. Nessie miró con asombro cuando la perra desapareció a través de la puerta hacia el área de espera.
Recordando abruptamente el motivo por el que se encontraban allí, Nessie abrió la boca para llamar a Sasha para que regresara, pero Jake la detuvo.
"Está bien," dijo, bajando su mano. "Tenemos suficientes tomas para el calendario."
