Capítulo 2: "Mi novio es un demonio"

Miku bufó mientras se deslizó por la pared. Había aprobado por poco, y pronto podría graduarse. Sonrío al pensar en Len. El chico rubio había ido a visitar a su hermana, y Miku estaba sola en casa.

—¡Iré a buscarlo!— dijo, y decidida fue hacia la casa de Rin. Al llegar, oyó voces detrás de la puerta.

—Obviamente, Rin. Pienso pedirle matrimonio.—

Miku sonrío, sorprendida. Siempre había soñado con casarse con Len. Ya iba siendo hora.

—¿Y si se niega?— preguntó Rin.

—Ya sabes lo que haré, hermanita. A los demonios no nos gustan los rechazos…—

Miku tragó saliva, su felicidad se había esfumado automáticamente.

Ese chico rubio… salió corriendo hacia su apartamento. Abrió la puerta y se escondió en la habitación.

._._._._.

Len abrió la puerta del apartamento, dejó su abrigo en el perchero y llamó a Miku. Al no obtener respuesta, entró en la habitación, llevándose una almohada en la cara a modo de saludo.

—¡Aléjate! ¡Demonio! ¡Monstruo! ¡Criatura infernal!—

Len ladeó la cabeza con confusión y curiosidad.

—Miku, ¿Has vuelto a tener pesadillas?— preguntó, poniendo su mano sobre la frente de la joven. Miku sollozó ante el contacto. No quería que la tocara. Si la tocaba le iba a hacer daño, ¿No?.

—Miku, hay algo que he querido decirte…—

"Ya está" pensó Miku "Va a decirme que es un demonio y que va a comerse mi alma"

—¿Te casarías conmigo?—

Las palabras de Miku se atragantaron en su garganta.

"Que idiota…" pensó "Creer que Len es un demonio cuando en realidad es un chico estupendo…"

Rápidamente, empezó a reír un poco nerviosa.

—¿Qué es tan gracioso?— preguntó Len sonriendo. Miku lo miró a los ojos con dulzura y lo abrazó, aún riendo.

—Es que… pensé que le habías dicho a Rin que eres un demonio… Qué torpe, ¿No?—

El rubio aumentó la fuerza del abrazo

—Tú…— Miku se empezó a asustar por el tono suave y peligroso que el rubio empleaba. Sabía que había dejado de sonreír —… ¿Estuviste ESPIANDOME?—

Miku se apartó para ver los ojos azules de Len volverse de un tono rojizo, hasta llegar a ser un rojo puro. Miku salió corriendo hacia la puerta del apartamento. Si salía iba a ser libre…

—Íbamos tan bien, Miku…— el rubio estaba parado entre la puerta y Miku, bloqueándole la libertad. Miku gimoteó y se cayó sentada, llorando.

—No… no me hagas daño…— balbuceó la chica. Len simplemente la miró con esos ojos rojos, penetrantes.

—¿Por qué iba a hacerlo?— dijo el chico, dándole un puñetazo a la pared, dejando una marca —¿Porque me estuviste espiando? ¿Por qué lo hiciste? Estábamos tan bien… todo era perfecto y tuviste que meter las narices donde no debías… pero lo hecho, hecho está. Ahora responde una pregunta, Miku…—

La chica sabía lo que se avecinaba. El tono rojo de los ojos de Len volvió a ser azul, y su voz, antes amenazante, regresó al tono dulce que el chico empleaba con ella.

—¿Te casarías conmigo?—

._._._._._._._.

—Te odio.— murmuró la chica con gesto enfadado. Len sonrió tranquilamente desde su lugar en el sofá.

—¿Por qué? ¿Por ser… yo?—

El rubio había evadido la "Palabra D", porque sabía que Miku se pondría histérica en cuanto la pronunciara.

—Eres malvado…— dijo Miku.

—No por ser lo que soy, tengo que ser malvado.— replicó el joven en su típico tono tranquilo.

—¿Tu has hecho desaparecer a esas chicas? Apuesto que lo has hecho para alimentarte de sus almas…— murmuró la chica.

—No fui yo, Miku. Créeme que yo no fui.— dijo, mirándola a los ojos —Pero se quien lo hizo.—

Capítulo 2 ¡Arriba!

Los veo la próxima :3

Paz, bro (・ω・)ノ