Hola de nueva cuenta!!! aki estoy otra vez dando lata... jijijiji. Pues he andado un poco perdida con eso de la vida personal, pero en fin aki les traigo el segundo capitulo de este fic espero que les agrade!!

LA MISION

Capitulo II: LA MANSIÓN EN TOKIO.

Un joven de mirada tierna y alegre se acerca a la joven que observa detenidamente el automóvil frente a ella, los ojos azules del hombre se enfrascan en la mirada castaña y con una sonrisa toma la maleta que tiene Aome en las manos.

-Usted debe ser la señorita Higurashi… Mi nombre es Miroku –exclama el joven subiendo la maleta a la cajuela para después abrir la puerta del vehículo –Suba por favor, el señor Inutaisho la espera –dijó Miroku respetuosamente.

-Si claro, grasias –respondió Aome abordando el automóvil para emprender el traslado al su nuevo destino, la mansión del señor Inutaisho.

Durante todo el tiempo que permaneció en el vehículo, Aome no pronunció palabra, solo miraba a través de la ventana, con los ojos tristes, el joven Miroku la observaba por el retrovisor y sonrió.

-Disculpe señorita… ¿Desde cuando conoce a la familia Taisho?-preguntó Miroku para entablar conversación.

-La verdad no conozco a dicha familia-respondió Aome un tanto cortante sin desviar la mirada de la ventana– ¿Usted podría hablarme de esa familia?-preguntó la joven en un tono amable.

-Pues es una familia muy distinguida en Tokio, los hijos del señor Taisho son algo distintos entre si, ya que el mayor es indiferente y el joven Inuyasha es mas social, quizá se lleve bien con él, aunque le advierto que ambos jóvenes son un tanto casanovas-advirtió el joven de ojos azules mientras conducía.

-¿Entonces a los dos les gustan mucho las mujeres?-interroga Aome un poco preocupada- Espero que me pueda llevar bien con esa familia-susurro la joven bajando la mirada.

Al llegar a la mansión, el joven Miroku estaciono el automóvil enfrente de la puerta, volvió la mirada hacia Aome y con una sonrisa en el rostro anunció que ya habían llegado, después bajo del vehículo para abrir la puerta de Aome.

-Bienvenida sea usted señorita Higurashi-exclamó el señor Taisho al verla bajar, tomando su delicada mano de la joven entre la suya para depositar un respetuoso beso en la misma.

-Buenas noches señor-respondió Aome con una sonrisa dulce y tierna que fue del agrado de Inutaisho.

-Bueno pero entre a la mansión, debe estar cansada de tan largo viaje-dijó el señor Inutaisho ofreciendo el brazo para que la joven lo tomara.

-Si muchas grasias por su amabilidad-respondió Aome tomando el imponente brazo del apuesto señor, con las mejillas ruborizadas.

-Inuyasha… hijo mío ven a recibir a nuestra invitada-exclamó Inutaisho al entrar al gran salón, los nervios se apoderaban de Aome, que solo volteo a ver al joven que se acercaba, sus ojos dorados se enfrascan en ella.

-Mucho gusto señorita Higurashi-dijó el joven de cabello plateado con una sonrisa picarona dibujada en el rostro e inclinándose un poco como signo de respeto.

-El gusto es mío joven Taisho-respondió Aome con una sonrisa que maravillo al joven altanero que la miro de una forma muy extraña.

-Inuyasha… ¿Podrías llevar a la señorita a su habitación?-ordena el señor Taisho a su hijo menor-Discúlpeme señorita Higurashi pero tengo unos asuntos pendientes, en 15 minutos se servirá la cena, esperamos contar con su presencia-exclamó Inutaisho para después salir del gran salón.

-Bueno bella dama sígame por favor-dijó Inuyasha amablemente tomando la suave mano de Aome provocando el sonrojo de esta.

-Disculpe joven Inuyasha, pero si me indica donde se encuentra mi habitación con gusto iré sola, para no causarle molestias-dijó la joven soltándose de la mano de Inuyasha.

-¿Qué sucede… le molesta tanto mi presencia?-pregunta el joven Taisho en un tono sarcástico.

-La verdad me incomodo un poco su actitud –exclamó Aome bajando la mirada, pero el joven Taisho solo sonrió, era evidente que a cada momento le agradaba más la joven.

-Disculpe mi atrevimiento, permítame reparar la falta-dijó Inuyasha ofreciendo su brazo para que Aome lo tomará y así dirigirse a la habitación.

-Esta bien como usted guste-exclamó Aome tomando el brazo del altanero joven, estaba tan avergonzada y nerviosa por lo que Miroku había dicho sobre los hijos del señor Taisho, pero aun así se mantuvo firme.

-Bien esta es su recamara en 5 minutos vendré por usted para bajar a cenar-dijó el joven Taisho con una sonrisa en el rostro, pero la joven sin volver la mirada castaña hacía el respondió que no deseaba cenar, que solo necesitaba descansar.

-Muy bien, entonces buenas noches señorita Higurashi-respondió Inuyasha saliendo de la alcoba. "Al Fin Se Fue" se dijó a si misma Aome recostándose en la enorme cama, cerró los ojos y un débil suspiro escapo de sus labios, sin darse cuenta se quedo profundamente dormida. En su mente solo quedaban los recuerdos de su nana que a estas horas estaría preparándole una deliciosa merienda.

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En un gran comedor dos hombres se sientan a cenar, un suspiro emana de los labios de un señor apuesto que enfrasca sus ojos dorados en su hijo menor que no ha dicho nada desde que bajo de las habitaciones.

-Inuyasha… no quiero que pretendas algo con esa jovencita-exclama Inutaisho con un tono preocupado-Esta joven es hija de una persona que estimo demasiado y no quiero que sufra mientras este aquí-advierte el señor Taisho.

-Pero padre… yo seria incapaz de hacer eso-responde el joven, pero su tono se torna un tanto burlón –Además eso debería decírselo a mi hermano, ya que en cuanto la vea querrá llevársela a la cama de inmediato-exclamó Inuyasha sarcásticamente.

-Basta Inuyasha, mide tus palabras, así que te advierto que si haces algo que lastime a esa joven seré yo quien te castigue, así que estas advertido hijo-advirtió Inutaisho en un tono imponente, estaba claro que protegería a la hija de Midoriko.

-Esta bien padre, pero no entiendo por que la insistencia en cuidar a esa mujer-exclamó Inuyasha con voz desanimada.

-¿No escuchaste animal?... mi padre aprecia mucho a la madre de esa joven-dice una voz varonil y distante que entra al salón donde se encuentra el comedor-Buenas noches padre-exclama un joven apuesto de cabellera plateada y con una mirada dorada como el sol.

-Sesshoumaru, que bueno que llegaste-dijó Inutaisho levantándose de su silla-¿Hijo deseas cenar?-pregunta Inutaisho, pero el joven solo niega con la cabeza.

-Buenas noches padre, me voy a dormir, mañana tengo un día muy atareado-exclamó Sesshoumaru saliendo del salón, mientras caminaba hacia su recamara escucho un ruido que emanaba de una habitación, la curiosidad de ver el origen de aquel sonido se apodero de Sesshoumaru y estuvo a punto de entrar a la alcoba de donde emanaba el ruido, pero se detuvo, miro aquella puerta con indiferencia y se dirigió a su habitación.

"CONTINUARA"

Ok este si que esta mas corto... espero que les guste, no describe mucho pero por mas que kise componerlo no se pudo... dejen reviews por favor si les gusta o si no tambien, me gusta saber que les parecen mis fic... haber si la hago de escritora jijijiji!!!

CUIDENSE MUCHO...

CHAO CHAO!!