Buenos días chicos, chicas, aliens, bestias, criaturas en general, hoy rompí una tradición arraigada en mis actualizaciones desde hace 2 fics y 3 capítulos. Normalmente siempre actualizo en las noches, siento que es una hora propicia para meter terror show, sin embargo, ésta vez me vi forzada a pedir permiso a la luna para publicar en la mañana, en horarios de dominio de Leona, puesto que regreso hoy a la universidad y estudio de tarde, entonces seguramente volveré con kilos de tareas y unas brutales ganas de entregarme a los brazos llenos de drogas duras de morfeo.

Les agradezco mucho por la comprensión y por interesarse en este fic w.

Zhizu-2: Pulga! haha me alegra verte por acá w gracias por comentar, me alegra que te guste en serio ;3;.

NafCaXxX(porno): Espero que este siguiente capítulo cumpla tus espectativas :3.


Capítulo 2: Fase de ajuste del virus.

Por la noche Caitlyn despertó en una especie de bosque, se levantó del suelo y miró hacia todos lados buscando a alguien conocido pero parecía estar sola, su brazo estaba vendado y ella simplemente no podía recordar por qué, ni tampoco podía recordar cómo había llegado hasta allí, de pronto comenzó a escuchar unas pisadas acercándose, sonaban de alguien grande y pesado, la Sheriff comenzó a correr buscando un lugar donde esconderse, no tenía su rifle para defenderse y estaba vestida con apenas una bata de hospital. Después de correr por bastante rato divisó una pequeña casita no muy lejos, era peligroso pero era su única opción para al menos saber en dónde estaba, corrió hacia la casa y tocó la puerta esperando respuesta, la puerta se abrió lentamente para dejar ver a un joven de cabello café algo alborotado, alto y de ojos amarillos, Caitlyn dio un brinco hacia atrás.

-No…no….!no puede ser! ¡Tú estás muerto! ¡Papá dijo que un oso te había asesinado!- Caitlyn no podía creer lo que veían sus ojos, el sujeto tomó la mano izquierda de la chica y la jaló hacia el interior de la casa, ella estaba congelada, no pudo reaccionar oponiendo fuerza.

-Shhhh…tranquila, te prometí algo y pienso cumplírtelo, sin importar lo que cueste- aseguró el muchacho abrasando a la congelada Caitlyn y acariciando su cabello negro azulado, la sheriff estaba completamente vulnerable, nada, pero absolutamente nada habría hecho que ella se pasmara de esa manera, después de todo, era la Sheriff de Piltover, no era fácil por no decir que era casi imposible ponerla en una situación así, un par de lágrimas recorrieron sus mejillas, sin embargo, en ese momento algo reaccionó en su interior y empujó al sujeto.

-¡Aléjate! ¡No me toques de nuevo!- gritó ella.

-Caitie…-

-¡No me digas así! Mataste a uno de mis oficiales, para empezar es imposible que seas tú pero aunque así fuera o tu fueras un fantasma buscaría como volarte la cabeza ectoplásmica por lo que hiciste, además ¡casi me arrancas el brazo!- le regañó comenzando a recordar lo sucedido, acto seguido salió y comenzó a correr alejándose de la casa de regreso al bosque, prefería buscar cualquier otra opción para salir de allí que no fuera él, además sin su rifle no se sentía segura.

-Cait no importa a donde corras, yo siempre estaré contigo, lo pactamos así ¡¿Recuerdas?!- exclamó mientras la Sheriff se alejaba de la pequeña casa, las pisadas pesadas volvieron a escucharse tras ella, su brazo comenzó a dolerle de nuevo pero no se detuvo, de pronto sintió como su propio paso se aceleraba, probablemente fruto de la adrenalina de estar siendo perseguida, sin embargo, aun así podía escuchar esas pisadas tan cerca que se fusionaban con el ruido de sus propias pisadas, de pronto escuchó otro par de pisadas pesadas lo cual le hizo voltear para ver a la enorme bestia que había matado a su oficial, la había lastimado, había amenazado con matar a Vi y ahora se encontraba detrás de ella persiguiéndola con una velocidad impresionante, regresó a mirar hacia el frente, después escuchó un aullido detrás suyo, miró hacia el cielo iluminado por la luna en fase creciente, casi llena, ella no creía realmente en historias de terror, así que en su mente intentaba no sugestionarse con esas cosas, volteó de nuevo para buscar el segundo cuarteto de patas que escuchó pero se sorprendió al ya no ver a la bestia de pelo café, comenzó a bajar la velocidad pero chocó con algo casi antes de detenerse; Caitlyn cayó al piso, dirigió su mirada de nuevo al frente para encontrarse con otra bestia pero ésta era de color negro, parecía estar comiéndose algo.

-No puede ser, ¿hay más?- se quejó tratando de levantarse de nuevo pero en el momento en el que logró erguirse distinguió que la criatura estaba comiéndose a su compañera Vi la cual yacía en el suelo despedazada, -¡NOOOOOOOOO!- gritó horrorizada, al escuchar esto el monstruo negro se le aventó encima tirándola de nuevo al suelo y abrió sus fauces para propiciarle un fuerte mordisco en la cara, la Sheriff asustada, cerró los ojos *este es el fin* pensó, pero al no sentir nada los volvió a abrir, respirando agitadamente, se encontró con la imagen de su habitación vista desde su cama.

-Buenos días dormilona- le saludó Vi con una bandeja en las manos que portaba un té, huevos estrellados con tocino y un pastelito.

-¡VI!- exclamó la Sheriff levantándose rápido de la cama ignorando el catéter que tenía puesto en el dorso de la mano y abrazó a su oficial pelirosa –pensé que jamás volvería a verte-

-¡auch!... ¡Cait espera!- pidió su compañera adolorida aún por su herida del abdomen.

-Perdona ¿Qué te pasó ahí?- preguntó Cait soltándola y señalando el abdomen de Vi.

-Uff apretas fuerte para tener el brazo herido, no me pasó nada, solo fue una pequeña lesión por la caída de hace tres días- explicó la oficial dejando sobre un pequeño buró la bandeja.

-Hace tres días?, pero si hace tres días tuvimos día libre, ¡en que lío te metiste ahora Vi!- le regañó la Sheriff

-Ahora si suenas más como tú Cait, pero el día libre fue hace 6 días no hace 3, hace 3 días fue lo del asesinato falso en el que…-

-¿Asesinato falso? ¿Cuál asesinato falso?- interrumpió Caitlyn.

-¡El de hace tres días Cait! Con la bestia de pelaje café y donde falleció el oficial Rogers, donde te lastimaste el brazo- trataba de recordarle pero la confusión en el rostro de su superior daba a entender que no tenía idea de lo sucedido.

-¿Mi brazo está…?- la morena examinó su brazo vendado con sorpresa –pero ¿Qué fue lo que me pasó? ¿El oficial Rogers falleció? ¿Bestia?- preguntaba sorprendida y algo espantada.

-¿No recuerdas nada de eso Cait?, seguro te golpeaste fuerte la cabeza en esa caída- concluyó.

-¡¿Cuál caída?!- exclamó la Sheriff, en ese momento su estómago gruñó.

-Calma, calma, te explicaré todo, pero primero debes desayunar, tu estómago te lo está pidiendo- observó la pelirosa.

-¿Hiciste esto para mí? Muchas gracias Vi- Caitlyn sonrió y comenzó a comer bastante rápido, Vi sonrió al ver que su comida era aprobada y además al darse cuenta de que la Sheriff no se acordaba que la había castigado ni se acordaba de la puerta rota.

-Descuida Cait, imaginé que estarías hambrienta después de no haber comido en 3 días, tu habrías hecho lo mismo por mí- respondió sin poder borrar su felicidad, Caitlyn se veía tierna comiendo así.

-¿Cómo está todo en el cuartel?- preguntó la sheriff después de beber un poco de su té para pasar la comida que se acababa de terminar.

-Uhm bueno Jayce se quedó a cargo de ellos porque yo me ofrecí a cuidarte por si necesitabas que te ayudaran a ir al baño o cosas así, o tu desayuno y…y…- Vi se sonrojó –ya sabes cosas en las que el cabeza de martillo no puede ayudarte, estuvo viniendo a verte, igual Ezreal y Akali a cambiarte el suero y darte medicamentos para el dolor, te quejabas mucho mientras dormías, de hecho estábamos asustados porque llevabas demasiado tiempo sin despertar-

-Agradezco todos los cuidados Vi, me gustaría escuchar el motivo por el que estoy vendada del brazo y tu estas lastimada del abdomen, suena a que es una historia interesante, sin embargo, te ves cansada, si gustas duerme un poco, yo te cuidaré y en cuanto te repongas platicamos bien de lo que pasó. Por cierto, si no estabas segura de que despertaría hoy ¿Porqué me hiciste desayuno?-

-Ahm bueno es que los días anteriores igual te lo preparé, pero como no te levantabas me lo comía yo, de hecho estaba a punto de comérmelo pero despertaste- rió Vi –y pues creo que acepto tu oferta, dormiré un ratito- y dicho esto se recostó en el sofá cama que había metido de la sala a la habitación de Caitlyn, pero cuando estaba a punto de quedarse dormida se escuchó el timbre.

Caitlyn se paró de la cama pero Vi se levantó con rapidez y la atajó haciendo una pequeña mueca de dolor al hacer la abdominal para levantarse.

-Espera cupcacke, yo voy-

-¿Sabes que te ves peor tu que yo? No te preocupes yo ya estoy recuperada- decía la morena intentando disuadir a su compañera.

-Si pero no fui yo la que quedó inconsciente 3 días ¿Qué tal si te desmayas mientras caminas?, mejor abro yo- dijo Vi cargándola.

-¡Vi! ¡No! Espera ¡bájame! ¡¿Qué haces?!- se quejaba la Sheriff al haber sido levantada contra su voluntad

-Solo me aseguro que no te muevas de aquí- rió la pelirosa, acostó a su superior en la cama y le colocó unas esposas en su brazo izquierdo amarrándola a un tubo de la cama con ellas.

-¡VI! ¡Pero que…! ¡Quítame de inmediato estas esposas!-

-Deja que abra la puerta y vendré a quitártelas porque conociéndote vas a pararte con todo y catéter llevándote tu bolsita de suero como la que todo lo puede, pero déjame decirte algo Cait, eso no pasará en mi guardia, descansa que aún no es seguro que estés del todo bien-

-Bueno ahora sabes lo estresante que es cuidar a alguien que nunca hace lo que le dices- ironizó la morena tratando de soltarse las esposas.

-Ha que chistosita mira como me río- respondió sarcástica la pelirosa -aguanta un rato allí no tardaré-

-No es como si tuviera otra opción- respondió forcejeando mientras Vi salía de la habitación.

*Maldición! Me quedo 3 días inconsciente y ya se cree que puede darme órdenes, uff cálmate Caitlyn es solo una puerta, ya conoces a Vi no tienes que estar tan enojada, pero ¿esposarme a la cama? ¿En serio?* debatía dentro de sí misma la Sheriff hasta que de pronto la cadena que unía a ambas esposas se rompió de uno de los tirones que le dio *¡no puede ser que sean tan frágiles! Debo darle a Vi varias esposas nuevas, esto podría provocar que algún criminal escape* concluyó después de levantarse, tomar su tubo con bolsa de suero y salir para regañar a Vi por esposarla a la cama y ver quien había venido a visitarles.

-Buenos días oficial VI, ¿cómo está la paciente?- saludó Akali a la pelirosa que le abrió la puerta.

-Pues al fin despertó y ya hasta desayunó, los mejores huevos de Piltover- respondió Vi esbozando una sonrisa al recordar cómo fue aprobada su comida por su Sheriff.

-Eso veo, buenos días Sheriff, luce bastante recuperada, pero no debería pararse aún- saludó Akali a Caitlyn que estaba detrás de la oficial.

-¡¿Ah?! Joder Caitlyn ¿cómo te soltaste?, ¡juro que te coloqué bien las esposas! ¡Tú no deberías estar caminando!- se sobrestaltó la pelirosa.

-Ehm… creo que llegué en un mal momento, las dejaré solas y volveré para examinar a la Sheriff- dijo la ninja alejándose lentamente bastante incómoda con lo que acababa de escuchar.

-¡NO! ¡Akali espera no es lo que crees! Vi solo se aseguraba que yo no me levantara por no empeorar mi condición- explicó la morena cuyo rostro brillaba enrojecido y acalorado, al igual que el de su compañera, por el malentendido.

-De acuerdo… entonces procederé a revisarla- Akali lo dudó pero tampoco es que fuera de su incumbencia las preferencias sexuales de ellas dos así que prefirió no crear perturbadoras imágenes mentales y creerle a la Sheriff la cual continuaba roja.

Las tres entraron a la habitación de la Sheriff, el tubo izquierdo de la cama aún tenía uno de los aros de las esposas, Caitlyn se recostó mientras Vi le quitaba lo que quedó de sus esposas en la muñeca izquierda de la morena.

-Que chafas me salieron éstas cupcacke- se quejó la oficial botándolas a la basura

-Te las reemplazaré, lo bueno es que fue conmigo y no con algún criminal, habrá que revisar las otras y ver si no están igual- respondió Cait mientras Akali le quitaba los vendajes.

-Se recuperó bastante rápido Sheriff, sin embargo me preocupa la repentina elevación de su temperatura, creí que era por lo de hace unos momentos pero persiste- la ninja procedió a colocar el termómetro en la boca de Caitlyn –¿no se siente mal?, ¿mareos? ¿Dolor de cabeza?- la sheriff negó con la cabeza ya que no podía hablar correctamente por el termómetro en su boca, pasados 3 minutos Akali lo retiró –es extraño… 38°, tendrá que seguir en cama sheriff, tome un baño, tómese éstas pastillas cada 6 horas y frótese el cuerpo con paños de agua fría, sobre todo en la frente, la cara y los brazos, descanse y si comienza a sentirse mal o siente algún otro síntoma avísenme para que venga de inmediato- explicó mientras guardaba sus cosas.

-¿Cuándo podré volver a trabajar?- preguntó la Sheriff preocupada.

-En cuánto esté completamente bien, es más si el día de hoy y mañana se siente bien entonces pasado mañana podrá volver a su trabajo- concluyó la ninja.

Caitlyn y Vi le agradecieron y se despidieron de ella. Para cuando se fue, la oficial pelirosa calló rendida en el sillón y la Sheriff se dedicó a seguir las instrucciones de Akali, no veía la hora de volver a trabajar así que debía hacer todo al pie de la letra.

A media tarde la morena le marcó a Jayce para asegurarse de que todo estuviera en orden, fue un alivio para ella saber que todo estaba perfecto, al parecer los criminales difíciles se habían tomado un descanso para esperarla a que volviera a la acción, solo habían ocurrido delitos menores, el héroe del mañana insistió en irla a ver pero Caitlyn le pidió que no hasta que ella estuviera en condiciones de trabajar lo cual probablemente sería en uno o dos días. A diferencia de la oficial pelirosa, Jayce si acataba órdenes de la Sheriff así que aceptó esperar.

Terminando con todo lo dicho por la ninja de Jonia, Caitlyn se recostó para seguir descansando, tenía una inmensa curiosidad por saber qué es lo que había sucedido sin embargo, prefirió dejar descansar a su compañera puesto que, conociendo a Vi, seguro había pasado casi los 3 días completos sin dormir. A pesar del comportamiento obstinado de su mano derecha momentos como estos eran en dónde Caitlyn se alegraba de haberle dado una oportunidad del lado de la justicia.

Horas después, aproximadamente a las 2 de la mañana Vi fue despertada por su estómago que le exigía comida, había dormido todo ese día y ya requería cargar energías, además su cabeza le inundaba el cuarto de olores distintos de alimentos varios. Trastabillando torpemente por la oscuridad y el efecto de recién levantarse caminó hacia el interruptor de la luz, la encendió y se dio cuenta de que Caitlyn no estaba en la cama, trató de no preocuparse y suponer que la Sheriff había ido al baño o algo así, sin embargo la luz del baño estaba apagada, la preocupación comenzó a inundar a la oficial y se apresuró a salir de la habitación, corrió a revisar todos los rincones de la casa pero la morena no aparecía, después de 15 minutos de búsqueda optó por volver al cuarto a buscar el teléfono y marcarle a Jayce, conociendo a su querida Sheriff era muy probable que la ansiedad de no saber cómo estaban las cosas en su trabajo y además no recordar nada le hubiese ganado y hubiese preferido ir con Jayce por una explicación –pero que carajos Caitlyn ¡son las dos de la mañana! ¿ coño harías con el cabeza de martillo a esta hora?, más vale que no sea lo que creo- se quejaba la pelirosa refunfuñando mientras marcaba el teléfono, su estómago volvió a reclamarle por comida y llegó a su nariz un aroma delicioso a hamburguesa, hot dog, pollo rostizado, queso y… ¿helado? En serio tenía tanta hambre que estaba imaginando todo eso?, no, era imposible, el olor era demasiado fuerte, su estómago le ganó, dejó un momento el celular y comenzó a buscar de dónde venían tan deliciosos aromas, revisó más minuciosamente la habitación, sin embargo al asomarse debajo de la cama no encontró realmente lo que creía que estaba buscando.

La sheriff despertó de nuevo en un bosque poblado de árboles, su estómago le daba retorcijones por el hambre que tenía, otra vez estaba desorientada y ahora además hambrienta, sin embargo recordaba todo, todo lo que no recordaba en la mañana y la pesadilla de la noche anterior, así que, seguramente estaría soñando de nuevo, no había nada que temer ¿Cierto?

Caitlyn comenzó a caminar, buscando en los alrededores otra vez una casa, aunque no estaba segura de quererla encontrar por la pesadilla de la última vez. Arrastrada más por su hambre y sus ansias de despertar continuó su camino, de nuevo escuchó pisadas pesadas cerca de ella, no pudo evitar que su corazón comenzara a acelerarse, el miedo quería apoderarse de nuevo *calma calma Cait, es solo un sueño* se repetía a sí misma, las pisadas se escuchaban cerca, demasiado cerca, casi frente a ella, entonces decidió cambiar la dirección, las pisadas incrementaron su frecuencia y su sonido, el monstruo estaba corriendo tras ella, probablemente ansioso de encontrarla y… devorarla. De nuevo el pánico tomó posesión de la indefensa Sheriff, no solo por la bestia si no el recuerdo que evocaba, no quería volverlo a ver ni a él ni a ese monstruo. Pisadas pesadas se acercaban y cuanto más cortaban la distancia más demandaba comida el estómago de la morena y su ritmo cardiaco se aceleraba, además de que comenzaba a sentirse de nuevo con temperatura alta, tal sensación desagradable la llevó a correr para alejarse de la criatura, sin rumbo fijo, solo correr y correr hasta que todas las sensaciones desaparecieran… se acerca, le dictaba cada parte de su cuerpo, su brazo le dolió de nuevo a pesar de estar totalmente curado, pero no se detuvo, la Sheriff siguió corriendo hasta que todo su sistema se opuso y calló al suelo adolorida.

-¡NO! ¡NOOO! ¡Vete! ¡Aléjate de mí!- exclamaba retorciéndose adolorida en el piso, y entonces sucedió… la enorme criatura negra apareció frente a ella, la bestia café no estaba esta vez, cosa que de cierta manera le aliviaba por la relación que hacía su mente al verle. El cánido negro agachó las orejas y peló los dientes gruñendo mientras la Sheriff luchaba contra el dolor, el miedo y el hambre quedándose recostada boca abajo para no ver al enorme animal, lágrimas corrieron por su rostro, pero era incapaz de hablar o siquiera pensar, su vista se tornó borrosa, confusa, sus oídos seguían escuchando esos molestos gruñidos, su estómago seguía demandando comida, su corazón seguía latiendo como si no hubiera mañana, pero el dolor, en cambio, comenzaba a disminuir, cuando fue lo suficientemente atenuado se levantó y sin pensarlo dos veces comenzó a correr sin detenerse, divisó a lo lejos al que tantos problemas le estaba causando, la enorme bestia de pelaje café, pero, detrás de él había comida, su mente le gritaba ¡da la vuelta! Pero su estómago le obligaba a seguir adelante.

Cuando estuvo lo suficientemente cerca la enorme bestia café la dejó pasar.

-Provecho cielo- escuchó Caitlyn, justo había una hamburguesa, un hot dog, un pollo rostizado, queso y… ¿helado?

-¡Nooooo! ¡Porfavor!- Escuchó gritar a Vi al empezar a comer, la preocupación por su mano derecha le hizo levantar la mirada, ahí estaba de nuevo el maldito animal negro encima de Vi devorando sus entrañas.

-¡Déjala!- exclamó Caitlyn con lágrimas en los ojos.

-¡Caitlyn! - le gritaba Vi.

-¡Déjala!- exclamaba Cait en respuesta apretando los ojos, le dolía ver como su amiga era brutalmente mutilada.

-¡Caitlyn! ¡CAitlyyn! ¡Despierta joder!- en ese momento Caitlyn abrió los ojos, todo había desaparecido, estaba en el piso de su habitación, Vi estaba moviéndole los hombros en un desesperado intento por despertarla –¡mierda! ¡Vas a matarme del susto! ¿Qué demonios te pasa? ¿Que hacias debajo de la cama con toda la comida del refrigerador? ¡Y gritando! ¡Dios! ¡En serio me vas a matar de un infarto!- le reclamó la pelirosa abrazando fuertemente a una Caitlyn completamente confundida, la Sheriff le devolvió el abrazo y comenzó a llorar sin saber realmente el motivo, solo sabía que estaba muy feliz de ver a su compañera.

-¿Ey Cait que pasa?, ¿estas… estas llorando?- preguntó Vi secándole las lágrimas de la cara después de soltarse del abrazo.

-No… no lo sé, pero me alegro mucho de verte Vi- le respondió mientras su compañera revisaba que todo en su superior estuviera en orden.

-Cait, estas ardiendo otra vez, tienes fiebre creo, te traeré los paños de agua fría- avisó y después de cargar a Caitlyn y recostarla de nuevo en su cama corrió por los pañuelos con agua.

Al volver Vi, Caitlyn se encontraba recogiendo todo el desastre que al parecer ella misma había causado con la comida del refrigerador.

-¡Caitlyn deja eso! ¡Tú estás enferma, no tienes porqué recoger nada- le regañó la pelirosa quitándole la basura de las manos a la Sheriff y tratando de terminar de recoger ella con una sola mano ya que con la otra tenía las cosas para bajar la temperatura.

-No estoy tan mal Vi- se quejó la Sheriff sintiéndose inútil.

-Claro es completamente normal que una persona se despierte con fiebre debajo de su cama comiéndose la comida del refri y no recuerde absolutamente nada acerca de cómo sucedió todo eso- le hizo ver la oficial.

-Bueno es que dicho así si suena a que estoy mal, pero…-

-Sin peros cupcacke, acuéstate para que pueda enfriarte con los pañuelos- interrumpió Vi.

-Yo puedo hacerlo, no necesito que me cuides, tú debes descansar, revisa si quedó algo en el refri para que por lo menos comas algo- Caitlyn le quitó el tazón con el agua fría y el pañuelo.

-Agh ¡eres más terca de lo usual cuando estás enferma! Solo haré lo que me dices porque de verdad tengo hambre pero porfavor mantente acostada o esta vez no te amarraré a la cama con simples esposas si no con cadenas- amenazó la oficial, Caitlyn bufó, dejó en su mesita de noche el tazón, remojó el pañuelo y comenzó a frotarlo en las partes de su cuerpo indicadas por Akali, el alivio era bastante grande así que para cuando Vi regresó la Sheriff ya estaba dormida de nuevo, Vi decidió hacer lo mismo.

A la mañana siguiente Vi se levantó más recuperada y descansada, volteó a ver a caitlyn para asegurarse de que todo estaba bien pero se llevó una sorpresa al ver que la Sheriff no estaba en su cama. Dio un brinco del sofá al mismo tiempo en el que su superior abría la puerta del cuarto.

-Buenos días Vi- saludó ella, la pelirosa se alivió de verla bien.

-Caitlyn ¡cuantas veces te voy a repetir que no te salgas del cuarto! ¡Me asustas!- le reclamó.

-Las mismas veces que yo te eh repetido en el pasado que me hagas caso- le respondió Caitlyn con una sonrisa satisfactoria sabiendo que por mucho que Vi intentara jamás superaría el record de veces que se le ha pedido obedecer y ha hecho todo lo contrario a lo que le dicen.

-Vamos no han sido tantas- replicó.

-¿Quieres apostar? Créeme que no te conviene- rió su superior.

-Ahm bueno olvidémoslo ¿que traes en las manos?- preguntó curiosa la pelirosa al notar la bandeja tapada que cargaba la sheriff –huele muy bien-

-Bueno tú me preparaste el desayuno ayer, decidí hacer lo mismo por ti, además contabilizando lo que me comí, seguro lo único que te quedó de cenar fue el montón de vegetales que quedaron intactos en el refrigerador- Caitlyn destapó la bandeja dejando ver un plato de 10 hot cakes con miel y mantequilla en el centro, una taza de café con crema y una dona de chocolate con glaseado de fresa encima en un plato más pequeño, a Vi se le iluminaron los ojos y empezó a babear.

-Por Dios Caitlyn ¡¿todo esto es para mí?!- exclamó tomando el tenedor y el cuchillo para comenzar a comer.

-Pues a no ser que quieras que tenga el mismo destino que la comida del refri, si, es para ti-

-Cielos cupcacke ¡gracias!-

-¡No me digas así Vi!-

-Ya ahora si suenas como tú-

Ambas defensoras de la ley rieron y Vi comenzó a comer… más bien a devorar lo que la Sheriff le había servido.

-Despacio Vi, te vas a atragantar!- le regañó Caitlyn, la oficial como siempre hizo caso omiso y continuó comiendo a su ritmo hasta que un pensamiento pasó por su cabeza y la hizo pasar mal la comida, comenzando a ahogarse justo como había predicho la Sheriff.

-¡Rayos Vi! ¡Te lo dije! ¡Voy por agua!-

-¡No! *cough* ¡Cait! *cough, cough* ¡espera! *cough* ya pasó- tosió por una última vez y sacó el trozo de hot cake que se le había medio atorado.

-Uy Vi te dije que no comieras tan rápido-

-Si si si aguanta el sermón, necesito preguntarte algo- la pelirosa bebió un poco de café para aliviar un poco su garganta – ¿Saliste de la casa a comprar esto? Porque ayer no había para preparar nada de esto y mucho menos donas-

-Si, salí a comprarlo, ¿algún problema?- respondió la Sheriff.

-¡Si!, ¡si hay problema Cait! Tu no debes salir estas enferma-

-Vi, me siento hasta mejor que antes, estoy bien, puedo caminar y puedo salir de la casa sin problema alguno-

-¡No! ¡No debes salir de la casa! ¡Recuéstate en tu cama o te amarraré a ella!- amenazó la oficial.

-¡¿Desde cuando eres tú la que me da órdenes a mi eh?!- le alzó la voz su superior.

-¡Desde que casi te matan por castigarme y no dejarme ir contigo en la última misión! Si tú no puedes tomar las decisiones para proteger tu propia vida entonces las tomaré yo por ti, no saldrás de aquí hasta que estés cien por ciento bien según mi criterio- Vi se colocó frente a la puerta bloqueándola con su cuerpo.

-No recuerdo porque demonios te castigué pero estoy segura de que me diste un motivo fuerte para hacerlo, Ahora ¡quítate de la puerta de MI CASA!- gritó.

-¡Ha! Y quien me va a quitar ¿tu? ¿En serio? Eres muy débil sin tu rifle no eres nada por eso tengo que cuidarte, ¡vuelve a la cama!- la oficial empujó ligeramente a su superior la cual respondió embistiendo a su subordinada contra la puerta quebrándola y cayendo ambas fuera de la habitación.

-Ezreal, Heimerdinger y Ziggs, quienes se encontraban en la sala de la casa se levantaron rápido de donde estaban sentados para ayudar a ambas policías, aunque básicamente Caitlyn se levantó sola mientras Ezreal y los otros dos yordles pujaban para ayudar a Vi a levantarse y después la llevaron a uno de los sillones para que se recuperase del golpe. La atacante estaba hiperventilada, sudaba frío y su piel estaba enrojecida, su mirada se encontraba perdida.

-Caitlyn… ¿estás bien?- le preguntó Ezreal acercándose pero ésta se desmayó sin responderle nada, por suerte el explorador logró sostenerla para que no callera de lleno en el suelo.

-Contactaré a Akali por medio de mi comunicador- avisó Heimerdinger mientras Ezreal llevaba a Caitlyn a su cama para recostarla.

Vi no podía creerlo, la situación la había dejado estupefacta, ¿cómo podía tener tanta fuerza la pequeña y débil Sheriff?, habían comparado fuerza muchas veces y la pelirosa siempre la superaba por mucho.

-Akali no puede venir, al parecer ha estado actuando de manera extraña últimamente, pero mandarán a Kennen- avisó Heimerdinger.

Unos cuantos minutos más tarde llegó el pequeño ninja con su maletín médico, revisó a ambas, curó a Vi y le dejó recetada una pomada natural para su espalda por la caída. A Caitlyn le mandó pastillas para combatir la fiebre intermitente que tenía y se quedó hasta que la morena despertó de nuevo, mientras, Vi le platicaba acerca de las cosas extrañas que le habían estado sucediendo a la Sheriff. Ezreal y los demás se retiraron después de ver que Caitlyn estaba estable y descansando.

-Pues eso de que camine, abra el refri y además coma dormida es muy extraño, los quejidos mientras duerme pueden ser por la experiencia traumática que pasó ese día que la atacaron, la fuerza excesiva pudo deberse a un ataque de adrenalina debido a que me dices que estaba muy enojada y si le sumamos el suceso traumático probablemente con eso expliquemos todo, sin embargo la temperatura no es normal, le tomaré una muestra de sangre y antes de irme a Jonia se la dejaré a Heimerdinger para que la examine, él me dará los resultados y entre Shen, Akali y yo decidiremos qué hacer con la Sheriff y cuál será el mejor tratamiento- explicó el pequeño ninja del rayo.

-¿Y eso del suceso traumático tiene cura?- preguntó Vi curiosa y preocupada a la vez.

-Claro pero tiene que llevar psicoterapia y esas cosas, me has dicho que se ha puesto más irritable también ¿verdad?- Vi asintió –Bueno, si en algún momento sientes que no puedes controlarla e intenta hacerse daño a si misma o a alguien más inyéctale esto- Kennen sacó una jeringa de 10 ml guardada en un estuche, llena de un líquido translúcido.

-¿Qué es esto?- ella observaba con algo de desprecio el estuche con la jeringa, odiaba las agujas.

-Es un potente hipnótico con propiedades ansiolíticas y antidepresivas- dijo el roedor Jonio.

-No te entendí ni la mitad pero suena como que quieres que la drogue o algo así- contestó no muy convencida.

-Nada de eso, solo la ayudará a estar más tranquila- aclaró kennen aunque en términos prácticos básicamente era drogarla para ponerla feliz pero al conocer el ninja a la oficial Vi prefirió no decírselo para no recibir un golpe en la cara, la pelirosa guardó la jeringa en una bolsita de su ropa – ¡Ah! Y una cosa más oficial, no le inyecte más de 2 ml, sé que la jeringa contiene más pero no se pase de esa dosis- agregó, en ese momento Caitlyn comenzó a abrir los ojos poco a poco, se estiró y se sentó en la cama.

-Es bueno tenerte de vuelta Cait, ya me estaba cansando de estar con el roedor que solo dice cosas que no entiendo- sonrió su mano derecha.

-¡Oye yo no soy roedor!, ¡soy el doctor Kennen!- se quejó el ofendido defendiendo su título.

-Disculpa Kennen, Vi a veces puede ser algo irrespetuosa- intervino la Sheriff para evitar que se molestara más el pequeño.

-¿Irrespetuosa yo?, ¡te me aventaste encima rompiendo la puerta de tu propia casa! ¡No puedes decirme irrespetuosa después de eso!- se quejó.

-Ah entonces no fue un sueño- la morena cambió su expresión alegre por una de preocupación –perdona Vi ¿te hice daño?- se disculpó.

-Nah Cait, se necesita más que una sheriff enojada para sacarme de la jugada- rió para cambiar la cara de Caitlyn a su anterior estado de alegría, y lo consiguió, la Sheriff le devolvió una sonrisa.

-Sheriff mi diagnóstico es que usted padece trastorno de estrés postraumático, eso le está ocasionando toda su sintomatología, además presentó un ataque de adrenalina y por ello tuvo la fuerza para romper la puerta y tacklear de forma efectiva a la oficial Vi, el trastorno es ocasionado por un suceso traumático muy fuerte que le haya ocurrido, lo relacionamos con el accidente de hace varios días, en cuanto a la temperatura debo realizar análisis de sangre para dar con la causa- explicó el médico Jonio.

-Entiendo, Vi, después de que el Dr. Se vaya podrías explicarme que fue lo que pasó hace varios días con lujo de detalles?- pidió Cait.

-No puedo negarme porque si lo hago me tacklearás de nuevo- rió la oficial.

-No seas pesada Vi- se quejó su superior lanzándole su almohada a la cara pero ésta la atrapó.

-Ay auxilio me ataca Caitlyn- respondió Vi con voz burlona para luego reír un poco más, la enferma se cruzó de brazos en desaprobación.

-Bien Vi ya fue suficiente, muéstrame un poco de respeto- pidió molesta.

-Ay no aguantas nada, eres una bebé- dijo acomodándole su almohada de nuevo en su cama.

-Kennen ¿el trastorno es curable?- preguntó la Sheriff cambiando el tema.

-Pues con psicoterapia si, debe ir a terapia si sus síntomas no disminuyen- aclaró serio como siempre, Caitlyn hizo una mueca de desagrado, no quería estar enferma más tiempo, quería regresar a su trabajo y a su vida, le preocupaba que la psicoterapia tomara mucho tiempo, sin embargo, aceptó las indicaciones del médico y después de despedirlo quedaron ella y Vi solas en la habitación.

La pelirosa explicó todo detalladamente justo como Cait se lo había pedido, la morena escuchó atentamente haciendo gestos de extrañeza, molestia y miedo de vez en cuando y una muy notable de desagrado cuando "Jack" fue mencionado.

-…y todo eso solo porque no me dejaste ir contigo por una estúpida puerta, por eso es que estoy tan pendiente de ti- finalizó el relato.

-No atraparon al asesino ¿cierto?- preguntó preocupada por la gente de su ciudad, si ya habían matado una vez volverían a matar seguramente pues según los registros de la policía esa casa estaba habitada.

-Sí, lo atrapamos- respondió la pelirosa.

-Quisiera hablar con…-

-Y lo matamos- agregó interrumpiendo de manera tajante.

-Había más o solo era él?-

-El oficial Rogers antes de morir solo dijo que había uno-

-Bueno hay que ponerlos a todos en alerta, si se da un caso parecido personalmente quisiera hacerme cargo, pero esta vez contigo, solo pórtate bien por favor, también me gustaría revisar el cadáver para…-

-También lo quemamos- volvió a interrumpir.

-Vi ¿qué demonios? ¿Porque? ¡Sabes que los forenses deben hacer la autopsia!- respondió molesta sospechando que algo había extraño en los deseos de Vi por no permitir darle seguimiento a la investigación.

-Casi te mata Caitlyn no quería ver ni su cadáver cerca de ti, además no sabemos qué tipo de criatura era, ¿y si revivía?- la oficial tenía razón sin embargo algo había raro en ella, la Sheriff en su mente repasó minuciosamente todos los gestos y movimientos de su subordinada al contar la historia.

-Estás mintiendo- le acusó con una mirada penetrante, como si la que estuviera enfrente volviera a ser una peligrosa criminal y no su mano derecha.

-¿Porque crees eso cupcacke?- dijo Vi poniendo una cara de extrañeza por la acusación de su amiga – ¿crees que yo sería tan estúpida como para mentirte?, eres una diosa resolviendo casos y extrayendo la verdad de todo tipo de situaciones, sería inútil intentar…-

-Basta Vi- ahora ella le atajó –el asesino no está muerto, ni siquiera lo han atrapado, ¿porque estás intentando mentirme?-

-¡No estoy mintiéndote!- se defendió la pelirosa.

-Iré a ver a Jayce- decretó decidida.

-No no no tu no vas a salir de aquí, enseguida le llamaré para que venga- la oficial estaba nerviosa, comenzó a buscar el teléfono para evitar que Cait se fuera.

-¿Y dejar sola la jefatura de policía con un peligroso asesino suelto?, por favor dime que estás bromeando- expresó enrojeciéndose de nuevo de la cara, al parecer la temperatura estaba volviendo a subir, la Sheriff sacó de su ropero su clásico vestido y entró al baño a cambiarse ignorando a Vi.

-Tenemos un enorme problema cabeza de martillo- susurró Vi cuánto le contestó el héroe del mañana.

-Por acá no está mejor la situación creeme y ¡no me llames así!- respondió

-Bueno yo tengo una Caitlyn muy muy molesta porque descubrió todo, cambiándose lista para ir hacia donde estás, que tan mal puede estar por allá?-

-Vi ¿en serio te descubrió?-

-Sabes que mentirle a Caitlyn es como quererle vender a alguien un lagarto cuando está pidiendo un perro, aunque lo vistas de perro después de inspeccionarlo te darás cuenta de que ¡es un jodido lagarto enorme!-

-Te juro que estoy harto de animales, hemos perdido a tres oficiales, uno por cada caso de asesinato reportado debido a esas bestias hay dos más con forma de gato y uno con forma de perro, le dejaron una nota a Caitlyn, si no va ella la próxima vez atacarán la jefatura de policía y van a matarlos a todos-

-Bueno estamos de acuerdo que eso no lo puede saber ella, quema esa nota, buscaremos la manera de controlarlo-

-No es posible Vi, en serio creo que esperaría de cualquier otra persona menos de ti que me mintieras de esa manera, ¿tres muertos ya?, ¿no dijiste que solo era un asesino?, ¿en qué más me mentiste?- salió Caitlyn ya lista y enfurecida del baño.

-¿Como te escuchó? Contrabajo te escuchaba yo- preguntó Jayce nervioso.

-Quizá porque no deberían hablarse por altavoz cuando la persona que no quieren que se entere ¡está en la habitación!- exclamó.

-¡Caitlyn el altavoz está apagado! Si me alejo la bocina no se escucha ni mierdas!- Jayce y Vi estaban excesivamente desconcertados con la situación.

-Vi no mientas seguro olvidaste apagar el altavoz- le acusó Jayce.

-¡NO! ¡El altavoz está apagado te lo juro! Es más Caitlyn mira- Vi mostró el teléfono el cual tenía desactivada la función de altavoz.

-Pues se rompió porque yo escucho claramente todo lo que dice Jayce, la que está quedándose sorda eres tu Vi- respondió y tomó camino hacia la puerta de salida de la habitación.

-Ay no, pasaremos por esto de nuevo Cait?- la pelirosa colgó el teléfono y se volvió muralla frente a la puerta.

-Vi, muévete y no tomaré en cuenta todas las mentiras que dijiste- ofreció la Sheriff.

-No Caitlyn, no me voy a mover, estás enferma, mírate ¡estas hirviendo en temperatura! ¡No puedes irte así! No vas a solucionar nada al contrario ¡lo empeorarás todo!- la oficial intentaba estar firme frente su superior pero, tenía miedo, miedo de lo que Caitlyn fuera capaz de hacerle a ella y de hacerse a sí misma, sin embargo tomó aire y apretó los puños, ésta vez no iban a agarrarla con la guardia baja, así tuviera que noquearla no iba a permitir que su compañera saliera de esa habitación.

-Te lo voy a pedir una última vez, muévete y nadie tiene porque salir herido- le amenazó, sin embargo ella misma se encontrada dudosa, no estaba segura si ésta vez le darían las fuerzas para mover a alguien tan enorme como Vi además no quería lastimarla, pero el enojo la cegaba, la ira de que los criminales estuvieran destruyendo su ciudad aprovechándose de su enfermedad.

-Sobre mi cadáver- respondió la pelirosa.

-Vi, no quiero hacerte daño- expresó tratando ella misma de controlarse sin éxito alguno.

-¡Y yo no quiero que tú misma te hagas daño!, no importa lo que a mí me pase tú debes estar bien- por muy valientes que fueran sus palabras, por primera vez Caitlyn estaba haciéndola temer -Cait tú no eres así, nunca te dejas llevar por tus emociones, sé que no suelo ser yo quien dice esto pero guarda la calma, desde que viste ese pastelito has estado actuando como si fueras una mala copia de mí- la oficial trataba de hacer reflexionar a la Sheriff pero solo conseguía enfurecerla mas.

-¡Pues ya sabes lo que es lidiar con alguien como tú!, ahora ¡quítate de la puerta!- con el ceño fruncido y la mirada amenazante tomó impulso y de nuevo calló encima de su oficial ésta vez no había puerta puesto que ya la había destruido con anterioridad.

Rápidamente la Sheriff se levantó, tomó su rifle y salió por la puerta mientras Vi aún intentaba recuperarse del impacto, comenzó a correr hacia su trabajo, era más rápido tomar el auto pero había olvidado las llaves y prefirió no volver a entrar para no toparse con Vi, además por alguna razón su velocidad aumentaba sin cansarse, era una sensación increíble puesto que estaba corriendo una gran distancia en poco tiempo sin agotarse.


Bueno, hasta aquí por ahora, pronto subiré el siguiente capítulo (:

Espero que les haya gustado y que hayan disfrutado la lectura tanto como yo disfruté en su momento cuando escribí el fic.

Los personajes de Rito Geims no me pertenecen.

Jack si me pertenece ewe.

Sin más por el momento les ha hablado Sophie y les deseo buenos días :v (omg! no tiene la misma sensualidad pero ni modo :( ).