Capítulo 1
Ser asocial no era tan malo, en realidad es mejor estar sola a estar con muchas personas y sentirse más sola.
Como siempre, llegó diez minutos antes de que empezara la clase. Sacó un libro que había escogido antes de salir de casa "ensayo sobre la ceguera". Estaba tan ensimismada que se olvidó por completo que se encontraba en un salón de clase.
Debe ser horrible estar ciego y no poder reconocer a la gente que amas a pesar de que estén tan cerca, pensó y acto seguido se llevó la mano al pecho y tomó la perla que hace mucho tiempo alguien le había regalado.
La profesora entró al aula y anunció, Armen grupos de dos o tres.
¡Grandioso!, pensó la joven. Era el primer día y ya pedían grupos, volteó para ver si la persona de atrás estaba en la misma situación… sin embargo, en menos de dos minutos ya todos habían encontrado a alguien. Salió del salón y caminó hasta el baño, Por qué no puede ser individual, se lamentó.
Se miró al espejo, no tenía nada raro, entonces por qué le costaba tanto hacer amigos… ¡eso era! Quizá ella era demasiado normal, tan normal que el resto se sentía "anormal" cuando estaba cerca de ella. Eran ellos el problema, se rio de su nuevo descubrimiento y regresó más animada a clases.
-¿Disculpa, esta es la clase de apreciación del arte?- Era un alumno "tardón"
-Sí, justo ahora están armando grupos-
-¿y tú ya tienes uno?- preguntó el joven
-No, yo soy muy normal y no puedo hacer grupo con personas anormales- los dos rieron por unos segundos
-Pues, yo soy muy normal, ¿te parece si hacemos el trabajo juntos?-
-Soy Kagome, ¿y tú?
-No, yo no soy Kagome. Pero me llaman Inuyasha-
-Que gracioso. Inuyasha… es un bonito nombre-
Hace buen tiempo que no reía tanto, hasta le dolía la cara por haber estado sonriendo todo el tiempo. Miró a Inuyasha de reojo, le recordaba a alguien pero… no estaba muy segura. Nuevamente llevó su mano a la perla, la miró y la encontró más hermosa que nunca.
-Kagome, ¿quieres conocer a unos amigos?- estaba por aceptar sin pensarlo, pero ¿Qué tal si no les agradaba?... miedo al rechazo.
-Tal vez en otra ocasión, debo volver pronto a casa-
-Entonces vamos juntos hasta la puerta de la universidad, mis amigos deben estar en el Mcdonald´s que está a unos metros de allí.
-Está bien, por cierto… ¿Qué carrera estudias?- preguntó Kagome
-aún estoy en estudios generales, el próximo ciclo entro a la facultad de Arte y ¿tú?-
-estoy en la misma situación solo que yo estudiaré literatura-
Había una extraña familiaridad entre ellos, se conocían desde antes, solo que no ellos aún no lo descubrían. Así como no sabían que alguien los esperaba en la puerta, para ser más exactos, lo esperaba.
-¡Inuyasha!- una joven, a lo lejos, agitó los brazos con entusiasmo
-¡Kikyo! No sabía que vendrías- Inuyasha sonrió con alegría. La joven lo abrazó y luego miró a Kagome
-Kagome. Ella es mi novia, Kikyo-
-Hola- saludó Kikyo – ¡Qué lindo dije!- Kagome rio nerviosa
-Gracias…eh… Bueno, ya debo irme, hasta luego- se despidió rápidamente y caminó rumbo a su casa, a lo lejos Inuyasha gritó, Ve con cuidado. Su caminar era torpe, tal vez por los nervios, aún sentía la mirada de ellos, comenzó a buscar sus audífonos y dobló en la esquina más cercana. Fue un buen día, pensó
Inuyasha, por su parte, no dejaba de pensar en el dije, sabía que lo había visto antes… ¿su madre tenía uno parecido? No, no era eso. Tal vez Kikyo…
-Miroku y Sango nos esperan, ¿vamos?-
-Claro- respondió Inuyasha mientras sostenía la mano de Kikyo. Luego intentaría recordar.
Hola! Quedó algo corto el capítulo... Esta es una historia más suave, más de la vida much s se sientan identificados con Kagome, ser sociable no es nada fácil... comentarios, opiniones, críticas (constructivas) todo será bien recibido. hasta luego y que tengan un lindo día :D
