¡Qué día tan pesado!
Era inevitable ser víctima del arrepentimiento. De haber sabido que tendría que lidiar con tanto cuando decidió reencarnar al ex investigador… Pero al fin de cuentas no importaba si se consideraba el valor del premio que tenía en ahora tenía en su posesión, los daños eran preocupaciones menores, pues había conseguido alguien realmente digno de estar junto a su equipo. Sin embargo también había que considerar las consecuencias que trajo el arrebato del ghoul, quizás no escogió las palabras adecuadas para dirigirse hacia él y ahora mismo se lamentaba de ese hecho, sin embargo esto también le ayudo ver con sus propios ojos el desmesurado poder que tenía su nueva adquisición, podría decirse que Sona Sitri por un lado se sentía arrepentida; pero por el otro lado estaba más que complacida.
So-tan, debemos hablar – una voz llamo la atención de Sona mientras repasaba mentalmente lo sucedido
A la presidenta le iba a dar algo. Pocas veces observaba a su hermana con ese tipo de semblante, uno de extrema seriedad que incluso haría palidecer a la más impávida persona. Desviando la mirada accede a regañadientes, lo que mas quería en estos momentos era irse a su casa de una buena vez, darse un baño, sin duda alguna este día fue estresante y ahora vendría el regaño monumental de la Maou amante de las brujas moe.
Sin embargo, aunque no le gustara admitirlo, ella había cometido un error al tratar con el ghoul. Y como toda noble de la casa Sitri, siendo consciente de que había cometido una equivocación, escucharía el regaño de su hermana sin rechistar.
¡¿En que estabas pensando?! ¿Te das cuenta de la peligrosidad que representa este joven?! – el tono de voz de la Maou Leviatán mostraba molestia pero su rostro denotaba preocupación
Sona solo se limitó a asentirle a su hermana. No podía evitar la vergüenza que sentía en estos momentos, ahora sus siervos se mostraron muy confundidos debido a las palabras del pelinegro, confusión que se manifestó con mayor ímpetu cuando observaron que su propia ama se mantenía impasible ante una posible masacre. Dando entender que la vida de sus siervos poco le importaba.
Una mucama se encargó amablemente de reclinar la parte superior de la cama, donde el inconsciente ghoul yacía postrado. En estos momentos tenía un sello mágico en la frente que le mantenía en estado catatónico, pues Serafall a diferencia de su hermana había tomado precauciones drásticas. De hecho, solo Rias y el Maou Lucifer eran las personas que podían ser testigos en lo que acontecería con respecto al ghoul reencarnado y a Sona por supuesto. Todos los sirvientes quedaron descartados en ipso facto.
¿Y estas consiente de que ahora tus sirvientes dudan de tu lealtad? – realmente avergonzada la presidenta del consejo asentía ante la tranquila mirada de la Maou
Sí, Onee-sama – Rias miraba sorprendida la docilidad que su amiga de la infancia estaba demostrando en esos momentos
Entonces, ¿Por qué fuiste tan imprudente? – los hermosos ojos de Serafall miraban con expectativa la respuesta que daría la joven heredera
Estaba por responder que era porque sentía la firme necesidad de poner a prueba las habilidades del ghoul en contra del sequito de Rias, que era inevitable sentirse en la cima del mundo ya que por fin había alcanzado a su amiga/rival de la infancia, pero teniendo en cuenta de que contaban con la presencia del Maou lucifer y su hermana menor le hizo reconsiderar seriamente sus opciones. Su situación era delicada y cualquier palabra equivocada podría suponer una represalia por parte de los Gremory, así que solo se mantuvo en silencio.
Supongo que ahora ya sabes que no lo llaman el segado negro por nada, ¿Verdad? – la joven demonio noble se sobresaltó al escuchar una nueva voz interrumpir sus pensamientos
Sona arqueó una ceja. Fue tan repentina la intervención del Maou lucifer que no entendía a qué quería llegar con eso. Sirchenzs dejó de recostarse contra la pared y se paró frente a la cama del chico con mayor firmeza. Posó su mirada sobre él y le miró con severidad y luego dicha mirada se posó en la presidenta del consejo estudiantil. Comprendiendo que Sona aún era una niña y que podía cometer errores como cualquiera le dirigió una mirada solemne hacia la Maou leviatán quien sorprendentemente se mantenía seria, denotando la gravedad del asunto.
¿Qué quieres hacer Sera-chan?, sabes perfectamente que el castigo por una falta de esta índole es la pena de muerte, debemos sacrificarlo, de lo contrario se convertirá en una gran amenaza – Sirzechs miro directamente a los ojos de Serafall quien simplemente mantuvo el silencio
Serafall Leviathan estuvo a punto de responder, sin embargo Sona decidió intervenir, sabiendo perfectamente que ella era la que menos tenía derecho de hablar debido a que fue la que causo todo esto. A pesar que su liderazgo estaba en juego frente a sus sirvientes, sabía que la decisión de ambos Maou era irrevocable, por una parte Kaneki demostraba ser lo que necesitaba su grupo para sobresalir y estar a la par con el grupo de Rias
Por favor Sirchenzs-sama, le suplico que le perdone la vida – los ojos de todos dentro de esa habitación se posaron sobre la figura de la hermana de Serafall
¡Sona! - Rías se mostraba totalmente anonada por la deliberada petición de la heredera de la casa Sitri
Justo cuando pensó que su amiga de la infancia había recapacitado después de contemplar las consecuencias de sus actos, había sucedido todo lo contrario. La pelirroja estaba sorprendida por la actitud que estaba demostrando en estos momentos la siempre calmada y compuesta de Sona Sitri, de hecho por unos instantes le recordó a ella misma cuando se encontraba desesperada por librarse de su matrimonio con Riser Phenex.
Lo que pides es mucho - Fue lo único que le respondió el Maou Lucifer, mientras este se cruzaba de brazos
Serafall suspiró con pesadez, aun no sabía que decisión tomar al respecto. Contraria a Sirzechs, quien estaba mucho más relajado, ella realmente se encontraba en un dilema, que su hermana defendiera con tanto esmero a un sirviente que incluso intento atentar contra su vida era algo que la ponía entre la espalda y la pared. A ella le gustaba consentir en demasía a su hermana, por supuesto que estaba gustosa de cumplirle cualquier capricho, el problema radicaba en la misma peligrosidad del ex investigador, inclusive fue capaz de derrotar al sekiryuutei de una forma bastante fácil, algo que ni el propio Shalba Beelzebub pudo. Realmente no sabía qué hacer, no deseaba enemistarse con su amigo y compañero Maou, pero por otro lado comprendía el actuar de su hermana, solamente necesitaba confirmar algo antes de continuar.
Mou ¡¿Por qué estás tan obsesionada con él?! ,¡Dame una buena razón Sou-tan! – la Maou Leviatán repentinamente se inclino sobre su asiento, colocando sus mejillas entre sus manos, dándole la apariencia de una niña molesta
Onee-sama, sé que esto puede sonar contraproducente. —Intento apelar a la razón de su hermana mayor—. Pero te suplico que me des una oportunidad, solo una te pido, te sorprenderían las grandes hazañas que lograríamos con su ayuda, solo debemos ser pacientes, es todo lo que pido – tragándose parte de su orgullo la joven se arrodillo frente a la Maou con la esperanza de doblegar levemente cualquier decisión funesta sobre la vida de Kaneki
Rias Gremory observaba al su amiga de la infancia con poco menos que desagrado, ver que Sona luchaba una pelea que prácticamente tenia perdida por simplemente proteger la vida de uno de sus sirvientes, hizo que olvidara levemente la molestia que sentía en contra del joven quien simplemente estaba durmiendo en aquella cama. De hecho al recapitular como su grupo fue abatido por una sola persona, ghoul o no le demostró que el mundo aun era un lugar demasiado enorme, tal vez era tiempo de poner cartas en el asunto y tomar en serio la idea de entrenar arduamente para mejorar sus puntos débiles.
¡¿REALMENTE ES TAN IMPORTANTE PARA TI SOU-TAN?! —Sona no respondió nada, ambas hermanas se miraron fijamente la una contra la otra, sin embargo debido al carácter jovial de la mayor de las Sitris comenzó a ceder rápidamente.
Suspiro derrotada, sabía perfectamente que si hacia algo en contra del ghoul, se ganaría el odio eterno de su querida So-tan, sin más opción dirigió una mirada ansiosa al pelirrojo quien observaba la escena con detenimiento. Sirzechs ahora era quien se encontraba entre la espada y la pared, si bien el hecho de que la persona de la cual estaban deliberando su destino, había demostrado ser lo suficientemente peligroso, muy internamente no podía negar que la especie a la que pertenecía Ken Kaneki era muy valiosa como para perderla ante un posible exterminio.
¡Se lo que piensas, Sera-chan! - Le respondió dándole una sonrisa amigable—. Si puedes manejar la situación tu sola, entonces podremos pasar por alto esto.
Mi querido Kaneki... – una suave y melosa voz se escuchaba en la oscuridad
Repentinamente la luz de una lámpara de techo ilumino un punto específico, sentado sobre una silla, con la mirada baja, se encontraba Ken Kaneki. Conocía ese paisaje mental, no era la primera vez que se encontraba en ese lugar, de hecho cuando estuvo confinado a merced de Jason, era el único lugar donde pudo encontrar paz en esos momentos de zozobra. Aun así no se encontraba solo, unos delgados brazos rodearon el cuello del inmóvil ghoul, mientras que un rostro de una joven emergió de entre las sombras.
Mi estúpido y trágico Kaneki… siempre tienden a ocurrirte las desgracias- la joven beso con cariño
La belleza y jovialidad de la joven era bastante notoria, el problema era que le ex investigador conocía a la perfección a esa persona, lo que no sabía porque había aparecido en su mente, Yoshimura Eto simplemente está allí a su lado mientras que Ken no hacía nada para alejarle de su cuerpo, con lentitud la imagen mental de Eto empezó a besar con deseo el rostro del ex investigador, la lujuria se apodero de la joven con la lengua empezó a lamer el rostro estoico del ghoul, recorriendo su piel saboreando con delicia cada centímetro que estaba a su alcance, como si de un delicioso platillo se tratase.
Eto aparta su rostro y sus labios están a tan solo unos pocos milímetros de fundirse en un beso, pero ella sostiene su rostro y la perturbadora adoración que muestran sus ojos lo perturba, porque es un verdadero monstruo y aun así se ve hermosa, un demonio disfrazado de ángel que le sonríe con ternura. Bajo la oscuridad de aquel vacio su respiración azota sus labios. Aquella alucinación se inclina para besarlo, impaciente, pero Kaneki aparta el rostro a un lado con la mirada estancada en el suelo, de alguna manera mostrando resistencia ante el avance de su propia locura.
Cada vez que ofenden de sobremanera a Eto, generalmente empezaría una carnicería muy brutal, tan brutal que creerías que fuese sacado de una película de terror. Con una sonrisa en los labios, la joven empieza a desternillarse de la risa, una cacofonía a la locura que en esos momentos representaba la joven, Ken levanto su mirada mientras Eto se tomaba el vientre completamente satisfecha de la reacción de su querida presa. Kaneki sabía que la enana de cabello verde solo se mofaba de él, le restregaba en su cara de cómo su plan para alcanzar la paz eterna se fue a la mierda, lo disfrutaba, se reía de su miseria y eso llego a frustrarlo.
¿Qué sucede? Te noto muy tenso, tan, tan tenso…—Pregunta en un susurro, cálida como la voz de una madre que ama a sus hijos—. ¿Estás enojado? ¿Furioso? ¿Frustrado?
Sabe perfectamente que no recibirá respuesta por parte de Ken, Así que en un ágil movimiento sus delgados dedos sostienen su mentón y lo obligan a mirarla a los ojos, a enfrentar su terrible mirada. Inclinando sus labios contra los suyos pero no lo besa del todo, su lengua acaricia suavemente su labio inferior y sus pequeños besos se esparcen por su mejilla, sus ojos, su nariz, ni un solo rincón de su rostro puede librarse de sus labios.
Pobre, pobre de mí Kaneki —Susurrando con falsa ternura — Debe ser duro que te obliguen a permanecer con vida y lo peor es que será una eternidad - la sonrisa hipócrita adorno el rostro de Eto
Quería arrancarle la cabeza, quería mutilar esos delicados labios con sus dientes. Kaneki cierra los ojos y ríe amargamente, poco a poco esa risa empieza a tornarse tan enfermiza, demente. Eto Yoshimura sonríe, su Kaneki era perfecto, era inmaculado, era su droga de la cual no podría vivir si llegasen a quitársela. Repentinamente el joven calla su risa, solamente dejando el sonido de su respiración.
Déjame tomar tu cuerpo. - abrazo con delicadeza el cuerpo del ahora demonio, presionando sus encantos en contra del segador negro
De manera casi mecánica el joven se levanta de su asiento, la joven quien estaba aferrada a él ignora el hecho de la diferencia de alturas, manteniendo el gesto, disfrutándolo en demasía. Con movimiento mecánico el joven acerca sus manos a los pequeños hombros de la chica, aquella sencilla acción hizo estremecer el cuerpo de la ghoul, recorrió la piel de los hombros hasta la base del cuello, con un movimiento salvaje la aparta de él, no había sorpresa en el rostro de la jovencita, indicando que esperaba esa reacción.
Kaneki sostiene su delicado cuello con fuerza, a pesar de que su tráquea poco a poco se quedaba sin aire, la muy masoquista sonreía. Por eso era su adicción, todo lo que el joven quien trataba de asesinarla era perfecto para ella.
¡Cállate ya! - la ira acumulada en el atormentado joven afloraba en aquellas palabras - ¡sucia ramera barata!.
El brillo en los ojos de Eto no pasa desapercibido para Kaneki y lo peor de todo es que ni siquiera lo nota porque a pesar de tener un inconmensurable poder aún es muy es débil, aparenta ser listo pero en realidad es muy ingenuo, un peón con aires de reina; un sirviente con ojos de príncipe. Eto conserva la sonrisa plasmada en su rostro afortunadamente para ella, conoce a la perfección su punto débil cual guerrero perfecto. Y no se encuentra en ninguna parte de su cuerpo, ni en ninguna parte de su mente.
Está en su corazón.
Ah, eres tan perfecto, te amo, te amo tanto. —sonríe con burla, los ojos perversos de Kaneki desaparecen y Eto sabe que dio justo en el clavo —. Y eso es lo que me mata mi dulce, dulce Ken, todo el mundo te utiliza como una herramienta, como un objeto, a alguien tan perfecto como tú merece ser tratado de otra manera.
Esas palabras lograron abatirlo. De tal manera que afloja su agarre liberando por completo a su presa. Se sintió tan frustrado como nunca antes en su vida, tan frustrado, tan enfurecido, porque una vez más la maldita de Eto se mofaba de su más reciente fracaso. Su ceño poco a poco comienza a fruncirse y sus manos se convierten en puños, parecía un animal rabioso.
Tengo tantas ganas de matarte – la voz de Ken sonaba bastante triste - Pero sé que no servirá de nada.
Eto ríe de forma bastante enfermiza y se aparta bruscamente, ambos brazos cuelgan alrededor de su cuello infantilmente y ladea el rostro. El ghoul de un ojo puede notar como sus pequeños flequillos de su cabello están infiltrándose entre sus inmensas pestañas.
¡Que tontito! No tienes el valor para hacerlo. — Afirmo tarareando de forma bastante fastidiosa para el gusto de Kaneki. — ¿Y sabes porque? Porque soy la única persona que te ama por ser quien eres, la única persona que te comprende, la única que estará para ti por siempre y para siempre. Y lo sabes perfectamente.
Kaneki pasa su mano derecha por todo su cabello, lo revuelve presa de la desesperación y poco a poco su inestabilidad mental estaba manifestándose. Con un esfuerzo sobrehumano y con la casi escasa cordura que tiene, aparta los brazos de Eto de forma bastante delicada. Eto frunció el ceño pero no parece molesta, el diablo adora entretenerse con el sufrimiento de los demás y desgraciadamente para Kaneki, lforma parte de su diversión.
Tengo razón quien lo diría ¿Estas desesperado por amor? ¿Buscas ser amado? —Pregunta de nuevo, acercándose hacia él, las vendas que cubren parte de su ombligo deslizándose hacia el suelo en el proceso—. Dime, ¿Le has importado a alguien?
Kaneki no podía responder, porque no tenía una respuesta a esa pregunta, la joven lo supo de inmediato.Apartándose su cuerpo del ex investigador comienza a caminar en círculos alrededor de él
Veamos, hagamos un pequeño repaso… - extrañamente la ghoul tomaba una pose de catedrática, haciendo que Ken se preguntara si ya había enloquecido
Tu primer amor, Rize-san, que en lugar de ser una chica que correspondiera a tus más hermosos y puros sentimientos resulto ser tú victimaria, jugo contigo, te mintió, te engaño, su belleza te deslumbro y tú caíste redondito. Creyendo que al fin habías encontrado el amor de tu vida, pero ¡OH SORPRESA! la realidad te dio tu primera se detiene quedando frente de Kaneki y una vez más sus delicadas manos toman con rudeza su rostro. — Ella se burló de ti, te pisoteó, quiso acabar contigo como un insecto, como un gusano.
Cuándo dijo eso escupió las palabras con deje de odio. Y una vez más comenzó con su ridícula marcha. El joven se limitó a seguir con la mirada la figura de Yoshimura Eto.
Bien, ¿Que tenemos después? —Se tomó la barbilla mientras seguía caminando en círculos alrededor de Kaneki —. ¡Ah sí! Tsukiyama Shuu quien te ve solo como un delicioso platillo y que decir de Arima. — Espeto con cierto desagrado. — Para el solo eres una quinque con manos y piernas, nada más, ¿Acaso creíste que le importabas?, ¿Qué te veía como un hijo?, ¡PUES NO!
Cállate. - Lo dijo más como un susurro para sí mismo, que para ella.
No eres nada, solo fuiste una herramienta, un objeto… —Eto no termina su discurso pues la dolorosa mano de Kaneki viaja hacia su mentón con una furia repentina, las uñas de sus dedos enterrándose en su piel mientras sus ojos la contemplan con asco—. Cuando por fin te diste cuenta de que no tenías un lugar a cual pertenecer elegiste la muerte para descansar en paz, perooo…
¡Cállate! – el ex investigador trataba de mantener la compostura mientras que la alucinación le contemplaba con tranquilidad
No pudiste lograr tu cometido.- una sonrisa sardónica se plasmó en los labios de la mujer
¡CIERRA LA PUTA BOCA! - los ojos desafiantes del segador negro se posaron en el rostro de Eto
No pudiste morir, porque una vez más hay alguien que quiere utilizarte como herramienta para sus propósitos. —Escupe de forma cruelmientras continuaba sonriendo—. Tú, un gran investigador, uno de los ghouls más poderosos de la historia, ahora se ve rebajado a ser un jodido esclavo de una sucia dem…
¡CRACK!
Todo el rastro de cordura presente en Kaneki se fue a la mierda. Era solo cuestión de tiempo. La había matado. Le había roto el cuello como si se tratase de una delgada ramita. Luego la soltó con desprecio, como si fuese basura. Allí estaba el cuerpo sin vida de Eto, quien a pesar de haber sido ultimada, esta tenía su enfermiza sonrisa.
— ¡Te dije que cerraras la puta boca.! – espeto el joven mientras miraba con desdén el cadáver de aquella aberración de su mente
Despertó abruptamente, empapado en un frío sudor y respirando agitadamente. Aun no se explicaba que había pasado tras notar la presencia detrás de él, se dio cuenta que su sentido del oído y vista estaban potenciados; cosa que ignoro durante su combate en contra del grupo de "demonios" que intentaron lastimarle. Cuando miró a su alrededor, notó que ya era de noche. Pero de repente, ocurrió algo sumamente extraño. Sin previo aviso un extraño círculo completamente rojo se hizo presente en el suelo de la habitación. Era un color rojo carmesí muy intenso, que iluminaba completamente la habitación.
Jamás voy a acostumbrarme a esto. — Murmuro con fastidio, mientras contemplo con curiosidad ese fenómeno.
Reconoció la figura que emergió de aquel extraño brillo, el joven no le cayó en gracia ver la presencia de la amiga de su "ama", aun a sabiendas de que se negaba a aceptar esa condición, la curiosidad de saber quien lo había dejado fuera de combate, le hizo ver que necesitaba seguirles el juego por un poco mas de tiempo.
—Parece ser que tuviste un mal sueño. —Rias sonreía de manera gentil a pasar de la molestia que sentía al tratar con el ghoul —. Tuvimos que someterte ya que estabas muy agresivo, así que Sona decidió darte más tiempo para que asimilaras las cosas de una buena vez. Pero como podrás notar, tú tiempo acaba de terminarse.
Kaneki la miro de forma desinteresada, la pelirroja mostro un leve tic en el ojo al notar que estaba de alguna manera siendo insultada
No me gustaría que volvieras a armar un alboroto como ese. —Dice Rias, y pronto sus palabras se convierten en una agridulce amenaza—. De lo contrario... Puede ser que acabe destruyéndote.
¿Estas segura de ello? – la respuesta sarcástica de Ken Kaneki hizo que la joven demonio se tragara su orgullo de momento – la última vez, yo llevaba la ventaja
Desde el momento en que lo conoció, Rias sabía perfectamente que no cruzaría palabra alguna con ella o con cualquiera que le hablase así que solo se mantuvo expectante. Resoplando con irritación, el segador negro se puso de pie inmediatamente, sin dejar de mirar desde la ventana y esperando a ver qué sucedía. Luego de unos cuantos minutos de intriga, accede a ir con Rias al concejo estudiantil.
Sin pérdida de tiempo alguna Rias y Kaneki desaparecieron en el mismo círculo carmesí, para reaparecer en que parecía ser una sala de juntas rodeado de los mismo jóvenes que intentaron algo en contra del joven ex investigador, suspirando agotadamente decidió ignorar aquella miradas cargadas de resentimiento, entendía leventemente la animosidad negativa que ahora todos ellos sentían en su contra. Para los demonios que forman parte de la nobleza de Rias y Sona sabían perfectamente del carácter volátil del segador negro, por eso cuando el hombre frente a ellos actuó en contra de Sona Sitri no dudaron en oponerse para proteger a la noble heredera, esta vez ellos se habían preparado para contener cualquier avance del ex investigador.
Sí, Kaneki Ken estaba siendo fuertemente custodiado por el Sekiryuutei, la emperatriz del rayo y la reina de Sona, aunque la verdad la combinación de ellos tres no supondrían problema alguno para el nuevo sirviente de Sona Sitri, la razón era muy simple, había sido derrotados horas atrás por la persona que custodiaban El pronóstico de la reunión era reservado, pero a pesar de los grandes riesgos atañidos a su propósito, se hacía tan perentorio como indefectible el encuentro entre el ex investigador ghoul y Sona Sitri, quienes solamente se miraban fijamente.
Cometiste una falta bastante grave, Kaneki. –Reprendió de forma severa la presidenta del concejo estudiantil, con su monótono tono de voz—. Una falta de tal envergadura no puede pasar desapercibida para los altos mandos, por lo tanto se encomendó que el castigo por esta osadía sea la muerte.
Entonces mátame. —La mirada de Sona se endureció más ante la respuesta que su nueva pieza le daba a su situación
Sabía perfectamente que el chico deseaba estar muerto, como la ley infernal dictaba que si un subordinado se oponía a su amo y señor debía ser castigado con la muerte, sin embargo Sona sabía que si lo castigaba de esa forma sus esfuerzos serian en vano, además necesitaban de la fuerza de Kaneki para combatir a la Khaos Brigade. Por suerte su hermana Serafall había ideado una forma para evitar la muerte y someter al menos de momento la fuerza que tenía la torre de Sona.
Por desgracia para ti Kaneki-kun, se te ha dado otro castigo. —Intervino Rías sonriéndole como si se estuviese burlando de el—. Los miembros del consejo de la familia Sitri demandaban tu ejecución, sin embargo logramos convencerlos para que te perdonaran la vida, a cambio de eso, se te hizo un sello de restricción de poder y solo tu señora puede liberar ese sello momentáneamente.
La habitación era lúgubre, de piedra fría, con el techo bordeado por tragaluces que cumplían una pésima función, y una mesa rústica de madera en el centro donde todos los presentes se veían, para su desagrada, directo a la cara, acrecentándose la tensión y los bajos instintos.
Y esta vez nos aseguraremos de tenerte bajo vigilancia en todo momento. — Respondió Tsubaki en defensa de su rey quien a pesar de haber colaborado en esto, aún seguía en desacuerdo de que Kaneki formara parte de la nobleza de Sona.
Solo eres una herramienta, nada más - el recordar la voz de Eto hizo que el ex investigador pusiera una seña de amargura -¿Que les hace pensar que cooperare con ustedes?
Desde su asiento, Issei endurecía el semblante. La ira recorría cada fibra de su piel y le pasaba por la cabeza golpear al pelinegro cuando Rias le recordó como había sido sometido por el joven pelinegro sintio su orgullo por los suelos, a sus ojos el chico debería estar agradecido porque se le otorgó una segunda oportunidad, pero parecía que le tenía un gran odio a su maestra. Esta vez decidio mantener la calma a sabiendas que la primera oportunidad el joven que debía custodiar simplemente barrería el suelo con ellos.
Antes de que perdieras el control iba a mencionar un detalle importante, así que como veo que está más estable supongo que ahora podre decirlo—. Le dijo la presidenta del concejo estudiantil debía optar por otro camino si quería que Kaneki – Recuerdas que mencione el valor de los ghoul – amargamente Ken asintió recordando ese detalle – Un enemigo en común de las facciones… empezó a reclutar miembros de tu especie con la promesa de dejarlos "consumir" en paz a la humanidad, hubo quienes aceptaron gustosos unirse, otros aprovecharon la situación huyendo y escondiéndose… el problema es que aquellos que no aceptaron el trato… - Sona bajo levemente la mirada mostrando cierta amargura – fueron sometidos en contra de su voluntad
Silencio absoluto. Normalmente mantenida ese estoico comportamiento frente a las severas y drásticas noticias, sin embargo el asunto era bastante diferente. Si bien la masacre de la familia Tsukiyama fue una fuente para hacerle recordar y aunque se pudo evitar un problema más grande, se trató de un episodio abominable y siniestro, sin embargo esta revelación había superado los límites.
Significa ¿Que todo lo que hice fue en vano? – los presentes miraron confundidos aquella declaración extraña – Alguien más apreso a Hinami-chan y a Touka – un deje de tristeza embargo el rostro de la Torre - ¡CONTESTAME!
Aunque no sabemos el número exacto – la joven Sitri suspiro cansadamente – Es probable que hayan sido secuestrados - Sona se acomodaba los lentes — Hemos volcado nuestros esfuerzos para encontrarlos
Kaneki comenzaba a temblar ligeramente y todos sabían lo que eso significaba, ambas cortes se tensaron levemente preparándose para que el joven estallara y saltara en contra de Sona quien permaneció tranquila ante la evidente amenaza, en la habitación contigua Serafall y Sirzechs escuchaban con atención la reunión que se llevaba a cabo; ambos Maous permitirían que la joven Sitri hiciera las cosas a sus manera, ellos permanecieron cerca para garantizar la seguridad de ambas demonios nobles.
Se supone que no debo perder el control ¿Cierto? —Sona se mostraba confundida por las palabras del pelinegro. — Es difícil, muy difícil para mí el conservarme sereno, porque no sé si en verdad estarán haciendo el trabajo de buscarlas. —El segador negro al fin había comprendido un poco, Sona lo había resucitado con el fin de combatir a otro estúpido grupo de idiotas buscando enemistarse con las facciones de las que la habían hablado con anterioridad
Apretó los puños, si lo que decía la enana de lentes era cierto, no estaba seguro si Touka, Yomo o Hinami estuvieran a salvo en la ciudad o eran presas de torturas para "convencerlos" para cooperar con este nuevo grupo de enemigos
Necesitamos tiempo para averiguar más al respecto, estamos haciendo lo necesario para descubrir las identidades de aquellos que ahora están con nuestro enemigo —Le respondió Rías tratando de reconfortándolo un poco.
La paciencia del ghoul de un solo ojo, proporcional a su agresividad, no resultaba de ayuda a la hora de atemperar los ánimos. Su pequeño pero monstruoso puño izquierdo se enterró en el macizo escritorio de madera como si fuese de mantequilla, y afiladas astillas de varias pulgadas saltaron por doquier. Varios de ellos se sobresaltaron ante la pequeña muestra de poderío que el ex investigador había demostrado con la esperanza de intimidar un poco al par de nobles, buscando sentar las bases para una negociación bilateral.
Sugiero que te calmes. — Habló Sona con voz serena—. Se perfectamente que todo esto que te estamos diciendo es bastante duro – Los ojos de Kaneki se posaron desafiantes a la figura de Sona quien se mantuvo impávida ante la situación – Esta situación es apremiante para todos… Kaneki-san
Todos se quedaron boquiabiertos al ver el respeto que la orgullosa Sitri estaba dedicándole a su sirviente, Ken por su parte se sentó tranquilamente mientras contemplaba la situación en sí, llevo su mano a cabeza ordenando las ideas que tenían en mente, no sabía que curso de acción tomar, debido a a la falta de información sobre aquellos que probablemente tenían en contra de su voluntad a sus amigos ghoul.
Tsubaki, Saji estoy bien, aún no ha pasado nada. –Dijo Sona, mientras Rías hacía un gesto a su reina para que se retirara junto a Issei a su lugar.
Supongo que me necesitan en para contener a los ghoul que se hayan aliado con su enemigo. —Le respondió de forma automática mientras que Sona asentía con tranquilidad— Es por eso me hayan dado otro castigo suponiendo que yo viole una regla inquebrantable que merecía la pena de muerte - Para hacer algo así, supongo que la situación está bastante jodida. –Ambas líderes de sus respectivos clanes estaban muy sorprendidas debido a que el chico tenía buena analogía—. Y ya que estoy aquí, estoy condenado a servirte como un esclavo en "agradecimiento" por mi involuntaria resurrección.
Es correcto. Te guste o no ahora tú me perteneces. —Kaneki ríe, de hecho es lo único que puede hacer a lo que Sona vio molesta la reacción – como te dijeron antes con el tiempo puedes tener ciertos "beneficios" a pesar de que serás castigado por tu rebeldía, pero tus derechos no serán cesados
De mala gana aceptare "servirte" – el silencio reino ante la declaración del ghoul – pero con varias condiciones
La sonrisa de Sona no se hizo esperar, por primera vez en toda esta situación en la que se vio envuelta con Ken Kaneki todo estaba marchando conforme a los esperado por la Sitri, una negociación era el terreno que mejor conocía la joven heredera, el ex investigador por su parte se sereno por completo para poder pensar con claridad, si bien su ahora estaba encadenado a "servir" a Sona Sitri, al menos no le dejaría las cosas fáciles a la señorita, a veces negociar era una mejor política que estar como un monstruo destruyendo todo a su alrededor.
Dime entonces Ken Kaneki – la joven ajusto sus anteojos esperando librar una batalla en el terreno que mejor conocía - ¿Cuáles son tus condiciones?
La primera…. Es el quinque que tiene la señorita de cabello castaño, pase nuevamente a mi poder – Meguri se sorprendió ante la declaración apretando levemente el portafolios donde guardaban aquella arma anti-ghoul – No puedo dejar que "niños" inexpertos jueguen con esas cosas
¡¿Espera un momento?! – la caballero de Sona replico el evidente sarcasmo que Kaneki profirió en su persona - ¿Por qué debemos regresarte eso?
En primer lugar… originalmente era mío – mirando de soslayo el ex investigador – y segundo si queremos que haya confianza entre nosotros esa arma debe estar a resguardo en mi poder
¡SI SERAS CABRON! – Issei exclamaba completamente molesto - ¡ACASO PIENSAS QUE TE DAREMOS LA UNICA COSA QUE PUEDE DETENERTE!
En la habitación contigua están dos personas que pueden matarme con solo desearlo – Ken miro hacia la pared detrás de Sona y Rias – Antes de que preguntes como lo sé… mi olfato es bueno.
Sirzechs rio levemente al notar que Sona comenzaba a olfatear su ropa y su piel para encontrar algún aroma característico que indicara su nivel de poder, Rias por su parte miro desaprobatoriamente a su querido peón al darse cuenta que se había metido en una conversación ajena y que en estos momentos era delicado como apremiante mantenerse tranquilo.
¡Te parece mejor si un tercero guarda el arma en lugar tuyo? – la joven Sitri miro con tranquilamente esperando alguna respuesta de parte su Torre – te aseguro que si llegases a necesitarla de inmediato estará en tu poder
Mmm… de acuerdo, pero debo de conocer a la persona que la resguardará – el pelinegro asintió de acuerdo con la sugerencia de su ahora "ama"
Me segunda condición… - Ken guardo un poco de silencio – es simplemente que esta panda de pendejos no me moleste en absoluto
Más de uno se molestó en la forma despectiva con la que se estaba refiriendo, a pesar de que el sentimiento era mutuo el externarlo de esa manera fue un golpe bajo.
Solo si prometes que tampoco harás nada en contra de ellos – Rias intervino llamando la atención de los presentes –
De acuerdo – la Torre de Sona accedió tranquilamente – mi tercera petición es que me consigas "alimento" periódicamente, con que coma dos veces por semana no tendremos problemas
La cafetería está abierta para todos – Kusaka Reya comento inocentemente mientras que Kaneki suspiro ante la tonta respuesta de la chica
Creo que no se refiere a esa clase de alimentos – la Sitri miro con condescendencia a su alfil quien se llevó las manos horrorizada al darse cuenta de su error – Puedes contener tu apetito en lo que te aseguro un sustento
Si no quieres que salga a cazar para satisfacer mi hambre, te sugiero que te apresures – una sonrisa macabra apareció en el rostro del ghoul – Claro que si tienes algún indeseable que quieras desaparecer puedes dejármelo a mí
Una sonrisa malvada se plasmó en el rostro de la presidenta del consejo, todos ellos temblaron ante la idea que estaba surcando en la mente de la Sitri.
Hyodo-kun…. espero que puedas controlar a tus amigos de ahora en adelante – la dulzura en la voz de la presidenta hizo que más de uno sintiera escalofríos
¡C… claro que si… Kaichou! – el Sekiryuutei tembló levemente al notar la maldad en las palabras de Sona – Me encargaré de no te den más problemas.
Todos guardaron silencia ante la bizarra escena que estaban siendo testigos los miembros de ambas cortes, por su parte el ex investigador guardó silencio dándole la oportunidad de que Sona empezara con su parte de la negociación, el hecho que hubiese aceptado sin rechistar le preocupaba, por un lado demostraba que la situación era más delicada de lo que aparentaba.
Bueno hay varias cosas que también debo pedirte – la presidenta del consejo estudiantil se inclino en el escritorio – La primera es que necesito que mantengas una coartada creíble
Con coartada… ¿a que te refieres? – el pelinegro alzo una ceja curioso –
A partir de mañana trabajarás como maestro en la academia de Kuoh – la seriedad en las palabras de Sona demostraron que no era una broma – la verdad es una manera de tenerte vigilado y cerca cuando se te necesite
Tengo una maestría en Literatura Clásica – la mirada de sorpresa de los presentes no se hizo esperar – Claro como "Haise Sasaki", era uno de los requisitos mínimos para ser un investigador de la CCG
Eso ayuda bastante – la Sitri se encontraba complacida con esa información – y lo facilita enormemente… una vez instalado en la plantilla serás el coordinador del consejo estudiantil
Eso quiere decir que hare todo el papeleo pesado para ti – entre cerrando los ojos Ken comprendió que era una venganza infantil por parte de su ama – Supongo que no hay problema con ello… estoy acostumbrado con la burocracia
En los terrenos del escuela te dirigirás a mi como Kaicho – un leve tic apareció en el rostro del ex investigador –
En tus sueños… Sona – respondía con rebeldía el joven ghoul – al menos que haya alguien ajeno a nosotros lo haré… de allí en fuera ¡olvídalo!
Rias, Akeno y Tsubaki trataron de ocultar su risa ante la evidente infantil falta de respeto que su nuevo aliado estaba demostrando en esos momentos, por su parte Saji estaba molestándose por la familiaridad que estaba teniendo el bastardo ghoul en contra de su querida kaichou, el rostro sorprendido de Sona era de lo más gracioso sumado al hecho del sonrojo en sus mejillas.
No puedes cooperar un poco con eso – la pelinegra trataba de contener su enojo – no es tan difícil
Ya suficiente tengo con acceder a lo que me has pedido – Ken agitaba la mano como si espantará algo - ¿Por cierto donde piensas alojarme?
Tengo un departamento preparado a una cuantas calles – la Sitri respondio levemente molesta – Tsubasa y Tsubaki te escoltaran hasta ese lugar
¿Oh? – alzando un ceja el segador negro se reclino en la silla – Se ve que ya estabas preparada… supongo que me conseguirás el material necesario para ejercer como maestro
Si, en ese sentido hay dos personas que pueden guiarte – Sona miro discretamente a Rias quien estuvo a punto de negarse – Una de ellas es lo bastante vaga para estar disponible, la otra bueno solo espero tener la aprobación de su ama para que te ayude
Ya veo – el ghoul repentinamente guardo silencio – ¿Y bien cuando empezamos con mi castigo?
Sona alzo las cejas en señal de sorpresa ante la docilidad que demostraba su torre en estos instantes, por un lado estaba complacida por logro de tenerlo de su parte, aunque fuese a medias pero era un leve avance, evitar su ejecución fue algo que le preocupaba ya que si el ex investigador se mostraba agresivo cualquiera de los dos Maous lo eliminaría en el acto. Aclarándose la garganta llamo la atención de todos.
Necesitamos hacer un pequeño ritual para iniciar tu castigo – la joven heredera se levantó de su asiento mientras caminaba hacia un ventanal
Ken miraba con atención el andar seguro de la jovencita, por leves momentos no pudo evitar compararla con Touka, ya que le recordaba bastante a su vieja mentora y amiga en sus primeros días como ghoul, también como su sempai en Anteiku. Resoplo molesto ante la comparativa que estaba haciendo aunque en un principio Touka era bastante molesta cuando la conoció a fondo resulto ser una chica bastante agradable, por eso volcaría sus esfuerzos para traerla de vuelta junto con Hinami. Imito la acción de la presidenta del consejo, una vez de pie se colocó frente a ella, Rias por su parte tomo posición en lo que sería aquel ritual donde se sellarían sus poderes, estuvo tentado en huir pero sabía que si trataba de hacer algo, las dos personas en la siguiente habitación harían lo necesario para evitarlo.
¿Y bien que necesito hacer? – una apagada molesta se sentía en la voz del ghoul – Anda que no tengo toda la noche
Debes inclinarte frente a Sona en señal de arrepentimiento y sumisión por la falta tan grave que cometiste en su contra. –Interrumpió Rias en apoyo a su amiga y rival de toda la infancia. Con mucho desgano el segador negro hizo exactamente lo que se le había pedido – Y repetir exactamente lo que voy a decir.
Rias se paró entre ambos a una distancia prudente, repentinamente un circulo mágico de un intenso azul apareció en el suelo, la brillante cresta de la casa Sitri adornaba el centro del aquella inscripción, con suavidad empezó a repetir la palabras que la pelirroja le diría para completar el ritual
"¡Oh mi gran señora! Sōna Sitri heredera del Clan Sitri"
"Yo Kaneki ken, bajo la supervisión de los cuatro grandes Maous"
"Y bajo las normas que rigen a los 72 pilares fundadores"
"Reconozco mi irracional pecado hacia su persona"
"Para traer la Expiación a todo mi ser"
"Y rogar por su perdón ante vil acto"
"Postrándome ante ti… entrego toda mi existencia, mi ser y mi vida entera"
"Y Sin tener derecho a la libertad"
"actuare solo según su voluntad y la de nadie más"
"Por el resto de la eternidad"
Rias le indicó a Kaneki que tomara la delicada mano de su ahora señora, y le diera un beso en el dorso de esta sellando para siempre el compromiso pactado. Una vez hecho esto unas cadenas aparecieron para someter al rebelde demonio, atándolo para siempre a la voluntad de Sona. El círculo comenzó a fragmentarse en diminutas runas las cuales empezaron a cubrir el cuerpo del ghoul, fundiendo también las cadenas que habían emergido de aquel circulo.
C-con esto q-quedara sellado nuestro pacto i-inquebrantable. —Le respondió con un evidente sonrojo en la mejillas de la joven Sitri
Aquel gesto a pesar de haberse llevado a cabo como un castigo por la rebeldía de su torre, había alterado enormemente las emociones de Sona, la joven sintio una extraña calidez por la posición en que ambos estaban, la luz de la luna ilumino aquella escena, las demás jóvenes dentro de la habitación miraron con ensoñación, por un instante olvidaron la actitud arisca y pesada del joven investigador; reconociendo que Ken Kaneki tenia un encanto de misterio y rebeldía, lógicamente los hombres miraron con cierta envidia al que ahora sería su compañero, solo esperaban con el tiempo al menos tratarse con normalidad, esperando no volver a tener que cruzar los puños con su nuevo maestro.
Los ojos de Sona miraron fijamente al arrodillado demonio, Ken levanto la vista para devolver la mirada, en sus ojos aun se encontraba el deje de molestia, pero al menos había leve serenidad en ellos.
"Levántate mi nueva Torre… Ken Kaneki"
¡MOU!, voy tarde la reunión ya ha empezado – el rápido repiquetear de los tacones resonaba por el solitario pasillo
Cualquiera que observara a la atareada valquiria sin duda sentiría lastima de solo verla, su Ama y alumna Rias le había informado que no llegara tarde a la reunión, pero tal parece que debido a que se mantuvo obcecada revisando meticulosamente cada uno de los exámenes le hizo perder la noción del tiempo, para cuando se dio cuenta ya era de noche. Aunque sabía que Rias era demasiado condescendiente, en su interior no pudo imaginarse los posibles escenarios habidos y por haber acerca de la pelirroja castigándole con severidad. Sacudió su cabeza para salir de esas alucinaciones tan exageradas a luna estaba llena y yacía a su máximo esplendor, si calculaba bien, podría llegar a tiempo, quizás la reunión empezaría, pero aun así llegaría a tiempo.
Bien, esfuérzate Rosseweisse. Aun tienes tiempo de llegar. —Decía atropelladamente mientras que poco a poco se acercaba al aula del concejo estudiantil.
Aunque internamente no pudo dejar de pensar en que fue una mala idea correr en tacones, ya que le lastimaba mucho las pantorrillas y estuvo a punto de caer de cara en más de dos ocasiones, pero lo más importante es que llegaría pronto. Cuando por fin la valquiria había llegado en medio de erráticas respiraciones, abrió la puerta del consejo estudiantil sin embargo lo que vio al parecer le deprimió mucho.
NOOOOOO ¡YA TERMINO LA REUNION! – la peli plateada se dejó caer decepcionada de su error mientras discretas lagrimas trataba de salir de sus ojos
Para cuando Roseweisse entró, noto que casi todos se habían ido a excepción de las dos nobles herederas de sus respectivos clanes y el joven que habían rescatado al día anterior, quien de forma descarada había tomado sin permiso unos hermosos tulipanes de unos de los florero que adornaban la sala del consejo estudiantil. Rias se mostraba exasperada, no podía irse a dormir con su querido Issei debido al impertinente ghoul quien decía que aún no estaba listo para irse a su casa. Sin embargo ambas herederas y el ex investigador fijaron su atención en la desalineada valquiria quien respiraba pesadamente.
'¿Por qué todos me miran fijamente?' – un ataque de ansiedad se asomó en las facciones de la valquiria – '!Ya sé me van a despedir… Tonta Rosseweisse!'
Tú debes ser otra de la siervas de la pelirroja que esta allá ¿verdad? – el joven pelinegro comentaba con desgano mientras se acercó curioso a la recién llegada -
Otra vez ese tic se hizo presente en la presidenta del club de investigación de lo oculto, ya sabía de antemano como se llamaba, sin embargo supo de sobra que lo hacía para fastidiar por el insulto, sin duda alguna cuando Sona no mirara, amablemente le enseñaría lecciones privadas de "modales", la valquiria por su parte parpadeo confudida a la figura del ex investigador, fue entonces que estuvo a punto de dar su respuesta al comentario que había dicho el pelinegro anteriormente, sin embargo Kaneki se le adelanto.
Parece ser que llegaste unas cuantas horas tarde - en la mirada de Roseweisse había confusión por las palabras dichas por el pelinegro – Tu ama te dira lo que harás así no pienso perder mi tiempo en explicar cosas—.
La valquiria quedo boquiabierta, bloqueada mentalmente ya que no le salían palabras por la boca. Rías miro con severidad a su amiga esperando que le reclamara al ghoul por su mala educación, cosa que no ocurrió pues esta solamente le alzaba los hombros de manera desinteresada, en cierto modo le divertía mucho contemplar como el ghoul era irreverente con su amiga y rival de la infancia. Sorpresivamente Ken le tendio una mano a Rossweisse para que se levantara del suelo.
Kaneki-san, creo que ya deberías irte. —le dijo mientras posaba su vista en aquellos tulipanes—. Tsubaki y Tsubasa están esperándote
Que esperen todo lo que quieran —Le dijo tajantemente mientras ayuda levantarse a la valquiria—Necesito ir a un lugar primero.
Mu… muchas gracias – nerviosamente la peliplateada se levantó de su lugar a lo que el joven simplemente guardo silencio
Sona negó con la cabeza y frunció su ceño, de alguna manera estaba intentando que su nuevo sirviente se llevara bien con sus compañeros sin embargo el ghoul hacia las cosas muy difíciles, suspiro con pesadez, quizás tomara algo de tiempo acostumbrarse a la actitud del ghoul. Sin embargo se mostraba curiosa cuando observo los tulipanes que tenía en su mano derecha, movida por la curiosidad, una vez más actuó con condescendencia.
Iré contigo y no acepto un no por respuesta – Sona se acerco lentamente hacia su torre quien suspiro al notar la terquedad de su "ama"
Haz lo que quieras – Ken ignoro olímpicamente la presencia de su ama mientras esta le seguía de cerca
Rossweisse miro la extrañada la interacción entre ama y sirviente; Rias por su parte se acercó a su propia torre, las miradas de ambas se cruzaron la confusión en los ojos de la peliplateada era evidente a lo que la Gremory simplemente alzo los hombros, se cruzo de brazos resaltando su enorme busto.
Sola haz que no viste nada – comentaba si mucho ánimo la joven pelirroja – Ese joven… Es Ken Kaneki la nueva Torre de Sona – Rossweisse asintió – Tambien será maestro en esta escuela
¡Oh! Ya veo – la valquiria se sorprendio por la revelación – Se ve que es una persona tranquila
Pfft… - la ama de Rossweisse se atraganto con su propia saliva – Si… tú lo dices, bueno de todas maneras… necesito que le ayudes en cuestión del trabajo… puedes conseguirle los libros necesarios para que empiece mañana
¡EHHH! – la sorpresa no se hizo esperar
[Unravel Acoustic ver.]
~Dime, dime cómo funciona ¿hay alguien en mi interior?~
~En este mundo destruido, destruido te ríes sin ver nada~
La noche es oscura y sublime, además la luna llena brillaba en su máximo esplendor, pequeñas partículas cristalinas que se derriten al tocar débilmente la piel de sus manos, posándose sobre la punta de su nariz como una tierna mariposa de primavera. Con el paso del tiempo Kaneki había aprendido que muy pocas cosas merecían la pena recordarlas. La noche era fría y podía jurar que la nieve que caia en su piel se sentía como cenizas ardientes, habría deseado que los copos no se derritieran tan fácilmente al contacto con su piel, habría deseado que lo envolvieran en un abrazo mortífero y helado, congelando cada fibra de su cuerpo, arrastrándolo hacia un sueño profundo como aquella princesa de hielo que hibernó durante cien años en un libro que leyó de pequeño.
Intentaba asimilar lo que había pasado, de alguna forma esperaba que su miserable vida fuera llevadera de ahora en adelante, puesto que los demás siervos y de alguna forma compañeros se veían felices bajo el mandato de Sona. Aun así lo que se halla frente a él no puede cambiar, era el destino que así lo había decidido y parándose frente a la tumba de su amigo luce tan quieto como una roca, silencioso como un pequeño conejo blanco.
¿Qué harías si te diesen otra oportunidad? ¿La aprovecharías? – aquellas palabras resonaron en su mente
Kaneki se encontraba en un cementerio, no uno cualquiera… sino que este portaba un significado especial, como Haise Sasaki había ignorado muchas cosas de su pasado, a pesar que a veces cuando dormía tenia recuerdos de su vida anterior, que en un principio los considero sueños extraños, pero una vez que despertó como Ken Kaneki, se dio a la tarea de investigar un lugar en específico, donde ahora se encontraba acompañado por su "ama". A pesar de que le había prometido que no huiría, temor que tenía la joven Sitri, el joven ghoul deseaba un único momento de intimidad con la única persona que considero importante en su atormentada vida. De mala gana acepto el acompañamiento en silencio de la presidenta del consejo estudiantil de Kuoh. Ignorando esa presencia pudo por fin brindar sus respetos a la persona que descansaba en la tumba.
Y ahí estaba observando la lápida el grabado en esa tabla roca con letra cursiva:
*Hideoshi Nagachika*
~Estoy tan dañado que dejo de respirar~
~Incluso la realidad no puede ser descifrada, no puede ser descifrada, congelar~
~Soy destruible, soy indestructible, estoy demente, no estoy demente~
~Me puse a temblar cuando te encontré~
¿Qué se suponía que debía hacer? ¿Que debía decir? Kaneki observo la lápida de su único y mejor amigo la única persona que llego a considerar como su familia. La observo detenidamente por varios minutos como si el tiempo se hubiese detenido en ese efímero instante. Sona miro en silencio aquel momento, había muchas dudas del porqué de estar en ese lugar, de la importancia de la persona que descansaba eternamente en el sueño de la muerte
¿El es Hide? —Kaneki resopla bastante irritado, molesto por la intromisión
¿Cómo sabes de él? – Sona se avergonzó por el tono molesto que usaba su sirviente – ¿Acaso me investigaste a fondo?
Issei me comento que lo nombraste – Ken miro de soslayo, mientras Sona desvió la mirada para no encararle – Delirabas en esos momentos
Entiendo – el ghoul nuevamente poso su mirada en la lápida –
Perdona si te molesté – la sinceridad en las palabras de la Sitri irritaron a Kaneki
Un incómodo silencio siguió después de esa disculpa, puesto que su nueva y eterna ama se atrevió a interrumpir sus turbios pensamientos. Sona había notado perfectamente aquel error que había cometido, tanto así que por un instante se arrepintió de preguntárselo
¿Sabes? Es bueno desahogarte para dejar salir tu dolor – la pelinegra miraba con atención la espalda del ghoul – Lamentablemente no puedes orar… ya no más
Nunca fui una persona religiosa – Ken respondió con cierta parsimonia – De hecho jamás creí en lo sobrenatural
~Estoy tan dañado que dejo de respirar~
~Incluso la realidad no puede ser descifrada, no puede ser descifrada, congelar~
~Soy destruible, soy indestructible, estoy demente, no estoy demente~
~Me puse a temblar cuando te encontré~
El ex investigador pasa su mano por las letras que adornaban la lapida y después se voltea ligeramente, observando a su nueva ama con una mirada melancólica. Repentinamente regreso su atención a la lápida, con sus manos coloco el ramo que tenía, en la base de este.
Él fue más que un amigo… - más que hablar con Sona lo hacía consigo mismo – Él era el hermano que siempre estaba allí para animarme
El silencio reinando dentro del oscuro cementerio era deprimente, pero daba una tranquilidad el estar allí, ignorando por completo el frio y la compañía; era un perfecto lugar para descansar por la eternidad
Es bastante parecido a ese chico llamado Issei. – la Sitri se sorprendió por aquella comparación
Aun así después de conocerte ya te hablaba una naturalidad y familiaridad innata. —No sabía porque se estaba abriendo con la persona o en este caso con el demonio que literalmente lo esclavizo por toda la eternidad, sin embargo estaba dándose un lujo, un capricho.
¿Seguro que quieres hablar conmigo de él? – Ante esa pregunta el chico solo alza una ceja de forma desinteresada.
Supongo que sí, ya que estoy condenado a tener una relación contigo de larga duración – Suspiro ante la cruel realidad frente a él – No veo el problema que me conozcas un poco más
~En este mundo distorsionado cada vez me hago más transparente y nadie puede verme~
~No me busques, no me mires~
~No quiero lastimarte en un mundo que alguien más imaginó~
~por eso recuérdame, mi lado alegre~
Sona no dijo nada, quizás le tomaría mucho tiempo el acostumbrarse a los comentarios ácidos y fuera de lugar de su nueva torre. Sin previo aviso y para la sorpresa de Kaneki deposito un hermoso ramo de rosas exóticas en la lápida de Hide. El silencio reina nuevamente y Sona sabe que debe ser ella la primera en romper el hielo, quizás Kaneki puede lucir imponente y aterrador pero dentro de su alma hay alguien que se encuentra sumido en la eterna soledad, alguien cuyo corazón está fragmentado en miles de pedazos y en el fondo ella desea liberarlo desesperadamente, pero no iba a ser una tarea fácil. Pues Kaneki aun piensa que debería hacer las cosas por sí mismo.
Debió ser un buen chico – la joven demonio tomo una distancia prudente de su Torre
Lo Fue. —Susurra Kaneki, sin alzar el rostro—.El sufrió más que yo y la mayoría de su sufrimiento fue debido a mí.
Por una vez en su vida Iba a hacer algo que nunca esperaría hacer por mucho tiempo, su cuerpo hipaba con fuerza, poco a poco su respiración se volvió errática, cerro sus puños mientras agachaba la cabeza, una a una las lágrimas que había logrado contener hasta ese momento fluían libremente en cayendo al suelo, de alguna manera liberando el dolor que llenaba el corazón de aquella atormentada criatura, castigada por la casualidad del destina y atada por la eternidad a un futuro que no deseo.
~Cambié completamente y no pude volver a ser el mismo~
~Los dos nos entrelazamos, los dos somos destruidos~
~Soy destruible, soy indestructible, estoy demente, no estoy demente~
~No te puedo corromper, estaba temblando~
¿Te encuentras bien?—Le pregunto Sona con clara preocupación, Kaneki negó con la cabeza
En silencio se hinco detrás de él, aún no había la suficiente confianza entre ellos como para tomarse ciertas libertades, pero en ese momento realizo la acción mas lógica que pudo idear con su mente, coloco su frente en la espalda de el, sintiendo los leves espasmos del llanto del joven, con suavidad le abrazo.
No te contengas. —Le responde su nueva ama, cruzando sus brazos sobre su pecho, abrigándose del frío y de los ojos tristes del segador negro—. Puedes mostrar tus sentimientos frente a mí, el llorar no te hace débil, solo te ayuda a desahogarte de tanto dolor, lo único que tienes que hacer es dejarlo salir.
~En este mundo distorsionado cada vez me hago más transparente y nadie puede verme~
~No me busques, no me mires~
~Antes de que el futuro sea desenredado en esta trampa solitaria que alguien planeó~
~recuérdame, mi lado alegre~
¿Cómo era posible que Sona fuese un demonio?
Haciéndole caso comenzó llorar con más fuerza gritando de agonía. Sona se mordió el labio al ver el deplorable y quebrado estado en el que se encontraba su torre, el reconstruir su mente y el alimentar su corazón iba a ser una tarea que requeriría de mucho tiempo. Prácticamente no sabía que hacer así que solo siguió sus instintos como cualquier chica de 17 años y abrazo con más fuerza al nuevo miembro de su nobleza para reconfortarle, para hacerle saber que nunca más estaría solo y que el sacrificio de Hide no sería en vano.
De ahora en adelante no estarás solo. —Continúa ella—. Te prometo que haré todo lo posible para encontrar a tus amigos. Todo lo que este al alcance de mi mano.
~No me olvides, no me olvides, no me olvides, no me olvides~
Una promesa era un signo de mal augurio, el mismo lo sabía…, pero ya es demasiado tarde. La promesa fue hecha y Kaneki teme que su nueva ama no pueda cumplirla, porque cada promesa en su vida siempre fue quebrada por las espadas del destino.
Kaneki. —Le dice separándose de el, mientras le entregaba una servilleta, para evitar que el chico viera su enorme sonrojo decide voltear su rostro mientras sostiene la fina prenda blanca—. Tenemos que irnos, hay mucho que hacer.
~Estoy paralizado por el hecho de haber cambiado~
~en un paraíso lleno de cosas que no pueden cambiar~
~Recuérdame~
El chico suspiro de mala gana, mientras se limpiaba le rostro con calma, Sona se separa y espera paciente que su Torre se arregle lo suficiente para poder regresar finalmente dar por terminado este complicado día.
Concuerdo contigo. — Respondió áspero recuperando levemente el ánimo —. De todos modos este sitio es deprimente.
La joven Sitri una discreta sonrisa se plasmó, a lo que el joven ghoul frunce el ceño, de alguna manera su ama se estaba feliz de haber visto ese lado íntimo de su torcida personalidad cosa que simplemente decidió ignorar como muchas otras más a lo largo de ese día, la heredera empezó a andar hacia la salida del camposanto, Kaneki dio un último vistazo mientras sonrió tristemente.
Nos vemos luego Hide – Ken dijo casi en un susurro – tal vez me tarde un poco más, puedes esperarme
~Dime, dime ¿hay alguien en mi interior?~
Había permanecido incauta desde que habían entrado a los acueductos de drenaje de la prisión de colchea, sabía que Kaneki distraería lo suficiente al segador de la CCG, a pesar de que le dijo que se reunieran más tarde, fue en un intento vago de engañarse a si misma teniendo en cuenta de que su amigo ghoul solo estaba esforzándose por distraer al segador de la CCG más sin embargo sabía perfectamente que las posibilidades de ganar que tenía kaneki eran de cero. Teniendo eso en cuenta, amargamente solo se concentró en escapar, sin embargo algo salió mal, lo siguiente que pudo escuchar es que un grupo de desconocidos entraron a la prisión ghoul de máxima seguridad y a los pocos minutos sintió una presencia diabólica detrás de ella y todo se volvió oscuro.
Para cuando despertó, se encontraba en un lugar frívolo, podía sentirse la presencia de muerte y oscuridad que rondaba el lugar, parecía que estaba en el infierno. La afirmación sonaría retórica y hasta estúpida, porque en realidad temas como la religión pasaban a odios sordos y ojos escépticos como los de ella. Un escalofriante y desagradable repelús, increpaba cada centímetro cuadrado de su piel. De lo alto a lo bajo, del calor al frío: y es irónico demasiado podría decirse, porque, finalmente después de mucho tiempo había podido reencontrarse con Hinami para que semejante mierda pasara ahora. Ahora mismo sentía como se le escapaba la vida como el aire a un globo desinflándose.
Divisaba a lo lejos dos presencias desconocidas, una de ellas, descomunal, era una presencia nauseabunda y fuera de lo normal percibido como si lo que estuviera frente a sus ojos no fuese humano. Abrió los ojos pesadamente y lo primero que pudo es, es que se encontraba en una prisión, ¿acaso todo el plan se fue a la mierda y los investigadores los habían atrapado? ¿Qué paso con Kaneki? Temía lo peor, estaba segura de que el cegador lo mataría, pero tan solo pensarlo le hacía llorar.
¿Cuantos Ghouls escaparon? —Touka Kirishima pudo escuchar una voz tan monótona, parca y fría como un témpano,
Una sensación tan perturbadora que jamás creyó volver a experimentar este sentimiento de incertidumbre y zozobra en su vida, algo que le había tomado muchos años de olvidar. Resultaba gracioso que aun así, aquella voz tan perturbadora se mantenía inexpresiva, sin sentimiento alguno.
Fueron muy pocos, entre ellos está el famoso "Búho de un solo ojo" – aquella persona exclamaba con cierta molestia
La impresión y mutismo, se transfiguraron en cánticos de locura. Aquel ser no podía creer que varias criaturas hayan podido escapar, tal fue su impresión que a simple vista pareciera que la persona a su lado hiciera una broma de tal tipo. Era estúpido, jodidamente estúpido y por ello, demasiado gracioso. No podía parar de reír como un desgraciado y pobre maniaco. Parecía haber caído en los terribles brazos de la demencia, no cabía duda de que era una especie muy poderosa y lo que más quería, era encontrar a Yoshimura Eto, la necesitaba con urgencia alguien de su tipo y su inestabilidad mental era perfecta para ser su general entre su numeroso ejército.
¡Magnifico! Entonces solo nos queda rastrear a los que escaparon para traerlos aquí. —Se hizo silencio pesado preocupando levemente a la joven peli azul
Touka dejo de mirar aquellas figuras, esta vez enfocando un par de orbes morados en las rejas que se encontraban a su alrededor y lo que vio no le hizo nada de gracia. Ahí prácticamente estaban todos los ghouls pacifistas del distrito 11 y los miembros que forman del grupo pacifista conocido como Anti-Aogiri, desesperada, se mordió el labio buscando ansiosamente a Hinami, a su hermano y a Yomo, pero no los encontró. Estaba tan frustrada que prácticamente le valio mierda las presencias que estaban conversando, golpeo furiosamente los barrotes de su prisión llamando la atención de muchos. Y es que ya estaba cansada de tanta mierda, ella solo quería una vida en paz, pero siempre tiene que haber algo que les joda la existencia.
Sabía que había logrado llamar la atención, por lo que pudo ver una persona mayor de cabello gris y una ligera barba se acercaba lentamente a su celda, vestia una armadura de oro y ropas finas, quizá será un tipo exageradamente extravagante como lo es el estúpido de Tsukiyama, solo esperaba que no hablara de forma tan melosa y que sobre todo gritara con locura cosas como Fortissimo o tres bien.
Parece ser que has despertado jovencita. —Sorprendentemente tenía una voz apacible, pero en su mirada podía notar la sed de sangre y alguien con una mirada así, bajo ninguna circunstancia, podía ser una buena persona—. Es un honor conocerla, señorita Touka.
¿Cómo sabes mi nombre? — Le pregunto con un evidente enojo, la señorita tenía un carácter duro y eso le encantaba, era perfecta como uno de sus oficiales para su ejército—. ¿Y tú quién mierda eres?
Que modales los míos. —Le contesto el soberano Lucifer sonriendo con esa enfermiza sonrisa sínica y ese tono de voz tan refinado—. Mi nombre es Rizevim Livan Lucifer, a sus órdenes señorita. —Le dijo mientras hacía una extraña reverencia, Touka por un momento le miro con cierto desconcierto olvidando el enojo que sentía en estos momentos, ¿decía que se llamaba lucifer? el tipo ¡estaba loco!
De seguro te preguntaras porque estás en una celda… - la extraña amabilidad de aquel hombre crispaba los nervios de la ghoul
¡NO ME LO PREGUNTO, QUIERO SABERLO... MALDITO DEGENERADO DE MIERDA! —Y una vez más golpeaba su celda sin mucho exito
Mientras Rizevim admiraba a su cautiva. El kakugan de Touka se manifestaba en sus ojos mirándole con furia y fiereza, cosa que por cierto fascino en demasía a Rizevim, esa mirada de fuego era hermosa, algo divino un regalo muy valioso proveniente de la tierra y debía ser de él y solo de él, se vio tentado en acariciar su rostro, pero se detuvo, no sabía porque, pero le encanta ver ese encantador rostro descompuesto en ira y esa mirada tan diabólica.
De verdad lamento todas las molestias causadas de mi parte señorita. —Comentó con un tono interesante, observando el kakugan de Touka con mucha admiración, la especie de ella simplemente era perfecta y era la indicada para poder derrocar de una vez por todas a las tres facciones y convertir el mundo en un infierno—. Verás, te tengo una interesante proposición que quiero hacerte.
¿Una proposición? ¡NO ME JODAS! —Como siempre era brusca en responder, en serio ese tipo le daba mala espina. El tipo se veía que era un maldito, que no podía asegurar si se trataba de algo bueno o malo—. ¡¿Y DICES QUE TE LLAMAS LUCIFER?! ¡¿PERO QUE MIERDA TE TOMASTE?! ¡MAS TE VALE QUE TE DEJES DE ESTUPIDECES Y ME DEJES SALIR EN ESTE INSTANTE O DE LO CONTRTARIO TE SACARE LOS ORGANOS Y ME LOS COMERE!
Simplemente es exquisito, todo de ti lo es. —Comento con sorna sonriéndole a Touka que a simple vista lograba crispar los nervios de la joven.
Tengo entendido que una niña venia contigo verdad como se llamaba ¡ahh sí! Hinami Fueguchi. – el rostro de la ghoul paso de la ira a la desesperación por las palabras de Rizevim
HIJO DE PUTA ¿QUE LE HICISTE A HINAMI? – la fuerza con la que golpeaba la celda se fue incrementando, de un momento a otro parecería que cedería a los golpes
Todo a su tiempo señorita. —Sonrió al ver como esa última palabra modificó el semblante del ghoul enjaulado. Supo que le dijo algo demasiado emocionante a juzgar por el resplandor que emitieron sus ojos violáceos—. Primero necesito que me escuches y luego te dire lo que paso con tus amigos, no temas, están bien.
Touka miro con desesperación e ira la brillante sonrisa plasmada en el hombre que se hacía llamar a si mismo Lucifer, continuaba goleando la celda mientras que internamente lanzaba una plegaria.
" Kaneki por favor…. Ayúdanos"
Notas del autor:
- Bueno quien iba a imaginarlo - sentado en su escritorio con una pose a la Gendo Ikari se encontraba Aeretr - El plan va con de acuerdo a lo estimado
- Si, solo espero que "ellos" no se molesten - Bellzador estaba a la derecha de este con una mirada tranquila al monitor de la computadora - Liberar a la unidad n° 2 tan pronto va en contra de los rollos...
Ejem... perdon por el desvario momentaneo, bueno amigos aqui estoy nuevamente y en tiempo record presentando el capitulo 2 de este crossover, gracias al apoyo de Bellzador pude avanzar rapidamente en la edicion y remodelacion del capitulo, jajajaja... es bueno tener un sidekick cuando se le necesita.
Sin mas nos vemos dentro de un par de semanas...
