Edward POV.
Había pasado todo un verano desde la última y primera vez que había visto a la misteriosa Isabella, no podía sacar de mi cabeza esos dos ojos marrones. No había ido otra vez al club por que tenía miedo de que pensase que era el típico hommbre que se enamoraba de una chica sin conocerla y luego la acosaba.
Entré en la primera clase de la mañana y del todo el curso. Aún no había llegado el profesor y está clase era nueva, por lo que no conocía a nadie. Me senté en la última fila y poco después llego el profesor ; se presentó y nos explico de que forma iba a importir sus clases y el metodo de calificación.
-Bien, sacad una hoja y apuntad… -La puerta se abrió y apareció una preciosa chica. Tenía el pelo castaño y largo, los ojos muy parecidos a los de Isabella y estaba sonrojada.- Pase señorita Swan, veo que nunca cambiaremos. Apuntad los libros de la pizarra. –Dijo el profesor poniendose a escribir en la pizarra y mirando a la chica.
-Lo siento. –Dijo la chica y se fue hasta el final de la clase para sentarse a mi lado, aunque dudo mucho que se diese cuenta de que yo estaba ahí, no me miró en toda la clase.
La chica salió disparada en cuanto la clase se terminó, llegue a la conclusión de que la chica era un poco rara. Recogí mis cosas sin prisa y me dirigí a la siguiente clase. Cuando entré me llevé la sorpresa de que la chica de la clase anterior estaba sentada sola en unas de las mesas del final, me quedé pensando si sentarme con ella o yo solo en otra. Al final opté por sentarme con ella, no tenía ganas de aguntar a alguna desesperada y por lo menos sabía que ella no era una.
-Hola .-Le dije mientras me sentaba a su lado y pude ver como su cara pasaba del asombro a un rojo muy intenso.
-Hola. –Dijo apartando la vista de mí. Esa voz ya la había escuchado yo antes pero no sabía donde.
-Soy Edward, encantado. –Dije con una sonrisa.
-Yo… -parecia que pensaba que nombre decirme.- yo soy Bella.
-¿Bella? ¿De qué nombre es diminutivo?
Justo cuando iba a abrir la boca para contestarme entró el profesor en la sala y la cerró y se dedicó a prestar atención a la clase. La miraba de vez en cuando pero ella nunca me miraba a mí, ¿tenía algo en mi contra?
Cuando la clase terminó salió descopetada del aula, no pude evitar la tentación de seguirla.
-Espera, un momento. –Dije mientras la cogía de la muñeca para que se diese la vuelta. –No me has contestado a mi pregunta.
-¿Tan importante es de que nombre viene Bella? –Me preguntó alzando una ceja.
-Tienes razón. Pero es que te quiero preguntar otra cosa. ¿Tienes algo en contra mía? –Le pregunte analizando cada gesto de su rostro.
-¡No! ¡Claro, que no! ¿Qué quieres que tenga en tu contra si no te conozco de nada? –Puso más enfasís al decir la palabra nada.
-No sé, eres tan distante, tan fría…
-Hoy no es mi mejor día, lo siento. –Dijo regalandome una sincera y preciosa sonrisa.
-No pasa nada. –Dije dandome la vuelta y dirigiendome a la siguiente clase.
Ese día sólo tenía dos clases más, y se me pasaron relativamente rápidas. A la hora de comer estaba en mi casa, sí, mi casa. Una de las novedades de este verano, ¡me había independizado! Vivía en un apartamento que habían terminado de construir, casi todos eramos personas jovenes.
Sobre las seis de la tarde decidí ir a la papelería más cercana para comprar los libros. Los encontré sin ningún problema y cuando salí vi a Bella hablando con un hombre, este la cogía por el brazo y la miraba con furia y ella intentaba escaparse de su agarre mientras le llamaba de todo. No me lo pensé dos veces y fui para ayudar a Bella.
-Sueltala, ya. –Le dije mientras me ponía en medio de Bella y él y quitaba su mano del brazo de Bella.
-¡Vete! -Dijo el hombre. -¡Esto no va contigo!
-¡Te he dicho que te vayas! –Le dije elvando mucho mi voz y haciendo que la gente se parase a ver la escena, el hombre se dio cuenta.
-Bella, esto no se va a quedar así. –Y note como Bella se agarraba a mi camiseta como si de ello le dependiese la vida, mientras el hombre se iba.
-¿Estás bien? –Le pregunté a Bella sujetando su cara para que me mirase a los ojos.
-Sí, gracias. –Dijo mientras intentaba irse.
-Creo que me tienes que dar una explicación. –Le dije mientras la cogía por la cintura para que no se moviese. -¿Quién era ese hombre? ¿Es la primera vez que te pasa esto?
-Edward, te juro que te lo voy a explicar todo, pero hoy no. Entiendeme. No me apetece hablar de esto ahora mismo. –Dijo mirandome a los ojos y haciendo que me perdiese en esos dos grandes ojos marrones.
-De acuerdo. –Dije sabiendo que si no me lo queria contar ahora mismo no la podia obligar. –Te acompaño a tu casa.
Ella vivía a unos cinco minutos de mi casa, por el camino estuvimos en silencio menos cuando alguno de los dos hacía algún comentario sin importancia. Cuando llegamos a su portal me dio la gracias otra vez y se metió dentro.
Cuando llegué a mi casa me dí cuenta de que me había dejado el móvil en mi casa, tenía cuatro llamadas perdidas y todas de Alice. La llamé sin pensarmelo dos veces, seguro que sí tardaba un segundo más me iba a matar o a hacerme ir de compras.
-¿Por qué antes no me has cojido el teléfono? –Me preguntó mi hermana sin un "hola".
-Me había olvidado el móvil en casa. ¿Qué querias?
-Mañana hemos quedado todos para ir a comer.- Todos eran Emmett, Rosalie, Jasper, Alice y yo. - ¿A qué hora sales de clase?
-A las dos. –Le dije con un suspiro, no tenía ninguna ganas de ir, pero contra Alice no se podía hacer nada.
¡Hola! Este capítulo no me gusta mucho :S pero es la única manera que he visto para que el proximo capítulo sea muy interesante, se descubrirá parte del pasado de Bella y quién es el hombre.
Gracias por las rewiers :D dejarlas si podeis :)
Pasaros por mis otras historias :)
Creo que el próximo capítulo no lo subiré hasta el viernes o el sabado, aún no lo se :S
Se me olvido ponerlo en la actualización de TE SIGO QUERIENDO pero también la estoy subiendo en otra página, es por si lo veís no penseis que es un palgio o algo de eso.
Os quiero L)
