Disclaimer: Los personajes y el Potterverso pertenecen a J.K Rowling.
Este capítulo participa en el minireto de Mayo "Doce meses, una historia" del foro Amor de Tercera Generación.
Nacimiento
La enfermera saca al bebe y lo envuelve sonriente en una toalla blanca, que luego posa delicadamente sobre tus brazos. El punzante dolor que habías sentido hasta ese momento cesa por completo, y con lágrimas en los ojos observas a esa "cosita" diminuta que llora y mueve sus brazitos sobre tu regazo.
Tras unos minutos de absoluta y silenciosa contemplación, las enfermeras se llevan al pequeño bebe (que en el último instante has decidido llamar Dick por sus graciosas pecas) para hacerle unas pruebas de rutina, cerrando la puerta tras de sí, y dejándote completamente sola.
Volviendo a la realidad, empiezas a sentir una angustia que te oprime el pecho, y no puedes evitar que las lágrimas resbalen por tus mejillas, inundando tu cara. Sin poder contenerte te imaginas al pequeño Dick correteando junto a sus primos, tíos y numerosa familia.
Te arrepientes de tu decisión, pero no vas a dar marcha atrás. Mordiéndote el labio orgullosa tratas de engañarte a ti misma diciéndote que en el mundo muggle no te ha ido tan mal, pero sabes que eso no es verdad, solo hay que ver la situación en la que te encuentras ahora, trayendo un hijo al mundo y sin que nadie esté allí para ayudarte y felicitarte.
Agotada por el parto y el llanto te abrazas a la almohada hasta caerte dormida. Ni siquiera te das cuenta cuando una enfermera entra sigilosamente en el cuarto y deja a Dick en una cuna que han instalado al lado de la cama.
Lo primero que ves al despertar es una figura morena que te acaricia el pelo, sonríe dulcemente y al verte abrir los ojos te da un beso en la frente al tiempo que susurra:
—Ya estoy aquí Roxanne.
Asientes con la cabeza y te tiras a sus brazos.
—¡Mamá!
Nota: Ya saben que pueden comentar lo que quieren.
