VS. Darkrai
Skygger salió del centro pokemon avanzando por un ancho camino de la montaña, este era riscoso cuyas piedras eran de color dorado debido a las luces de la tarde los cuales anunciaban la llegada de la noche, a los lados del camino los arboles afloraban dandole un aspecto tetrico.
El albino caminaba tranquilamente mirando hacia el horizonte con un gesto algo triste mientras su mew traveseaba por sus alrededor muy contento de recuperar sus energías, pero cuando vio a su entrenador con la mirada perdida en el sombricio con un semblante melancolico se acercó mirandole con curiosidad, pero cuando el albino le divisó en su punto de mira sonrió forzadamente
- No te preocupes por eso- Dijo Skygger fingiendo esar tranquilo, pero luego se quedó pensativo por un momento antes de volverse al pokemon de nuevo- Supongo... que debo hablarte un poco de mí para que me conozcas- El pokemon se acomodó sobre su cabeza disfrutando disfrutando de la brisa fresca que le golpeaba mientras el chico caminaba- Pero me gustaría saber ¿por qué estabas tan malherido?- Sin embargo la pregunta se perdió en el aire.
El ojiazul verdoso pudo oír pequeños ronroneos provenientes de su nuevo pokemon. El chico suspìró cuando se dio cuenta de que su pokemon estaba dormido, saco la pokeball y procedió a delvolver a ella.
Tras salir del bosque se vió en frente de una especie de santuario en ruínas. Entró dentro facilmente ya que el edificio carecía de puertas y caminó hacia el interior. Las paredes del santuario estaban llenas de grietas, solo se manteía parte del techo y había escombros por todas partes, pero a pesar de ello un pilar en el centro de la habitación permanecía de pie aunque no en muy buen estado. Despues de colocar la pokeball sobre el pilar salió del santuario y volvió por donde había venido.
Al salir del bosque Skygger llegó a un pueblo Myrdal que se encontraba cerca de la ciudad central.
Era un pueblo tranquilo lleno de edificios construídos al estilo gotico, todos tenía un jardín con algún arbol frutal sobresaliendo hacia la calle. Sus calles eran irregulares y tomaban extrañas cuervas en lugar de ir en línea recta, sin embargo lo que resaltaba una espece de iglesia gótica, pero era en realidad un gran complejo de apartamentos con cuatro torres con miles de estatuas de pokemon, hechos de piedra, que decoraban pas paredes de todo el edificio. En frente de la gran puerta de la entrada estaba parada una chica con los brazos cruzados y el ceño fruncido, parecía estar enfadada.
Ella era una chica de veintiocho años. Su cara era fina, sus ojos eran de color morado y su cabello era largo cuyo color amarillo verdoso apagado permanecía parcialmete oculto debajo de un gorro de lana. Ella vestía con unos vaqueros azules desgastados, llevaba una camisa rosada debajo de una chaqueta negra.
Cuando vió al albino acercandose hacia ella avanzó unos paso y colocando sus manos sobre su cintura
- ¿Se puede saber que horas son estas de llegar Skygger?- Preguntó la chica con un tono enfadado- ¿Donde has estado hasta tan tarde?
- Te daría una explicación ingeniosa y razonable, pero técnicamente sería perder el tiempo- Dijo Skygger con un tono de cansancio.
- ¡Ya estoy más que harta de tus sarcasmos!- Gritó la rubia enfadada jalando al chico de la oreja y metiendole hacia dentro del edifico
- ¡Ay Matsu neechan haces daño!- Se quejó el albino mientras era arrastrado hacia dentro.
- Deja de quejarte- Dijo la casera enfadada- Por llegar tarde te quedas sin cenar.
Llegó hacia su habitación tras tomar una ducha en los baños centrales del edificio. Aquél complejo de apartamentos tenía pocos inquilinos, la mayoría solo eran turistas que se quedaban temporalmente, pero ese lugar también servía como refugio donde los servicios sociales traían algún huerfano para que le cuidaran hasta que una familia le adoptara, sin embargo y por desgracia Skygger no era de esos a los que una familia desearía adoptar.
Una vez que se puso una camisa de franela blanca se metió en la cama cayendo profundamente dormido en el acto.
Cuando los primeros rayos de sol atravesaron la ventana el albino se despertó abriendo sus ojos azules verdosos con pesadez, encontrandose con unos grandes de color azul profundo mirandole fijamente. El albino saltó de la cama al ver que mew estaba a pocos metros de él.
- ¡Mew qué haces aquí!- Dijo Skygger alarmado meintras lo tomaba en brazos- No se como has llegado hasta a quí, pero a Matsu neechan no le gusta que haya pokemon dentro de casa- El pokemon le miró con curiosidad, pero agarró su estomago con sus manitas el cual rugió de hambre
En ese momento la puerta del cuarto se abrió dejando entrar a la rubia casera. Skygger escondió a su pokemon debajo de las sabanas y miró hacia la puerta de su habitación por la cual entró la mujer ojimorada dentro del cuarto
- Vaya, es una sorpresa que estés despierto- Dijo Matsu ligeramente sorprendida
- Si, bueno, quise ver el día tan precioso que hace- Expresó el albino algo nervioso pero aparentando como si no lo estuviera
- El día... pero si hoy está nublado- Contestó la ojimorada con una gran gota de sudor recorriendole al cabeza- Muy bien Skygger ¿qué estas escondiendo?- La pregunta dió en el clavo y para el albino eso era algo muy malo, pero pronto se le ocurriría una buena idea
- ¿Que estoy escondiendo?- Preguntó el chico mostrando una sonrisa repleta de confianza- No se... pues tu que crees, un squirtle en el baño o un tauros debajo de la cama- Antes de que terminara la rubia salió del cuerto dando un portazo el cual retumbó por toda la habitación- No tene sentido del humor- Comentó el chico
- Cuando acabes de hacer el idiota baja a desayunar- Se oyó desde el pasillo- Si no te das prisa iras al cole sin haberlo hecho ¿me has entendido?
Mew salió debajo de la sabana y flotó alrededor del albino. El chico le agarró por la cintura y acarició su cabeza haciendo que el pokemon ronrosenase alegremente
- Lo primero es darte de comer algo y de paso comeré algo yo tambien- Dijo Skygger sacandose su camisa blanca quedando solo en boxers. Al estar sin camiseta sintió una oleada de frío y tiritó sin darse cuenta- ¡Pero primero un buen baño caliente!- Al pasar varios minutos el albino salió de la ducha de su cuarto no tan contento como lo estaba cuando lo hacía en los baños publicos- Iremos al comedor general porque no creo que yo tenga el privilegio de que me suban la comida, pero como puedo ocultarte- En ese momento el pokemon rosado, cumpliendo el deseo de su maestro se volvió transparente- Vaya, si que tienes trucos buenos- Dijo el chico asombrado para luego sintir como el pokemon se posaba sobre su cabeza.
Salió de su cuarto corriendo hacia la recepción y desde ahí hacia el gran comedor. No le gustaba ir al colegio, ni las clases interminables, tenía que aguantar hasta que terminara los examenes y como no los aprobara su tutora legal le hecharía a la calle, no dudaba de que ella sería capaz de hacerlo por lo que debía aprobarlo todo.
Cuando llegó a la recepción pudo ver a Matsu detrás de la mesa de recepción atendiendo a una mujer rubia de ojos morados vestida con un blusa marón y una falda blanca. Detrás de él estaban dos personas de uniforme negro con una gran R de color plateado, así como sus guantes y botas, en su cabeza llevaban una especie de boina negra y plateada.
Skygger pasó de largo dirigiendose al comedor, el ual tenía una puerta deslizante que llevaba directamente a la cocina, una vez ahí se encontró con un hombre adulto de pelo moreno el cual se asomaba debajo de la gorra de chef, ojos marrones. Llevaba puesto el uniforme de chef remangado.
- Anda, si eres tu- Dijo el cocinero sorprendido - No esperaba verte tan temprano. Espera unos minutos, enseguida te doy el desayuno
- No, es que hoy Dilan, llegaré un poco tarde si no voy ahora- Excusó el niño- Si pudieses darme dos bocadillos sería genial
El cocinero le miró de una forma curiosa, parecía que no se tragaba la excusa del albino
- ¿Y se puede saber por qué vas a llegar tarde?- Preguntó mientras apagaba la estufa y echaba el contenido de la sarten en una fuente blanca - Y lo que es más importante ¿desde cuado estás preocupado por el colegio?
- Pues ...¿por qué va a ser? el cole es un lugar muy interesante donde enseñan el valor de la cultura y el de los libros- Dijo Skygger con un tono teatral, pero el cocinero le miró fijamente- Vale, se me a acabado el abono transportes y no tengo dinero para el autobus
- Entiendo, pero entonces ¿por que no pides dinero a Matsu?- Preguntó Dilan sacando una larga barra de pan
- Que va a darme oneesan- Replicó el chico- Además, ella está ocupada con unos tipos muy raros que creo que han venido a registrarse pensando que esto es alguna clase de hotel- En ese momento Dilan empezó a reirse a carcajadas
- Por un momento me has recordado a Matsu- Dijo el cocinero entre risas. El albino le miró enfadado con un siniestro aura fluyendo- Esta bien...¿de qué quieres el bocata?
- Tu bien sabes más que nadie que tengo una imperiosa necesidad de picotear- Expreso Skygger con una voz que asustó al cocinero- Y creo que tu sabes lo que me apetece
- ¿Salmón y queso?- Preguntó Dilan con un ligero tartamudeo
- Trae eso pa'ca- Dijo el albino arrebatandole los bocadillos en un abrir y cerrar de ojos- Gracias tronco... eres buen colega- Dijo saliendo de aquella cocina- Cuando salió de aquella cocina vió que ya no quedaban rastros de aquellos tipos vestidos de negro, pero siguió su camino saliendo del edifico. Afuera aun estaba oscuro ya que en esa época el sol tardaba más en salir. Caminó hacia la parada del autobus, la cual era un bnco bajo una placa roja, se podía apreciar que en ese lugar solo estaban ellos dos. Mew se hizo visible y voló de su cabeza quedando frente a frente del chico de cabellos blancos- Toma, te daré este si vuelves al santuario eso- Dijo dandole el segundo bocadillo mientras guardaba el otro en la mochila- Terminaré las clases dentro de unas seis u ocho horas, pero hasta entones quiero que te quedes en donde nadie te vea luego iré a jugar contigo.
Mew alzó el vuelo desapareciendo en el horizonte en dirección hacia el bosque.
El albino esperó varios minutos hasta que vió que el autobus "L3" se acercaba poco a poco. Cuando paró en frente de la parada abrió la puerta dejando que el chico entrase en su interior. Skygger metió su mano en el bolsillo buscando el billete de diez viajes, mientras lo buscaba vió que el autobus estaba lleno de personas, al encontrarlo se lo ofreció a conductor
- Lo siento chico, pero este billete ya está lleno- Explicó el conductor mostrandole los diez agujeros en el bolleto
- Disculpeme... espere enseguida le pago- Se disculpó el albino apenado mientras rebuscaba en su bollsillo. Ahí tenía de todo, menos los doscientos yenes que necesitaba para pagar el viaje
- Chaval, si no puedes pagar bajate de imediato- Dijo el conductor- No puedo seguir reteniendo el autobus por más tiempo.
El ojiazul verdoso suspìró y salió por donde ha entrado aguantando las risas de todos los pasajeros que iban en aquel transporte.
- Pues empieza bien el día- Habló el chico para sí mismo. En ese momento se oyó varios estruendos y varias gotas gruesas cayeron sobre su cabeza obligandole que se pusiera la capucha de su abrigo para luego sentir como caía un autentico torrente de agua sobre él- Buen día no, cojonudo. Si tan solo me hubiera traído el paraguas no mejor no podría estar- Pensó metiendo sus húmedas manos en el bolsillo, de lo único de lo que se alegraba era que su abrigo era impermeable.
Aunque aunque sabía que aquel día estaría tan lleno de nada, aun sentía que algo iba a pasar, no confiaba en que los sujetos que llegaron al lugar fueran solo visitantes. Por el camino se cruzo con un mareep extraviado quien al verle pasar por delante suya le lanzó un ataque eléctrico haciendole caer al suelo, pero el chico se lo tomó bastante bien, ese día tan solo le pegó una patada en la cabeza del bicho dejandolo insconsciente. Volvió a suspirar al tiempo que metía sus manos en los bolsillos, y caía en cuenta de que estaba al frente de su escuela.
Y posando sus ojos nuevamente en sus zapatos, se adentró a su escuela, desde donde pudo ver que el cielo inmediatamente se despejó porvocandole una enorme frustración, la cual se pasó al instante en el cual conectó un puñetazo en la cara de un chico que pasaba al lado suyo, dejandole aparentemente inconsciente. Masgulló una maldición mientras le cargaba y depositaba en el suelo del patio. Tras ese pequeno incidente sin digno de mención volvió a entrar y caminó casi por inercia a su salón; se sentó en su asiento, para después girar mecánicamente la cabeza hasta la ventana. Ese día si que prometía.
Sonó el timbre del recreo y todos los alumnos salieron al patio espantando a los pocos pokemon que merodeaban por el sitio.
- Esto es todo por la clase de hoy- Explicó un profesor de cabello negro y ojos del mismo color, pero lo destacable de él era que llevaba una sudadera de color gris y amarilla. Pero lo que que realmente destacaba era su cara de marginado adicto a la droga más peligrosa que existe en el mundo. El profesor, a pesar de su cara de yonkie, parecía estar bastante cuerdo en lo que se refiere al comportamiento de un adulto. Nunca pidió dinero a los alumnos ni los incitó a unirse al maravilloso mundo de las drogas, ya eran bastantes y había muy poca- En fin iros al recreo, si necesitais alguna explicación, yo estaré en... la sala de profesores si, eso... estaré ahí- Dijo esto último como un susurró más que para sí mismo, para que no le entendiese en la clase.
Skygger se preguntó a sí mismo si era realidad que tuviese ese tipo de profesores en un colegio tan siniestro como este. Aunque eso poco le importaba, con tal de estar lejos de su "Oneesan" estaría dispuesto a ir a la prisión con gran orgullo y un infinito aire de superioridad, llevando puesto un disfraz de juez con una doble pancarta por delante y por detras diciendo "Os lo mereceis, jodeos y prudríos escoria", desde luego entraría para no salir, pero poco le importaba.
El albino salió al patio tranquilamente y se sentó en uno de los bancos de piedra apoyando una pierna en el suelo y la otra subida, mientras comía su bocadillo con tranquilidad mirando como los chicos se juntaban en grupos que no le aceptaban, pero eso no le importaba demasiado. En es momento dirigió su mirada hacia una chica que salía por la puerta.
Se llamaba Mikura, era de esas que tenían la piel pálida y de aspecto suave. Su cabello era de color castaño ataco con una cinta azul que sobre salía por los lados desviaban la vista de la longitud del cabello, el cual le llegaba a la cintura, sus ojos verdes esmeralda brillaban como si tuviesen luz propia, Vestía el típico uniforme que obligaban a las niñas a llevarlo, una falda marron y una camisa blanca con corbata roja debajo de un sueter verde. Ella era la chica más lista de toda su escuela, sus calificaciones eran siempre las más altas, eso junto a su cuerpo bien frormado, a pesar de ser una niña de doce años la hacían irresitible. Sin que ella lo supiera Skygger, al igual que muchos de los chicos, estaba muy enamorado de ella, pero no se atrevía a decirselo y se maldecía por ello, sin embargo esa no era la única razón: sabía que por muy linda que fuese una niña acabaría desarrollando uan personalidad y solo le llevaría tiempo para convertirse en otra Matsu
Siguiendola con la mirada vió como ella se acercaba a un grupo de chicas que portaban el mismo uniforme que ella. La chica empezóa a habblar con ellas amablemente y luego todas ellas se marcharon caminando
- ¿Es que no podían estarse quietas? maldita sea- Pensó Skygger con fastidio, desviando su mirada mientras daba un fuerte mordisco a su bocadillo, tragandose la mitad del mismo sin darse cuenta de ello, pero accidentalente entornó sus ojos azules con toques verdes en dos profesores que discutían- ¿Como no me he dado cuenta de esos dos? creo que debe ser el poder de atracción de Mikura y su panda- Volvió a pensar en ella maldiciendose mientras que silenciosamente se acercaba a ellos terminandose de tragar lo que quedaba su almuerzo, el cual debía compensar su anterior cena y su desayuno.
- Ya te lo he dicho, algo extraño le pasa a los pokemon de tipo eléctrico- Dijo un profesor de pelo azul claro y ojos amarillos, tenía un bigote del mismo color y vestía una bata sobre su ropa paisanal- Ayer mismo los de tipo agua estaban comportandose de la misma manera
- Si, lo recuerdo- Confirmó el otro profesor. Este era medio calvo y su pelo era gris conservando un tono oscuro y sus ojos eran negros. Al igual que el otro profesor llevaba una bata blanca por encima de la ropa- Utilizaron todos la danza lluvia y aun no se han pasado los efectos
- Pero ahora los pokemon eléctrico se han vuelto locos, fíjate que varios mareep y elekid han hecho explotar el autobus "L3" sin ninguna razón aparente
En ese momento Skygger se quedó paralizado pero sin ningun ápice de expresión, pero se alegraba de haber salido de aquel autobus a tiempo.
- Debio de ser uno de esos mareep- Se dijo el albino mentalmente mientras recordaba al pokemon que le había electrocutado, pero a la vez lamentandose de haber alejado a mew de sí. Entonces sintió unas ganas enormes de abandonar el colegio e ir a buscarle, pero no podía ya que en frente d ela puerta estaban varios profesores de guardia.
Sonó la campana de nuevo anunciando el inicio de las dos últimas clases que quedaban.
Cuando entró de nuevo a la escuela, pasó a sentarse en su silla correspondiente. No le agradaba especialmente aguantar dos horas a una tarada que se dedica a descuartizar frases en la pizarra y a los alumnos verbalmente, y menos fingir que le interesa la asignatura para poder adaptarse a ella. Entonces pudo ver como uno de sus compañeros, colocó una silla justo al frente de su mesa, y se sentó, con la clara intención de hablar con él. A pesar de que Skygger tenía el entrecejo fruncido, el chico empezó a hablar con toda la naturalidad del mundo creyendo que al albino le interesaba su vida de niño pijo. No le arregló la cara a puñetazos porque la profesora llegó en ese preciso momento.
- Buenos días chicos- Dijo la mujer con una amable sonrisa la cual fue ignorada por los chicos que seguían hablando como si su estanfia fuese inadvertida- ¡Que os calléis!- Gritó clavando sus uñas en la pizarra emitiendo un ruído molesto y atronador el cual destrozó los oídos de los chicos- Me alegra que hayais entrado en razón ¿pero por qué siempre hablais este día?- Se preguntó en voz alta a sí misma
- Pues porque mañana hay puente- Contestó Skygger por innercia un un tono, que según él consideró, bajo
- Skygger como vuelvas a insubordinarte vas a jefatura a por un parte- Amenazó la profesora
- ¿Como me has podido leer la mente?, si justamente es ahí es donde quería ir- Contestó el albino con un tono de sarcasmo
- ¡Salte de clase!- Ordenó la mujer con el ceño fruncido. El ojiazul se levanto despacio del pupitre y caminó hacia la puerta- En cinco minutos entra
- Por supuesto sigue pensando eso- Replicó el albino en voz baja mientras salía de la clase, de todas formas esa clase solo era de repaso para la repesca examinal, pero al chico no le importaba porque había conseguido pasar el anterior examen de lengua aunque no era una nota alta se consideraba aprobado.
Sin ningún ápice de ganas de volver a su aula deambuló por los pasillos mirando como varios pidgei daban picotazos en las ventanas como si no tuvieran otras cosas que hacer. Al seguir caminando por el ilumado pasillo, entonces se encontró con una profesor moreno de ojoa grises acompañado del mismo chico con el cual el albino se había desahogado, entonces el ojiazul rió por dentro preparandose para el asalto profesoral de segunda categoría.
- ¡Skygger ¿has pegado a este chico?!- Preguntó el moreno enfadado debido a dos cosas: la primera fue por los antecedentes del albino y la otra era que el chaval le había señalado chivandose en tono bajo.
- Define pegar- Dijo Skygger- Porque desconozco el sinonimo que lleva adjunto el verbo en sí mismo- Explicó con peros y señales.
- ¿Me estas tomando el pelo?- Preguntó el profesor cayendo en que el chico se estaba burlandose de él.
- No que lo veo muy graso- Dijo el albino.
- Acompañame a jefatura- Expresó el moreno con tranquilidad sujetando al chico del brazo- Esto Take- Llamó al chico con el moratón en el ojo- Puedes volver a clase y no te preocupes por este gamberro estará a buen recaudo. Despues de enviar al chico hacia su clase arrastró al otro hacia el despacho del director- Antes de nada ¿qué hacías en el pasillo durante las horas de clase? y nada de sarcasmos tuyos.
- Iba al baño, pero mientras tanto quería disfrutar de la caminata por el colegio- Dijo el chico recibendo una colleja por parte del profesor.
Ambos entraron en la sala de jefatura pasando un puente que separaba al claustro general de profesores, del resto de las clases. Ambos entraron en la sala de la jefa de estudios, pero se sorprendieron al descibrir que no había nadie.
- ¿Donde está?- Preguntó el profesor con una gran gota de sudor recorriendole la nuca- Que extraño, hoy no tiene turno y hay profesores cubriendo todas las guardias- Miró en la sala en profundidad, luego salió y miró la sala de profesores, pero tampoco estaba ella ahí. En ese momento vió como el albino se contenía la risa- Esto no quedará así, aunque no esté Isabel, vas a ir al director Gerard sama- El ojiazul sintió como un escalofrío le recorrió todo el cuerpo, pero logró centrarse aparentando estar tranquilo aunque el profesor se dió cuenta de lo callado que se encontraba.
Al entrar dentro del despacho vieron al director sentado inmovil destrás de su escritorio. Este era un pelirrojo medio calvo de avanzada edad y con barba. Cuando oyó abrir la puerta se paralizó de golpe con la mirada fija en los intrusos pero trató permanecer sereno ante ellos.
- Adelate... ¿qué ha ocurrido Mikoroma sensei?- Preguntó el director con un extraño tono.
- Pues deduzcalo usted mismo Gerard sama- Dijo Mikoroma adelantando a Skygger- Disculpeme, pero ahora estoy de guardia en el segundo "A" estan superrevolucionados- El moreno cerró la puerta tras de sí.
- ¿Qué has hecho esta vez Skygger?- Preguntó Gerard indicandole que se sentase, pero volvió a hablar sin darle timepo al chico acontestar- Espera a ver si lo adivino... em... has vuelto a pegar a alguien ¿verdad?
- Te has dado cuenta tu tambien- Dijo el albino con una sonrisa sentandose en una de las butacas.
- Vamos a ver Skygger kun- Dijo el director suspirando, pero ese suspiro no era un suspiro de cansacio aunque se parecía mucho- ¿Por qué haces esto? No puedes ir por ahí pegando a la gente como si nada. ¿Nunca te arrepientes eso? - Preguntó el hombre soltando un suspiro que se asemejaba mucho a uno de cansancio.
-Vaya hombre... por qué siempre hace esto- Pensó Skygger mientras aparentaba escuchar el discurso con atención, esa misma táctica la empleaba en las clases para que no le amonestaran- No lo se- El director volvió a suspirar- Si crees que es mejor arrepentirse de haberlo hecho, que arrepentirse de haberse arrepentido de algo que creías que haciéndolo te ibas a arrepentir, pero claro: no te arrepientes, porque si te arrepientes...
- ¡Callate, hoy no estoy de humor para tus tonterías!- Gritó Gerard golpeando la mesa con su puñetazo para luego hacer un extraño movimiento- No tengo otra elección... voy darle la noticia a tu tutora legal, porque esto ya es cachondeo- Pero no te preocupes lo hago por tu bien- En ese momento vió como el chico ocultaba su mirada tras su cabello blanco. El director se sintió triunfante pero al ver una misteriosa sonrisa formandose en la cara del niño. Gerard sabía por experiencia el potencial oculto del pequeño.
- Bueno... yo se que usted sería muy capaz de chivarse a oneechan- Dijo Skygger alzando la cabeza, mostrando una mirada trunfal- De igual modo yo tambien podría contarle a su mujer lo de los trabajos orales que le realiza la jefa de estudios debajo del escritorio.
En ese momento Isabel se levantó de golpe desde el hueco del escritorio confirmando la contraamenaza del albino. La jefa salió rapidamente del despacho y los dos varones se quedaron en silencio mirandose seriamente.
- Está bien tu ganas Skygger kun- Admitió el director subiendose los pantalones- Por hoy haré la vista gorda, puedes volver a tu clase.
El albino de ojos azules salió del despacho con una victoria en el bolsillo.
Mientras caminaba por los pasillos no pudo echar un ojo al reloj, quedaban pocos minutos para que sonase el timbre. Cuando quedó en frente de la puerta de su aula oyó el dulce sonido del timbre agujereandole los oídos. Se apresuró y abrió la puerta tras dar varios toques, cuando entró se encontró con que toda la clase le observaba incluído la profesora.
- ¿No te había dicho que esperases fuera cinco minutos?- Preguntó la profesora enfadada, pero el tono de la pregunta era muy suave.
- Lo siento profe no te había oído bien- Se exusó el albino sin mostrar mucho interés- Con el ruído que había.
- Anda, entra- Dijo la mujer dando un leve suspiro para luego recoger sus cosas ordenadamente- Recodad que para los que hayaís suspendido, mañana es la repesca y ojo las faltas de ortografía contarán el doble- La clase entera empezó a protestar confuerza, pero la profesora logró calmarles enseñandoles de nuevo el sonido de la pizarra al contacto con sus uñas- Lo lamente mucho, pero esta es la única forma en que aprendáis a escribir correctamente- Tras ello salió de la clase tranquilamente.
La úlltima hora de clase pasó rápidamente, cuando Skygger se dio cuenta ya estaba en la calle caminando hacia su casa. Por el camino puedo ver a la policía junto a varios rangers y medicos alrededor del autobus en llamas tratando de salvar las máximas vidas posibles.
Al llegar a su casa dejó su mochila en su habitación y volvió a la recepción en donde estaba Matsu y el cocinero discutiendo sobre el menú de la semana siguiente.
- Ah Skygger- Llamó el cocinero al chico- ¿Has oído las noticias? dicen que el autobús que solías tomar fue atacado por pokemon salvajes. Menos mal que no ibas en él- Dijo el cocinero con alivio.
- Pues yo casi prefería ir en él, porque tuve que andar todo el camino bajo la lluvia- Contestó el albino con un tono suave - Oye oneechan ¿quienes eran los tipos de negro que vinieron por la mañana?
- Unos que creían que esto era un hotel- Dijo Matsu con toda normalidad- No me gustó la pinta que tenían y les dije que se marcharan.
- Bueno, entonces si no vuelven será lo mejor- Dijo el albino de ojos azules- Nos veremos más tarde- Exclamó alzando corriendo hacia la salida.
- ¡Espera ¿a donde se supone que vas con este tiempo?!- Gritó la rubia dueña de los apartamentos, pero ya estaba muy lejos de poder oírla, por lo que suspiró resignandose. Ya le cazaría cuando volviese.
A Skygger tampoco le agradaba ver a sujetos vestidos de negro y con un aspecto siniestro. Despues de despedirse de Matsu se encaminó hacia el bosque en donde estaba el santuario de mew, pero antes tenía que atravesar el pueblo entero y llegar a la estación donde había un camino que cruzaba al interior del bosque.
Mientras caminaba por las calles se encontró con varios tipos vestidos de un uniforme negro, el mismo que llevaban esos dos que estuvieron en la recepción. Con gran siguilo se aproximó hacia ellos rodeando un edificio quedando en una esquina cerca de ellos.
- Parece que el proyecto de doc marcha bien- Dijo uno de los sujetos vestido negro- Si logramos terminarlo a tiempo antes de que la gente se empiece a extrañar el jefe se sentirá muy orgulloso de nosotros.
- Y tambien nos ascenderá. Dejaremos de ser los paquetes de toda la organización- Dijo el compañero a su lado con mucha ilusión.
- Pero todavía no podemos bajar la guardia- Dijo otro de ellos- Ese artefacto del profesor aun trae problemas y los rangers pokemon no tardarán en aparecer, pero él dijo que ya todo estaba bajo control.
- Si, así como también, el profesor Lambda dijo que mew había caído por aquí cerca y hemos estado peinando cada tramo de cada bosque y no hemos hallado nada- Contestó el primero de nuevo.
- La culpa es nuestra, debimos colocar más gigaremos por la ciudad- Dijo el último de ellos.
- Ya veo, así que los pokemon están en esa situación por culpa de esos sujetos- Pensó Skygger- Parece que ellos van tras mew, seguro que él estaba en ese estado por su culpa, ¿pero qué es eso de gigaremos?- Mientras meditaba no pudo darse cuenta de que alguien había aparecido detrás de él.
- ¡Vaya, mira a quién tenemos aquí!- Dijo una voz ronca desde detrás del chico haciendo que la sangre del mismo se congelase y epezase a sentir un frío sudor. Al girar la cabeza, el albino se encontró con uno de los soldados mirandose fíjamente a través de las sombras de la intentó escapar pero rápidamente fue apresado por el soldado, quien le agarró por la solapa de su abrigo y le elevó del suelo con facilidad- ¡Hech chicos venid a ver esto!- Gritó llamando a sus compañeros.
En ese momento los soldados se acercaron hacia el callejón encontrandose con el albino sujetado por aquella rubia.
- ¿Qué está pasando aquí?- Preguntó inmediatamente uno de los soldados.
- He encontrado a este mocoso fisgoneando- Dijo mostrandolo en alto para que todos le pudiesen ver con claridad.
- Oye tu ¿no estabas escuchando a escondidas?- Preguntó un soldado de pelo negro largo atado con una cinta verde. El albino estaba agobiado y asustado ya que la primera vez un grupo malvado le apresaba.
- No estoy interesado en tu mierda- Dijo Skygger seriamente pero por su tono de voz aparentó ser todo los contrario. Entonces el soldado ofendido le agarró bruscamente por las solapas del cuello.
- ¡Te estás burlando de mí maldito crío afeminado!- Gritó el soldado lleno de ira apretandole cada vez más el cuello del chico, cortandole la respiración. En ese momento para sorpresa de todos aparecieron sobre la cabeza del albino dos grandes ojos azules enfadados y luego se materializó el cuerpo blanco rosado del diminuto pokemon legendario- Este es... mew- Dijo el soldado sorprendido.
El pokemon legendario lanzó un grito al aire soltando una onda expansiva en forma de viento. Esa onda de energía psiquica lanzó por los aires a los soldados vestidos de negro, dejandoles inconscientes.
Skygger cayó al suelo tosiendo mientras se recuperaba de la brutal agresión.
- Ese... desgraciado si que apretaba fuerte- Dijo el albino mientras se recuperaba. Mew flotó por el aire hasta quedar a la par con su entrenador mirandole con lamentación- ¿Mew, cuando has aparecido?- Preguntó con curiosidad el albino mientras se ponía de pie. El pokemon dijo su nombre varias veces dandole a entender al chico- ¿Como que has estado todo el tiempo sobre mi cabeza?... bueno, eso ahora no importa, nuestra prioridad es recuperar esa pokeball antes de que esos tipos la encuentren antes- El pokemon rosado se alojó sobre los níveos cabellos del chico con heterocromia parcial en ambos ojos. Ambos salieron corriendo de aquél callejón a toda velocidad, sin embargo cuando salieron del cielo cayó un tulipán negro y se clavó en el suelo y al instante liberó una descarga electrica, la cual afectó al albino y al pokemon.
Skygger retuvo su grito de dolor al igual que el pokemon, peor no pudo evitar caer de nuevo al suelo derrodillas mientras varias descargas de electricidas se hacía visibles en su cuerpo.
- Aiya, sabía que había un mew por estos lares, pero jamás creí que fuera encontrado por alguien como tú- Dijo una hermosa voz femenina desde la acera- La misma chica que estaba en aquel complejo de apartamentos.
Cuando el albino alzó la mirada pudo ver una mujer caminando tranquilamente en su dirección. Al enfocar bien la mirada la reconoció tras haberla visto en la recepción esa misma mañana, pero ahora esa mujer llevaba unas botas blancas que le llegaban por encima de las rodillas, por encima de ellas llevaba una minifalda del mismo color. Tenía esa camisa negra que llevaban los soldados pero ella tenía unos guantes blancos que casi le llegaban al hombro. Su pelo hondulado de color rubio permanecía semioculto debajo de una boina de color blanco y rosa, la cual a difenrencia de los demás no ocultaba sos ojos morados.
- ¿Quién se supone que eres tú y esos?- Preguntó Skygger cansado ya de los acontecimientos que han sucedido en todo ese día.
- Aiya, pero qué forma de hablar es esa, las niñas deben ser cordiales y educadas- Dijo la rubia divertida, pero enseguida se puso seria- Mis colegas me conocen como la 009 Dominó, pero todos mis adversarios me conocen como el Tulipán Negro.
- ¡No soy ninguna niña, soy un chico aunque no lo aparento!- Gritó el albino con furia- Además, no has contestado a mi pregunta.
- ¿De verdad es un niño? pues a mí me parece una niña- Pensó Dominó extrañada mientras una gran gota de sudor se deslizaba por su nuca- Umm... eres un niño muy perspicáz, pero no tengo ninguna intención de revelarte mi nombre - Dijo con los ojos cerrados posando su mano en la cintura mientras que con la otra negaba con su dedo índice, pero caundo abrió los ojos pudo ver que el albino ya no estaba parado en ese mismo lugar.
En cuanto Dominó se distrajo el albino aprovechó para escapar corriendo lo más rápido que pudo.
- Mew te voy a ser sincero. No voy a poder escapar de ella- Confesó Skygger mientras corría con todo lo que daban sus diminutas piernas- Esto solo da para ganar un poco de tiempo...mew, necesito tu ayuda- El pokemon rosado cerró los ojos y cruzó sus brazos meditando.
En ese momento una onda de varios colores salió de la nada estrellandose en el suelo justo en frente del albino causando una explosión que estrelló al niño contra una pared del edificio más cercano dejandole aparentemente inconsciente.
Desde uno de los edificos saltaron al suelo dos chicas y un espeon.
La primera era una rubia de pelo largo envuelto en dos enormes rulos mucho más grandes que los de Dominó y estos sobresalían a cada lado de su cabeza y un gran mechón que le cubría uno de sus castaños grandes ojos. Vestía una ligera camisa negra, sin mangas que apenas llegaba a cubrir su estomago, sus pantalones eran ajustados y de color negro mientras que en su pierna izquierda tenía el dibujo de unos labios carmesí y esta acavaba en una pieza de color carmesí.
A su lado estaba parada una mujer cuyo cabello de color azul plata se alzaba a los lados en forma de dos grandes picos y un flequillo recto cobría su frente pero no llegaba hasta sus ojos castaños. Ella llevaba una ropa similar a la de su compañera pero sus labios se hallaban dibujados en la pierna derecha y su color era morado.
En ese momento llegó Dominó y vió a las dos chicas paradas en frente del albino, quien se encontraba tumbado en la acera inconsciente junto con su mew. Cuando las dos chicas la vieron llegar esbozaron una sonrisa de superioridad.
- Vaya Dominó, para ser una chica de la élite del Team Rocket has dejado que un simple cría se burle de tí- Dijo la rubia con un tono ligeramente despectivo.
- Annie, Oakley ¿qué haceis aquí?- Preguntó Dominó con el ceño fruncido.
- Teníamos una misión cerca de aquí pero como fue facilísima la terminamos enseguida y nos asomamos para ver como va el proyecto- Dijo Oakley casi alardeando de su triunfo. Dominó miró fíjamente a la peliazul, conteniendo sus ganas de darle una bofetada.
- El proyecto va bien Oakley, dentro de poco conseguiremos terminar esa máquina y capturaremos a giratina para Giovanni- Dijo Dominó intentando ponerse a su altura- Y este mew es un pequeño regalo extra, no contábamos con que apareciese.
- Chicas ¿no sería mejor que tomasemos a mew antes de que se despertara?- Preguntó Annei. Ambas chicas miraron a la rubia seriamente haciendo que la piel de la rubia se pusiese de gallina.
- Este chico ya me ha causado demasiados problemas- Dijo Dominó mientras se acercaba hacia el albino, sin emabrgo detrás de ella sus compañeras la miraron de una forma extraña.
- ¿Qué estás diciendo Dominó?- Preguntó Oakley deteniendo a la rubia en seco, la cual se giró hacia la peliazul- Es una chica ¿no lo ves?- Señaló hacia el albino postrado incosciente en el suelo.
- ¿Que es que no lo ves?, es un chico- Recriminó la rubia de ojos azules- ¿Acaso tu gusto por los hombres es tan pésimo que no puedes diferenciar a un niñ una niña?- La peliazul apretó los puños mientras la miraba fíjamente.
Antes de que las dos volviesen a iniciar una pelea, Annie intervino poniendose entre las chicas.
- Como sea, un lindo niño con los rasgos finos es el enemigo indiscutible de todas las mujeres- Dijo Annie parando a las dos ejecutivas de la organisación.
Las mujeres se acercaron más al inconsciente albino , el cual tenia al pokemon legendario sobre su cabeza en su mismo estado. Dominó se agachó y trató de coger a mew entre sus brazos, pero en el momento en el cual les tocó emitieron un fuerte destello rojizo y ambos se disolvieron en partículas de luz. Las chicas quedaron sorpendidas y confusas al ver aquello.
Mientras tanto Skygger las miraba desde un escondite detrás de una esquina cerca de ellas, agradecía que el metrónomo de su mew hubiese dado sustituto y gracias a eso habían salido ilesos por muy poco. No sabia que quería esa gente de mew, pero nadabueno podría salir de una organisación criminal.
En ese momento, sin saber como, sintió una presencia desde detrás de él. Cuando se giró se encontró con un hombre de cabello rubio y ojos verdes, vestido con el uniforme de los top rangers.
- ¿Eres un pokemon ranger?- Preguntó Skygger con gran asombro.
- Acertaste- Dijo el rubio ranger. en ese momento agarró al albino y se pegó a la pared intentando ocultarse de los soldados del team rocket- Este lugar es peligroso ¿vamos a un sito más tranquilo?- El niño asintió. Ambos salieron con sigilo evitando encontrarse con miembros de aquella organización, cuando ya por fín vieron que estaban seguros el ranger soltó al estudiante- Perdón por arrastrarte de esa manera.
- No te preocupes ya me he acostumbrado a ello- Respondió Skygger con un extraño tono alegre- ¿De verdad eres un pokemon ranger?- Preguntó emocionado.
- Acertastes, soy Jack Walker, pero puedes llamarme Jackie- Dijo el rubio estrechandole la mano.
- Encantado de conocerte, me llamo Skygger Faust- Dijo el albino correspondiendo a su gesto- Y este es mi amigo mew- Alzó el brazo haciendo que el pokemon rosaldo saltara desde sus cabellos blancos y se acercara al pokemon ranger.
- Y veo, un mew- Dijo Jackie sorprendido al ver dicho pokemon raro y legendario- Es casi imposible ver un mew por estos lares, pero que tu... deberías iros a casa y ocultaros de esa gente, no meteros en lios.
- Si pero hay un cierto problema- Dijo Skygger con su típica actitud alegre- Y es que por motivos personales y estúpidos dejé la pokeball de mew en aquella montaña- El niño señaló la cumbre de dicho monte verde lleno de árboles mientras que su pokemon suspiraba con pesadez.
El pokemon ranger miró la montaña con una expresión que rozaba entre la duda y la preocupación, pero luego se volvió acia el albino mirandose con determinación.
- No te preocupes, cuando derrote a esos malvados, me encargaré de traerla- Prometió el ojiverde golpeando su pecho con su puño cerrado. El albino le miró unos segundos sin reaccionar pero luego esbozó otra vez su típica sonrisa alegre.
- Ah, muy bien- Contestó Skygger mientras veía como el ranger se alejaba a grandes zancadas. Cuando sintió que se había quedado solo, mew maulló extrañado mientras miraba a su entrenador, quien borró su sonrisa y puso una expresión seria mientras miraba la calle fíjamente- Eso está muy bien, dejaré que ese ranger nos limpie el camino de esas molestias, pero mientras recuperaré la pokeball- Pensó detenidamente, pero en ese momento una nueva idea afloró de golpe- ¿Y de qué necesito recuperar la ball, si puedo pedirle a Steven san que me de otra?- Preguntó al pokemon, quien le contestó cerrando sus ojos azulados y revoloteando en el aire- Pero aun me sigue preocupando algo que ellos dijeron... gigaremos... ¿qué es?- Pensó en voz alta- Si fueron ellos los causantes del comportamiento de los pokemon, entonces debo detenerlos.
- ¿Mew?- Preguntó el pokemon mientras le miraba con curiosidad. El albino le agarró en un cálido abrazo y corrió siguiendo la calle.
Ambos llegaron a un pequeño parque , el cual consistía en una plaza con una fuente en el centro, cuatro bancos establecidos alrededor de la misma y un par de árboles. En frente de la fuente había una extraña máquina enorme y pesada cuya forma esférica giraba sobre sí misma, alrededor de ella estaban parados un montón pokemon hipnotizados por los extraños sonidos que procedían de la misma.
- Vaya, si que hay muchos pokemon- Dijo Skygger con un tono sarcástico- Como vamos...
- Mew, mew- Dijo el pokemon rosado liberando energía que se transformó en una especie de tornado de energía psiquica que elevó a todos los pokemon por los aires, limpiando toda la plaza.
- ¿Así que esto es un gigaremo?- Se preguntó el albino acercandose hacia el aparato lentamente juento con su pokemon legendario- Ahora solo queda destruírlo y evitaremos que sigan manipulando pokemon.
- ¡No permitiré que toqueis ese gigaremo, venomoth viento plata!- Gritó alguien desde un lugar cerca del aparato. En un parpadeo, una ráfaga lanzo por los aires a los dos obligandoles a alejarse de la máquina. Skygger se levantó del suelo y vió que ahora tenía enfrente a uno de los soldados con los que se enfrentó antes.
Ese soldado era un hombre corpulento cuyo cabello era castaño claro y sus ojos quedaban tapados por su boina negra. A su lado se encontraba un pokemon parecido a una mariposa, pero su color era de un lila pálido.
- Otra vez ese uniforme- Susurró el ojiazul verdoso mientras se levantaba- ¿Quién eres?
- Soy Mark, uno de los soldados del shin team rocket y encargado de la seguridad de este gigaremo- Dijo el castaño regresando a su venomoth a la ball negra que llevaba, un moviemientos que extrañó al albino. Entonces sacó otra ball de la cual salió un pokemon bípedo de color rojo- Pero si ese es mew...- Dijo delañando al pokemon rosado- Entregamelo- El albino negó con la cabeza- Entonces, le tomaré por la fuerza. ¡Charmeleon cuchillada!- El pokemon rojizo cruzós brazos mientras sus uñas blancas se alargaron tornandose brillanes y muy afiladas- Y su objetivo será...- Señaló a mew, pero luego cambió de dirección hacia el chico- Serás tú mismo.
Charmeleon se lanzó corriendo a toda velocidad hacia Skygger con su mirafa fija en su presa. El albino se quedó pretrificado en el sitio mientras miraba como su agresor se acercaba hacia él.
A mitad del camino mew apareció en frente del pokemon rojo intentando detenerle, pero charmeleon giró sobre sí mismo y pasó al lado de mew esquivandole para sorpresa de los dos y tras esquivar el obstaculo dió un salto directo hacia Skygger mientras alzaba sus uno se sus brazos.
Un chorro de sangre se alzó al cielo y manchó la tierra
Skygger retrocedió unos pasos mientras agarraba su mejilla sangrente con sus manos, alzó su mirada hacia el pokemon agresor y su siniestro entrenador quién sonreía con satisfacción.
- Mew, mew- Maulló mew con un preocupación, se le caía el alma al suelo al ver a su entrenador herido.
- No está mal, antes de que cuchillada te alcanzase saltaste hacia atrás para evitar reibir el daño, pero espero que no pienses que ese era todo el ataque de charmeleon- Dijo Mark alertando a los dos- ¡Todavía queda un ataque más, charmeleon vuelve a usar cuchillada!- El pokemon volvió a preparar su ataque alzando su secundo brazo. Skygger se preparó para lo peor mientras que mew se lanzó contra charmeleon leno de rabia, pero en ese momento un brazo metalico, recubierto de una capa dorada y con muchos colores, golpeó en la mandíbula a charmeleon lanzandolo por los aires- ¿Pero qué es...?- Preguntó el soldado rocket mientras que su charmeleon se levantaba del suelo frotandose su mentón con su mano.
Mew se acercó hacia su entrenador, quien estaba parado agarrandose la mejilla con su mano. Ambos miraron al pokemon que estaba a su lado.
Ese pokemon tenía un prominente tamaño con cuatro brazos de tres garras cada uno. Su color metalizado contrastaba con el rojo de sus ojos, los cuales sobresalían por encima de una equis que cruzaba su cara. En cierto modo, ese pokemon era una equis en sí.
- ¿Qué pokemon es este?- Se preguntó Skyggeral no recordar la forma de dicho pokemon en ninguna foto. Entonces cuando oyó varios pasos, se giró y vió como Steven se acercaba corriendo hacia él.
- Estás bien, Skygger- Dijo Steven inclinandose para ver mejor al chico.
- Yo estoy bien- Dijo el albino volteandose hacia el soldado rocket- Pero ese sujeto... no me va a dejar acercarme a ese gigaremo.
- No te preocupes por eso, nosotros lo destruirémos ¿verdad metagross?- Preguntó el peliazul a su pokemon flotante quien asintió preaparandose.
Mientras tanto el soldado rocket se enfureció al ver como los refuerzos del niño le habían salvado de su ataque.
- Eso si que es interesante. No sabía que el campeón Steven estaba en este lugar- Dijo Mark- Pero no siquiera tu vas a detenernos- En ese momento el charmeleon empezó a brillar cambiando de forma para ser un charizard. Esa evolución dejó a todos impresionados- Muy bien, es hora de acabar con todo esto- El pokemon rojo rugió desplegando sus alas para alzar el vuelo.
Charizard voló hacia el campeón lanzandole una bocanada de fuego, pero todos consiguieron esquivarle separandose del grupo. Metagross avanzó con rapidez hacia su enemigo embistiendole con fuerza, pero charizard resistió el golpe y le incineró usando llamarada. El pokemon de acero retrocedió hasta quedar junto con su entrenador.
- No me lo puedo creer, este tipo es muy fuerte- Pensó Steven mientras volvía a esquivar otra llama del pokemon enemigo junto a su compañero- Pero aún podemos ganar esto, Metagross utiliza reflejo - El pokemon azul metalizado creó una barrera transparente que detuvo la embestida de charizard.
Mientras tanto Skygger había pasado desapercibido gracias al duelo de los entrenadores pokemon y llegó hacia el gigaremo que seguía arayendo pokemon gracias a su ruído.
- Es hora de destruírlo, mew por favor- Dijo Skygger haciendo que su mew lance un golpe contra la máquina, destruyendola.
Cuando la máquina se destruyó, llamó la atención del soldado del nuevo team rocket.
- ¡Tu, mocoso como te atreves!- Gritó Mark claramente enfadado redirigiendo a su charizard hacia el albino para vengarse por arruinar sus planes.
- ¡No te lo permitiré, metagross puño meteoro!- Gritó Steven ordenando a su pokemon que embistiese al rival y al soldado de golpe con su puñetazo, dejandoles incoscientes.
Una vez destruído el gigarremo, Steven se acercó corriendo junto con su metagross flotante hacia Skygger y mew, los cuales estaban parados al lado de los escombros.
- ¿Estás bien?- Preguntó Steven inclinandose y apartando la mano del albino que sujetaba su mejilla sangrante. El pelizul miró son detenimiento, no era demasiado profunda pero la sangre seguía fluyendo en finos hilos que caían al suelo en forma de gotas.
- Bueno, no está tan grave- Dijo el albino- Si voy ahora al hospital quizás me curen- Steven suspiró y sacó un pañuelo para cubrir la herida- ¿Nos vamos?- Preguntó el chico algo impaciente y el peliazul asintió. En se momento una especie de humo negro se alzó lentamente al cielo.
El albino junto con sus amigos caminaron a lo largo de la calle en dirección al hospital más cercano, pero para llegar a dicho centro tenían que atravesar una plaza.
- Quieto ahí- Dijo Steven deteniendo el avance del grupo estendiendo su brazo a un lado.
El peliazul junto con los demás se pegaron al muro de uno de los adosados y miraron en secreto hacia la plaza, en donde estaban los soldados del shin team rocket, junto a Dominó, vigilando unos gigaremos negros reunidos alrededor del centro de la plaza. Los gigaremos hacían que entre ellos se formase una especie de película negra en el suelo.
- ¿Qué es eso Steven san?- Pregunto Skygger.
- No tengo ni idea, pero parece que están tramando algo- Dijo Steven seriamente- Pero sea lo que estén haciendo, tu no debes entrometerte, ¿entendido?- El albino asintió mientras ocultaba su mirada tras su flequillo blanco.
- Steven san, el hospital está en frente ¿como podré llegar hasta ahí? si cuando me mueva ellos me lo impedirán- Dijo el albino algo preocupado, pero al expresión del peliazul le tranquilizó.
- Por eso no te preocupes, te ayudaré- Dijo Steven- Atraeré toda su atención hacia mí, de esta forma podrás escaparte- El peliazul sacó una de sus ball y la agrandó.
Siguiendo el plan Steven sacó su aggron e hizo que este lanzase un hiperrayo sobre unos gigaremos destruyendolos.
Aquella acción causó un caos momentaneo en las unidades del shin team rocket, pero la teniente Dominó logró calmarles rápidamente. La rubia ordenó que los soldados sacaran sus mejores pokemon para que pudiesen defender las gigaremos de los ataques de aggron y metagross.
Mientras tanto, Skygger aprovechó la oportunidad para poder escapar de ellos, en ese momento unos cuantos tulipanes negros cayeron clavandose en el suelo impidiendo la su escapatoria. El albino se temió volver a enfrentarse a esa mujer, pero las acciones de Steven lograron distraerla.
- Esta es la oportunidad, vamos- Dijo el albino reanudando su marcha, pero al dar varios pasos se dió cuenta de que estaba corriendo solo. Al gorar la mirada pudo ver a su pokemon legendario rosado inmovil en el aire mientras contemplaba como la sombra se hacía casa vez más densa- ¿Qué es eso?- Se preguntó al ver como una espécie de pokemon se alzaba de entre las sombras.
Desde las sombras salió un pokemon es completamente amorfo, parecido a un fantasma. Tenía un largo cabello blanco que cubría uno de sus ojos azules mientras ondeaba sin cesar. Alrededor del cuello parece tener una especie de prenda roja en forma de mandíbula, sus brazos eran finos en el punto en que conectaban con sus ondulantes hombreras y se hacían cada vez más anchos hasta llegar a sus tres dedos en forma de garras.
Su sola presencia hizo que se formase un silencio a su alrededor. Steven detuvo su arremetida al verle mientras que los soldados rocket se mantenían tensos. Mientras tanto mew permanecía inmovil en su sitio meintras temblaba siendo incapáz de apartar la vista de aquél siniestro pokemon.
- Operación terminada, avisa a Giovanni- Dijo Dominó a uno de los guardias, el cual asintió y se marchó corriendo.
- ¿Así que este era vuestro plan?- Preguntó Steven encarando a la rubia teniente.
- Aiya, te has dado cuenta- Dijo la rubia- Si... este era nuestro plan, usar las gigaremos para invocar a darkrai y mantenerle controlado.
- ¿Pero cómo, si destruí todas las gigaremos que estaban en esta ciudad?- Preguntó Steven sin entender nada.
- Porque esas gigarmeos servían únicamente para mantener controlados a los pokemon y hacer que ellos mantuviesen alejados a los habitantes. Las verdaderas gigaremos eran estas- Dijo señalanco las tres que quedaban en prie tras el ataque del ex capeón pokemon- Con ellas tenemos el control de darkrai y tambien vamos a conseguir a mew para Giovanni. ¡Vamos darkrai tajo umbrío!.
El pokemon oscuro hizo que su brazo brillase con una luz púrpura y se lanzó contra el legendario pokemon rosado, quien no podía más que ver como se acercaba. Sin embargo en el momento en que e tajo umbrío estaba por alcanzar a mew, Skygger se lanzó contra el pokemon rosado recibiendo un nuevo corte, el cual completó la X en su cara.
El albino cayó al suelo inconsciente con su pokemon entre sus brazos.
Su acción había dejado sorprendida a la teniente, la cual no se esperaba que ese crío fuese capáz de arriesgar su vida por un pokemon que había conocido hace solo dos días.
- ¡Skygger!- Gritó Steven a punto de echarse a correr en dirección del niño, pero los pokemon de los soldados le impidieron acercarse.
En ese momento una luz ordeó a los pokemon en una especie de aro, liberandoles del control de los gigaremos. Esos pokemon al ser liberados de la hipsosis sónica, se rebelaron contra los soldados quienes huyeron en todas direcciónes.
- Justo a tiempo- Dijo Jack saltando desde uno de los árboles cercanos y acercandose a Steven.
- Un pokemon ranger- Dijo Steven mirando al joven rubio de ojos verdes, el cual asintió con su mejor sonrisa.
- Jack walker, pero llamadme Jackie por favor- Dijo el ojiverdoso para luego dirigirse a Dominó y su darkrai hipnotizado- Vosotros, solo quereis a darkrai para vuestras egoístas ambiciones, no os lo permitiré. ¡Captura en curso!- Sacó su capturador y disparó un disco capturador hacia darkrai, trazando un círculo a su alrededor, pero el pokemon soltó una oscura aura la cual destruyó la línea de captura dejado impresionado a Jack.
- Aiya- Dijo la rubia entre risas- ¿No me digas que creías poder capturarlo?- Los dos la miraron ansiosos mientras que ella reía como una dama- Estos gigaremos, no solo invocan y controlan a darkrai, sino que le protegen.
- Entonces hay que destruírlos- Dijo Steven- Aggron hiperrayo.
- No creas que voy a dejarte hacerlo- Dijo Dominó- Darkrai, protección.
El pokemon negro se puso enfrente del gigaremo y neutralizó el hiperrayo con una capa verdosa. Entonces Aggron lanzón un foco respándor, el cual impactó en darkrai causandole un daño considerable. Aprovechando la oportunidad Jack buscó un pokemon que le pudiese ayudar.
- Captura en curso- Dijo Jack lanzando su disco de captura hacia un altaria que pasaba por ese lugar. El disco de captura trazó un circulo de luz, el cual rodeó al pokemon azulado controlandole. Jack miró si capturador examinando los movimientos, así como su habilidad especial- Perfecto. Tranquilo, Steven ya me encargo yo ¡altaria rayo hielo!
Aprovechando al ausencia de darkrai el rayo azul golpeó uno de los gigaremos negros congelandolo en un bloque de hielo, el cual se partió en pedazos junto con la máquina.
- ¡Maldita sea!- Gritó Dominó enfadada- ¡Darkrai pulso umbrío!- El pokemon lextendió sus brazos y disparó una serie de ráfagas oscura las cuales dieron al pokemon dragón de pleno y al ranger también dejandoles seminconsciente. Mientras tanto Steven aprovechó para destruír otro gigaremo- Brecha negra- Darkrai reunió su poder en una esfera oscura con bordes morados y se la lanzó al aggron de Steven sumiendolo en una profunda pesadilla, para entonces se activó la habilidad de darkrai, mal sueño y éste empezó a robarle vida al pokemon durmiente para poder sanarse las heridas que aggron le hizo.
- Maldición- Se quejó Steven regresandole a su pokeball- La única forma de parar esto es derrotando a ese pokemon. Seguro es un pokemon oscuro, pude haberle frenado más con aggron, pero...- Pensó, prefirió no usar a metagross debido a que ese era tambien un pokemon psiquico a parte de acero, echaba de menos no tener a register consigo en ese momento- Metagross utiliza puño cometa.
El pokemon metáico que permaneció a la espera flotando en el aire entró a la acción impactando su mejor golpe en el pecho de darkrai lanzandole contra Dominó, la cual esquivó al pokemon antes de que le golpease. Darkrai cayó al suelo adolorido gracias al ataque recibido.
- De esta no te libras- Dijo Dominó sacando uno de sus tulipanes negros desde la cual salió una esfera de energía azul hacia Steven paralizandolo en una aura eléctrica. Aún paralizado Steven, metagross atacó por su cuenta el último gigaremo engro, reduciendolo a escombros- Maldición, ahora darkrai ya no está bajo mi mando, tengo que salir de aquí- Dijo la ojimorada acercandose corriendo hacia una mochila que estaba tirada en el suelo. En un rápido movimiento se la puso y apretó un botón provocando que la mochila se convirtiese en dos cohetes propulsores, los cuales la hicieron ascender hasta los cielos- Casi lo tenía ¿qué se supone que voy a decirle a Giovanni- Pensó mientras huía por los aires- De lo que estóy segura es que me va a caer una buena bronca- Lamentó tras un suspiro.
Cuando Dominó huyó, darkrai quedó libre y furioso.
- Tranquilo darkrai, ellos ya se han ido- Dijo Jack intentando calmar al pokemon oscuro, el cual empezó a lanzar pulso úmbrio por todos lados destruyendo bancos y árboles. Ante la incapacidad de traquilizar al pokemon mediante sus palabras, el top ranger sacó su capturador- ¡Captura en curso!- Dijo lanzando su disco capturador, el cual rodeó a darkrai. El pokmeon miró confuso el disco mientras giraba creando una luz, cuando empezó a desconfiar y trató de escaparse ya se creó un lazo de captura que le proporcinó la tranquilidad que necesitaba- Captura completada. Misión cumplida- Darkrai, al tranquilizarse volvió hacia el portal de tienieblas y desapareció junto con ellas.
En ese momento las nubes blancas que cubrían todo el cielo empezaron a liberar pequeñas gotas de lluvia. Steven se acercó corriendo hacia el albino el cual se hayaba inconsciente en el suelo con la mejilla aún sangrante, mientras su mew estaba a su lado moviendolo con sus manitas al tiempo en que soltaba maulidos de lamente que vanamente causaban efecto en su sueño.
- Por culpa del tajo umbrío quedó en shock al recibir el segundo corte- Dijo steven mientras se apresuraba a tapar la herida sangrante con uno de sus pañuelos- Maldición, no tenía que haberle dejado venir conmigo- Pensó lamentandose mientras sostenía al niño entre sus brazos.
- Steven, deja que le lleve yo al hospital, en parte también fue culpa mía al dejarle solo- Dijo el rubio top ranger arrebatandole al chico de las manos del peliazul- Todavía quedan varios gigaremos en la ciudad ¿puedes encargarte de ellos?- El peliazul asintió arregañadientes.
- Está bien cuento contigo Jackie- Dijo para sí mismo mientras veía como el rubio ojiverdoso corría a toda velocidad llevando al albino entre sus brazos.
