GRAVITY FALLS: ALAS OSCURAS
Capítulo 2: Contacto
En la mansión Northwest, el disgusto de Preston hacia Pacífica por sus acciones en aquella noche aún se dejaba sentir. El de por sí nada afectuoso hombre directamente le dirigía miradas de desdén a su hija. Pacífica, en su habitación, sentía algo que hacía poco se hubiese negado a admitir. En aquel momento, anhelaba la compañía de los Pines…al menos algo sincero, por una vez en su vida que había comenzado a juzgar acertadamente como artificial.
Preston se desplazó por los pasillos que daban al jardín, y tomó su celular para cerrar un negocio a distancia.
- Claro, se hará como usted diga, señor Northwest…- decía su interlocutor al teléfono.
- Confío en que sí…- cerró el trato Preston. Priscilla apareció de pronto.
- ¿Todo bien, querido? – dijo arqueando una ceja.
- Sí, afortunadamente…todavía…- dijo Preston, y fue interrumpido cuando por el rabillo de su ojo asomó una sombra que cruzó rápidamente su jardín, y se detuvo sobre una de las piletas.
- ¡Dios mío, Preston! – gritó Priscilla. El señor Northwest no sabía cómo reaccionar, ni siquiera pudo llamar a su servidumbre. La criatura parecía medir más de metro ochenta de estatura, era una masa de pelo negro, y parecía tener una suerte de capa. Desapareció rápidamente de un salto.
Preston salió de la sorpresa, y condujo a Priscilla a casa.
- Preston…Preston, ¿qué era eso?…-.
- No sé qué sea...pero…no..no…- contestaba entrecortadamente Preston, muerto de miedo. Pacífica salió intempestivamente de su habitación.
- ¿Papá? ¿mamá? ¿qué ha pasado?-.
Los Northwest solo atinaron a mirar fijamente a su hija. Pacífica pronto notó la mirada reprobatoria de Preston, y regresó a su habitación. Ni siquiera las atenciones de su mayordomo y el pavo real que la seguía con cierto interés la animaban…
- ¿Mabel? – decía una voz, con un susurro.
La chica de los múltiples suéteres volteó a ver. La voz venía de atrás suyo, o eso parecía, pero ¿quién podría ser? No había espacio detrás del mueble.
- Dipper…¿dónde estás? – dijo Mabel, riéndose de lo que suponía era una broma de su gemelo, cosa rara en él.
Volvió a prestar atención a lo que veía en la televisión, una antigua pero vistosa película, hecha por algún contemporáneo de Harry Arcillen. Ya le había perdido por completo el temor a la animación stop-motion, así que disfrutaba de la cinta.
- Mabel…-. Dijo la curiosa voz otra vez.
- Dipper…esto ya no es gracioso…- dijo Mabel, nerviosa…-.
- Mabel…seis…seis…doce…seis…seis…doce…Mabel…-.
- La chica saltó de su asiento, y al tratar de huir de lo que sea que la estuviera incomodando, se golpeó la cabeza con el televisor. Al levantarse, vio que, en lugar del pegaso de arcilla, había una silueta negra mirándola…con un puente atrás…y lo que parecía una mancha roja derramándose sobre la pantalla. Alguien gritó…y a ese grito se sumó lo que parecía un mar de voces quejumbrosas.
- Mmm, no más azúcar antes de dormir…cielos…- dijo Mabel al levantarse. Bostezó, para ser recibida por Pato. Cuando fue hacia el baño, se sorprendió de escuchar a alguien vomitando. Al salir, vio que se trataba de Wendy.
- Wendy, ¿te sientes bien?-.
- Si Mabel…no…no te preocupes – dijo Wendy algo demacrada – pasa que…oh, te acabas de despertar…anoche pasó algo feo en la pista…me ha chocado verlo…pero…-.
- ¿Quieres que te alcance algo?-.
- No, está bien…ya me siento mejor…-.
- ¡Wendy! – exclamó preocupado Dipper - ¿te ha sucedido algo? ¿estás bien?-.
- No me voy a morir, torpe…- contestó la pelirroja con una sonrisa, y despeinando a Dipper.
- Oh, ustedes…- dijo Stan, atraído por la ligera conmoción – chicos, aséense y ayúdenme a colocar nuevos carteles para incautos, digo, para atraer clientes…-.
- Bah, está bien…- dijo Dipper. Mabel se rió ligeramente.
Stan bostezó, miró de reojo a Wendy, y tomó algo de un bolsillo.
- Ten – le dijo, alcanzándole un ansiolítico – ya sé lo que pasó.
- Gracias Stan…un momento, ¿de dónde sacó esto?-.
- Tú solo tómalo…te hará sentir algo mejor…- dijo Stan Pines antes de volver al trabajo.
- Dicen que si pronuncias el nombre del diablo, este aparece…- dijo Dipper, al ver de casualidad una señal de tránsito abandonada que tenía forma de triángulo, amarillo además. Los Pines siguieron colocando los carteles de la Cabaña, en varias direcciones. Eran pocos, pues Stan sabía que una vez terminara el verano, todo terminaría…y además, tampoco quería que los chicos se alejaran demasiado…no con ese bicho volador merodeando…lo tranquilizaba en parte el suponer que si realmente hubiese querido atacar a Susan, ya lo hubiese hecho…
- Ni menciones entonces… - dijo Mabel - lo último que necesitamos es al triángulo otra vez…recuerda que sólo en casa de los tíos estamos seguros…-.
- No creo que se atreva a atacar aquí…¿o sí?- dijo Dipper. Por precaución, había traído un poco del pelo de unicornio que Mabel y las chicas habían recolectado aquel día, tras esa monumental golpiza mutua con los equinos con cuerno. Se aseguró de darle un poco a su hermana, también.
En eso, los gemelos observaron algo moviéndose sobre la corteza de un árbol. Cuando Mabel se acercó, se levantó algo similar a un insecto alado, como una libélula, y era de colores opacos que le permitían camuflarse con el entorno. Solo que tenía una apariencia vagamente humanoide. El ser aleteó cerca de ellos para luego desaparecer.
- ¡Cielos, un hada! – dijo Mabel emocionada - ¡Como la que Soos aplastó esa tarde…!-.
- Oh, no le recuerdes eso, jajaja – dijo Dipper. De pronto, un extraño silencio sucedió a la desaparición de la criatura feérica.
- ¿Y eso? – dijo Mabel.
- Mejor volvemos ya…- dijo Dipper. Ambos caminaron de regreso agarrados de las manos por si las dudas. De pronto una sombra oscureció su camino. Los gemelos dirigieron la vista al cielo temiendo que se tratase una vez más del pterosaurio, o de algunos de los murciélagos gigantes que Dipper había ahuyentado en una ocasión. Más al volver la vista hacia adelante, gritaron abrazados.
Dos metros de alto. Ojos rojos brillantes como faros. Dos alas monstruosas para levantar el aparentemente descomunal peso de la bestia. Dipper y Mabel ya habían visto cosas así antes. La presencia delante de ellos no parecía más aterradora que algunas de las criaturas que ya habían enfrentado en otras ocasiones. Lo realmente terrible era que al verla sintieron dolor de cabeza y un estremecimiento que sacudió sus cuerpos al extremo de hacerles doler. La presencia ante ellos se elevó en dirección desconocida luego de acercárseles un poco a pie, y voló a tal velocidad que desapareció en segundos.
- ¿En…ese libro tuyo…hay algo de eso? – dijo Mabel temblando.
- Tengo…tengo que averiguarlo…vámonos ya…oh cielos…- dijo Dipper, intentando recobrar el aliento.
- Dipper, mira – dijo Mabel señalando la cabaña – ya llegamos en realidad…-.
- ¿Justo aquí?...cielos…-.
Una vez que llegaron a casa, Dipper se dirigió ni corto ni perezoso al sótano.
- ¡Tío Ford! ¡tío Ford! – dijo entre asustado y animado.
- Dipper, ¿qué te trae por aquí? Mírate…parece que hubieras salido de un tornado.-.
- Tío Ford, hemos visto algo…creo que…es la criatura que vieron hace unos días…esos dos del auto..Stan…y Susan…-.
Ford suspiró. Tomó el Diario 1, y buscó entre sus páginas.
- Creo saber qué es…- dijo, con tono preocupado.
- No encuentro nada en el diario 3, ¿tú tienes algo en el 1?-.
- De hecho…sí…- dijo Ford con tono sepulcral, y mostrándole una página del diario a Dipper. En la misma había una ilustración prácticamente idéntica a lo que había visto el chico Pines, acompañada de información.
- Mothman: entidad de origen desconocido. Sólo ha aparecido una vez en Gravity Falls, pude verla al poco tiempo de iniciar mi proyecto. Sin embargo, ha aparecido ya en otras partes del país e incluso del mundo. Su aparición más destacada se dio en 1966, en el pueblo de Point Pleasant. Por razones de salud, me fue imposible visitar Virginia Occidental, donde se haya dicho poblado, para investigar más. No se conoce debilidad, y tampoco parecía hostil.
- ¿Mothman? – dijo Dipper.
- Así es, Dipper. Esta criatura…bueno…la poca información que pude recabar es que fue vista en China también, allá por finales de los años 20, si mal no recuerdo, luego de un confuso incidente…-.
- ¿Tienes…no sé, un recorte de periódico?-.
- Tenía, lo traduje del chino, pero desgraciadamente, creo que lo perdí…ah sí, en Chicago, en el 51, también fue visto…por desgracia, no se ha hablado mucho desde entonces…recuerdo que hubo un periodista, Jonathan Hill, que sacó algunas conclusiones, pero no fue tomado en serio…ni idea de donde esté ahora…-.
- Sólo he escuchado hablar una vez del tal "Mothman" – dijo Dipper – nada serio…hasta ahora…-.
- En su momento, fue caso sonado, al menos en el 66…luego…a nadie le importó…-.
- Como aquí…-.
- Ajá…luego se convirtió en una curiosidad, una de esas anécdotas que se cuentan en el camino, y nada más…-.
Tras conversar un rato, Dipper subió a comer. Ford le permitió conservar un recorte de periódico de los pocos que tenía guardados. Este tenía algunos datos escuetos sobre el incidente en Point Pleasant.
- ¿Qué lees ahora? – dijo Mabel.
- Oh…esto…es sobre…lo que vimos hoy…- dijo Dipper enseñándole a Mabel – me lo dio el tío Ford-.
- Parece de un periódico muy viejo…-.
- Lo es…-.
"Ave gigante vista cerca de almacén de dinamita"
- Dipper, esa cosa no era un ave en lo absoluto….-.
- Lo sé, Mabel…lo sé…-.
Ford no había querido intranquilizar más a Dipper, pero se guardaba algo respecto a los incidentes. No era una teoría propia, pero sí una que más o menos respaldaba…
Buscó en unos cajones. Había una tablilla sumeria, que no tenía replica en ningún museo. Un ejemplar que sólo él tenía en su poder. En aquel objeto había un grabado similar al Mothman, y la escritura cuneiforme se refería a la criatura como "El que tiene la muerte siguiéndole".
Entretanto, Stan veía la televisión. De un momento a otro, la señal se fue.
- ¿Y ahora qué? – gruñó el anciano. Por momentos, parecía que la imagen volvería. Pero nada. Disgustado, salió a verificar la antena. Antes de que pudiera atravesar el umbral de la puerta, la extraña criatura, que a pesar de su volumen fue capaz de acomodarse sobre el techo, voló lejos de la Cabaña.
Pato chillaba. Mabel trató de consolarlo. Dipper sólo pensaba en lo sucedido aquella tarde. Ya tenían suficientes problemas temiendo un ataque de Bill. Ahora esto…
Stan escuchó entre los clientes de la Cabaña del Misterio relatos similares a lo que contó Susan, y ahora los chicos, que sin embargo, a pesar del susto inicial, no parecían lo suficientemente intimidados como para no ir al día siguiente con Wendy a matar el rato. Tanto entre turistas que se habían hospedado en el pueblo, como entre sus propios habitantes. Búho gigante, decían algunos. Para otros, un fantasma. Pero el revuelo sólo parecía crecer.
Pocas horas después, Vivian, la mujer del vehículo de aquella noche en la que la extraña entidad hizo su primera aparición, y los otros dos del accidente presenciado por Wendy y sus amigos, morían en el hospital de Gravity Falls. El parte diría "negligencia médica".
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Nota: En realidad, la información que le brinda Ford a Dipper es tomada de internet, y es parte de la casuística asociada a esta entidad conocida como Mothman, de interés tanto para investigadores de fenómenos parapsicológicos, como para criptozoólogos. Hay quienes incluso han aventurado una hipótesis extraterrestre para explicar el origen y propósito de esta criatura.
Lo de la estatuilla sumeria es invención mía, y está levemente basado en algo que se ve en la película "El Cuarto Contacto". Igualmente el tipo de reacción que presentan Dipper y Mabel ante la presencia del Mothman, aunque he leído que al menos a un testigo en 1966 sufrió de irritación a la vista o sensación como de quemazón.
El periodista al que alude Ford, el tal "Jonathan Hill" es una representación de John Keel, reportero que escribió un libro llamado "The Mothman Prophecies" , y una autoridad en el tema (prefiero no escribir sobre alguien que realmente existe). Sucede que para este fanfiction, la diferencia con la vida real (donde hay una amplia información y teorías varias ligadas a este ser) es que estoy asumiendo que el Mothman ha sido un tema relativamente ignorado a lo largo del tiempo, lo que complica su tratamiento para propósitos de la historia.
Si existe o no…eso nadie tiene la certeza…ni siquiera el mismo Ford XD
