Disclaimer: los personajes no me pertenecen , yo solo juego con ellos.
Mi único pago son los reviews XD
Capitulo 2
La propuesta
--Seth!!, que sorpresa, le paso algo a Isabella?—pregunte alarmado. Seth era uno de mis infiltrados en el palacio de Forks.
--Nada le ha pasado a la princesa, su alteza. Es solo que conseguí una información que me pareció importante que conociera. Estaba escondido entre unos matorrales en el jardín, cuando escuche a Jacob hablando con Paul.—Jacob era el escolta de Isabella y Paul el de Rosalie, que podían haber hablado que fuera de importancia para mí?.
--Dime que escuchaste Seth—estaba inquieto, quería saber que había escuchado.
--Al parecer Jacob, anda enojado desde hace unos 3 meses. Dice que la princesa le hecho un buen problema por un campesino que se encontraron en el campo, al que ella quiso ayudar y él se quiera interponer. –sonreí ante ese hecho, yo era ese campesino—Parece que ella se muestra algo distante con él, pues sin querer le confesó sus sentimientos.
--Que sentimientos?—dije entre dientes
--Pues al parecer Jacob le dijo a la princesa que estaba enamorado de ella. Y eso le cayó a la princesa como un cubo de agua fría. Al parecer le reclamo cuando ella se pregunto en voz alta hace como un mes atrás, si el hombre que se encontraron en el campo habría llegado con bien a su destino; parece ser que exploto y le reclamo que se hubiera acercado con tanta confianza al campesino, le pregunto que si le gusto ese hombre y ella lo abofeteo, para después mandarlo a salir de su habitación. Ahora ella lo trata distante aunque él sigue siendo su escolta. Paul le dijo que escucho sin querer una conversación entre el rey y la reina; que de pronto le convendría ya que la princesa se ha interesado en conocer cosas por la que antes no se preocupaba. Parece ser que la princesa es mucho más inocente que lo habíamos pensado, su alteza. – el muchacho tiño de un color profundo sus oscuras mejillas.
-- A que te refieres Seth… como que Isabella es más inocente de lo que pensamos.
--Pues su alteza, usted verá—dijo aclarándose la garganta—como usted sabe la madre de la princesa murió cuando ella era una niña, pues parece que nadie nunca le ha explicado las cosas….
--Seth, habla sin rodeos—le dije empezando a impacientarme a que demonios se estaba refiriendo!!.
--Pues cuando la princesa se convirtió en señorita, el rey no se ocupo, ella no tenía ninguna figura femenina cerca y él no quería explicarle nada. Por eso le dijo al príncipe que solo le dijera que era un proceso para convertirse en mujer. Y pues en ese tiempo el príncipe no se animo a decirle nada, así que la princesa, no sabe nada de lo que pasa entre un hombre y una mujer. Según escucho Paul; la reina Rosalie, se sobresalto cuando la princesa le pregunto que cuantas veces más tuvo que besarse con el rey para quedar embarazada; la reina le dio una buena reprimenda al rey por que al parecer él fue quien le dijo eso a la princesa y el antiguio rey había dado órdenes a las sirvientas que no hablaran de ese tema con la princesa para que ella no fuera a preguntarle o a reclamarle a él o al principe.—termino de explicarme con voz estrangulada.
Me quede pasmado, no podía creer eso, ella era una niña en verdad como decía Jasper. Como entonces podría yo… yo, no se lo explicaría, no que va yo no seria quien le explicara, eso se lo dejaría a Esme y a Alice.
-Su alteza, me escucho?—me dijo Seth, yo estaba tan absorto en esa nueva información que no le preste atención a lo que me dijo después.
--Lo siento Seth, que me decías
--Pues que Jacob pretende besar a la princesa este domingo durante la celebración de las flores, para hacerle creer que bueno, ya no es virgen y se quede con él….—no lo deje terminar. Mataría yo mismo a ese perro donde se atreviera a tocar un solo cabello de mi Isabella
--Manda a arreglar mi equipaje de mano Seth, que preparen dos caballos, el carruaje y una escolta de 10 hombres, luego busca a Jasper y dile que lo espero en media hora en el salón del trono, nos vamos de regreso a Forks hoy mismo, no permitiré que ese perro este cerca de ella un solo día más.
Salí hacia mi habitación como alma que lleva el diablo, me enfunde en mis botas de montar, sujete una daga de plata dentro de la derecha.
--Tan pronto te vas cariño?—me dijo Tanya que venía entrando por el pasadizo que daba a mi habitación.
--No tengo tiempo para ti Tanya, pero cuando vuelva tenemos que aclarar ciertos puntos.—salí de la habitación corriendo hacia el salón del trono, sin darle oportunidad a decir nada.
Cuando entre vi que Jasper y mi padre me esperaban.
--Edward que sucede—me pregunto Jasper ya preparado para partir.
--Te lo cuento en el camino, solo te digo que es sobre Isabella, iremos a todo galope a Forks, así llegaremos en menos tiempo, el carruaje puede llegar después de nosotros.
--Que tengan suerte y que regresen pronto con la nueva princesa—nos deseo mi padre
Salimos de palacio, para unirnos a la escolta, yo subí a mi caballo y Jasper al suyo; partimos a todo galope con la escolta siguiéndonos cerca, nuestros caballos eran los más rápidos por lo que les sacamos algo de ventaja, para poder contarle a Jasper lo que me informo Seth.
Después que le termine de contar Jasper primero rió cuando le conté que mi Isabella, estaba tan informada sobre la vida como una niña de 9 años. Pero se quedo pensativo cuando le conté el plan del perro que tenia por escolta.
--Vas a tener que andarte con cuidado, Edward. Seth me conto que Jacob es uno de los mejores hombres del ejercito de Fork, por eso el antiguo rey lo puso al cuidado de Isabella. Edward… estas seguro que has tomado la decisión adecuada, mira que después de lo que me contaste en verdad te convertirás en un asalta cunas; la pobre princesita no tiene idea de la vida… y tu serás quien le explique?
--Ya pensé en eso Jasper, le daré esa tarea a Alice y a mi madre.
--Edward… sabes que estoy de acuerdo con Alice sobre Isabella en el palacio mientras Tanya, está allí. Ella podría hacerle mucho daño a Isabella, sabes tan bien como yo él tipo de víbora que es. Podria lastimarla. Entiendo tus razones para querer conservarla un tiempo más, pero Edward… no podrías buscar otra o simplemente abstenerte? Engañaras a la mujer que será tu esposa y continuaras engañándola mientras sea tu mujer?
--Como, se te ocurre, después que nos casemos, Tanya se ira y ya no tendré necesidad te tener amantes, podre desahogarme con mi esposa a demás ya no estaremos en guerra, así que todo será tranquilidad. Ves lo tengo todo calculado.—Jasper no tenía por qué preocuparse, yo protegería a mi ángel, de las garras de Tanya
--Solo espero cuñado que no te salga todo al revés por buscarle la quinta al gato.
--Jasper mi única preocupación es llegar antes que ese perro le ponga una de sus mugrosas patas encima a mi Isabella
--Cálmate Edward, hoy estamos a martes y Seth dijo que el tipo ese esperaría hasta el domingo no?
--Si, eso dijo pero no pretendo darle la oportunidad de cambiar de opinión y poner sus garras sobre mi Isabella.—dije entre dientes
Sentía mi sangre pulsar fuertemente con cada paso que me acercaba a la capital. Hicimos el recorrido de dos días en poco más de un día ya que no, nos detuvimos a descansar. Cuando al fin divise el castillo, volví a respirar tranquilo ya estaba cerca la hora en la que volvería a ver a Isabella.
Jasper me comento que la misiva que enviamos debió haber llegado hacia unos días, informando de nuestra visita.
--Somos el príncipe Edward Cullen y el príncipe Jasper Hale. Tenemos una audiencia con el rey Emmet—le dije a uno de los guardias.
--El rey los está esperando, pasen iré a informarle que sus altezas han llegado.
Nos hizo pasar al recibidor de castillo, era amplio pero se veía algo lúgubre, había ciertos cuadros cubiertos con linos negros, a nuestro lado había unas enormes escaleras. Jasper y yo estábamos en una silenciosa conversación, solíamos entendernos solo con la mirada, no teníamos que expresar nuestro pensamiento en palabras.
--Te dije que me dejaras en paz, no me importa si puede llegar hoy o mañana, no le tengo miedo; voy a ir al campo y no hay discusión—escuche la voz de mi ángel gritando irritada. Escuche un golpe sordo como el de un objeto que se estrella contra algo.
Venia caminando de espaldas a mi observando la esquina por donde doblo como esperando que la persona con la que discutía apareciera, se volteo tenía los ojos cerrados y una sonrisa picara en los labios, empezó a correr y se tropezó con sus propios pies cayendo directamente a mis brazos. La sostuve contra mi pecho, su cuerpo era pequeño, se sentía frágil contra mis manos que estaban en su espalda. Poco a poco levanto su rostro de mi pecho para toparse con mi mirada, estaba sonrojada, se veía tan hermosa. Sus ojos se abrieron por la sorpresa.
--Usted?—me pregunto, yo sonreí al ver que me recordaba.
--Encantado de verla nuevamente su alteza—sus ojos seguían abiertos llenos de preguntas.
--Veo que encuentra en mejores condiciones que cuando nos vimos en el campo, caballero.
--Se podría decir, su alteza. Me permitiría unas cuantas palabras?
Ella estaba tan desconcertada que no se había dado cuenta que aun la tenia sujeta contra mi cuerpo, se sentía tan cálida, estaba feliz, feliz como nunca antes lo había estado y no comprendía el por que.
--Bella, porque me tiraste ese libro, donde te metiste deja de…--se paró en seco cuando la vio en mis brazos—Quite sus manos de ella!—me dijo entre dientes, tomando su espada
Isabella, noto que aun seguía en mis brazos y dio un brinco para liberarse; enseguida extrañe su calidez.
--No pasa nada Jacob, me tropecé y este buen caballero evito que me cayera.—le dijo; seguía sonrojada cuando se volteo a verme.—Sígame al jardín, allí podremos conversar—me dijo con una sonrisa.
--Su alteza, porque no conversan mejor aquí
--Jacob, dije que iría al jardín con este caballero, indícale a Ángela que me encuentre allá; tú te puedes quedar aquí ya que te gusta tanto este lugar haciéndole compañía a este otro buen hombre—le dijo secamente señalando a Jasper. Así que es cierto lo que me contó Seth; Isabella estaba fría y distante con él.
--Por aquí señor—me hizo una indicación para que la siguiera.
Empezó a caminar sin voltear hacia atrás, podía notar que estaba irritada. Alcance su paso fácilmente. Se detuvo al llegar a un pequeño jardín de rosas. Podía ver a la criada cerca, pero no tan cerca como para que escuchara.
--Gracias, por concederme unas palabras su alteza—le dije haciendo una venia.
--Dígame en que puedo servirle, caballero—dijo ella mientras se fijaba en mis ropas por primera vez, pude notar que se veía confundida, trataba de darle sentido a que un campesino se vistiera con ropas tan finas.
--Le tengo un ofrecimiento su alteza, un ofrecimiento que podría traer la paz a su pueblo, una paz que tanto usted como su hermano ansían.—le dije sonriendo
--Y usted, caballero como podría dar tal cosa—me dijo sonando incrédula
--Pues vera su alteza, yo soy el príncipe Edward de Volterra
Vi que se ponía rígida como una tabla, su rostro perdió el color, sus ojos estaban abiertos de par en par.
--No se asuste, princesa. No pretendo hacerle daño, nunca ha sido mi intención—Observaba el cambio de sus expresiones, empezó a morder su labio.
--Lo escucho—dijo con voz estrangulada, podía ver que estaba asustada de mí. Me imagino que por todos esos cuentos que rondaban sobre mí en estas tierras.
--Vera, su alteza, le ofrezco dejar que su hermano se quede con las tierras que actualmente pertenecen a Forks, retirar mi ejército, firmar un tratado de paz entre ambos reinos, puedo inclusive ayudar económicamente con los problemas más apremiantes del reino como la perdidas de las cosechas. Claro con una pequeña condición. Si no lo acepta me desilusionaría mucho su alteza,… pero aun me quedarían maneras de conseguir mi propósito de todos modos.
Su rostro aun se veía asustado, movía nerviosamente sus manos y mordía su labio con fuerza. Con la esquina de mi ojo podía ver al escolta mirarnos parado junto a la criada, su rostro estaba neutro pero sus manos vibraban mostrando su rabia.
--Cual es su condición su alteza?—me dijo sus labios se habían tornado en dos líneas rectas.
--Quiero que seas mi esposa.
Pude ver que estaba sorprendida, trataba de darle sentido a mis palabras, retrocedió un paso y se quedo muy quieta.
--Que pasaría si no acepto—pregunto con hilo de voz, tembló levemente.
--Pues tomaría Forks por la fuerza, los nobles que sobrevivieran serian encarcelados, pero me encargaría que estuvieras a salvo, estando en esa posición no te quedaría más remedio que ser mi esposa o ser una de mis concubinas.
Vi que sus ojos se llenaban de lagrimas, los cerro fuertemente tomando amplias respiraciones, cuando los volvió a abrir no había rastro de ellas, solo una fiera determinación.
--Usted me tiene en sus manos su alteza. Me imagino que para eso quiere hablar con mi hermano.—tenía sus manos fuertemente cerradas en puños. Odiaba hacerle esto, pero no sabía otra manera de obtener lo que quería
--Si precisamente ese es el motivo. Isabella.. puedo llamarla Isabella?
--Va a hacer que me case con usted, creo que me puede llamar como prefiera—me dijo secamente, el tono de voz que uso conmigo me dolió.
--Isabella, no te preocupes, serás feliz en mi hogar, no sé si lo sabrás pero tengo una hermana menor unos dos años mayor que tú, se llama Alice está casada con Jasper el hombre que me acompañaba en el vestíbulo; ella está ansiosa de conocerte, mi madre es una buena mujer te vas a llevar muy bien con ellas—le dije levantando mi mano para tomar la suya. Ella retrocedió un paso más
--Aun, no estamos comprometidos oficialmente, será mejor que no se tome todavía esas libertades su alteza
--Lo siento, disculpe mi atrevimiento—dije volviendo a poner mi mano en su lugar.
--El rey los espera en la biblioteca—dijo el perro con la mandíbula fuertemente apretada
--Gracias Jacob.—le dijo Isabella, aun se notaba tensa
Observe como el perro iba a ponerse cerca de ella y me adelante ofreciéndole mi brazo, ella dudo un instante antes de tomarlo. Me dio una gran satisfacción ver que se ponía rígido. Volví a sentirme completo en cuanto su cuerpo estuvo cerca del mío. Sentía el aroma que emanaba de ella envolviéndome en una suave caricia. Cuando nos detuvimos frente a unas grandes puertas dobles de roble, Isabella se volteo hacia Jacob.
--Puedes retirarte Jacob, dile a Ángela que este al pendiente llamare por ella pronto.
--Su alteza, mi deber como su escolta es…--ella lo cortó, podía ver que mi ángel estaba perdiendo la poca paciencia que le quedaba después de todos los sucesos de esta tarde.
--Se muy bien cuál es su deber, pero mi hermano va a reunirse en privado con el príncipe Edward y el príncipe Jasper; no creo que dudes de la capacidad de mi hermano para protegernos a mi o a la reina; además el príncipe Edward viene en son de paz a tratar asuntos que solo conciernen a la corona—pude sentir que le dolía tratarlo de esa manera, su brazo tembló levemente contra el mío—por favor Jake, haz lo que te pedí—le dijo casi en un susurro.
Sin darle tiempo a replica, ella me guio por las puertas hacia una gigantesca librería, al final sentados en una gran mesa estaban Jasper, el rey Emmet y la reina.
--Sus majestades—dije haciendo una venia en cuanto estuve frente a ellos, Isabella inclino levánteme su cabeza hacia ellos en señal de respeto antes de soltar mi brazo y precipitarse hacia su hermano para darle un abrazo.
--Es un placer tenerlo en Fork por motivos amistosos príncipe Edward—dijo el rey—por favor siéntese.
Tome asiento junto a Jasper, mientras Isabella se sentaba a la mano izquierda del rey. Para ser hermanos ellos eran como el sol y la luna. El rey era un hombre de musculatura fornida, sus hombros eran amplios, podría ser un buen luchador si se decidiera a ir a batalla, sus cabellos eran oscuros como los de Isabella, pero los de el eran rizados. Tenía los ojos azules, mientras los de mi Isabella eran de un color chocolate muy hermoso.
--El príncipe Jasper nos dice que planea hacernos una oferta para dejar esta guerra atrás—dijo el rey con una sonrisa sincera, veamos si su buen humor continua pensé sarcásticamente para mí.
--Es cierto su majestad, el pueblo de Volterra quiere firmar la paz con el pueblo de Forks ya que esta guerra la iniciaron nuestros antepasados hace más de 100 años ya es hora que volvamos a coexistir pacíficamente como reinos vecinos; el pueblo de Volterra solo pide un favor a cambio de la paz que tanto deseamos—le dije
--Es muy loable pensamiento del pueblo de Volterra y créame que hare lo que esté a mi alcance para ayudarlos. Dígame que favor quiere el pueblo de Volterra que el pueblo de Forks le haga.—me pregunto con curiosidad aun sin quitar la sonrisa de su rostro.
--Es uno bastante sencillo su majestad, el pueblo de Volterra le pide que le ayude a conseguir su futura reina
Él pareció sorprendido al igual que su esposa. Isabella se removía nerviosa en su silla mordiéndose el labio. Jasper me miraba expectante se notaba calmado, por el momento la atmosfera de la habitación era relajada
--Y quien es la afortunada que su alteza ha escogido para que sea la futura reina de Volterra—pregunto con precaución, vi que lanzo una mirada fugaz a su hermana y luego sacudió la cabeza como tratando de alejar un pensamiento.
--A nombre de mi pueblo y mío quisiera que me concediera la mano de la princesa Isabella—le dije con convicción.
Su rostro era perplejo, se podían ver pasando miles de emociones por ellos mientras su mirada pasaba de su hermana a mí y de regreso, incredulidad, temor, desconsuelo, rabia e ira.
--NO!!—gruño golpeando la mesa con su puño haciendo que tanto Isabella como la reina, saltaran del susto—Ella es mi hermanita, es solo una niña, no accederé a tal cosa—dijo poniéndose de pie.
La reina se veía asustada, le tomo de la mano y pero él se soltó de su agarre empezó a pasear de un lado al otro. Isabella se levanto y fue hacia el abrazándolo.
--Em… es la única manera, sabes tan bien como yo, que el nacer con privilegios trae consigo grandes responsabilidades. Yo tome mi decisión hermano, acepte la propuesta del príncipe.
--Que demonios dices Bells—le dijo tomándola del brazo—como hiciste eso sin consultarme—le dijo sacudiéndola.
Yo me levante de mi silla, no iba a permitir que nadie lastimara a mi Isabella. La reina fue más rápida que yo. Llego donde ellos e intento que el rey soltara a Isabella.
--Emmet suéltala le estás haciendo daño—le dijo sacando a la niña del agarre de su esposo.
--Em… por favor piensa en Rose y en mi sobrino o sobrina. Ellos te necesitan, sabes bien que lo que queda del ejercito no es lo suficientemente grande para ganar, no es lo suficientemente fuerte para protegernos si quiera. Además el príncipe me dijo que podría visitarlos y ustedes a mi—dijo con una voz temblorosa, se notaba que era pésima mintiendo, me miro a los ojos suplicándome con los suyos que la apoyara en la mentira, yo no podía negarle nada.
--Por su puesto ustedes serán bienvenidos en Volterra, seremos familia. De igual manera que esperamos ser recibidos aquí en Forks.
El suspiro resignado paso la mirada de su hermana a su mujer, luego toco en pequeño bulto que tenía en su vientre; volviendo a suspirar. Se notaba que estaba tratando de tomar una decisión y que esta le estaba costando mucho. Se acerco a su hermana y la tomo en brazos sujetándola fuerte contra su pecho.
--Bells, sabes bien que Rose, mi hijo y tu son lo más importante en mi vida; mucho más que un trono o un reino, no tienes que sacrificarte.—le dijo con voz ronca, ella puso su mano sobre la mejilla de su hermano.
--Em.. siempre hemos sido solo tú y yo contra el mundo. Siempre me has protegido y cuidado de mí desde que nuestra madre murió. Recibiste muchos castigos que no te correspondían para evitar que yo sufriera la furia de nuestro padre. Ahora tienes una esposa y un hijo en camino que te aman y tienes un pueblo por quien velar. Yo tengo edad suficiente para cuidarme sola ahora. Em, sabes que te amo y siempre te he escuchado; así que por esta vez te pido que me escuches a mí. Sé que aun me vez como a una niña, pero ya soy una mujer; soy la princesa de este pueblo y si puedo ayudar a traer la paz al reino, déjame hacerlo. El príncipe Edward, no parece ser tan malo como pensamos, me dijo que tiene una hermana como de la edad de Rose dice que me está esperando en palacio es la esposa del príncipe Jasper. Em, voy a estar bien.—le dijo acunando el rostro de su hermano entre sus pequeñas manos.
Se podía sentir el afecto que se tenían, el rey miraba los ojos de su hermana tratando de encontrar en ellos la respuesta. Volvió a suspirar pesadamente.
--Está bien, tienen mi bendición—dijo pesadamente.—cuando se casaran?
--En dos semanas, su majestad, traje un carruaje para llevarme a la princesa a casa, para que pueda empezar a hacer los preparativos con mi madre y hermana. Llegaremos a Volterra el jueves en la mañana en la noche tendremos una pequeña fiesta para darle la bienvenida a la princesa—les dije seriamente.
--Se van hoy?... tan pronto..---dijo la reina en un susurro
--Sera mejor que prepare mi equipaje—dijo Isabella, podía ver que quería salir de la habitación lo más pronto posible.
--Podría llevarme a Ángela como mi dama de compañía, su alteza?—me susurro cuando llego a mi lado—por favor—dijo casi inaudiblemente.
--Claro, no hay ningún problema con eso—le dije dándole una sonrisa. Eso pareció hacerla sentir mejor.
--Gracias—me dijo con una tímida sonrisa—estaré en mi habitación—nos informo antes de salir.
Que les pareció? Pobre Bella me da pena hacerle eso, pero que nos e queje que la estoy juntando con mi Edward v.v
Por fa dejen sus reviews con sus opiniones.
Les dejo un adelanto del próximo capitulo
--Te mataré por atreverte a tocarla—dije mirándolo fieramente
