Capítulo 2: un puñetazo de reencuentro

Paul avanzaba por las calles excesivamente transitadas por turistas. Había hoteles, tiendas y otras atracciones. La isla canela era conocida por ser un lugar turístico concurrido y desde hace años dejó de ser sede para las competiciones de pokemon. O eso creía.

Paul siguió avanzando por la ciudad hasta alejarse colina arriba. Ahí a lo lejos estaba un pequeño edificio en comparación a la gran mayoría. Tenía un aspecto envejecido y encima de su techo estaba un reloj antiguo.

"esta debe ser la posada adivinanza" pensó Paul "que nombre tan extraño"

Al entrar vio a un hombre viejo, con pelo largo, bigotes y gafas oscuras, a pesar que ya estaba anocheciendo.

-Bienvenido a la posada adivinanza-dijo- tiene reservación?

-debo tenerla, me llamo Paul.

-oh tu eres el chico del que mi viejo amigo Spencer me habló. Soy el casero y te voy a dar un trato especial.

-se lo agradezco.

El casero llevó a Paul al comedor y unos minutos después le sirvió la comida.

-aquí tenemos aguas termales curativas Paul-dijo el casero.

-eso lo sé bien.

-puedes incluso entrar con tus pokemon, pero por regla solo puede ser uno a la vez. Te recomiendo que entres con un tipo agua, las termas los fortaleces más.

- no…-Paul estuvo a punto de negarse cuando recordó las enseñanzas de Spencer- bien, cuando podré entrar?

-están abiertas todo el día, podrás relajarte de sobra por que actualmente solo hay otro huésped en la posada, una chica por cierto y no tendrás que compartir el baño.

"con tan pocos huéspedes como puede mantener la posada?" pensó Paul y recordó algo.

-por cierto ¿usted sabe dónde se encuentra el gimnasio de la isla?

-es un gimnasio oculto y para encontrar la entrada debes hacer descender al falso dragón que es más del agua que del cielo.

-¿…que?

-es un acertijo, por algo se llama la posada adivinanza.

"sabía que esto iba a ser una molestia"

Habiendo terminando su comida, Paul dejó su maleta en su cuarto y tomó toalla y bata. Estaba a punto de salir cuando recordó las palabras del casero. Entonces también tomó una de sus pokebolas y se fue al baño.

Se descambió y liberó a su gastrodon. El pokemon pareció sorprenderse al ver su entrenador desnudo, a excepción de una pequeña toalla enrollada en su cintura.

-gastrodon hoy no vas a entrenar-dijo Paul- solo nada en las termas.

El pokemon pegó un respingo y miró fijamente a Paul.

"supongo que es de esperarse con la diferencia de trato" el chico se enjabonó en una sección donde estaba pequeñas sillas y regaderas. Cuando terminó vio que su gastrodon seguía sin moverse y solo se limitaba a verlo.

-te dije que puedes nadar-le reafirmó con su tono serio y el pokemon asustado se zambulló en el agua.

"¿siempre me tenían tanto temor?"

Paul entró al agua y se colocó una toalla en la cabeza. La temperatura era perfecta, se estaba relajando sin darse cuenta.

"has descender al falso dragón que es más del agua que del cielo…" Paul estaba meditando en el acertijo "¿se referirá a un pokemon que parece tipo dragón?"

Entonces Paul vio una estatua de gyarados por la que se vertía agua en el estanque.

"gyarados…es confundido por un tipo dragón cuando en realidad es agua y volador, pero su habitad es esencialmente el agua" se acercó a la estatua y la examinó "has descender…esto es ridículo…pero quizá…"

Puso sus manos sobre la estatua y apoyó todo su peso sobre la estatua. La escultura efectivamente bajó y una roca gigante se hiso a un lado.

Gastrodon asomó su cabeza por debajo del agua y miró lo mismo que Paul.

-tiene que ser una broma- salió del estanque y dio un vistazo por el pasadizo. Ahí dentro había unas escaleras que parecía adentrarse en la montaña.

Dio un paso hacia el interior y notó que al lado había otra entrada. Caminó hacia ella y sin previo aviso se topó con alguien. Los dos quedaron estáticos por un par de segundos hasta que Paul bajó la vista. Esa persona era una chica y estaba totalmente desnuda.

Volvió a reponer el contacto visual y pudo reconocerla.

-eres…- la chica le dio un puñetazo en la mejilla izquierda que lo mandó escaleras abajo.

-¡¿Qué clase de idiota pone la entrada de un gimnasio en los baños?!-exclamaba ella.

Paul estaba recostado en una banca con la bata de baño puesta, le dolía todo el cuerpo (en especial su mejilla izquierda), tenía bastantes arañazos y una ligera quemada en la espalda producida por un choque con una puerta de metal al rojo vivo. No tenía heridas de gravedad, como entrenador sufría heridas en ocasiones durante sus viajes aunque nunca tuvo un incidente parecido a ese.

Le ordenó a gastrodon congelar una toallita con rayo hielo que luego se puso en el rostro. Mientras tanto la chica seguía zarandeando al casero por su camisa. Él resultó ser Blaine, el líder del gimnasio. Con las constantes sacudidas el viejo había perdido su peluca y el resto de su disfraz.

-por favor cálmese señorita-decía el viejo nervioso y sin poder tocar el suelo con los pies- le digo que lo hice porque es un escondite ingenioso. No muchos han logrado encontrarlo y…hasta ahora nadie se había quejado.

-¡pues hay una primera vez para todo!-la chica le dio un gancho en la mandíbula a Blaine que lo hiso clavarse contra el techo. Se dio la vuelta y encaró a Paul con ojos llorosos y el rostro rojo como un tomate.

-más vale que no le digas a nadie de esto Paul o lo lamentaras.

-¡¿te atreves a exigirme cuando casi me matas?!

-eres un hombre, no exageres. Esos simple raspones sanaran, en cambio lo mío es algo irreversible ¡no podré casarme!

-¿de qué siglo eres?

-soy bastante conservadora y qué?

El sonido de blaine caer al suelo dio un alto a la conversación de ambos. El anciano estaba tirado en el piso inconsciente.

-al menos me alegra que le dieras su merecido a ese vejete demente-comentó Paul- mañana lo retaré y me asegurare de aplastar su orgullo como líder.

-…por desgracia en eso si eres bueno-susurró la chica.

Paul trató de erguirse pero su cuerpo estaba entumecido por el terrible dolor.

-parece que necesitas ayuda-dijo la chica y luego se dirigió al pokemon que la estaba acompañando en las termas- machamp llévalo a mi cuarto.

-¡¿Qué?!

-tengo un botiquín de primero auxilios, no recibiste ninguna herida grave pero hay que tratarte.

-puedo hacerlo solo, tengo mi propio estuche de primeros auxilios.

-no voy sentirme responsable por el daño que te causé accidentalmente, iría contra mi código de artista marcial.

La chica le hiso un ademan a su pokemon y este trató de acercarse para tomar a Paul, cuando gastrodon se interpuso produciendo un sonido amenazante. El segundo pokemon de la chica, un lucario que había llegado cuando sintió el alboroto, se puso a un lado del machamp para reafirmar la orden de su entrenadora.

-alto gastrodon-dijo Paul y el pokemon lo miró extrañado- pensándolo bien. No podré tratarme bien en mi estado, así que no tengo otra alternativa. Pero llévenme a mi cuarto y usaras mis medicinas.

-huumm bueno, eso es lo más apropiado.

- y decían que las de pecho plano eran listas- en un movimiento que Paul ni gastrodon pudieron percibir la chica puso su puño en frente de su boca. Casi podía escuchar el sonido de sus nudillos tensándose.

-¿dijiste algo?-preguntó con una sonrisa sombría.

-…no, nada.

"su medalla podrá ser ligera, pero su puño es pesado"

Se fueron dejando a Blaine en el piso aun sin despertar. El machamp dejó a Paul con delicadeza sobre su futon, mientras la chica tomaba el botiquín de primeros auxilios.

Ella tomó su rostro entre sus manos para examinar su mejilla.

-necesitaras anti inflamatorios para esta, machamp trae un vaso con agua-su pokemon asintió y volvio a dirigirse a paul- ahora descúbrete el torso.

Muy incómodo con esa situación, Paul se zafó su bata para exponer la parte superior de su cuerpo. Ella empezó colocándole un parche en la mejilla y luego usó trozos de algodón con los que untaba desinfectantes a las heridas.

-Paul ¿a qué has venido a kanto?-preguntó - tenía entendido que ya habías participado en la liga de esta región.

-lo que yo hago no es de tu incumbencia OWW- la chica le hiso presión excesiva sobre una de sus heridas.

-por lo visto no has cambiado- reprochó.

Tomó una pomada para quemaduras y se puso detrás de Paul.

-vi tu batalla en la liga sinnoh- siguió- parece que el karma por ser tan creído finalmente te llegó.

-yo no soy creído AUU-Paul se quejó por sentir el frio repentino de la pomada sobre su piel irritada.

-ah no? Hmmm déjame ver y te recuerdo que retaste a la campeona de sinnoh que barrió el piso contigo y retaste a Brandon en igualdad de condiciones.

-¿Cómo sabes eso?

-¿no recuerdas que tu batalla fue noticia?- comentó con burla- en el periódico decía "chico osado reta a campeona".

Paul recordó que fue burla de sinnoh por unos días cuando un reportero que estaba siguiendo a Cintia publicó su derrota aplastante.

-y me enteré de lo de Brandon por Reggie.

-eso es historia pasada- comentó Paul- voy a salir triunfante esta vez.

-esta vez?...a eso es a lo que vienes? ¿Estas participando en la batalla de la frontera?

-¿y si lo estoy?

Ella se puso en frente de él con mirada brillante.

-¿a qué instalación has ido? No debes tener mucho de haber llegado cierto?

-como te dije…

-si viniste por mar debes haber ido al palacio de batalla, no has estado en otra, verdad?

Paul soltó un suspiro.

-sí, es la única en la que he luchado. Solo estoy aquí para ganar la medalla volcán y luego seguiré con el desafío.

-el único puerto en kanto es el de la ciudad carmín-dijo ella- la siguiente instalación más cercana a esa es el domo de batalla y la siguiente seria el dojo de batalla.

-no decidas mi ruta por mí. Yo decidiré qué camino tomar.

-pero este es el más lógico-Paul guardó silencio al poder negar ese hecho.

-bien-ella se levantó como si hubiera confirmado algo- buenas noches Paul.

Salió de su cuarto seguida de su machamp y lucario.

-¿Qué le pasa?- se preguntó Paul, su gastrodon ladeó la cabeza. Un gesto que podría interpretarse como encogerse de hombros.

El chico devolvió el pokemon a su pokebola. Se acostó con la intención de dormir y descansar su cuerpo adolorido. Irónico que haya terminado peor por ir a un posada de aguas termales.

Tratando de conciliar el sueño. La imagen de la desnudez de la chica lo azoraba como un bicho molesto.

"demonios" se dijo a sí mismo "eso era algo que no quería ni ver…¿Cuál era su nombre?...ya recordé…Maylene"

Notas del autor:

Así Paul se reunió con la que considera la líder más débil y descubrió que era una fuerte luchadora. ¿Por qué Maylene tenía tanto interés en la ruta de Paul? ¿Qué le depara a nuestro héroe? Descúbranlo siguiendo la historia.

To be continued