Buenas! Aquí traigo el segundo capítulo, al menos para las que dejaron reviews xD
Espero encontrarlas en este tambien n.n
'On my way.'
Capítulo 2: 'Aquellos momentos tan importantes. Ore-sama.'
Corría y corría. Sentía miedo, demasiado.
No sabía por cuánto la estaban persiguiendo, pero escuchaba las carcajadas de aquellos que la perseguían por el edificio. Por más que miraba a su alrededor no encontraba a nadie que la pudiera ayudar, a nadie.
Odiaba ser como era, tan débil y miserable. Ni siquiera era capaz de echarles en cara lo que pensaba de ellos, tener algo más de carácter y decirles en claro que se habían equivocado de persona a la que molestar.
Pero nada, tan sólo podía callar y bajar la mirada avergonzada, dejando que aquellos disfrutaran bajándole la moral. Mientras corría volteó la cabeza hacia atrás para ver si aún la perseguían, pero no vio a nadie.
Paró jadeante a recuperar el aliento apoyándose en la pared. ¿Desde cuándo era tan problemático ir al colegio? Ya estaba harta, aquellos a los que consideraba amigos se alejaban de ella y fingían de que no la conocían.
'¿Ya te has cansado?'
Se sobresaltó. Miró al frente y ahí estaba él. Al que una vez consideró un amigo y que al conocer a otro chico empezó a ser como él. Se volvió contra ella, haciéndola sentir mal. Había escogido a ese chico como amigo y había traicionado su amistad, que había durado desde los tres años.
Lágrimas comenzaron a salir recordando aquello. Nunca se había sentido tan traicionada.
Y lo peor es que no se le notaba arrepentimiento en el rostro.
Nuevamente se les escuchaba reírse, se reían de ella. ¿Tan patética era? No lograba entender el porqué hacían aquello, aunque llegó a pensar que alguien como ella no merecía estar entre ellos, tener un amigo…
'Tomoka…'
Nombró entre sollozos. Ella siempre estaba con ella y ese día había faltado a clases. Y qué mejor día para que pasara todo aquello.
Ella había salido del aula nada más terminar las clases, corriendo para poder llegar rápidamente a casa. Pero sabiendo como eran, la persiguieron, como si fuera un simple juego, en el que ellos eran los cazadores en busca de su presa.
En ese momento se encontraban en un lugar algo apartado, mala suerte para ella.
Cerró fuertemente los ojos al ver que uno se acercaba cada vez más hacia ella. Justo cuando el chico le intentaba levantar la mirada por el mentón, sintió como alguien lo apartaba bruscamente, casi cayendo hacia atrás.
'¡¿Qué mierda haces?!'
Ella abrió lentamente los ojos, encontrándose con un chico delante suya. Y al notar que se estaba enfrentando a aquellos chicos abrió aún más los ojos. ¿La estaba defendiendo?
'Neh. ¿Acaso no tenéis vergüenza?'
Se sorprendieron ante tal pregunta y así de directo.
'Os he hecho una pregunta.'
El chico golpeó fuertemente la pared haciéndolos reaccionar.
Uno de ellos se adelantó a contestar.
'¿Y a ti qué te importa?'
Su ira aumentó y cogió de la camisa al que había respondido, así levantándolo con facilidad.
'Me importa y mucho.'
Y lo lanzó contra los demás haciéndolos caer por el acto.
Pudo notar a otros chicos que se acercaban al que la había ayudado, pero estaban de su parte.
'No volváis a acercaros a esta chica. Buscaos otro oficio mucho mas productivo.'
Advirtió.
Y los chicos se levantaron rápidamente para salir corriendo.
Él se le acercó y se colocó a su altura, ésta levantó su mirada acuosa y lo observó temblorosa. Él le sonrió abiertamente.
'No te preocupes. Ya pasó.'
Comenzó a derramar más lágrimas y se aferró a él, llorando en su regazo.
Gracias…
Esa era la palabra que hubiera querido pronunciar, pero le era imposible, sólo podía llorar en aquel momento.
Podía notar que no sentía miedo en ese momento. ¿Por qué lloraba entonces?
Entonces se sintió persona después de tanto tiempo. Alguien ajeno a ella, alguien desconocido, la había protegido. Importándole lo más mínimo de si la conocía o no.
Por fin alguien había ido en su ayuda. Aquella sonrisa sincera nunca la olvidaría.
Nunca…
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Se levantó sobresaltada por la alarma del despertador y miró a ambos lados con los ojos entreabiertos. Justo alcanzó el reloj y lo apagó.
-Ya es la hora…- Bostezó para luego levantarse perezosamente e irse preparando.
Entró al baño dispuesta a darse una ducha. Aún adormilada se desvestía dejando caer el pijama de dos piezas al suelo.
'Sakuno… Mi nombre es Sakuno…'
Se metió bajo la regadera de la ducha así notando caer el agua sobre su cuerpo.
'¡Un placer, Sakuno-chan!'
Cerró los ojos echando hacia atrás la cabeza pasando el agua por su cuello.
Una sonrisa…
'¡Mi nombre es…!'
Muy dulce… y sincera.
Abrió los ojos rápidamente cerrando el grifo de la ducha, bajó su mirada posándola en la base de la ducha viendo como desaparecía el agua por el desagüe de ésta.
Su nombre… No lo recuerdo…
¿Quién… era? Lo veo todo borroso…
-¡Ah!- Se exaltó recordando a donde tenía que ir.
Se secó rápidamente y se vistió, pasando por su habitación se topó con el espejo, aún sostenía su largo cabello para que al ducharse no se mojara. Así pues, se quitó el pasador dejando caer su pelo levemente y se quedó unos segundos observándose.
No…
Separó dos grandes cantidades de cabello dispuesta a hacerse nuevamente sus trenzas, sin ellas no era ella. Además que ella misma no se veía bien con cualquier cosa que se pusiera, era demasiado cabezota aunque Tomoka y su abuela le dijeran lo contrario.
Mientras se trenzaba el pelo se preguntaba cómo es posible que haya acabado metida en ese embrollo. El día anterior, Oishi informó del estado de Kawamura, que por lo visto, en su estado le era imposible actuar. Debían encontrar un sustituto que ocupara su puesto, pero, Oishi la había preferido a ella. ¡A ella!
Sakuno no podía creérselo. Pensaba que Oishi sabía de su problema y que por eso intentaba ser amable, admirable. Pero, no estaba muy segura de qué pensarían el resto.
Vestía bastante simple, para ella no era bastante femenino al no tratarse de alguna falda o vestido, pantalón largo de vaqueros y una camiseta azul marino sin mangas era lo que había escogido.
-Tal vez pueda librarme si confieso que tengo miedo escénico…- Murmuraba mientras acababa con la segunda trenza. –Podría funcionar…-
Recordó que la última vez que se subió a un escenario, la habían engañado para que subiera, justo encima vio que no era como le habían dicho, se puso bastante pálida y temblaba demasiado e inconscientemente salía a toda prisa del sitio. Y algunos reían por su reacción, siempre le hacían lo mismo.
Justo en ese momento se escuchó el pitido de un coche, supuso que se trataba de su abuela que sugirió que la recogería y la llevaría con ella.
Cogió su pequeño bolso, se lo colgó al hombro y salió rápidamente hacia el encuentro de su abuela.
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Iba sentada al lado de Sumire, que conducía. Mientras ella se entretenía mirando por la ventanilla, su abuela la miró de reojo y la notó algo extraña.
-¿Te ocurre algo?- Preguntó mirando nuevamente hacia delante.
-No, nada- Respondió sin quitar la vista de la ventana. -¿Porqué?-
-Hum, por nada. Te veía algo decaída- Pausó un poco notando que ella no prestaba demasiada atención. –Espero que esta vez llegue a tiempo-
Sakuno la miró de reojo con algo de interés. –Este Echizen es un caso perdido- Terminó Sumire sonriendo para sí viendo el pequeño sonrojo en las mejillas de Sakuno.
Volvió su mirada hacia la ventana disimulando su sonrojo y justo llamó su atención por el lugar en el que pasaban. Su antiguo colegio. Y más aquel lugar en el que fue rescatada por aquel chico que no recordaba su nombre.
Después de aquello… mis problemas en el colegio disminuyeron.
Aún así…
-Hemos llegado- Anunció Sumire disminuyendo la velocidad del coche. –Sakuno¿podrías adelantarte tú?- Lentamente paró en una esquina. –Voy a aparcar, no tardaré-
Sakuno salió del auto y su abuela se fue alejando. Volvió a mirar el edificio, de verdad que era inmenso.
Espero no meter la pata…
Al acercarse a la puerta para entrar se tropezó con alguien y se maldijo, lo primero que no quería era fastidiarla y era lo primero que hacía.
-¡Lo siento!- Al levantar la mirada se dio cuenta de que era un hombre, desconocido para ella, ninguno de los que había conocido el día anterior. Cabello color albino con un lunar bajo el ojo derecho, muy atractivo, pensó Sakuno. –Perdone…, no me di cuenta de…-
-No pasa nada, pequeña dama-
Sakuno puso los ojos en blanco. ¿La había llamado pequeña dama?
-Yo también debería fijarme por dónde voy. Por muy atractivo que sea, algún defecto tengo que tener…-
-Ah…- Sakuno bajó la mirada, ese chico le parecía demasiado presumido, pero sentía que era buena persona, al menos eso esperaba. –Bueno, he de irme- Le hizo una reverencia como despedida y se adentró al edificio.
Aquel chico se quedó algo confuso por la prisa que traía Sakuno y luego sonrió orgulloso.
-De seguro que mi presencia debe de haberla puesto nerviosa¿verdad, Kabaji?- Preguntó dirigiéndose a un chico algo corpulento y de piel morena.
-Usu- Asintió.
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Su abuela le había explicado por dónde tenía que subir al estar el ascensor en avería, pero como siempre, termina olvidando y dudando cuál era.
Le preguntó a un chico que se encontró por el camino, pelo anaranjado y corto, de ojos azules. Le resultó muy simpático, demasiado, pero algo extraño encontraba a ese chico, podía ser demasiado pegajoso, había insistido más de una vez en acompañarla o sino, invitarla a comer.
Afortunadamente pudo deshacerse de él, otro chico había intervenido al ver la reacción de éste, tal parece que lo conoce bastante bien.
Al fin llegó, soltó un leve suspiro antes de llamar a la puerta, les diría que no puede hacer aquel trabajo debido a su timidez, sería subir al escenario, no salirle las palabras y nuevamente saldría corriendo de allí.
Alzó su mano dispuesta a llamar y en ese preciso instante se abrió dejando ver a Kaidoh Kaoru, dio un paso atrás algo asustada, parecía que estaba de mal humor aunque siempre tenía la misma expresión en su cara.
-¡No seas imbécil kaidoh!- Detrás de Kaoru apareció Momoshiro.
Kaidoh le dirigió una mirada gélida para luego comenzar a marcharse de allí. –Pssshh-
-¡Oi, Kaidoh!- Momoshiro salió dispuesto a ir tras él y vio a Sakuno. -¡Oh, ohayou Sakuno-chan¡Discúlpame un momento!- Ella asintió con la cabeza.
Seguidamente entró a la sala encontrándose con Oishi y Eiji, éste primero estaba algo inquieto dando vueltas por la habitación.
-O-ohayou…- Saludó Sakuno en un murmullo, pero lo suficientemente alto para ser escuchado por aquellos dos. –Ano…-
-¡Ohayou, Sakuno-chan!- Eiji se le acercó bastante animado. -¡Qué bien que hayas venido!-
Oishi se acercó a ellos un poco más animado. –Me alegro de verte, Sakuno-chan-
Sakuno-chan…
Todos cogen demasiada confianza conmigo sin apenas conocerme… ¿Por qué?
-Si me disculpas, voy en busca de Momoshiro y de Kaidoh, se llevan tan mal que no es muy recomendable dejarlos solos…- Comentó Oishi preocupado.
-Mou, Oishi, son mayorcitos para que estés pendientes de ellos-
-Lo sé Eiji, pero ya sabes lo que pasó algunas veces…- Se acercó a la puerta mirando a ambos. –Enseguida vuelvo-
-¡Oishi!- Eiji se dirigió al marco de la puerta por si lo alcanzaba.
-¿Pasa… algo malo?- Preguntó Sakuno insegura. –Yo…-
-¡No, para nada¡No te preocupes!- Volvió hacia ella y puso ambas manos sobre los hombros de la misma. –Tal vez Oishi me necesite para separar a aquellos dos. –Murmuró rodando sus ojos. –Espéranos aquí, Sakuno-chan. De seguro que tiene que estar al llegar Fuji y Ochibi-
-P-pero…-
-¡Traeremos a esos dos intactos!- Exclamó con una gran sonrisa.
Sakuno quedó parada en el sitio mientras observaba como Eiji salía de la habitación.
Sacudió su cabeza levemente, esto no significaba nada bueno.
Su sonrisa… Era realmente muy dulce, pero…
Recordó que Eiji había dicho que Fuji y ese Ochibi estaban al llegar, sabía que aquel sobrenombre le pertenecía a Ryoma, pero ahora que conocía al pelirrojo, le iba mejor ese sobrenombre a él que al propio Ryoma.
¿Se… acordará de mi?
Se preguntó mostrando una sonrisa melancólica, mientras pasaba por cada puesto donde supuestamente se arreglaban, iba pasando su mano por cada mesa lentamente, observando su contenido.
Y en el último asiento algo le llamó la atención, en el espejo había una foto incrustada en una de las esquinas. En ella aparecían todos ellos, Ryoma en el medio, y por su expresión se le notaba bastante feliz, no es que sonriera estilo Fuji Syusuke, pero Sakuno le notaba relajado y a gusto junto a todos ellos.
Ryoma-kun…
Aquel chico no era el único que la había considerado persona. Posiblemente Ryoma no lo recuerde, hace las cosas sin pensar, se dijo.
Y desafortunadamente, llegada las vacaciones, tuvo otro encuentro con aquellos chicos que, al verla sola, decidieron divertirse un rato con ella. Salía del supermercado de hacer algunas compras cuando se topó con ellos, ella se sorprendió bastante, pensó que durante sus vacaciones podría relajarse un poco al estar alejada del colegio.
Entonces fue cuando apareció él…
Con aire despreocupado, escuchando de su mp3 y con una bolsa, saliendo del supermercado. Iba con los ojos cerrados, como apreciando la música que escuchaba, cuando salió del local, abrió una lata de refresco y se interpuso entre los chicos y Sakuno, así empujando a aquellos y empapando de refresco al que se le acercaba a ella.
Ellos arquearon una ceja molestos.
'Oh, gomen nachuai.'
Canturreó burlonamente.
'No ha sido para tanto…'
Continuó al ver la expresión del que había empapado.
'Debería haberlo volcado entero...'
Terminó, echándole lo que quedaba del refresco por encima y sonrió arrogantemente. Cuando parecía que tenían intención de plantarle cara, apareció otro chico.
Ahora que lo pienso… también fue esa la primera vez que vi…
'Echizen…'
Era bastante alto y su expresión mostraba que no era un chico que hacía las cosas de buenas maneras.
'Ya voy, Kaidoh-sempai.'
Se les quedaron bastante rato mirando a ambos chicos, Sakuno estaba pegada a la pared inmóvil, sin saber qué hacer. Ya había visto a Echizen en la cola para pagar y se extrañaba por su comportamiento, su forma de ser no concordaba con lo que hacía. O sólo se estaba entreteniendo con aquellos chicos… o la estaba ayudando. No sabía qué pensar.
Dio unos pasos, paró y volteó la cabeza.
'Oh'
Observó a los chicos que aún no se iban del sitio.
'Mada mada dane'
Ellos gruñeron, dispuestos a contestarle. Y Kaidoh los observó arqueando una ceja.
'¿Quiénes son?'
Ryoma los vio por última vez y les dio la espalda.
'Nadie. No tienen nada mejor que hacer.'
Suspiró y comenzó el paso lentamente.
'Vamos… a la tienda de antigüedades.'
Lo último lo dijo alzando la voz, como queriendo que lo escucharan los demás y Sakuno se sorprendió.
'¿Tienda de antigüedades…?'
Preguntó Kaidoh extrañado. No pensaba que a Ryoma le gustaran ese tipo de sitios.
Mientras estaba pagando a la chica del supermercado, Sakuno le preguntó sobre alguna tienda de antigüedades cerca, pero no supo decirle. Ryoma sólo estaba a dos personas más atrás y aún seguía con su mp3, a no ser que lo tuviera apagado en ese momento. Ahí es cuando Sakuno supo que, incluso saliendo del supermercado lo llevaba apagado. Un chico extraño, pensó.
Y ahora era que había dicho aquello en voz alta.
Lo hizo para que ellos pensaran que no iba sola y me dejaran en paz…
Así fue, Sakuno empezó a caminar un poco más atrás de Ryoma y Kaidoh algo temerosa, aquellos chicos no hicieron nada y se largaron al ver que ella iba con aquellos chicos. Al estar un buen rato caminando, de vez en cuando Kaidoh miraba hacia atrás confundido observando a Sakuno, seguidamente miraba a Ryoma, le intrigaba en qué estaría pensando.
Sakuno notó que habían detenido su paso y alzó la mirada. Ryoma miraba hacia arriba, ella lo imitó y se encontró con la tienda que tanto buscaba.
Sorprendida, volteó a mirar a Ryoma, pero había vuelto a andar, alejándose lentamente seguido de Kaidoh que se le notaba bastante confundido. Pestañeó varias veces y finalmente sonrió agradecida.
Había hecho todo aquello para indicarle el camino…
Al pasar los días, volvió a verle, pero por televisión. No estaba muy enterada de la novedad de los jóvenes famosos, algunas que otras veces escuchaba algún comentario en clase de sus compañeras que no paraban de alabar a dicha persona, no sólo de Ryoma.
Ella se sorprendió bastante, una vez más. No echaba cuenta de aquellas cosas porque pensaba que eran demasiado presumidos y actuaban ante las cámaras diciendo alguna farsa para parecer que son buenos chicos.
También volvió a verlo en persona, pero no le dirigió la palabra aunque él parecía que no se percató de su presencia.
Fue más de una vez en las que lo vio, y no de casualidad. Su abuela le pedía algunos encargos y al ir a entregárselos se lo encontraba.
En aquella época casi cumplía los dieciséis años…
Su mirada quedó clavada en aquella foto y suspiró mientras rozaba con la punta de sus dedos la foto.
Después de aquel incidente no volví a verle… como siempre…
El ruido de la puerta la hizo reaccionar y empezó a ponerse nerviosa. Giró lentamente para ver quién entraba por la puerta.
-Ohayou- Saludó algo desganado, al mirar hacia la habitación se sorprendió al encontrarse solamente con aquella chica. Ella inclinó la cabeza en señal de saludo, aunque la notaba muy nerviosa y sus mejillas estaban sonrojadas. –Tú…- Paró de repente y apartó su mirada, al dejar su bolsa en la mesa cercana observó toda la sala y se extrañó. -¿Y los demás¿No han llegado aún?-
Ella brincó un poco, no esperaba que le hablase. –S-sí, pero… han salido un momento. Dijeron que ahora volverían…-
-Claro, no te pensarás que has llegado el primero- Ambos voltearon hacia la puerta, Fuji acababa de llegar y mostraba una sonrisa en sus labios, como siempre. –Sería bastante raro que llegases temprano algún día… Echizen- Rió.
-¿Y tú qué?- Reprochó Ryoma. -¿Dónde estabas?-
-Si piensas que has llegado antes que yo, te equivocas- Abrió sus ojos observándole, Ryoma arqueó una ceja por su expresión. Fuji nuevamente rió y los cerró. –Sólo estaba aquí al lado hablando con Yuuta-
Realmente es un chico misterioso…
Se dijo Sakuno observando a ambos chicos. Fuji clavó su mirada en ella y ésta se sonrojó.
-Ohayou, Sakuno-chan- Por su tono parecía divertido, pero no podía entender de qué.
Syusuke soltó su bolsa al lado de la de Ryoma y Sumire llegó en ese instante. Cuando supo dónde se encontraba el resto ordenó que la siguieran, incluyendo a Sakuno, hasta su encuentro. Al bajar, vieron a los que faltaban, Kaidoh y Momoshiro se lanzaban miradas asesinas, mientras que Oishi con ayuda de Eiji intentaban separarlos.
Pero sólo fue escuchar la voz imponente de Sumire para que aquellos recobraran la compostura. Sakuno quedó impresionada, comenzó a admirar cada vez más a su abuela.
-¿Dónde están Inui y Tezuka?- Preguntó Sumire.
-Inui dijo que se acercaría a casa de Taka-san a traerle algo…- Comentó Oishi algo preocupado.
-Pobre Taka-san…- Murmuró Eiji. –Esperemos que no le haya traído aquellos zumos asquerosos…-
-Bueno- Interrumpió Sumire. -¿Y qué hay de Tezuka?-
-Creo haber visto a Tezuka…- Momoshiro señaló el camino. –Subir por ahí…-
Todos clavaron la vista en esas escaleras y en la flecha que las indicaban. Sakuno sintió nuevamente esa curiosidad de ir a ver qué era.
¿Ore-sama…¿Quién pondría algo así?
Demasiados aires de superioridad, pensó.
En ese momento se escucharon pasos provenientes de esas escaleras, se trataban de Tezuka y aquel chico que había tropezado con Sakuno en la entrada.
-Déjame en paz Atobe…- Tezuka se quejó, tal parece que aquel chico era algo pesado.
-¿Quién es, abuela?- Preguntó Sakuno en voz baja.
-Hum, es el que ha organizado todo esto- Dijo con desgana. –Su nombre es Atobe Keigo-
-¡Por supuesto!- Exclamó Atobe. -¡Y no lo olvides¡A mí, ore-sama!- Terminó con una sonrisa bastante arrogante.
¿Él es…?
Continuará…
Yey! Quién será el del principio?
Ya sabéis algo más, el cómo conoció Sakuno a Ryoma. Ella se pregunta si la recordará, eso ya se verá. Aunque tratándose de él, se duda xDD
Apareció Atobe x3 es un personaje que me gusta mucho también xD
Bueno, aunque sean sólo cuatro reviews, me sentí a gusta con que alguien lo haya leído y gustado u.u a ver si se animan más a leer (snif) xDDD
Veamos, alguien dijo que Horio no debería estar entre los idols XD cierto, pero no es que esté en los idols, está para rellenar. Usea, no lo es, pero hace trabajillos y no será muy reconocido. Al igual que los otros dos novatos xD
Bueno, reviews! please! Y gracias a los que dejaron en el anterior! x3 siempre se agradece para seguir subiendo xD
