Los personajes son propiedad de Masashi Kishimoto (no sé por qué lo aclaro, pero por las dudas...)

Disfrútenlo :)


Singer.

El despertador de Sakura sonó a las 7:00hs de la mañana. La chica lo apagó adormilada y abrió lentamente sus ojos verdes. –Ya es Lunes…- musitó suavemente. Una sonrisa divertida se formó en sus labios. -¡Hoy empiezo la facultad!- dijo con emoción. Salió de su cama y estiró sus músculos, caminó unos pasos hasta salir de su pieza y entrar al baño. Se cepilló los dientes y se limpió la cara con agua para despertarse completamente. Una vez lista, salió del baño con dirección a la sala. Abrió las cortinas de los grandes ventanales y vio el radiante Sol que estaba apareciendo. "Hoy va a ser un hermoso día" pensó la chica, sonriendo. Dio media vuelta para caminar a la cocina y empezar a preparar su desayuno. Una vez listo, se sentó en una de las sillas altas que tenía en el desayunador, y ahí degustó su primera comida del día. 7:30hs ya estaba lista para empezar a cambiarse, así que dejo todo en el lavadero y emprendió camino a su pieza. Una vez allí, abrió su guardarropa y lo inspeccionó, buscando qué ponerse. –Hoy va a hacer mucho calor…- musitó mientras pensaba. –Entonces tiene que ser algo cómodo, lindo y que no agobie.- analizó. –Mmm…- pensó, mirando de arriba abajo, de izquierda a derecha todo su guardarropa. -¡Ah! ¡Ya sé!- dijo con emoción. Agarró unas bermudas de jean, una musculosa blanca y una camisa cuadrillé color verde con amarillo. Buscó unos zapatos de taco muy bajo color verde, y procedió a cambiarse.

A eso de las 7:45hs ya estaba cambiada, y con su cabellera rosa atada con una cola de caballo a su costado izquierdo. Caminó hasta la sala y tomo su bolso del mismo color de sus zapatos, y en él puso los artículos que podría necesitar: un cuaderno para tomar notas, la cartuchera con sus cosas para escribir y demás, su celular, su billetera, etc. Agarró su infaltable Ipod, cargado con la mejor música que ella podía escuchar; se colocó los auriculares, eligió una canción, y salió de su apartamento con rumbo a la facultad Konoha. Ese era su primer día como una estudiante de Derecho, ¡y eso era emocionante! Se sentía igual que cuando empezó el secundario, esa sensación de que entras a algo nuevo, desconocido, totalmente diferente a lo que estabas acostumbrado, de seguro todo te costaría más que antes… pero igual tenías esas ganas de empezar ¡ya! Y como pasó con el secundario, todos esas sensaciones se irían perdiendo a medida que el tiempo pase y te vayas acostumbrando a la 'rutina', pero tiempo al tiempo… ya llegaría el momento en que la facultad deje de ser emocionante como ese primer día, y se vuelta un calvario minuto tras minuto. "Pero es entrar a un mundo distinto y nuevo" pensó con ánimos. "Con gente que no conozco, y que tal vez, sea buena… como Obito" agregó esperanzada. "Aunque me hubiera gustado ir a Furinken con los demás…" comentó con algo de melancolía. "Pero no, algún día tenía que conocer gente nueva y ampliar mi círculo de personas" dijo con entusiasmo.

(Por favor, sabes bien que elegiste Konoha por ese peligris tan sexy) Contó pícara la Inner. "Mi papas me mandaron a Konoha" corrigió ella. "Él no tuvo nada que ver en la elección" afirmó segura. (Pero sí que hace que quieras ir, eh) Contestó su voz interior. "Bueno… digamos que es un punto a favor" pensó algo apenada. (Es un gran, hermoso, sexy, fuerte, perfecto punto a favor) 'corrigió' la Inner, baboseándose. "Mmm…" dijo avergonzada, pero era verdad. (Aparte es más fácil así, no tenemos que ver a Sasuke y a la arrastrada esa todos los días) Comentó molesta su voz interior. "Sí, pero que hagan lo que quieran" contestó despreocupada la pelirosa. (Es verdad, nosotras ya tenemos a alguien en quien centrar nuestra atención…) Dijo embelesada, por cierto peligris. "Mmm…" musitó en su mente, rodando los ojos en el exterior. 8:00hs en punto, Sakura llegó a la facultad. Suspiró algo nerviosa –Acá voy…- musitó con voz baja, pero antes que pudiera empezar a caminar, sintió que alguien chocaba con su hombro derecho. –Perdón.- pidió una voz masculina, y esa voz le sonaba tan familiar. Dio media vuelta para ver de quién se trataba… y era él. (¡Por Kami! ¡Qué HERMOSO es!) Chilló su Inner. –Perdón.- volvió a pedirle el peligris. –E-eh…- musitó atontada, su Inner tenía razón, ¡qué hermoso es! El chico vestía un jean azul algo desteñido, junto con una remera mangas cortas de color negro y gris, combinado con unas zapatillas grises y su despeinado cabello color plata. (¡Tan endemoniadamente sexy!) Dijo extasiada la Inner. –N-no importa…- le dijo 'despreocupada' El chico le regalo una de esas 'sonrisas' que a ella la enloquecían, y después siguió su camino.

Sakura lo miro alejarse y entrar al lugar… ¡de verdad ese chico era increíble! "Sólo Kami puede hacer crear a alguien así…" pensó embobada. (¿Viste su trasero? ¡ESO es perfección!) Chilló su voz interior. "I-Inner…" le dijo apenada, con un leve sonrojo en sus mejillas. Alejó los pensamientos lujuriosos de su cabeza y por fin entró en el lugar. –Veamos…- musitó la chica, buscando en su bolso el horario. -8:20hs… Introducción al Derecho.- musitó mirando el papel. –Sala 7.- fue lo último que dijo antes de aguardar el papel. Caminó por el gran lugar, hasta llegar al ascensor. A los costados de los aparatos de veía el orden de los salones, y el de ella estaba en el 2º. Subió en el primero que vino, afortunadamente vacío, y afortunadamente nadie más subió con ella. En pocos segundos salió del lugar, y buscó con la mirada en las puertas el número '7', encontrándolo a su derecha, a algunos pasos de distancia. Caminó tranquila, y antes de entrar suspiró con nervios "Acá voy" volvió a decir en su mente, y abrió la puerta. Al entrar vio a varias personas sentadas en los pupitres y hablando entre ellas. Empezó a buscar un asiento desde la fila a su izquierda. -¡Sakura-chan!- escuchó que la llamaban. Buscó por el lugar esa voz, que claramente pertenecía al escandaloso de Obito, y cuando lo encontró vio al morocho haciéndole señas para que fuera con él… pero el campo de visión humana es tan vasto, que al lado del morocho Uchiha pudo divisarlo a él… al peligris.

"Por Kami…" pensó sorprendida. "¿S-se conocen?" se preguntó mientras caminaba hacia ellos. (¡Claro! Qué pregun-tonta…) Comentó obvia su Inner. -¡Sakura-chan!- dijo Obito al verla llegar, y la saludó con un amigable abrazo, que ella correspondió saliendo de su sorpresa. –Hola, Obito.- lo saludó mientras lo abrazaba. -¿Cómo estás?- le preguntó la chica. –Bien, te quiero presentar a alguien.- contestó el chico. -¿Te acordás que te conté que estaba haciendo la fila en la fotocopiadora por el VAGO de mi amigo?- preguntó el morocho, resaltando el adjetivo. –Jaja, sí.- rió tiernamente antes de contestarle. –Bueno, él es.- señaló al peligris. –Sos un pésimo presentador.- comentó el aludido con burla. –Yo creo que fue la mejor forma de presentarte, VAGO.- le contestó el morocho, igual. –Ummm… lo que digas.- comentó mientras rodaba los ojos. –Soy Kakashi Hatake.- se presentó el peligris. –E-eh…- musitó nerviosa, ¿por qué él la ponía a sí? –Sakura, Haruno Sakura.- devolvió la chica. -¿De dónde son? Cuando se presentan hay que darse un beso, por lo menos.- comentó el Uchiha, acercándolos. La pelirosa sintió como sus mejillas se teñían de rojo, y el nerviosismo aumentaba. –E-es un gusto, Kakashi…- le dijo, mientras le daba un rápido beso en la mejilla… y otra vez el contacto de su piel la quemaba. –El gusto es todo mío, Sakura.- le contestó el peligris, con voz suave, mirándola tranquilo. (Oh, no. El gusto es TOTALMENTE mío) Dijo embobada su Inner, mientras ella se perdía en esos pozos tan tranquilos.

-¿Y si nos sentamos?- preguntó Obito, cortando el momento. –El profesor va a tardar, al parecer.- comentó cansado, mientras tomaba asiento en el pupitre. –Sos un caradura, vos siempre llegas tarde.- contó divertido Kakashi, mientras se sentaba en el pupitre de al lado de su amigo. –Hoy no llegué tarde, es más, llegué antes que vos.- le dijo con una sonrisa triunfante. –Ummm… seguro que tu papá te trajo antes de ir al trabajo.- le dijo el peligris. –Eh…- musitó el Uchiha, pensando en alguna excusa. –Sakura, sentate.- la invitó a la chica que todavía seguía parada. –Me encanta como esquivas las cosas, Obito.- se burló Kakashi, mientras la pelirosa se sentaba delante de él. –Sakura, contanos algo de vos.- pidió el morocho, ignorando a su amigo. –No soy muy buena hablando de mi misma.- comentó la chica. –Mejor preguntame algo y yo contesto.- ideó la pelirosa. –Bien, veamos…- musitó Obito. -¿Cuántos años tenes?- preguntó curioso. -19, los cumplí hace poco.- contestó tranquila. –Nosotros tenemos 21.- dijo con emoción el morocho. –Y… ¿tenes algún amigo que venga a esta facultad?- preguntó. –No, todos mis amigos van a ir a Furinken.- respondió con algo de tristeza. -¿Y vos por qué no?- curioseó el morocho. –Se los prometí a mis papas.- contestó con una sonrisa. –Tradición…- 'explicó' rodando los ojos. –Ah, nosotros también.- comentó el Uchiha.

-¿Qué hace tu familia para que tengas que seguir una 'tradición'?- preguntó interesado el Hatake, que se había mantenido en silencio hasta ahora. –Son médicos.- contestó ella, algo nerviosa. –Ah, es verdad.- musitó el peligris. –Haruno… ahora me acuerdo.- comentó tranquilo. -¿De qué, Kakashi?- le preguntó su amigo. –El Dr. Haruno fue el que operó a mi papá. Del corazón, ¿te acordás?- le contó al morocho. -¡Ah! ¡Sí!- exclamó Obito. –A mi abuelo Madara lo medico tu mamá. Todos los médicos decían que había que operarlo, pero la Dra. Haruno dijo que eso era exagerado, lo medicó y en unos meses estuvo perfecto.- recordó el morocho. –Entonces tus papas estudiaron acá y querían que vos también lo hagas.- concluyó el peligris, mirándola. –Sí.- afirmó ella, tratando de mantener la calma mientras lo miraba. -¿Y por qué estudias Derecho y no Medicina?- preguntó curioso. –Porque me gusta más el Derecho- contestó la chica. – Aparte, jamás podría operar a nadie…los nervios me ganan.- comentó divertida. -¿Y ustedes? ¿Por qué estudian Derecho?- les preguntó a los chicos. –Bueno, los Uchiha somos reconocidos por ser los mejores abogados de Japón.- contó Obito. –Yo no voy a ser la excepción.- comentó con orgullo. –Mentira, vas a ser la excepción.- contradijo con tono burlón el peligris. –Callate, Kakashi.- le dijo el morocho.

-Entonces Obito también sigue una tradición.- comentó la pelirosa. –Sí, pero a mí me gusta.- contó risueño el chico. –Y… ¿Kakashi?- le preguntó al peligris, mirándolo en espera de su respuesta. –Lo mío es como lo tuyo.- contestó el aludido, ganándose una mirada de extrañeza por parte de la pelirosa. –Yo también vengo acá porque mis papás así lo quieren.- aclaró con voz cansada. –Ah… pero, ¿seguís la carrera familiar?- preguntó curiosa, ahora se sentía más calmada y relajada hablando con él… tanto así que tenía la confianza de preguntar lo que sea. –No, mi familia es de una empresa constructora. Tanto mi padre como sus hermanos son arquitectos, y tiene un solo abogado de confianza, el papá de Obito.- contó el peligris. –Por eso es que yo estudio abogacía, ya que mi padre quiere que yo sea un abogado dentro de la empresa… como así también Obito.- finalizó el chico. – ¡Ah! ¡Hatake!- exclamó la pelirosa, mientras los chicos la miraban sin entender. –El edificio donde vivo fue hecho por tu familia.- comentó acordándose. –Ah, sí.- musitó sorprendido por la energía que irradiaba la pelirosa. -¿Vivís sola, Sakura?- preguntó Obito. –Sí, mis papas están en conferencias alrededor del mundo. Así que me regalaron un apartamento que está a algunas cuadras de acá.- contesto tranquila. –Ah, ¿y cómo vivís?- curioseó el morocho. –Obito…- musitó Kakashi, desaprobando esa pregunta. –Está bien, Kakashi.- le dijo al peligris, sonriéndole, gesto que a él le encantaba. –Mis padres me pasan dinero mediante una cuenta bancaria, pero sólo es para los gastos de la facultad.- contestó Sakura. -¿¡Qué!- exclamó el morocho. -Tienen tanto dinero y ¿¡SÓLO te pasan para tus estudios! – preguntó incrédulo.

-¡Jaja!- rió la chica ante la reacción de su nuevo amigo. –Yo les pedí que sea así.- aclaró la pelirosa. -¿Por qué?- preguntó extrañado el morocho. –Porque la mayoría de las personas cuando entran a la facultad, tienen que estudiar y trabajar.- contó la chica. –Y yo no quiero que mis padres me den TODO y que NADA me cueste.- explicó. –Por eso me pasan sólo para los estudios, y eso es porque insistieron.- comentó. -¿Y… cómo es que haces con lo demás?- preguntó el peligris. –Trabajo en el Café de mi tía Tsunade.- contestó ella. –Soy mesera, y de verdad que me va muy bien.- comentó divertida. –Trabajo de lunes a viernes a la tarde, y los fines de semana soy niñera.- comentó. -¿¡Niñera!- exclamó Obito. –Sí, me encantan los nenes chiquitos. Y se me da muy bien cuidarlos y hacerlos dormir.- contó. –Es sorprendente…- musitó el morocho. –Cualquiera dejaría que sus padres les paguen todo, ¡pero vos tenes dos trabajos!- dijo con incredulidad. –Sos todo un modelo a seguir, Sakura-chan.- comentó el Uchiha. -¿No, Kakashi?- le preguntó a su amigo. El peligris no podía creer que esa chica fuera tan… tan humilde y buena, siendo que venía de una familia tan bien económicamente. Por alguna razón, no podía dejar de verla. –Sí… increíble.- comentó con voz suave el chico. –Tampoco es para tanto…- musitó apenada por la forma en que el chico la miraba.

-¿Tenes novio, Sakura?- preguntó el morocho Uchiha. –Eh… no.- negó la pelirosa. -¿Cómo que no? Me estás mintiendo.- dijo el chico. –No, es la verdad.- contó sorprendida por lo que dijo el chico. -¿Hace cuánto que estás sola?- preguntó curioso. –Hace… 5 meses.- contestó la pelirosa, con un dejo de melancolía. -¿Y por qué? – preguntó el Uchiha. –Obito…- masculló el peligris en forma reprobatoria, a las mujeres nunca les gusta hablar de un fracaso amoroso. –Está bien, Kakashi.- le sonrió otra vez. Miró al morocho y le contestó –Él me dijo que es porque yo no era la novia que él esperaba… pero yo no le creo eso, me conoce desde que somos chiquitos y sabe como soy. Tal vez tendrías que preguntarle a él la verdadera razón.- Obito la miraba sorprendido ¿quién en su sano juicio dejaría a una chica tan linda y simpática como Sakura? –Es un tarado.- espetó molesto. -¿Cómo se llama?- preguntó interesado. –Sasuke… Sasuke Uchiha.- contestó la pelirosa. -¿Uchiha?- musitó sorprendido el morocho. –Ah, con razón es un tarado.- comentó divertido el Hatake. El morocho lo miró con una mirada de molestia, no era momento para sus acotaciones. -¿Lo conoces, Obito?- le preguntó, ahora en serio. –Sasuke… me suena…- musitó el chico, recordando. -¿Cómo es?- le cuestiono a Sakura.

-Bueno… él es alto y tiene el pelo negro, sus ojos también sos negros, su piel blanca y tiene un semblante serio.- describió la pelirosa. El Uchiha escuchó atentamente las palabras de la chica, tratando de recordar. -¡Ah! ¡Sí!- exclamó de repente. –Tiene un hermano que se llama Itachi, ¿verdad?- le preguntó a la chica. –Sí, Itachi.- afirmó sonriendo divertida ante el recuerdo del Uchiha mayor. –Sí, me acuerdo… es igual a Kakashi.- comentó divertido. –Sí, se parecen.- acotó la pelirosa, mirando al aludido. Kakashi no entendía por qué lo comparaban con alguien que ni si quiera conocía, pero si a ellos los hacía feliz… -Ummm…- musitó tranquilo. -¡Ves! ¡Iguales!- exclamó el morocho. –Los dos tienen un monosílabo para todo, los dos son serios y distantes, ambos te matan con la mirada y son TAN aburridos.- contó Obito, burlándose de su amigo. –Pero…- dijo la pelirosa, ganándose la mirada de los dos chicos. –Pero Kakashi no tiene una mirada fría como la de Sasuke… la de él es más… cálida.- comentó la chica con voz suave. Una sonrisa pícara se formó en los labios del Uchiha. -Así que más cálida, ¿eh, Sakura-chan?- le dijo con tono insinuante. –E-eh…- musitó la pelirosa nerviosa, y sus mejillas se tiñeron de un leve sonrojo. –Y… ¿ustedes tienen novias?- preguntó para cambiar de tema. Escuchó como Kakashi suspiró, y vio como la cara de Obito cambió súbitamente.

–No.- negaron los dos. –Pero… ¿alguna chica les gusta?- curioseó. –Sí…- musitó el morocho con tristeza. –Ella es nuestra mejor amiga, Rin, va a venir la semana que viene.- contó. La pelirosa lo miro extrañada, ¿cómo que iba a empezar la próxima semana? –Ella es la hija del decano, así que es fácil ausentarse para ella.- explicó el Uchiha, al leer la pregunta en su cara. –¿Y pasa algo entre ustedes?- preguntó la pelirosa. Obito suspiró cansado. –Ojala…- musitó. –Somos amigos desde que somos chiquitos, y siempre me gusto. Ella lo sabe, sabe que la amo.- comentó con melancolía. –Pero ella está enamorada de otro.- dijo mirando al peligris. -¿De Kakashi?- preguntó sorprendida al ver cómo miraba a su amigo. –Sí…- musitó con tristeza el morocho. –Lo ama tanto como yo la amo a ella.- concluyó con dolor. Miró al Hatake, y claro que iba a preguntarle si él sentía algo por la chica, pero el peligris ya sabía la respuesta a esa pregunta. –No, ella es como una hermana para mí.- le dijo tranquilo. –Siempre le deje en claro que la quiero como una amiga, pero ella siempre me dice que lo va a seguir intentando…- contó cansado. –Veo…- musitó la pelirosa. –Entonces es… un triángulo amoroso.- comentó, acordándose cuando ella pasó por lo mismo algunos años atrás: ella enamorada de Sasuke, Naruto enamorado de ella, y Sasuke… vaya a saber de quién.

El profesor entró al salón en ese preciso momento, terminando con la charla de ellos. El hombre se excuso diciendo que como el primer día y no tenía su horario, estuvo buscándolo por todo el edificio. La clase arrancó y con ésta el primer día en la facultad. Las horas pasaron bastante rápido para la chica, y no fueron TAN difíciles como imaginó que serían… seguro que estaban guardando lo peor para más a delante. Eran las dos últimas horas, de derecho Civil, y el profesor no llegaba. –Parece que nadie encuentra los horarios hoy.- comentó divertida, volteando para hablar con los chicos. –Sí, ya están viejos los sensei's.- bromeó el Uchiha. –Ya vas a llegar a esa edad, Obito.- dijo divertido el Hatake. –Falta para eso.- le dijo el morocho. -¿En serio? Yo desde acá puedo verte las arrugas.- comentó con burla. -¡Ni que vos fueras tan joven, Hatake!- le contestó molesto el morocho, haciendo reír tanto a su amigo como a la chica, y ambos la miraron… tenía una risa tan divertida. -¡Son como Naruto y Sasuke!- dijo la pelirosa, todavía riendo. Los chicos se miraron sin entender, tal vez eran amigos de la chica. -¿Por qué, Sakura?- preguntó Obito, una vez que ella se calmó. –Porque… ellos viven peleando así, como ustedes.- contó sonriendo. –Se viven diciendo de todo, pero al final se quieren como hermanos.- comentó tranquila.

–Es por eso que cuando los veo me acuerdo de ellos.- explicó con algo de nostalgia. –Obito es igual a Naruto: ruidoso, alborotado, enérgico, amable. Pero es más perspicaz e inteligente, y espero que no seas un fanático del ramen.- contó mirando al morocho, quien negó ante lo del ramen. –Y Kakashi es igual a Sasuke.- dijo mirando al peligris. –Serio, distante, reservado, de pocas palabras.- contó la chica. "Me está molestando que me igualen con ese tarado, yo jamás dejaría a Sakura…" pensó el peligris. –Pero Kakashi es tranquilo, ameno, amigable… y su mirada es cálida.- dijo la pelirosa, perdida en sos pozos negros. "Definitivamente, jamás dejaría a Sakura…" aseguró, perdido en sos pozos verdes. "Si fuera su novio, claro" agregó al chico, desviando la mirada… algo raro le estaba pasando, él jamás se perdió en la mirada de una chica, ni siquiera en la de Anko. –Hola, hermosa.- saludó una voz masculina. Sakura miró a su derecha, y ahí estaba un chico castaño de ojos cafés y una sonrisa sexy. –Hola…- saludó extrañada. -¿Cómo te llamas, linda?- preguntó el chico. –Sakura…- contestó la pelirosa, igual que antes. –Es un gusto, Sakura. Soy Genma.- se presentó el muchacho. –Ah, hola.- dijo desinteresada. –Anda a buscar un nuevo senbon, Genma.- le dijo Obito con voz molesta, al mismo tiempo que el profesor entraba al salón. –Sakura, no deberías juntarte con estos dos. No vas a querer que se te pegue lo tarado y antisocial.- comentó el chico, y después se marchó.

-Tarado…- musitaron el morocho y el peligris al unísono. –Yo creo que fue muy amable en advertirme.- comentó divertida. –Sólo quiere que seas su próxima 'presa'- contó Kakashi con voz cansada. –No te acerques a él.- 'ordeno' Obito con molestia. La pelirosa los miraba sin entender, ¿por qué esa actitud con el castaño? El peligris suspiró cansado –Iba con nosotros al colegio.- contó. –Siempre fue un mujeriego, y lo sigue siendo.- agregó el morocho enojado. -¿Te hizo algo, Obito?- le preguntó al chico, ya que su molestia era muy evidente. –A mí no, a Kakashi.- contestó el chico. –Obito, no hay por qué hablar de eso.- lo cortó el peligris, con voz firme. El aludido sólo asintió con la cabeza, y Sakura entendió que algo había pasado entre Kakashi y ese tal Genma; pero si el peligris no dejo seguir al morocho… era porque no quería que ella se enterara, y una tristeza incomprensible la invadió. "Es obvio, no nos conocemos tanto como para que me cuente algo sobre su pasado" racionó. "Aunque yo le conté del mío…" pensó. "Pero no somos iguales, tal vez a él le cuesta abrirse" entendió. No pudo seguir pensando, ya que la clase de Civil empezó, y a eso de las 13:30hs terminó, siendo las horas más largas del día, al menos para la pelirosa.

Todos estaban guardando sus cosas, el profesor fue el primero en partir a su siguiente clase, y algún que otro alumno atolondrado hizo lo mismo, pero con rumbo a la salida del edificio. –Sakura-chan, ¿queres venir a comer con nosotros?- preguntó el morocho detrás de ella. La pelirosa guardó su cuaderno de notas en su bolso y se dio vuelta con testarle al chico. –Sí, claro, Obito-kun.- contestó son una sonrisa. -¿Obito-kun?- le preguntó divertido el peligris a su amigo. –Sólo ella puede decirme así.- le aclaró a su amigo con molestia. –Como digas, Obito-kun…- dijo con burla el peligris, ganándose una mirada asesina por parte de su amigo. -¡Ups! Fue sin querer.- se 'disculpó' el chico. –Claro, sin querer….- masculló el Uchiha molesto. -¡Jaja!- rió tiernamente la chica. -¿Vamos?- le preguntó a los chicos con una sonrisa, ellos asintieron con la cabeza y los tres se pusieron en marcha. Salieron del salón, para esperar el ascensor. Muchas personas se juntaron alrededor de ellos en espera del aparatejo. Cuando el ascensor llegó, los tres entraron empujados por la muchedumbre de personas. La pelirosa quedo 'acorralada' entre Obito delante de ella, y Kakashi detrás. Demás está decir que el nerviosismo que sentía era por el peligris, puesto que sentía la respiración de él chocar contra su cuello, su espalda pegada al fuerte pecho del chico, y su trasero rosar la intimidad del peligris… cosas que la hicieron sonrojar. Por alguna razón, Obito la empujó más atrás, haciendo que se pegara mucho más al chico, tanto así que lo pisó sin querer. –P-perdón, Kakashi…- le pidió levantando un poco la cabeza para mirarlo. –No pasa nada.- le susurró al oído, y su cuerpo se estremeció.

(¡Por Kami! ¡QUÉ HOMBRE!) Dijo como loca su Inner. –Mmm…- musitó apenada, con un evidente sonrojo en su cara. Sentía el varonil aroma del peligris inundar su nariz, era único, sólo de él… inconfundible. Cerró sus ojos disfrutando de ese olor que le estaba empezando a nublar la mente. "De verdad… me va a matar…" pensó rendida la pelirosa. ¿Cómo es que alguien puede ser ASÍ de irresistible? Jamás en su vida había experimentado eso: que una persona te deje rendida con sólo su aroma. "Es tan… tan Kakashi…" pensó embobada. El perfume del peligris dio vuelta su mundo, tanto así que lo grabó en su memoria. "Es demasiado perfecto para ser verdad…" decía extasiada. (Corrección: ES perfecto) acotó su Inner. Y sí, el chico parecía de otro planeta con ese perfume tan embriagador, con sus sonrisas mortalmente sexys, su voz tan suave y tranquila, su misteriosa forma de ser, su físico increíble que derrocha sensualidad… todo en él parecía… como si fuera… una fantasía. "Una dulce fantasía…" pensó la chica. Era el primero que causaba todo eso en ella, ni siquiera el 'amor' de toda su corta vida había provocado eso. Y si él tenía ese efecto en ella con SÓLO conocerlo un día… ¿qué le provocaría en todo el tiempo que faltaba?

El ruido del ascensor llegar al final de su trayecto la sacó de su hechizo. Rápidamente estuvieron afuera, aunque ella seguía algo atontada. –Sakura-chan, ¿vamos al Mc Queen?- preguntó el Uchiha. –¿E-eh?- musitó distraída. Obito sonrió divertido -¿Te pasó algo?- le preguntó con tono burlón. –N-no…- negó un poco nerviosa. –Te decía, ¿vamos a comer a Mc Queen?- volvió a preguntar. –Ah, sí.- aceptó sonriendo tontamente. Los chicos se miraron entre sí, se alzaron de hombros y siguieron el camino para salir del edificio. Sakura los siguió en silencio, escuchándolos hablar de cosas y personas que ella no conocía. –Sakura-chan.- la llamó el morocho. Ella levantó la vista y los vio esperarla, unos cortos pasos delante de ella. –No te quedes sola.- le dijo con voz amigable, dando un paso al costado, dejándole el lugar en medio de ellos. –Perdón por ponernos a hablar.- se excuso el morocho, rascándose la nuca. –Siempre hacemos eso, no fue apropósito.- agregó el peligris. La pelirosa les sonrió con ternura, Kakashi y Obito eran muy buenas personas, y más aún, era muy buenos chicos… cosa difícil de encontrar hoy en día, y más en una facultad donde todos son tan superfluos. –Vamos a Mc Queen.- afirmó la chica, ocupando el lugar que el Uchiha le dejo.

Siguieron su camino, hablando de cosas irrelevantes: como sus colores favoritos, o la música que les gustaba, si preferían los perros o los gatos, en fin. Llegaron al lugar e hicieron la cola para pedir su comida, como era de esperarse, rápidamente ya la tenían lista. Buscaron un lugar para sentarse y se acomodaron en unas mesas cercanas a las ventanas. Obito y Kakashi se sentaron del mismo lado, y enfrente de ellos se sentó Sakura. -¡Qué rico!- dijo el morocho Uchiha, una vez que probó su comida. –Me moría de hambre…- acotó el peligris Hatake, después de degustar un par de papas fritas. Los chicos vieron a la pelirosa tomar su bebida rápidamente. -¿Sed?- le preguntó divertido el peligris, alzando una de sus cejas. La chica asintió con la cabeza, sin dejar de tomar. Ambos chicos rieron por lo bajo, y siguieron comiendo. Sakura suspiró aliviada una vez que terminó su bebida ¡de verdad que tenía sed! "Todo el día aguantando… tiene sus consecuencias" pensó la pelirosa. Siguieron comiendo, hablando tranquilamente. –Eh… Obito…- llamó apenada la pelirosa. -¿Mmm?- musitó el aludido, comiendo un par de papas. -¿Medas… un poco de tu gaseosa?- le preguntó con algo de vergüenza. –Me la termine, jaja.- rió divertido el chico. –Ah… bueno, voy a comprar otra.- ideó la pelirosa. –Toma.- le dijo Kakashi, estirándole su vaso."¿Por qué sólo le pidió a Obito?" Pensó con una molestia que no entendía. Sakura parpadeó unos momentos… ¿él le estaba dando su gaseosa? (¡Es tan tierno!) Chilló su Inner. –Eh… gracias, Kakashi.- las dio sonriéndole, agarró el vaso, y sus dedos se rosaron.

-De nada.- le contestó tranquilo, volviendo a comer. Ella tomó del vaso del chico, y su sed se calmó. -¿Vieron?- preguntó Obito con una sonrisa pícara. -¿Qué?- le preguntó sin entender la pelirosa. El chico rió por lo bajo. –Se dieron un beso indirecto.- contestó el morocho. La chica sintió sus mejillas arder ante la mención de la palabra 'beso' ¿Qué se sentiría besarlo? Esa pregunta la hizo acentuar más su sonrojo. (Se debe sentir como en el cielo…) Contestó embobada su Inner. –Siempre pensando en esas cosas, Obito-kun…- le dijo con burla el peligris. Y ahí empezó otra batalla campal entre el Uchiha y el Hatake. El morocho le contestaba indignado, mientas el peligris comía como si nada pasara… era increíble. El tiempo fue pasando, hasta que por fin los tres terminaron de comer. -¡Estovo muy rico!- dijo Obito con su estómago lleno. –Sí…- apoyó la pelirosa, igual que el morocho, pero una pregunta, una duda, se le vino a la cabeza. -¿Puedo preguntarles algo?- preguntó con voz suave. Los aludidos la miraron, y ambos asintieron con la cabeza. –Bueno… Obito dijo que los dos tienen 21. Pero… ¿no tendrían que estar en 2º año de facultad?- dijo sin entender. –Es porque nos tomamos un año sabático.- contestó el Uchiha. -¿Un año sabático?- le preguntó. –Sí, recorrimos el mundo al terminar el secundario.- respondió divertido el morocho. -¡Eso es genial!- comentó emocionada la chica. -¡Sí! Conocimos muchos lugares increíbles, y pudimos conocer música nueva e instrumentos de otros países.- contó Obito. La cara de la chica era de completa extrañeza. –Yo me compré una guitarra con un diseño muy rock star.- dijo divertido. -¿Tocas la guitarra?- le preguntó sorprendida. –Sí, y Kakashi toca el piano. Él se compró un nuevo teclado.- comentó el chico. –Jamás imagine que les gustara la música.- dijo la chica.

-Nos gusta, hasta tenemos una banda.- contó Obito con emoción. -¿Una banda?- preguntó divertida. –Sí.- afirmó el morocho. –Gai en la batería, Asuma en el bajo, yo en la guitarra, y Kakashi en la voz.- contó el chico. -¿Kakashi en la voz?- le preguntó anonadada. –Sí, con esa cara no parece, pero tiene una voz increíble.- comentó divertido. –Ummm…- musitó el aludido. "¿¡Él es el cantante de una BANDA!" pensó sorprendida, nunca se esperó algo así. –Principalmente cantamos canciones de Coldplay, pero también de otras bandas Inglesas.- agregó el morocho. La pelirosa todavía estaba sin habla, ¿él cantar? ¡Cómo quería escucharlo cantar! "Qué lindo sería que me cante al oído…" pensó embobada. (Es un sexy rock star…) Dijo pícara su Inner. "No es un rock star, eso ya está trillado" negó segura la pelirosa. (Es sexy igual) Contó divertida su voz interior. –Y…- musitó por fin. -¿Cómo se llaman?- preguntó curiosa. Kakashi suspiró, y Obito sonrió de oreja a oreja. –PlayingCool…- contestó el peligris. –Es lindo…- musitó ella, mirando esos pozos negros mientras sonreía. "Okey, la sonrisa de Sakura… me está gustando demasiado" pensó Kakashi, admirando los labios de la chica. –Ummm…- musitó por fuera, totalmente embobado.

Rápidamente terminaron de almorzar, la chica pelirosa los saludó con un beso en la mejilla a cada uno y después se retiró, puesto que su trabajo empezaba a las 14:00hs. Al llegar saludó a su tía y se empezó su día laboral. A las 18:00hs ya era libre y volvió a su apartamento. Había terminado su primer día como estudiante de Derecho totalmente agotada, y sorprendentemente había pasado volando. Esa semana entera se pasó volando, había agarrado la 'manía' de almorzar con el morocho y el peligris todos los días, hablaban tan tranquilamente y todo era risas entre ellos. La verdad sintió que había ganados dos nuevos amigos… aunque uno de ellos seguía llamando su atención en otra forma. El nerviosismo que sentía cuando veía a Kakashi seguía con ella, hasta que se tranquilizaba y podía hablarle con calma. De vez en cuando, cuando lo veía mirarla, se sonrojaba, pero le gustaba que él la mirara. Y cada vez sentía una atracción más grande por él. Esos días conoció mejor al morocho y al peligris, tanto así que ya confiaba ciegamente en ellos. Obito era una persona transparente, nunca dudaría de él. Y Kakashi era tan noble, que jamás desconfiaría de su palabra. Pero había algo más en el peligris que la atraía, a demás de su alma noble, su personalidad dinámica, sus ojos tranquilos y su perfecto físico… había algo, que no podía entender por qué sentía esas enormes e inaguantables ganas de mirarlo.