Holaaa! :3 volví xD, al parecer no pude controlarme al escribir jajaja espero que les guste el capítulo, todo lo que quieran comentar, aportar, criticar, elogiar, aconsejar, etc. Lo dejan en un review, porfisss! :D al final del capítulo dejé una respuesta a quienes dejaron reviews en el capítulo anterior :)


I can't get these memories out of my mind
It's some kind of madness that started to evolve (m-m-m-madness).
And I, I tried so hard to let you go
But some kind of madness is swallowing me whole,
yeah (m-m-m-madness)
I have finally seen the light
I have finally realized what you mean
And now, I need to know is this real love
Or is it just madness keeping us afloat (m-m-m-madness)
And when I look back at all the crazy fights we had
Like some kind of madness was taking control,
yeah (m-m-m-madness)
But now I have finally seen the light
And I have finally realized what you need

(Madness-Muse)


Capítulo 2: Fantasmas del pasado

-¿No debería haber vuelto ya?- le preguntó Alec a su hermana, Isabelle se encogió de hombros, a la vez que tomaba un cuchillo serafín que tenía frente a si, en la mesa de la sala de armas. Alec no podía entender como su hermana lograba estar tan calmada, su hermano había salido en busca de la mundana del Pandemónium e Isabelle ni siquiera parecía darse cuenta de ello. Es más, incluso había estado bromeando sobre el comportamiento de Jace, en cambio Alec había estado quejándose todo el día, Jace no tenía por qué preocuparse de una mundana, Jace era un cazador de sombras, su deber era matar demonios, no perseguir a una chicas y tratar de llevarla al instituto donde ellos vivían.

-Déjalo ya- dijo Isabelle cruzándose de brazos, sus negros ojos se fijaron en su hermano, que no había parado de pasearse por la habitación desde hacía horas.

-¿Dejar que?

-Deja de preocuparte por Jace, no es un niño, es un nefilim, y uno de los mejores matando demonios

-Solo digo que no debió ir a buscar a aquella chica

-¿Por qué?- Alec la miro consternado.

-Es una mundana, Isabelle, los mundanos no deben saber nada sobre nosotros, y Jace solo fue a buscarla como si fuera lo más normal del mundo.

-¿Y si es una mundana como es que pudo vernos?- Alec se quedo en completo silencio y observo los cristales, afuera ya era de noche, y las luces de la ciudad relucían en medio de la oscuridad como luciérnagas. Isabelle se levanto y fue junto a su hermano, lo había atrapado con su pregunta- ¿y bien?

-No lo sé…

-Además, fue Hodge quien le dijo a Jace que fuera a buscar a la chica

-¿Hodge? Fuera lo que fuera que él hubiera dicho Jace habría ido de todos modos- Isabelle lo contemplo en silencio, Alec estaba celoso, eso se le notaba, pero debía comprender que Jace no sentía lo mismo que él- le gusta la chica-continuo su hermano- se le nota

-¿Se le nota? Prácticamente no ha parado de hablar de ella y ni siquiera la conoce

-Lo sé- Alec apretó sus dientes y se dirijo a la puerta.

-¿A dónde vas?

-Iré a leer algo- Isabelle asintió, leer era lo único que lograba calmar a su hermano cuándo estaba así. Isabelle suspiro con cansancio, todo aquello había resultado más que agotador. Por la puerta entró Iglesia, maullando, Isabelle se acercó al gato, al menos el animalito no podía hablar, estaba harta de oír a sus dos hermanos con sus complejos amorosos, aunque con Jace nunca se sabe, quizás solo estaba encaprichado con aquella chica, después de todo solo la había visto una vez en su vida, y no en muy buenas circunstancias.

-¿Qué tienes?- le preguntó al gato a medida que acariciaba su cabeza, el animalito se giró y miro hacia la puerta. Pronto se echo a correr. Isabelle lo comprendió, cada vez que alguien llegaba al instituto el animalito se ponía así, acudía a quien tuviera más cerca y los conducía a donde sea que estuvieran los que acababan de llegar-¿Ya llego Jace?- preguntó al gato, que solo agito su cola y siguió caminando.

Se encontró con Jace en uno de los pasillos, solo que no iba solo. Obviamente Isabelle sabia que Jace no iba a llegar solo aquella noche, el mismo había dicho que arrastraría hasta allí a la chica a la fuerza si era necesario, pero quien lo acompañaba no era una chica.

-¿Quién es él?- preguntó echándole una mirada al chico de ojos marrones y cabello castaño.

-S…soy Simon…Simon Lewis

-Lo que sea, Jace ¿Dónde se supone que está…-paró en seco de hablar al ver la expresión de su hermano, estaba completamente pálido, y una sombra cruzaba su rostro-¿Qué tienes?

-Lo vi

-¿A quién viste?

-A mi padre- Isabelle se quedo muda de sorpresa, aquello era una locura.

Clary contemplo a Valentine en silencio, no conocía a aquel hombre, pero él parecía conocer a su madre, todo aquello parecía parte de un sueño, primero había estado en casa, con su madre, y luego había aparecido Valentine junto con dos sujetos a los que había llamado Pangborn y Blackwell, aunque no sabia cuál era cuál. ¿Por que habían entrado a su casa a la fuerza? Eso es lo que se había estado preguntado durante toda la noche. Hasta que de pronto se vio a si misma frente a Renwyck, allí supo que debió haber hecho caso a su madre, debió haber huido en cuánto pudo, incluso debió haber huido con Jace cuándo este trato de llevársela.

"-Estúpida- se reprendió mentalmente-eres una estúpida" sin embargo, Valentine no parecía querer hacerles daño, se había enfurecido cuándo los dos hombres le dijeron que su madre estaba inconsciente. "¿Sería por le liquido que bebió?-se preguntaba una y otra vez- y… y si yo lo hubiera bebido estaría igual que ella…¿Por qué ella querría estar así? ¿Por qué?"

Se obligo a no llorar, fuera quien fuera Valentine no iba a dejar que la viera llorar, lo haría por su madre, demostraría ser tan valiente como lo era ella. De pronto recordó al chico de cabellos azules, Jace le había dicho que aquel chico era un demonio ¿sería Valentine también un demonio? Realmente esperaba que no lo fuera.

¿Por qué la llevaba a Renwyck? ¿Habría algo allí adentro? Clary se estremeció, no le gustaba aquel lugar, sin embargo recordó las marcas que Jace tenía en su mano, las runas. Clary se concentro, era difícil, pero aun así fijo su vista en el hospital abandonado de la isla Roosevelt, no sabiendo muy bien que esperar. Entonces lo vio, una ornamentada construcción neogótica, rodeada de robles viejos que parecían tocar el cielo con sus ramas oscuras.

La condujeron adentro junto a su inconsciente madre, Clary solo podía preguntarse cuándo despertaría, y por qué había bebió el líquido de aquel frasco, ¿tanto miedo tenía su madre de aquellos hombres? Quizá si eran peligrosos. Quizá debió haber bebido aquel liquido, tal como su madre había hecho, aunque la asustaba la idea de estar inconsciente, en su vida solo lo había estado una sola ve, y había sido cuándo muy pequeña, por culpa de un estúpido golpe en la cabeza, claro que en ese momento prefería mil golpes a estar en aquel lugar en medio de la noche.

-Por aquí- dijo Valentine, después de que hubieron recorrido un largo camino a través de los robles, y las enormes puertas de piedra que estaban frente a ellos se abrieron, tras ellas había otros hombres, también vestidos de negro, ¿serian cazadores de sombras? ¿Serian demonios? Clary no lo sabía… pero era Jace era un cazador de sombras, si aquellos hombres también lo eran no podían ser tan malos. Adentro todo era de fría y dura piedra, el suelo, las murallas, el techo, todo, y las únicas luces eran llamas de las antorchas en soportes de metal que había en las murallas.

-Pangborn, llévala a una habitación, Blackwell acompáñame- Pangborn se acerco a Clary y la tomo por el antebrazo, Clary miro a su madre, se la estaban llevando, ¿iba a volver a verla? Tiró de su brazo pero Pagborn no la soltó.

-¡Espera!-jadeo- ¡Mamá!- si tan solo ella despertara… Valentine se volteo y le lanzo una gélida mirada a ella y a Pangborn.

-Más tarde hablare contigo Clarissa- miró a Pangborn- llévatela- Clary quiso debatir, pero Valentine, su madre y Blackwell ya se alejaban, quiso ir tras ellos, pero Pangbon era más fuerte que ella, no iba a soltarla tan fácilmente.

-Vámonos- dijo con voz ronca, Clary asintió, y lo siguió, no le quedaba otra opción, estaba completamente segura de que aquel hombre la arrastraría si era necesario, pensó en correr hacia las puertas… perol de seguro Pangborn la atraparía, y los dos hombres que estaban allí le producían escalofríos.

Pangborn abrió una de las puertas, adentro estaba completamente oscuro ¿era una celda? ¿Un calabozo? Clary no sabía cómo responder ante aquello, nunca le había tenido miedo a la oscuridad, por lo que dio un paso al frente y la puerta se cerró tras de sí con fuerza. Clary soltó una bocanada de aire que no sabía que estaba conteniendo, sentía como si la hubiesen secuestrado.

"-Y eso es lo que es- dijo una amarga vocecita dentro de su cabeza-idiota" inmediatamente le entraron ganas de estrangular a aquella voz, miro hacia el frente, escudriñando la oscuridad, y poco a poco empezó a notar las formas de la habitación, la enorme cama en una de las murallas, la mesa, la sillita de hierro… y la ventana. Camino hacia ella, tratando de no tropezar en medio de la oscuridad de la habitación, con la remota esperanza de que pudiera huir por allí, era bueno trepando. Recordó los veranos con Simon en la granja, siempre competían por alguna cosa, y ella, por ser más pequeña siempre lograba escalar más alto en los árboles que rodeaban la casita. Hizo a un lado las pesadas cortinas, que dejaron una nubecilla de polvo al moverse, y el brillo plateado de la luna llego hasta su rostro. Inmediatamente todas sus esperanzas se desvanecieron.

Figuras de hierro en forma de estrellas y flores de liz cubrían las ventanas, tras el vidrio, Clary abrió la ventana, corriendo hacia un lado el vidrio cubierto de polvo y telarañas, el aire frio le dio en el rostro como una bofetada, y con su mano trato de empujar los barrotes. Nada, eran firmes, y estaban profundamente hundidos en la piedra de las murallas. Furiosa dio un fuerte golpe a los barrotes. Apretó los dientes, literalmente era una prisionera en aquel lugar.

Se dejo caer junto a la ventana, con el aire agitándole los cabellos, se abrazo a sí misma, nunca se había sentido tan sola en su vida. Sintió como las cálidas lágrimas caían por su rostro, al menos podía llorar en la oscuridad, allí nadie la oiría, nadie se burlaría, allí podía llorar, dejar que el dolor se fuera de su cuerpo. No estaba sola, la oscuridad era su compañía, una compañía fría y silenciosa, pero la única con la que podía contar en aquel momento.

Clary esperó, no supo decir cuánto tiempo, pero poco a poco el frio había ido disminuyendo, sentía como si fuera parte de la roca, como si el más leve movimiento podría destruirla en mil pesados. Como atontada estiró su brazo y cerró la ventana. ¿Estaría bien su madre? Tuvo la tentación de ir a comprobar si Pangborn había echado llave a la puerta, realmente esperaba que no. Camino con pasos temblorosos, y giró la perilla. Clary sonrió, a medida que la puerta se abría bajo su mano.


Isabelle se dejo caer en el pequeño sofá rojo de la biblioteca, Alec estaba junto a ella, y Jace estaba de pie, caminando de un lado a otro.

-Jace- dijo Alec por enésima vez- ¿estas… seguro?

-Claro que lo estoy… era mi padre, Alec, lo vi, estaba allí, a tan solo unos metros- Hodge se levanto de su escritorio, y Hugo emprendió el vuelo, formando círculos en el aire, sobre sus cabezas.

-Jace… eso es imposible… tu padre- el hombre hizo una pausa, sabía que para Jace era difícil oír aquellas palabras, y para él le era difícil decírselas al chico- Michael Wayland murió Jace… debió ser otro hombre.

-No- Jace sacudió la cabeza- no era otro hombre, era mi padre, estoy seguro.

-La mente puede jugarnos trucos a veces…

-No fue un truco de mi mente- respondió el chico- está vivo, no sé cómo… pero está vivo- Alec se levantó, pocas veces había visto así a su parabatai, ansioso, caminando de un lado a otro. El chico había llegado hacia un rato, junto con un mundano que Hodge había dejado en la cocina, con un enorme tazón de té en la mano, el chico había protestado, pero Jace con una mirada severa lo había hecho quedarse allí.

-Jace… no tiene sentido…suponiendo que tu padre está vivo… ¿Por qué habría ido a buscar a la mundana y a su madre?- Alec sonrió triunfante, lo había atrapado, sabía que Jace no podía responder a aquella pregunta.

-Quizás Hodge tenía razón- agrego Isabelle, levantándose y haciendo a un lado a Iglesia, que se había dormido junto a ella y Alec en el sillón- quizás la chica si es peligrosa- Jace soltó un bufido.

-Lo único peligroso que Clary hace de seguro es colarse en el Pandemónium con su amigo el mundano- Alec arrugo la nariz ¿Clary? ¿Desde cuándo Jace se tuteaba con una chica mundana que acababa de conocer? Aquello no le gustaba, quiso agregar algo, pero simplemente apretó los dientes y asintió.

-¿Clary? ¿Asi es como se llama?- preguntó Isabelle con genuino interés- ¿Cómo es que se llamaba su amigo?

-¿El mundano? Simon, Lewis…

-Jace, lo mejor que podrías hacer es quedarte aquí… mañana hablaremos de esto…

-Iré a buscarlo- dijo el chico, Hugo grazno en las alturas, y Hodge se estremeció, no podía dejar que el chico fuera tras Valentine… si lo encontraban todo estaría arruinado, y él seguiría con aquella maldición, impidiéndole salir del instituto, impidiéndole siquiera poner un paso fuera de su enorme prisión.

-¿Cómo piensas hacerlo?- Alec se cruzó de brazos, y la mirada de Jacese oscureció, por lo bajo maldijo a Alec y a su lógica, su amigo tenía razón ¿Cómo iba a encontrar a su padre? Su oportunidad se había ido, podría haber corrido tras él, podría haberlo seguido, ocultándose en las sombras, y lo habría hecho, de no ser por Simon.

Jace cerró las manos en puños, debió haber espantado a Simon, o haberle dicho que se fuera, incluso haberlo dejado atrás y seguir a su padre, pero el chico podría haberlo arruinado todo, un grito, una sola palabra habría servido para alertar a su padre y a los otros dos hombres. Sin decir nada Jace dio media vuelta y se dirigió a las puertas de la biblioteca, nadie lo detuvo, dejaron que se fuera, y cuándo las puertas se cerraron tras de él Hodge soltó un suspiro de cansancio.

-¿Hodge?

-¿Sí Isabelle?

-¿Crees que sea verdad?... ¿Es posible que el padre de Jace esté vivo?- el hombre negó con la cabeza.

-Es imposible- Hugo se poso en el hombro de Hodge, y clavo sus negros ojillos en el rostro de Isabelle- Michael Wayland esta…muerto-Isabelle asintió.

-¿Qué hacemos con el mundano?

-Hay que mantenerlo dentro del instituto, debe saber algo de la chica- los hermanos asintieron y salieron de la biblioteca, Hodge tomó asiento, aquello era extraño ¿Por qué Valentine se habría llevado a una chica y a su madre? Hodge se lo pensó un momento y entonces cayó en cuenta ¿podría ser Jocelyn y… la hija de Valentine? Nadie debía saber aquello, no podía dejar que nadie se enterara… aunque los chicos nunca sospecharían nada, ellos seguían que creyendo que Valentine había muerto… y lo que decían los subterráneos podía ser tomado solo como un rumor, y como eso debía quedarse, como un rumor, nadie debía sospechar nada.


Simon observo la taza de té intacta que estaba frente a él, hacía rato que lo habían dejado allí, en esa enorme y solitaria cocina, había pensado varia veces en irse, pero aquel chico, Jace, le había obligado a quedarse allí, además… Jace parecía conocer a Clary pero ¿De dónde? El sabría si su amiga tenía algún novio secreto, ellos se confiaban todo, además, Clary no era de esas chicas.

No le agradaba Jace, en lo absoluto, habría querido seguir a Clary, gritar algo incluso, solo para que viera que estaba allí, e incluso llamar al 911, pero Jace se lo había impedido, e incluso había lanzado su móvil a los rosales que había fuera de la casita de Clary cuándo Simon había empezado a dicar el número, no le había servido de nada protestar, el chico solo le dijo su nombre y de pronto se había visto a sí mismo, siendo arrastrado por Jace hasta un taxi.

Aún no sabía muy bien qué es lo que había pasado, había visto a unos hombres, con Clary, y su madre que parecía dormida, Simon no entendía nada de ello, ¿Serian amigos de la madre de Clary? No lo creía, aquellos no parecían los tipos de los que uno se hace amigo, además, había alcanzado a ver un cuchillo en el cinturón de uno de ellos. Era un secuestro, Simon estaba casi seguro de ello, y de hecho, estaba enfurecido consigo mismo, debió haberse enfrentado a Jace, y haber llamado a la policía, debió de haber hecho eso, o incluso advertir a los vecinos. Sin embargo no lo había hecho, su mejor amiga y su madre podían estar en peligro y el no había hecho nada para evitarlo. Se sentía horrible.

De pronto oyó pasos acercarse ¿Sería Jace? Simon se irguió en la silla, dispuesto a levantarse, pero quien entró no fue Jace, sino una chica y un chico, asombrosamente parecidos, ambos con el cabello negro, solo que los ojos del chico eran azules, y los de la chica negros, como el carbón. Simon se la quedo mirando por un rato, hasta que el chico, ya molesto carraspeo.

-Soy Alexander Lightwood y esta es mi hermana Isabelle- estudio a Simon detenidamente- tenemos que hablar contigo.

-¿Sobre qué?- aquello no pintaba nada bien.

-¿Tu amiga se llama Clary? ¿Verdad? ¿Cuál es su apellido?- Simon se sentía como si estuviera siendo interrogado por la policía, Alec parecía tan intimidante como uno de esos detectives que salían en el canal de series policiales.

-Fray- musito Simon, Isabelle frunció el ceño.

-No es el apellido de alguna familia de nefilims- Simon conocía el termino, habia leído varias veces la historia en la biblia, de cómo los ángeles habían sido tentados por la belleza de las mujeres de la tierra, y habían bajado del cielo y habían procreado con ellas, y de esa unión habían nacido los nefilims, o gigantes, aunque ¿Qué tenía que ver todo ello con lo que estaba pasando?

-¿Alguna vez tu amiga demostró ver cosas extrañas?

-¿Cosas extrañas? ¿A qué te refieres?

-Te dijo alguna vez que había visto algo como un demonio, un hombre lobo, un vampiro, cualquier criatura del mundo mágico- Simon se quedo en blanco y recordó la conversación que había tenido con Clary en la mañana, sobre demonios y chicos con cuchillos y látigos ¿sería posible que lo que su amiga había dicho haber visto fuera verdad? Miró a Alec por unos segundos y finalmente asintió.

-Si… pero solo fue ayer, fuimos al Pandemonium, y dijo haber visto a unos chicos con cuchillos, que habían apuñalado a algo que uno de ellos llamo demonio pero…- poco a poco Simon paró de hablar, "-Tres chicos- le habia dicho Clary- un rubio, uno de cabello negro y una chica" Simon los miro atónitos-¿eran… eran ustedes?- Isabelle asintió.

-Es una locura, ¿Cómo es que pudo vernos?

-Quizás sea una Nefilim- respondió su hermano- ¿dices que vivía con su madre verdad? ¿solo con su madre?

-Bueno- Simon se removió incomodo- ella y su madre, Jocelyn, pero su madre también tenia un amigo, casi siempre estaba por la casa de Clary.

-¿Cómo se llama?

-Luke Garroway

-El nombre no me dice nada- agregó Isabelle.

-Un nombre falso

-¿Qué?

-Puede que ambos hayan creado un nombre falso… miembros del círculo quizá, quizá la chica no sabe nada del mundo de las sombras.

-¿Crees que hayan escapado por eso? Digo, quizás escaparon por que Clary logro vernos

-Es posible, es lo más razonable

-Pero sigo sin entender que tiene que ver el padre de Jace en todo esto

-Quizá Garroway es un brujo, quizá hizo que Jace viera a su padre muerto para así despistarlo- ¿Luke un brujo? Simon no sabía si reír o llorar, su mejor amiga fue secuestrada y el escuchaba a aquellos dos hermanos hablar sobre brujos y nefilims, ¿Estarían locos?

-Pero los miembros del círculo odian a los subterráneos, bueno, odiaban, nuestros padres…

-Quien sabe, quizás la mujer está arrepentida, y con todos los rumores que hay sobre que Valentine ha vuelto tenía más de una razón para huir.

-Hay que decirle a Jace- de pronto Simon se sentía ajeno a la conversación de los dos hermanos, miró el reloj gris que prendía de una de las murallas, era pasado la medianoche, su madre debía de estar preocupada, y de seguro ahora mismo su móvil estaba sonando en medio de los rosales de la casa de Clary.

-¿Puedo volver a mi casa?- ambos hermanos lo miraron, Simon sentía como si se estuviera empequeñeciendo, las miradas de ambos le resultaban de lo mas intimidantes en aquel momento.

-No, Izzy llévalo a una de las habitaciones, yo iré a hablar con Jace- Isabelle asintió y Alec salió por la puerta que había en la pared frontal de la cocina.

-Sígueme- Simon se levanto de su asiento y siguió a la chica por los pasillos del instituto, al parecer no le serviría de nada decirles que quería irse de allí, por lo que guardo silencio y siguió a Isabelle, mientras caminaban la observo, en su vida por la única chica que había sentido algo había sido Clary, sin embargo Isabelle le parecía guapa. Se reprocho mentalmente, hacia tan solo unas horas, si es que todo hubiera salido como lo había planeado le hubiera confesado a Clary lo que sentía. Sentía que todo el mundo le estaba jugando una broma, y que finalmente aparecerían las cámaras y le dirían que todo aquello era mentira. Pero aquello era real.


Jace se dejo caer sobre su cama, estaba furioso, realmente furioso, consigo mismo, con Simon… con todo el maldito mundo. No había servido de nada ir a buscar a la chica, esta se había ido con su padre, y Jace no podía saber por qué, en su mente se generaban las más fantásticas historias ¿Por qué su padre estaba vivo? Y si lo estaba ¿por qué había ido tras Clary y su madre? Todo aquello le parecía irreal, como si su mente se viera nublada.

Pero lo que más le molestaba no era tan solo haber visto a su padre… si no a los dos sujetos que lo acompañaban, podía jurar haber visto el rostro de uno, el rostro de Emil Pangborn. Pero él había matado a su padre, justo frente a sus ojos Emil Pangborn lo había matado, había visto la sangre de su padre caer, en la casa solariega de los Wayland, allá en Idris. ¿Podría el otro hombre que acompañaba a su padre ser Blackwell?

Jace cerró sus ojos, fuera lo que fuera que él había visto ya no importaba, lo había perdido, había vuelto a perder a su padre, solo que esta vez había tenido la oportunidad de hacer algo, sin embargo no lo hizo. Sintió unos golpes en la puerta, apretó los dientes, quería estar solo, eso es lo que se merecía, la soledad.

Los golpes volvieron a sonar.

-Jace soy yo- dijo la voz de Alec al otro lado de la puerta, Jace guardo silencio-se que estas ahí Jace, abre la puerta- soltó una maldición por lo bajo, y se levanto para abrir la puerta.

-¿Qué pasa?

-Tengo que hablar contigo

-¿Sobre qué?

-No te hagas el desentendido Jace, ya sabes de que

-Bien, entra

-Mira, creo que ya sé que es lo que paso- Jace alzó una ceja.

-¿Lo sabes?

-Un brujo- Jace se cruzó de brazos, ¿Qué tenía que ver un brujo con su padre? De todos modos no dijo nada y dejo que su amigo hablara, no tenía por qué amargarle el día a Alec o a Izzy. Cuándo su parabatai termino de hablar lo miró en silencio.

-No lo sé Alec, es posible que la madre de Clary haya sido un miembro del circulo que huyo de la clave, pero la teoría de que un brujo me hizo ver a mi padre no me convence… iré a buscarlo

-Jace, ni siquiera sabes como

-Encontrare una forma- Alec asintió, su amigo era testarudo, eso lo sabía, pero al parecer no podía hacer nada para hacerlo cambiar de opinión, si tan solo estuviera su madre allí, ella podría hacer entrar en razón a Jace. O al menos eso creía Alec, algunas veces tratar de hacer que Jace entrara en razón podía ser tan difícil como combatir un demonio mayor sin más arma que un cuchillo serafín.


Clary dobló en uno de los pasillos, hacía rato que había estado caminando por los largos y oscuros pasillos y habitaciones de aquel lugar, sin embargo sentía como si caminara en círculos, por más que caminara siempre se encontraba perdida en medio de la oscuridad, por momentos podía oír pasos a lo lejos, voces que se acercaban y se alejaban, pero estaba sola, por más que intentara llegar hasta las voces siempre se encontraba caminando hacia la más fría oscuridad.

De pronto, y para su alivio noto las luces a lo lejos, a medida que cruzaba un gran arco de piedra, ¿Era aquella una habitación o era tan solo otro pasillo? Clary no sabía cómo responder ante aquello, poco a poco se fue acercando hacia donde creía que estaban las luces, pero la única luz de aquel lugar provenía de una puerta entreabierta, la cual dejaba que un pequeño halo de luz se colara hasta el pasillo. Se acerco a la puerta, y casi sin pensarlo la empujo un poco.

De pronto deseo no haber salido de la habitación en la que Pangborn la había dejado.

Frente a ella estaba Valentine, junto a un chico más joven, de unos dieciocho años, alto y delgado, igual de musculoso que Jace, con el cabello platinado y ojos tan negros como el carbón, todo en él era como Valentine, su cabello, sus ojos, era como ver una versión joven de aquel hombre. El chico la miraba con interés, pero Valentine no demostraba emoción alguna de verla allí.

-Déjanos Jonathan- el chico pareció querer protestar, por la mirada que lanzó, pero pronto, no sin darle una última mirada a Clary salió por la misma puerta por la que ella había entrado. Clary se preguntó si el chico sería hijo de Valentine.

-¿Tratabas de escapar?- preguntó Valentine tomando asiento, Clary reprimió el impulso de salir corriendo. Negó con la cabeza.

-¿Dónde está mi madre?

-Pronto podrás verla- Valentine tomo asiento, e hizo una seña a la chica para que hiciera lo mismo, ella no quería hablar, quería estar junto a su madre, quería volver a casa y ocultarse tras los muros de su habitación, rodeándose de sus lápices y dibujos, de aquellos personajes de cuento que dibujaba en tan solo unos segundos.

-Tienes 16 años- no era una pregunta, sin embargo Clary asintió, sin entender muy bien por qué aquel hombre se interesaba por su edad. Clary contemplo el espejo que estaba en el otro lado e la habitación, en un principio no lo había notado, respiro profundamente y se lleno de valor.

-¿Por qué nos trajiste aquí?

-Jocelyn nunca te dijo nada- dijo el hombre en voz baja, como si estuviera hablando consigo mismo ¿Decirle sobre qué?

-¿Conoces a mi madre?

-Tu madre solía ser mi esposa… ella me abandono- Clary sintió como si el aire abandonara sus pulmones. Su madre solo había estado casada una vez, con Jonathan Clarck. Trato de calmarse un poco, Valentine le estaba mintiendo, estaba segura de eso.

-Eso es imposible, mi madre es viuda- la mirada de Valentine era indescifrable, pero por un momento Clary creyó notar una especie de furia en aquellos ojos negros- mi padre…Jonathan Clarck murió en un accidente de coche, antes de que yo naciera.

-Es una mentira- Clary se quedo sin habla ¿Una mentira? ¿Cómo podía ser una mentira aquello? Clary negó con la cabeza- es una mentira y tú lo sabes Clarissa, puedes ver cosas que la otra gente no puede…- ella negó con la cabeza, era cierto, pero aquello solo había ocurrido una sola vez, en el Pandemónium la noche anterior…pero no tenía por qué darle explicaciones a aquel hombre sobre lo que pasaba dentro de su cabeza.

-Tu padre no se llamaba Jonathan, tu hermano sí, Jonathan Christopher Morgentern ¿alguna vez tu madre menciono ese nombre? Tienes un hermano Clarissa- Clary sintió como si la oscuridad se cerniera sobre ella, ante sus ojos apareció, como tantas otras veces la cajita que su madre tenía en su habitación, con las iniciales J C, adentro contenía una fotografía de su padre, y un mechón de cabello rubio, tan claro como el de Valentine. Clary siempre había querido tener un hermano, pero… aquello era imposible, o al menos eso era lo que ella quería creer, quería creer que era como otra típica chica de Brooklyn, con una madre normal y una vida normal… pero las chicas normales no eran sacadas de sus casas junto con su madre, por un hombre que nunca había visto y luego le dice ser su padre. Recordó al chico que había estado en esa misma habitación junto a Valentine momentos antes de que ella entrara, el era Jonathan.

-No- dijo aguantando las lágrimas- eso es mentira

-Toda tu vida ha sido una mentira Clarissa, ¿Nunca te has preguntado porque no sabes nada de tu familia? ¿Por qué nunca tu madre te ha hablado de su vida antes de que nacieras?- Clary bajo la vista, parecía que esas mismas preguntas habían estado millones de veces dentro de su cabeza, y efectivamente así había sido ¿Tendría más familia aparte de su madre? ¿Estaría Valentine diciendo la verdad? Le era difícil pensar en aquel hombre como su padre, nunca había tenido una figura paterna a su lado, solo Luke… pero él y su madre no tenían nada, eran solo amigos.

"-Era una mentira- se dijo Clary a si misma tras un rato, todos esos segundos su cabeza había sido como una tormenta de dolor y engaño, se sentía traicionada, engañada, como si no pudiera confiar en nadie en todo el mundo"

-¿Cómo se que no estás mintiendo?- alzó la mirada, decidida a ser fuerte, no iba a creerle tan rápido a Valentine, aquel hombre podía tener razón en muchas cosas, en lo que ella misma sentía, pero aquello no significaba que dijera la verdad.

-Clarissa, sería una gran coincidencia que tiempo después que tu madre me dejara tuviera una hija ¿no lo crees?- Clary clavo la vista en sus manos, y estuvo así largo rato, ¿Podía confiar en Valentine? Una parte de sí le decía que no, por algo su madre había bebido aquel liquido y había quedado en ese estado, su madre estaba aterrorizada, aterrorizada del padre de Clary. La sola idea de pensar en Valentine como su padre le resultaba extraña.

-¿Por qué te dejo?

-Tu madre me traiciono, eso es lo único que debes saber por ahora

-Pero…

-Solo debes saber una cosa Clarissa, ya no estás sola. Puede que tu madre me haya abandonado a mí y a tu hermano- Clary se estremeció, no podía imaginar cómo su madre había podido abandonar a su propio hijo-pero no volverá a suceder, cuándo tu madre despierte todo será como debió haber sido, ¿lo entiendes verdad?- Clary asintió, y siguió a Valentine por el pasillo, aunque ya no estaba muy segura si quería ver a su madre o no.

"-Una mentira- pensó- eso es lo que ha sido toda tu vida, una maldita mentira, ¿siquiera sabes quién eres?- Clary apretó los dientes. No, no lo sabía, pero iba a averiguarlo.


Y ahora responderé a sus reviews! :D

ddeirdre: Hola, yo también amo Florence TM, son simplemente geniales, todas sus canciones son asombrosas, no puedo pasar un día sin escucharlos jajajaja :) y por cierto, he leído tu fic Penumbra, y me ha encantado, esperare la continuación :) Sí, definitivamente Valentine tendrá mucha participación en la historia, es uno de los principales personajes y también es uno de mis favoritos. Me alegra que te haya gustado el sumary, gracias por haberme avisado lo de las palabras, las arregle en cuánto pude. Tratare de actualizar pronto, byee :D

Caridee Von Ross: Gracias! Me alegro de que te haya gustado la historia, como verás en este capítulo solo vimos a Jonathan por unos segundos, pero veras que en el siguiente capítulo empezara a aparecer mucho más, después de todo es uno de los protagonistas de esta historia, en serio me hubiera gustado tener otra escena de él en este capítulo, pero no se pudo u.u bueno, byee, tratare de actualizar pronto :)

RitzHerondale: Hola! :) espero te haya gustado la historia, saludos :D

Lokitha29: Gracias! :) me alegro de que te haya gustado la historia, y también lo de los dialogos, fue una idea apresurada, no sabía si estaban encajando bien, pero al parecer si funciono, además necesitaba algunos de ellos :) bueno, byee :D

Delfina D: Gracias! Por supuesto que Jonathan va a aparecer! :D nuestro sexy pirómano favorito tendrá mucho protagonismo en la historia. Leí el PD, muchas gracias! :D byeee