Disclaimer conocido: Todo pertenece a Jotaká y bla bla bla bla
Segunda viñeta de esta pequeña colección, espero que les guste y lo demuestren con un review. Recuerden, demostrar lo que sientes u opinas, siempre es saludable. :*
¿Y si no me importa?
Debes buscarte un nuevo amor - Tranzas
— ¿Está muerto? —los ojos de Tonks brillaban de lágrimas que empezaban a resbalar por sus mejillas.
Remus asintió, él también tenía un nudo en la garganta. La muerte de Sirius había sido tan repentina y dolorosa, que sentía que de un momento a otro su amigo llegaría, le palmearía la espalda y soltaría una broma estúpida acerca de él y Tonks. Se había ido demasiado rápido.
—Lo lamento, Nymphadora.
Ella se pasó el pulgar por los ojos, limpiándolos. Casi no podía creerlo, después de escapar de Azkaban creía que cualquier cosa sería pan comido para Sirius. No habían alcanzado a probar su inocencia, Andrómeda no había podido verlo de nuevo, Harry se había quedado solo. No podía estar muerto cuando aún quedaban tantas cosas por resolver.
Cerró los ojos tratando de contener las lágrimas, pero sin éxito. Remus sentía la necesidad de decirle algo, consolarla o abrazarla, pero solo logró suspirar y girar el rostro como si la pared fuera tan interesante que no le permitiera verla llorar.
—Remus…
Tonks se había incorporado y acercado a él, así que al voltear, sus rostros quedaron a unos cuantos centímetros de distancia. Su corazón se aceleró al sentirla tan cerca. Alcanzó a ver que sus ojos cambiaban a un color miel igual al suyo, justo antes de unir sus labios. La felicidad lo embargó. No pudo evitar devolverle el beso con ansias, hasta que su racionalidad se volvió a interponer y lo obligó a romper el beso.
—No —murmuró con los ojos aun cerrados. No supo si lo decía rechazando a Tonks o recriminándose a sí mismo por alejarse de ella.
— ¿Por qué no, Remus? —preguntó ella suavemente, poniendo su delgada mano en la mejilla del licántropo. Volvió a acercarse, pero solo rozó sus labios antes de ser apartada de nuevo.
—No, Nymphadora. No soy el adecuado para ti.
— ¿No? ¿Entonces cómo se supone que sea alguien adecuado para mí? —lo miraba directo a los ojos sin aceptar alejarse.
—Soy muy viejo para ti —los labios de Tonks se fruncieron, en un gesto mezclado de rabia y tristeza.
— ¿Y si no me importa?
Remus negó.
—No tengo nada que ofrecerte, Nymphadora, mereces algo mejor. Alguien que pueda cuidarte y darte la vida que mereces —contestó más tratando de convencerse él mismo que a ella.
—No quiero nada mejor. Si necesitara que me cuidaran no estaría en la Orden, no habría luchado en el Ministerio —le dirigió una mirada herida—. Sirius está muerto, Rem, en cualquier momento nos podría pasar a nosotros y no quiero morir sin haber disfrutado de un poco de tiempo con la persona que amo, no hay tiempo para ocultarlo.
—No me amas, Nymphadora…
— ¡No me llames Nymphadora, Lupin! ¡Tú no puedes decidir a quién amo y a quién no! —gritó, cada vez más dolida por las palabras de Remus—. Yo soy la que decido eso. Y yo decidí amarte a ti.
—Nadie puede amar a un monstruo. Y eso es lo que soy, un licántropo. Me transformo en bestia con ansias de sangre. ¿Tienes idea de cuánto me odiaría a mí mismo si llegara a hacerte daño? —habló con dureza, luchando por contenerse y al mismo tiempo desando dejarse llevar.
—La poción matalobos lo impide —él volvió a negar, enfriando su mirada—. Remus, mírame a los ojos y dime que tú no sientes lo mismo por mí. Dímelo y no volveré a insistir y me alejaré de ti.
Él dudó. ¿Cómo no dudar cuando esos ojos grises le llamaban y le suplicaban que les dijera la verdad? Tragó saliva y habló, sintiendo cómo su corazón se desgarraba más, si era posible, al pensar en una Tonks distante y fría. Pero era lo que debía hacer, según él.
—No te quiero, Nymphadora, eres muy joven y solo te veo como la sobrina de Sirius. Me deje llevar, pero no es nada más —hablaba lentamente, esforzándose en cada palabra tan difícil de pronunciar. Temiendo no sonar convincente, repitió—: No te quiero. Mañana me iré a una misión en los territorios de Greyback, no me busques porque puedes salir herida. Y olvídame, ¿de acuerdo?
— ¿Prefieres ir a que te maten a aceptar tus sentimientos por mí?
—No hay nada, Tonks, lamento haberte hecho creer otra cosa. Y prefiero ir a que me maten a seguir contigo.
Los ojos indignados y dolidos de Tonks los siguieron hasta que desapareció por el pasillo. Él se alejó a grandes pasos, con un nudo en el estómago y la sensación de haber arruinado su vida al salir por esa puerta. Se apoyó en la pared tallándose la cara y tratando de auto convencerse de que era lo correcto.
—Te quiero, Nymphadora —susurró casi inaudiblemente antes de salir del hospital completamente
Listo! Soy solo yo o hay alguien más que opine que Remus fue un idiota con Tonks, pero aun así lo amo (?) xD Cuestiones de la vida.
Me molesta mucho cuando las personas dicen que Tonks se deprimió porque un hombre la rechazó. Creo que eso no encaja con el perfil de nuestra Dora, si no que le dolió que Remus prefiriera arriesgarse con los hombres lobo a admitir sus sentimientos. (Porque fue a partir de saber que Tonks lo quería, que él, para evitarse dolor a sí mismo, empezó a ofrecerse para las misiones más peligrosas con tal de no ver cómo Tonks se enamoraba de alguien más) u.u Estúpido Lupin
Pero aun así lo amo, ya qué *se encoge de hombros* Aunque amo más a Sirius 3 3 Bueno, ya me callo xD
Besos enormes de parte de esta florecilla :*
