Hello! bueno, os explico... al final transformé el fic (hasta le cambié el nombre)Y cada capítulo será un one shot que tratará de un encuentro entre diferentes parejas... el chiste del fic es que sean parejas prohibidas como Hermione y Harry, Dramiones, Scor/Rose, y más Rose/James (pienso repetir con ellos porque me encantan) y parejas familiares si lo deseáis, pero claro está, si os apetece que escriba de cualquier otra pareja, tradicionales, como por ejemplo Ronmiones y esas cosas, estoy dispuesta también! asi pues, pedidme toooooodas las que queráis, yo las hago ^^
Aquí va un dramione, es el primero que escribo en toda mi vida, por lo que me ha quedado un tanto raro, pero espero que os guste :p OPINAD, PLEASEEE! ^^
Muchas gracias a 3generacionlroselily ^^ por tus siempre geniales comentarios que me animan un montón! eres lo mejorcito! :D y gracias también a N.A.R-3 y a Alastor82, me han llenado de ilusión vuestras palabras! :D os he mandado un mensaje privado explicándoos todo, pero por si no os llega, os diré que tengo pensado escribir una historia completa de James y Rose en cuantito termine uno de los cuatro fics que estoy escribiendo, y por lo tanto, tenga más tiempo! :P Mientras tanto, este fic será como os he explicado :P
Bueno, vamos con mi primer Dramione :p
Aclaración: LAS PALABRAS EN CURSIVA Y NEGRITA SON DESDE EL PUNTO DE VISTA DE HERMIONE, LAS PALABRAS SIN CURSIVA SON DESDE EL PUNTO DE VISTA DE DRACO BESITOS Y... OPINIÓN, PLEASE!
Disclaimer: Los personajes pertenecen a J.k, el argumento es mine :p
Siento su mirada, sus gélidos ojos grises como el hielo siguen todos mis movimientos.
Siento su mirada, sus cálidos y apasionados ojos del mismo color que el caramelo me taladran, siempre en mi mente.
Siento su presencia, su siempre imponente recuerdo me acompaña allá donde yo vaya.
Siento su presencia, su inocente y delicioso aroma me acompaña allá donde yo vaya.
Siento sus pisadas, su elegante porte siguiendo mis propios pasos. Siempre.
Siento sus pisadas, sus perfectas y torneadas piernas intentando escapar de mi presencia. Siempre.
Suspiro, y todavía no puedo creer que siga pensando en él de esa forma… intento calmarme, quizá sería bueno lograr refrescarme, pues ya noto el reconocible calor que inunda mi cuerpo cada vez que su recuerdo se instaura en mi mente.
Apresuro mis pasos, siguiendo mi camino hacia el exterior, quizá el fresco aire de la noche pueda ayudarme a despejarme. Tomo mi cabeza con mis manos, intentando aplacar todos esos prohibidos pensamientos en los que ella es la protagonista.
Detengo mis pasos, he llegado a mi destino. Observo el siempre hipnotizante espectáculo del agua cayendo por mis manos, jugando entre mis dedos, maravillándome de la belleza de su simpleza… Me desabrocho ligeramente la corbata, y observo con rechazo mi reflejo en el espejo... Un visiblemente acalorado rostro me devuelve la mirada, con una desagradable mueca instaurada en sus labios.
No me gusta estar así, me da un aire demasiado salvaje. Arreglo el despeinado flequillo. Recojo mi pelo en una improvisada coleta, mojo mis arreboladas mejillas y la parte posterior de mi cuello. Vuelvo a mirar hacia el lavabo, y el color del mármol vuelve a transportarme al misterio de sus ojos…sólopara darme cuenta de que todo es inútil, vuelvo a pensar en él. En el tremendo odio que siento hacia su persona, en el odio que también sienten mis allegados hacia él y su familia, en la deplorable forma en la que me trata, en nuestras furiosas miradas que no esconden más que la furia de la pasión encubierta por el odio mutuo que sentimos… Imagino recorriendo con mis labios su cuello, sus atrayentes y excitantes labios, su cuerpo… y comienzo de nuevo a acalorarme.
Observo el horizonte, procurando calmar mi mente….Mis labios se curvan en una mueca, dejando escapar un gruñido de frustración al no lograr mis objetivos. Miro hacia los terrenos y puedo ver la húmeda tierra, del mismo color que sus ojos. Me maldigo a mí mismo, y sacudo la cabeza. Cierro los ojos con fuerza, y lo primero que veo son de nuevo y como siempre, sus ojos. Esos malditos y a la vez divinos ojos. Me imagino soltando su indomable melena castaña, arrancando su túnica siempre tan perfectamente colocada, despojándola de su más preciada intimidad, que protege como si fuera su vida, y me pregunto una y otra vez si es la inaccesibilidad de lo prohibido lo que me hace día a día perder la cordura por ella…
Camino apresurada, de nuevo en los pasillos, pues es allí donde debo estar, vigilando, cumpliendo con mi labor en solitario.. El silencio y la más absoluta oscuridad se ciernen sobre el castillo, la soledad como mi única acompañante, y lo agradezco enormemente. La soledad, única amiga y compañera, la única que comparte mis confesiones y más profundos y prohibidos secretos. La única que sabe que guardo uno de los peores secretos que podía guardar, y que ello me mata por dentro, despojándome día a día de la poca cordura que me queda…
La única que tiene conciencia de que si ahora mismo esos ojos se cruzaran en mi camino, probablemente todos mis intentos por resistir a la tentación resultarían inútiles… y es que me atrae tanto, la pasión de lo prohibido…
Camino de nuevo por los pasillos, y odio. Odio es lo que corre por mis venas cada vez que la veo, cada vez que la pienso. Ese odio que me corroe lentamente las entrañas, ese odio que demuestro día tras día en su presencia… impura. Eso es lo que es ella. Esa condición, que muy a pesar de mis deseos carnales la hacen indigna de mi…de mis caricias, de mis besos… Vuelvo a cerrar mis ojos con fuerza, y me odio a mí mismo… pues necesito tenerla entre mis brazos… necesito saciar esta pasión, esa sed de sus labios, ese hambre de su cuerpo que embarga todo mi cuerpo, que me persigue allá donde vaya y no me deja ni vivir… y es que me atrae tanto, la pasión de lo prohibido…
Nuevamente, el ruido de unas pisadas me aleja de mis peligrosos pensamientos. De mis labios escapa un pequeño gritito de asombro. No puedo evitar dar un brinco, asustada por no saber quién ronda por los pasillos a esas horas. Tiro sin querer una armadura al suelo armando un escándalo que sin duda traerá consecuencias. Me escondo tras una columna a la espera de lo que pueda pasar, sin embargo, nada pasa. No puedo creerme mi suerte. Un suspiro de alivio sale de mis labios, y de nuevo siento una presencia. Una cálida y suave brisa acaricia mi cuello por detrás, haciendo que me estremezca, erizando todos y cada uno de los poros de mi piel.
Escucho sus pisadas, y se de sobras que es de ella de quien se trata. Su presencia es inconfundible, su cuerpo, su aroma me atrae peligrosamente, como si fuera un animal en celo. Cierro los ojos y aspiro profundamente… el reconocido e irresistible aroma dibuja una sonrisa en mis labios. Mi cuerpo comienza a reaccionar, y por una vez decido dejarme llevar por mis instintos más básicos. Agudizo mi oído, y sin preocuparme del ruido que hacen mis pasos al caminar me posiciono muy cerca de su cuerpo… mucho más de lo que ella puede siquiera imaginar… La oscuridad, mi eterna aliada.
Ella se asusta, llevándose las manos a sus extremadamente sonrosadas mejillas. Retrocede, y tira una armadura, dándome así la oportunidad idónea para poder colocarme justo detrás de su irresistible cabello.
La observo, pegado a ella. Está asustada, puedo notarlo. Siento su respiración acelerada, su piel sonrosada, sus mejillas candentes, el calor que desprende todo su cuerpo, el delicioso aroma de su pelo, y de nuevo me vuelvo salvaje y predecible. Me muero el labio, intentando contenerme, pero es imposible. Mis labios quedan a solo centímetros de su cuello, y aspiro con fuerza el aroma de su cuerpo. Soplo en su nuca, y siento como su piel se eriza. Mi cuerpo responde, de nuevo. Ella se da la vuelta, me mira, y la llama de la pasión se enciende en su mirada. Bien que lo se, no logra engañarme, jamás pudo. Se que está así por mí. Sonrío con arrogancia, y su mirada cambia. Sus palabras rompen el hechizo en el que ambos nos hallamos sumidos.
Me doy la vuelta, y mi corazón se dispara. Mi cuerpo comienza a mandar señales de peligro por todos mis nervios, mis músculos se ponen en tensión, mi boca se seca. Es él. Él es quien me devuelve la mirada. El dueño de esos ojos grises que me hace temblar de pies a cabeza, y que provoca en mí odio y pasión, a partes iguales. Es él quien con su desprecio y prepotencia me hace volverme despiadada y maliciosa, quien me hace soñar con lo prohibido, quien provoca que me entregue por completo a mis más básicos instintos. Mis piernas tiemblan, así como mis labios cuando me doy cuenta de que estoy atrapada, de que no tengo escapatoria. Intento pensar con raciocinio, pero todos mis sentidos están concentrados en el más básico instinto de la furiosa pasión y el deseo que siento hacia su cuerpo…
Respiro hondo, intento llenarme de cordura, de racionalidad, de fuerza de voluntad. Pero sus fríos ojos, que me observan con hambre y fiereza, me lo ponen muy difícil.
Mi labio inferior tiembla al hablar.
- Piérdete, Malfoy- escupo intentando soñar ruda. Mi voz me suena demasiado extraña después de tanto rato sin hablar. No escucho respuesta de sus labios, sin embargo puedo observar una ligera mueca en ellos que no logro identificar.
Se que la tengo en mis manos, se que no puede mas. Todo su cuerpo me está diciendo a gritos que está deseando entregarse a la furia de mis manos, al excitante juego de mis labios, al fragor de mi mirada, al fuego de mi pasión… Intenta sonar fría e indiferente, pero sus palabras no me engañan.
- Cállate, Granger.
Y soy yo quien no puede más, soy yo quien está a punto de estallar, soy yo quien con violencia la atrapa entre sus brazos, quien con fiera pasión devora sus labios, esos puros y virginales labios que no habían conocido la fiera pasión de lo prohibido que yo les estoy brindando. Y soy yo quien derriba todas sus defensas, quien la vuelve de nuevo vulnerable, yo quien la despoja de esas ropas que tanto tiempo llevo soñando con arrancar, yo quien recorre todo su inmaculado cuerpo con mi boca…
Y soy yo quien le muestra con cada caricia prohibida, con cada beso apasionado el paraíso. Soy yo quien le hace gritar con desesperación mi nombre, yo soy el motivo de sus gritos apasionados, de sus arañazos en mi espalda, de su fiera rabia, de sus enfebrecidos gemidos… soy yo el culpable de por fin haberla hecho mujer…
LOTS OF LOVE! ^^
