…Nos veremos en tus sueños nene -Buenas noches hermanito-
Aunque solo tengas pesadillas…
-•Hoshisoku•-
Capitulo 1
Aguafiestas.
-¿Confinado en una cama hasta el próximo viernes? Pero si en los Ángeles dijeron que no tenías nada- le replico Kim a Ox mientras se recargaba en el barandal de la camilla.
Maka, Soul, Kim, Black Star, Harvar y el susodicho encamillado se encontraban en una de las habitaciones de la basta enfermería del Shibuzen. Lo que pasó en la playa solo podía ser comparable con la parte inicial de un episodio en una serie de suspenso.
Ox, tirado en la arena. Black Star gritando como desquiciado frente a el. Los demás, preocupados y sin saber que hacer. Esperar ha llegar a Nevada para que Ox pudiera ser atendido por los médicos de la ciudad quizás significaría que iba ser demasiado tarde para el. De manera que lo único que quedó después de dejarlo en manos de la enfermeras de los Ángeles, era rezar para que nada horrible le hubiera pasado al castaño.
Sin embargo, y para sorpresa de todos, como a los 15 minutos les avisaron que el castaño había recuperado la conciencia.
Después de varios exámenes médicos que duraron hasta la madrugada, Ox fue dado de alta.
Aun así, ni a Sid ni a Nygus los convencía el resultado, siendo que cuando trajeron al hospital el pobre cuatro ojos apenas si podía respirar. De manera que en cuanto pusieron un pie en Death city, Ox fue llevado rápidamente a la enfermería del Shibuzen. Y las reacciones negativas no se hicieron de esperar.
-¿De menos los médicos saben en donde esta esa cosa?- pregunto Maka
-Hasta ahora nadie ha visto a la criatura que, según Black Star, se metió por la planta de mi pie- les explico Ox al resto -Y eso que me hicieron suficientes tomografías como para mutarme con los rayos X-
-¿Estas seguro de que no nos estas jugando una fea broma?- le pregunto Soul a su amigo.
-¡¿Acaso crees que jugaría con algo como esto? Yo vi entrar a esa asquerosa sanguijuela en su piel- les respondió Black Star molesto.
-¿Y la viste entrar tu Ox?- volvió a preguntar Kim.
-No lo se, lo ultimo que recuerdo fue el haber visto a la sanguijuela atacar a Black Star, de ahí todo esta bastante negro-
Silencio absoluto, no había nada mas que comentar al respecto.
Todos estaban algo nerviosos, y obviamente que el cuatro ojos era el que más lo estaba. A pesar de que se sentía completamente normal y no tenía ningún indicio de la presencia de… lo que fuera esa cosa, algo similar le había pasado a Soul con la sangre negra. Y todo el mundo sabía que había sido un intento de la bruja Medusa para volverlo loco.
-Supongo que, solo será cuestión de esperar- dijo Harvar en su típico tono monótono para romper un poco el incomodo silencio.
-Aunque suene mal, tienes razón en eso…- repuso Maka.
-seeeeeeñññññÑÑÑÑÑOOOOOOORRR OXXXXXXXXXXXXXXXX- se escucho de repente una voz que venia gran velocidad desde abajo de las escaleras hacía arriba, donde quedaba la enfermería.
Una ráfaga de viento salió de la nada, abriendo la puerta de una manera tan imprudente que casi aplasta a Soul y a Maka. Soul hizo un salto mortal protegiendo a su camarada mientras que un chico y una chica entraban rápidamente la habitación.
-Maka sensei, Soul sensei ¡Vinimos corriendo en cuanto nos enteramos!-
-¿Lalo, Nadja? ¿Qué hacen aquí?- pregunto Soul mientras trataba de sacarse la impresión.
-¿Pues a que cree que vinimos? Venimos a exorcizar al señor Ox-
-¡¿Perdón?- exclamo el mencionado mientras se levantaba los anteojos -Pero yo no estoy posesio…-
-No se preocupe, la sacaremos esa cochinada del cuerpo en menos de lo que canta un gallo- acto seguido, Lalo se subió a la camilla, se puso en cuclillas frente al castaño y comenzó a jalar a Ox de la camisa mientras lo zangoloteaba -¡SAL DEL CUERPO DEL SEÑOR OX MALDITO ENGENDRO DEL MAL! ¡Te lo ordeno en nombre del Dios que este mas cerca en este momento!-
-¡AYUDENME!-
-LALOOOOOOOOOOOOOOO-
Cinco segundos después, Lalo estaba tirado en el piso con una enciclopedia encajada en la cabeza.
-Umh, sensei- dijo Nadja con algo de timidez -¿Realmente era necesario que le rompiera el cráneo?-
-Algunos hombres se ponen insoportables, es por eso que hay veces que debes de aplicar correctivos-
-Gracias al cielo, estaba comenzando a pensar que iba a matarme… O en su defecto a enterrarme un crucifijo-
Aquellos dos chicos eran los mas nuevos en sumarse al bote de chimpances que Maka y Soul tenían como amigos.
A medida que Maka, Soul y sus amigos iban creciendo, llamaban la atención de no solo del Shinigami sama, si no también de los maestros, quienes decían que cuando se graduaran se iban a volver los mas grandes técnicos y armas que hubiera hecho el Shibuzen.
Esos comentarios llevaron al Shinigami sama a percatarse de un minúsculo detallito pero que se iba a volver bastante importantito cuando fuera su momento: cuando Maka y sus amigos se graduaran de la academia, iban a perder al Spartoi. Por eso el Shinigami sama decidió reclutar al técnico y al arma más fuertes de las generaciones sucesoras a las de Maka y ponerlos a ambos bajo la tutela de la primera generación, solo para probar si su plan para formar un segundo Spartoi funcionaba.
Los elegidos fueron Lalo y su arma, Nadja.
Eduardo Gutiérrez, mejor conocido como Lalo entre los allegados, era un chico moreno, delgaducho y bajo de estatura con un pelo negro largo que la tapaba toda la nuca. Siempre vestía pantalones de mezclilla, una camisa de botones desabrochada, una camisa blanca debajo de esta y el mismo par de sandalias de plástico, toda la indumentaria acompañada de un par de lentes con los vidrios color ambar.
Había ingresado al Shibuzen apenas medio año atrás, pero ya se había ganado cierta fama en la escuela; todos decían que Lalo no podía ser atacado por la locura por que ya estaba loco. Apenas tenía 10 años y ya era un excéntrico en toda la extensión de la palabra, de hecho, era muy habitual verlo caminar por los pasillos con las manos mientras leía alguno de sus librejos de ciencia ficción con los pies.
Aun así, los maestros no podían quejarse de sus excentricidades, con todo y lo loco era muy respetuoso, siempre hablando de usted con sus superiores y mostrando respeto frente a toda la gente sin ser hipócrita.
Lo malo era que todo el mundo si era hipócrita con el. Aunque Lalo era muy inteligente y de cierta manera a los de su salón les parecía una persona… curiosa, nadie quería ser visto con el friki de la escuela como técnico.
Por otro lado, Nadja Kasim, tenía 12. Era una chica con una tez más de color arena que morena, con unos ojos verdes enormes que hacían sentir que trataban de hipnotizarte. Tenía una complexión muy delgada y sin muchos atributos a la vista, con una estatura bastante considerable, si no por decir mucho mas alta que una chica de su edad. Llevaba una indumentaria igual casi todos los días, sandalias de madera, pantalones de mezclilla color gris, una blusa larga que parecía vestido color azul celeste y un hiyab* negro con cuadritos cubriéndole toda la cabeza con excepción de la cara.
Nadja ingresó al Shibuzen un año antes que Lalo, pero no había encontrado técnico hasta que el moreno dio el primer paso dentro de la academia. Las razones del por que eran dos muy sencillas.
La primera, y la inicial, era que intimidaba a la gente que trataba de acercársele. Sus ojos verde agua marina tenían una expresión muy helada y cada que alguien se dirigía hacia ella para hablarle, se le quedaba mirando a la cara de manera que el interlocutor se sentía al frente de un huevo de kishin. Acompañando eso a hecho de que casi no le dirigía la palabra a nadie y a la altura que tenía, hacia que todos a su alrededor huyeran despavoridos.
Lo que secundaba a su mirada intimidatoria era su boca floja. Le era imposible guardar un secreto, suyo, tuyo o de todos, y mientras más vergonzoso, más rápido lo propagaba. Lo peor de todo era que Nadja no lo hacia por malvada, si no por que simplemente le era imposible hacerlo, el que mas tratara de guardar algo era directamente proporcional a la multitud que iba a estar frente a ella cuando abriera la boca.
No había que explicar que la gente de su grado no le tenía confianza, y a pesar de que era una persona muy tranquila y dulce de carácter, había perdido a muchos posibles técnicos por culpa de esas fallas.
Fue por eso que cuando Lalo y Nadja se conocieron, le fue imposible abrir la boca para poner en vergüenza al moreno. El chico llamaba la atención por si solo y mas por que cuando la vio por primera vez se paro sobre una pila de libros para poder darle un saludo con la mano mientras se doblaba para poner los pies sobre su cabeza, diciendo que así se saludaba en otros planetas.
Aunque ambos se llevaban bien como arma y técnico, era obvio que tenían que aprender muchas cosas antes de ser parte oficial del Spartoi. Lalo, entre ellas, debía de aprender a dejar de ser tan inoportuno.
-Sensei, ¿era necesario el librazo?-
-Lalo, es necesario que te controles. Ox esta bajo vigilancia medica y no sabemos que es lo que tiene, cualquier perturbación podría hacerle algo- le respondió Maka.
-¿Se refiere a que podría hacer enojar al alienígena ese que se le metió y provocar una masacre? Me hace recordar a una película parecida en donde a la gente se le metían parásitos de ese tipo que después de madurar, abrían a su contenedor como una nuez y salía con un chirrido agudo de entre los intestinos de la victima- explico el chico -Era totalmente genial… Más por que el alienígena era contagioso ¿Qué tan contagioso creen que sea lo que agarro al señor Ox?-
Ox comenzó a gritar y jalarse el cabello, Black Star se fue corriendo al baño gritando que necesitaba desinfectante, los que estaban en la habitación comenzaron a retroceder y esta vez el librazo que recibió Lalo vino por parte de Kim Dielh.
XsXsXSXsXsXsXs
Esa noche, con excepción clara de Ox, todos estaban en la casa de Death the Kid.
Desde antes de irse a la playa, los muchachos habían quedado de acuerdo en ir a celebrar el cumpleaños número 14 de Black Star en la residencia del shinigami menor, y después del incidente en la enfermería, todo el mundo había ido para allá. Tenían que agradecer que hubiera sido así, al menos ingerir una cantidad industrial de patatas fritas con dip había hecho que Black Star olvidara todo lo referente a alienígenas parásitos.
-Era necesario que desarreglaras los platones- menciono el shinigami mientras miraba con desdén a Black Star -Tarde horas en hacer que esas cosas me quedaran simétricas-
-Son papitas, de todos modos la gente se las va a comer- le respondió el chico de pelo azul mientras se tragaba otro bonche de patatas -Además, soy el festejado, tengo derecho- le replico el pelo azul.
-Si veo que te das ese derecho Black Star. Nadie más esta comiendo como cerdo a parte tuya-
-Oh genial, ¡papas fritas!- exclamo Kilik de manera repentina antes de empinarse el platón contra la boca y tirarlo al lado de el.
-Oye viejo, ¡no te acabes los nachos!-
-Como quieras, pero las bolas de queso son mías-
Kid solo miraba conmocionado a ambos comer frituras como si fuera el fin del mundo mientras las charolas salían volando al frente suyo. Soul solo se acerco con su vaso de soda para ver a Kid molesto y frunció la boca.
-Hey, dejen algo para el resto del planeta. A este paso se van a acabar todas las botanas de Nevada-
-¿Y efo que? Tefgo hambfre-
Al otro lado de la habitación, la música sonaba a todo volumen. Las hermanas Thompson y Tsubaki bailaban al ritmo de "Better, Faster, Stronger" mientras Chrona permanecía en estado estático al frente de ellas.
-Únase al ritmo Chrona sempai- dijo Lalo pareciendo de manera repentina.
-Es que no se como bailar…- le respondió tímidamente Chrona.
-No me sorprende, tu nunca sabes nada- exclamo Ragnarok saliendo de su espalda -Tu solo ponte a hacer lo que te dicen, estoy aburrido como ostra pegada a una piedra-
-No se preocupe, si no sabe bailar yo le enseño- exclamo Lalo apuntándose a si mismo.
-¿Sabes bailar?- pregunto Chrona.
-No en realidad, pero no se necesita saber bailar para moverse al ritmo de la música de Daft punk-
Lalo tomo a Chrona de la mano y comenzó a moverse junto con el pobre asexuado de un lado a otro y tratándolo como si fuera una banderola. Se podía ver que Chrona estaba atrapada, de nuevo, en una de esas incomodas situaciones en las que no podía decir que no, y la loca actitud de Lalo no servía de nada por que el tendía a tomarlo todo a la ligera. El pobre asexuado estaba comenzando a marearse por tanta voltereta y de verdad necesitaba que Maka viniera a su rescate en ese momento.
Pero Maka estaba más ocupada resolviendo otro asunto mientras mantenía la cabeza metida en el refrigerador.
-Pero que aborazados ¡¿Ya se acabaron la soda?-
-Imposible- exclamo Kim -Había como tres botellas de 3 litros hacia como medio segundo-
-*BURP*- se les salió a Pot of Fire y Pot of Thunder.
-Tenía que ser- exclamo Jackie con una gota de sudor en la sien.
-Creo que no queda de otra más que decirles a los otros que los gemelos se acabaron la bebida- dijo Harvar en su tono monótono de siempre.
Tenían suerte de que el shinigami lo tomara mejor que con lo del plato de frituras, las cuales por cierto, ya se habían acabado.
-¿Quien se apunta ir por mas?- pregunto Soul con una mano en el bolsillo.
Nadie quiso responder.
-Que Kid vaya por las cosas- exclamo Black Star desde su asiento.
-¡Black Star!- exclamo Tsubaki
-¿Y por que yo? ¡Si se supone que ustedes se acabaron todo!-
-Tú eres el anfitrión-
-Tiene lógica- exclamo Soul.
Kid se llevo la mano a la frente. De verdad que ha veces sus amigos eran demasiado abusivos.
-Vamos Kid- le dijo Patty -De todos modos todavía tenemos que pasar a la pizzería-
-Y de paso aprovechemos para comprar también los huevos y el cereal-
-No se apure Sr. Kid, si quiere yo y Nadja lo acompañamos-
-Yo también- dijo Harvar -No tengo nada más interesante que hacer-
Kid comenzó a recoger dinero de todos y salió con el pequeño sequito mientras la música seguía a todo volumen.
-Aun no se por que me ofrecí a dar la fiesta en mi casa-
-Por que es ahora la única residencia en donde cabemos todos- le respondió Harvar.
Y tenía razón, ahora ya era demasiados para caber en la pequeña sala de Soul, o en la casita de Black Star, o en cualquiera de los apartamentos de los demás.
-Creo que a la próxima hacemos la fiesta en el patio del Shibuzen para que no le desarreglen la casa Kid sempai- le dijo sonriente Nadja.
-Creo en eso tienes razón-
-Hablando del Shibuzen, por que no vamos de una vez por el sr. Ox. Nosotros nos estamos aquí divirtiéndonos mientras el esta encerrado como animal salvaje en la enfermería del Shibuzen-
-Lalo, no podemos hacer eso, tú mismo lo viste- lo reprendió Liz -Según Black Star se le metió un parasito y todavía no sabemos que le podría provocar-
-Dudo que un rato sentado en el sillón mientras ve a todos los demás le provoque un daño irreparable. Podemos pedir permiso para llevarlo solo un momento-
-No creo que nos dejen Lalo- le repuso Harvar.
-No perdemos nada con intentar- agrego Nadja en defensa de su técnico.
Los demás se vieron entre ellos y Kid encogió los hombros.
-Vamos pues, de todos modos dudo que se mueran por 5 minutos que nos retrasemos en ir por papas fritas-
-Eso, o entre Kilik y Black Star se acabaran nuestra despensa jijijiji- dijo Patty con una sonrisa de oreja a oreja.
A Kid le salieron líneas moradas en la sien, con ese par en su casa el que pasara eso podía ser probable.
XsXsXsXsXs
Se uno con la oscuridad, aguanta la respiración, define en tu mente a tu rival, deduce sus movimientos y espera el momento oportuno para atacar…Entonces podrás matarlo antes de que se de cuenta. Esas son las reglas del asesino.
Mientras Kid y los demás cerraban la puerta de la casa, dos sombras de la misma altura los observaban. En cuanto el shinigami y su sequito abandonaron la residencia, las dos sombras se subieron al tejado y abrieron una reja de ventilación, metiéndose dentro del ducto de una manera acrobática y colándose a la casa sin hacer ruido alguno.
XsXsXsXsXsXsXs
-Solo por un segundo Nygus sensei, por favoooooorrrrrrrrr-
-Ya te lo dije Lalo, Ox Ford no puede abandonar la enfermería hasta que sepamos que es lo que tiene- le dijo Nygus al susodicho mientras checaba de reojo una revista con el titulo de "Caras huesudas".
-¿De menos podemos pasar a verlo?- exclamo Nadja.
-Ya pasaron a verlo hoy Nadja, y armaron un escándalo. Además, tiene que descansar, mañana le vamos a hacer exámenes-
-¿Que sucede?- pregunto una voz ronca detrás de ellos.
El olor a cigarro era inconfundible, así que los chicos no debieron siquiera voltear para saber que se trataba de Stein. Al lado de el estaba Spirit, el padre de Maka. Al parecer ambos se habían quedado arreglando algunos de los papeles de la oficina y se habían quedado hasta tarde haciendo guardia junto con Nygus.
-Son los muchachos, están insistiendo en quererse llevar a Ox fuera de la enfermería- les contesto el arma mientras cerraba su revista.
-Bueno chicos, ya les dijeron que no. ¿Por qué no mejor se van y regresan mañana? ¿Que no se supone que estaban festejando el cumpleaños de Black Star?- dijo Stein
-Ahora ya entiendo por que no quiere que lo saquemos del instituto. ¡Lo que pasa es que usted quiere disecarlo!- exclamo Lalo apuntando acusadoramente a Stein.
-Hay Lalo- dijo Liz llevándose la mano a la frente
-Muchacho, pero que tonterías estas diciendo- lo regaño Spirit.
-No es mala idea…-
-¡Stein!- le grito Spirit.
-Piénsalo, si no hemos visto que es lo que lo esta aquejando quizás es por que esta mucho muy adentro de el. A lo mejor si lo abrimos, esa cosa salta o algo por el estilo…-
-¡Ya deja de estar diciendo atrocidades, no vamos a abrir al niño!-
Un sonido fuerte dentro de la habitación de Ox alerto a todos los demás, parecía como si alguien se hubiera caído y golpeado contra el suelo. Pensando que se podría tratar de Ox, Nygus camino hacia la puerta y se metió a la habitación. Ahí pudo ver a Ox en piyama, parado de espaldas en el filo de la ventana.
-¿Ox?-
-Muchacho, ¿que rayos estas haciendo? Bájate de ahí en este instante-
Ox volvió la cabeza hacia Nygus y le sonrió con una mueca muy macabra. Al verlo, los demás retrocedieron al sentirse amenazados y el chico salto sin darles mas avisos. En ese instante todos corrieron a la ventana, preocupados por que se hubiera lastimado, sin embargo, su respuesta de "alivio" les vino en forma del mismo muchacho en piyama corriendo a gran velocidad por la pared del edificio para llegar al techo. Todos estaban atonitos.
-Vaya- exclamo Lalo mirando hacia arriba -No sabía que el Sr. Ox podía treparse a las paredes como el hombre araña-
-No puede- dijo Harvar.
XsXsXsXsXsXsXsXsXs
-Como se están tardando en traer la comida- exclamo Black Star.
-Bueno, tendrías menos hambre si no te hubieras acabado la botana- exclamo Soul molesto.
-Pero si no me hubiera acabado la botana tendría más hambre-
-Eso me recuerda a una paradoja del queso grullere, que dice mientras más agujeros tiene mas grande debería de ser el queso, pero los agujeros no pueden ser llenados con queso, así que mientras mas queso, menos queso-
-No entendí un carajo- exclamo Ragnarok.
-Jackie, creo que no es momento para eso ahorita. Por que no mejor encendemos de vuelta la música y bailamos un poco, a lo mejor se nos disipa un poco el hambre-
-Bueno chicos, en lo que ustedes discuten yo iré al tocador- dijo Maka mientras se arreglaba la ropa.
Maka se alejo de sus amigos y camino dando pasos grandes por los largos pasillos de la mansión de Kid. Finalmente la rubia dio con el tocador y con el papel de baño simétricamente doblado para que se no se viera muy mal acomodado. Maka hizo una mueca. Había veces que le preocupaba la obsesión por la simetría de su amigo el shinigami, mas aun por que al asomarse al espejo se dio cuenta de que le había rallado los bordes al jabón en forma de oso panda de Patty para que no se viera que estaba a medio uso.
-Ese Kid, pero si no fuera como es creo que jamás lo hubiéramos convertido en amigo nuestro… - pensó la rubia.
Maka saco un cepillo de su bolso, se quito los listones que le sostenían el pelo y abrió la llave del agua. Fue se volvió hacia el espejo que vio a alguien comenzar a materializarse justo detrás de ella, tapándole la boca rápidamente con una mano y sosteniendo con fuerza sus muñecas contra su espalda con la otra.
XsXsXsXsXsXsXsXs
-El reproductor no enciende- exclamo Kilik.
En ese momento se fueron las luces.
XsXsXsXsXsXsXsXsXsXs
Aun con la poca luz, Maka podía ver a su captora.
Era una niña, más o menos de la edad de Lalo, de largo cabello negro atado en dos coletas y con un kimono corto rojo hasta sus rodillas de mangas largas; el fleco del cabello le tapaba los ojos. Para ser tan pequeña y delgada la sostenía con mucha fuerza. Casi sentía que la mano que le sostenía la boca quería tronarle la quijada.
Maka escucho el sonido de un par de zapatos de madera caer en el azulejo del baño y a otra persona apareciendo lentamente justo al frente suyo. Era completamente igual que la niña anterior, pero en vez de tener su cabello atado en dos colitas, esta la tenía atado en una sola cola de caballo. La segunda chica metió la mano dentro de una de las mangas de su kimono, saco un kunai y se lo puso contra el cuello a la rubia.
La pobre chica no podía hacer otra cosa más que balbucear en la mano de su primera captora.
Continuara…
*El hiyab es el pañuelo que las mujeres islamitas utilizan para cubrirse la cabeza a modo de velo, esto por una antigua tradición que dice que la mujer solo puede desvelarse frente a un hombre que tenga los suficiente cojones como pa' mantenerla a ella y a sus hijos XD. Actualmente su uso varía dependiendo del sitio del país islámico en donde estés, hay lugares en donde debes llevarlo acompañado de un vestido especial y en otros no. Países laicos se debaten si deberían permitirse en las escuelas o no -.-U.
