: Gracias por comentar! Me alegro que te haya gustado, espero que te guste este capítulo ;)
Guest: Don't worry, your spanish is pretty good ;) I'm glad you liked the beginning, and I'm thinking about Quinn keeping the baby ... Seeing them together and like mothers... it would be sweet, don't you think? Thanks for the review and I hope you like this chapter!:)/ No te preocupes, tu español es bastante bueno ;) Me alegra saber que te haya gustado el comienzo, y estoy pensando en hacer que Quinn se quede con el bebé... sería muy tierno verlas como madre, ¿Verdad? Gracias por comentar y espero que te guste este capítulo! :)
NayNayRiversss: Me pone más que contenta que a ti también te haya gustado la historia, y sí, eres como yo... yo también amo a Quinntana y Brittana :) Estoy considerando esa opción de hacer que Santana se hiciera cargo del bebé jajaj espero que te guste este capítulo! gracias por comentar! beso!
gaby2307: cuál es tu one-shot? Me gustaría leerlo jajaj Afortunadamente este capítulo es más largo que el anterior.. espero que te guste! gracias por comentar y me alegra saber que te haya encantado :)
ThityLoveGlee: Gracias por tu comentario :) y sí, tengo en mente hacer que de a poco Quinn sienta algo por alguien.. tal vez Quinntana se de pero mucho más lento... capaz que lo haga intrigante eso, más teniendo a una Quinn con tentaciones de lo que debe ser estar con nuestra latina :O Espero que te guste este capítulo :)
Eraygoza:Gracias por tu comentario! Espero que pienses lo mismo de este capítulo ;)
Genteee! Gracias por la buena onda y por comentar! Espero que este capítulo les guste, es más largo que el anterior. Para ser honesta, no me contentó mucho cómo quedó... pero espero mejorar pronto! Tengo que admitir que hacía bastante que no escribía y todavía tengo la forma de escribir a lo 'Skins', por lo tanto.. me cuesta adaptarme al modo 'Glee' :S Así que lo lamento si no les termina gustando! Tal vez me lleve tiempo adaptarme.
Estoy muriendo de ganas de saber qué van a hacer con Quinntana en la serie, espero que le den un poco de lugar por lo menos... sé que habían dicho que sólo había sucedido eso como 'diversión', pero creo que Santana se merece algo serio... ¿Ustedes qué opinan? A mí me gustaría verlas juntas.. ya que parece que Brittana no va a volver :(
En fin... como siempre digo, NO ME PERTENECEN LOS PERSONAJES
Pude ver cómo Santana se había paralizado en la puerta de su habitación. Tal vez en otro momento de mi vida lo hubiera gozado muchísimo saber este secreto de ella, pero creo ahora mismo no me encontraba en condiciones como para extorsionarla, ¿Verdad? No. Ella me estaba ayudando con mi gran secreto, así que yo no podía hacer nada. Nos encontrábamos en la misma situación.
-¿De qué estás hablando Fabray? –Me di cuenta de que la vieja Santana había vuelto en ella, se mostraba a la defensiva.
-Sé que estás con Brittany –le respondí y vi el shock en sus ojos, su boca se abría y se cerraba una y otra vez sin saber qué decir.
-Creo que deberías irte –me respondió y por un momento me arrepentí de habérselo dicho de esa forma, tal vez ella creyó que ahora iba a destruirla.
-Santana… espera –caminé hacia donde estaba ella. La morena se encontraba dándome la espalda con su mano en el picaporte de la puerta del dormitorio, esperando que me fuera –como yo confié en ti, tú debes confiar en mí –le dije la verdad mirándola, esperando que elevara su rostro y pudiera notar la sinceridad en mis ojos. Al ver que ella no iba a hacerlo, me acerqué un poco más y coloqué mi mano sobre su cintura –creo que deberíamos reconstruir nuestra amistad… y para ello no debemos ocultarnos nada
-¿Cómo sé que tú no vas a cagarme, Fabray? –esos ojos chocolates me miraron firmemente examinándome y lo único que pude hacer fue sonreírle.
-Vas a tener que confiar en mí López, acaso ¿Yo no hice lo mismo contigo? –le respondí y ella suspiró. Era la verdad, a mí no me había quedado otra alternativa que confiar en ella y ahora Santana se encontraba en la misma situación. Si una decidía cagar a la otra, nos íbamos a destruir a ambas porque las dos sabíamos nuestros secretos.
-Tienes razón –ella me admitió y volví a sonreírle logrando que ella se relajara y confiara en mí. Las dos nos dirigimos nuevamente en su cama en silencio. Una o la otra iba a empezar con las preguntas… y antes de que ella me cuestionara respecto a lo del embarazo, decidí preguntar acerca de su relación con Brittany.
-¿Brittany no está de novia con Artie? –le pregunté mirándola confundida y me di cuenta que había metido el dedo en la llaga, porque Santana soltó un largo y profundo suspiro y se tiró sobre la cama con los ojos cerrados.
-Es… complicado –me respondió. Decidí esperar unos segundos para darle el tiempo necesario y así poder hablar bien. Total, teníamos toda una noche para contarnos todo –Yo sé que quiero estar sólo con ella, pero tú sabes cómo es Britt… -me miró a los ojos –no es partidaria de la monogamia y… -Santana quitó su mirada de mí y frunció el ceño –la verdad no sé qué ve en esas ruedas, es un estúpido inválido –
-Santana –la interrumpí porque creí que estaba siendo bastante racista con eso.
-Lo sé, lo sé … no puedo evitar reaccionar así cada vez que pienso en él… en ella –Santana me confesó y volvió a soltar un suspiro frustrado.
-¿Pero ella sabe que lo está engañando contigo? –le pregunté porque sé cómo es Brittany, no quiero ser malvada… pero la mayoría de las veces ella no entiende las cosas.
-Creo que sí –ella me respondió y se inquietó al ver que fijé mi mirada en ella –no lo sé Quinn
-¿Y tú estás contenta en ser la segunda? –sé que mis preguntas son bastante hirientes pero quiero hacerla recapacitar un poco. Ella no se merece ser la segunda opción de nadie, ninguna persona lo merece.
–la verdad… que no sé qué es lo que tenemos… y en cierto sentido me asusta –Santana comenzó a hablar y nuevamente se quedó en silencio. Pude presentir lo nerviosa que estaba y lo mucho que le costaba expresarse. Ella siempre fue así –sé que no quiero compartirla… pero tampoco quiero dejarla –hizo una nueva pausa –simplemente no podría…
-¿Cuánto hace de esto? –me sentí intrigada. Por segunda vez sentí envidia al ver en los ojos de Santana cuánto amor fluía en ellos. ¿Quién diría que Santana López sería tan romántica y capaz de querer tan profundamente a alguien? La verdad que este día me llevé con varias sorpresas. Ojalá tuviera a alguien capaz de amarme de esa manera.
-Hace… bastante –Santana quería zafar de mi pregunta pero elevé mi ceja mirándola fijamente, haciéndole saber que conmigo no podía hacerse la viva y que tenía que responderme –hace… cuatro meses
-¡¿Cuatro meses?! –solté mi tono de sorpresa ante lo que acababan de escuchar mis oídos. Osea, ellas estaban juntas mientras Santana anduvo con Puck… y antes de que Brittany estuviera con Artie –Osea que –
-Sí, estuvimos juntas mientras nosotras estábamos con otras personas… -Santana me confesó y nos quedamos por un momento en silencio.
-Y ahora… -no tenía idea de lo que iba a preguntarle. En realidad quería saber muchas cosas, pero no creí que era el momento apropiado para hacerlo, así que decidí por preguntar algo más simple -¿Cómo están las cosas?
-Perfectas –me respondió pero pude notar que era mentira así que volví a mirarla. Sabía que cada vez que sus ojos me esquivaban era porque ocultaba la verdad. Santana era tan simple para estas cosas… siempre fue muy transparente y le costó horrores mentir –está bien, está bien… no hace falta que me mires así Fabray
-Entonces dime la verdad… si sabes que no voy a hacerte nada malo
-No lo sé… últimamente peleamos bastante –admitió pero volvió a quedarse en silencio. Ugh, esta chica hay que sacarle información con un tirabuzón.
-¿Por?
-Yo… no quiero que esté más con Artie, ni con nadie… solamente conmigo, pero Britt me dijo que nos ama a los dos por igual y que no puede decidirse por ninguno de nosotros dos –Santana me contó mientras miraba el techo de su habitación. Yo no podía creerlo. No me esperaba que Brittany, la chica más tierna y dulce que existía en el planeta fuera tan egoísta en este aspecto.
-La amas ¿Verdad? –le pregunté haciendo que me mire nuevamente a los ojos con un poco de shock por unos segundos, luego vi cómo sus ojos se ablandaron.
-Sí –me contestó con su voz muy baja que apenas pude oírla. Sonreí ampliamente no pudiendo evitar la ternura que me había causado Santana.
-Awwww quién diría que Santana López podría llegar a ser –
-No! Ni se te ocurra decir lo que estás pensando… soy una perra, malvada y sarcástica porrista, por lo que debería causar miedo y no ternura Fabray –ella reaccionó antes de que yo pudiera terminar con mi frase, pero me di cuenta que detrás de esas palabras ella estaba sonriendo y trataba de ocultar su rubor de sus mejillas. Solté una risita y luego ella se retiró de la cama.
-¿Tienes hambre?
-Sí, muero de hambre… podría comerme a un elefante pero sé que mañana tenemos práctica y debemos correr kilómetros… así que ¿Qué tienes ganas de pedir? –le pregunté mientras buscaba mi celular para marcar el número de algún delivery. Giré mi cabeza para mirarla al no escuchar ninguna respuesta.
-Nu-uh Fabray… -Santana tenía su mano en la cintura y con la otra me negaba con su dedo índice a lo que estaba por hacer. Fruncí el ceño ante esto –tú y yo… vamos a cocinar
Eso me respondió antes de bajar por las escaleras, dejándome con los ojos abiertos. Creo que Santana no estaba consciente de lo que acababa de proponer. La última vez que intenté cocinar fue para hervir un par de verduras y eso terminó quemando la olla y tuve que tirar toda la comida.
-Lucy Fabray te estoy esperando! –Suspiré y lentamente me dirigí hacia donde estaba ella.
-Ahí voy! Dios… sólo calma un poco tus hormonas López –le respondí ya casi bajando completamente de las escaleras, encontrándome con un muy buen paisaje. '¿Qué? No Fabray, no puedes pensar que …' en ese momento Santana se encontraba agachada buscando alguna fuente como para colocar la comida, permitiendo que la pollera de Cheerios se elevara y mostrase casi todo su trasero, 'te encantaría agarrar- NO' Tuve que sacudir mi cabeza al ver que Santana se había parado y su rostro se volteó para mirarme con una sonrisa pícara al descubrir lo que estaba haciendo.
-¿Vas a ayudarme o pretendes seguir admirando mi trasero? –Santana me pregunto y enseguida caminé hacia donde estaba ella para ayudarla. 'Ugh, Fabray qué te está ocurriendo!' mi mente me autocriticaba y con toda razón. No puedo pensar esas cosas de mi amiga, no es sano ni tampoco es correcto.
Está mal.
Eso dicen.
…
..
.
-Booya! –Santana celebró al ver el resultado que obtuvo con la comida. Sí, su resultado… porque yo prácticamente no hice nada… sólo alcanzar los ingredientes. Decidí mantenerme alejada de la cocina por si acaso.
-Huele riquísimo! –dije sonrientemente mientras me sentaba a su lado esperando a que me sirviera.
-¿Qué sería esto que acabamos de cocinar? –le pregunté mientras ella encendía la televisión para acompañar la cena.
-Tacos… es una comida que siempre nos hacía mi madre, ¿Te gusta? –me preguntó y asentí inmediatamente.
-Riquísimo… aunque algo bastante picante –le respondí buscando el vaso con agua y ella se rió. Nunca me iba a esperar diciendo esto, pero… tiene una risa muy contagiosa y adorable. Creo que … estoy feliz de tener una amiga y de que sea ella. Nunca pensé que Santana podía ser tan… amable y considerada con los demás. Ahora entiendo por qué Brittany decía que ella no era tan mala como aparentaba. No quiero ni imaginarme cómo debe ser con ella.
-¿En qué piensas que estás tan sonriente Fabray? –su pregunta me descolocó. Seguramente se sintió observada por la forma en que la estaba mirando, cariñosamente obviamente.
-Nunca nadie me cocinó… -dije apenas susurrando, fijando mi mirada en mi plato de comida tratando de que el rubor de mis mejillas no se notaran.
-¿Qué? ¿En serio me lo dices? Ni siquiera Puck… o Finn? –pude notar la sorpresa que se reflejaba en el tono de su voz y negué con mi cabeza –bueno… me alegro de ser la primera entonces… si quieres podemos volver a repetir esto, pero eso sí… vas a tener que cocinar de verdad Fabray
-Dale, acepto… nose por qué todavía insiste con que cocine… estoy empezando a creer que quieres quedarte sin hogar –le respondí honestamente y ella se rió una vez más.
-No seas exagerada, ya te pareces a Berry! –me dijo riéndose, contagiándome a mí también –Igual, sé que por más que seas inútil en la cocina… conmigo vas a aprender Quinn… ya vas a ver –me dijo sinceramente, y sentí una sensación en mi pecho, una buena sensación.
-Santana… Gracias –le agradecí y me arriesgué a tomar su mano que estaba sobre la mesa. Por un instante vi cómo ella se había tensado, pero luego se relajó brindándome una sonrisa. Pude apreciar su piel tan… suave, y aunque no quería, tuve que retirar mi mano de la suya.
-¿Qué has hecho con la verdadera Fabray? –me bromeó y revoleé los ojos antes de que ambas volviéramos a comer.
Alguien creía en mí. Ella tenía fe en mí.
Sé que es algo muy sonso, porque hablamos de cocinar… pero significa bastante para mí.
[NOTICIA DEL MOMENTO: LA CANTANTE COLOMBIANA, SHAKIRA Y EL TALENTOSO JUGADOR DE FÚTBOL PIKÉ YA SON PADRES!]
Tanto Santana como yo, cuando escuchamos lo que la televisión nos miramos mutuamente, claramente la incomodidad se había apoderado en el ambiente. La morena enseguida apagó el televisor y aclaró su garganta antes de hablar.
-Eh… ¿Qué quieres hacer? Podemos mirar una película… pedir helado –
-Ya es demasiado tarde, creo que deberíamos ir a dormir… mañana nos espera un día muy agitado –le respondí y ella no se molestó en discutir con lo que yo había propuesto, tal vez se había percatado de mi cambio de humor y me había entendido. En silencio nos dirigimos hacia su habitación y… el pánico se apoderó de mí. ¿Íbamos a dormir juntas? En… la misma cama? Igual… eso no significaría que tendría que suceder algo, ¿Verdad? No, claro que no. Aparte… dudo que Santana se sienta atraída por mí.
-¿Va-vamos a dormir en la misma cama? –por primera vez en mi vida tartamudeé.
-¿Qué? ¿Estás loca Fabray? –Santana se volteó para mirarme y luego siguió buscando un par de sábanas y almohadones –Como verás… a mí me educaron bastante bien, así que… yo voy a dormir en el sofá abajo… tú duermes aquí –ella me dijo antes de que se fuera de la habitación.
-No –nose qué es lo que hizo que me negara ante esto. Creo que mis hormonas están jugando conmigo, ya que ahora me siento muy sensible y no quiero dormir sola. Santana giró para mirarme con su rostro algo confundido –Yo… no quiero dormir sola –admití y vi su cara de horror.
-No estás sola… Brittany se olvidó su peluche, podrías dormir con él –la morena reaccionó y arrojó el pato de peluche sobre la cama. Luego se retiró inmediatamente antes de que yo pudiera detenerla. Tragué saliva e intenté calmarme. ¿Por qué estaba tan sensible? Siempre dormí sola durante toda mi vida, ¿Por qué quería dormir con Santana ahora? Ugh. Esto era frustrante.
Me coloqué el pijama y me metí en la cama abrazando el peluche, pero por más que esperaba que el sueño viniese hacia a mí, yo no podía dormirme. Así que decidí tomar todo mi coraje y bajar por las escaleras para llamar a Santana.
-¿Q? ¿Estás bien? ¿Pasó algo? –la morena se sobresaltó al verme enfrente suyo y nuevamente me causó ternura ver cómo se preocupaba por mí. Nose por qué mis ojos comenzaron a humedecerse y Santana revoleó los ojos –No… ni se te ocurra intentar eso conmigo, no vas a conseguir que duerma contigo Fabray
-No puedo dormir –le dije y empecé a llorisquear un poco, dejando que mi labio inferior se sobresaliera.
-N-no me mires así… -Santana comenzó a inquietarse al ver que estaba a punto de largarme a llorar –Quinn, no llores… por favor
-Entonces ven a dormir conmigo –le dije con una voz de niña que era muy ridícula.
-Ughh… Dios, está bien… pero deja de llorar –salté de alegría al ver que la había convencido –pero que te quede claro que eso no te va a funcionar por siempre Fabray
-¿Vas a dormir con esas dos cosas solamente? –le pregunté mientras observaba que Santana se metía dentro de la cama con solamente su corpiño deportivo y un par se shorts muy cortos. No pude evitar y eché una mirada a su cuerpo muy bien tonificado. Wow. Realmente tenía los abdominales marcados y… no voy a mentir, era muy sexy.
-¿Algún problema? –Santana me preguntó desafiándome con su típica sonrisa y su ceja encorvada –Además… suelo dormir desnuda, pero como tú estás aquí… me obligas a ponerme algo… salvo que quieras que duerma desnuda al lado tuyo –me volvió a desafiar y tragué saliva duramente con lo que había dicho. Estuve obligada a reaccionar antes de que mi mandíbula se cayera ante lo que había dicho.
-Ughh! Por supuesto que no! –dije tratando de hacer una expresión de asco. Una vez que las dos nos acostamos, el silencio que había en la habitación era impresionante y… algo aterrador.
-¿Por qué siento que estamos tan incómodas? –le pregunté una vez que decidí romper el silencio. Las dos nos encontrábamos acostadas en la cama, con un espacio en el medio que nos separaba y mirábamos fijamente el techo de la habitación.
-Porque yo no comparto mi cama con nadie… y tú nunca has dormido con alguien? –ella me respondió sabiamente. Tenía razón.
-Pero no te molesta dormir con Brittany –le contesté sin darme cuenta que había metido la pata.
-La situación es distinta Fabray… tú y yo fuimos enemigas por mucho tiempo y ahora nos encontramos durmiendo juntas en la misma cama… como 'amigas' –me respondió nuevamente dando en el palo. Decidí girarme para mirarla.
-¿Puedo preguntarte algo? –le hablé y ella me respondió encogiéndose de hombros. Lo tomé como un sí -¿Eres… lesbiana? –me animé a preguntarle y vi cómo se había paralizado.
-¿Qué clase de pregunta es esa Quinn? –ella reaccionó de la peor manera e intentó salir de la cama. No pude evitar sentirme mal, por lo que me incliné y la tomé de la mano por segunda vez en la noche.
-Te lo estoy preguntando con buena onda… de verdad –le dije esperando que me creyera. Luego de unos segundos volvió a colocarse en la posición que estaba antes.
-No lo sé… hasta ahora solo sé que me gusta Brittany –ella me respondió y volvimos a quedar en silencio.
-¿Sabes de cuánto estás? –Santana cambió de tema y por un momento no entendía de lo que me hablaba, hasta que recordé.
-No lo sé… -le respondí con un suspiro y me coloqué en la misma posición que ella. Tanto ella como yo teníamos realidades muy complicadas.
-¿Quieres que te acompañe de un médico? –mi amiga me ofreció y por millonésima vez, sentí mi corazón agrandarse. Simplemente asentí, aceptando su propuesta. No se por qué pero nuevamente sentí ganas de llorar, pero esta vez estaba segura que era de alegría. Volví a agradecer a Dios por darme una amiga como ella.
-Oh no… otra vez no…. maldita sea, ¿Qué hice esta vez? –Santana revoleó los ojos al escuchar mi llorisqueo. Eso hizo que se profundizara –Dios, nonono… no llores Q, Perdón ¿Sí? Sea lo que sea que te haya hecho… perdóname… no quise hacerte llorar –del llanto pasé a la risa al ver lo fácil que era de extorsionar a Santana. De verdad, era muy adorable.
-Estoy bien –le dije y pude ver cómo fruncía su ceño –lloraba de alegría –le conté y eso la confundió aún más –igual, fue muy gracioso ver cómo te puede cuando alguien llora
-¿Qué rayos te pasa? ¿Estás loca? No es divertido Fabray… -me respondió y no pude evitar volver a reírme.
-¿Has pensado en lo que vas a hacer con el bebé? –Santana me preguntó y sentí mi estómago cerrarse.
-Estuve pensando… en abortarlo –le dije sinceramente y… ella giró para mirarme, apoyando su cabeza en su mano. Podría decir que en sus ojos vi… decepción? Tal vez. ¿Qué podría decir? No me siento lo suficientemente valiente como para llevar un embarazo en este momento. También creo que no tengo la edad, la madurez… no lo sé. Sé que debí haberlo pensado antes… pero bueno, las cosas se dieron de esta manera y ahora hay que enfrentarlas. ¿Verdad?
-¿Por qué me miras así? –le pregunté. Su silencio era lo que más me intranquilizaba.
-Nada –fue lo único que me dijo.
-Quiero que me digas lo que piensas Santana… por más que opines algo horrible de mí –era verdad. Necesitaba saber qué era lo que pensaba, necesitaba su opinión y consejo.
-¿Segura?
-Sí, lo necesito… quiero que me respondas con total sinceridad.
-No estoy de acuerdo en que lo abortes –me miró y estaba a punto de atacarla respondiéndole que ella no sabía lo que era sentirse en mi lugar pero me atajó y volvió a hablar –sé que no es fácil tu posición, lo sé… pero también tienes que pensar en que lo que estás llevando allí dentro es un bebé Quinn… un ser con vida
-Claro, voy a tenerlo y vivir felizmente con mi familia que OH van a celebrar el día en que se enteren y van a estar hiper orgullosos de mí –le dije irónicamente tratando de luchar con mis propias lágrimas, porque yo sabía que iba a ser la vergüenza de mi familia y que tal vez me echen de mi casa y nunca más los vuelva a ver ni hablar –no sabes lo que dices Santana
-Si realmente te quisieran… van a apoyarte Q, y si no lo hacen… tienes a Puck que es el padre de tu hijo y tiene la misma responsabilidad en esto como tú –ella me dijo y no pude evitar soltar una risita sarcástica.
-Tú conoces muy bien a Puck… y sabes que él nunca asumirá la responsabilidad de un padre… lo único que quiere es sexo y fiestas, nunca le va a importar mi estado ni el de su propio bebé –le dije secándome inmediatamente la lágrima que caía por mi mejilla.
-Yo me voy a encargar de que ese idiota se haga cargo… -me dijo con total seguridad, sin dudar en ningún momento - y si no lo hace yo te voy a cuidar Quinn, ahora somos amigas y te dije que siempre me preocupé por ti… -la promesa que veía en sus ojos hizo que me resquebrajara y comenzara a llorar. Yo no merecía esa amabilidad de ella.
-No es justo para ti llevar este embarazo conmigo Santana… ni siquiera tendrías por qué sostenerme en este momento –le respondí bajando mi mirada y al segundo sentí movimientos en la cama. Santana se acercó a mí y tomó mi rostro con sus manos para que la mirara fijamente a sus ojos.
-Eso es mí problema… yo decidí y quiero acompañarte… necesito hacerlo… y no te voy a dejar sola, por más que intentes alejarme no lo vas a lograr Fabray… ahora vas a tener que aguantarme a tu lado te guste o no ¿Entendido? –me dijo sonriendo – estoy dispuesta a aguantar tus momentos de llanto, de bipolaridad, de malhumor... lo que sea –comencé a reírme ante lo que estaba escuchando –eso sí… me llegas a tirar con cosas… yo no te aseguro nada de que me quede en el molde eh… no pienso ser tu niñera tampoco –me bromeó y ambas nos reímos. No pude controlar mi impulso y me acerqué a ella para abrazarla fuertemente.
-Está bien… -apenas susurré.
-Está bien ¿Qué?
-No lo voy a abortar… sólo si me juras que me vas a acompañar en esto, sino no voy a poder a hacerlo sola –le dije con los ojos cerrados, rogando que me jurara y que no se arrepintiera nunca por prometerme estar siempre conmigo.
-Lo juro –Santana rompió el abrazo para mirarme a los ojos, como si fuera una señal para que creyera en sus palabras –Nunca te voy a dejar sola –me reafirmó y sin pensarlo me incliné para besar su mejilla y me reí al ver su expresión de shock y rubor en ellas.
-Bueno bueno… creo que ya es hora de que cortemos con estas cosas cursis que no son para mí –dijo y nos tumbamos para dormir. Pasaron varios minutos en silencio. Me habían dado muchas ganas de acercarme y dormir abrazada a ella, pero no quería causarle terror ni nada. No sabía si aún seguía despierta o si se había dormido, por lo que me atreví a preguntarle.
-¿Santana? –susurré su nombre esperando alguna respuesta.
-Mmhmm?
-¿Puedo abrazarte? –le consulté tímidamente mientras giré para mirar su reacción.
-¿Qué? Claro que no! Demasiado que conseguiste que viniera a dormir contigo Fabray… no soy tu oso de peluche –me respondió con mal tono. Yo quería sí o sí dormir abrazada a alguien así que iba a conseguir lo que quería. Así que traté de hacer la mejor cara de perrito mojado para causarle lástima, porque sé que no puede resistirse a esas expresiones –Y no… no se te ocurra hacer esas caras… no me vas a convencer Lucy Fabray –me aseguró señalándome con su dedo índice. Me encapriché y decidí girarme dándole la espalda, fingiendo que estaba molesta.
-Quinn… no seas así –escuché a Santana decir con suspiros -¿De verdad te enojaste? –me preguntó pero decidí no responderle –Ughh… está bien, ven aquí… -al final terminó cediendo y yo alegremente giré para arrinconarme en ella –pero te conviene que esto quede entre nosotras y que nadie se entere –me advirtió. Enseguida asentí y escondí mi rostro en su cuello, dejando que sus brazos me abrazaran. Su perfume me atontó inmediatamente. Era una droga. Me animé a colocar mi brazo sobre su estómago y trazar unos círculos con mis dedos sobre sus abdominales, admirando cómo sus músculos se tensaban ante mis roces. Su piel era tan suave…
-Por las dudas, esto no te está calentando ¿No? –Santana interrumpió mis pensamientos y me alejé para mirarla confusamente.
-¿Qué?
-Solo pregunto… porque dicen que cuando estás embarazada tu cuerpo se excita más seguido y tus hormonas –
-Cállate y vuelve a dormir López! –le mandé golpeando su costado. ¿Cómo iba a decirme esto?
-Oi! Tranquila! Sólo preguntaba… además no te culparía, teniendo a este cuerpo a tu –
-Cállate! –le volví a gritar golpeándola nuevamente pero esta vez más fuerte.
-Está bien está bien! No hace falta que me quiebres las costillas Fabray! –se quejó entre risas y algo malhumorada. Yo sabía que bromeaba, pero no me gustó en lo más mínimo que jugara con mi embarazo –Buenas noches
-Buenas noches y duérmete -le dije ocultando una sonrisa y volviendo a esconder mi rostro en su cuello. Esta vez pegué más mi cuerpo al de ella y la abracé más fuerte.
…
..
.
Puedo jurar que durante la noche sentí que me había besado la frente.
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