Nota: Por una llamada de atención de Exelion, quien por cierto tenía razón en objetar, decidí republicar el "Chapter 1" incluyendo tanto la "Introducción" como el primer capítulo "El mensaje". Pero esto también me va ayudar a complicarme menos porque así el "Chapter 2" va a ser el Capítulo 2; Chapter 3, capítulo 3… etc. Ya me pasó con un fic anterior que hubo un desfase en la numeración de episodios desde el principio por el prólogo. Así que será más sencillo de esta manera. Solo pongo este aviso por si alguien no ha leído el capítulo anterior y a lo mejor va a tener que regresarse a releerlo. Dicho esto, continuemos.
Capítulo 2: En el Hogar de los Hooves.
RCA MLP IS 25 180*
RCA EG IS 23 490**
RCA MLP IS 24 770***
RCA MLP IS 23 240****
Nuevamente otra noche nos encontramos en el bosque Everfree. Pero ahora son dos ponis las que se trasladan tranquilamente por uno de los caminos del boscaje hacia una de las salidas principales, la que da al rústico pueblo de Ponyville. Llevan unas capuchas con capa que cubren sus armaduras y alforjas, al mismo tiempo que les tapan parte de sus rostros. Se trata de Derpy Hooves en compañía de Rainbow Dash.
Aunque caminan juntas, es la pegaso celeste la que va por delante liderando el equipo. Dash se ve muy seria, mientras que Derpy se encuentra bastante afligida y apenada. Talvez no vea directamente a Rainbow, pero sabe la cara de pocos amigos que ésta lleva mientras se adentran en el pueblo.
-Lamento haberla metido en esto, Capitana Dash.
-No me llames "Capitana". Recuerda, se supone que vamos de incógnito. Llámame por mi nombre, como cuando éramos pequeñas.
-Está bien… Rainbow… siento haber metido la pata.
-Ya olvídalo. No es totalmente tu culpa. Eres como eres y no hay remedio. Se paró un momento para que Derpy la alcanzara y caminaran a la par. Derpy pudo distinguir una pequeña sonrisa de comprensión de parte de Dash, que le siguió comentando. -En todo caso fue Midnight quien escribió las cartas, las puso en sobres casi idénticos… y eligió a la despistada Hooves como mensajera. Je je. No te ofendas.
-Está bien. Soy un poco torpe después de todo, no es un secreto. -Entonces… A Derpy de pronto le entró la curiosidad. - ¿Tú y la Comandante General Sparkle en verdad son…? Tu sabes…
-Eso no es de tu incumbencia… vieja amiga. Parecía un poco ofendida al principio, pero con la última frase, Dash le guiña un ojo dejando ver su lado burlón.
-Oh, vamos. No puedes culparme por ser curiosa.
Ambas rieron un poco cuando llegaban a la estación del tren. Se acercaron a la taquilla para comprar un par de boletos. No había tren para su destino en ese momento, sino hasta varias horas más tarde.
-Tendremos que pasar la… "noche" en una posada. Dijo Dash mirando la torre del reloj.
-Oh, eso no será necesario Rainbow. Menciona Derpy tomando rumbo y dándole señales para que la siguiera. -Mi casa no está lejos de aquí. Podremos descansar y salir a primera hora de la mañana.
Dash la alcanzó rápidamente y le preguntó. - ¿Vives en Ponyville? No lo sabía.
-Bueno, hace rato que no platicamos para ponernos al día. Hay muchas cosas que no sabes de mí.
-Cuando dices "rato" te refieres a varios años, Derpy.
-Da igual. No hay mejor momento que el presente.
Así ambas se ponen en marcha rondando por las calles del pueblo hasta llegar a una casa tres cuadras pasando la alcaldía. No era muy diferente a los otros edificios de la comunidad, una humilde cabaña de dos pisos pintada en varios tonos de amarillo y una puerta frontal rojiza.
Derpy saca una pequeña llave de su alforja, la cual tira varias veces al suelo antes de poder abrir la cerradura, diciendo un audible "Upsi" en cada intento.
- "Algunas cosas no cambian". Pensó Rainbow.
Cuando finalmente logra abrir la puerta, Derpy entra primero y Dash la sigue de cerca. Dejaron sus capas en un perchero junto a la entrada y se adentraron más en la casa llegando a la sala principal. -Pasa Rainbow, estás en tu casa. Solo no hagas mucho ruido, no sé si sigan despiertos o si ya se fueron a dormir.
- ¿Despiertos? Preguntó Dash confundida dando un vistazo general al hogar de la amiga de su infancia. Al parecer Derpy no vivía sola. En ese instante llamó su atención un muro con fotografías colgadas. En ellas había varios ponis conviviendo con Derpy: un pony terrestre café con Cutie Mark de Reloj de Arena, una yegua de colores rosados y lilas, así como una potranca que se veía igualita a Derpy cuando era pequeña, con la diferencia de que era una unicornio. Justo en el centro de aquella pared se hallaba una foto enmarcada de manera especial con los 4 ponis asustados en lo que parecía el bosque Everfree en el fondo; llevaba un título que decía: Familia Hooves (*)
Rainbow se quedó parada viendo aquella foto, cuando Derpy se le acerca y le dice. - ¿Puedes creer que esa es la mejor foto familiar que tenemos con los 4 juntos?
Rainbow volteó a verla con sorpresa -Derpy… ¿tú… tienes una familia? ¿Cuándo fue que…?
Sus preguntas son interrumpidas por una voz que entra a la sala. - ¿Mami… eres tú? Era la potranca gris de las fotos. Llevaba una muñeca trepada en su melena y se frotaba el ojo derecho con su casco. Parecía que acababa de levantarse de la cama.
-Hola mi pequeño muffin, ¿aún estás despierta?
La niña se despabiló por completo y sonrió ampliamente mientras corría a encontrarse con Derpy. -¡Mami, mami! ¡Volviste, volviste!
El pequeño escándalo pronto trajo la atención de los otros ponis residentes de la casa. Así entraron en la sala la otra yegua y el corcel mayor.
- ¿Mamá?
- ¿Derpy?
La pegaso gris les sonrió mientras todavía envolvía y cargaba a la niña con sus cascos. -Sparkler… Dockie… Rainbow pudo notar una lágrima formándose en el ojo derecho de Derpy cuando los otros dos ponis se unían al abrazo familiar.
La misma Rainbow se vio conmovida por la escena y pensó. –"Y otras cosas cambian demasiado"
Un poco más tarde, las pegasos se despojaron de sus armaduras y las dejaron en un armario, para después reunirse con la familia en el comedor para cenar. La unicornio más joven, que respondía al nombre de Dinky, se sentó muy cerca de Derpy intentando mantenerse despierta pues el sueño le ganaba, los otros dos se pusieron al otro lado. Así, sentados a la mesa, comienzan las presentaciones con la chica arcoíris.
El corcel marido de Derpy era el Doctor Time Turner, quien manejaba la relojería del pueblo. Y la hija mayor, Sparkler era la que al parecer se encargaba de las labores del hogar en ausencia de Derpy.
El Doctor empezó a decir. – Esta es una enorme y agradable sorpresa, amor. No esperábamos que regresaras sino hasta el invierno.
-Yo también estoy muy feliz de haber tenido la oportunidad de verlos… Su sonrisa comienza a desaparecer. -…aunque sea solo por hoy.
- ¿Uh?
- La verdad es que… solo vine a entregar un mensaje "especial" para la Reina Moon. Luego de recibirla, ella misma nos mandó a otra encomienda en otra parte de Equestria. Rainbow y yo partimos en el próximo tren que sale a las 9:00 am.
- Ya veo. Es una pena. ¿Y a dónde irán? Preguntó el Doctor muy extrañado. -Porque no van al frente de batalla en Frozen North. Los trenes que salen antes del medio día no van hacia la parte norte de Equestria. Yo lo sé.
-Bueno… Quiso responderle Derpy cuando Dash la mira fijamente negando con la cabeza. Se suponía que era una misión secreta después de todo y era mejor, por seguridad de ellas y también de la familia Hooves, que ningún pony se enterara.
Sparkler se dio cuenta del intercambio de expresiones entre su madre y Dash, pero no dijo nada. El momento fue interrumpido otra vez por Dinky.
-No te vayas mami. Acabas de llegar. Suplicó abrazando la pata delantera de su mamá.
Derpy respondió acariciándola con su nariz. -Lo siento cariño. Sabes que mami tiene un deber muy importante que cumplir para la Reina…
-Querrás decir la Usurpadora. Dijo la unicornio mayor despectivamente rompiendo el silencio anterior. Todos voltearon a verla con los ojos bien abiertos.
-¡Sparkler! Reprendió el Doctor.
-Vamos papá. Todo pony sabe que es la verdad.
-Te recuerdo que no estamos "solos" Sparkler. Ten cuidado con lo que dices. Le susurró indicando discretamente en dirección a su invitada.
Rainbow permaneció callada un rato y luego se frotó las orejas. -Tengo un poco de cera en mis oídos. Si me disculpan iré al baño a lavarme. Se retira disimuladamente dando entender que, aunque escuchó, no iba reclamar nada. Ya sin Dash, los Hooves siguieron conversando.
- ¿Ves? Incluso los propios soldados de Nightmare Moon saben que ella se robó el trono de Equestria. Insistió Sparkler.
Y su padre volvió a regañarla. – No tientes tu suerte Sparkler. Rainbow Dash es Capitana de la Guardia del Castillo. Si se hizo la desentendida, me atrevo a especular que es solo por su amistad con tu madre. Pero ella bien podría arrestarte por hablar en contra de Nightmare Moon. Sabes lo estrictas que son las leyes al respecto.
-¿La Capitana del Castillo? Cuestionó en voz alta Sparkler. - ¿Por qué la Capitana abandonaría su puesto para acompañar a mi madre, una simple mensajera, en un encargo?
Derpy tomó la palabra -Es delicado, hija. Por eso les suplico que sean discretos en esto y entiendan que no les puedo dar detalles por lo mismo, es por su seguridad. Lo siento.
Sparkler y Time Turner no insistieron más en el tema. Decidieron aprovechar el tiempo que les quedaba juntos platicando y poniendo al día a Derpy sobre lo que se había perdido los últimos meses fuera de casa. Llegada la hora de dormir, Derpy llevó a Dinky a su cama y se quedó con ella leyéndole una historia… un muy extraño cuento para dormir, a decir verdad.
(Derpy leyendo) –"Entonces a la luz de la Luna Carmesí, la audaz cazadora de vampiros por fin confrontó a su propia amiga, quien había sido corrompida por la maldición de Ala Murciélago y fue transformada en uno de los seres que la misma cazadora juro liquidar…" (**)
-Quizá no sea una experta, mamá. Dijo Sparkler asomándose por la puerta del cuarto de Dinky. -Pero esas historias de humanos y vampiros no se me hacen adecuados como cuentos para dormir a una potrilla.
-Lo sé. Pero fue el que eligió tu hermana. Ya que no me quedaré, me hizo prometer que le leería esta historia. Creo que su intención era permanecer más tiempo despierta con el miedo que le daría, pero ya ves. Creo que no le funcionó. A Dinky le había vencido el sueño y ya se encontraba profundamente dormida. -Parece que se ha acostumbrado a vivir en la noche eterna.
Sparkler se vio contrariada, parecía querer decir algo, pero las palabras no le salían, entonces negó con la cabeza y ojos cerrados. Y por fin se animó a hablar - Mamá… lo que dije antes…
-No te preocupes Sparkler. Derpy cierra el libro, arropa a Dinky y sale del cuarto hablándole delicadamente a su retoño mayor. -Sé a la perfección lo que sientes y también sé que no es justo que te pida esto, pero… ten paciencia, hija, por el bien de tu hermana.
La unicornio se muerde los labios y sus ojos se humedecen. Sparkler intenta contener el llanto. -Lo lamento mamá, si no fuera por mi… no tendrías que estar lejos de Dinky, de papá o…
Derpy la envuelve en otro cálido abrazo. -¿…o de ti? Oh, Sparkler, quizá no sea la madre más inteligente del mundo y tampoco me gusta la situación de nuestro reino y la noche eterna. Pero créeme cuando te digo que, prefiero esto a… los horrores que he visto en Frozen North… Entrecierra los ojos recordando el campo de batalla en la región ártica de Equestria, como los ponis de cristal, esclavizados y corrompidos por el Unicornio Oscuro (***), eran obligados a formar parte del ejército del Imperio Umbra transformándolos en máquinas de guerra poco pensantes. -Aunque no lo creas, Sombra es mil veces peor que Nightmare Moon…
-De verdad siento todo esto mamá… sé que es mi culpa…
-Ya cariño, deja de pensar en eso y mejor vamos a descansar un poco...
Por su parte, en la habitación de huéspedes proporcionada por Time Turner, Rainbow Dash revisaba su alforja minuciosamente viendo si podía prescindir de alguna cosa de su equipo y viajar ligero. Decidió que lo mejor era dejar las armaduras en casa de Derpy. Aunque eran una fuerte protección, era más importante pasar desapercibidos y las armaduras llamaban mucho la atención.
Entre las cosas que si eran indispensables se encontraba un cofre cuyo contenido eran unas medallas en forma de pequeñas dagas o espadas, pero cada una tenía una apariencia extraña y eran de distintos colores vivos y vistosos (****). Además, irradiaban un brillo cálido que le dejaba a Dash una extraña sensación de paz y… armonía. Después de examinarlas un rato, Rainbow cerró el cofre y lo puso de vuelta en la alforja mientras se decía. -Midnight… ¿en qué me metiste esta vez…?
La noche siguiente por la mañana. La familia Hooves acompañó a las dos pegasos a la estación del Ponyville. Después de otra conmovedora despedida, Derpy y Dash abordarían el tren para su misión ultra secreta. Antes de partir, el Doctor Time le pide algo a Rainbow Dash.
-Señorita Dash.
- ¿Uhm?
- Sé que somos unos completos extraños para usted, y es raro que diga esto, pero ¿le puedo pedir que cuide de mi querida esposa? Se escucha un pequeño ajetreo en el tren, parece que Derpy tropezó con otro pasajero mientras éste guardaba una maleta en un gabinete alto del tren tirando varias cargas de equipaje sobre ambos. -¿Por favorcito? Suplica después de ver otra de las torpezas de su yegua.
Con confianza y positivismo Rainbow le contesta a él y a las hermanas Hooves - No tiene que pedirlo dos veces Doc. Ella regresará sana y salva. Se los prometo.
Dash y Derpy se acomodan en el vagón de pasajeros y desde la ventana ven como el corcel y las chicas se siguen despidiendo de lejos mientras el tren comienza su marcha. Ya lejos de vista, la celeste le manifiesta a la mensajera. -Tienes una hermosa familia Derpy.
-Gracias. Me alegro que se hayan conocido.
En ese mismo momento, Nightmare Moon se encuentra en el balcón más alto de su castillo admirando sentada el paisaje nocturno y su luna, con su magia mueve cerca de ella una copa con bebida a la que da uno que otro sorbo, la deja un momento en una mesita junto ella, a un lado de una botella de vino fino. Cuando de pronto, alguien le habla desde las sombras.
-¿Mandó llamar por mí, Alteza?
Una figura sombría de la que solo se distinguía unos luminosos y grandes ojos anaranjados se presentó ante la Reina.
-Así es. Dijo Nightmare Moon tranquilamente dando otro trago a su bebida. -Tengo una misión para ti. Dos yeguas pegaso se dirigen en tren hacia el sur, deben cruzar las Colinas Macintosh.
-Pero según los rumores, ese territorio es de esos rebeldes del Amanecer. ¿No es así?
-Por eso debes asegurarte de que pasen a salvo. Quiero que las protejas por todos los medios posibles. Nada debe interferir con su misión más allá de esas colinas. Pero una vez que crucen ese punto, no debes seguirlas.
-Entiendo… La figura estaba a punto de retirarse cuando…
-Espera. Una cosa más.
-Usted dirá, Majestad.
-Espéralas a que vuelvan a las colinas. Y cuando lo hagan… Voltea a ver a la figura misteriosa con expresión de enorme seriedad haciendo énfasis en las siguientes palabras. -…ellas NO deben regresar con vida a este lugar. ¿Entiendes?
-… … comprendo, Alteza. Considérelo hecho. En esta ocasión, la extraña presencia si desaparece sin dejar rastro.
Nightmare termina su copa de vino y procede a llenarla nuevamente mientras dice en voz alta sin que nadie más la oiga. -Lo siento Rainbow Dash, Derpy Hooves… pero entre menos ponis sepan sobre los Elementos será mejor…
CONTINUARÁ…
