15 de diciembre Segundo día de Navidad
Aiden tiene una reunión con el concejo licántropo ahora que se ha decidido que Hayley y Jackson se casaran y que el ya no tiene que fungir como alfa, las cosas para nosotros son un poco más sencillas.
Sin embargo aún no son del todo sencillas. Pero aquí estoy esperando en su casa con su segundo regalo.
Recuerdo que él me había dicho de un libro que había leído cuando era un niño; él me platico como este libro tocó cada fibra sensible en él; ese libro le había encantado, y me platico cómo lo había leído una y otra vez, hasta que se le rompió en pedazos.
El principito de Antoine de Saint-Exupéry.
Resulta que es un libro muy popular, pero para rastrear una primera edición y después conseguir un precio económico tuve que usar la compulsión. Pero ver su rostro cuando ve, no tiene precio.
Shock. Admiración. Incredulidad.
– ¿Cómo la conseguiste? – pregunta con incredulidad.
Me aclaro la garganta – Ventajas de ser vampiro – le respondo con una sonrisa de suficiencia.
Me alegro que por un momento solo contemos Aiden y yo.
Me mira, y pasa saliva, él que definitivamente es más del tipo rudo, esta enternecido por mi regalo. Entonces me abraza y me susurra al oído – Gracias.
Le sonrío, y le respondo – De nada.
