Capítulo 1:

Capítulo 1:

La nueva alumna se llamaba Sakura Haruno. Su padre, Mitoshi Haruno, hijo de uno de los empresarios japoneses más conocidos, había seguido con el negocio de su padre convirtiéndose en uno de los mayores empresarios de todo el mundo. Su madre se llamaba Marie Haruno, pertenecía a una de las familias más adineradas de toda Francia. Hasta ahora Sakura debido a los negocios de su padre únicamente había estado en Japón de vacaciones con sus abuelos y este curso sería el primero que haría en una escuela japonesa. Sakura era una chica bastante alta, delgada aunque con curvas y tenía la piel bastante blanca. A pesar de todo lo que principalmente llamaba la atención de la gente (y de los chicos en particular) eran sus ojos azules brillantes y su pelo rubio dorado que siempre llevaba con unas cuantas mechas de color rosa. Llevaba puesto el uniforme del instituto: una falda azul oscura de tablas (que ella había mandado recortar y que ahora le quedaba bastante mejor), una blusa blanca con dos de los botones de arriba desabrochados, una chaqueta clara con el emblema del instituto en la parte delantera y unas francesitas negras. Además llevaba la mochila blanca y rosa con un archivador y su estuche ya que el resto de los libros iban en su maleta porque no sabía que clases tendría ese día.

La limusina que traía a Sakura y a sus padres atravesó justo entonces la verja del instituto y aparcó en el aparcamiento situado delante del edificio principal atrayendo las miradas de las pocas miradas de la gente que estaba por allí porque a pesar que estaban acostumbrados a ver lujosos coches todavía ningún alumno había ido en limusina. También algunos alumnos se habían quedado mirando la limusina desde las ventanas de las clases. Las clases acaban de comenzar, pero ellos no habían podido llegar antes debido al retraso del avión que debía haberlos traído la noche anterior. Aunque eran las 10 de la mañana solo iba a perder parte de la primera clase ya que el primer día de curso los alumnos tenían hasta las 10 a la hora a la que un día normal empezaría la segunda clase para colocar sus cosas en las habitaciones.

Sra. Haruno: Bueno cariño, ¿qué te parece tu nuevo instituto?

Sakura: ¡Es genial! ¡Justo como me lo habías descrito papa!

Sr. Haruno: Pues ahora vamos a secretaría a firmar unos últimos papeles y a que nos den la tarjeta de tu habitación.

Así que todos se encaminaron hasta el colegio y dentro Shizune, la secretaria, les mandó pasar al despacho de la directora, Tsunade.

Tsunade: Bueno días señores Haruno. Y tú supongo que serás Sakura, ¿verdad? Mi nombre es Tsunade. Vas a empezar cuarto, ¿verdad? Espero que aproveches lo máximo posible el tiempo aquí, Sakura.

Sakura: Por supuesto, Tsunade-sama.

Tsunade: Bueno pues firma este papel y después Shizune te acompañará a tu habitación y te mostrará el camino a tu clase, ¿de acuerdo? Despídete de tus padres, Sakura.

Sra. Haruno: ¡Mi niña, cuánto te vamos a echar de menos! Llámanos todas las semanas de acuerdo y si te pasa algo lo mismo. Y recuerda que tienes que comer bien y no acostarte muy tarde y…

Sr. Haruno: Tranquila cariño que ya sabes que Sakura es muy responsable. Bueno cielo que tengas un muy buen curso. Nos veremos en las vacaciones y si quieres puedes salir algún fin de semana.

Sakura: (dándole un par de besos a su padre y muchos más a su madre que se negaba a soltarla) ¡No os preocupéis, que puedo cuidarme sola! ¡Adiós!

Tsunade: Shizune, acompaña a Sakura a su habitación y enséñale su clase.

Shizune: Ahora mismo Tsunade-sama. Sakura acompáñame por favor.

Así que Sakura fue con Shizune hasta su habitación. Allí ya estaban las cosas de otra chica. La habitación se encontraba en el segundo piso (las del tercer piso eran las de bachillerato) y era enorme y según sospechaba Sakura (acertadamente, por cierto) se debía a la influencia de sus padres. Era preciosa: tenía dos camas grandes enfrentadas una respecto a la otra con una mesilla y una lamparilla al lado de cada cama, un espejo de cuerpo entero y un enorme ventanal con cortinas (y persiana) daba a un pequeño parque. Al lado de cada cama había también un armario de gran tamaño. Además había dos grandes escritorios y en una esquina de la habitación un sofá y un televisor. Toda la habitación estaba en tonos pasteles. En otra esquina de la habitación había una puerta blanca que daba al cuarto de baño que tenía una bañera-ducha, un lavabo con espejo, toalleros y demás. Después de dejar la maleta Shizune la acompañó hasta su clase. Cuando llegó delante de la puerta ya eran las 10 y media, había pasado la mitad de la primera clase, la que generalmente era con el tutor. Shizune llamó a la puerta pidiendo permiso para entrar.

Shizune: Disculpe Kakashi-san, la nueva alumna acaba de llegar.

Y con esto finaliza el primer capítulo. Espero que os guste!!

Espero vuestros reviews diciendo si os gusta o no, sugerencias, preguntas...