Cap II: Nuevo Hogar…

-¿Es usted Sasuke Uchiha?- pregunto la rubia incrédula

-Asi es…- respondió el con una media sonrisa, la pelirrosa no se inmutaba en hacer nada, se limitaba a permanecer en silencio.

-Bien…- dijo la rubia con una media sonrisa –ella es Sakura- dijo mientras le hacia una ademan a la pelirrosa para que se acercara lo cual hizo

-Hajime mashite Uchiha-san-(Hajime Mashite: Mucho Gusto, aunque no estoy muy segura de la ortografía asi se pronuncia) dijo la chica con una leve reverencia

-Hmp… Hajime Mashite…- le dijo el pelinegro a lo que la chica solo se quedo frente a él mirándolo seria, más bien neutra -¿Donde están sus maletas?- pregunto el azabache mientras señalaba a Sakura y se dirigía a la rubia

-Aquí están- dijo ella mientras le entregaba dos grandes maletas que el pelinegro recibió y subió a la maletera del auto, la pelirrosa solo miraba como el hombre ojinegro montaba sus maletas en el auto oscuro, había algo en el que le llamaba la atención…

-Es hora de irnos…- dijo el pelinegro desde el auto, estaba empezando a abrir la puerta del copiloto

-Adiós Tía…- dijo la pelirrosa débilmente mientras que la rubia le dio un besos en la frente y la abrazo

-Te iré a visitar…- le dijo ella

-Eso espero- dijo al pelirrosa con una sonrisa mientras se dirigía a la puerta del copiloto, el pelinegro le dio paso y se sentó en el puesto del copiloto, observo durante unos segundos el lujoso auto mientras el pelinegro se montaba, al este sentarse a su lado el carro empezó su marcha y los dos iban en sumo silencio, la chica observaba la carretera por la ventana pero por el aburrimiento y a la vez la ligera incomodidad decidió poner música, asi que dirigió su mano a la radio y la encendió…

Reggae… no, Tecno… no, Pop… no, buscaba y buscaba pero no encontraba, cambiaba continuamente la estación de radio hasta escuchar una canción punk que le llamo la atención, al retirar la mano de la radio el pelinegro la miro de reojo, no le tomo importancia aunque para ser sincero a él le disgustaba ese tipo de música, la canción termino en menos de un minuto, seguro que estaba por más de la mitad, al terminar un programa de radio anunciaba el cambio de hora…

Al escuchar el tipo de música que tocaría el pelinegro sonrió de medio lado, al ver como había reaccionado con la anterior canción seguro que no le gustaba la música clásica, pero para su sorpresa la chica no se había inmutado, de hecho se estaba quedando dormida, al estar a media hora de la casa uchiha la pelirrosa cayo dormida en el asiento de copiloto, el Uchiha simplemente la observaba, aunque se viera que sería una niña algo molesta, cuando dormía se veía tierna…

Se fijo de nuevo en el camino y a unos minutos ya estaban entrando por el gran portón de la casa Uchiha, el azabache entro y aparco su auto, se bajo y abrió la puerta del copiloto con intención de despertar a la chica…

-Haruno…- decía el pelinegro mientras la zarandeaba-Haruno- dijo el chico de nuevo pero no respondía –Sakura- con esto la chica empezó a despertar poco a poco, al verlo se froto los ojos para terminar de despertar

-¿Qué ocurre uchiha-san?- dijo ella con una voz de cansancio seguido por un bostezo

-Ya llegamos- le dijo el neutro –Vamos por tus maletas- le dijo él mientras se distanciaba de la puerta del copiloto dirigiéndose a la maletera

-Hai…- dijo la chica mientras se levantaba y se dirigía hacia donde él estaba, al acercarse el chico le dio una de las grandes maletas blancas, cerro la maletera y siguieron caminando…

Todo era lindo, era una casa de dos pisos, muy ancha, pintada en blanco con finos toques en celeste por fuera, tenia múltiples ventanas pulcras y relucientes al reflejo del sol, mas una gran puerta en la entrada, el chico la abrió y ella paso, al entrar vio el hall desde un pasillo, las paredes eran todas blancas y el suelo era de mármol, había una gran alfombra azul oscura recorriendo las escaleras del segundo piso, al parecer su nuevo tutor sí que se daba la buena vida…

-Por allá es la cocina, allá el Hall- le indico él mientras le señala dos caminos distintos –sígueme- le dijo él mientras subía con las dos maletas las escaleras seguido por la pelirrosa, recorrieron uno de los pasillos, eran realmente largos, al llegar se detuvieron al frente de una puerta azul oscuro y la abrió, dando paso a una habitación totalmente blanca con una cama individual tendida con sabanas de azul oscuro y blancas, el suelo era de mármol como el resto de la casa, las puertas del armario eran azules y había una gran alfombra azul, al igual que una mesa de noche celeste y una mesa con tubos azul oscuro y vidrios que parecía un excretorio…

-Tu tía…- empezó diciendo el –Me dijo que te diera esto- dijo mientras le estiraba una caja envuelta con papel de regalo la chica al abrirla se encuentra con una laptop, un ipod y un celular nuevo, con mucha dificultad suprimió los brincos y los gritos de emoción para dedicarse a mirar su nueva habitación, la cual al igual que el resto de la casa era demasiado grande…

-¿Aquí vive alguien más?- pregunto ella mirando de frente a su nuevo representante

-No… vienen a hacer limpieza los Lunes y los Jueves, y el resto de las cosas como el desayuno y todo eso lo harás tu sola, asi se acostumbra aquí…- dijo el

-entonces…- dijo ella mientras miraba la gran ventana que daba con un pequeño balcón hacia afuera

-¿Entonces?- preguntó el

-¿Por qué esta casa es tan grande?... digo a ti te bastaría con una casa de una sola planta… o un departamento… ¿verdad?- dijo ella mientras miraba alrededor la verdad es que le gustaban mas los espacios pequeños, sentiría menos soledad, sabía que invitaría muy seguido a sus amigas o que se la pasaría afuera….

-Hmmm, pues esta es la casa uchiha, aquí nada mas vive gente de la familia… aunque siempre haya estado la servidumbre yo decidí que no viviera aquí…-

-¿No te sientes muy solo con una casa tan grande?-

-Mmm… -el azabachado veía la inocente mirada de la chica y respondió –A veces…- dicho estoy salió pero antes de estar completamente por fuera –La puerta blanca que ves ahí- señalando una puerta blanca –Es el baño, hay toallas en el armario- dijo mientras salía del lugar para dirigirse a la cocina

-Bien…- murmuro la pelirrosa, era ya medio día asi que tomaría el baño a las cinco o cuando se fuera a dormir… ahora tenía que desempacar, metió toda su ropa y acomodo su nueva laptop, al igual que instalo la red de internet y mientras entraba un pensamiento surco su mente…

-*Debo ir a visitar a Oka-san… y a Oto-san… tengo que hablar con mi tía para que me diga en qué lugar los pusieron…*- pensaba la chica, al recordar la muerte de sus padres una pequeña lagrima corrió por su mejilla, en ese momento un pelinegro entraba a su habitación y vio como la fina lagrima bajaba por la mejilla de la chica, la verdad no le pareció extraño sus padres estaban muertos, y ella salía de un coma, seguro que no era fácil…

-La comida esta lista-dijo en su tono serio y neutro

-Ya bajo…- dijo ella mientras bajaba, al bajar estaban servidos dos platos con pasta a la carbonara, una gran bol con ensalada cesar en el medio y una gran jarra de te frio

-*Vaya… sabe cocinar… y no se ve mal…*- pensó la chica mientras se sentaba a comer

-Uchiha-san…- empezó diciendo la chica a lo que el simplemente le dirigió la mirada para darle a entender que tenía toda su atención -¿De dónde lo conocía mi padre?- dijo ella mientras le daba vuelta a la pasta para meterse un bocado a la boca

-Pues… mi padre y tu padre se conocían de la universidad, y pues tu padre se la pasaba mucho tiempo con nosotros…-

-Hmmm, ese era el amigo que se la pasaba visitando…- dijo la chica haciendo memoria, pero recordó algo que en el momento no se había encargado de pensar –Pero mi hermana siempre venia con el…-

-Si bueno… ella era contemporánea con mi hermano… ellos se la pasaban juntos hablando de cosas….- dijo él, normalmente era un hombre d épocas palabras pero en ese momento debía dejarle clara la historia a la chica

-Ya veo…- dijo ella

-según lo que se nuestros hermanos estudian juntos…-

-Si bueno ella se fue al extranjero…-

-Si…- dijo el mientras volvía a comer y cada uno estaba sumido en sus pensamientos, la verdad es que no se habían conocido nunca, a pesar de que su padre llevara todo el tiempo a su hermana con él a visitar a su amigo… ella siempre se negaba

Los pensamientos de cada uno fueron interrumpidos por el sonido del timbre, la pelirrosa se preguntaba quién podría ser a esa hora, debían ser aproximadamente las 2 de la tarde apenas, miro su reloj y tenía razón, se había tardado ordenando todo, pero bueno, el pelinegro por su puerta sabía muy bien quién era el que estaba en la puerta, y de solo pensar lo que diría empezaban a brotar venas en su frente, aunque recordó el hecho de una menor de edad que de ahora en adelante educaría, asi que se compuso y se dirigió hacia la puerta con paso firme, al abrirla se encontró con…

-¡Konnichiwa Sasuke-teme! ^^- decía un energéticamente un sonriente rubio mientras entraba por la puerta

-Dobe ¬¬- dijo el pelinegro

-Teme ¬¬-

-Ya Naruto… nos van a escuchar- el chico lo miro y recordó el porqué de su vidita

-Preséntamela *o*- dijo emocionado, según lo que él le había contado tendría ahora a una menor de edad bajo su cargo, y la verdad Naruto tenía mucha curiosidad por saber quien tenía tan mala suerte como para caer en el cuidado de Sasuke (yo quisiera *o*)

-vamos- dijo el pelinegro con un suspiro de resignación –pero no la asustes con tu rareza ¬¬-

-Claro Sasuke-teme u.u- dijo el rubio mientras caminaba hacia el comedor, ellos entraron y miraban la espalda de la pelirrosa, Naruto al ver la cabellera rosa se quedo estático, el pelinegro que llego a su lado decidió presentarlo…

-Sakura- dijo el pelinegro llamando la atención de la pelirrosa, la cual volteo y al ver al chico parado al lado del azabache se quedo con una cara de incredibilidad en la cara (Naruto y sasuke son los dos de la misma edad, ósea mayores que Sakura)-el es…- dijo el pelinegro con ganas de introducir al rubio pero fue interrumpido por la voz de la pelirrosa

-Naruto-kun…- susurró ella mientras miraba los celestes ojos del chico, el cual solo sonrió con incredibilidad

-Sakura-chan…- susurro este también, el pelinegro se extraño y se animo a preguntar

-¿se conocen?- dijo sin embargo no fue escuchado por ninguno d ellos otros dos, los cuales ya se encontraban de pie abrazándose fuertemente como si llevaran años sin verse

-te extrañe Sakura-chan ^^- le dijo el rubio

-Y nosotras te hemos extrañado mucho Naruto-kun- le dijo ella

-Pues… pensaba visitarla más tarde… y después a ti… pero ya veo que no harta falta- dijo mientras hacia una zorruna sonrisa

-Si qué casualidad…-

-Aunque…- empezó diciendo el chico –que mala suerte tienes Sakura-chan terminar siendo cuidando por aquel- dijo mientras señalaba con el pulgar a sasuke –debe ser un verdadero infierno, en serio mi más sinceras lamentaciones u.u-

-No creo que sea tan malo- dijo ella riendo a carcajada limpia a lo que el rubio se le, mientras el pelinegro simplemente veía con cara de no entender realmente nada

-Es decir que tu eres la hermanita de la chica que se la pasaba con el hermano de Sasuke- dijo el

-Si bueno, tú me conociste cuando tenía 14, en eso ya mi hermana tenía 25… ya se encontraba en la universidad del extranjero…-

-Sí, ahora que la recuerdo… creo que lo del extraño color de cabello es de familia-

-No te metas con nosotras ¬¬- dijo la pelirrosa mientras le daba un golpe en la cabeza

-Hai Sakura chan TToTT- dijo el rubio

-¿de dónde se conocen?- pregunto el pelinegro con su típica voz grave y neutra

-Pues, Naruto-kun es el Kyuuby… de las empresas Jinchuuriki ¿verdad?- le dijo ella

-Si claro…- le dijo el

-Bueno…- dijo ella de nuevo –Las empresas de una amiga trabajan con ellos y con muchas otras, pero él es un amigo personal del primo de mi amiga… y pues lo termine conociendo y nos hicimos buenos amigos nosotros tres, ósea mi amiga el- señalando a Naruto –y yo-

-Aah…- dijo simplemente el pelinegro, la pelirrosa no le prestó atención y se distrajo un rato con Naruto hasta que este se tuvo que ir, al irse ella recogió los platos y los lavo, subía a su cuarto mientras veía por las múltiples ventanas como empezaba a oscurecer, al llegar tomo una de las toallas y se entro al baño…

Mientras se bañaba recordaba que debía decirle a su tía cuando podrían ir a visitar a sus padres, eso era importante en esos momentos, al salir del baño se puso la ropa interior y una bata de tirantes con un ligero escote cuadrado, era color blanca pegada al tordo, hasta el medio muslo, la verdad muy cómoda para dormir, aunque recordando lo que le había pasado en el día y viendo que apenas eran las 8 de la noche decidió llamar a su querida amiga y darle una linda sorpresita…

-Moshi Moshi- contestaron del otro lado del teléfono

-Ohayo Hinata- le dijo la pelirrosa

-¡Sakura-chan!, cuéntame ¿Cómo estas, que tal te sientes?- le dijo la pelinegra por el teléfono

-Pues muy bien… pero no te llamaba para eso mujer…-

-Sí, mira lo que pasa es que estoy algo apurada por esto de la fiesta y…-

-Es sobre Naruto…-

-Dime que es- dijo la pelinegra seria por l teléfono a lo que la pelirrosa soltó una simple carcajada

-Pues lo vi hoy…- dijo ella

-¿Te fue a visitar?-

-No exactamente...- le dijo la pelirrosa

-¿entonces? ¬¬-

-Pues es amigo de mi nuevo tutor o representante como te plazca llamarle- dijo ella

-Sakura no te puedo creer- le dijo Hinata

-en vedad… me dijo que si no estaba muy ocupado te pasaría viendo a ti… dijo que iba a ir primero-

-¿p-por mi?- dijo la chica pelinegra desde el oro lado del teléfono, aunque no la viera Sakura pudo casi jurar que se sonrojo

-Si…- dijo la pelirrosa –es estará en la fiesta de tu compañía ¿verdad?-

-Si…- susurro la pelinegra –pero…- empezó diciendo de nuevo -¿de dónde se conocen tu tutor y Naruto-kun?- le dijo ella a lo que la pelirrosa quedo con la pregunta echada al aire

-No lo sé…- dijo ella hablándole a su mejor amiga –la verdad es que no se me ocurrió preguntar eso…- dijo ella mientras la otra soltaba una leve carcajada, su amiga era muy despistada

-Bueno Sakura-chan… no podre seguir porque me están ahogando con lo de la fiesta, pero apenas pase te podre hablar con más tranquilidad-

-claro…- dijo la pelirrosa –hablamos- dijo mientras colgaba el teléfono y se acostaba con tranquilidad en su cama mirando el blanco techo, decidió salir un momento por el pequeño balcón de su habitación, al salir se pudo encontrar con el maravilloso cielo estrellado, al mirar abajo su vista fue recibida por un hermoso jardín, lleno de hermosas flores, que aun con la oscuridad se podía apreciar bien...

Detallaba cada detalle del jardín, y no le importo, hasta que el sueño empezaba a acompañarla y se dirigió hacia su cama con un paso lento, tenia ganas de dormir después de todo, se lanzo en la cama y cayo boca arriba, sin darse cuenta del hecho de que estaba dormida sin arroparse…

El pelinegro que casualmente pasaba por los pasillos, observo como la figura de la chica se tumbaba sobre la cama desde la pequeña abertura desde la parte de la puerta, sin contar que la chica había dejado el par de ventanas abiertas, dejando que el viento y frio se colaran con facilidad en su habitación…

No le gustaría lidiar con una chiquilla enferma asi que cerró las grandes ventanas que daban paso al terrible frio y acomodo las sabanas y cobijas que debía cubrir desde un principio el cuerpo de la pelirrosa, al ver la mínima bata que la chica se había puesto no pudo evitar morderse el lado inferior, la verdad para estar "pequeña" no estaba nada mal, pero no se podía permitir sentirse atraída por él, asi que salió de la habitación y la dejo ahora si totalmente cerrada… a su mente solo venia el recuerdo de el rostro lleno de paz que daba la pelirrosa al momento de dormir…. La lenta y tranquila respiración de la pelirrosa, al solo penar esas cursilerías bufo al aire… aunque no había pensado nunca nada de una mujer, tal vez es porque era un niña pero ella irradiaba….ternura, inocencia y… infinita ternura….

Continuará…