Cuando llegue el momento, identificaréis lo que me pertenece de aquí; si fuera de Rowling, sería mucho mejor.
Este fic participa en el reto Viñetas de emociones del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black. Mis emociones eran nervios, orgullo y valor.
Orgullo
Hay veces en que uno debe saber controlar su lengua.
Ésa es la lección que ha aprendido hoy James, de la peor manera posible. Porque le ha dicho a su padre algo que ha estado completamente fuera de lugar, sólo porque se ha cabreado por algo que lleva pasando desde que nació. Algo que empieza por "Rita" y termina por "Skeeter es una zorra que no tiene nada mejor que hacer que inmiscuirse en vidas ajenas".
Suspira, preguntándose cómo arreglar lo que ha hecho. Cómo conseguir que su: "¡Si fuese hijo de otro, no tendría a ese montón de periodistas siempre al acecho!" sea menos doloroso para su padre. Porque haber vencido al mago tenebroso más poderoso de todos los tiempos con un año y haberlo matado con diecisiete años no hace de Harry Potter alguien indiferente a las palabras de los demás. Mucho menos a las de sus hijos.
Supone que debe disculparse. Tragarse su orgullo y admitir que lo que dijo no podría estar más alejado de la verdad. Además, es cierto que James odia a los periodistas con toda su alma, pero pocas cosas hay más falsas que el que él quiera a cualquier otra persona por padre.
Comprende entonces que va a conseguir pedir perdón por soltar esa burrada. Porque el orgullo que le dificulta disculparse no puede compararse al que le hace hinchar el pecho cuando piensa que es hijo de un héroe.
